Coeficiente Emocional:
Todas las emociones son derivaciones de cinco sentimientos principales: felicidad, tristeza, ira, miedo y
vergüenza.
Secuestros Emocionales: Momentos en los que las emociones controlan el comportamiento y
hacen reaccionar sin pensar. Por lo general, cuando más intensas son nuestras emociones, mayor
es la probabilidad de que dicten nuestros actos.
INTENSIDAD
DE LOS FELIZ TRISTE ENFADADO ATEMORIZADO
SENTIMIENTOS
Eufórico Deprimido Furioso Aterrado
Excitado Agonizante Rabioso Horrorizado
Exultante de alegría Solo Indignado Muerto de Miedo
Emocionado Herido Quemado Petrificado
Alta
Exuberante Rechazado Iracundo Temeroso
Dichoso Desesperado Atacado En Pánico
Enardecido Afligido Odioso Frenético
Apasionado Miserable Traicionado Conmocionado
Animado Desconsolado Disgustado Aprensivo
Agradecido Apagado Enojado Asustado
Alegre Perdido A la Defensiva Amenazado
Media
Aliviado Apesadumbrado Frustrado Inseguro
Satisfecho Deshinchado Agitado Molesto
Resplandeciente Melancólico Despechado Intimidado
Encantado Infeliz Perturbado Precavido
Contento Malhumorado Fastidiado Nervioso
Agradable Abatido Amargado Preocupado
Baja
Tierno Disgustado Reacio Tímido
Complacido Decepcionado Irritado Indeciso
Afable Insatisfecho Susceptible Ansioso
Cuando algo produce en nosotros una reacción emocional prolongada, se denomina «evento
desencadenante». Nuestra reacción a nuestros desencadenantes viene definida por nuestra historia
personal, que incluye nuestra experiencia en situaciones similares.
La Inteligencia Emocional.
Es la capacidad de reconocer y entender las emociones de uno mismo y las de los demás, y la capacidad
de utilizar esa información para gestionar el comportamiento y las relaciones. Influye en nuestra forma de
gestionar nuestro comportamiento, de sortear las complejidades sociales y de tomar decisiones
personales que nos permitan obtener resultados positivos.
Nuestro CI (Coeficiente Inteligencia) es nuestra capacidad de aprender. El CE (Coeficiente Emocional), es
una habilidad flexible que puede aprenderse. La personalidad es la última pieza del puzzle. Es el «Estilo»
estable que define a cada uno de nosotros. Es el resultado de nuestras preferencias.
El CI, la personalidad y el CE son cualidades distintas que todos tenemos. Juntos determinan nuestra forma
de pensar y de actuar.
Las señales que distinguen la Inteligencia Emocional:
Las cuatro habilidades fundamentales.
Se agrupan bajo dos competencias fundamentales:
1. La competencia personal y,
Está compuesta por las
habilidades de
autoconocimiento y de
autogestión, que se concentran
más en la persona
individualmente que en su
interacción con otras personas.
Es la capacidad de ser
consciente de las emociones
que se experimentan y de
gestionar los propios comportamientos y tendencias.
2. La competencia social.
Está compuesta por la conciencia social y las habilidades de
gestión de las relaciones; la competencia social es la
habilidad para comprender el estado de ánimo, el
comportamiento y las motivaciones de los demás a fin de
mejorar la calidad de las relaciones.
Autoconocimiento.
Capacidad de reconocer las propias emociones en el momento que se producen y de saber cómo se suele
reaccionar en las distintas situaciones. Implica estar por encima de las respuestas típicas a determinadas
situaciones, dificultades y personas. Es muy importante conocer muy bien las inclinaciones o tendencias personales,
ya que nos permiten interpretar rápidamente las emociones.
Las emociones son resultado de algo. Puesto que son nuestras reacciones al mundo que nos rodea, las emociones
siempre tienen su origen. Es esencial entender por qué algo provoca una reacción en nosotros.
Autogestión.
Se pone en práctica cuando actuamos… o no actuamos. Es la capacidad de utilizar el conocimiento de las
propias emociones para ser flexible y gestionar el comportamiento de uno mismo de forma positiva. Esto
significa ser capaz de gestionar las reacciones emocionales a las situaciones y a las personas.
Los auténticos resultados se consiguen poniendo las necesidades momentáneas en segundo plano para
perseguir objetivos más amplios, más importantes.
Conciencia Social.
Es la capacidad de captar las emociones de los demás y de entender lo que les está pasando realmente .
Esto suele significar percibir lo que están pensando y sintiendo, aunque no se sienta lo mismo. Es muy
fácil quedar atrapado en las propias emociones y olvidarse de considerar el punto de vista de la otra parte.
Si usted tiene conciencia social, estará atento y absorberá información de vital importancia.
Escuchar y observar son sus elementos más relevantes. Para escuchar y observar bien lo que pasa a
nuestro alrededor tenemos que dejar de hacer muchas cosas que nos gusta hacer.
Gestión de las Relaciones.
Es la capacidad de utilizar el conocimiento de las propias emociones y de las de los demás para gestionar
las interacciones con éxito. Ello garantiza una comunicación clara y una gestión efectiva del conflicto. La
gestión de las relaciones también es el vinculo que se va construyendo con los demás.
Las relaciones sociales se tienen que buscar y cuidar. Son el resultado de cómo comprendemos a los
demás, de cómo les tratamos y de la historia que compartimos con ellos. La diferencia entre una
interacción y una relación es una cuestión de frecuencia. Es un producto de la calidad, la intensidad y el
tiempo que se dedica a interactuar con otra persona.
Estrategias Autoconocimiento.
1. Deje de considerar los sentimientos como buenos o malos.
2. Observe los efectos que causan sus emociones.
3. No huya de las situaciones incómodas, búsquelas.
4. Sienta las emociones físicamente.
5. Averigüe que y quien le saca de sus casillas.
6. Obsérvese como lo haría un halcón.
7. Anote sus emociones en un diario.
8. No se deje llevar por un momento de desánimo.
9. No se deje llevar, tampoco, por un momento de euforia.
10. Párese a pensar por qué hace las cosas que hace.
11. Revise sus valores.
12. Revise su aspecto.
13. Identifique sus emociones en los libros, las películas y la música.
14. Busque feedback.
15. Sepa cómo reacciona en situaciones de estrés.
Estrategias de Autogestión.
1. Respire correctamente.
2. Confeccione una lista de emociones y otra de razonamientos.
3. Haga públicos sus objetivos.
4. Cuente hasta diez.
5. Consulte con la almohada.
6. Hable con un autogestor experimentado.
7. Sonría y ría más.
8. Resérvese un hueco en la agenda para resolver problemas.
9. Controle su diálogo interior.
a. Transformar «yo siempre» o «yo nunca» en «solo esta vez» o «algunas veces».
b. Sustituir las afirmaciones críticas como por ejemplo «soy un idiota» por afirmaciones objetivas como
por ejemplo «he cometido un error».
c. Aceptar la responsabilidad de sus actos y la de nadie más.
10. Visualícese haciendo las cosas bien.
11. Tenga una adecuada higiene del sueño.
a. Cada mañana, expóngase veinte minutos a la luz del sol.
b. Desconecte el ordenador al menos dos horas antes de acostarse.
c. Reserve la cama para dormir.
d. Evite la cafeína, especialmente por la tarde.
12. Concentre la atención en las posibilidades, no en las limitaciones.
13. Sea coherente.
14. Hable con alguien que no esté emocionalmente involucrado en el problema.
15. Aprenda una lección valiosa de todas las personas que conozca.
16. Incluya en su agenda momentos para cargar las pilas.
17. Acepte que el cambio está a la vuelta de la esquina.
Estrategias de Conciencia Social.
1. Llame a las personas por su nombre.
2. Observe el lenguaje corporal de los demás.
3. Espere el momento oportuno.
4. Tenga preparada alguna pregunta comodina.
5. No tome notas en las reuniones.
6. Planifique las reuniones sociales con antelación.
7. Organice el desorden.
8. Viva el momento.
9. Dé una vuelta de quince minutos.
10. Observe el CE en las películas.
11. Practique el arte de escuchar.
12. Observe a la gente.
13. Conozca las reglas del juego de la cultura.
14. Confirme la certeza de sus observaciones.
15. Póngase en el lugar de los demás.
16. Vea la totalidad de la imagen.
17. Capte el estado de ánimo de la sala.
Estrategias de Gestión de las Relaciones.
1. Muéstrese abierto y curioso.
2. Mejore su estilo de comunicación natural.
3. Evite emitir señales confusas.
4. Acuérdese de las pequeñas cosas que son muy importantes.
5. Sepa encajar el feedback (retroalimentación).
6. Desarrolle confianza.
7. Practique una política de «puertas abiertas».
8. Enójese solo intencionalmente.
9. No evite lo inevitable.
10. Reconozca los sentimientos de los demás.
11. Complemente las emociones o la situación de la otra persona.
12. Muestre reconocimiento.
13. Explique sus decisiones, no se limite a tomarlas.
14. Ofrezca un feedback directo y constructivo.
15. Alinee la intención con el impacto.
16. Cuando la conversación se ponga difícil, recurra a una frase «reparadora».
17. Aborde una conversación difícil.
Bibliografía:
Inteligencia emocional 2.0 (2019). Autor: Jean Greaves. Editorial: Penguin Random House Audio.