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Claudia Ximena Ocampo ID 395985

El escrito de Palomera es en este sentido


una actualización crítica de las fuentes
sobre las que se realiza el constructo de la
personalidad. Es la investigación que realiza
en los cuatro primeros capítulos donde
revisa diferentes concepciones personalidad
al hilo de la filosofía, la antropología y la
sociología

La lectura que del problema realiza


Palomera no aspira a la elaboración de una
teoría del conocimiento que nos aclare de
una vez por todas de qué se trata en la
cuestión planteada por la personalidad
(retomar cuando hablemos de los cuatro
primeros capítulos). La investigación es una
respuesta a los impasses que introduce el
concepto de personalidad y sus trastornos,
además de mostrar la traza seguida por
Personalidad-Vicente Palomera Lacan desde el punto de partida en la
psiquiatría hasta las últimas enseñanzas. Es
el recorrido que, efectivamente, va de la
personalidad al nudo del síntoma

Este carácter sustancial impregna el


lenguaje cuando se trata de nominar el
concepto de personalidad. Desde los
antiguos, desde los aristotélicos, pasando
por los hipocráticos, ya desde el inicio de
nuestra Era, el proyecto de clasificar,
categorizar o dimensionar a los seres
humanos en diferentes tipologías mentales o
constitucionales ha sido y es el sueño de la
ciencia. Quizás el ejemplo más refinado es
el DSM o la CIE.

Palomera nos orienta en cómo desde el


concepto de personalidad, tomado y
criticado por Lacan, podemos acceder a una
noción de síntoma que muestra, como en
una clínica que habiendo trascurrido por los
entresijos de las estructuras clínicas, nos
conduce a un nuevo modo de entender esta,
donde el síntoma cumple una función de
suplencia

En la actualidad, los trastornos de la


personalidad, suponen un reservorio de
goce no sintomatizado que lamina a todo
aquel que es rotulado con esa traza, en
especial a aquellos sujetos ubicados bajo el
epígrafe “trastorno límite de la
personalidad”, sujetos que en su condición
de “sujetos objetalizados” tienen la
oscuridad por horizonte.

Lacan elige la paranoia, como señala


Palomera, porque esta manifiesta un
desorden social… Define los fenómenos de
la personalidad a partir de la biografía. La
personalidad es la forma con la que el sujeto
cuenta su historia y la siente afectivamente,
es la autoconcepción del sujeto por sí
mismo, el enunciado de sus imágenes
ideales. En este sentido la personalidad se
caracteriza por la tensión de las relaciones
sociales de las cuales ella es asiento, es
decir, por el valor representativo se siente
afectado por el prójimo.

Aquí viene todo el recorrido antropológico


que nos ofrece Vicente Palomera en los tres
primeros capítulos, entre otros el valor del
totemismo , de la ilusión totémica donde
“cada individuo tiene su propia
personalidad por totem” o como el
etnocentrismo europeo supuso que todo era
a su imagen y semejanza, cuando solo
representaba un modo de decir el ser.
Pero lo que traduce la cuestión de la
personalidad no es otra de cómo el sujeto
lleva a cabo su proceso de individuación
respecto de la naturaleza y de sus
semejantes. Cómo el lenguaje tiene un papel
primordial en la cuestión y cómo el efecto
que produce cuando nombra al organismo
transformándolo en cuerpo es definitivo
para la constitución del Uno como ser
diverso , dividido y sexuado.