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2entrega Anteproyecto - ALVAREZ LEIVA

La tesis de Eleazar Álvarez Leiva investiga la captación de la belleza en San Agustín, específicamente en el libro X de las Confesiones, como un medio para alcanzar a Dios y conocerse a sí mismo. Se destaca la importancia de la belleza como un don del Creador y un camino de interioridad que utiliza los sentidos para acercarse a lo divino. La investigación también aborda el estado actual de los estudios sobre la estética agustiniana y propone una reflexión sobre la belleza en un contexto contemporáneo.
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2entrega Anteproyecto - ALVAREZ LEIVA

La tesis de Eleazar Álvarez Leiva investiga la captación de la belleza en San Agustín, específicamente en el libro X de las Confesiones, como un medio para alcanzar a Dios y conocerse a sí mismo. Se destaca la importancia de la belleza como un don del Creador y un camino de interioridad que utiliza los sentidos para acercarse a lo divino. La investigación también aborda el estado actual de los estudios sobre la estética agustiniana y propone una reflexión sobre la belleza en un contexto contemporáneo.
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UNIVERSIDAD CATÓLICA DE LA PLATA

FACULTAD DE HUMANIDADES

TESIS DE LICENCIATURA EN FILOSOFÍA

HERMOSURA TAN ANTIGUA Y TAN NUEVA

LA CAPTACIÓN DE LA BELLEZA EN SAN AGUSTÍN

Autor: Eleazar Álvarez Leiva

Director: Nombres y Apellidos


La Plata, Octubre 2023

1. Introducción
Para dar cuenta del grado de Licenciado en Filosofía hemos optado por investigar
el problema de la captación de la belleza como camino de interioridad en el libro X de
las Confesiones de san Agustín.
En primer lugar, la figura del santo de Hipona siempre nos ha llamado
poderosamente la atención, no sólo desde un aspecto espiritual, sino también desde el
desarrollo de todo su vasto pensamiento filosófico y teológico. Aunque es menester
aclarar que, si bien ambos campos mencionados están intrínsecamente unidos en san
Agustín, aquí habrá una limitación al primero.
En segundo lugar, la razón de la elección de esta obra en particular radica en el
hecho de que, además de ser quizá la obra más conocida del santo, ha sido un texto
fundamental en nuestra vida espiritual.
Por otro lado, un factor que ha influido notablemente en la elección de este tema
ha sido la pasión y el amor con que nuestro profesor de Estética, Dr. Powter, ha
transmitido no sólo en el estudio de la materia, sino también en la mirada agustiniana.
Creemos que es necesario hacer una reconsideración acerca de la belleza hoy día
para volver a los fundamentos, en un contexto donde más que nunca se hace actual el
título del libro de Karl Rosenkranz “La estética de lo feo”, producto de una crisis
metafísica de fondo. Por ello, resulta importante hodierno plantearse la pregunta acerca
del fundamento, origen y captación de la belleza. En este sentido, san Agustín realiza un
gran aporte al tema.
Empero, la consideración de la belleza en san Agustín no es un tema elegido
arbitrariamente o al azar. Tiene su razón de ser, pues se ubica en camino que realiza el
santo en la búsqueda y conocimiento de Dios. Primero, a través de las cosas; luego, en
su memoria; y, finalmente, dentro de sí. Y la belleza, precisamente, aparece como algo
transversal, podría decir, a toda la creación. Que no es una belleza propia, sino una que
le ha sido dada por el Creador.
He aquí, entonces, el corazón de esta investigación. La belleza como un doble
camino entre el Creador y la criatura. Un don, un regalo de aquél a este; y una vía de
acceso, de conocimiento de Dios y, consecuentemente, de uno mismo. Y en este camino
que recorre el hombre, Dios se vale de los sentidos del mismo para atraer hacia sí al
hombre.

2. Estado del Arte


Al realizar una consideración de los estudios actuales sobre la estética agustiniana
en general, y en Confesiones X en particular, se dirá junto con Powter (2015) que los
estudios actuales sobre la estética agustiniana están lejos de desarrollarse de manera
profunda con la importancia que ella tiene en el pensamiento de san Agustín. De hecho,
estos últimos años no hay grandes obras que tengan un alcance y profundidad
significativos. Por otro lado, son numerosos los artículos y obras que abordan
cuestiones estéticas como complemento a temas mayoritariamente de carácter teológico
o metafísico.
En este sentido, Alejandro Powter (2015) en su tesis doctoral en filosofía titulada
“Percepción y ascenso en la belleza en la estética de san Agustín” de la Universidad
Austral, ha profundizado con gran delicadeza el tema que compete a este trabajo,
aunque con una perspectiva más amplia del corpus agustiniano. Luego de definir la
estética y la noción de belleza desde la óptica agustiniana, hace un desarrollo de la
importancia de los sentidos que el santo le da en la contemplación de la belleza. Así,
Powter se encarga de estudiar, siendo fiel al camino de interioridad que plantea Agustín,
en primer lugar, los sentidos externos para luego encauzar hacia a los internos.
Este autor destaca que en la vida de Agustín la sensibilidad estética ha sido una
constante. Esto es menester mencionarlo ya que se presenta como un hombre
particularmente sensible a las manifestaciones de lo bello, en especial en las artes, como
el teatro, la música y particularmente las letras; pero también es posible descubrirlo con
una especial sensibilidad para la recepción de la belleza natural en la armonía de sus
ciclos, en los paisajes o en la disposición de los astros. Por lo tanto, la cuestión de la
belleza no es algo propio de su conversión, sino que ese momento decisivo de su vida le
permitirá descubrir y ahondar en una dimensión espiritual y trascendente en todas las
manifestaciones de la belleza.
Así planteada la cuestión, todo se ordena a un ascenso y espiritualización de los
sentidos para poder acercarse a la contemplación de la Belleza.
Al mismo tiempo, Confesiones X ofrece otra clave hermenéutica: un camino del
alma hacia la interioridad cuyo objetivo es el encuentro con Dios. Así lo entienden, por
ejemplo, Avenatti de Palumbo (2008) y Belgrano (2016).
Cecilia Avenatti de Palumbo ha realizado una ponencia titulada “La presencia
vivificante de la belleza en la construcción de la interioridad cristiana. Lectura estética
del Libro X de las Confesiones de Agustín” publicada por la Universidad Católica
Argentina (UCA). Allí la autora identifica, en sintonía con Powter (2015), las nociones
esenciales que sostienen, estructuran y fundamentan toda la estética en cuestión: modus-
specie-ordo. A partir de ello, y teniendo en cuenta el contexto de conversión de Agustín,
momento a partir del cual la influencia bíblica será fundamental, Avenatti tratará de
utilizar estos conceptos generales como clave hermenéutica de Confesiones X.
Uno de los aspectos más notables de este texto es su enfoque en el concepto de
belleza vivificante y cómo esta noción se entrelaza con la construcción de la interioridad
cristiana. La autora argumenta que, a través de su experiencia con lo bello, Agustín no
solo expresa su búsqueda de Dios, sino que también revela cómo la belleza puede tener
un impacto transformador en la vida espiritual de una persona. Consecuentemente, la
belleza es una fuerza vital en la espiritualidad de Agustín, que lo guía en su búsqueda de
Dios y en la construcción de su interioridad cristiana. Esta perspectiva sobre la belleza
como elemento vital en la vida espiritual es una contribución valiosa al campo de la
teología y la filosofía.
Asimismo, el estudio que realiza Belgrano (2016) al respecto está en consonancia
con el presente tema de estudio, al centrarse expresamente en el itinerario del alma
hacia Dios por medio de la belleza. Este artículo, publicado también por la UCA, se
titula “Itinerario del alma hacia Dios por medio de la Belleza desde las confesiones de
San Agustín”. Aquí el autor ofrece una lectura de san Agustín en su pensamiento
original, y no un mero eclecticismo. En este itinerario, introduce un concepto
fundamental que marca una clara diferencia con el platonismo: el optimismo cristiano.
Esta noción, tomada de Gilson, le quita a la realidad sensible toda cuota de negatividad
que Platón hubiere esgrimido. Por el contrario, es posible ver en Confesiones X cómo
Agustín, mediante el diálogo con los seres de la tierra, a quienes personifica, se vale de
ellos en su búsqueda de Dios.
A raíz de ello, continuando este camino de interioridad y de búsqueda de Dios,
observa Belgrano, la belleza no solo implica las cosas sensibles. Pues, el santo
descubrirá que el alma también es bella. Por lo tanto, complementado con los aportes de
los sentidos internos desarrollados en Powter (2015), Belgrano destaca una
característica fundamental de la belleza agustiniana: la trascendencia. Ella aparece como
medio y fin de la belleza, ya que no sólo está presente en todas las cosas -en su sentido
más amplio-, sino que nos permite, siendo fiel a su etimología, subir más allá y
contemplar la Belleza fuente de toda belleza, esa belleza “tan antigua y tan nueva” que
es Dios mismo.
Una última consideración que merece atención, y que se desprende, ciertamente,
de la belleza “tan antigua y tan nueva” refiere al fundamento metafísico de la misma. En
este sentido, aunque si bien el texto de Uña Juárez (1996) no es actual, su aporte sigue
vigente y hace, ciertamente, al presente tema de investigación. En “San Agustín: la
finitud bella” analiza esta cuestión partiendo desde dos puntos eminentemente
metafísicos y estrechamente interrelacionados. La belleza se hace presente en la creatura
en una doble tensión respecto del tiempo y la posesión del ser: temporalidad-eternidad y
finitud-plenitud. Empero, el santo sabe armonizar estos elementos siempre a la luz de la
huella trinitaria en toda la creación. Es este último punto el que ciertamente fungirá
como estructura de gran parte del pensamiento agustiniano.

3. Marco Teórico
Para comenzar a transitar el estudio del camino hacia Dios a través de la belleza
que propone san Agustín resulta necesario realizar algunas consideraciones
conceptuales sobre las que versará y se sostendrá la presente investigación, a saber: qué
se entiende por estética; cómo concibe Agustín la belleza; qué función cumplen los
sentidos en este camino de interioridad; y, por último, en qué consiste esta interioridad.
El término estética halla sus raíces etimológicas en la voz griega αίσθησις que
remite a la percepción a través de los sentidos. Pero la estética como disciplina
filosófica autónoma hunde sus raíces en la Edad Moderna. De hecho, esto se debe a los
aportes de Baumgarten1 en dos obras fundamentales para la cuestión: Meditaciones
filosóficas sobre algunos asuntos relativos al poema, que data del año 1735, y Estética
del 1750-58. En este sentido, el mérito de este autor alemán es haber logrado una
definición por medio de la reflexión filosófica del arte como tal cuyo punto de partida
radicaba, precisamente, en la vinculación con la belleza, es lo que permitió hallar una

1
Cf. Plazaola, J. (2007). Introducción a la Estética. p110.
teoría suficiente del arte como valor autónomo. Es por ello que Plazaola reconoce que
“su mérito es haber intentado sistematizar la estética como ciencia especial, definiendo
su objeto propio e integrándola en la filosofía de la época” (2007, p110).
Si bien la estética se constituye como una disciplina autónoma en la filosofía, en
su desarrollo reflexivo podrá valerse de otras disciplinas para complementarse. Así, la
reflexión estética hallará varios puntos en común con la antropología filosófica, la
gnoseología, sólo por citar algunos ejemplos.
En definitiva, en la definición de la estética existen elementos imprescindibles
para su comprensión: percepción, belleza, reflexión y arte.
La estética agustiniana, como se ha mencionado, logra mantener una coherencia y
unidad en las dos etapas de la vida del santo. Logra realizar una síntesis armoniosa entre
los filósofos precristianos con los textos sagrados. En este sentido, Plazaola (2007) da
cuenta de este eclecticismo agustiniano en lo que refiere a su estética enumerando las
diferentes influencias de Platón, Aristóteles, Plotino, el pitagorismo y estoicismo, como
así de la doctrina cristiana.
El estudio de la estética agustiniana presenta al menos dos dificultades. En primer
lugar, como ya se mencionó, la influencia de varios autores de diferentes escuelas. En
segundo lugar, el santo no desarrolló una estética sistemática, sino que su pensamiento
al respecto es posible dilucidarlo a lo largo de toda su obra. Así, una de las primeras
características que le atribuye a la belleza es ser reflejo de Dios. Las cosas hermosas de
este mundo encuentran su razón de ser en la belleza de Dios, que es la Belleza. Esta idea
remite sin duda alguna a la doctrina platónica de la participación de las cosas en la
Ideas. Como consecuencia de ello, la creación es bella intrínsecamente; razón por la
cual en Confesiones X Agustín dialoga con ellas preguntándoles si son Dios.
El fin de Agustín es contemplar la Belleza. Por ello en este camino que propone
de interioridad y elevación hacia Dios se vale, a diferencia de Platón, de los sentidos
externos para lograr tal cometido. La estética agustiniana no es de ninguna manera
puramente espiritualista.
Aquí entran en juego tanto los sentidos externos como internos. De hecho, en
Confesiones X es posible hallar un desarrollo de la importancia de la memoria en la
captación y contemplación de la belleza. Incluso, será el momento en que, habiendo ya
recorrido todos los lugares, por fin encontrará a Dios dentro de sí, razón por la cual
exclamará: “Sero te amavi, pulchritudo tam antiqua et tam nova, sero te amavi” (X, 27).
Aún más, continuando la lectura de Confesiones X, 27 Agustín hará mención explícita
de los sentidos, a los que Dios ha transformado atrayéndolo hacia Él: surditatem,
caetitatem, gustavi, tetigisti.
Por lo tanto, en todo el pensamiento agustiniano los sentidos -internos y externos-
cumplirán un papel fundamental. Ello se entiende no a la luz del pensamiento platónico,
como se ha mencionado, sino, por el contrario, a la luz de la revelación cristiana.
El camino de interioridad que propone Agustín no es otra cosa que el camino de
búsqueda de Dios. Aunque ello implica también la búsqueda de uno mismo. Todo
recorrido, por su misma naturaleza, tiene etapas que indican un comienzo, un desarrollo
y un objetivo por alcanzar. Agustín por experiencia propia vivió este proceso en su
reflexión sobre la interioridad.
En un primer momento, el obispo de Hipona es heredero de la interioridad
filosófica en la cual el método de volverse a sí mismo es muy importante, porque a
través de él se llega a la verdad y a la sabiduría; por otra parte, la tradición filosófica
cobra sentido en cuanto que es considerada como la sabiduría del mundo interior. Y es,
precisamente, en este mundo interior donde el hombre, al recogerse interiormente,
descubre que está llamado a una conversión moral, a una interiorización de los sentidos,
y asimismo a la formación de la razón y de la memoria.
Como segundo momento, dentro de esta tradición filosófica, la interioridad
metafísica enseñada por los neoplatónicos le permite a Agustín abrirse al mundo del
espíritu y de las ideas transcendentales en donde, por un lado, la trascendencia del ser
verdadero, bueno y bello se identifica con el Dios Creador de la revelación cristiana, y
por otro lado el hombre se identifica como el ser que existe, vive y entiende.

4. Pregunta de Investigación
¿Cómo plantea san Agustín en Confesiones X el camino de ascenso a Dios a
través de la percepción de la belleza de las cosas creadas, tanto materiales como
espirituales?

5. Hipótesis

San Agustín se valdría de las cosas creadas, siendo cauteloso de no quedar


atrapado en ellas, para llegar a Dios. La hermosura de las mismas sería el puntapié
inicial para la búsqueda de la Belleza, a la que accede a través de los sentidos externos e
internos es el camino de interioridad y ascenso a Dios.
6. Objetivos
6.1. Objetivo General
Determinar cómo plantea san Agustín en Confesiones X el camino de ascenso a
Dios a través de la percepción de la belleza de las cosas creadas, tanto materiales como
espirituales
6.2. Objetivos específicos
Determinar en qué consiste la belleza en san Agustín.
Comprender en qué consiste el camino de interioridad por la belleza.
Establecer las influencias de las escuelas filosóficas en Confesiones X.
Ofrecer los principios estéticos agustinianos para una estética hodierna.

7. Metodología
El estudio de la filosofía de san Agustín nos plantea ciertas dificultades de
abordaje debido al particular estilo con que el santo desarrolla sus ideas, la primera que
sale a nuestro encuentro es la decisión respecto a la actitud metodológica a tomar.
Para la presente investigación hemos optado por utilizar dos métodos: el histórico
crítico y el hermenéutico. Ello nos permitirá poder ahondar más y mejor en el
pensamiento de nuestro autor. Además, serán herramientas con las cuales evitaremos
una lectura, comprensión o interpretación defectuosa o errónea, apartándonos así del
espíritu del autor, plasmado en el texto.
La razón de utilizar el primer método radica en el hecho de poder comprender el
contexto de nuestro autor: su vida, proceso de vivencia religiosa. y la influencia en él de
toda la filosofía que le precede. Poder identificar en su pensamiento en líneas generales,
y en el texto de Confesiones en particular, nos da la oportunidad de hacer un abordaje
con una perspectiva más amplia, a la vez que más fructuosa.
Sin embargo, hemos rehusado a utilizar sólo este método ya que limitaría en gran
medida nuestro trabajo. Consideramos que al abordar determinados temas como, por
ejemplo, la belleza, Dios o el ascenso del alma, un estudio meramente histórico
resultaría ineficiente al no contemplar que son experiencias vitales, religiosas, místicas;
que merecen ser estudiadas con la debida hondura. He aquí la necesidad de recurrir al
segundo método de investigación.
Una vez realizadas las consideraciones respecto al contexto del texto, estaremos
en condiciones de abordar el contenido. Con el método hermenéutico podremos
desentrañar lo que nuestro autor quiso decir en lo que textualmente expresó.
Consideramos que es el método conveniente para poder acercarnos a la experiencia
espiritual que nuestro autor hizo a partir de la belleza. Asimismo, a partir de este
método, podremos arribar a conclusiones que, sin ánimo de hacer anacronismo alguno,
podrían invitar a hacer una reflexión acerca de la belleza en nuestros días.
Este segundo método nos es de gran utilidad para analizar los escritos de nuestro
autor. Como rétor nuestro autor cuenta siempre con una gran elocuencia en su estilo.
Para ello recurre con frecuencia al uso de figuras retóricas -como el paralelismo, la
antítesis, la aliteración, las anáforas, etc.-, poniendo en ejercicio todos los recursos con
los que cuenta: los conocimientos adquiridos, el estudio de los clásicos, la discusión con
sus contemporáneos, sus creencias y costumbres; de modo tal que el lector siempre se
siente incluido, hecho partícipe de la problemática e invitado a ejercer él también su
propio pensamiento en el análisis de las cuestiones. Es por ello que resulta necesario,
cuanto no imperioso, dilucidar cuál es el espíritu, la intención del santo detrás de todas
estas figuras retóricas.

8. Cronograma

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de tesis
Reescritur
x x
a de Tesis

9. Bibliografía

9.1. Fuentes Primarias


 Agustín, San. (1979). Confesiones. (A. Custodio Vega trad.). B.A.C.
9.2. Fuentes Secundarias
 Avenatti de Palumbo, C. (2008). La presencia vivificante de la belleza en la
construcción de la interioridad cristiana. Lectura estética del Libro X de las
Confesiones de Agustín. Teología y Vida, Vol. XLIX.
http://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492008000300009
 Belgrano, M. (2016). Itinerario del alma hacia Dios por medio de la Belleza
desde las confesiones de San Agustín. Sapientia, 72, 239.
https://repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/4441/1/itinerario-alma-hacia-
dios-belleza.pdf
 Florez, R. (1962). Apuntes sobre el libro X de las Confesiones de San Agustín.
Revista Agustiniana La Ciudad de Dios, vol. CLXIX, Real Monasterio del
Escorial.
 Jimenez Manzana, A. (1999). Eros y Belleza en San Agustín. Revista Religión y
Cultura XLV.
 Plazaola, J. (2007). Introducción a la Estética (4º ed.). Universidad de Deusto.
 Powter, A. (2015). Percepción y ascenso en la belleza en la estética de san
Agustín. (Manuscrito no publicado). Facultad de Filosofía y Letras, Universidad
Austral.
 Rey Altuna, L. (1945). Qué es lo bello. Introducción a la estética de San
Agustín. C.S.I.C. Instituto Luis Vives.
 Svoboda, K. (1958). La estética de San Agustín y sus fuentes. Augustinus.
 Uña Juárez, A. (1995). San Agustín ante la belleza. Claves de interpretación.
Revista Religión y Cultura XLII.
 Uña Juárez, A. (1996). San Agustín: la finitud bella. Revista Española de
Filosofía Medieval, 3.

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