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Ha Roma Temas 1y2 Rachel

El documento describe la historia de la Italia prerromana, incluyendo la colonización griega y fenicia en el sur de Italia, la civilización etrusca en el centro de Italia, y los diversos pueblos itálicos indígenas del norte de Italia. También analiza aspectos como las ciudades, la religión y la cultura de los diferentes grupos que habitaron la península itálica antes del surgimiento de Roma.

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Ha Roma Temas 1y2 Rachel

El documento describe la historia de la Italia prerromana, incluyendo la colonización griega y fenicia en el sur de Italia, la civilización etrusca en el centro de Italia, y los diversos pueblos itálicos indígenas del norte de Italia. También analiza aspectos como las ciudades, la religión y la cultura de los diferentes grupos que habitaron la península itálica antes del surgimiento de Roma.

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CAPÍTULO 1 LA ITALIA PRERROMANA Y LOS ORÍGENES DE ROMA

1. EL HECHO COLONIAL
El hecho colonial interesa ahora en cuanto componente que incide en el Lacio y en la formación de
la ciudad de Roma.

Los griegos en Italia


Las motivaciones que condujeron al desplazamiento masivo de griegos a Occidente fueron de
orden diverso. Entre ellas se sitúan las económicas.
Entre la fundación colonial más antigua, hacia el 770aC, y una de las últimas, hay una amplia gama
demodalidades en la responsabilidad de las fundaciones. Los calcídicos y eretrios llevaron a cabo
un conjunto de fundaciones coloniales con una clara estrategia de servir de intermediarios para la
distribución de productos. A fines del siglo VIII aC anuncian ya otra modalidad de asentamientos en
los que la búsqueda de buenas tierras parecer ser uno de los objetivos prioritarios.
Los corintios hicieron una buena elección para el emplazamiento de Siracusa, dotada de un
excelente puerto y de uno de los territorios mejores para la explotación agropecuaria.
La costa del sur de Italia, Magna Grecia, se pobló de asentamientos coloniales griegos.
A pesar de que las colonias seguían manteniendo vínculos de amistad con las ciudades madre, eran
independientes de aquéllas. Se percibe una colaboración más estrecha entre las colonias de un
mismo origen. Desde el siglo V aC Siracusa se erige como una gran potencia capaz de coordinar a
varias ciudades de Sicilia y de llevar una política exterior de abierta oposición al expansionismo
cargaginés. Las colonias griegas no sólo fueron un modelo político implantado en Italia y muchas
de ellas centros activos de artesanado y comercio sino que también llegaron a constituir bloques de
intervención en el exterior.

Los fenicios en Italia


Desde comienzos del siglo VIII aC, se marca el predominio de los fenicios en el uso de la vía del
sur del Mediterráneo, quedando la del norte en manos de los griegos.
El 814 aC Tiro funda Cartago, la ciudad que estaría llamada a ser su representante en el Occidente
y, más tarde, a mantener una hegemonía plena sobre todo el mundo colonial púnico.
Ibiza se constituye desde el 654 aC en la colonia puente con el área de las colonias griegas.
La estrategia fenicio-púnica con Italia tuvo dos orientaciones: una primera, para disponer de
asentamientos que cumplieran la función de puente en la vía marítima que unía Sicilia con Cartago.
El escaso peso político de los fenicio-púnicos en el área del Tirreon en época arcaica se compensó
con la alianza que mantenían con los etruscos.

2. LOS ETRUSCOS
El espacio de la Italia central situado entre los ríos Tíber y Arno, con límites interiores en los
Apeninos y, por el Occidente, en el mar Tirreno corresponde al territorio de los antiguos etruscos.
Algunas ciudades griegas de la Magna Grecia mantuvieron relaciones comerciales con los etruscos.
En el año 474 aC, los etruscos habían fracasado en su enfrentamiento con los griegos.
La Etruria madre tampoco era un territorio uniforme ni por su cultura ni en su estructura económica.
Las ciudades del norte fueron grandes centros de producción minero-metalúrgica; las ciudades del
sur contaban además con grandes talleres de producción artesanal de todo tipo. Incluso en estas
ciudades, la agricultura fue un sector conómico de primer orden.

Origen o formación del pueblo etrusco


Los cambios económicos del siglo VIII aC aceleran en Etruria un nuevo tipo de sociedad que ha
sido calificada como gentilicio-aristocrática. Esa sociedad es la responsable de la asunción plena del
modelo cultural griego en el urbanismo y en otras formas de cultura. Comienzan igualmente a usar
el alfabeto griego y Etruria se presenta abierta a recibir en sus ciudades a artesanos griegos u
orientales.
En esta fase de la cultura etrusca abierta al exterior se importa un volumen considerable de bienes
de prestigio. La aristocracia etrusca hace exhibición de sus riquezas en vida y también se rodea de
un lujo semejante en su tumba; son las llamadas “tumbas principescas”.
Sin haberse producido invasiones masivas de otros pueblos en el área etrusca, con la capacidad de
un pueblo indígena de adaptarse a las corrientes culturales más importantes del Mediterráneo e
incorporando a grupos de esos pueblos, los etruscos indígenas constituyeron una civilización propia
aunque muy impregnada de las formas culturales de griegos y fenicios.

Ciudades etruscas
Etruria fue la primera región de Italia que antes se incorporó al modelo urbano. Una vez
constituidas las ciudades en el siglo VIII aC, se inició una lenta repoblación del campo. El siglo
VIII aC se inicia en Etruria con modelos urbanos equiparables a los griegos.
Tales ciudades eran gobernadas por reyes hasta el siglo V aC en que fueron sustituidos por
magistrados elegidos anualmente. El poder ejecutivo era controlado por un senado compuesto por
los aristócratas de cada ciudad. La asamblea popular no sería un órgano político hasta el siglo IV
aC, cuando Etruria empieza a adaptarse a las formas políticas de Roma, su real amenaza en esos
años.
No hubo una sociedad matriarcal en Etruria. Ahora bien, la representación de mujeres en planos
semejantes a los hombres permiten comprobar que éstas gozaban de una reconocida posición en la
sociedad.

Religión y cultura etruscas


Los etruscos copiaron pronto el alfabeto griego que éstos debían a su vez a los fenicios y gran parte
de los pueblos de Italia aprendieron a escribir de la mano de los etruscos. Adaptaron las técnicas
arquitectónicas de los griegos a las posibilidades de construcción que ofrecían los materiales de su
tierra; la falta de mármoles se sustituyó por terracotas. Las imágenes divinas coinciden en su
tipología a menudo con las de los griegos, pero también introdujeron innovaciones.
La religión romana de época arcaica es en gran parte deudora de la etrusca. Igualmente se considera
de origen etrusco la organización de algunos dioses en tríadas. Y se podrían traer otros paralelos en
los rituales.
Pero la religión etrusca era la única del Occidente que se consideraba revelada por los dioses a
través de sus profetas y profetisa. Un compenente básico de la religión etrusca fueron los libros
sagrados que contenían la revelación: los libri fugurales, mediante los cuales se podían entender las
señales de los dioses transmitidas por rayos, truenos y relámpagos; en los libri haruspicines se
daban instrucciones para conocer los deseos de los dioses a través del examen de las vísceras de los
animales sacrificados; el tercer grupo de libros, los augurales, orientaban sobre la forma precisa de
realizar algunos rituales.
Las necrópolis etruscas son un claro exponente de las creencias en la vida de ultratumba. La
tipología de las necrópolis es muy variada. La creencia en una vida en el más allá que, a veces,
podía asemejarse a la de este mundo se plasma en múltiples representaciones de la vida social.
Otro rasgo peculiar del mundo religioso etrusco los constituye su visión de los seres intermediarios,
seres alados, o la misma de los que algunos consideran el infieron etrusco. En todo caso, se
comprueba que la religión etrusca tuvo una gran fuerza como medio de control social.

3. LOS PUEBLOS ITÁLICOS


Complejidad del problema lingüístico de la Italia prerromana.
Incidencia de los hechos político-militares en la implantación de unas lenguas sobre otras e incluso
de una lengua indoeuropea sobre otra también indoeuropea.
Los lingüistas encuentran razones para sostener que en el milenio II aC ya llegaron indoeuropeos a
Italia.
Para fases históricas anteriores a la colonización griega, se van descubriendo formas de
asentamiento de pequeños grupos humanos que no debieron ser excepcionales.
Es preciso librarse de la visión clasicista de entender el mundo precolonial como un símple preludio
del colonial ya que se trata de una época dotada de un pérfil histórico propio. Gran desarrollo
alcanzado por Cerdeña, la minería y la metalúrgia tenían uno de los niveles más altos de todo el
Occidente. Sus inicios son anteriores a la presencia de fenicios en la isla, lo que impide atribuirles a
éstos el desarrollo de la metalúrgia. La comercialización de los metales estuvo en manos de la
población local de sardos. Los objetos metálicos manufacturados en Cerdeña y hallados en diversas
necrópolis de Etruria y de Lacio son tan variados y numerosos en los siglos XI-IX aC que, con
razón, se sostiene hoy que fueron los sardos quienes llevaron a cabo o estimularon las primeras
explotaciones mineras de Etruria.
Anterioridad de las relaciones precoloniales de la Italia suroriental con el Epiro y con Grecia. Antes
de las colonizaciones griegas de época arcaica, los griegos micénicos del milenio II aC mantuvieron
contactos comerciales periódicos con las comunidades del sur de Italia.
Los influjos griegos sobre los pueblos de Italia fueron especialmente profundos a partir de fines del
siglo IX e inicios del siglo VIII aC, cuando se inician los primeros asentamientos coloniales. Pero el
hecho colonial fue sobre todo un factor decisivo en la configuración social y cultural de los pueblos
indígenas.

Ciudades o aldeas
Fue común a toda Italia primitiva y arcaica el poblamiento disperso en aldeas. Y precisaba que era
habitual la coexistencia de recintos amurallados, a veces muy grandes, con la dispersión de
pequeños asentamientos abiertos o fortificados. La ciudad en la Italia prerromana fue un hecho
excepcional. Grandes regiones no conocieron la ciudad como modelo de organización hasta fines de
la República o comienzos del Imperio. Su densa población se distribuía en múltiples aldeas; cada
grupo de ellas contaba con algún recinto fortificado. Tales recintos serían de mercados y de centros
religiosos. Este sistema organizativo se mantuvo incluso después del sometimiento a Roma.
La opción indígena por el modelo urbano o bien por otras formas culturales de los colonizadores no
estuvo enmarcada siempre por el condicionante de la mayor o menor cercanía geográfica a las
colonias.
Los préstamos religiosos
Los griegos prestaron a los indígenas las representaciones antropomorfas de sus dioses, la técnica
constructiva de los edificios de culto y, a veces, hasta el nombre de los mismos dioses.
Si algunos santuarios indígenas del interior fueron ocasionalmente puntos de contacto entre los
colonizadores y la población local, las proximidades fueron mayores en los santuarios enclavados
en puntos de la costa con funciones de emporia. Todo emporion era un centro portuario, había un
área sabrada destinada a que cada grupo étnico pudiera venerar a sus dioses. Así, si los diversos
dioses venerados en los emporia respondían a los variados grupos que frecuentaban tales puertos, la
semejanza de funciones de los mismo facilitó tanto el sincretismo de unos dioses con otros como los
préstamos de dioses o de rituales en zonas próximas del interior. Los emporia fueron así otra
importante vía de helenización de las comunidades costeras. El puerto fluvial de Roma cumplió las
mismas funciones.

4. EL LACIO ANTIGUO
La región habitada por los primitivos latinos era conocida como Latium Vetus para distinguirla de la
ampliación de ese territorio en época posterior con el llamado Latium adjectum. El Lacio actual no
se corresponde más que parcialmente.

Griegos, fenicios y etruscos en el Lacio


A pesar de la posición geográfica, intermedia entre Etruria y el área griega de Campania, el Lacio
no sufrió los efectos de ninguna fundación colonial que satelizara a algunas de sus poblaciones. Su
territorio era atravesado por la gran vía de la sal que se difiría desde Campania al vado del Tíber
donde surgió la ciudad de Roma.
Las tradiciones sobre héroes troyanos fundadores se relacionan con ciudades no sentidas como
griegas. Las tradiciones sobre unos orígenes arcadios quedan para ciudades que fueron fundaciones
coloniales griegas.
La entrada de los dioses griegos no borró los cultos locales que venían practicándose desde épocas
protohistóricas. En ese contexto religioso del siglo VI aC, se fija la leyenda de Eneas en el Lacio
para ser reinterpretada por Roma como un componente útil para justificar la posición hegemónica
que llegó a tener frente a las demás poblaciones del Lacio.
Lavinium fue un centro religioso del Lacio en edad arcaica; estamos ante formas religiosas
características de los emporia.
Cuando Roma comienza a mantener una posición política hegemónica en el Lacio, incorpora a los
cultos de Lavinium dentro del pomerium. Si Lavinium comenzó siendo la metrópoli religiosa de
Roma, ésta se presentó como su heredera.
Cada día se encuentran más pruebas sobre los influjos religiosos griegos en las comunidades del
Lacio.
Roma firmó un tratado con Cartago el 508 aC en el que Cartago se comprometía a no intervenir en
el ámbito de los dominios romanos en el Lacio.
Los datos sobre los influjos etruscos en el Lacio son hoy mucho más abundantes que antes. La
aristocracia del Lacio enla primera mitad del siglo VII aC se equipara en el uso funerario de poner
en las “tumbas principescas” el carro, los arreos y otros enseres de prestigio. A fines del siglo VII
aC, Roma presenta, como Etruria, tumbas de cámara destinadas a la familia; Roma es una ciudad
pavimentada y es una ciudad abierta.
Los otros vecinos del Lacio
Sobre los otros pueblos vecinos del Lacio comenzamos a tener una mayor información de los
autores antiguos desde que esos pueblos entran en conflictos armados con Roma. Esos pueblos
vencinos eran: los sabinos, los hérnicos, los ecuos y los volscos.
A los sabinos se les atribuye una vinculación especial con los comienzos de la Roma monárquica.
Nadie duda de la llegada a Roma de importantes contingentes de población sabina. Una de las
colinas, el Quirinal, era considerada de población sabina.
Poblados antiguos de los sabinos no habían alcanzado en época arcaica el estadio urbano.
Los otros pueblos tampoco habían desarrollado un régimen de vida urbano en época arcaica. Los
hérnicos se apoyaron en la Liga Latina para defenderse del expansionismo volsco.
Los ecuos, en cambio, tenían una estrecha relación con los volscos. Tampoco se habían organizado
en ciudades y su población se distribuía en aldeas que disponían de centros confederales. Un
modelo organizativo análogo debió estar vigente entre los volscos hasta el siglo V aC.Volcos y
ecuos comienzan a tener un protagonismo especial en el Lacio antiguo y frente a Roma durante el
siglo V aC, cuando su presión militar acaba por controlar importantes comarcas del Lacio. En el
proceso de formación de la ciudad de Roma durante los siglos VIII-VI aC, ni hérnicos, ni ecuos, ni
volscos parece que hayan tenido una incidencia significativa.

Roma y las comunidades del Lacio


La lengua, el latín, fue un factor por el que los latinos se diferenciaban de todos sus vecinos. Pero
también por sus dioses, por la estructura onomástica personal y por el grado de desarrollo
económico y social.
La posición geográfica del Lacio le ofrecía lo que, en términos económicos, se podría calificar
como condiciones de una buena renta de situación. Su evolución cultural no es muy dispar de la de
sus regiones limítrofes.
Es posible hablar de ciudades en Etruria para fechas de fines del siglo IX a inicios del siglo VIII aC.
Pero hasta bien entrado el siglo VIII aC, no encontramos las primeras ciudades del Lacio, Praeneste
(Palestrina) y Tibur (Tívoli). El proceso de formación de la ciudad de Roma fue más lento. Otras
comunidades del Lacio que iniciaron el proceso de configuración urbana en los siglos VIII-VI aC,
sirvieron para el crecimiento de Roma, que creció a costa del sacrificio de muchas de ellas.
Hasta fines del siglo VIII aC sólo Praeneste y Tibur presentaban un grado de desarrollo superior al
de Roma en el Lacio. Roma aceleró el ritmo de su crecimiento urbano durante ese mismo siglo. Era
ya en el siglo VII aC la ciudad más potente del Lacio.
Las necrópolis de los siglos VIII-VII aC ofrecen buenas pruebas de la configuración de una
sociedad lacial aristocrática.
El Lacio conocía las técnicas agrarias de los etruscos (uso del arado, rotación entre cerales y
barbecho o bien entre cereales, leguminosas y barbecho). La existencia de dioses importantes y
protectoras del ganado o de leyendas o rituales relacionados con animales hacen pensar en un gran
peso económico de la producción ganadera y de lso productos derivados de la misma.
La estrategia agrícola-ganadera había relegado la caza a una actividad económica secundaria. El
cuadro de estudio de los animales no se manifiesta arcaico cuando sabemos que el asno y el caballo
no se usaban con fines alimentarios sino sólo para carga y transporte, lo mismo que tampoco se
comía a perros o a gatos, que eran destinados a funciones semejantes a las actuales.
La ciudad de Roma no aparecía “predestinada” a desempeñar una función distinta a la de las otras
del Lacio al iniciarse el siglo VIII aC. Sólo en dos aspectos Roma ofrecía ventajas sobre otras
comunidades del Lacio: por su posición geográfica en el cruce de vías terrestres y de la fluvial del
Tíber como por ser el punto fnal de la vía de la sal que venía de Campania.

El origen de Roma
El 11 de diciembre se celebraba en Roma la fiesta del Septimontium, nombre que alude a la siete
colinas. Aunque la fiesta tenía lugar el mismo día, se celebraba por separado en diversos lugares. El
Septimontium equivaldría, por tanto, a una fiesta de la confederación de las aldeas situadas en las
siete colinas y no indicaría que el inicio de su celebración se correspondería con la existencia de
Roma como ciudad.
Varrón propuso la fecha del 754aC para la fundación de Roma, fecha que fue la más aceptada. Hubo
otras propuestas de los autores antiguos. Detrás de esas propuestas subyace la idea común de los
griegos de que hubo un acto de fundación, análogo al que se dio en las colonias griegas. Y esta
tradición conecta con la leyenda de Eneas. Pero hoy sabemos que tal leyenda tomó forma definitiva
en el siglo VI aC y que fue pronto asumida por los romanos para justifcar su herencia religiosa y
cultural.
No es posible aceptar tal leyenda sobre Eneas y la fundación de Roma, como tampoco otras
tradiciones que atribuían a Roma un origen aqueo o arcadio.
El planteamiento acutal se orienta a hablar de proceso de fundación de la ciudad más que del acto
fundacional. Se sostiene que el núcleo originario de Roma estuvo en el Palatino y su base
económica en el Foro Boario. Las demás colinas en las que había pequeñas aldeas se fueron
añadiendo a la ciudad en épocas posteriores. Durante el siglo VIII aC continúa el poblamiento del
Palatino. La constatación de elementos de una necrópolis en el Foro fue incialmente interpretada
com la correspondiente a la población del Palatino, considerado así como la “Roma Quadrata”. En
todo caso, es opinión común el defender que, entre los siglos X-VIII aC, el Palatino pudo comenzar
a funcionar como el centro de referencia de otros pequeños poblados o aldeas situados en las demás
colinas.
Importancia del comercio de la sal en la generación de grandes excedentes económicos que deben
sumarse a los que se obtenían po rel mercado de ganado, pieles o cereales en el área del Foro
Boario, situado junto al vado del Tíber, al lado de donde se hizo más tarde el puerto fluvial. El
control de la sal ejercido por la comunidad romana primitiva era una de sus mayores fortunas.
Los antiguos comprendieron bien las razones del éxito de Roma frente a otras ciudades o aldeas del
Lacio. Livio pone en boca de Camilo las siguientes palabras: “Con razón, los dioses y los hombres
tomaron la decisión de elgir este lugar para fundar la ciudad, con colinas saludables, con un río
vecino por el que bajan los productos del interior y por el que reciben los abastecimientos
marítimos, cómodo por su vecindad al mar pero no expuesto a los peligros de las flotas extranjeras
por su excesiva cercanía, un lugar situado en medio de las diversas regiones de Italia y destinado
especialmente para el crecimiento de una ciudad. La prueba es la misma magnitud de esta ciudad
tan nueva”.

CAPÍTULO 2. LA REPÚBLICA PRIMITIVA

1. EL PRIMER SIGLO DE LA REPÚBLICA

El origen de la República
La tradición literaria sitúa entre el 509-508 aC la fecha del nacimiento de la República.
El consulado como magistratura suprema comienza a ser habitual desde los comienzos del siglo IV
aC.
La jefatura máxima de la ciudad estaba ocupada por un único personaje dotado de mayor autoridad
que los otros magistrados. Debió haber una fase de transición hasta la creación de las magistraturas
supremas colegiadas.

Primeros conflictos entre patricios y plebeyos


Las tesis para explicar el origen de los plebeyos han sido de los más dispares. Desde hace años, han
contado con gran apoyo los defensores de situar la oposición entre patricios y plebeyos en razones
económicas. Los plebeyos eran un conglomerado social en el que había emigrantes, artesanos y
comerciantes, marginados de las gentes... que fueron encontrando un campo común de
reconocimiento y de autoafirmación por no poder formar parte de los grupos gentilicios.
Durante la monarquía, estaba bien definido el grupo de los patricios con sus clientes; disponían de
una organización gentilicia. El resto de la población libre lo constituía un conglomerado variado
que sólo tenían el reasgo común de no pertenecer a las gentes patricias. Fueron la base de la
formación del grupo de los plebeyos. Pero el sentimiento de pertenecer a un mismo grupo no surgió
hasta los inicios de la República, cuando los patricios comenzaron a cerrar filas y a monopolizar
todos los resortes del aparato estatal.
En esta “cerrazón” del patriciado se encuentra la primera causa del conflicto entre patricios y
plebeyos. Ambos grupos aportaban contingentes humanos y medios económicos para el
mantenimiento del ejército, pero, en el reparto del botín, los patricios salían beneficiados y las
nuevas tierras conquistadas eran concedidas a familias patricias para su explotación. Los dirigentes
plebeyos comenzaron a aunar fuerzas y a contar con apoyos sociales presentando reivindicaciones
que giraban en torno a estos tre ejes: aspiración al desmpeño de las magistraturas en el mismo plano
que los patricios, reparto de lotes de tierra del Estado para los plebeyos y, en tercer lugar, supresión
de la dependencia por deudas, supresión del nexum.
En sólo tres años tuvieron lugar acontecimientos importantes que garantizaron el fin definitivo de la
monarquía y la hegemonía romana sobre el Lacio: Roma obtuvo una victoria militar sobre los
latinos el 496 aC; se cerraron las espectativas de los partidarios de la monarquía al morir Tarquinio
el Soberbio el 495 aC en su destierro de Cumas; y los latinos firmaron un nuevo pacto de alianza
con Roma, el conocido como foedus Cassianum, el 493 aC. Los herederos de las viejas familia
patricias eran los únicos que accedían a los sacerdocios. Apoyándose en el prestigio religioso y
social, los patricios comenzaron igualmente a acaparar los demás resortes del aparato del Estado.
El año 494 aC, se crearon los tribunos de la plebe, se fundó el templo de Ceres como divinidad
protectora de los plebeyos y, para el cuidado y administración del mismo, fueron nombrados unos
ediles. Lso plebeyos podían reunirse en asambleas propias, concilia plebis; conduciendo a una
situación que ha sido calificada con frecuencia como la de un Estado dentro del Estado.
Los primeros tribunos de la plebe eran jefes militares. A partir del 471 aC, empezaron a ser elegidos
en las asambleas de la plebe, concilia plebis. Los primeros fueron sólo dos, como los cónsules; poco
más tarde, eran cuatro y, desde mediados del siglo V aC, diez. La inviolabilidad de los tribunos fue
concretándose con el tiempo. El prestigio de los mismos y la fortaleza del movimiento plebeyo
terminaron por conceder a los tribunos de la plebe la capacidad de intercessio, consistente en el
derecho de paralizar la acción de cualquier magistrado o la aplicación de una medida considerada
lesiva para los intereses del pueblo. Con el tiempo, terminaron adquiriendo incluso la capacidad de
imponer penalizaciones, potestas coercendi.
Como otros templos antiguos, el de Ceres servía de archivo, de tesoro y de lugar de reuniones. Por
lo mismo, los ediles no eran los sacerdotes de ese templo sino los colaboradores de los tribunos y
los responsables de la custodia, control y conservación del conjunto templario situado en la falda
del monte Aventino.
Las decisiones tomadas en las asambleas de los plebeyos, concilia blebis, no obligaban a los
patricios. Eran más representativas que las asambleas tradicionales. Terminaron siendo el modelo de
las posteriores asambleas del pueblo por tribus, los comitia tributa.
La estrategia del patriciado se orientó a reforzar las instituciones comunes, por ejemplos, se
construyeron varios templos públicos. En el caso del templo de Saturno, se creaba un lugar de culto
junto con un archivo y un tesoro públicos. Mercurio se acopla bien al desarrollo comercial de la
ciudad. La implantación de lso Dioscuros, Castor y Pollux, dioses al servicio de una diosa,
representados con frecuencia como jinetes, no debe ser ajena al desarrollo de los cuerpos de
caballería en el ejército romano.

Roma y los pueblos vecinos


Circunstancias no bien conocidas llevaron a un enfrentamiento armado de Roma con otros
miembros de la Liga Latina. La victoria romana sobre los latinos junto al lago Regilo preparó las
condiciones para una nueva alianza romano-latina., conocida como foedus Cassianum, en el año
493 aC. Aunque Roma no mantuviera siempre una posición hegemónica, la Liga Latina fue un
instrumento básico para las relaciones con los pueblos vecinos durante más de un siglo hasta que la
Liga fue disuelta por Roma el año 338 aC.
Los enfrentamientos de volscos y ecuos contra Roma y la Liga Latina fueron frecuentes desde los
comienzoas del siglo V aC. El expansionismo de volscos y ecuos dificultaba las relaciones
comerciales del Lacio con Campania a través de la vía Latina y del paso natural que se convertirá
más tarde en la vía Appia que atravesaba parte de la Pontina. Roma se convirtió con frecuencia en
centro de acogida de muchos huidos de la zona de conflictos militares, creándose situaciones de
hacinamiento humano que condujeron a graves epidemias a la ciudad. La incorporación del culto
del Apolo griego bajo la advocación de “curador” se produjo en una de estas epidemias de la década
del 430 aC.
Pero los peligros que se cernían sobre Roma y el Lacio no venían sólo de los volscos y ecuos.
Incursiones de sabinos se venían produciendo ocasionalmente desde los orígenes de Roma. La
presión sabina se resolvió con un pacto.
Y el tercer frente de peligros exteriores se situaba en la ciudad etrusca de Veyes. Con ella mantuvo
Roma varios encuentros armados. La forma de llevarse a cabo los primeros enfrentamientos desvela
dos hechos importantes: en primer lugar, la ausencia de la Liga Latina; y, en segundo lugar, se
advierte que la gens Fabia con sus clientes tomó la iniciativa particular de intentar solos adueñarse
de la ciudad de Fidenas el 479 aC, lo que testimonia el fuerte poder de los grupos gentilicios,
fracaso militar de los Fabios.
Los patricios no eran capaces de soportar solos todas las presiones exteriores; necesitaban el apoyo
militar de los plebeyos. Los plebeyos amenazaban con secesiones si los patricios no cedían algunos
de sus privilegios políticos.

La época del decenvirato y las Leyes de las XII Tablas


A mediados del siglo V aC, no se había modificado básicamente la relación entre los dos grandes
sectores sociales enfrentados. Más aún, las normas de derecho consuetudinario eran interpretadas y
aplicadas por los patricios.
Propuesta del tribuno de la plebe, C. Terentilo, de crear una comisión de cinco miembros para
definir los poderes de los cónsules, abriendo una década de agudización de las tensiones sociales. El
451 aC, el patriciado accedió a crear una comisión de diez miembros, X viri, encargados de redactar
un primer cuerpo de leyes. La comisión terminó con la codificación del texto escrito en las diez
primeras planchas de las conocidas después como Leyes de las XII Tablas. Para completar su tarea,
fue nombrada una segunda comisión en la que había patricios y plebeyos; al terminar su mandato
anual, sólo había redactado dos planchas más. Esta segunda comisión pretendió autoprorrogarse el
poder frente a la oposición de los dos órdenes. Ante la presión plebeya y los fracasos militares se
vieron obligados a dejar el poder y a permitir la restauración de las magistraturas ordinarias.
Algunas normas de las Leyes de las XII Tablas parecen proceder del mundo griego. El conjunto del
contenido de las mismas, en cambio, se corresponde con la normativa consuetudinaria de la
sociedad romana.
Los patricios habían perdido el monopolio del control jurídico y de su interpretación. Las XII
Tablas fueron la base de otras normativas posteriores.
Otro avance político de los plebeyos tuvo lugar bajo los cónsules del 449 aC, quienes consiguieron
la aprobación de nuevas leyes en las que se otorgaba la plena inviolabilidad a los dirigentes
plebeyos y se reconocía el carácter obligatorio para los plebeyos de las decisiones tomadas en las
asambleas de la plebe, los plebiscita. Se contribuía a crear un cuerpo social de plebeyos mucho más
compacto y democrático.
Distaba aún mucho de haberse resuelto el conflicto latente entre patricios y plebeyos. Las propias
Leyes de las XII Tablas seguían prohibiendo los matrimonios mixtos entre patricios y plebeyos.
Pero, poco más tarde, se reconoció la legalidad de los matrimonios mixtos en virtud de la ley de
Canuleyo del 445 aC. Como compensación de esta cesión patricia, se creó la magistratura del
censor para ser desación de esta cesión patricia, se creó la magistratura del censor para ser
desempeñada sólo por patricios. Era competencia suya la de mantener actualizando el cómputo de
bienes muebles e inmuebles así como la nómina de ciudadanos. Ponía así en manos patricias la
capacidad de decidir sobre la inclusión o rechazo de la ciudadanía.
El año 444 aC, se crean los tribunos militares con poder consular. Esta magistratura desapareció el
año 367 aC. Durante ochenta años, los tribunos consulares alternaron con los cónsules en el
desempeño de la máxima magistratura del Estado. Eran los máximos jefes de la unidades militares,
patricios o plebeyos, y que tenían el poder de los cónsules, potestas.
Los tribunos consulares eran la única vía por la que los plebeyos podían acceder a la más alta
magistratura del Estado. Sin ser una magistratura exclusiva de los plebeyos, su creación responde
bien a la presión de éstos, más interesados que los patricios en la gestión eficaz y menos
personalizada de los asuntos públicos.

La conquista de Veyes
El fin del peligro de los pueblos limítrofes permitió una mejora de las condiciones económicas de
Roma y de los latinos. Ya en los comienzos del siglo V aC, Roma y Veyes habían tenido varios
enfrentamientos armados en los que se disputaba por el dominio sobre Fidenas.
Tras una larga tregua de cerca de cuarenta años, Roma se adueñó de Fidenas el año 426 aC y
Tolumnio, el rey de Veyes, cayó muerto en el combate. Desde entonces, las hostilidades entre ambas
ciudades fueron frecuentes. El 406 aC, el ejército romano estuvo en condiciones de poner un cerco a
la ciudad de Veyes que duró hasta su caída en el 396 aC. Veyes fue totalmente destruida. Todos los
bienes muebles e inmuebles de Veyes quedaban bajo la potestad del conquistador.
La toma de Veyes fue el acontecimiento más importante de esta época. Roma dispuso de tierra
suficiente para repartir su población y calmar así algunas de las reivindicaciones plebeyas. Así,
Roma quedaba como la primera ciudad de Italia por su potencial demográfico y su control
territorial.

2. LA REPÚBLICA PATRICIO-PLEBEYA
A partir de la conquista de Veyes, se crean las condiciones objetivas para la mejora de la economía,
para la creación de un nuevo modelo social en el que la tensión entre patricios y plebeyos entra en
una fase de disolución y, finalmente, para que Roma lleve a cabo su consolidación como primera
potencia hegemónica en el suelo itálico.

El peligro de los galos


Cuando aún estaba reciente la euforia del éxito ante Veyes, una incursión de galos senones penetró
en el Lacio el año 390 aC. Los galos asaltaron la ciudad de Roma aunque no pudieron tomar la
colina capitolina después de varios meses de asedio. Se retiraron después de recibir com rescate la
enorme cantidad de mil libras de oro.
La hegemonía de Siracusa sobre las demás ciudades griegas de Italia y de Sicilia tenía como
componente la rivalidad con los etruscos y los cartagineses. La posición de éstos últimos había
quedado muy debilitada. Dionisio de Siracusa (405-367 aC), después de reducir los dominios
cartagineses al extremo occidental de labor de destrucción de la economía etrusca.
El peligro de los galos no desaparecio con su retirada. Otras incursiones de pillaje tuvieron lugar en
años posteriores, hasta que sus fuerzas se fueron debilitando. La invasión de Roma fue el
acontecimiento más traumático.
Pasando el peligro galo, se inició una ambiciosa tarea constructiva destinada a dotar a Roma de un
nuevo conjunto de murallas. La ciudad etrusca de Caere (Cerveteri)se había puesto del lado de
Roma ante el peligro de los galos. Cuando el 384-383 aC, Dionisio de Siracusa atacó y destruyó
Pyrgi, el peurto de Caere, la ciudad contó con el apoyo de Roma. Así, la presion exterior contribuyó
al establecimiento de un pacto entre ambas ciudades, un hospitium intercomunitario, que
garantizaba protección y auyda a cualquier miembro de las dos comunidades que residiera o visitara
la otra como si fuera ciudadano de la misma. Pasadas unas décadas, hacia mediados del siglo IV aC,
toda la población de Caere recibió la ciudadanía romana con plenos derechos. La población de
Caere era inscrita en el censo de Roma. Roma convirtió hábilmente una situación crítica en un
nuevo éxito político.

Roma y la Liga Latina


Algunos miembros de la Liga Latina habían demostrado actitudes ambiguas o claramente amistosas
con los invasores. Roma tomaba cada vez iniciativas más importantes de política exterior al margen
de la Liga y no siempre vistas por ésta.
Y, en el ámbito extraitálico, Roma renovó el antiguo tratado con Cartago el año 348 aC para
adaptarlo a las condiciones de su clara hegemonía en el Lacio y en el Tirreno.
La fuerte posición de Roma en la Liga Latina y algunas desavenencias sobre la política a mantener
frente a los campanos terminaron por enconar los ánimos entre Roma y el resto de la Liga. Después
de varios enfrentamientos armados se impuso a la unidad de acción del ejército romano que terminó
por controlar todo el Lacio. Toma disolvió la Liga Latina y el Lacio quedó bajo su dependencia
política. Las comunidades que antes se avinieron a reconocer el poder de Roma recibieron el
estatuto de municipios romanos.

Primeras guerras samníticas y anexión de Campania


La alianza de Roma con los samnitas contemplaba un reparto de zonas de influencia: los samnitas
en el sur de Campania y Roma en el norte. La entrega de Capua a Roma fue el motivo que decidió
la intervención contra los samnitas. Primeros enfrentamientos, I Guerra Samnítica (343-340 aC),
nuevo pacto entre romanos y samnitas. Roma se ganó el apoyo de las oligarquías de las ciudadades
del norte de Campania. El 329 aC, reforzaba suposición de control del sur del Lacio y de la vía
Latina.
El año 326 aC, aprovechando las disensiones sociales internas, Roma se adueñaba de Napoles con
la ayuda de su oligarquía local. Equivalía a la ruptura del pacto, al encontrarse Nápoles en la zona
de influencia de los samnitas. Ellos motivó la II Guerra Samnítica, iniciada el mismo año 326.
en la fase final de la guerra, el ejército romano volvió a invadir el Samnio y tomó algunos de sus
centros importantes el año 305 aC. En el tratado de paz, los samnitas perían su influencia sobre el
sur de Campania que quedaba bajo la jurisdicción romana.
Las guerras contra los samnitas obligaron a otras comunidades a tomar partido. La ciudad estrusca
de Tarquinia quiso aprovechar la coyuntura favorable y mantuvo algunos enfrentamientos con el
ejército romano. Este hostigamiento de los estruscos le servirá a Roma de pretexto, poco más tarde,
para organizar una campaña de anexión de Etruria.
Así, en esta segunda mitad del siglo IV aC se decidió la hegemonía definitiva de Roma sobre el
centro de Italia.El dominio sobre Campania hacía a Roma heredera de grandes centros urbanos
griegos que disponían de una larga tradición artesanal y comercial. Roma termina así el siglo IV aC
como dueña indiscutible del mayor territorio de Italia y en condiciones de liderar el futuro político
de toda la península.

Control territorial y estatuto de las ciudades


En las nuevas fundaciones coloniales de Roma, unas recibían el estatuto de colonias romanas y
otras de colonias latinas. Y esta distinción se va a mantener en la historia posterior de Roma durante
más de seis siglos. La distinción fue un hábil instrumento político para graduar la integración en la
ciudadanía romana a las nuevas comunidades que pasaban a la esfera política de Roma.
Latinos y romanos podían concertar matrimonios mixtos, tenían la misma protección legal en sus
intercambios comerciales y mantenián su ciudadanía originaria en el caso de desplazarse a residir en
otra comunidad. Había una distinción fundamental entre ambos: los latinos estaban privados de
derechos políticos y militares.
Roma creó varias categorías de ciudades libres en sus dominios: las que tenían plenos derechos de
ciudadanía, las de ciudadanos sin derecho a voto y las de latinos. Para las ciudades que pasaban a su
dependencia en virtud de un pacto, pero mantenían su autonomía local, se reservaban las categorías
de ciudadades libres o federadas. Y aquellas que eran tomadas por las armas y no eran destruidas
adquirían la consideración de “dediticias”, perían sus bienes muebles e inmuebles así como la
libertad y Roma tenía capacidad plena de apropiarse de parte o de la totalidad de su territorio. Esos
dominios del Estado servían para la fundación de colonias romanas o latinas o bien para repartos
aislados de lotes de tierra a ciudadanos, las llamadas distribuciones viritanas.
Roma aplicó un modelo de dominio, el modelo de la ciudad, para el control de los nuevos
territorios. La ampliación posterior de los dominios romanos en Italia y en las provincias irá
acompañada de la aplicación inmediata de este modelo. Desde que Roma decidió disolver la Liga,
se inició la serie de fundaciones de colonias romanas y continuó la de colonias latinas dependientes
ahora directamente de Roma. Cuando los ciudadanos romanos pasaban a formar parte de una
colonia latina perdían su antiguo testamento para adquirir el de latino.

Condiciones sociales y económicas durante el siglo IV aC

La oligarquía patricio-plebeya
La colaboración de los plebeyos había sido central en la defensa de Roma contra los galos como lo
fue igualmente en la ayuda prestada para la reconstruccion de la ciudad. Comenzaban a tener
efectos sociales significativos la permisión de los matrimonios mixmos. El año 367 aC, aprobación
de las leyes Licinias Sextias. Estas leyes rebajaban los tipos de interés y se prolongaba el plazo para
la devolución de los préstamos. Se limitaba el numero de yugadas de tieras del estado, ager
publicus, que podían concederse en alquiler a cada ciudadano romano. La tercera medida rompía
definitivamente la cerrazón de los patricios al permitir que uno de los dos cónsules fuera plebeyo.
Las leyes comenzaron a ser aplicadas inmediatamente. Abieron el consulado a los plebeyos, éstos
tuvieron poco después el acceso a las demás magistraturas. Varias medidas legislativas, una de las
cuales obligaba a que uno de los censores fuera de origen plebeyo.
Poco antes del 367 aC, ya se había permitido que, en el colegio sacerdotal de los Xviri sacris
faciundis, cinco de sus diez miembros fueran plebeyos. En erl año 300 aC, en virtud de la ley
Ogulnia, todos los sacerdocios públicos quedaron abiertos a patricios y plebeyos.
Creación de una nueva oligarquía, de una nobilitas patricio-plebeya.

Las capas populares


Mientras se estaba transformando la nobilitas, se tomaron medidas destinadas a mejorar la situación
de las capas populares. Quedó abolida la esclavización de los libres por deuas, el nexum. La
oligarquía formana va descubriendo las grandes ventajas del uso de la mano de obra esclava.
El primer pretor plebeyo del año 336 aC consiguió que se aprobase nuevas leyes que afectaban a la
participación conjunta de patricios y plebeyos en el juego democrático.
Así, en unas pocas décadas, Roma consiguió una gran cohesión social interna que le fue de enorme
utilidad. Las oligarquías locales de las nuevas ciudades constituían un componente importante para
contribuir a disolver cualquier vieja tensión en el cuadro de la nueva nobilitas romana.
El siglo IV corresponde también al despegue artesanal y comercial de Roma. Con la fundación de la
colonia de Ostia en las bocas del Tíber, Roma estaba manifestando su interés por el comercio del
Tirreno. Debe resaltarse que la navegación fluvial en dirección a Roma ya se practicaba al menos
desde el siglo VI aC. Otras colonias marítimas señalan igualmente que Roma no programaba su
economía orientándose sólo a la explotación agropecuaria. Al año 311 aC, Roma crea una comisión
especial encargada de organizar la armada, las dunviri navales.
Momento de tratar sobre la moneda. Las primeras acuñaciones de plata romanas, denarios, dan la
fecha del 268 AC. La conquista romana de ese siglo fue acompañada de la incorporación de Roma a
los modelos de economía monetal de las ciudades griegas.
Las grandes obras públicas llevaban consigo la consolidación de un amplio sector artesanal. El
equipamiento del ejército exigió una importante industria. Durante el siglo IV, con la conquista de
Veyes y el emplazamiento de las colonias marinas, pasó a estar en manos de Roma el control de
todo el comercio de la sal para la Italia central.
Roma tuvo ocasión de aprender la utilidad de la mano esclava.

La obra de Appio Claudio


Appio Claudio fue el personaje político más importante de fines del siglo IV aC. Era reconocido
como orador, jurista y escritor de sentencias. Desempeñó el consulado por dos veces así como la
dictadura, pero su actividad más significativa se centra en el año 312 cuando fue censor. Tomó
decisiones de gran repercusión que afectaban al modelo económico y político de Roma. Se inició la
construcción de un gran acueducto, el primero de Roma, el conocido como aqua Appia; se
pavimento la via Appia. Estas dos grandes obras contribuyeron a la consolidación del sector
artesanal.
Pertenecía a una de las familias patricias más conservadoras. Él mismo no había cambiado la actitud
heredada de defender algunos de los antiguos privilegios de los patricios.
En aquella época, los esclavos manumitidos o libertos adquirían la ciudadanía romana. Muchos
libertos encontraban en el ejercicio de tareas artesanales o del comercio buenos medios para su
enriquecimiento.
Appio Claudio tomó la medida de hacer una nueva distribución de los ciudadanos por tribus. El
carácter preciso del cambio se nos escapa. Se dejó libertad para que cada ciudadano se inscribiera
en la tribu que mejor deseara. Tam medida debía propiciar la ruptura de vínculos clientelares
antiguos. Unos años más tarde, el 304, se anuló esta medida de Appio Claudio.
Los ciudadanos con residencia en Roma eran sólo una parte frente a todos los demás. La
construcción de la via Appia está indicando la atención prestada a la actividad comercial con
Campania. Se presenta así como un censor dotado de una gran visión de los problemas generales
del Estado y como un patricio dispuesto a apoyar a los sectores más dinámicos d ella sociedad, que
no eran ya necesariamente los plebeyos de la nobilitas.
Cneo Flavio fue edil curul el año 304-303 aC. Había sido secretario de Appio Claudio y la analística
lo presenta como opositor de la nobleza. Appio Claudio y Cneo Flavio no eran enemigos de toda la
nobilitas sino del sector menos dinámico de la misma.

3. LAS INSTITUCIONES REPUBLICANAS A FINES DEL SIGLO


IV aC

Magistraturas
Para acceder al desempeño de una magistratura estatal, se exigía siempre el ser ciudadano romano,
disponer de una fortuna desahogada y, por los mismo, formar parte de la élite patricio-plebeya,
haber demostrado una mínima experiencia en la gestión de los asuntos público y no estar incurso en
ninguna causa de indignidad.
Era gratuito y considerado un honor, recibían un mandato anual y eran elgidos en la asamblea del
pueblo; cada magistrado tenía al menos otro colega y ambos disponían de la capacidad de poner un
veto, intercessio, a las decisiones de uno de ellos. Se nombrab a un interrex para períodos de
transición de un magistrado a otro. Ante situaciones de emergencia , en lugar de los dos cónsules, se
nombraba a un único magistrado con los poderes de éstos y con el título de dictador, dictator. Los
censores sólo eran nombrados cada cinco años, cuando correspondía actualizar enl censo.
En situaciones de emergencia, como la muerte de un magistrado, el que le seguía en el rango solía
desempeñar sus funciones. El sistema se flexibilizaba a veces al permitir que un magistrado
recibiera el encargo de continuar un año más para completar la tarea iniciada, prorrogatio.
El inicio en el ejercicio de cada magistrado no era el mismo.
Borrada la distinción entre magistraturas patricias y plebeyas durante el siglo IV, pervivieron otras
diferencias como las de las magistraturas curules. Todos los magistrados tenían luares reservados en
los rituales o espectáculos públicos. Para ejercer su autoridad y llevar a cabo su cometido, cada
magistrado estaba dotado de un poder, potestas, en representación del Estado. Comenzó a ser
habitual que el Estado ofreciera un equipo de colaboradores, consilium, así como un conjunto de
subalternos, apparitores.
Sólo los más altos magistrados, cónsules y pretores, estaban dotados de imperium. Implicaba que el
magistrado había recibido un poder sacrosanto. Confería al magistrado la capacidad de reclutar
tropas. En caso de grandes éxitos militares, quien ostentaba el imperium podía recibir el título de
imperator así como los honores del triunfo, desfilando en Roma por la via sacra con los atributos de
Júpiter hasta el Capitolio.
Los hijos de la nobilitas, al llegar a la mayoría de edad, se ejercitaban en el aprendizaje de la
gestión de los asuntos públicos. El sistema se fue perfeccionando hasta terminar con la creación de
colegios.
Ya a fines del siglo IV aC, se había definido el rango de las distintas magistraturas. De menos a más
eran las siguientes:
Cuestura. Responsables máximos del tesoro y del archivo público, despositados en el ámbito del
templo de Saturno. A fines del siglo IV aC, los cuestores eran cuatro y su número tendió a subir. En
operaciones fuera de Italia, a cada cuerpo militar suele acompañar un cuestor.
Tribunado de la plebe. Entre fines del siglo IV e nicios del siglo III AC, serán realmente tribunos
del pueblo sin distinción de patricio o plebeyo. La complejidad de funciones fue imponiendo su
incremento hasta un número de diez. Su capacidad de veto a los magistrados y la de convocar a la
asamblea del pueblo cuando se trataba de defender intereses públicos.
Edilidad. Los dos ediles plebeyos y los dos ediles patricios o curules siguieron conservando sus
nombres. En la práctica, los cuatro ediles recibín análogas competencias de vigilancia del orden
público, de control de pesas, medidas e impuestos en los mercados así como la de atender al buen
estdo y limpieza de los edificios públicos y a la supervisión de los aspectos urbanísticos de la
ciduad. Se echaba a suerte la esfera de actuación de cada uno. El tribunado de la plebe y el edilato
se situaban en el mismo rango.
Censura. Los dos censores eran elegidos cada cinco años para un mandato de año y medio. Su
competencia de reisar y actualizar la lista de ciudadanos así como la de los bienes de los mismos.
Ley Ovinia del 318 aC, cometencia de hacer la lista de los miembros del Senado. Si consideraban
que un ciudadano o un senador no eran merecedores por un comportamiento indigno, emitían una
nota censoria. Ello explica que los censores intervinieran a veces en cuestiones que afectaban a la
moralidad.
Pretura. A fines del siglo IV aC, ya estaban bien separadas las funciones de los cónsules y de los
pretores. Ahora los pretores eran dos, el urbanus y el peregrinus, con competencias en la
administración de justicia. Cuando, más tarde, comiencen a crearse provincias con los territorios
conquistados, Roma aumenta el número de pretores para encargar a cada uno de ellos el gobierno de
una provincia.
Consulado. La magistratura suprema del Estado desde el 367 aC. Los cónsules fueron siempre dos
y se constituyeron en la magristratura epónima que daba nombra al año. Dotados de imperium,
tenían el mando supremo del ejército y eran la máxima autoridad civil del Estado en el interior y el
exterior.
Ocasionalmente se elegía a un dictator en lugar de los dos cónsules; a fines de la República, este
dictator se presenta con el título de consul sine collega.

El Senado
Lista de senadores conforme al orden siguiente: en primer lugar, los que estaban con la exceptción
de quienes se hubieran hecho merecedores de una nota censoria. En segundo luar, las vacantes se
cubrían atendiendo al rango de quieres hubieran desempeñado un magistratura. Sólo después de
grandes catástrofes se podía esperar un rápido ascenso al Senado. Este sistema hacía de la
institución senatorial el reducto de poder de las grandes familias de la nobilitas. El Senado se
prestaba así a la formación de alianzas en torno a las familias más poderosas del mismo.
La política internacional era fijada por el Senado. A él rendían cuentas los cónsules. Trataban con
las legaciones de otros pueblos. Tenía la capacidad de privar aun magistrado de sus funciones y de
hacer propuestas de leyes a las asembleas para su votación. Si los cónsules mueren, los auspicios
vuelven a los senadores. Se nombra a un senador como interrex y así hasta que los auspicios pasan
al nuevo cónsul elegido.
La cifra de senadores se mantuvo en los 300 hasta la época de Sila. Las sesiones eran convocadas
habitualmente por los cónsules o pretores. La curia era la sede ordinaria de reunión. El ranto era
tenido en cuenta a la hora de establecer los turnos de intervenciones.

Las asambleas romanas a fines del siglo IV AC.


Las asambleas representaban diversos modos de participacion del pueblo.
Comicios curiados. Formados por el pueblo dividido en treinta curias. Habían perdido su primitivo
valor representativo. Competencias en relación con el nombramiento de nuevos sacerdotes y en los
rituales públicos de adopción.
Comicios centuriados. Organizadas por centurias.las 193 centurias incluían al conjunto de la
sociedad, distribuida en cada centuria según criterios timocráticos, no numéricos. A fines del siglo
IV AC, estaban totalmente desprovistas de competencias políticas y legislativas, pero seguían
siendo un instrumento para el reclutamiento y la organización del ejército. A mediados del siglo III
AC, estos comicios fueron reformados con la ampliación del número de centurias y relacionando las
centurias con el sistema de pertenencia a las tribus. Complemento de la actividad deliberativa del
Senado.
Comicios por tribus. Hasta el año 241 AC, siguieron creándose nuevas tribus, urbanas y rústicas.
Los latinos quedaban excluídas de las mismas. Cada tribu equivalía a un voto.
Eran competentes para elegir a los magistrados que no tuvieran imperium, votaban las leyes y
equivalían a un máximo tribunal de apelación para todo ciudadano que hubiera sido condenado.
Entendían también de crímenes contra el Estado. Ratificación previa del Senado sobre las
cuestiones a tratar.

CAPÍTULO 3. LA CRISIS DE LA REPÚBLICA DE LOS GRACO A SILA

CAPÍTULO 4. LA CRISIS DE LA REPÚBLICA EN SU FASE FINAL

CAPÍTULO 5. LA FORMACIÓN DEL IMPERIO

CAPÍTULO 6. LA CULMINACIÓN DEL IMPERIO

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