Introducción:
En noviembre de 1845, el Primer Ministro británico, Sir Robert Peel, se preparaba para decidir sobre
la posible derogación de las Leyes del Maíz, que habían protegido la agricultura británica durante dos
siglos. Se debatía si abandonar estas leyes beneficiaría o perjudicaría al país. El desarrollo industrial
previo se había dado con protección agrícola. Peel, a pesar de apoyar las leyes, reconsideró debido a
la presión de ambos lados. Para tomar su decisión, necesitaba revisar la historia de las leyes y sus
argumentos.
La economía británica y las leyes del maíz antes de 1815
Durante el siglo XVIII, Gran Bretaña lideró la Primera Revolución Industrial con innovaciones en
textiles como la hiladora de James Hargreaves y la máquina de vapor de James Watt. El imperio
británico suministró materias primas y mercados para su industria. Las leyes de navegación obligaron
a las colonias a comerciar con barcos y puertos británicos. La política comercial protegió tanto a los
fabricantes como a los agricultores. Desde 1660, las leyes regulaban el comercio de granos para
proteger a los consumidores. A partir de 1660, se favoreció más a los productores. En 1673 y 1689 se
estableció un subsidio a los exportadores de granos. La importación de maíz se volvió común en
1790. Durante las guerras con Francia, el sistema continental de Napoleón afectó el comercio
británico. Tras la guerra, se temía la deflación y los agricultores buscaban protección. Incluso los
defensores del libre comercio reconocieron la necesidad de protección temporal en 1815. Las voces
agrícolas abogaron por una protección más sustancial.
La ley del maíz de 1815
A pesar de que las guerras napoleónicas redujeron la amenaza de la competencia extranjera en Gran
Bretaña, los años finales del conflicto fueron difíciles para los agricultores del país. Una cosecha
abundante había hecho que el precio del trigo cayera de 117 a 69 chelines entre junio de 1813 y
mayo de 1814. Dado que la demanda de productos agrícolas era relativamente inelástica, los precios
tendían a caer bruscamente incluso con modestos aumentos en la oferta, lo que afectaba a los
agricultores cuando las condiciones eran favorables.
Los defensores de la protección agrícola argumentaban que su propósito no era mantener los precios
permanentemente altos, sino estabilizar tanto los precios como la producción a lo largo del tiempo.
Sin embargo, los defensores del libre comercio, como David Ricardo, sostenían que el interés de los
terratenientes estaba en conflicto con el de otras clases de la comunidad, ya que el beneficio de los
terratenientes aumentaba con la escasez y los precios altos de los alimentos.
A pesar de la intensificación de las demandas de protección, un comité en la Cámara de los Comunes
investigó los efectos de las Leyes de Granos en el precio del grano en 1814. Determinaron que 80
chelines por trimestre sería el precio más bajo que ofrecería un retorno "remunerativo" para los
agricultores. Se recomendó una prohibición completa de la importación de trigo cuando el precio
interno cayera por debajo de 80 chelines, y una importación ilimitada libre de impuestos cuando el
precio superara este nivel. También se recomendó almacenar grano extranjero importado en
almacenes británicos para su uso en tiempos de crisis.
Los defensores de la protección argumentaban que la prosperidad y seguridad de Gran Bretaña
estaban en juego y que la protección agrícola estabilizaría los precios agrícolas y mantendría al sector
agrícola como cliente viable para el sector manufacturero en expansión. También argumentaban que
los defensores del libre comercio no estaban dispuestos a renunciar a su propia protección en
productos manufacturados.
A pesar de los argumentos a favor del libre comercio, los defensores de la protección prevalecieron.
La Ley de Granos de 1815, que establecía el precio de exclusión de importación para el trigo en 80
chelines, fue aprobada en marzo de 1815 a pesar de la oposición pública. La aprobación de la ley
cambió el enfoque de la ira pública de los comerciantes de granos a los terratenientes.
La marea creciente contra las leyes del maíz: 1815-1845
Las Leyes de Granos de 1815 no lograron estabilizar los precios agrícolas como se evidencia en las
Exhibiciones 3 y 4. Las cosechas abundantes en 1821 y 1822 llevaron a los agricultores a la angustia,
ya que el precio del trigo cayó por debajo del precio de exclusión de importación de 80 chelines. A
pesar de los intentos gubernamentales por controlar la volatilidad, el precio del maíz siguió siendo
influenciado en gran medida por las condiciones naturales.
Dada la pérdida de confianza en el mecanismo establecido en 1815, el gobierno introdujo reformas a
partir de 1822. Reconociendo el interés compartido entre terratenientes, inquilinos y consumidores
"en mantener un suministro permanente y adecuado de maíz, a precios lo más estables posible". La
Ley de 1822 redujo la carga impositiva sobre los agricultores y, al mismo tiempo, bajó los precios de
exclusión de importación, lo que se esperaba reduciría las rentas que los terratenientes cobraban a
sus inquilinos. La protección gradual se continuó con la Ley de 1828, que reemplazó el precio de
exclusión de importación por un arancel de escala móvil. El grano importado ya no sería excluido por
completo, en su lugar, los importadores pagarían aranceles que variarían inversamente con el precio
de cada grano, aumentando cuando el precio bajara y disminuyendo cuando el precio subiera.
Aunque la política comercial de Gran Bretaña para la agricultura seguía siendo muy proteccionista, se
había vuelto considerablemente menos a lo largo de los años 1820. Esto se debía en parte al
aumento de la influencia política de los fabricantes junto con su poder económico. Además, los
principales fabricantes habían comenzado a señalar por primera vez a principios de la década de
1820 que estarían dispuestos a conceder protecciones en productos manufacturados, fortaleciendo
así su credibilidad al atacar la protección agrícola.
La defensa del libre comercio se fortaleció enormemente por las teorías de economistas del libre
comercio, especialmente la formulación de David Ricardo del principio de ventaja comparativa en
1817. Estas teorías encontraron su camino en el debate nacional, y figuras influyentes como Ricardo
contribuyeron al movimiento del libre comercio en el parlamento y en la opinión pública.
En la década de 1830, la Liga Anticorn Law, una organización de presión política a favor del libre
comercio, se convirtió en una fuerza política considerable. La Reforma de 1832 amplió el derecho al
voto a un número mayor de hombres y aumentó la representación en el Parlamento de las áreas
industriales. La Liga Anti-Corn Law organizó una campaña de propaganda bien orquestada para ganar
el apoyo de las clases bajas y medias urbanas. También centraron su atención en la difícil situación
de las clases trabajadoras en campos y fábricas, buscando eliminar las Leyes de Granos.
La Liga obtuvo una victoria en 1842 cuando el Primer Ministro Peel apoyó una reforma arancelaria
menos restrictiva. A pesar de que esto no cumplía con las expectativas de completa abolición de las
Leyes de Granos, fue un paso importante hacia la dirección del libre comercio.
Para 1844, la Liga Anticorn Law era una entidad política formidable, lo que llevó a la creación de una
organización de protecciónista llamada la Sociedad de Protección Agrícola. A pesar de la influencia
de esta sociedad, la Liga logró llevar a cabo su campaña de propaganda y registro de votantes, lo que
eventualmente contribuyó a la abolición de las Leyes de Granos en 1846.
La decisión de Robert Peel
El Primer Ministro Robert Peel se enfrentó a una decisión crucial en 1845 sobre si derogar las Leyes
de Granos en Gran Bretaña. Estas leyes regulaban el comercio de granos y habían sido objeto de
debate político y luchas partidistas. Peel, un político experimentado, había servido en varios cargos
gubernamentales y había sido Primer Ministro en dos ocasiones. Antes de tomar su decisión,
consideró cómo la derogación afectaría la economía y la política del país. Había argumentos a favor
de la derogación, como la reducción de los precios de los alimentos y el fortalecimiento de la
industria manufacturera. Sin embargo, Peel también estaba preocupado por la dependencia excesiva
de las importaciones de alimentos y los posibles efectos adversos en la economía agrícola. La
decisión de Peel era crucial y tenía enormes implicaciones para el país y su propio futuro político.
Preguntas del caso:
1. Qué se entendió, cuáles son las conclusiones:
El texto examina el contexto histórico y los argumentos en torno a las Leyes del Maíz en Gran
Bretaña desde finales del siglo XVIII hasta mediados del siglo XIX. Las Leyes del Maíz
protegían la agricultura británica al establecer restricciones a la importación de grano. A
medida que el país experimentaba desarrollo industrial, surgieron debates sobre si estas
leyes deberían ser derogadas para favorecer el libre comercio. El Primer Ministro Robert Peel
se enfrentó a la decisión de mantener o abolir estas leyes en 1845.
Conclusión:
Contexto Industrial y Agrícola: La Primera Revolución Industrial dio impulso a la manufactura
en Gran Bretaña, pero la agricultura seguía siendo crucial. El equilibrio entre la protección
agrícola y el libre comercio fue un tema constante debido a la interdependencia de ambas
industrias.
Evolución de las Leyes del Maíz: A lo largo de los años, las Leyes del Maíz experimentaron
cambios en respuesta a la situación económica y las demandas políticas. Desde 1815, se
introdujeron reformas y ajustes, pero la cuestión central de protección versus libre comercio
persistió.
Debate Ideológico: El debate entre la protección agrícola y el libre comercio reflejó
cuestiones económicas e ideológicas más amplias. Economistas como David Ricardo
argumentaron a favor del libre comercio basado en la ventaja comparativa, influyendo en el
debate y en la opinión pública.
Campañas Políticas: Grupos como la Liga Anticorn Law abogaron por el libre comercio y
organizaron campañas de propaganda y registro de votantes. La lucha entre estos grupos y
los defensores de la protección agrícola tuvo un impacto en la política y en la opinión
pública.
Decisión de Robert Peel: La decisión de Peel en 1845 sobre las Leyes del Maíz fue un
momento crucial en la historia británica. Sus preocupaciones sobre las implicaciones
económicas y políticas de la derogación ilustran la complejidad de tomar decisiones que
afectan a múltiples sectores.
En general, el texto muestra cómo las Leyes del Maíz se convirtieron en un símbolo de los
desafíos económicos y políticos de la época, y cómo la decisión de Robert Peel de 1845
reflejó la tensión entre la protección agrícola y el libre comercio en una economía en
evolución.
2. Ventaja comparativa de Reino Unido y en qué producto no:
Según la lectura anterior, el Reino Unido tenía ventaja comparativa en la producción
manufacturera, especialmente en el sector industrial y de manufactura. Durante la Primera
Revolución Industrial, Gran Bretaña lideró el desarrollo y la innovación en industrias como la
textil, la maquinaria y la producción de bienes manufacturados en general. Esta ventaja
comparativa se basaba en la disponibilidad de mano de obra calificada, recursos naturales,
infraestructura y capital, lo que permitía al país producir productos manufacturados de alta
calidad y eficiencia.
Por otro lado, en términos de producción agrícola, especialmente en el cultivo de granos
como el trigo, el Reino Unido enfrentaba desafíos debido a su clima y geografía. La
producción agrícola británica no era tan eficiente ni competitiva en comparación con otras
regiones. Esto llevó a la introducción de las Leyes del Maíz y otras medidas de protección
agrícola para mantener la estabilidad y la viabilidad del sector agrícola en medio de la
creciente competencia global.
En resumen, el Reino Unido tenía ventaja comparativa en la producción manufacturera e
industrial, mientras que enfrentaba desafíos en la producción agrícola, lo que influyó en el
debate en torno a las Leyes del Maíz y la protección agrícola versus el libre comercio.
3. Quiénes estaban a favor del proteccionismo, qué razones daban y qué razón de interés
propio podría estar por detrás?
En la lectura anterior, se menciona que los defensores del proteccionismo en el contexto de
las Leyes del Maíz eran principalmente los terratenientes y los agricultores. Estas son las
razones que daban a favor del proteccionismo:
1. **Estabilidad y seguridad económica:** Argumentaban que las Leyes del Maíz eran
necesarias para mantener la estabilidad de los precios agrícolas y, por lo tanto, asegurar un
suministro constante de alimentos para la población. Creían que la protección ayudaría a
evitar caídas drásticas en los precios y la producción, lo que podría afectar negativamente a
los agricultores y su capacidad para mantener sus tierras.
2. **Protección del sector agrícola:** Los defensores del proteccionismo sostenían que las
Leyes del Maíz eran esenciales para proteger al sector agrícola británico de la competencia
extranjera, que podría llevar a la pérdida de empleos y la reducción de la producción local.
Querían asegurarse de que los agricultores británicos pudieran mantenerse viables y
continuar suministrando alimentos al país.
3. **Fomento del comercio interno:** Argumentaban que al mantener precios estables y
garantizar la viabilidad de los agricultores, las Leyes del Maíz contribuirían a un mercado
interno saludable y en crecimiento. Esto beneficiaría tanto a los agricultores como a otros
sectores económicos al mantener un mercado constante para los productos locales.
4. **Intereses políticos y poder económico:** Detrás de las razones económicas, también se
puede argumentar que los terratenientes, que eran la clase dominante en la sociedad de la
época, tenían un interés político en mantener su influencia y control en la toma de
decisiones. El proteccionismo agrícola podría fortalecer su posición y asegurar sus intereses
económicos.
En última instancia, mientras que las razones dadas por los defensores del proteccionismo se
basaban en la seguridad económica y la protección de los intereses nacionales, también es
importante destacar que los terratenientes y los agricultores tenían un fuerte interés propio
en mantener sus ingresos y su influencia en la sociedad.
4. Quiénes estaban a favor del proteccionismo, qué razones daban y
qué razón de interés propio podría estar por detrás?
En la lectura anterior, se menciona que los defensores del libre comercio en el contexto de
las Leyes del Maíz eran principalmente los partidarios de la Liga Anti-Corn Law y los
economistas del libre comercio. Estas son las razones que daban a favor del libre comercio:
1. **Eficiencia económica:** Los defensores del libre comercio argumentaban que permitir
la importación de granos extranjeros sin restricciones permitiría que los recursos se
asignaran de manera más eficiente. Creían que los países deben enfocarse en producir lo que
son más eficientes en producir y comerciar con otros países para obtener lo que son menos
eficientes en producir. Esto llevaría a una asignación más eficiente de recursos y a un
aumento en la producción global.
2. **Beneficios para los consumidores:** Sostenían que el libre comercio permitiría la
importación de granos a precios más bajos, lo que beneficiaría a los consumidores al reducir
los costos de alimentos. Esto sería especialmente beneficioso para las clases trabajadoras y
para aquellos que gastan una parte significativa de sus ingresos en alimentos.
3. **Competencia y mejora tecnológica:** Argumentaban que el libre comercio fomentaría
la competencia entre los productores, lo que a su vez estimularía la innovación y la mejora
tecnológica. Esto llevaría a un aumento en la productividad y a la creación de productos de
mejor calidad.
4. **Influencia de los economistas:** Los economistas del libre comercio, como David
Ricardo, habían desarrollado teorías como la ventaja comparativa, que demostraban cómo
los países podían beneficiarse mutuamente a través del comercio incluso si uno de ellos
tenía ventajas absolutas en la producción de todos los bienes. Estas teorías influyeron en el
debate y convencieron a muchas personas sobre los beneficios del libre comercio.
En términos de intereses propios, se podría argumentar que los defensores del libre
comercio, especialmente los economistas y los industriales, tenían un interés en la expansión
de los mercados internacionales para los productos manufacturados británicos. El libre
comercio podría abrir nuevos mercados para los productos británicos en el extranjero, lo que
aumentaría sus beneficios y su poder económico. Además, los industriales podrían haber
visto la eliminación de las Leyes del Maíz como un paso hacia la eliminación de otras formas
de proteccionismo que podrían estar afectando negativamente sus exportaciones.
5. En base al caso: cómo expresa David Ricardo sus ideas del libre
comercio?
6.
David Ricardo, un influyente economista del siglo XIX, expresó sus ideas sobre el libre
comercio a través de la teoría de la ventaja comparativa. Esta teoría es fundamental para
comprender cómo los países pueden beneficiarse mutuamente a través del comercio, incluso
cuando uno de ellos tiene ventajas absolutas en la producción de todos los bienes.
La teoría de la ventaja comparativa de Ricardo se basa en la idea de que incluso si un país es
más eficiente en la producción de todos los bienes en comparación con otro país, todavía
puede beneficiarse del comercio. A través de un ejemplo simple con dos bienes (A y B) y dos
países (País 1 y País 2), Ricardo ilustra cómo esto funciona:
Supongamos que País 1 es más eficiente en la producción de ambos bienes A y B que País 2:
- **País 1:** Puede producir tanto A como B con menos recursos (menos trabajo o capital)
en comparación con País 2.
- **País 2:** Requiere más recursos para producir tanto A como B en comparación con País
1.
A pesar de esta ventaja absoluta en la producción de ambos bienes, Ricardo argumenta que
aún existe una base para el comercio entre los dos países. La clave está en comparar las tasas
de oportunidad (el costo de oportunidad) de producción entre los bienes en ambos países.
- **País 1:** Aunque es más eficiente en la producción de ambos bienes, debe renunciar a
menos de la producción de A para producir una unidad adicional de B en comparación con
País 2.
- **País 2:** Debe renunciar a más de la producción de A para producir una unidad adicional
de B en comparación con País 1.
En otras palabras, País 1 tiene una ventaja comparativa en la producción de bien B, ya que
sacrifica menos de la producción de bien A para producirlo en comparación con País 2. País 2
tiene una ventaja comparativa en la producción de bien A, ya que sacrifica menos de la
producción de bien B para producirlo en comparación con País 1.
Ricardo argumenta que si ambos países se especializan en la producción del bien en el que
tienen una ventaja comparativa y luego comercian entre sí, ambos países pueden obtener
más de ambos bienes de lo que podrían producir por sí mismos. Esto se debe a que la
especialización según la ventaja comparativa permite una asignación más eficiente de
recursos y un aumento global en la producción.
En resumen, David Ricardo expresó sus ideas sobre el libre comercio a través de la teoría de
la ventaja comparativa, que demostró cómo los países pueden beneficiarse mutuamente a
través del comercio, incluso si uno de ellos tiene ventajas absolutas en la producción de
todos los bienes. Esta teoría ha tenido un impacto significativo en la economía y sigue siendo
relevante en el debate sobre el comercio internacional.
7. Por qué David Ricardo también tuvo una posición a favor de cierto
proteccionismo (en retrospectiva)?
Aunque David Ricardo es ampliamente conocido por su defensa del libre comercio a través
de la teoría de la ventaja comparativa, en realidad tuvo algunas posiciones que podrían
considerarse a favor de cierto nivel de proteccionismo, especialmente en relación con el
comercio agrícola. Estas posiciones a menudo se basaban en consideraciones prácticas y
políticas de la época, y no eran completamente coherentes con su teoría abstracta.
En el caso del comercio agrícola, Ricardo argumentó que el libre comercio podría ser
perjudicial para el Reino Unido en ciertas circunstancias. Aunque sostenía que el libre
comercio generalmente beneficiaba a los países al permitir una asignación eficiente de
recursos, también reconoció que había excepciones. Por ejemplo, en el caso del comercio
agrícola, Ricardo afirmó que si el Reino Unido dependiera en gran medida de las
importaciones de alimentos y estuviera en riesgo de interrupciones en el suministro debido a
factores externos (como la guerra), podría ser justificado mantener ciertas restricciones a la
importación de alimentos.
Ricardo también se mostró preocupado por las implicaciones políticas y sociales del libre
comercio absoluto. En su "Principios de Economía Política y Tributación", publicado en 1817,
Ricardo señaló que el libre comercio podía tener efectos desestabilizadores en los países en
desarrollo. Argumentó que si un país en desarrollo permitiera un comercio sin restricciones,
su industria manufacturera podría ser superada por la competencia de las industrias más
avanzadas de otros países. Esto podría llevar al desempleo y la inestabilidad social en el país
en desarrollo.
Además, Ricardo también mostró cierta preocupación por la preservación de la seguridad
nacional y la autosuficiencia en la producción de ciertos bienes. Reconoció que en
situaciones de guerra o conflicto internacional, la dependencia excesiva de las importaciones
podría ser perjudicial para la seguridad del país.
Es importante señalar que las opiniones de Ricardo sobre estos temas reflejaban las
circunstancias y la mentalidad de su época. Además, a pesar de estas posiciones que podrían
considerarse a favor de un proteccionismo limitado en ciertos contextos, su contribución
más duradera a la economía sigue siendo la teoría de la ventaja comparativa y su defensa
general del libre comercio como motor del crecimiento económico y la prosperidad global.
8. Qué aspecto político/económico fue importante para la transición desde un alto grado de
proteccionismo a uno menor?
La transición desde un alto grado de proteccionismo a uno menor en el Reino Unido estuvo
influenciada por varios aspectos políticos y económicos que se desarrollaron a lo largo del
tiempo. Algunos de los aspectos más importantes incluyen:
1. **Cambio en la estructura económica:** A medida que el Reino Unido avanzaba en su
desarrollo industrial, la importancia relativa de la agricultura disminuyó en comparación con
la industria manufacturera y los servicios. Esto llevó a una creciente influencia política y
económica de los fabricantes y comerciantes que se beneficiaban del acceso a mercados
extranjeros para vender sus productos.
2. **Cambio en la opinión pública:** A medida que la sociedad evolucionaba, la opinión
pública también cambió. La expansión de la educación y la comunicación permitió una mayor
participación en el debate público. Las ideas del libre comercio comenzaron a difundirse y
ganar apoyo entre la población, especialmente en las áreas urbanas donde se concentraban
los trabajadores industriales y comerciales.
3. **Economía política clásica:** La teoría económica, especialmente la desarrollada por
economistas clásicos como David Ricardo, proporcionó argumentos sólidos a favor del libre
comercio. Las teorías de la ventaja comparativa y los beneficios del comercio internacional se
presentaron de manera coherente y persuasiva, lo que influyó en las opiniones de los
responsables políticos y el público en general.
4. **Formación de grupos de presión:** Organizaciones como la Liga Anticorn Law jugaron
un papel crucial en la promoción del libre comercio. Estas organizaciones reunieron a
personas con intereses comunes y utilizaron tácticas de cabildeo, propaganda y registro de
votantes para influir en la toma de decisiones políticas.
5. **Crisis económicas y presión internacional:** Las crisis económicas periódicas, como las
recesiones agrícolas, crearon presiones sobre el sistema de proteccionismo existente.
Además, las relaciones internacionales también influyeron en la adopción de políticas más
abiertas al comercio. La presión de otros países para eliminar barreras comerciales y la
necesidad de mantener relaciones comerciales internacionales también contribuyeron al
cambio.
6. **Cambios en la representación política:** Reformas en el sistema electoral y la
ampliación del derecho al voto llevaron a una mayor representación de los intereses urbanos
y comerciales en el Parlamento. Esto condujo a una mayor atención a los intereses
comerciales y manufactureros, lo que influyó en las políticas económicas.
En última instancia, fue una combinación de factores políticos, económicos y sociales lo que
llevó a la transición desde un alto grado de proteccionismo hacia políticas más abiertas al
comercio en el Reino Unido. El cambio en las circunstancias económicas y el desarrollo de
ideas económicas influyentes jugaron un papel fundamental en esta evolución.