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CAPÍTULO 11

LOS ELEMENTOS DE LA LIMPIEZA

AMPLITUD DE LA LIMPIEZA ESPIRITUAL

§1. Los aspectos particulares de la virtud de limpieza espiritual son muy numerosos, tanto
como son los detalles particulares de las trescientas sesenta y cinco prohibiciones bíblicas.
(DE LAS TRESCIENTOS SESENTA Y CINCO PROHIBICIONES BÍBLICAS - El conjunto de
mandamientos o preceptos bíblicos (d'Oraitá) consta de seiscientos trece, y se divide en dos grupos.
Por un lado, doscientos cuarenta y ocho preceptos activos y, por otro lado, trescientos sesenta y
cinco preceptos restrictivos o prohibiciones («no harás»). En hebreo, los preceptos activos son
llamados asé, «harás», y los restrictivos lo taasé, «no harás». Además de esos preceptos de origen
bíblico, el judaísmo incluye también otros preceptos y ordenanzas de origen rabínico. Ramjal aquí se
refiere específicamente a las trescientas sesenta y cinco prohibiciones bíblicas ) La razón de esto
es que, como ya expliqué antes, (COMO YA EXPLIQUÉ ANTES - Véase supra, capítulo 10, §1 )
esta virtud consiste en quedar limpio de cualquier tipo de transgresión, incluso aspectos
particulares. (QUEDAR LIMPIO DE CUALQUIER TIPO DE TRANSGRESIÓN, ETC. —Literalmente,
«...quedar limpio de todas las ramificaciones de las transgresiones». Si la limpieza espiritual
esencialmente consiste en quedar limpio de cualquier tipo de transgresión, todos los aspectos
específicos de las transgresiones lógicamente forman el conjunto de detalles específicos de esta
virtud).

Ahora bien, aunque la inclinación negativa intenta que el ser humano peque
cometiendo cualquier tipo de transgresión, hay algunas que la naturaleza humana ansía
más que otras y, por lo mismo, le hace concebir más justificaciones para permitirlas. (LE
HACE CONCEBIR MÁS JUSTIFICACIONES PARA PERMITIRLAS — Puesto que para el ser
humano algunos tipos de transgresión son más deseables que otros, es respecto a éstos que la
inclinación negativa lo incita a racionalizar sus deseos y concebir argumentos que «demuestren» la
supuesta permisibilidad de esas transgresiones que, de antemano, desea ) Es por eso que los
Sabios afirmaron: «El alma del hombre desea y ansía el robo y las relaciones sexuales
ilícitas». (EL ALMA DEL HOMBRE DESEA Y ANSÍA, ETC. —Jaguigá 11a).

PULCRITUD TOTAL EN ASUNTOS ECONÓMICOS

§2. A pesar de que no vemos que la mayoría de las personas sean ladrones abiertamente
—es decir, que de manera literal roben directamente el dinero de los demás, tomándolo y
poniéndolo en sus bolsillos—, aun así la mayoría sí prueban el sabor del hurto al realizar
sus negocios, concediéndose a sí mismos el permiso de enriquecerse a costa de la pérdida
de su prójimo y alegando que «en los negocios es diferente». (EN LOS NEGOCIOS ES
DIFERENTE — Es decir, que cobran más de lo correcto, alegando que está permitido hacerlo porque
«así son los negocios»).

Sin embargo, el hecho es que la Torá enunció muchas prohibiciones sobre el robo:
«No hurtarás»; (NO HURTARÁS — Shemot 20:13. En hebreo, lo tignob [bnnt al]. Esta prohibición
fue enunciada como parte de los Diez Mandamientos ) «no robarás»; (NO ROBARÁS — Vayikrá
19:13. En hebreo, lo tigzol [lznt al]. Aunque aquí Ramjal habla en términos generales, sin detenerse
a explicar las diferencias entre lo tignob y lo tigzol, la raíz a», de la que deriva tignob usualmente se
refiere al hurto (robo subrepticio), mientras que la raíz 5u, de la que se deriva la expresión tigzol
indica un robo abierto (asalto)) «no explotarás»; (N0 EXPLOTARÁS - Vayikrá 19:11. Según Rashí
ad loc., esto prohibe quedarse con el dinero de otra persona; por ejemplo, retener el salario de un
empleado) «no negarán falsamente»; (NO NEGARÁN FALSAMENTE- lbíd. Esto se refiere a
negar falsamente un reclamo monetario ) «no mentirá un hombre a su prójimo»; (NO MENTIRÁ
UN HOMBRE A SU PRÓJIMO - lbíd. Esto se refiere a jurar en falso respecto de un reclamo
monetario. Ramal omite aquí la prohibición de lo tignobu [wbnnt al], «no robarán». Según la
tradición talmúdica (véase Rashí ad loc.), la prohibición «no hurtarás» [lo tignob, bnnt al], enunciada
en Shemot 20:13, se refiere al secuestro, mientras que la prohibición de lo tignobu, enunciada en
Vayikrá, se refiere específicamente a robos monetarios. Ramjal probablemente no cita lo tignobu para
no tener que explicar en detalle su distinción respecto de lo tignob, que no viene al caso aquí ) «no
estafará a su hermano»; (NO ESTAFARÁ A SU HERMANO - Vayikrá 25:14. El versículo completo
es: «Cuando [uno del ustedes venda una mercancía a su prójimo o compre de la mano de su prójimo,
no estafará [wnwt] a su hermano». Este enunciado prohibe actuar de modo deshonesto y engañoso
en asuntos de negocios) «no hagas retroceder los linderos de tu prójimo». (N0 HAGAS
RETROCEDER LOS LINDEROS DE TU PRÓJIMO - Debarim 19:14. Este enunciado prohibe hacer
retroceder las marcas de los linderos y límites de las propiedades ajenas, a fin de disminuirlas de
tamaño y así apropiarse uno de la diferencia).

Todos los enunciados anteriores se refieren a aspectos particulares del robo en


general, que incluyen muchas clases de actos [prohibidos] que suelen llevarse a cabo en
todos los negocios y asuntos monetarios de la sociedad. Y cada uno de ellos contiene
numerosas prohibiciones específicas.

Pues no es solamente el acto obvio y conocido de fraude o de robo lo que constituye


la prohibición [enunciada en la Torá]. Cualquier acto que eventualmente desemboque en él
y lo provoque también está incluido dentro de la prohibición [enunciada].

Respecto a esto, los Sabios declararon: (LOS SABIOS DECLARARON — Babá Metziá
60a) « [El versículo que dice:] “Y no impurificó a la mujer de su prójimo', (Y NO IMPURIFICÓ A
LA MUJER DE SU PRÓJIMO — Yejezkel 18:6) se refiere a alguien que no perjudicó la actividad
económica de su prójimo". (QUE NO PERJUDICÓ LA ACTIVIDAD ECONÓMICA DE SU
PRÓJIMO — Ahí el profeta emplea la frase alegórico «no impurificó a la mujer de su prójimo» para
describir a alguien que no intentó perjudicar el negocio u oficio de su prójimo abriendo un negocio o
desarrollando un oficio propio en un lugar cercano al negocio u oficio de su prójimo, siempre y
cuando se trate la misma actividad económica; por ejemplo, abrir una zapatería contigua a la
zapatería de alguien que ya estaba ahí. Véase al respecto Shulján Aruj, Joshen Mishpat 156:5 y
Rambam, Hiljot Shejenim 6:8)

Y por lo mismo Rabí Yehudá quería prohibir que un cierto vendedor repartiera granos
tostados y nueces a los niños con el fin de acostumbrarlos a ir a su tienda, y los demás
Sabios únicamente lo permitieron porque otros vendedores podían hacer lo mismo.

Y al respecto afirmaron: «Es peor robar a un ser humano que al Altísimo, (ROBAR...
AL ALTÍSIMO - La frase no quiere decir literalmente «robar» a Dios. Se refiere a robar un objeto que
fue consagrado al Templo para ser utilizado en el servicio a Dios ) porque respecto al primer caso
[la Toráh] primero lo definió como 'pecado' y luego como 'malversación'... (ES PEOR ROBAR
A UN SER HUMANO QUE AL ALTÍSMO, ETC. - Babá Batrá 88b. Ahí el Talmud dice: «Rabí Leví dijo:
Es peor robar a un ser humano que al Altísimo, porque respecto al primer caso [la Toráh] primero lo
definió como “pecado” [afj] y luego como “malversación” [hlyxm], mientras que respecto al segundo
caso primero lo definió como 'malversación' [meilá, hlyxm] y luego como “pecado” [jet, afj]». En
Vayikrá 5:21, hablando del robo entre seres humanos, la Toráh dice: «Si una persona peca [afjt] y
comete un delito [lxm hlxmw] contra el Eterno negando a su compañero [un robo]...» Ahí el
versículo primero dice que el transgresor «pecó» y luego que «cometió un delito» contra Dios
(apropiándose de un bien ajeno). Pero en el v. 5:15, hablando del uso indebido de una propiedad
consagrada al Templo, dice: «Si una persona comete una malversación [lxm lxmt] y peca [hafjw]...
contra las cosas consagradas del Eterno...» Ahí la Toráh primero definió el acto como «malversación»
(delito) y luego como «pecado». Eso implica que es mayor pecado robar a un ser humano que
«robar» a Dios mismo).

PULCRITUD ESPIRITUAL DE LOS EMPLEADOS

§2.1 Y además, los Sabios talmúdicos (LOS SABIOS TALMÚDICOS - Véase Berajot 16a)
también exentaron a los trabajadores que laboran en la propiedad de su patrón de la
obligación de recitar la Bendición por el Pan [Bircat haMotzí] (LA BENDICIÓN POR EL PAN
[BIRCAT HAMOTZÍ] - Esta bendición, de origen rabínico (d'Rabanán), es recitada antes de comer
pan) y las últimas bendiciones de la Bendición por el Sustento [Bircat haMazón].
(BENDICIÓN POR EL SUSTENTO [BIRCAT HAMAZÓN] - La obligación de bendecir después de
comer pan es de origen bíblico (d'Oraitá), y está compuesta por cuatro bendiciones. La obligatoriedad
de las tres primeras también es bíblica, y la cuarta fue instituida por los Sabios talmúdicos. Ellos
mismos estipularon que cuando un trabajador realice una labor en la propiedad de su empleador,
sólo está obligado a recitar la primera bendición completa y luego incorporar las restantes tres en una
sola versión abreviada. Con esto quisieron enfatizar el alto grado de cuidado que la persona debe
tener con la pro-piedad del prójimo (en este caso, no utilizar el tiempo pagado por el empleador para
recitar esas bendiciones). Cabe señalar que el Shulján Aruj (Oraj Jaim 191:2) dictamina que como en
la actualidad los empleadores no suelen objetar que el trabajador recite el Bircat haMazón completo,
ahora es obligatorio recitar las cuatro bendiciones completas ) E incluso respecto al Shemá Israel,
sólo obligaron a la persona a interrumpir su trabajo para recitar el primer párrafo. (PARA
RECITAR EL PRIMER PÁRRAFO - La obligación de recitar el Shemá Israel es de origen bíblico, y
está compuesto por tres párrafos. Sin embargo, los Sabios talmúdicos estipularon que en tales
circunstancias sólo está permitido aprovecharse del tiempo ajeno para recitar el primer párrafo. El
Talmud (Berajot 16a) dice que los dos párrafos siguientes deben ser recitados mientras la persona
continúa su trabajo. De nuevo, esto enfatiza el alto grado de obligación que tiene la persona de
cuidar la propiedad ajena, y así estar «limpio» de cualquier pecado ).

[Si lo anterior es así], con mucha mayor razón aplica cuando se trata de asuntos
personales: a todo jornalero (A TODO JORNALERO - Es decir, a todo trabajador contratado por
día (jornada)) le está prohibido interrumpir su trabajo para atender esos asuntos, y si lo hace
es un ladrón.

Vemos que [el sabio] Abá Jilquiyá ni siquiera respondía «Shalom» a los Sabios que
le saludaban a fin de no interrumpir la labor que realizaba por otra persona. (A FIN DE NO
INTERRUMPIR LA LABOR QUE REALIZABA, ETC. — Véase Taanit 23a-b) Y el patriarca Yaacob
—que la paz sea con él— explícitamente dijo esto: «De día me consumía el calor, y la
helada de noche, y mi sueño se ahuyentaba de mis ojos». (DE DÍA ME CONSUMÍA EL
CALOR, ETC. — Bereshit 31:40. En estos términos Yaacob describió el trabajo que había realizado
por su suegro Labán, lo cual sugiere que trabajó constantemente, sin utilizar el tiempo de su trabajo
para asuntos personales) ¿Qué responderán entonces aquellos que se dedican a disfrutar de
sus propios asuntos a la hora del trabajo y descuidan sus deberes, o que se dedican a
enriquecerse [a expensas de su patrón]? (AQUELLOS QUE SE DEDICAN, ETC. — Ramjal aquí
ataca las dos formas en que, de manera deshonesta, algunas personas suelen aprovecharse del
tiempo de trabajo que les adjudicó su patrón a fin de utilizarlo para sus propios fines: 1) dedicarlo a
asuntos personales (comer, dormir, distraerse, etc.); 2) aprovecharse del tiempo y el trabajo que el
patrón le adjudicó para obtener ganancias (robándole así el tiempo ).

En resumen, la persona que es contratada [por día] por su prójimo para realizar
cualquier labor, todas las horas de su tiempo han sido vendidas a su patrón durante ese día,
como los Sabios afirmaron: «El que se alquila [por un día], se vende por la duración de ese
día». (EL QUE SE ALQUILA [POR UN DÍA] SE VENDE, ETC. — Babá Metziá 56b. Ahí el Talmud
habla específicamente de un jornalero, una persona que alquila sus servicios por día, lo mismo que
Ramjal. No obstante, el principio ético de no aprovecharse del tiempo y la propiedad ajenos, en la
medida que sea, es aplicable en toda situación) Por consiguiente, cualquier cantidad [de tiempo]
que la persona tome para su propio provecho, del modo que sea, es claramente un robo. Y
si [el patrón] no lo perdona, [ese tiempo robado] no queda perdonado. (N0 QUEDA
PERDONADO - Y, por lo tanto, legalmente se considera un robo ).

GRAVEDAD DEL ROBO

§2.2 Y [sobre ese tipo de casos] los Sabios ya han afirmado: «Yom Kipur no ofrece
expiación por las transgresiones cometidas entre los seres humanos, hasta que la persona
se reconcilie con su prójimo». (YOM KIPUR NO OFRECE EXPIACIÓN POR LAS
TRANSGRESIONES, ETC. - Talmud Yerushalmí, Jalá 1:9).

Pero no sólo eso. Incluso si una persona realiza un precepto durante su tiempo de
trabajo, no le será considerado como un acto virtuoso, sino como una transgresión. Pues
una transgresión nunca podrá ser un acto meritorio. (UNA TRANSGRESIÓN NUNCA PODRÁ
SER UN ACTO MERITORIO - Vease Yomá 8:9. En hebreo, ein aberá mitzvá ) Y la Escritura lo dice
[explícitamente]: «Odio la ofrenda de ascensión [obtenida gracias a] un robo». (ODI0 LA
OFRENDA DE ASCENSIÓN, ETC. - Yeshayahu 61:8)

En un sentido similar los Sabios dijeron: (LOS SABIOS DIJERON - Babá Kamá 94a) «Si
una persona roba un seá de trigo, lo muele, lo hornea y luego bendice [por el pan],
realmente no está diciendo una bendición, sino blasfemando, como se declara: 'El
deshonesto que bendice blasfema al Eterno'». (EL DESHONESTO QUE BENDICE BLASFEMA
AL ETERNO - Tehilim 10:3).

Y respecto de casos como ése se declara: « ¡Ay de aquel cuyo abogado defensor se
convierte en su fiscal!», (¡AY DE AQUEL CUYO ABOGADO DEFENSOR SE CONVIERTE EN SU
FISCAL! —Talmud Yerushalmí, Sucá 3:1) que es similar a lo que los Sabios dijeron respecto de
un lulab robado. (RESPECTO DE UN LULAB ROBADO - Si una persona roba un lulab y con él
pretende cumplir la mitzvá, su acto no se le considera como mitzvá, sino como transgresión. Véase
Sucá 29b) La razón también afirma esto, ya que robar un objeto ajeno es robo y robar el
tiempo [de otra persona] también es robo. Así como al robar un objeto ajeno y realizar con él
un precepto la persona transforma su motivo de mérito en una acusación en su contra, así
también al robar el tiempo ajeno y cumplir durante él un precepto la persona transforma su
pretendido mérito en un demérito.

Lo esencial que el Santo —Bendito Es— desea (L0 ESENCIAL QUE EL SANTO
-BENDITO ES- DESEA - Literalmente, «lo único que el Santo —Bendito Es— desea [es la
honestidad]») es la honestidad. (ES LA HONESTIDAD - En hebreo, emuná [hnwma]. Esta palabra
tiene varias acepciones, todas ellas íntimamente relacionadas entre sí: fidelidad, fe, honestidad,
lealtad) Y es por eso que el versículo dice: «El Eterno preserva la honestidad». (EL ETERNO
PRESERVA LA HONESTIDAD - Tehilim 31:24) Y también dice: « ¡Abran las puertas para que
entre el pueblo justo, que preserva la honestidad!» (¡ABRAN LAS PUERTAS PARA QUE
ENTRE EL PUEBLO JUSTO, ETC.! - Yeshayahu 26:2) Y además declara: «Mis ojos están
puestos en los leales de la Tierra, para que residan conmigo». (MIS OJOS ESTÁN PUESTOS
EN LOS LEALES DE LA TIERRA, ETC. - Tehilim 101:6) Y en otro versículo dice: « ¿Acaso Tus
ojos no están puestos en la honestidad?» (¿ACASO TUS OJOS NO ESTÁN PUESTOS EN LA
HONESTIDAD?- Yirmeyahu 5:3).

Y también Iyob testificó sobre sí mismo respecto de esto: « ¿Acaso mis pasos se
han desviado del camino [recto] o mi corazón ha ido tras de mis ojos, o acaso algo se ha
adherido a mis manos?» (¿ACASO MIS PASOS SE HAN DESVIADO DEL CAMINO [RECTO]?,
ETC. - lyob 31:7. Ahí el justo Iyob afirmó de sí mismo tres cosas: 1) nunca se había desviado del
camino de la rectitud; 2) nunca se había dejado llevar por las apariencias engañosas de este mundo;
3) nunca había cometido el menor acto de deshonestidad respecto de ningún objeto ajeno ) Analiza
la belleza de esta última expresión alegórica. Iyob comparó el hurto que no es evidente (EL
HURTO QUE NO ES EVIDENTE - Es decir, que no es claro si en realidad se trata de una apropiación
de la propiedad ajena) con un objeto que se adhiere a la mano de un individuo. Pues aunque
en primera instancia él no pretenda activamente apoderarse del objeto, sino que éste se
adhiere por sí mismo, aun así está en su poder. (AUN ASÍ ESTÁ EN SU PODER - Y por lo tanto
es considerado como un robo. En otras palabras, incluso si una persona no pretende activamente ser
deshonesta, sino que por circunstancias que inicialmente no dependen de él llega a su poder algo
que no le pertenece, aun así se le considera como un robo si no lo regresa. En este caso, lyob dio
testimonio de sí mismo de que nunca se dejó tentar por un objeto que no era suyo, incluso si éste
había llegado a su poder por circunstancias ajenas a él).

MANTENERSE LIMPIO DEL ROBO

§2.3 Lo mismo aplica respecto de [la limpieza espiritual]. Incluso si un individuo no pretende
robar directamente, es muy difícil que sus manos estén completamente limpias de robo. (ES
MUY DIFÍCIL QUE SUS MANOS ESTÉN... LIMPIAS DE ROBO - Lo cual enfatiza que, para adquirir
el estado de limpieza espiritual, la persona debe cuidarse de incluso el más mínimo acto de
deshonestidad, aunque no sea culpa suya) Eso realmente se debe a que en vez de que el
corazón controle los ojos del ser humano para que no se sientan atraídos por lo que no es
suyo, los ojos arrastran al corazón y lo hacen buscar justificaciones para obtener aquello
que les parece bello y agradable. Es por esta razón que Iyob afirmó que él no actuó así: su
corazón no se dejó arrastrar por sus ojos y, por lo tanto, ningún objeto ajeno se adhirió a sus
manos.
GRAVEDAD DEL ENGAÑO EN ASUNTOS MONETARIOS

§2.4 Examina el asunto del fraude. (FRAUDE - En hebreo, honaá [hanwh]. Esta palabra también
connota estafa y otros actos similares de engaño. Esta categoría halájica abarca varios tipos de
robos no evidentes que implican la estafa, el fraude o el engaño al prójimo. Véase supra, nota 12 )
¡Con cuánta facilidad el individuo puede dejarse seducir y caer en él! Pues aunque le
parezca correcto esforzarse para que su mercancía parezca atractiva ante los demás y él
obtener ganancias gracias a su esfuerzo personal, intentando convencer al comprador para
que acepte su oferta —justificándose diciendo: «El diligente será recompensado» (EL
DILIGENTE SERÁ RECOMPENSADO - Toseftá, Yebamot 4:7; véase también Pesajim 50b ) o «la
mano de los que actúan con presteza se enriquecerá». (LA MANO DE LOS QUE ACTÚAN
CON PRESTEZA, ETC. - Mishlé 10:4) Sin embargo, si no examina y sopesa con mucha
escrupulosidad sus actos, (SI NO EXAMINA Y SOPESA... SUS ACTOS - A la hora de realizar sus
negocios con las demás personas) podría ocurrir que «en vez de trigo crezcan espinos» (EN
VEZ DE TRIGO CREZCAN ESPINOS - lyob 31:40), es decir, que se tropiece y transgreda la
prohibición de estafar y defraudar a la gente, como se nos ha ordenado: «No se
defraudarán el uno al otro». (NO SE DEFRAUDARÁN EL UNO AL OTRO - Vayikrá 25:17. El
versículo completo es: «No abusarán [wnwt] uno del otro, [sino que] temerás a tu Dios, pues Yo soy
el Eterno, su Dios». Sin embargo, este versículo no habla de engaños o estafas monetarias, sino de
la prohibición de hostigar o abusar verbalmente del prójimo. Por ello, R. Shlanger sugiere que quizá
Ramjal en realidad se refiere al versículo 25:14, que dice: «Cuando [uno del ustedes venda una
mercancía a su prójimo o compre de la mano de su prójimo, no estafará [ WnwOT] a su hermano».
La confusión en el texto quizá se deba a la similitud entre las expresiones, que en hebreo no
vocalizadas son idénticas [wnwt]. Véase también supra, nota 12) Y al respecto los Sabios dijeron:
«Está prohibido engañar incluso a un gentil». (ESTA PROHIBIDO ENGAÑAR INCLUSO A UN
GENTIL - Véase Julín 94a. Ahí el Talmud dice: «Está prohibido engañar a la gente, e incluso a un
idólatra». La prohibición de engañar y estafar a la gente no admite distinción entre judío o gentil,
creyente o idólatra).

La Escritura afirma esto explícitamente: «El remanente de Israel no cometerá


iniquidad ni hablará falsamente, y tampoco se hallará en su boca una lengua engañosa».
(EL REMANENTE DE ISRAEL NO COMETERÁ INIQUIDAD, ETC. - Tzefaniá 3:13).

Y por su parte, los Sabios dijeron: «Está prohibido embellecer utensilios viejos para que
parezcan nuevos». (ESTÁ PROHIBIDO EMBELLECER UTENSILIOS VIEJOS, ETC. - Babá
Metziá 60b. Véase también Rambam, Hiljot Mejirá 18:2 ) [Y también:] «Está prohibido revolver
frutos [de un campo] con frutos [de otro campo], incluso si ambos son frescos (ESTÁ
PROHIBIDO REVOLVER... INCLUSO SI AMBOS SON FRESCOS - Si una persona estipuló vender
a otra los frutos de un campo determinado, está prohibido que revuelva los frutos prometidos de ese
campo con los frutos de otro campo, incluso si ambas clases de frutos son frescos, ya que con ello
estaría estafando al comprador, a quien específicamente le vendió del otro campo )... [Está
prohibido revolver grano nuevo con viejo] incluso si el valor [del nuevo] es un dinar por seá,
e incluso si [el grano viejo] vale más, un dinar y un tarsit; aun así, no puede revolverlos, sino
que debe venderlos al precio de un dinar por cada seá". ([ESTÁ PROHIBIDO REVOLVER
GRANO NUEVO CON VIEJO] INCLUSO SI, ETC. - Toseftá, Babá Metziá 6:9; véase también Sifrí,
Debarim 295. Ahí los Sabios talmúdicos legislaron que está prohibido revolver grano nuevo con viejo,
incluso si el grano viejo vale más que el nuevo (por ejemplo, un dinar y un tarsit por un seá en vez de
solamente un dinar), ya que el grano nuevo es mejor para hacer harina. Una seá es una medida de
capacidad equivalente a 8.3 litros. Un dinar es una antigua moneda, equivalente a 4.25 gramos de
plata; tarsit es un valor fraccionario del dinar. Ahí mismo, los Sabios agregaron que si un comprador
pidió específicamente del grano viejo, está prohibido revolverlo con grano nuevo, incluso si éste es
mejor o más caro. Todo esto enfatiza la extrema importancia que la Toráh y la tradición rabínica
otorgaron a la honestidad) [Y sobre el versículo:] «Todo aquel que hace esto, todo el que
actúa con iniquidad», (TODO AQUEL QUE HAGA ESTO, TODO EL QUE ACTÚA CON
INIQUIDAD —Debarim 25:16. El versículo completo es: «Pues abominación es para el Eterno, tu
Dios, todo aquel que hace esto, todo el que actúe con iniquidad». Con ese versículo concluye la
sección bíblica que habla de la obligatoriedad de ser honesto en las relaciones comerciales. Los
versículos anteriores dicen: «No tendrás en tu bolso una pesa y otra pesa, grande y pequeña. En tu
casa no tendrás una efá y otra efá, grande y pequeña. Una pesa íntegra y justa tendrás, una efá
íntegra y justa tendrás, para que prolongues tus días sobre la tierra que el Eterno tu Dios te entrega» )
[los Sabios dijeron:] «Es descrito con cinco nombres: inicuo, aborrecido, despreciable,
proscrito, abominable». (ES DESCRITO CON CINCO NOMBRES, ETC. — Sifrí, Ki Tetzé 165. Para
construir esta frase, Ramjal primero utilizó un versículo de Debarim y luego la concluyó citando el
Midrash) Y los Sabios también dijeron: «Todo aquel que roba a su prójimo, incluso [algo tan
insignificante como] una perutá (PERUTÁ — Es decir, un centavo, la moneda de menor valor ) es
como si le quitara su alma». (TODO AQUEL QUE ROBA A SU PRÓJIMO, ETC. — Babá Kamá 1
19a. «Es como si le quitara su alma» porque a veces incluso un centavo podría salvar la vida de un
ser humano) Vemos ahí la extrema gravedad de este pecado, incluso en cantidades
mínimas.

Y al respecto los Sabios también dijeron: «Las lluvias solamente son retenidas a causa del
pecado del robo». (SOLAMENTE SE RETIENE LAS LLUVIAS A CAUSA DEL... ROBO — Taanit
7b.) Y además dijeron: «En una canasta llena de pecados, ¿cuál es el pecado que incrimina
más que todos los demás? El robo». (EN UNA CANASTA LLENA DE PECADOS, ETC. —
Vayikrá Rabá 33:3) Y a la generación del Diluvio solamente le fue sellado el decreto [de
destrucción] a causa del robo. (SOLAMENTE LE FUE SELLADO A CAUSA DEL ROBO —
Véase Sanhedrín 108a. Ahí el Talmud dice: [Contra esa generación] solamente se le promulgó la
sentencia [de destrucción] cuando extendieron sus manos para robar. A pesar de que la humanidad
en aquella época cometía otros pecados gravísimos como la idolatría y la inmoralidad sexual, fue su
propensión al robo y la deshonestidad lo que provocó su destrucción ).

IMPORTANCIA SUPREMA DE LA HONESTIDAD

§2.5 Y si en tu fuero interno objetas: «En nuestras relaciones con nuestros prójimos, ¿cómo
no hemos de intentar convencerlos de [la excelencia] de la mercancía que les vendemos y
de su precio?» [La respuesta es:] Hay que hacer la siguiente distinción: todo intento por
mostrar al cliente las verdaderas cualidades del producto es correcto y recto. Pero cualquier
intento por ocultar sus defectos no es más que una estafa y, por lo tanto, está prohibido.
Este es el principio fundamental de la honestidad en las relaciones comerciales.

No hablaré sobre [la honestidad en] pesos y medidas, ya que al respecto


explícitamente está escrito: «Pues abominación es para el Eterno, tu Dios, todo aquel que
hace esto...» (PUES ABOMINACIÓN ES PARA EL ETERNO, TU DIOS, ETC. - Debarim 25:16.
Véase supra, nota 57) Y al respecto los Sabios dijeron: «Más fuerte es el castigo divino por [la
deshonestidad en] los pesos y medidas que el castigo por las relaciones sexuales ilícitas... »
(MÁS FUERTE ES EL CASTIGO DIVINO, ETC. - Babá Batrá 88b. 66 UN MAYORISTA).

Y también dijeron: «Un mayorista debe revisar sus pesos y medidas cada treinta
días». (DEBE REVISAR SUS PESOS Y MEDIDAS, ETC. - Ibid. 5:10 (Mishná)) ¿Y por qué tanto?
Para que por un descuido no pierdan su exactitud, y de este modo, la persona evite el
castigo divino [por haber defraudado por error a sus clientes].

EL PECADO DE COBRAR INTERÉS

§2.6 Con mucha mayor razón que es grave el pecado de cobrar interés, pues equivale a
negar al Dios de Israel. (PUES EQUIVALE A NEGAR AL DIOS DE ISRAEL — Véase Babá Metziá
71a. Ahí el Talmud dice: «El que presta con interés niega al Dios de Israel». Sin embargo, a
diferencia de la prohibición del engaño comercial y el fraude, que aplica a todo ser humano, la
prohibición de cobrar interés sólo aplica para los miembros del pueblo judío, como explícitamente se
declara en Shemot 22:24: «Cuando prestes dinero a Mi pueblo [Israel], al pobre que está contigo, no
actuarás hacia él como un acreedor; no le impondrás interés». Y también en Vayikrá 25:35-38: «Si tu
hermano empobrece y sus medios se tambalean cerca de ti, deberás sostenerlo —ya sea un
prosélito o un residente— para que así pueda vivir contigo. No tomarás de él interés o usura, y
temerás a tu Dios, para que así tu hermano pueda vivir contigo. Tu dinero no lo darás con interés, y
con usura no darás tu comida. Yo soy el Eterno, su Dios, que los saqué de la tierra de Mitzráim para
entregaros la tierra de Kenaan para ser Dios para ustedes» ) Y respecto del versículo que dice:
«El que prestó con usura y tomó interés, ¿habrá de vivir? ¡Ciertamente no vivirá!», (EL QUE
PRESTÓ CON USURA Y TOMÓ INTERÉS, ETC. — Yejezkel 18:13) los Sabios explicaron que
significa que no resucitará en la resurrección de muertos, (NO VIVIRÁ EN LA RESURRECIÓN
DE MUERTOS — Shemot Rabá 31:6. Ahí el Midrash dice: «No vivirá en el mundo venidero [olam
habá]». Se asume que Ramjal opina que no vivirá en el mundo venidero porque previamente no
resucitará; la resurrección final de los muertos [tejiyat ha'metim] será una etapa previa al mundo
venidero) ya que tanto él como su polvo son despreciables y abominables ante los ojos del
Eterno. No considero que sea necesario explayarme más sobre este tema, ya que el temor
[a transgredir esta prohibición] recae ya sobre todo judío.

EL ESFUERZO PARA ACTUAR CON HONESTIDAD

§2.7 El principio general respecto de todo esto es: así como la codicia por el dinero es muy
grande, también lo son los obstáculos que nos pone. Y por ello, para verdaderamente
quedar limpio de ellos, el individuo necesita dedicar mucha atención y examen escrupuloso
al asunto. Y si realmente queda limpio del problema, sabrá que habrá llegado a un alto nivel
espiritual. Pues muchos son los hombres que llegan a ser piadosos en muchas de las
ramificaciones particulares de la devoción, (LA DEVOCIÓN — En hebreo, jasidut. Véase supra,
nota 12 de la Introducción) pero en lo que respecta al rechazo del afán de ganancia
[deshonesta], todavía no llegan a la perfección requerida. (TODAVÍA NO LLEGAN A LA
PERFECCIÓN REQUERIDA — Muchos individuos son muy escrupulosos en el cumplimiento de los
preceptos, pero en lo que concierne a los asuntos monetarios, todavía no son capaces de actuar con
honestidad y honradez completas).

Eso es lo que Tzofar el naamatí dijo a Iyob: «Si hay iniquidad en tu mano, aléjala de
ti, y no residas en las tiendas de la deshonestidad. Pues sólo así podrás alzar tu rostro
inmaculado, y serás sólido y no tendrás por qué temer». (SI HAY INIQUIDAD EN TU MANO,
ALÉJALA DE TI, ETC. — Iyob 11:14-15).

Hasta aquí he hablado sobre los detalles de uno solo de los preceptos [de la Toráh].
Y aunque es indudable que cada uno de los demás preceptos contiene también muchos
detalles particulares, sólo hablaré de aquellos [aspectos] en los que la gente suele
tropezarse más.