MOTRICIDAD GRUESA
Concepto:
Para describir el desarrollo del movimiento del recién nacido se divide en
motricidad gruesa y motricidad fina. El área motricidad gruesa tiene que ver con
los cambios de posición del cuerpo y la capacidad de mantener el equilibrio. La
motricidad fina se relaciona con los movimientos finos coordinados entre ojos y
manos. Se define motricidad gruesa como la habilidad que el niño va adquiriendo,
para mover armoniosamente los músculos de su cuerpo, y mantener el equilibrio,
además de adquirir agilidad, fuerza y velocidad en sus movimientos.
El ritmo de evolución varia de un sujeto a otro ( pero siempre entre unos
parámetros), de acuerdo con la madurez del sistema nervioso, su carga genética,
su temperamento básico y la estimulación ambiental. Este desarrollo va en
dirección céfalo-caudal es decir primero cuello, continua con el tronco, sigue con la
cadera y termina con las piernas.
Se considera dentro de los parámetros naturales:
El control cefálico a los 2 meses.
Sed estación a los 6 meses
Gateo a los 9 meses, aunque no siempre se gatea antes de andar.
Bipedestación a los 10 meses.
De ambulación a los 12 meses.
Debemos alarmarnos cuando:
No control cefálico a los 4 meses
No sed estación a los 9 meses.
No marcha a los 18 meses.
DESCRIPCION:
El seguimiento de la motricidad gruesa es de vital importancia en el
desarrollo integral del niño.
La motricidad gruesa es aquella relativa a todas las acciones que implican
grandes grupos musculares, en general, se refiere a movimientos de partes
grandes del cuerpo de los niños o de todo el cuerpo.
Asi pues, la motricidad gruesa incluye movimientos de: piernas, brazos,
cabeza, abdomen y espalda. Permitiendo de este modo: subir la cabeza,
gatear, incorporarse, voltear, andar, mantener el equilibrio…etc.
La motricidad también abarca las habilidades del niño para moverse y
desplazarse, explorar y conocer el mundo que le rodea y experimentar con
todos sus sentidos (olfato, vista, gusto y tacto) para procesar y guardar la
información del entorno en la que rodea.
Asi pues, el ámbito de la motricidad esta relacionado, mayormente, con
todo los movimientos que de manera coordinada realiza el niño con
pequeños y grandes grupos musculares, los cuales, son realmente
importantes porque permiten expresar la destreza adquirida en las otras
áreas y constituyen la base fundamental para el desarrollo del área
cognitiva y del lenguaje.
Su evolución a lo largo de la etapa de Nivel Inicial debe ser
cuidadosamente documentada, pues a partir de esto se podrá informar a la
familia de las capacidades.
Ejercicios de la motricidad gruesa
LOS EJERCICIOS PARA DESARROLLAR LA MOTRICIDAD GRUESA SON:
Pedir al niño que señale, nombre y localice en su cuerpo la cabeza,
frente, cabello, ojos, orejas, boca y sus elementos, nariz, mejillas y
mentón; partes de su tronco, espalda, pecho, cintura, abdomen y
cadera; partes de sus extremidades superiores: hombro, brazo, codo,
muñeca, manos, palmas, pantorrilla, talón, pies y dedos.
Todos estos segmentos gruesos y finos serán nombrados en cuatro
momentos: en el propio cuerpo, en el de otro compañero (en parejas),
en dibujos o siluetas y en su imagen frente al espejo.
Guiar al niño para que determine cada parte y diga su funcionamiento
o utilidad.
Armar rompecabezas del cuerpo humano. Si el maestro no tuviera este
material, puede recortar de revistas figuras humanas completas y
descomponer en 6,8 y 10 partes para que el niño a de subir y bajar
escaleras.
El Docente proyectara luz con un espejo en la sombra, para que el niño
trate de coger la luz, el maestro cambiara constantemente de posición;
en caso de que el dia estuviera nublado puede utilizarse una linterna.
Bailar en diferente ritmos procurando que el niño tome el ritmo de la
música constantemente.
Disponer con el Docente de Educacion Fisica ejercicios de
coordinación muscular especialmente marchas y equilibrio. Para
ejercitar la independencia segmentaria: pida al niño que mientras con
una mano frota su pupitr, con la otra realice golpes coordinados en la
misma superficie.
Ejercicos de balanceo: en una tabla de 30cm.*40cm., clavada en una
superficie cilíndrica, el niño se balanceara, primero con la ayuda del
maestro y posteriormente solo, procurando siempre la coordinación de
movimientos.
Con el grupo, imitar sonidos producidos por animales, en diferentes
tonalidades: bajos y altos, pueden ser de: gato, perro, pati, gallina,
vaca, león, oso, elefante y caballo.
Practicar los juegos populares: el gato y el raton, rayuela, sin que te
roce, estatuas, el tren, el primo, saltar soga.
Fases de la motricidad gruesa.
En el desarrollo motor, según la edad, se observancinco fases:
0 a 6 mese: dependencia completa de la actividad refleja, en
especial la succion. Hacia los tres o cuatro meses se inician los
movimientos voluntarios debido a estimulos externos.
6 meses a 1 año: se caracteriza por la organización de las nuevas
posibilidades del movimiento. Se observa una movilidad mas
grande que se integra con la elaboración del espacio y del tiempo.
Esta organización sigue estrechamente ligada con la del tomo
muscular y la maduración propia del proceso de crecimiento, la cual
se enriquece continuamente debido a feedbak propio del desarrollo
cognitivo. Cerca del año, algunos niños caminan con ayuda.
1 a 2 años: alrededor del niño y medio el niño anda solo y puede
subir escalones con cuya. Su curiosidad le hace tocar todo y se
puede sentar en una silla, agacharse, etc…, A los 2 años el niño
corre y puede saltar con dos pies juntos. Se pone en cuclillas, sube
y baja las escaleras sintiendo el apoyo de la pared.
3 a 4 años: se consolida lo adquirido hasta el momento, se corre sin
problemas, se suben y bajan escaleras sin ayuda ni apoyos,
pueden ir de puntillas andando sobre las mismas sin problemas. Al
llegar a los 4 años se puede ir solo con un pie, el movimiento motor
a lo largo del año se ira perfeccionando hasta poder saltar, mover,
subir y bajar por todas partes.
5 a 7 años: el equilibrio entra en la fase determinante, donde se
adquiere total autonomía en este sentido a lo largo de este periodo.
En esta fase, se automatizan los conocimientos adquiridos hasta el
momento, que serán la base de los nuevos conocimientos tanto
internos como socio-afectivos. Las posibilidades que se abren al
niño delante de las siguientes fases de crecimiento (adolescencia,
pubertad) hasta llegar al desarrollo completo vendrán marcadas
ineludiblemente por lo adquirido y consolidado en estas etapas.
A partir de los 7 años la maduración está prácticamente completada, por lo que a
partir de ahora y hasta los 12 años es el momento idóneo para realizar actividades
que favorezcan el equilibrio y la coordinación de movimientos.
AREAS DE LA MOTRICIDAD GRUESA
Esquema Corporal: Es el conocimiento y la relación mental que la persona tiene
de su propio cuerpo. El desarrollo de esta área permite que los niños se
identifiquen con su propio cuerpo, que se expresen a través de el, que lo utilicen
como medio de contacto, sirviendo como base para el desarrollo de otras áreas y
el aprendizaje de nociones como adelante-atrás, dentro-fuera, arriba-abajo, giros
volteos, ya que están referidas a su propio cuerpo.
Lateralidad: es el predominio fundamental de las áreas del cuerpo (ojo-mano-pie),
determinado por la dominancia de un hemisferio cerebral. Mediante esta área, el
niño estará desarrollando las nociones de derecha e izquierda tomando como
refencia su propio cuerpo y fortalecerá la ubicación como base para el proceso de
lectoescritura. Es importante que el niño defina su lateralidad por ello su
estimulación con ejercicios psicomotores es fundamental.
Equilibrio: es considerando como la capacidad de mantener la estabilidad mientras
se realizan diversas actividades motrices. Esta área se desarrolla a través de una
ordenada relación entre el esquema corporal y el mundo exterior. Cumple un papel
importante el oído interno donde se localiza este sentido por ello el trabajo con
giros, volteos, a nivel de ejercicios vestibulares es fundamental.
Espacial: esta área comprende la capacidad que tiene el niño para mantener la
constante localización del propio cuerpo, tanto en función de la posición de los
objetos en el espacio como para colocar esos objetos en función de su propia
posición, comprende también la habilidad para organizar y disponer los elementos
en el espacio, en el tiempo o en ambos a la vez. Las dificultades en esta área se
pueden expresar a través de la escritura, por ejemplo.
Tiempo y ritmo: las nociones de tiempo y de ritmo se elaboran a través de
movimientos que implican cierto orden temporal, se pueden desarrollar nociones
temporales como: rápido, lento; orientación temporal como: antes-después y la
estructura temporal que se relaciona mucho con el espacio, es decir la conciencia
de los movimientos, ejemplo: cruzar un espacio al ritmo de una pandereta, según
lo indique el sonido. También se trabaja produciendo sus propios sonidos bucales
jugando con la intensidad, ritmo, duración e ir añadiendo la expresión corporal de
cada niño/a al sonido.
Su evolución a lo largo de la etapa de Nivel Inicial debe ser cuidadosamente
documentada, pues a partir de esto se podrá informar a la familia de las
capacidades y dificultades de sus hijos, asi como sus progresos.
Esta evolución debe der realizada al principio (evaluación inicial), y al final del
proceso (evaluación formativa), y al final del proceso de aprendizaje del niño
(evaluación final).
Se constituye de esta manera en una herramienta muy útil para reflexionar acerca
de sus progresos, modificando el docente lo que sea necesario durante el mismo.
Es importante puntualizar que estas pueden variar de acuerdo a la programación
que el docente y la institución hayan coordinado sobre el área.