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UNIVERSIDAD NACIONAL PEDRO RUÍZ GALLO

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS, ADMINISTRATIVAS Y CONTABLES

ESCUELA PROFESINAL DE COMERCIO Y NEGOCIOS INTERNACIONALES

SEMINARIO DE EXPORTACIÓN DE SERVICIOS TURÍSTICOS

ENSAYO SOBRE LAS TENDENCIAS DE LA ACTIVIDAD TURÍSTICA POST


COVID 19

INTEGRANTES

Fuentes Carmona Diego

Másquez Sánchez Frank

Castrejón Bardales Irvin

DOCENTE

Ana Núñez Castillo

Lambayeque, 09 de Noviembre del 2020


INDICE

Carátula…………………………………………………………………………………01

Introducción……………………………………………………………………………03

Argumentación…………………………………………………………………………05

Conclusión………………………………………………………………………...……09

Referencias bibliográficas………………………………………………………………
10
INTRODUCCION

El presente proyecto de investigación se desarrolla mediante el propósito de identificar,


analizar e interpretar los efectos que el desarrollo extensivo de la pandemia a causa del
Covid-19 (Coronavirus) ha establecido sobre los principales sectores del turismo y la
presentación de nuevas tendencias para la actividad turística. Para ello se estable un
alcance de carácter descriptivo con una apreciación cualitativa con la información
recurada, siendo además que, se estableció un carácter de correlación entre las causas,
medidas y efectos de la pandemia en la gestión turística.

Si algo caracteriza a la situación a la que se enfrenta el sector turístico en la actualidad


es la incertidumbre. Vivimos tiempos de cambios estructurales y nuevos protagonistas
en la economía internacional que sin duda están destronando, poco a poco, a países que
hasta ahora eran líderes en emisión y recepción de turistas. Los efectos de la pandemia
han resonado a nivel internacional, siendo que se ha establecido una crisis económica
sobre el Perú y sus actividades en el sector turismo; asimismo, enfatizando en el
desarrollo de alternativas y medidas que promuevan el turismo. Por ello se plantea la
siguiente interrogante, ¿Cuáles son las tendencias de la actividad turística post covid-
19? ¿Está bien actuar, aunque la situación sanitaria no mejora?

En las últimas décadas el turismo ha formado parte de una de las actividades


económicas que ha generado mayores beneficios, tanto a nivel de los gobiernos como de
la población. Los métodos económicos de diferentes países en diversos niveles de
desarrollo ponen especial énfasis en el desarrollo del turismo. Se conoce que el turismo
se desarrolla principalmente en escenarios naturales y en el caso de zonas urbanas
comprende recursos culturales, cuya vulnerabilidad ante la afluencia masiva de
visitantes es muy alta. Por esto la relación del turismo y el medio ambiente es de gran
importancia.

La crisis sanitaria causada por el covid-19 a causado como ya se visto una revolución
generalizada en las actividades económicas globales, llevando a muchas de ellas a
niveles de cuestionamiento existencial. Entre las más afectadas, los servicios de viajes,
hospedaje y alimentación, en suma, las que constituyen la actividad turística, han
entrado en una crisis que apunta a los fundamentos mismos del sector. El contagio del
covid-19 es por medios de congregación y cercanía entre la población lo cual afecta
directamente al turismo ya que la forma de llegar a disfrutar y conocer los lugares más
deseados es por el contacto con estos.

Los efectos apuntan a la existencia de impactos diferenciados en los segmentos del


sector. Tanto restaurantes, agencias de turismo, guías y hoteles han filtrado sus
afectaciones según las gamas en las que operan. La cancelación de reservas y la
ausencia de visitantes han activado distintos márgenes de respuesta. Las empresas más
grandes han alternado entre el empleo de la suspensión perfecta, el mantenimiento de
planillas por unos pocos meses, la reingeniería de sus procesos costeada a partir de
crédito público, etc. Por otra parte, algunas empresas medianas y pequeñas han
recurrido a soluciones más gremiales y asociativas en la búsqueda de sostener a sus
trabajadores, además de incurrir en el crédito de Reactiva Perú en algunos casos. En el
vasto sector de la pequeña y microempresa turística, es posible que la interrupción de
las vinculaciones laborales y de provisión hayan sido más inmediatas y drásticas, sin la
posibilidad de implementar mecanismos laborales y financieros normalmente
disponibles para los sectores más formales. Con todo, esta crisis sacará del mercado a
muchos operadores que dependen casi exclusivamente del turismo receptivo y tienen
márgenes de liquidez especialmente volátiles.

El presente ensayo tiene como objetivo general, analizar las tendencias de la actividad
turística post covid-19. Por ende, esta investigación para un mayor análisis y/o
investigación presentará y tomará como referencia en un primer momento libros,
investigaciones científicas, ensayos, revistas oficiales, teorías, postulados, opiniones etc.

La importancia de este ensayo radica en explorar y sustentar si las tendencias de la


actividad turística post covid-19 son adecuadas a la situación actual, dando relevancia al
bienestar nacional y las estrategias tomadas para su despliegue económico del país,
considerando al sector turismo como “la gallina de huevos de oro” por los beneficios
que da al país, pensando en el gobierno y en la población.

Finalmente, la situación actual propicia una reflexión seria sobre el lugar del turismo en
la economía regional, sobre todo por su rol en la generación de empleo urbano y en las
estrategias de vida de poblaciones rurales conectadas a los circuitos turísticos. Esta
crisis hace ver que, tal vez, hay que concebir esquemas que no privilegien visitas
masivas sino experiencias sostenibles y resilientes, y que a la vez generen alto valor y
efectos redistributivos en los sectores involucrados. Un turismo menos masivo corre el
riesgo de ser excluyente si se deja sólo en manos de grandes operadores. Un modelo en
el que la cadena de valor dependa de emprendimientos localmente enraizados será más
versátil y sincronizado con el cuidado del patrimonio.

ARGUMENTACION

El turismo, en definición de la Organización Mundial del Turismo (OMT), comprende


“las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares
distintos a su entorno habitual durante un período de tiempo inferior a un año, con fines
de ocio, negocios u otros". (Tinoco, 2003) Si no se realiza pernoctación, se consideran
excursionistas. Los turistas y excursionistas forman el total de visitantes.

El turismo se ha convertido en un sector que contribuye al desarrollo de los países y es


un factor preponderante en la lucha contra la pobreza porque es altamente generador de
empleo. Puede ser turismo doméstico (turistas que se desplazan dentro de su propio
país) o internacional. Este último, es hoy una muy importante fuente de ingresos para
muchos países; pues, en el año 2018, un aproximado de 1,400 millones de
desplazamientos turísticos internacionales, habiendo sido los continentes más visitados:
Europa (con 713 millones), Asia (343 millones), las Américas (217 millones) y África
(67 millones); y, en el año 2019, el turismo mundial registró a un total de 1,500
millones de viajeros, con los que se puede colegir que dicho sector continuaba creciendo
por encima de la economía global en un 4% frente al 3%. El pasado año cerró con 100
millones de turistas más que en el 2018 y, de cara a lo que se había estimado en el
presente año, la OMT señaló un "optimismo cauteloso" con un avance similar al del
pasado año; pero, por la Pandemia del COVID-19 a nivel mundial, dicha proyección se
ha visto frustrada; motivo por el cual, urge su pronta activación tomándose las medidas
de bioseguridad necesarias.

En los últimos años, cada vez con mayor frecuencia y gravedad en las consecuencias,
los desastres naturales, sucesos causados por el hombre y otros elementos totalmente
inesperados tienen un gran impacto en la industria internacional del turismo.
(CANATUR , 2020) El turismo global hace que la industria se encuentre más que nunca
expuesta a riesgos altamente imprevistos, pero de consecuencias devastadoras. Además,
el turismo es una industria volátil (cuando las condiciones son buenas se comporta
fuerte, pero también cuando son malas y con previsión negativa es probable que su
comportamiento sea por debajo de la media de las industrias del país. Es por ello por lo
que la industria debe provisionarse para este impacto desproporcionado que puede sufrir
en el caso de una crisis o una epidemia. Estas características de la industria son
importantes en la situación actual presentada por el COVID-19. Según el segundo
informe de la Organización Mundial del Turismo sobre las restricciones a viajar, a fecha
del 28 de abril de 2020, el 100% de los destinos en todo el mundo tienen restricciones
de viaje relacionadas con COVID-19, reconociendo

que es la primera vez en la historia que la prohibición de viajes haya llegado a tal
extremo. Señalando que 180 destinos, es decir, el 83% de todos los destinos en todo el
mundo, han tenido restricciones.

Entonces esperemos que hayamos aprendido estas lecciones y la próxima vez estemos
mejor preparados, no ya sólo para reaccionar, sino para anticiparnos con medidas
preventivas. La prevención y la agilidad de respuesta son fundamentales, y el sector
debe dotarse de mecanismos de inteligencia y organizativos para impulsarlas. En este
marco, el Perú ha implementado una serie de Programas de Apoyo al Sector Turismo
ante la Crisis del COVID-19 como el posicionamiento del “destino seguro” es cada vez
más valorado por los turistas, sobre todo los internacionales por su mayor
vulnerabilidad. Y ello exige tener identificados los riesgos y poner a punto planes de
contingencia que permitan, si llegara el caso, reducir al máximo posible los efectos
adversos al tener pre definidos los planes de actuación y sus correspondientes medidas
(ahora, también, ante una epidemia). La gestión de crisis es, por tanto, un problema
estratégico que todos los destinos turísticos deben ocuparse de gestionar adecuadamente
y no deberían subestimar. Si no estaba en sus agendas, es el momento de abrirle paso en
ellas, sin más dilación.

En este sentido, debemos ser conscientes frente a la situación, no es una crisis puntual
que afecta a una región, es una crisis global. El impacto económico general que está
teniendo el covid-19, sumado a la crisis de precios de petróleo, el desplome de las
bolsas y la desvalorización de monedas económicas emergentes demuestran que, más
allá de la pandemia, la coyuntura económica afecto a los índices de turismo y consumo
en los próximos 2 años. Por lo anterior, tuvimos que reestructurar la forma de llegar al
consumidor final y trabajar desde nuevas perspectivas de contrarrestar los efectos,
reactivando unos de los sectores productivos más importantes en el mundo.
Las empresas peruanas poco a poco van desarrollando estrategias para sobrellevar la
crisis y con esto técnicas de atención a los turistas, por ejemplo, el compartir
información. En etapa de crisis, los ministerios de turismo, las oficinas de promoción y
las empresas siguen informando a sus clientes de forma actualizada acerca de las
medidas que cada uno de ellos esta tomando para contener el virus y ayudar a sus
visitantes y clientes. Esta información viene siempre de fuentes confiables como la
OMS, las oficinas de sanidad nacional u otros de carácter similar.

Otro paradigma es la trasparencia como elemento fundamental al momento de divulgar


mensajes sobre cómo se está conteniendo la crisis, las medidas que se están llevando a
cabo, las facilidades que ofrecen al turista y al potencial viajero. La estrategia es que no
se debe ocultar información por miedo a evitar cancelaciones o la reducción en la
afluencia de turistas. En momentos de crisis es importante ser trasparentes y consientes;
se comunica de forma clara, rápida y empática. No solo la industria se esta viendo
afecta, sino también cada una de las personas que tenia un viaje planeado y ha invertido
parte de sus esfuerzos y ahorros en este.

Sin ir tan lejos, entre el conjunto de medidas que solicitan al Gobierno de nuestro país
destacan el subsidio laboral de 80%, créditos, exoneración de impuestos y medidas de
reinicio de actividades por sectores y grupos, permitiendo el turismo en determinados
países o ciudades del Perú, como Arequipa, Tacna o Cusco, lugares donde hay poca
mortalidad por coronavirus. Siendo muy cuestionado ya que, se inició los protocolos
para ingresar a la ciudadela de Machu Picchu, pero no se inicien los protocolos de los
trenes, aviones o de aeropuertos, tomándose como medidas incongruentes porque lo
primero es el traslado de las personas. También están las empresas, que no van a tener
utilidades y todo el dinero para el retorno de sus trabajadores a sus puestos, ya que
muchos de estos han sido despedidos, otros están en suspensión perfecta y a algunos se
les ha reducido sus sueldos.

Este es un ejemplo claro de la falta de determinación de nuestro gobierno por la mejora


del turismo; y en cuanto a las “Tendencias post covid-19” podemos encontrarlas, pero
se debe ser más claras y precisas, que no solo busquen el bienestar económico (aunque
lo necesitamos), sino que también beneficie a la población como a los visitantes. Y
aunque la novedad de la situación no permite tener todavía una base de datos que nos
permita analizar de manera fiable las consecuencias del COVID-19 en la economía, las
empresas y, en concreto, en el sector turístico; ni tampoco saber cuánto tiempo va a
durar esta situación. Sabemos que muchísimas empresas han cerrado y probablemente
no podrán volver a abrir sus puertas cuando esto termine, pero no tenemos datos
concretos, por ello, es importante ordenar las tácticas que se desarrollen, amparadas en
estrategias que sean coherentes con las ideas que orientan el socio ecosistema. Así
mismo, es muy relevante la programación de los tiempos en que se pueden ir
implementando las medidas concretas y las metodologías que produzcan uniones, y a la
larga resiliencia. En el caso del turismo, habría que favorecer y diversificar la economía
y las actividades existentes de economía circular, y por ello los sectores y
emprendimientos locales y pequeños frente a lo grande y lo externo, reutilizar lo
edificado y las infraestructuras existentes, antes que crear otras nuevas, destacando toda
aquella actividad que no sólo proteja los bienes comunes tangibles e intangibles,
naturales y culturales, sino que los cuide, potencie y amplíe. (AECIT, 2020).

Por lo tanto, dado que se ha comprobado que el sistema económico y dentro de él, el
turístico, presenta graves deficiencias para responder al presente inmediato y al futuro
(sobre todo al de la emergencia climática), el momento actual es una singularidad antes
no imaginada que se ha convertido en una importantísima oportunidad, que debe
aprovecharse para la reflexión y análisis. Para posteriormente poder realizar las
transformaciones estructurales deseables que se organicen, primero según las ideas
oportunas y, después con las estrategias y metodologías adecuadas.

En este ensayo se han mostrado posturas diferentes, en cuanto a intereses, fines y


medios. Sin embargo, la realidad de la crisis hace posible, al menos, deseable, que el
futuro sea una mezcla inteligente de ambas posturas encaminada al cuidado de la
sociedad y del medio en el que ésta se desenvuelve, sin reducir la capacidad de la vida
en el planeta Tierra. Es decir, se deberían promover los bienes comunes como ahora la
idea de la sanidad pública, el sentido del principio de precaución, la reducción de los
riesgos, los sectores y actividades que beneficien las sinergias y la resiliencia, la
reducción de la entropía
CONCLUSIÓN

En conclusión, la sociedad vive por primera vez en su historia moderna una crisis
mundial no solo por su extensión, sino por la saturación de información e imágenes
generadas por las redes sociales y los multimedios que la hacen vivir en tiempo real
transformando a esta sociedad del consumo individualista en otra más precaria: la
sociedad del miedo. siendo las tendencias de la actividad turística post covid-19 las que
deben crear contenidos que puedan ofrecer el potencial viajero, pero con las medidas
correspondientes para el cuidado de cada uno de los responsables y beneficiarios,
ejecutar estrategias de mañera determinada y no a medias o inconclusas. No esta mal las
estrategias utilizadas hasta el momento por el gobierno y empresas, pero si se quiere
lograr resultados y revivir el turismo se tiene que tomar medidas en todos los ámbitos.

La salida de la crisis, involucra a tus colaboradores en la ilusionante tarea colectiva de la


recuperación y, cuando llegue el momento, ejecuta oportunamente las acciones del plan.
Siempre habrá problemas que no podremos ni anticipar ni evitar, pero lo que siempre
dependerá de nosotros es la manera de afrontarlos: ese es nuestro margen de maniobra,
del que no podemos hacer dejación. Aun sabiendo que los resultados no dependen sólo
de nosotros, es mejor tener una estrategia que prescindir de ella; no siempre
acertaremos, pero lo más importante es ir en la buena dirección y aprender, con
humildad, de los errores que cometamos. Ahora bien, en el turismo de hoy, esa
estrategia no podrá estar solamente basada en la promoción, sino también en la
reconfiguración de nuestra oferta a la luz de la nueva realidad social derivada de la
catástrofe del covid-19.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Asociación Española De Expertos Científicos En Turismo (AECIT) (2020) El turismo


después de la pandemia global. Análisis, perspectivas y vías de recuperación.
Recuperado de: https://aecit.org/uploads/public/DOCUMENTO.covid-19%20y
%20turismo.pdf

CANATUR (2020) CRISIS EN EL SECTOR TURISMO. Recuperado de:


https://tnews.com.pe/wp-content/uploads/2020/03/CRISIS-EN-EL-SECTOR-
TURISMO.pdf

Tinoco, O. (2003) Los impactos del turismo en el Perú Industrial Data. vol. 6, núm. 1.
Universidad Nacional Mayor de San Marcos Lima, Perú. Recuperado de:
https://www.redalyc.org/pdf/816/81606106.pdf