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Espacios Aponeuróticos en Odontología

Este documento describe los diferentes espacios aponeuróticos de la cabeza y el cuello, incluyendo los espacios primarios como el canino, infratemporal, bucal, sublingual, submentoniano y submandibular, y los espacios secundarios como los espacios masticatorios y cervicales. Explica la anatomía y las características clínicas de las infecciones que pueden propagarse a través de estos espacios debido a infecciones dentales u orales.
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Espacios Aponeuróticos en Odontología

Este documento describe los diferentes espacios aponeuróticos de la cabeza y el cuello, incluyendo los espacios primarios como el canino, infratemporal, bucal, sublingual, submentoniano y submandibular, y los espacios secundarios como los espacios masticatorios y cervicales. Explica la anatomía y las características clínicas de las infecciones que pueden propagarse a través de estos espacios debido a infecciones dentales u orales.
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UNIVERSIDAD DE GUAYAQUIL

FACULTAD PILOTO DE ODONTOLOGÍA

CIRUGIA BUCAL III

Docente:
Tema:

ESPACIOS APONEUROTICOS
INTEGRANTES:

Semestre Paralelo

CICLO ACADÉMICO

2020-2021

CI
INTRODUCCION
Los espacios aponeuróticos, también llamados espacios faciales profundos; actualmente
se describen estos espacios anatómicos como espacios virtuales que comunican
estructuras como el cerebro o mediastino, que permiten la separación durante los
movimientos de diversos músculos y órganos, estos pueden asociarse con piezas
dentarias y espacios faciales profundos del cuello, también se denominan espacios
primarios y secundarios, considerando el orden de afectación de los procesos
infecciosos.

Es importante conocer la vía de diseminación de las infecciones cervicofaciales; ya que


las infecciones odontológicas tienen por origen los órganos dentarios o sus estructuras
de soporte, habitualmente son infecciones leves que se resuelven con tratamiento
quirúrgico, con o sin terapia antibiótica; en la actualidad estas infecciones forman parte
de la consulta médico-odontológica habitual y la causa más frecuente de inflamación es
en la cara y cuello.

La infección dentaría ha afectado a la humanidad desde los primeros tiempos; incluso


fue uno de los problemas que ocasionó con más frecuencia la muerte. Su seriedad radica
principalmente en el tipo de complicaciones que pueden ocasionar.
ESPACIO APONEUROTICO
El tejido celular subcutáneo es un tejido conjuntivo laxo con fibras colágenas y
elásticas, abundantes células, con predominio de las adiposas, y numerosos vasos
sanguíneos y linfáticos. Tiene una función de relleno y deslizamiento entre las fascias y
los músculos, creando espacios o regiones virtuales (espacios aponeuróticos). Dichos
espacios pueden clasificarse por sus relaciones anatómicas en:

ESPACIOS PRIMARIOS
Son los que están en contacto con los maxilares como: canino, infratemporal, bucal,
sublingual, submentoniano y submandibular

ESPACIO CANINO
Dada la posición del canino superior en la apófisis alveolar, las infecciones de este
diente también salen del hueso en la cara labial. La relación del músculo canino
determina entonces si la infección se habrá de localizar dentro del vestíbulo o habrá de
progresar a la cara. Si el sitio de la perforación está debajo de la inserción muscular, se
producirá una tumefacción vestibular intrabucal, pero si está encima de la inserción, la
infección se propagará dentro del espacio canino. Ésta es la región comprendida entre la
superficie anterior del maxilar superior y los músculos elevadores propios del labio
superior que la cubren. Clínicamente la infección del espacio canino se caracteriza por
una tumefacción por fuera de la nariz que oblitera al pliegue nasolabial.

ESPACIO INFRATEMPORAL.
Este espacio es limitado por dentro por la lámina pterigoidea, la porción inferior del
músculo pterigoideo externo y la pared lateral de la faringe. Por arriba termina en la
superficie infratemporal del ala mayor del esfenoides y por fuera en el tendón del
temporal y la apófisis coronoides. El límite posterolateral es el cóndilo mandibular, los
músculos temporales y pterigoideo externo y la cara interna de la cápsula parotídea. Por
delante es limitada por la superficie infratemporal del maxilar superior y la superficie
posterior del hueso cigomático y debajo de éste se comunica con el espacio
pterigomaxilar.
Por el espacio infratemporal corren la arteria maxilar interna y el nervio maxilar inferior
y sus ramas. Este espacio contiene el plexo venoso pterigoideo. En consecuencia, una
infección puede propagarse por este plexo a través de la hendidura esfenomaxilar y
entrar en la parte terminal de la vena oftálmica inferior para pasar después a través de la
hendidura esfenoidal y entrar en el seno cavernoso.
Clínicamente el absceso infratemporal suele producir cierta tumefacción extrabucal
sobre la región de la escotadura sigmoidea y tumefacción intrabucal en el área de la
tuberosidad. Un rasgo universal es el trismo.

ESPACIO VESTIBULAR DEL MAXILAR


Se localiza medial al musculo buccinador y debajo de la inserción de este a lo largo de
la apófisis dentaria.
 Comunica con los molares maxilares y su periodonto.

ESPACIO VESTIBULAR DE LA MANDÍBULA


Se localiza entre el musculo buccinador y la mucosa bucal subyacente Comunica con
los dientes mandibulares y su periodonto y el espacio del cuerpo de la mandíbula.

ESPACIO BUCAL.
Espacio virtual en reposo, en forma de hendidura vertical situado entre el labio y las
mejillas por fuera y los procesos alveolares con sus dientes por dentro. Esta revestido
por mucosa y tejido conjuntivo laxo. Debido a las inserciones musculares vecinas, el
vestíbulo bucal posee una gran movilidad y puede favorecer la diseminación de las
infecciones. En su parte anterior constituye las regiones labial superior y
labiomentonianas, y en la posterior, las regiones genianas, altas y bajas. Puede ser
invadido por infecciones provenientes de dientes maxilares y mandibulares. Las
mayoría son provocados por los maxilares, más que todo por los molares, aunque los
premolares también pueden participar. La diseminación en este espacio usualmente
conlleva a una inflamación abajo del arco cigomático y sobre el borde inferior de la
mandíbula. Ambas estructuras son palpables en el espacio bucal.

ESPACIO PAROTIDEO
Es un espacio creado dentro de la capa aponeurótica de recubrimiento de la aponeurosis
cervical profunda. El espacio contiene no solo la totalidad de la glándula sino también
gran parte del nervio vii y porciones de la carótida externa y el tronco venoso
temporomaxilar. Sus límites ayudan a evitar que las infecciones parotideas se diseminan
a otros sitios.

ESPACIOS SUBMANDIBULAR, SUBMENTONIANO Y SUBLINGUAL


El espacio submandibular incluye los espacios submandibular y submentoniano, debido
a la comunicación que existe entre los mismos.
Espacio submentoniano: comienza en la línea media entre la sínfisis mentoniana y el
hueso hioides. Esta limitado a los lados por el vientre anterior del digástrico. Su piso
está formado por el músculo milohioideo, mientras que su techo lo constituye la porción
suprahioidea de la capa de revestimiento de la aponeurosis cervical profunda. En este
espacio anterior se originan las venas yugulares. También contienen ganglios linfáticos
submentonianos, que drenan a la parte media del labio inferior, la punta de la lengua y
la cavidad bucal. El espacio submandibular o digástrico se encuentra por fuera del
espacio submentoniano. Está limitado hacia abajo y atrás por el músculo estilohioideo y
el vientre posterior del digástrico, hacia abajo y adelante por el vientre anterior del
digástrico, y por encima por el borde inferior de la mandíbula. Su piso está formado por
los músculos milohioideo e hiogloso. Este espacio está rodeado por la capa de
revestimiento de la aponeurosis cervical profunda, estando insertada la hoja superficial
al borde inferior de la mandíbula y la profunda a la línea oblicua interna. En otro sitio,
las dos láminas se funden en torno a la periferia de la glándula submandibular y se
continúa con la aponeurosis que cubre a los músculos milohioideo y al vientre anterior
del digástrico.

Espacio submandibular: contiene, como su estructura principal, la parte superficial de


la glándula submandibular, cuya porción profunda continúa en torno al borde posterior
del milohioideo hacia el espacio sublingual. Profundamente con relación a la glándula
está la arteria facial, el nervio milohioideo y los vasos del mismo nombre. La arteria
facial emite las siguientes ramas en este espacio: la palatina ascendente, la amigdalina,
la glandular y la submentoniana. En la superficie de la glándula está la vena facial. Este
espacio también contiene los ganglios linfáticos submandibulares.

Espacio sublingual: se encuentre por encima del milohioideo. Está formado por una
membrana mucosa del piso de la boca. Hacia los lados está limitado por la cara interna
del cuerpo mandibular por encima de la línea oblicua interna. Hacia la línea media, está
limitado por los músculos genihioideo y geniogloso. El piso está formado por el
músculo milohioideo. Contiene la glándula sublingual, el conducto submandibular, la
porción profunda de la glándula submandibular, los nervios lingual e hipogloso y las
ramas terminales de la arteria lingual. La Angina de Ludwig es la infección más grave
que se presenta en el espacio sublingual, submandibular y submentoniano.
ESPACIOS SECUNDARIOS
Son los que están en contacto con los primarios pero no con los maxilares como:
espacio masticatorios que se dividen en pterigomandibular, maseterino y temporal;
espacios cervicales que se dividen en parafaringeo, retrofaringeo y prevertebrales.

ESPACIOS MASTICATORIOS
 Espacio maseterino
Este espacio está situado en la parte lateral y posterior de la cara, limita hacia delante
con la región geniana, hacia arriba con la temporal, hacia abajo con la suprahioidea y
hacia atrás con la parotídea. Las celulitis a este nivel pueden proceder directamente de
un tercer molar inferior.

 Espacio pterigomandibular
Es una región profunda que se encuentra dentro de la cigomática. La infección pasa a
través del borde anterior del músculo masetero y el músculo buccinador para entrar en
este espacio. Cuando hay compromiso del espacio pterigomaxilar, no hay evidencia de
tumefacción externa, pero intraoralmente se observa abultamiento de la mitad anterior
del paladar blando y del pilar anterior. Existe un gran peligro de tromboflebitis de los
senos craneales debido a los conductos que atraviesan la base del cráneo.

 Espacio temporal
Existen 2 espacios temporales, uno superficial y otro profundo.
Saco temporal superficial: Se origina en la aponeurosis temporal y el músculo del
mismo nombre. La aponeurosis temporal consta de una capa aponeurótica muy fuerte,
que está insertada arriba de la línea temporal superior. Por debajo, se divide en dos
capas que están insertadas en los márgenes externos e internos del borde superior del
arco cigomático. El músculo temporal se eleva desde toda la fosa temporal. Sus fibras
pasan hacia abajo, profundamente hacia el arco cigomático, a través de la brecha que
queda entre el cigoma y la cara lateral del cráneo, y se inserta en la apófisis coronoides
de la rama ascendente de la mandíbula.
Saco temporal profundo: se encuentra por debajo del músculo temporal, entre este
último y el cráneo. Por debajo al nivel del arco cigomático, los sacos temporales 12
superficial y profundo se comunican directamente con las fosas infratemporal y
pterigopalatina. Las infecciones en este espacio son consecuencia de un compromiso
primario de los espacios masticador, pterigopalatino Los sacos temporales son espacios
aponeuróticos que se relacionan con el músculo temporal y se encuentran en número de
dos. Clínicamente el paciente con infección del espacio temporal superficial presenta
una tumefacción limitada por arriba y por fuera por el contorno de la aponeurosis
temporal y por debajo por el arco cigomático. Es común que haya trismo. El absceso del
espacio temporal profundo produce menos tumefacción que el del espacio superficial y
puede ser más difícil de diagnosticar. Suele haber considerable dolor y trismo, pero a
causa de su profundidad es difícil de suscitar fluctuación cuando se forma pus en el
espacio temporal profundo. Aunque anatómicamente el espacio temporal se puede
dividir en dos compartimientos, ambos se comunican con el espacio infratemporal y,
por ende, también se comunican directamente entre ellos. En consecuencia, es posible y
la mayoría de veces probable que las infecciones ascendentes tomen los dos espacios al
mismo tiempo

ESPACIOS CERVICALES.
 Espacio faríngeo.
Comprende el espacio faríngeo lateral, parafaríngeo o paraamigdalino, y el
retrofaríngeo, los cuales se afectan en la diseminación de una infección de origen
dentario.

Espacio faríngeo lateral, parafaríngeo o paraamigdalino: Está profundamente


ubicado en el espacio aponeurótico que se encuentra hacia fuera de la faringe y hacia la
línea media de los espacios masticador, submandibular y parotídeo. Se extiende desde la
base del cráneo hasta el nivel del hueso hioides. Está limitado hacia la línea media por
el músculo constrictor y superior de la faringe, hacia los lados por la mandíbula, el
músculo pterigoideo interno y la porción retromandibular de la glándula parótida,
adelante por el rafe pterigomaxilar, hacia atrás por la superposición de las hojas
prevertebral y visceral de la aponeurosis cervical profunda, hacia arriba por la porción
petrosa del hueso temporal con el agujero rasgado anterior y el agujero yugular, y hacia
abajo por la inserción de la cápsula de la glándula submandibular en la vaina del
músculo estilohioideo y el vientre posterior del digástrico. Este espacio está subdividido
en dos compartimientos por la apófisis estiloides: Un compartimiento anterior y otro
posterior. Estos dos compartimientos no están completamente separados entre sí, sin
embargo las infecciones lo afectan de forma aislada, pero en ocasiones están
comprometidos de forma simultánea. El compartimiento anterior contiene ganglios
linfáticos (parte del grupo cervical profundo), la arteria faríngea ascendente y facial, y el
tejido conectivo areolar laxo. El compartimiento posterior contiene la vaina carotídea de
la arteria carótida interna, la vena yugular interna y el nervio vago, así como los nervios
glosofaríngeo, accesorio e hipogloso del tronco simpático cervical. En el
compartimiento posterior no se encuentra ganglios linfáticos. En este espacio las
infecciones son muy graves y en ocasiones constituyen una amenaza para la vida.
Generalmente este espacio esta comprometido por infecciones dentarias, de la amígdala
palatina, las células aéreas mastoideas, la glándula parótida, el espacio retrofaríngeo, los
ganglios linfáticos cervicales profundos y por diseminación de la infección desde el
espacio masticador.
Las complicaciones del espacio parafaríngeo o faríngeo lateral son graves y en
especial interesan el compartimiento posterior:
1) Parálisis respiratoria como resultado del edema agudo de la faringe.
2) Trombosis de la vena yugular interna.
3) Erosión de la vena carótida interna.
Dado que la mayoría de las infecciones del espacio faríngeo lateral o parafaríngeo,
como consecuencia de afecciones dentarias, tienen tendencia a localizarse con
formación de abscesos, es recomendable esperar que se produzca la localización del
proceso, antes de instituir un tratamiento quirúrgico. La cirugía de urgencia esta
indicada siempre que estemos en presencia de una hemorragia o septicemia. La incisión
quirúrgica para el drenaje puede ser externa o interna. El edema de la laringe es una
complicación que puede surgir de manera repentina, con las infecciones del espacio
faríngeo lateral o parafaríngeo lo que debe realizarse de inmediato una traqueostomía, el
episodio puede ser fatal. Por lo tanto siempre debe tenerse el set de traqueostomía
disponible en caso de una infección.

Espacio retrofaríngeo: está entre la faringe y el esófago por delante y la columna


vertebral por detrás. Sube hasta la base craneal y desciende hasta el mediastino. Por
fuera se comunica con los espacios laterofaríngeos antes mencionado y con los canales
carotídeos desde donde podría teóricamente llegar a las regiones supraclaviculares. El
tejido celular es escaso, ya que los vasos están íntimamente unidos en su vaina. Los
peligros mayores además de la mediastinitis, serían parálisis respiratoria por edema
agudo de la laringe, trombosis de la yugular interna y erosión de la carótida interna con
hemorragia letal. Según Levitt, el espacio retrofaríngeo es la vía principal de difusión de
los procesos infecciosos de la región maxilofacial hacia el mediastino.

Fosas pterigopalatina e infratemporal


Fosa pterigopalatina: Se encuentra por detrás del seno maxilar, por debajo del vértice
de la órbita, hacia fuera de la lámina muscular de la apófisis pterigoide del hueso
esfenoides, y por dentro de la articulación temporomandibular. La fosa pterigopalatina
se comunica con la fosa infratemporal por medio de la fisura pterigomaxilar. En su
extremo superior la fisura pterigomaxilar se continúa con la fisura orbitaria inferior, que
se extiende desde la fosa pterigopalatina hasta la órbita. La fisura orbitaria inferior
contiene el nervio infraorbitario, continuación del nervio maxilar superior. El nervio
infraorbitario emite los nervios alveolares superiores anteriores y medio, que pasan a
través de los conductos de la pared ósea del seno maxilar, para distribuirse en los
dientes incisivos, caninos, premolares, y en la mucosa de la encía superior. La fosa
pterigopalatina se comunica con el conducto pterigoideo, que contiene el nervio del
conducto pterigoideo (vidiano).
La fosa infratemporal: Se encuentra por detrás de la rama ascendente de la mandíbula,
debajo del arco cigomático. Está limitada hacia la línea media por la lámina externa de
la apófisis pterigoides y pared lateral de la faringe, representada aquí por la porción
superior del constrictor superior, y el conducto auditivo cubierto por el tensor del velo
del paladar. Hacia atrás la fosa está limitada por la glándula parótida, que se superpone
aquí sobre ella. Hacia adelante la fosa infratemporal está limitada por el maxilar, por
fuera de la cual la fosa se extiende hacia delante, hasta el carrillo, pasando por la
superficie del músculo buccinador. La almohadilla adiposa vestibular se introduce en 16
este espacio y se extiende en cierta distancia entre el buccinador y la rama ascendente
de la mandíbula. Hacia arriba el techo de la fosa infratemporal está formado, hasta la
cresta infratemporal, por la superficie infratemporal del ala mayor del esfenoides,
perforado por el agujero oval, por el que se extiende el nervio dentario inferior, y el
agujero redondo mayor por donde pasa la arteria meníngea media. Por fuera de la cresta
infratemporal la fosa se continúa con los sacos temporales. Hacia abajo, la fosa
infratemporal se continua con la región interna del cuerpo de la mandíbula, que por
encima de la línea oblicua interna, forma parte de la pared de la boca y por debajo de la
línea milohioidea integra la región submandibular.
Las infecciones de la fosa pterigopalatina e infratemporal son comparativamente
raras. Las infecciones primarias provienen de:
1. Infecciones de los molares superiores, con mayor frecuencia el tercer molar superior.
2. La infiltración local del nervio maxilar superior.
Las fosas pterigopalatina e infratemporal pueden verse involucradas secundariamente
por infecciones de los espacios masticador, parotídeo y faríngeo lateral, tiene tendencia
a la formación de abscesos tardíos.
Quirúrgicamente pueden realizarse dos abordajes para el drenaje de la zona:
El abordaje externo: consiste en una incisión que se realiza por encima del arco
cigomático.
El abordaje interno: consiste en una incisión que se realiza en el surco vestibular por
fuera del tercer molar superior. Esta insición se realiza hasta el periostio del maxilar,
pero sin incluirlo.

Espacio prevertebral
La invasión a este espacio se caracteriza por severa disnea y dolor torácico. La
radiografía de tórax exhibe ensanchamiento del mediastino y puede haber derrame
pleural, abscedación mediastinal y pericarditis. Si no se emprende un tratamiento
enérgico puede sobrevenir la muerte a corto plazo.

PROCESOS INFECCIOSOS
En condiciones normales e cuerpo vive en equilibrio con varios microorganismos
residentes (flora normal). Patógeno son microorganismos no residentes que pueden
provocar un proceso infeccioso, estos tienen ciertos factores que ayudan a los procesos
infecciosos como capsulas, esporas y toxinas

INFECCIONES DENTARIAS
Estas afectan los dientes o sus tejidos relacionaos, los patógenos por lo general son
anaerobios y casi siempre pertenecen a más de una especie, por lo común son
originados por caries progresiva o enfermedad periodontal extensas, algunas infecciones
son secundarias y provienen de una fuente no odontológica, en os tejidos que rodean a
la cavidad bucal; piel, amígdalas, oídos o senos paranasales
LESIÓN POR INFECCIÓN DENTARIA
Las infecciones dentarias pueden producir abscesos, celulitis u osteomielitis.
Absceso
Se forma cuando hay atrapamiento de patógenos y supuración en un espacio cerrado
Celulitis
Es la inflamación difusa de espacios en tejidos blandos. En cara y cuello. Los signos y
síntomas son dolor, hipersensibilidad rubor y edema difuso en los espacios de los
tejidos blandos que producen hinchazones masivas y firme.
Osteomielitis
Un proceso inflamatorio de la medula ósea esta puede afectar cualquier parte de la
mandíbula el hueso alveolar propiamente
DISEMINACIÓN
La diseminación de la infección dental puede darse a senos paranasales y otros tejidos
vitales u órganos. Mediante la sangre, los linfáticos o los espacios aponeuróticos de
cabeza y cuello
DISEMINACIÓN POR ESPACIOS
Los espacios aponeuróticos de la cabeza y el cuello pueden permitir que la infección se
disemine desde los dientes y tejidos bucales, los patógenos pueden trasladarse por los
planos aponeuróticos de un espacio cerca del sitio infectado a otro distante por
diseminación del exudado inflamatorio. El espacio puede presentar hinchazón o celulitis
esto puede provocar cambio de proporciones de la cara.
DISEMINACIÓN SISTÉMICA DE LA INFECCIONES ODONTOGÉNICAS
Hoy en día tenemos evidencia de que las infecciones odontogénicas son factor de riesgo
para el desarrollo de enfermedades tales como:
1. Enfermedad cardíaca coronaria.
2. Evento vascular cerebral.
3. Endocarditis bacteriana.
4. Neumonía bacteriana.
5. Parto prematuro con bajo peso.
La patogénesis está relacionada con la capacidad de las bacterias odontopatógenas de
causar:
a. Infección metastásica. (Traslado de bacterias)
b. Lesión metastásica (traslado de endo y exotoxinas)
c. Inflamación metastàsica (traslado de inflamación).

FACTORES QUE INFLUYEN EN LA DISEMINACIÓN DE LA INFECCIÓN


1. Supuración localizada en el espacio periodontal que discurre a través del hueso,
perfora el periostio y afecta el tejido celular.
2. Paso directo del agente invasor por vía linfática, venosa o por vía parúlica.
3. Presencia de enfermedades que alteran los mecanismos de defensa y favorecen la
presencia de una infección secundaria debido a la supresión de los mecanismos
inmunológicos, trastornos hematopoyéticos, tratamientos con esteroides o
inmunopresores, enfermedades malignas o yatrogénias, enfermos diabéticos etc.
4. Otras causas son desconocidas las que actúan favoreciendo la infección o reactivando
un proceso crónico por largo tiempo tolerado por el organismo.
5. Una vez que el tejido celular está infectado, la infección se extiende por daño en los
tejidos adyacentes o por su extensión, o se controla debido a factores locales y
generales.

Factores generales: Se refiere al equilibrio existente entre la resistencia del organismo


a la infección y la capacidad de agresión del agente antimicrobiano. La resistencia
orgánica está dada por el sistema humoral y celular: Sistema celular: está constituido
por: a) leucocitos polimorfonucleares (neutrófilos), como primera línea de defensa en el
foco de la infección b) monocitos y macrófagos como refuerzo a los neutrófilos c)
Linfocitos T reguladores en la producción de anticuerpos d) linfocitos B, interactúan
con los linfocitos T, se activan, diferenciándose en células plasmáticas productoras de
anticuerpos. Sistema humoral: está constituido por:
a) Inmunoglobulinas con propiedades de anticuerpos, fundamentalmente la IgG,
responsable del 75% de las defensas contra las bacterias Grampositivas
b) El sistema de complemento, grupo de proteínas plasmáticas, que interactúan unas con
otras, con los anticuerpos y las membranas celulares. La activación del sistema celular y
humoral tiene como consecuencia una actividad biológica en el organismo que propicia:
1. El reconocimiento de la bacteria como “extraño”.
2. Aumenta la quimiotaxis (atracción de los leucocitos polimorfonucleares del torrente
sanguíneo al foco de infección).
3. Favorece la adherencia de inmunoglobulina IgG a la superficie bacteriana.
4. Aumenta la fagocitosis mediante el proceso de opsonización, perforando la pared
bacteriana.
El tejido celular adiposo, se defiende mal ante la infección, sistemas de protección
físico-químico forman un gel de mucopolisacáridos que impide mecánicamente el
progreso de la infección; por otro lado, debido a la acidez del medio se instaura un
exudado seroplástico con componentes antinfecciosos habituales como son el interferón,
el complemento o la lisosima. Además surgen sustancias polipeptídicas con gran poder
bactericida. Si a pesar de ello los gérmenes resisten y sobrepasan esta barrera humoral,
aparecen los leucocitos polimorfonucleares, monocitos, linfocitos y macrófagos que
actúan a distintos niveles y con diferente intensidad. La capacidad del agente
antimicrobiano está en función de la cantidad y de la virulencia del germen.
Dependiendo de las defensas del individuo será necesaria una mayor o menos cantidad
de microorganismos para provocar una diseminación bacteriana. La virulencia depende
de la cualidad del germen para producir enzimas líticas, endotoxinas y exotoxinas que
intervienen afectando las defensas humorales o celulares.

Factores locales: fueron descritos anteriormente en la anatomía de los espacios y


regiones anatómicas, son de gran importancia y el estudio de los mismos explica la
localización y la diseminación de la infección. El sistema local actúa a través de:
1. La barrera anatómica que constituye la integridad de los tejidos bucales.
2. Flora bucal normal que estimula la formación de anticuerpos naturales.
3. La saliva mediante la enzima lisozima con acción bactericida.
4. Las inmunoglobulinas secretadas por la mucosa bucal que impide la adherencia de los
microorganismos patógenos a las superficies epiteliales.
El sistema local constituye un elemento a tener en cuenta por el Estomatólogo General
Integral donde juega un papel importante en la prevención de las infecciones
odontógenas, debiendo guiar su trabajo a la conservación de la integridad de los tejidos,
es decir, mantener la salud bucal.

COMPLICACIONES DE LA DISEMINACIÓN.
 Trombosis del seno cavernoso
Puede deberse a la propagación directa por el sistema venoso (tromboflebitis séptica) o
a la siembra de émbolos sépticos. Sus síntomas iniciales son dolor en el ojo y
sensibilidad a la presión. Esto se asocia con una fiebre fluctuante alta, escalofríos,
taquicardia y sudoración. Posteriormente, puede haber edema palpebral, lagrimeo,
ptosis, quemosis y hemorragias retinianas. También hay compromiso de los nervios
craneales (motor ocular común, patético, motor ocular externo) que produce
oftalmoplejía, reflejo corneal disminuido o ausente, ptosis y dilatación de pupila. Las
etapas terminales exhiben signos de toxemia avanzada y puede instalarse meningitis.

 Angina de Ludwig
Tumefacción bilateral de los espacios sublinguales, submandibular, submentoniano.
La tumefacción se instala y se propaga con rapidez, es dura, no fluctuante y dolorosa al
tacto. A causa de su localización, el piso de la boca y la lengua se elevan y aparece
dificultad respiratoria. Esto se complica por el edema de glotis. También son difíciles la
deglución y el habla y pueden emanar saliva de la boca. El peligro inmediato más
grande es la asfixia. La infección empieza en el espacio sublingual, se propagan ambos
lados y luego retrocede sobre el borde del músculo milohioideo, quizás incluso a través
del músculo para tomar el espacio submandibular y eventualmente el submentoniano.
En los casos no tratados con buen éxito si el paciente no muere de asfixia, puede
sucumbir lo mismo de septicemia, mediastinitos o neumonía por aspiración.

 Mediastinitis.
La progresión de la infección por los distintos espacios: sublingual, submandibular, y
laterofaríngeo al retrofaríngeo y prevertebral hacia las estructuras profundas del cuello y
mediastino aumenta el riesgo de sepsis y muerte. Además pueden surgir otras
complicaciones como meningitis, epiglotis, neumonía, rotura vascular, erosión
bronquial, o pericarditis. Existe un paso directo del pus tanto hacia la pleura como al
pericardio. La mediastinitis sería una complicación grave de la infección odontogénicas
y se produce por propagación descendente a partir de un foco de infección del espacio
retrofaríngeo; sin embargo la infección de los espacios submaxilar, pterigomandibular,
parafaríngeo y cigomático, sin olvidar aquellos otros que pueden comunicar con ellos,
pueden propagarse hasta el mediastino siempre y cuando afecten a la vaina carotídea y
desciendan por esta estructura. Por lo tanto deberemos sospechar dicha complicación
cuando en el curso de la afectación de alguno de los espacios anatómicos antes citados,
aparezca una tumefacción en la cara lateral del cuello, por debajo del músculo
esternocleidomastoideo, dolorosa a la palpación y que funcionalmente produzca
tortícolis.
Clínicamente la mediastinitis se manifestara con disnea severa, dolor retroesternal, tos
irritativa, mal estado general con postración extrema y fiebre. La radiografía de tórax
confirmará el diagnóstico observándose ensanchamiento del espacio mediastínico con
aire en su interior; también se podrá apreciar derrame pleural y pericarditis. Además de
la gravedad de la mediastinitis pueden coexistir un infarto de la yugular interna con
embolizaciones sépticas así como erosión de los grandes vasos como son la carótida
interna y externa capaces de producir una hemorragia letal, ensombreciendo ambos
hechos el pronóstico. Además de la posibilidad de mediastinitis, las complicaciones
comprenden trombosis de la vena yugular interna y una erosión de la arteria carótida
interna que conduce a una hemorragia fatal.

TRATAMIENTO
El éxito terapéutico sobre la infección odontogénicas radica en el control de la
biopelicula y por tanto de los microorganismos implicados. Las opciones terapéuticas
disponibles a veces combinadas son las siguientes:
1.- Tratamiento odontológico (obturación, endodoncia, curetaje abierto y cerrada)
2.- Tratamiento quirúrgico (drenaje de abscesos, desbridamiento de tejidos,
extracciones)
3.- Tratamiento antimicrobiano
4.- Tratamiento sistémico de soporte (analgésicos, antiinflamatorios)
El paciente que es valorado durante una fase aguda se recomienda iniciar con estudio
radiológico y terapia antimicrobiana
La infección de los espacios aponeuróticos cervico-faciales: siempre deben ser tratadas
con antibióticos a doble o triple esquema en caso necesario, lavado y descompresión
bajo anestesia general, con remoción quirúrgica de focos sépticos intraorales y ganglios
linfáticos involucrados, colocación de drenaje rígido o semirrígido, fomentos calientes y
posteriormente lavados cada 6 u 8 horas a través de los drenaje

Conclusión

Es importante conocer con más profundidad estos espacios aponeuróticos ya que estos

comunican estructuras importantes. Estos espacios son propensos a contraer infecciones

que pueden extenderse alrededor de otras estructuras anatómicas, por lo que conocerlos

será de gran ayuda para identificar anormalidades los procesos infecciosos

Estos procesos infecciosos a largo plazo pueden provocar diseminación, afectando a los

senos paranasales y los demás tejidos bucales por lo que es de vital importancia saber

reconocer y tratar las posibles consecuencias


BIBLIOGRAFÍA
Calzadilla, D. L. (2017). PROCESOS SÉPTICOODONTÓGENOS Y NO
ODONTÓGENOS. MAYABAQUE: INSTITUTO SUPERIOR DE CIENCIAS
MÉDICAS .
Martinez, D. L. (2018). Infecciones odontogènicas. CIRUGIA BUCAL.
Rodríguez, R. J. (7 de SEPTIEMBRE de 2014). [Link]. Obtenido de
[Link]
REACTIVOS
Elija la opción correcta
1. El espacio aponeurotico submandibular puede verse afectado por la
diseminación de una:
a) Infección de los primeros y segundos premolares inferiores
b) Infección de los segundos y terceros molares inferiores
c) Infección de los primeros molares inferiores
d) Infección de los dientes incisivos y caninos inferiores

2. Cuál es la infección más grave que sé que se presenta en el espacio


sublingual, submandibular y submentoniano?
a) Trombosis del seno cavernoso
b) Abcesos
c) Angina de ludwig
d) Meningitis

3. Cuál de estas no son un factor de riesgo de infecciones odontogénicas


a) Enfermedad cardíaca coronaria.
b) Evento vascular tiroideo.
c) Endocarditis bacteriana.
d) Neumonía bacteriana.

4. Son un grupo de proteínas plasmáticas, que interactúan unas con


otras, con los anticuerpos y las membranas celulares es considerada
como:
a) Inmunoglobulinas
b) leucocitos polimorfonucleares
c) monocitos y macrófagos
d) El sistema de complemento

5. Los espacios aponeuróticos, son también llamados:


a) Espacios faciales profundos
b) Espacios craneales
c) Espacios faciales superficiales
d) Ninguno de los anteriores

6. Subraye la respuesta correcta


Todos son espacios primarios excepto uno:
a) Canino
b) Infratemporal
c) Maseterino
d) Bucal

7. Elija la respuesta correcta


Cuál de las siguientes opciones no es una complicación del espacio
parafaringeo
a) Parálisis respiratoria como resultado del edema agudo de la faringe.
b) Trombosis de la vena yugular interna.
c) Erosión de la vena carótida interna.
d) Angina de ludwig

8. Elija la respuesta correcta


Cuál de las siguientes opciones no es una complicación del espacio
retrofaringeo
a) Mediastinitis
b) Parálisis respiratoria por edema agudo de la laringe
c) Trombosis de la yugular interna y erosión
d) Erosión faríngea

9. la osteomielitis es:
a) Un proceso doloroso que requiere de fármacos como los analgésicos
b) un proceso inflamatorio de la medula ósea
c) un proceso infeccioso de los senos paranasales
d) metastasis hacia los huesos

10. la celulitis es:


a) Es la inflamación difusa de espacios en tejidos blandos
b) hinchazón en la zona de los ganglios
c) alteración de las células sanguíneas
d) retardo de coagulación

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