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LUIS HERNANDO MUTIS IBARRA

Página Web: www.D10Z.com

República de Colombia
Departamento de Nariño
Municipio de pasto
Proyectos Pedagógicos de Aula 2 Luis Hernando Mutis Ibarra

PROYECTOS PEDAGÓGICOS DE AULA

CONTENIDO

1. INTENCIONALIDADES
2. PROCESO TÉCNICO
2.1. IDENTIFICACIÓN
2.2. CONTENIDOS
2.3. PROCESO METODOLÓGICO
2.3.1. Fase Conceptual
2.3.2. Fase operativa
2.3.3. Fase de seguimiento y evaluación
2.3.4. Fase de Sistematización
2.4. LAS VARIABLES METODOLÓGICAS
3. MANEJO PEDAGÓGICO DEL TIEMPO EN EL AULA.
Proyectos Pedagógicos de Aula 3 Luis Hernando Mutis Ibarra

1. INTENCIONALIDADES1

El propósito es viabilizar el desarrollo operativo del plan de estudios, donde los


procesos de desarrollo humano tienen el protagonismo, transformando los contenidos en
instrumentos y herramientas y no en un fin; la práctica se convierte en un tejido de
acciones conceptualizadas e intencionadas, coherentes con el texto colectivo o fuente de
fundamentación PEI (Proyecto Educativo Institucional).
Por medio del Proyecto de Aula nos proponemos construir procesos activos para la
enseñanza y aprendizaje del conocimiento en las instituciones escolares.
Un proyecto es una actividad planificada en el interior del plan de estudios, con el
cual el maestro se proyecte hacia el aula y su contexto, para cualificar el entorno
sociocultural y tecnológico. El proyecto de aula es un instrumento para hacer realidad la
organización curricular en su estructura de contenido, que contribuye al crecimiento
humano y participar con habilidad e inteligencia en los escenarios de la realidad actual.
El proyecto es una unidad de conceptos y operaciones conducentes a la
construcción de conocimientos desde espacios y escenarios llamados logros y
estándares para desarrollar competencias y desempeños, los cuales pretenden dar
sentido y significación a procesos y temáticas enmarcados en una organización curricular
donde se estructura el contenido. Tiene como propósito contribuir a la organización del
aprendizaje y la enseñanza desde el modelo educativo construido colectivamente; el
interés y autonomía son ingredientes valorativos indispensables que se construyen en el
recorrido de la ruta, en las cuales se conciertan compromisos y responsabilidades, desde
intencionalidades de los diferentes actores sociales.
"La pedagogía de proyectos presenta dos importantes ventajas: no atomiza el
aprendizaje y da a esa actividad de aprender un sentido nuevo, proyectando los saberes
a una situación problemática por resolver. El educando no desarrolla los contenidos por
ellos mismos, sino que descubre inmediatamente su finalidad empleándolas en acción...
El proyecto tiene la ventaja de unir contenidos de diferentes disciplinas a través de una
temática común que produzca la transferencia. Muy probablemente se desarrollen de
esta manera capacidades instrumentales y pasos procesuales; es decir operaciones
cognitivas interdisciplinarias de alto nivel"2.
Con el proyecto se crean situaciones y espacios estimulantes para el aprendizaje y
el trabajo en equipo, pues es ahí donde se discute, se debate, decide, realiza y se evalúa
para luego someter a crítica del grupo del grado y de la institución en las puestas en
común de lo que se está desarrollando. Igualmente se van introduciendo prácticas
tendientes a crear la cultura de la escritura al redactar periódicamente los informes
impresos del proceso y al realizar cotidianamente la sistematización, saberes y
experiencias que surgen en el tránsito por la ejecución del proyecto.
Es la oportunidad de evidenciar los resultados construidos en los diversos grupos de
trabajo, lo cual transforma radicalmente la práctica pedagógica, de manera abierta,
flexible y democrática. Los proyectos, constituyen un planteamiento sobre el conocimiento
escolar, vinculado a una concepción en la que se da importancia no sólo a la adquisición
1
Tomado y actualizado de: MARTINEZ Luis Alberto, MUTIS Ibarra Luis Hernando y VALLEJO Fuertes Mariana.
“La Dimensión Humana de la Educación”.Impresores Ángel, San Juan de Pasto, 2ª edición, febrero de 2002. Pág. 142-
172.
2
TOCHON, Francois Víctor. “organizadores didácticos”. Aique editores, Buenos Aires, 1994.
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de estrategias cognitivas de orden superior, sino al papel del estudiante como


responsable de su propio aprendizaje en relación con su replanteamiento del saber
escolar. Esto supone aprender a investigar un tema desde un enfoque relacional que une
ideas claves y metodológicas de diferentes disciplinas.
"El proyecto es una actividad preconcebida en el que el designio dominante fija el fin
de la acción, guía su proceso y proporciona su motivación”3. Mucho antes Dewey
planteaba que '"No es una sucesión de actos incoherentes, sino una actividad
coherentemente ordenada, en la cual un paso prepara la necesidad del siguiente y en la
que cada uno de ellos añade a lo que se ha hecho y le trasciende de un modo
acumulativo"4.
Educar para la modernidad implica redefinir la educación. Es entender las nuevas
relaciones entre los mundos: simbólico, material y social; así, la escuela se convierte en
un verdadero proyecto cultural. Se requiere autonomía, pluralismo, emancipación. Se
busca una respuesta coherente al reto de la modernidad en el que el dogmatismo ya no
está justificado; implica ahora una apertura y tolerancia a la diversidad; desarrollar la
libertad y autonomía del estudiante; la formación individual es para un proyecto colectivo;
conservar los valores perennes y asumir nuevos principios.

2. PROCESO TÉCNICO

2.1. IDENTIFICACIÓN
Nombre del proyecto: Refleja la intencionalidad y contextualiza el proyecto.

Tiempo aproximado de ejecución: Se refiere al tiempo que puede utilizarse en su


desarrollo, hasta conseguir los resultados esperados deacuerdo a los propósitos u
objetivos.

Área que coordina el proyecto: Se trata de buscar espacios comunes de


interrelación del conocimiento, en los cuales, cada área contribuye desde donde está, y
con el soporte de las demás áreas se llegue a un único y multidimensional propósito. El
punto de llegada es que todo se trabaje por proyectos y no por áreas de conocimiento.
Sin embargo, hay un área de conocimiento desde la cual se diseña y se implementa el
proyecto, aunque en su proceso de ejecución participen y se tomen campos temáticos de
diversas disciplinas del conocimiento, o se empleen estrategias, metodologías o
actividades de otras áreas.

Propósitos del proyecto: Se explicitan los propósitos del proyecto, que serán las
líneas orientadoras del proceso a desarrollar. Se recomienda que dichos propósitos sean
concretos y alcanzables en los tiempos estipulados (sea más o menos, con rangos de
diferencia mínimos deacuerdo al nivel o grado escolar en que se trabaja), por lo tanto es
3
Citado por Mabel Nelly Staricó de Accomo en: “Los proyectos de aula”. Colección Respuestas Educativas, Serie
Aula EGB.
4
DEWEY, Jhon. “Cómo pensamos”. Paidós, Barcelona, 1985.
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mejor evitar incluir o mezclar objetivos o principios, lo cual antes que precisar, lo que
hacen es hacer ambiguos los propósitos.

2.2. CONTENIDOS
En Colombia, desde la Ley general de educación ingresa al código comunicativo
en las instituciones el concepto de logros académicos, llevándonos a la reflexión
permanente en torno a las nuevas condiciones de los aprendizajes y su enseñanza en la
sociedad informacional. Por lo tanto, desde 1994 se ha venido replantear el trabajo con
los contenidos, ya no basado en el desarrollo temático (unidad, tema, subtemas), sino en
las elaboraciones conceptuales, para conseguir el manejo y uso de lo que se aprende. Ya
no se necesita ni la memoria mecánica (sí se necesita muchísimo la memoria lógica), ni el
aprendizaje mecánico, sino un aprendizaje con sentido y significación, donde el desarrollo
del pensamiento y la sabiduría tienen mayor potencial, puesto que se trata de lograr la
metacognición, o la conciencia de saber lo que se sabe y tener la capacidad y habilidad
de utilizarlo en la vida cotidiana y en beneficio del crecimiento humano
Los lenguajes educativos tienen ahora una lógica en torno a la utilización y
funcionalidad del conocimiento, ya no tiene sentido aprender temas únicamente por
cumplir tareas. Poco después de aparecida la Ley 115 que regula nuestra educación, se
reactiva el debate sobre las competencias; se establecen luego los estándares
curriculares para las áreas del conocimiento educativo institucional: Lengua castellana,
Matemáticas, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y como eje transversal de la
convivencia humana, las Competencias Ciudadanas. Se incentiva como consecuencia la
reflexión sobre los desempeños de los estudiantes, los educadores y las instituciones.
Aunque la generalidad piensa que son exigencias legales diferentes, todo el lenguaje
actual educativo (logros, competencias, estándares y desempeños) son conceptos que
apuntan a una misma situación mundial: el nuevo rol del conocimiento y la información.
Los proyectos de aula pretenden operativizar la organización curricular y su
estructura de contenido del plan de estudios. En el proyecto se explicitaran los escenarios
problémicos a trabajar y los posibles conceptos, acciones de pensamiento y ámbitos
temáticos que se necesitarían para abordar los contenidos, dependiendo de la estructura
lógica que se pretenda desarrollar.
Es interesante plantear una caracterización de los llamados logros académicos
(esta caracterización podría extenderse también a los estándares, competencias y
desempeños) puesto que, vienen a tener un carácter un nuevo papel en el actual orden
social:

1. Metas de crecimiento: Son puntos de llegada que permiten determinar la


conquista o avance del estudiante, su nivel de competencia y desempeño. El tiempo de
recorrido y llegada depende de la consciencia creativa que el estudiante imprima al
proceso. Hoy ya no se trata de engullir definiciones, sino de construir conceptos, los
cuales pueden elaborarse únicamente con procesos (corto, mediano y largo plazo), los
cuales deberán precisarse.

2. Continuidad: La estructura de contenido evidencia la línea de trabajo o eje vital


del área, la cual se elabora en un plan continuo desde el preescolar hasta el grado once
en la Educación Media. Las vacaciones finales entre grado y grado, se convertirán en
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recesos que no podrán cortar la continuidad académica (únicamente a nivel


administrativo se darán los cortes de borrón y cuenta nueva). Tendremos que enlazar,
conectar y articular el trabajo académico, para que no sea una parcelación mecánica,
que nada le aporta al aprendizaje escolar.

3. Sentido y significación: Corresponde al camino que se recorre para comprender


las características, valores y función de los contenidos y temáticas planteadas por las
áreas del conocimiento.

4. Énfasis en procesos de desarrollo: Es abordar diversas formas procesuales de


trabajo Hoy existen muchas formas y procedimientos que le apuestan a la construcción
conceptual donde lo más importante desarrollar auto conciencia de los propios procesos
de pensamiento, razonamiento y sentimiento. Algunas de esas metodologías procesuales
tenemos: Procesamiento de la información, Composición de textos, actividades de
estudio, desarrollar pensamiento teórico (reflexión, análisis e interiorización de las
acciones), la sistematización, los proyectos de aula, investigación y/o resolución de
problemas.

5. Redacción de un concepto intencionado: Es el punto o señal de la ruta


procesual, de tal forma que indique el grado de progreso del participante. La redacción
del concepto deberá ser inteligible para estudiantes y educadores; es necesario encontrar
elementos lingüísticos precisos que puedan dar cuenta y concreción a dicha intención.

6. Proceso Participativo en la elaboración: Inicialmente el educador es el que


diseña las metas de crecimiento o logros académicos, por lo que necesitará la presencia
continua del estudiante en el aula de clase, el profesor hará evaluaciones
unidireccionales de lo que propone. En una fase de mayor de conciencia y autonomía, el
planteamiento de dicho plan, implicarán acuerdos mancomunados entre profesores y
estudiantes; la valoración será coevaluativa, así mismo, se podrá ir creando la
semiescolarización del estudiante. En el momento en que se consolide el proyecto vital
autónomo, logros o metas de rendimiento serán establecidos por el mismo estudiante, lo
que conlleva simultáneamente a su propia autoevaluación y desescolarización. Es
necesario insistir que todo esto (conocimiento y autonomía) son conquistas personales y
puntos horizontes de una excelente educación.

7. Escenarios o lugares académicos de búsqueda: Los llamamos escenarios


institucionales de aprendizaje, porque sólo en los lugares académicos es donde actúan
conjuntamente los procesos de desarrollo como los contenidos, temáticas o información.
Pueden ser: problemas, preguntas, fenómenos sociales y culturales, situaciones de
dificultad, las mismas “tareas” pueden ser buenos escenarios de búsqueda. Lo
interesante es que, dichos espacios y tiempos contribuyen enormemente en el desarrollo
de las competencias y desempeños de los aprendizajes, puesto que son situaciones
reales o virtuales que ponen en juego las capacidades y habilidades de los estudiantes
para utilizar el conocimiento.

8. Iniciar desde el futuro: La propuesta es que el presente parta del futuro, proceso
en el cual se alimenta del pasado, donde la historia es una fuente primordial para
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alimentar el impulso hacia el futuro y es un lugar de viaje con ida y regreso, según se
requiera en las proyecciones; por tanto, en esta dimensión se necesita constantemente la
imaginación (imagen en acción) como elemento humano indispensable para su
crecimiento. Partir del futuro es iniciar con el diseño de proyectos, porque es adelantarse
al presente. Todos sabemos que el futuro depende de lo que hagamos o dejemos de
saber y hacer ahora.

El Estándar de Competencias curricular: La comprensión de sentido de los


conocimientos es una tarea hermenéutica, lo que implica que la estructura de dichos
contenidos tengan componentes que inviten al estudiante a realizar el trabajo académico,
rebasando la simple memorización mecánica, enfatizando la comprensión. Desde esta
perspectiva el docente debe tener la capacidad de explicar una realidad con argumentos
de sentido y poderla confrontar con las pretensiones de saber que tiene el sujeto que
aprende.
Hablar de competencias y desempeños, es traer a reflexión la idea clara de hoy en
torno a la gestión, asunción, organización, manejo y uso del conocimiento y la
información, sus niveles de apropiación y utilización nos dirán hasta dónde van las
competencias en ese nuevo orden social en el cual vivimos actualmente.
La mirada clave, es que en la disciplina del conocimiento existen conceptos
básicos por los cuales el área da cuenta para significar el sentido y funcionalidad de su
campo. Por eso el Ministerio de Educación Nacional define las competencias como “un
conjunto de conocimientos, actitudes, disposiciones y habilidades (cognitivas, socio-
afectivas y comunicativas), relacionadas entre sí para facilitar el desempeño flexible y con
sentido de una actividad en contextos relativamente nuevos y retadores”. La noción de
competencia propone no sólo conocer sino ser y saber hacer, usar el conocimiento en la
realización de acciones, desempeños o productos (concretos o abstractos) que le
permitan al estudiante ver qué tan bien está comprendiendo lo que aprendió. Por otra
parte, define como estándar básico de calidad al “criterio claro y de dominio público que
permite valorar si la formación de un estudiante cumple con las expectativas sociales y
nacionales de calidad en su educación”.

Contenidos posibles, campos temáticos o acciones de pensamiento: Es necesario


que en este aspecto se realice o se desarrolle la temática que alimentará el proceso,
comenzando por ubicar los contenidos que se prevén o se van a tratar en el interior del
proyecto. Con la bibliografía pertinente; documentos, textos, revistas, videos, casetes,
folletos. Concretar los contenidos en mapas conceptuales para mayor apropiación,
preparar ensayos y textos conceptuales escritos o guías de estudio.
Corresponde a los temas, o información que se necesita para desarrollar el logro
estipulado (estándar, competencia), lo que permite darle sentido y significancia a los
contenidos. Su lógica y estructura no es lineal, programática ni extensiva, responden a
intereses y uso social del conocimiento según el escenario donde se encuentren
movilizándose.
"La teoría es a priori, no es el resultado de la experiencia. De los hechos surgen
leyes, pero no teorías. Los hechos están cargados de teoría. Las teorías se ponen, se
inventan. Una teoría es un conglomerado de hipótesis, categorías, conceptos... que sirve
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para ver, para observar, para comprender o incluso para modificar y cambiar el mundo" 5.
Construir conocimiento es un proceso crítico-creativo a partir de la dialéctica teoría-praxis,
es analizar y argumentar a partir de la tradición teórica y la mediación cultural. La teoría
es un conjunto de conceptos ordenados que dan cuenta de la realidad; los conceptos son
abstracciones de la realidad enunciadas por medio del lenguaje, con el cual se realiza un
tejido de relación lógica. Hacer el tránsito entre la teoría y la práctica requiere trabajar de
manera sistemática y congruente con lo señalado conceptualmente, o incursionar en los
procesos de abstracción para llenar las acciones de teoría.
Las competencias para el Desempeño son pistas que nos indican las metas de
llegada al propósito final. El estudio e interpretación que se realice de estas pistas
permitirán hacer la valoración respectiva del avance del proceso pedagógico en curso,
para tomar las decisiones a tiempo respecto al quehacer de una situación o fenómeno de
aprendizaje.
Para que la fase de evaluación y seguimiento se pueda operativizar, el docente
debe fijar pautas que le permitan conceptualizar acerca de los procesos de aprendizaje,
los cuales se observan en escenarios concretos y se deben centrar en detallar cambios
actitudinales del estudiante de acuerdo con la temática que se esté desarrollando y de la
manera como el estudiante en forma espontánea aplica conceptos básicos de lo
aprendido. Esas pautas que le permiten al docente confrontar la teoría y las actitudes
humanas son las que se las puede tomar como niveles de desempeño de que el proceso
de aprendizaje es efectivo.

2.3. PROCESO METODOLÓGICO


El proceso metodológico de los proyectos atraviesa por diferentes momentos o
tapas, las cuales tienen un carácter didáctico, puesto que su operatividad se presenta de
manera dialéctica, dependiendo de la dinámica que se dé en el desarrollo del proyecto.
Corresponde a las estrategias y los instrumentos desde las cuales se rigen las
actividades que se propongan.

Para el desarrollo del proyecto se proponen utilizar las siguientes fases:

2.3.1. Fase Conceptual


Es el momento de reflexión teórica del proyecto. En primera instancia se requiere
ubicar a los estudiantes en el campo u objeto de estudio sobre el cual se desea o es la
intención de explorar. En esta ubicación es donde se pueden cuestionar la información,
los datos y el conocimiento, se debaten, se ponen en común y se confrontan los
conceptos, teorías e informaciones que tienen relación con el desarrollo del proyecto,
recordemos las palabras de Foucault al manifestar que "La teoría no expresará, no
traducirá, no aplicará una práctica, es una práctica".
La reflexión contribuye al enriquecimiento cognitivo, permite estructurar
teóricamente su objeto, clasificando sus estructuras conceptuales. Como resultado de la
reflexión el objeto adquiere relaciones nuevas, se transforma creadoramente. La teoría

5
HUBER, K. “Crítica de la razón científica”. Alfa editores. Barcelona, 1981, página 16.
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para ser fecunda necesita ligarse a la realidad y con la práctica misma que es su
fundamento. La teoría cualifica la práctica social y la enriquece y adapta a la
interpretación de los procesos sociales, se constituye además en un componente para la
reconstrucción de la praxis. Permite el acercamiento cada vez más estructurado a los
problemas. En esta fase se motiva y se brinda al estudiante un panorama conceptual del
escenario donde se actuará.
Esta primera fase del proyecto de aula, tiene como meta cubrir las temáticas que
desde el currículo común deben enseñarse y desarrollar temas específicos y nucleados
que si bien no hacen parte del programa, o de las unidades en ejecución, son necesarios
para lograr los aprendizajes con sentido.
En esta fase también se debe ir fundamentando las prácticas por medio de
ejercicios que permitan ir estructurando la operativización de los temas estudiados.

2.3.2. Fase operativa


Tiene que ver con las acciones intencionadas llenas de teoría que pretenden llevar
a efecto los propósitos y metas que se desean conquistar por medio de actividades
estratégicas conducentes a un resultado propositivo. Es el momento de darle uso al
conocimiento que está en proceso de apropiación.
Es el espacio y el tiempo para el diseño, ejecución y recorrido de la ruta de
construcción, producción y diseminación del conocimiento. En la fase operativa se
propone el camino, especificado en las diversas acciones a desarrollar, debe contener un
alto componente teórico – metodológico. Será el momento de establecer unas
interrelaciones educando - educador fructíferas que permitan la construcción del
conocimiento. Es necesario que los conceptos aprendidos e interiorizados por los
estudiantes se apliquen a situaciones o realidades, prácticas, para lo cual las variables
metodológicas se ponen en acción.
El horario de clases, que hasta el momento venía operando en forma regular,
ahora al pretender desarrollar la fase operativa se modifica sustancialmente.

2.3.3. Fase de seguimiento y evaluación


Cuando se habla de progresión y permanencia, así como de secuencia, relación y
continuidad, es necesario hacer el seguimiento para valorar o evaluar los procesos de la
marcha; poder detectar las dificultades como las potencialidades de los individuos y los
equipos de trabajo, para tomar inmediatamente las decisiones pertinentes que lleven la
consecución óptima de nuestras intenciones. Su desarrollo también es permanente,
requiere de seguimiento continuo a cada una de las fases anteriores.
La evaluación es conceptual y cualitativa y allí se verifican los logros planeados a
través de sus indicadores. El concepto de error se toma en un sentido de potencialidad y
no de deficiencia, ya que el error e la mejor evidencia positiva de quien está haciendo
algo o va recorriendo un camino progresivo; quien nunca se equivoca es quien nunca
tace nada.
Como los estudiantes trabajan en grupos, hay la oportunidad de evaluar actitudes
personales, permitiéndole al maestro registrar aquellas situaciones socio-afectivas
pertinentes y que por la tanto requieren tratamiento especial. Así mismo detecta aquellas
actitudes adquiridas por los estudiantes después de haber interiorizado las diferentes
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teorías estudiadas en clase. La tarea aquí es, poder consolidar equipos de trabajo, o sea
individuos que tienen un interés común y que trabajan permanentemente alrededor de
ese interés, el cual es capaz de nuclear las temáticas del programa académico y otras
que van a apoyar el logro o logros propuestos en el equipo de trabajo.

Evaluar procesos tiene principios para tener en cuenta:

1. Una relación bidireccional entre en educador (énfasis de ideas) y el estudiante


(énfasis de sentires), donde la voluntad y la responsabilidad tienen una dinámica
de saberes interactivos (aspiraciones, intereses y problemas), de ofrecimientos,
opiniones e interdependencia, tanto a nivel de organización, ejecución y control.
2. El diálogo permanente. Se necesitan ambientes adecuados y estimulantes, donde
sea terreno fértil para la comunicación solidaria, puedan establecerse acuerdos,
que la confrontación apunte hacia los acuerdos, se permita la autonomía de la
reflexión y se tenga tolerancia en la argumentación. Este principio nos ayudará a
construir una nueva ética de grupo.
3. Acuerdos para el aprendizaje. Para esto es necesario generar empoderamiento de
los conceptos o formas y recursos para abordarlo; una vida socio-afectiva basada
en los acuerdos y los pactos de convivencia.
4. Que el estudiante sea protagonista o constructor de sus aprendizajes. Que sea
responsable de si, inicie el desarrollo de su proyecto personal, donde tenga la
oportunidad de potenciar su talento y su capacidad creadora.
5. La autoridad está basada en la orientación del conocimiento, de tal manera que
sea un proceso interactivo, con afecto y reconocimiento mutuo.
6. El encuentro en el aula. Este se da al trabajar problemas significativos
(particulares, comunes y colectivos), donde exista la reflexión del acontecer y sea
un medio para construir los proyectos unificados (vitales y profesionales). La
investigación deberá estimular la creación de ambientes para la indagación y el
pensamiento autónomo.
7. Saber y Desarrollo humano. El conocimiento escolarizado integrará tanto lo
cognitivo (saber el saber, hacer y comunicar) como el emocional o afectivo
(actitudes, valores, visión y significación del mundo), donde trata de comprender
mejor al otro y aprende a conocer para tener una cultura más amplia (pasaporte
para una educación más eficiente).
8. Aprender a aprender. Recordemos que los pilares básicos de ola educación es
aprender a conocer, hacer, ser y vivir juntos.
9. Calidad de los procesos. Es preciso vivirlos para saber cómo aprendemos; por lo
que la autoevaluación es un punto de llegada, no para hacer autoelogios sino para
realmente valorar lo que hacer para mejorarnos permanentemente.
10. Niveles de desempeño. Lograr la excelencia es poder dar cuenta o explicar el uso
del conocimiento que se utiliza, el cual puede extraerse de las evidencias,
expresiones o indicadores del proceso.
11. Valoración cualitativa. El error ahora, es un recurso para el crecimiento, que
contribuye a la cualificación, la reconfiguración y la transformación humana.
12. Toma de conciencia. Tenemos que saber qué pasa, cuales son los aciertos, los
errores y cuáles las alternativas para avanzar en nuestras metas.
Proyectos Pedagógicos de Aula 11 Luis Hernando Mutis Ibarra

13. Todos aprenden. Las inteligencias múltiples nos orientan en la diversidad humana,
los ritmos y estilos de aprendizaje; las necesidades de acompañamiento, la
libertad, la complejidad y/o la diferencia.
14. Aprendizajes sin límites.

2.3.4. Fase de Sistematización


Es la organización permanente de la información. Esta es una herramienta para el
educador y los estudiantes, que permite teorizar acerca de la experiencia; intenta ir
generando la cultura de la escritura por medio de la construcción permanente de texto.
Posibilita una mejor comprensión de las experiencias realizadas, mejora la práctica.
Permite la interrelación de otras prácticas similares es un camino para la construcción de
la competencia interpretativa y argumentativa a partir de la reflexión y la construcción del
conocimiento.
En sistematización, lo que interesa es comprender el sentido de la experiencia a partir
de la descripción e interpretación, hasta llegar al punto nodal de la construcción del
conocimiento; para lo cual se explicitan todos los conocimientos producidos en la práctica
y se los confronta con aquellos con que se contaba inicialmente, y con el conocimiento
teórico vigente.
Esta fase se desarrolla permanentemente, pues es el ejercicio de escritura, de
registro, de ordenamiento del proyecto, se trata de obtener un producto que de cuenta del
proyecto de aula. Aquí sirve todo tipo de registro (filmaciones, grabaciones, fotografías,
diarios de campo, etc.). Se incrementa al final del proyecto, para estructurar el producto
definitivo el cual se socializa en las 2 o 3 semanas de operativización de las variables.

2.4. LAS VARIABLES METODOLÓGICAS


Habían sido muchos los intentos, por entender el sentido de proyectos de aula; en
ocasiones se pensó que su estructura debería ser un proyecto de investigación,
fundamentado en el tradicional método científico, pero nuestro interrogante de cómo
intervenir en el aula el proceso de aprendizaje nos hizo reflexionar en torno a la idea de
un proyecto que le sirva al maestro para dinamizar la clase y construir un discurso
pedagógico que canalice los distintos intereses de los estudiantes y que permita
estructurar estrategias pedagógicas acorde con ellos.

¿Qué es una Variable Metodológica?: Al ubicar un campo conceptual de trabajo


que se expone a todo el grupo de estudiantes, es indispensable que el educador tenga un
manejo adecuado y profesional del discurso pedagógico que dé cuenta de la temática
objeto de estudio. De la profundización conceptual que se logre hacer, emergen diversos
intereses que necesitan canalizarse y operacionalizarse, que orienten las búsquedas y
sistematizaciones de la información y el conocimiento, para lo cual se necesitarán dos o
más estrategias metodológicas distintas en un mismo grupo. Esto cambia las formas de
enseñanza para que los estudiantes aprendan contenidos y procesos de convivencia en
el trabajo grupal acorde con sus inquietudes y no desde una sola metodología
uniformada. Por lo tanto, variable será el interés que cada estudiante manifieste y que se
unirán los más semejantes o comunes para formar grupos que trabajarán ámbitos
diferentes de un mismo campo de estudio. Cada grupo de trabajo unidos acorde con un
Proyectos Pedagógicos de Aula 12 Luis Hernando Mutis Ibarra

interés común, constituirán las diferentes formas de trabajo, puesto que, cada uno
intentará abordar su objeto de estudio con variables metodológicas coherentes con su
trabajo o interés de grupo.
Vale la pena enunciar una idea semejante que vivió la investigadora argentina
Emilia Ferreiro, al hacer sus estudios de doctorado en Ginebra –Suiza-, donde Jean
Piaget era profesor de la Universidad de esa ciudad. Según ella lo cuenta, Piaget
organizaba las actividades del Centro de Epistemología en ese momento (años 70) donde
“siempre había un tema central para todo el año y se distribuían subtemas según un
sistema complicado con múltiples superposiciones. Él dividía las temáticas de tal manera
que todos tenían alguna parte común con otros, con el fin de controlar los resultados de
un experimentador nuevo con los investigadores que le merecían más confianza. El
recién llegado debía descubrir cuál era la intersección que estaba en la cabeza de Piaget,
porque tenía que saber con quien lo estaban cotejando…
“… En esa época Piaget tenía una regla razonable: le daba una oportunidad al que
lo solicitaba; si lo hacía, bien, y si no, pues adiós. Generalmente, Piaget asignaba un
problema y decía: “Desenróllenlo”, y eso quería decir: encontrar la técnica de levantar los
datos y hacer un informe. A fin de año Piaget se llevaba todo ese material para la
montaña. Uno tenía que esperar a que regresara para saber si había logrado hacer algo
satisfactorio”6

¿Cómo se orienta el desarrollo de cada variable?: En el proceso de la fase


conceptual se detectarán y generarán gustos y se canalizarán los intereses de los
estudiantes, los cuales al ponerse en común se conformarán grupos diferentes; estos
grupos implican metodologías apropiadas para sus intereses, por lo cual la consecución
del logro tendrá diversas variables metodológicas de acuerdo con la línea de trabajo que
cada grupo proponga y haga sus respectivos compromisos al diseñar el plan de trabajo
que pretendan desarrollar.
Lo que se tiene que aprender es a hacer preguntas simples y secuenciales,
conduciendo a los estudiantes a la manera socrática. Después de cada pregunta, uno se
debe callar y escuchar cuidadosamente la respuesta; pues existe la tendencia de dar una
respuesta o cambiar la pregunta si no se obtiene la respuesta de inmediato, se debe
aprender a esperar un poco más tiempo para tener la oportunidad de pensar, lo cual
revelarán las líneas de pensamiento. A medida que se responda, uno puede empezar a
discernir los errores, las concepciones equivocadas y las fallas en la lógica que son
prevalentes. No se aprende nada al dar a los estudiantes las respuestas correctas o las
explicaciones lúcidas. En realidad los estudiantes no se benefician de tales respuestas o
explicaciones, simplemente las memorizan.
Se puede ayudar en forma más significativa a los estudiantes cuando se les lleva a
confrontar contradicciones e inconsistencias en lo que dicen y cuando espontáneamente
alteran sus afirmaciones como resultado de la confrontación.
Cuando uno encuentra un enfoque o comprensión que vence una dificultad
particular, ese enfoque ayudará no solo a uno, sino a muchos individuos, así resulta
contradictorio el cliché tan frecuentemente expresado de que cada individuo es
completamente diferente a los demás.

6
CASTORINA, José Antonio; GOLDÍN, Daniel y TORRES, Rosa María. “Cultura escrita y educación”,
conversaciones con Emilia Ferreiro. Fondo de Cultura Económica. México, Primera edición, 1999. Pág. 88, 86.
Proyectos Pedagógicos de Aula 13 Luis Hernando Mutis Ibarra

El proyecto de cada variable: Al encontrar gustos e intereses comunes entre los


estudiantes, se conformarán grupos quienes diseñarán un proyecto inicial o plan de
variable, el cual tendrá lo siguiente:

 Propósitos: Son las intenciones o metas de cada grupo de estudiantes.


 Estrategias: Son los procedimientos que se utilizarán para la consecución de
dichas intencionalidades, los cuales se llevarán a efecto por medio de diferentes
actividades o acciones planificadas. En estos momentos también será necesario
establecer las formas de sistematizar o estructurar los diferentes conocimientos
que van apareciendo en el proceso, con el objeto de ir construyendo el resultado
requerido. Dichas actividades no se programan de forma aislada, pues no se trata
de hacer un listado de ellas, sino de configurar acciones articuladas y que den
cuenta del sentido de los conocimientos y actitudes humanas inmersas en el
proyecto de aula. El compendio de dos o más estrategias que cada variable
emplee en su desarrollo, articuladas cada una con el plan operativo general,
estructuran en sí el proceso del proyecto de aula.
 Cronograma: Es para el manejo de los tiempos y el control de las acciones, y se
recomienda usar lo expuesto en el presente proyecto, con respecto al cronograma
que debe usar el educador.
 Recursos: Esta etapa debe ser usada para incentivar y generar la cultura de la
gestión como una forma de búsqueda y consecución de materiales y conceptos
que se requieran en el trabajo.

3. MANEJO PEDAGÓGICO DEL TIEMPO EN EL AULA.

"El conocimiento se adquiere no por interiorización de algo dado


sino por la construcción desde dentro. Esta construcción es un
largo proceso que se inicia al nacer y continúa a lo largo de la
vida" PIAGET

Se trata de crear sentido para dedicar más tiempo, con disposición y actitud mental
hacia la labor académica, en la que se pueda ganar claridad en los conceptos y proyectos
de vida de los estudiantes, en cuya consecuencia se hagan menos necesarias las tareas
o deberes escolares; por el contrario, se aproveche mejor el tiempo, se lo administre de
manera adecuada, ya que este no es recuperable. Es una forma de transformar las
formas y sitios de trabajo, para que no se reduzcan a simples actividades.
Raras veces se parte de cero; la transformación se cobra un precio muy alto en
estilo de vida, felicidad y estabilidad; se requiere ofrecer plazo prudente de consecución;
no podemos soportar demasiado el cambio puro y descarnado; se necesitan dosis
pequeñas, acumulativas en sentido progresivo y que sean continuas, pues los procesos
de asimilación y adaptación deben ser lentos y naturalizados para que emerja el cambio.
Recordemos que "El hombre educado del futuro será sólo aquel que sepa encontrar
rápida y exactamente lo que no sabe" como también que "el analfabeto de mañana no
Proyectos Pedagógicos de Aula 14 Luis Hernando Mutis Ibarra

será el hombre que no sabe leer, sino el que no ha aprendido la manera de aprender". Se
coordinará la información y la formación; los horarios tenderán a ser personalizados; la
educación será para detectar las potencialidades, las habilidades y aptitudes para su
desarrollo.
Hoy, el futuro invade el presente a distintas velocidades, pues muchas veces sólo
las exageraciones parecen ser verdad. Todo sugiere nuevas soluciones a los problemas
sociales, filosóficos e incluso personales, alteran todo el mundo intelectual del hombre, su
manera de pensar y de ver el mundo, reestructura nuestra vida que multiplica el número
de papeles que se debe representar y el número de opciones que nos vemos obligados a
escoger, las cosas se mueven más de prisa, y lo hacen a nuestro alrededor y a través
nuestro. Manacorda nos decía que, "todas las actividades prácticas se tornan tan
complejas que la ciencia se inmiscuye en la vida diaria y la práctica se torna teoría y la
teoría se torna práctica". Hoy por eso son más importantes las claves para construir y
producir conocimiento, pues se avanza en el aprender a pensar y en aprender a
aprender.
Es importante entender que el conocimiento, como la autonomía, el interés y la
democracia no se condonan, tampoco se toman como en una carrera de relevos; sino,
que se logran, se ganan y se conquistan de manera individual; pero que pueden
conseguirse de manera más rápida y segura cuando es mancomunada y tejida en equipo.
Ese enriquecimiento interactivo con los diversos actores del proceso educativo,
fortalecerá también la autodirección y motivación de los emprendimientos.
La operacíonalización alude a la necesidad no solo de que objetivos, contenidos y
actividades tengan un interés intrínseco por responder a las necesidades de los
participantes en los procesos calificadores, sino a la necesidad de la existencia de los
escenarios que proporcionen seguridad para la exploración, y la claridad en la
retroalimentación sobre los resultados de cualquier acción. Esto permite un manejo más
abierto, flexible y lúdico de dicho proceso para la construcción de nuevas realidades, y
producción de conocimiento.
Se cree intensamente que enseñar y aprender son consecuentes, es muy
arraigada la idea de que cuando se enseña es obvio que el otro aprenda; que basta que
alguien enseñe para el aprendizaje se produzca en el estudiante. Ante un alumno que no
entiende lo que se le enseña, el profesor de manera espontánea responde "¡pero si eso
ya lo enseñé!", mira esto como una incoherencia. La realidad es que, son dos cosas
completamente diferentes, puesto que puede haber enseñanza sin aprendizaje o
aprendizaje sin enseñanza. Estos dos procesos implican sujetos diferentes; por
consecuencia, también tienen métodos distintos. Si toda enseñanza se tradujera
automáticamente en aprendizaje, todos los estudiantes serían genios. El problema es
precisamente que los profesores enseñan pero los alumnos no aprenden. Existe una gran
brecha y un gran desperdicio entre la abundante información que se enseña en el sistema
educativo y la información que es efectivamente registrada, procesada y aprendida por
los estudiantes.
"Un margen razonable de desperdicio de información es inevitable en todo proceso
educativo. Distractores de todo tipo, falta de motivación, interés, atención, concentración,
comprensión, impiden no solo fijar el conocimiento sino registrarlo. Por otra parte, operan
Proyectos Pedagógicos de Aula 15 Luis Hernando Mutis Ibarra

mecanismos naturales de selección: no todo nos interesa a todos ni de la misma manera,


por lo que cada uno procede a seleccionar y priorizar la información que recibe" 7.
Tradicionalmente las conclusiones del aprendizaje se han sacado desde el punto
de vista de la enseñanza, dando por afirmado que los métodos de enseñanza coinciden
con los métodos de aprendizaje. Hoy, toda la atención se ha centrado en el aprendizaje,
de saber cómo el sujeto aprende, por lo cual marca pronunciadamente el rumbo de la
pedagogía. Lo que importa es que los estudiantes aprendan, no que los maestros
enseñen; que lo que los maestros enseñen, los alumnos lo aprendan efectivamente.
El proyecto de aula tiene un orden lógico programado a manera de propuesta para
los estudiantes y la institución; el propósito es la producción de conceptos y objetos
derivados del proceso con los estudiantes. Se pretende contribuir a la organización del
aprendizaje y la enseñanza desde el modelo educativo construido colectivamente en la
institución. Interés y autonomía son ingredientes valorativos indispensables que se
construyen con los estudiantes, pues estos se van descubriendo y ganando en el
recorrido de la ruta para el crecimiento humano a través de territorios reales, donde se
concertan compromisos y responsabilidades, inicialmente desde intencionalidades del
profesor, pasando por objetivos compartidos entre profesores y estudiantes, para llegar
luego a las metas emergidas desde los propios estudiantes.
Al centrarse el trabajo en torno al desarrollo de procesos, estos requieren tiempo
suficiente para lograrlo; puesto que ya no se trata de la hora clase, en la que la
enseñanza y el aprendizaje giraba en torno a la saturación de información; hoy se trata de
desarrollar en el estudiante las potencialidades identificadas, a través de una escala
progresiva de metas, las que requieren un recorrido individual, es decir una conquista
personal. El educador estipula un tiempo plausible de llegada, pero con seguridad
existirán estudiantes que la alcanzarán en ese tiempo, pero otros lo conseguirán en
menor tiempo del intencionado y algunos necesitarán más tiempo del presupuestado,
ritmo y estilo tendrá que respetarse; pues ya no estamos en el modelo de la uniformidad.

El cronograma: Para efectos del seguimiento, se utiliza el cronograma como


herramienta del programa para cada paso, fase o actividad, para que se pueda manejar
los tiempos y las secuencias lógicas de todas las acciones que se tengan que realizar con
el fin de operacionalizar el diseño. Las acciones pueden ser de tipo independiente,
alternativas, simultáneas o de prerrequisito.

En el cronograma se utilizan tres momentos:

1. Lo programado: son los momentos en que se piensa desarrollar el proyecto.


2. Lo ejecutable: es el tiempo real en que ocurre lo programado.
3. La replaneación: Implica el monitoreo del proceso y volver a replantar lo
programado pero no ejecutado por diversos factores.

Estos tres momentos se tienen en cuenta para redactar el informe final. El tiempo
programado, el tiempo en que de verdad se realizan las acciones y el tiempo en que debe
replantearse el proyecto.

7
TORRES, Rosa María. “Papeles del CEEAAL”, Nº 2. Santiago de Chile, enero de 1992.
Proyectos Pedagógicos de Aula 16 Luis Hernando Mutis Ibarra

Un proyecto hace referencia a un proceso y no puede desarrollarse en un día o


dos, ni en una semana, pues para que se vivencie un proceso de aprendizaje y para que
los logros tengan un escenario de ejecución, debe por lo menos ejecutarse en un tiempo
mínimo de un trimestre, de allí en adelante se puede extender a un quimestre, un
semestre o incluso todo el año.

Las fases en el cronograma: Conceptualización: Indica mayor intensidad teórica en


los primeros meses realizada por el profesor, y menor intensidad dirigida, pero si mayor
intensidad apropiada al final elaborada por el estudiante.
Operativa: Indica mayor operatividad del proyecto en el intermedio del tiempo
estipulado para su desarrollo.
Sistematización: Indica continuidad del inicio al final, intensificándose al terminar el
trabajo, es el registro ordenado de lo vivido.
Evaluación: Indica que es permanente, con mayor intensidad al final.