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PRESENTACIÓN

El hombre andino desde tiempos inmemorables desarrolló un vínculo de respeto e


interdependencia con los elementos de la naturaleza, sus manifestaciones y su entorno,
llámese el sol, la luna, las estrellas, el agua, los animales, las plantas, la tierra, el fuego, el
viento, la lluvia, el rayo, etc., considerándolos seres vivos, con espíritu, divinos por su
esencia dadora de vida. Dicha concepción del mundo o cosmovisión andina, en donde todo
era animado y sagrado, fue el eje de desarrollo de sociedades preincas e inca, con un
elevado contenido espiritual, que le daba sentido a su existencia como parte integrante e
importante de un todo mayor. Dicha cosmovisión se expresaba en su cotidianeidad, en
su arquitectura, textilería, cerámica, orfebrería, y en rituales y fiestas religiosas, en donde la
hoja de coca, por ser considerada un regalo de los dioses, dotada de poderes de curación y
vehículo de comunicación con el mundo de arriba, formaba parte integrante y esencial
como ofrenda sagrada.

El hombre desde su origen ha pretendido descubrir los misterios del mundo y de la vida,


desconociendo en un principio lo que sucedía en su entorno, siendo para él un misterio los
fenómenos naturales, sus experiencias, su vivencia diaria, su pensamiento,
su comportamiento y en general todo aquello que le rodeaba; por ello y en la búsqueda de
desentrañar tales misterios buscó diversas respuestas, acudiendo a múltiples prácticas que
llegaron a trascender lo material terrenal y buscaron un más allá que los dejó centrados en
su propia naturaleza.

La cosmovisión andina representa una visión de la realidad construida a través de un lento


transcurso socio-histórico entre los pueblos y el entorno natural, como sustento para su
constancia y futuras generaciones. Como un grupo social asociado a su entorno natural, es
identificado por rasgos propios que lo distinguen de otras maneras de ver el mundo; y la
consecuencia de sus interacciones resulta distinta.
La cosmovisión andina se interrelaciona con el sumak kawsay, ya que este es la base para
orientar la reconstrucción de un nuevo perfil de coexistencia cívica en el mundo, en
variedad y amistad con la naturaleza, y con el otro (ser humano),

Dentro de la cosmovisión andina encontramos 4 elementos los cuales son: tierra, fuego, aire
y agua, estos elementos se desarrollan en la naturaleza, así como forman parte esencial para
el desarrollo del presente trabajo.

Es así que la presente monografía pretende dar una visión integral y transpersonal de la


cosmovisión y espiritualidad del mundo andino y el papel que jugó, en el tiempo de
los incas y en la actualidad, la hoja de coca, planta sagrada de importancia central en las
ceremonias religiosas, sociales y en general en toda actividad importante o cotidiana.