Creencias limitantes: cómo identificarlas y superarlas
ABRIL 16, 2017 BY IVÁN OJANGURENDEJA UN COMENTARIO
Reta los pensamientos que se interponen en tu objetivo
¿Qué te separa de tu objetivo?
Obstáculos.
Los obstáculos son los que se interponen entre tu objetivo y tú.
Para conseguir tu objetivo y llegar al estado deseado tendrás que identificar
los recursos que vas a necesitar así como ser consciente de las
interferencias y obstáculos que vas a tener que superar.
Existen dos tipos diferentes de obstáculos: externos e internos. Anteriormente
te conté cómo superar obstáculos externos.
Hoy vamos a centrarnos en los obstáculos internos o saboteadores
internos. Un tema delicado (son obstáculos intangibles, están en tu cabeza)
aunque de una importancia tremenda ya que muchas veces consigue boicotear
nuestras metas.
Sigue leyendo.
¿De dónde surge esa voz interior?
Todos tenemos una voz interior. Es lo que se llama diálogo interno.
Hablamos con nosotros mismos, vaya.
El diálogo interno es una herramienta del ser humano y es fantástica: nos
ayuda a razonar y a llegar a conclusiones. En unas personas es más sutil
(puede que tenga una manera de razonar más fotográfica) y en otras es más
acentuada (piensas de manera natural hablándote a ti mismo)
Lo que nos dice esa vocecita interior está íntimamente relacionado con
nuestro sistema de creencias; es decir, nuestras opiniones sobre nosotros
mismos, los demás y el mundo que nos rodea. Además, todo eso que nos
dice la vocecita nos lo tomamos como VERDAD.
Mira, existen dos tipos de verdades.
Por un lado tenemos las verdades que son verdad para todo el mundo.
Y por otro las verdades que solo son verdad para uno mismo (o para un
conjunto de personas que compartan la misma verdad).
Por ejemplo: ¿es verdad que Estados Unidos está al norte de Mexico? Ahora
bien: ¿es verdad que es más seguro trabajar para una multinacional que para
una pequeña empresa?
La primera pregunta es incuestionable: todo el mundo te dirá que es verdad.
Sin embargo, en la segunda pregunta no todo el mundo opinará lo mismo. ¿Por
qué? Porque ya estamos poniendo a funcionar nuestro diálogo interno y
nuestro sistema de opiniones y creencias. Y recuerda: una creencia no es una
verdad absoluta, tan solo es una verdad para nosotros mismos.
Para tener una idea más completa del papel vital que juegan las creencias en
tu vida, te invito a que leas este post que escribí sobre las creencias y por
qué es imposible tener siempre la razón. Te ayudará a tener una visión más
completa y sacar el máximo partido a este post.
Creencias limitantes
Una creencia se considera limitante cuando se interpone entre nosotros y
nuestros objetivos.
Es decir: son todas aquellas opiniones que asumimos como verdad
(creencias) y que de algún modo nos boicotean a la hora de conseguir
nuestras metas. Te doy algunos ejemplos:
Soy un desastre.
No valgo para eso.
Esto es muy difícil para mí.
Nadie puede hacer eso.
No me lo puedo permitir.
No podré hacerlo hasta que no cambien las políticas con respecto a este
tema.
¿Alguno te resulta familiar?
Existen tres tipos generales de creencias limitantes: posibilidad,
capacidad y merecimiento. Así, en ocasiones habrá objetivos que creemos
que son «imposibles» otras veces creeremos que serán «imposibles para
nosotros» (aunque tal vez sí que sea posible para otras personas) y otra veces
creeremos que «no nos lo merecemos».
Te lo cuento a continuación.
Tipos de creencias limitantes
1# Creencias de «Posibilidad»
Son las opiniones que de algún modo nos hacen creer que algo no es
alcanzable ni por nosotros mismos ni por nadie. Es ese tipo de creencia
limitante que nos inmoviliza en mayor o menor medida apelando a que «eso no
se puede hacer». Algunos ejemplos:
No se puede ser trabajador por cuenta propia y vivir tranquilo.
Emprender en los tiempos que corren es un imposible.
Los que venios de familias humildes estamos destinados a vivir siempre
de forma humilde.
2# Creencias de «Capacidad»
Este tipo de opiniones nos hacen creer que tal vez algo sea posible, aunque
no es posible para nosotros. Es decir: tal vez otros puedan conseguirlo, pero
nosotros no podemos. Ejemplos:
No sé como hace la gente para ahorrar con mi salario, para mi es
imposible.
Soy un desastre para la organización, nunca podré llevar a cabo este
proyecto.
3# Creencias de «Merecimiento»
En ocasiones incluso nos boicoteamos de modo que creemos que no nos
merecemos conseguir algo.
Un ejemplo de este tipo de creencias y relativamente habitual es el caso del no
merecimiento por la ausencia de sacrificio; hay personas que creen que para
merecer algo tienen que sufrir para conseguirlo, tiene que sacrificarse; así, si
tienen al alcance de la mano conseguir algo sin realmente esforzarse, tenderán
a creer que no se lo merecen y por lo tanto no harán lo que tienen que hacer
para conseguirlo. Algunos ejemplos.
No merezco conseguir una subida de sueldo, no me he sacrificado nada
para conseguirla.
No merezco aprobar las oposiciones, no me ha costado estudiar.
No merezco estudiar esa carrera, me debo a mi familia.
Las creencias están ahí por algo
Todo pensamiento interior, toda creencia, aunque sea limitante, tiene lo que
se llama una intención positiva. Es decir, hay una buena razón por la que
está ahí; a veces nos defiende o protege de algo; en ocasiones trata incluso de
alertarnos para que tengamos algo en cuenta.
Una persona que trabajó conmigo tenía una creencia, una vocecita que le
repetía en su cabeza y que le estaba boicoteando su objetivo: «No te centras,
te cuesta centrarte». Después de indagar un poco descubrimos lo que esa
creencia quería decirle es: «deberás prestar atención a la organización de
todas tus tareas si quieres conseguir este objetivo».
¿Se ve la importancia de honrar todo lo que creemos? No importa si a priori es
algo limitante, si está ahí, es por algo.
Lo que veremos a continuación es cómo utilizar esa intención positiva en
tu propio beneficio.
Herramienta #: Identifica y reta tus creencias limitantes
Recuerda: con esta herramienta vamos tratar de poner foco en las creencias
que nos están impidiendo realizarnos como personas así que le vamos a poner
nombre y apellidos para poder después trabajar con ellas.
Importante: no se trata aquí de deshacernos de ellas o de eliminarlas. Ni
hablar. ¿Por qué? Como te decía: las creencias (aunque sean limitantes) están
ahí por algo, se crearon en ti por alguna razón aunque ahora no seamos
conscientes de ello.
Lo que vamos a hacer es retarlas, aflojarlas, ponerlas a un lado de modo
que nos permita caminar hacia nuestro objetivo y respetándola al mismo
tiempo.
Puedes utilizar esta plantilla para poner en práctica la herramienta.
1# Formula correctamente tu objetivo
Lo primero: tienes tu objetivo perfectamente formulado y definido; del mismo
modo, encuentra la fuente de tu motivación: la razón última por la cual sientes
que ese objetivo es importante.
2# Identifica las creencias limitantes vinculadas a tu objetivo
Puntúa en una escala del 1 al 10 las siguientes afirmaciones. Un 1 significa
que estás en desacuerdo y un 10 es que estás profundamente de acuerdo con
la afirmación.
Mi objetivo es posible.
Puedo conseguir mi objetivo.
Merezco conseguir mi objetivo.
3# Escribe la/s creencia/s limitantes
¿Has puntuado alguna afirmación con un 9 o menos? Esto significa que hay
indicios de la existencia de una creencia limitante.
Por cada una de las afirmaciones puntuadas con un 9 o menos, piensa: ¿qué
concretamente te estabas diciendo a ti mismo para no puntuar dicha
afirmación con un 10? Escribe exactamente lo que te pasó por la cabeza. Es
importante.
Ejemplo: He puntuado con un 6 la frase «Puedo conseguir mi objetivo» y lo
que me estaba repitiendo a mí mismo cuando la puntué fue «Siempre
encuentro una excusa para no ponerme manos a la obra».
4# Encuentra la intención positiva de cada una de las creencias limitantes
No me canso de repetirlo: las creencias (incluso las limitantes) se crearon por
algo. Cumplen alguna función.
Así, piensa: ¿qué bueno te está tratando de decir esta creencia? ¿de qué
te está tratando de proteger o alertar?
Esta es la fase más importante de la herramienta: por muy negativa que sea la
creencia, imagina que en el fondo te está diciendo algo que tienes que tener
muy en cuenta si quieres conseguir tu objetivo, ¿qué sería?
Ejemplo: La creencia «Siempre encuentro una excusa para no ponerme manos
a la obra» me está diciendo que «Tienes que ponerte unos horarios estrictos y
ceñirte a ellos; si no, volverás a las andadas».
5# Transforma tu objetivo para honrar la intención positiva
Llega el momento de la verdad. ¿Qué tienes que añadir a tu objetivo para que
la puntuación de todas las afirmaciones sea un 10? Transforma tu meta o
añade tareas a tu plan de acción hasta que esto suceda.
Mi consejo: sigue transformando tu objetivo hasta hasta que puntúes por lo
menos todas las afirmaciones del apartado #2 con un 8 o más.
Ejemplo: Me levantaré todos los días 1 hora antes para dedicarle tiempo a mi
objetivo y así asegurarme de que las tareas del día a día no nublarán lo que es
importante: conseguir mi objetivo.
¿En qué prefieres creer?
Ahora ya sabes las creencias limitantes que te vas a encontrar y
también sabes qué tienes que hacer para que te dejen caminar hacia tus
metas; no te olvides de añadir tareas a tu plan de acción con todos los cambios
derivados del apartado anterior.
Al final no se trata tanto de creer en esto o en lo otro: de lo que se trata es de
creer en lo que tienes que creer para conseguir todo lo que te
propongas y tener así una vida lo más plena posible.
Ahora, dime: ¿qué creencias se interponen entre tú y tu próximo
objetivo? ¡¡Deja tu respuesta en el post!!