ARTRITIS Y ARTROSIS
Mónica Peña Salgado
Terapeuta Ocupacional
TO en Salud Física II
ARTRITIS
¿Qué es la artritis?
La artritis corresponde a una inflamación de una o más
articulaciones.
Esta patología involucra la degradación Del cartílago
articular, lo que impide que éste realice su función,
provocando que los huesos que se encuentren bajo el
cartílago se dañen y se rocen, provocando inflamación,
dolor y rigidez.
La inflamación y daño de la articulación
puede ser consecuencia de:
Una enfermedad
autoinmune (el sistema Desgaste y deterioro
inmunológico del Fractura ósea general de las
cuerpo ataca por error articulaciones
al tejido sano)
Infección, con Cristales como el ácido
frecuencia por bacterias úrico o el di hidrato de
o virus. pirofosfato cálcico.
SINTOMAS
Dolor
Rigidez
Hinchazón
Enrojecimiento
Disminución de la amplitud del movimiento
Causas
Se desconocen las causas que originan la artritis reumatoide; se
presenta con más frecuencia en personas con una predisposición
genética, sin embargo, no es hereditaria. Se han estudiado agentes
infecciosos (bacterias, virus…) y aunque se han encontrado datos
sugerentes en algunos casos, no hay evidencias que impliquen a
alguno en concreto.
Factores de riesgo
1. Antecedentes familiares. Algunos tipos de artritis son hereditarios, por lo
que es probable que contraigas artritis si tus padres o hermanos tienen este
trastorno. Tus genes pueden hacerte más vulnerable a los factores
ambientales que pueden desencadenar artritis.
2. La edad. El riesgo de muchos tipos de artritis, entre ellos la artrosis, la
artritis reumatoide y la gota, aumenta con la edad.
3. El sexo. Las mujeres son más propensas que los hombres a desarrollar
artritis reumatoide, mientras que la mayoría de las personas que tienen
gota, otro tipo de artritis, son hombres.
4. Lesión articular previa. Las personas que se han lesionado una articulación,
tal vez mientras hacían deporte, con el tiempo tienen más probabilidades
de contraer artritis en esa articulación.
5. Obesidad. El peso extra fuerza las articulaciones, en especial las rodillas,
caderas y columna. Las personas con obesidad tienen un mayor riesgo de
desarrollar artritis.
TIENE MUCHOS TIPOS, LA MAS
FRECUENTE ES LA ARTRITIS
REUMATOIDE
ARTRITIS REUMATOIDE
La artritis reumatoide es un trastorno inflamatorio crónico que puede afectar
más que solo las articulaciones. En algunas personas, el trastorno puede dañar
distintos sistemas corporales, incluida la piel, los ojos, los pulmones, el corazón
y los vasos sanguíneos.
SINTOMAS
Articulaciones sensibles a
la palpación, calientes e
hinchadas.
Rigidez articular que
generalmente empeora
por las mañanas y
después de la inactividad.
Cansancio, fiebre y
pérdida del apetito.
DATOS DE LA ARTRITIS REUMATOIDE
1. La artritis reumatoide precoz tiende
a afectar primero las articulaciones
más pequeñas, especialmente las
que unen los dedos de las manos
con las manos y los dedos de los
pies con los pies.
2. A medida que avanza la
enfermedad, los síntomas suelen
extenderse a las muñecas, las
rodillas, los tobillos, los codos, la
cadera y los hombros. En la mayoría
de los casos, los síntomas se
producen en las mismas
articulaciones en ambos lados de tu
cuerpo.
ARTROSIS
ARTROSIS
La artrosis es una patología reumática que lesiona el cartílago articular.
En el interior de la cápsula articular se encuentra, generalmente, un
fluido llamado líquido sinovial que es producido por la membrana
sinovial. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación
están recubiertos por este cartílago articular.
SINTOMAS
Respecto a su sintomatología, la artrosis tiene síntomas que se asemejan a los
de la artritis, pero la diferencia es que en la artritis la inflamación es la
causante de la patología, mientras que en la artrosis la causante es el desgaste
del cartílago articular. Además, el dolor que se presenta en la artrosis es de tipo
mecánico, esto quiere decir que se desencadena y empeora al realizar
movimientos y mejora con el reposo.
Artrosis Artrosis Artrosis
de cadera cervical lumbar
Artrosis Artrosis
de mano de rodilla
TRATAMIENTO
Antiinflamatorios y/o analgésicos: En la fase más aguda, el dolor aumenta mucho a
causa de la inflamación de la zona afectada. Llegados a este punto, puede ser necesaria
la prescripción médica de antiinflamatorios y/o analgésicos para reducir la hinchazón
de la zona y así calmar el dolor.
Medicamentos condroprotectores: Son los únicos medicamentos específicos para
tratar la artrosis a largo plazo porque actúan directamente sobre la articulación
afectada. No sólo alivian el dolor y mejoran la movilidad, sino que se está demostrando
que tienen capacidad para atacar la enfermedad de raíz, ralentizando el deterioro de la
articulación. Entre ellos encontramos fármacos como el condroitín sulfato, el sulfato
de glucosamina y el ácido hialurónico.
Cirugía: Si el paciente se encuentra en un estadio final de la enfermedad los
especialistas recomiendan como opción terapéutica la cirugía protésica.
VAMOS AL CASO CLINICO…