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Manuel Alejandro Ramírez García Sistemas electorales y de partidos

Licenciatura en Ciencia Política Reporte 04


Sartori, G. 2005. “El criterio numérico”, en Partidos y sistemas de partidos, 2a. edición. España:
Alianza Editorial, pp. 157-170.

La clasificación de los sistemas de partidos políticos que se basan en el número de éstos es ya


obsoleta y no contribuye a la aclaración de los fenómenos. La distinción entre unipartidismo,
bipartidismo y multipartidismo es insuficiente, por lo que han surgido nuevas propuestas como las de
LaPalombara y Weiner (ideológicos hegemónicos, pragmáticos hegemónicos, ideológicos turnantes,
pragmáticos turnantes); y Blondel (basado en resultados electorales).
Giovanni Sartori se pregunta si realmente el criterio numérico es relevante en una clasificación
de los sistemas de partido. Sugiere que sí, en tanto es un indicador del grado de fragmentación o no
fragmentación, de la dispersión o concentración del poder político. Sin embargo, existe una pregunta
más relevante que el número de partidos que existan en un sistema, sino si ese número “permite
aprehender lo que importa” (2005: 159). en este caso la respuesta es negativa si no existen “reglas
para contar”, es decir, criterios que permitan encasillar los fenómenos dentro de las categorías
establecidas.
La importancia de los partidos políticos se origina en la distribución relativa del poder pero
también en función a su posición en la dimensión izquierda-derecha. De igual manera, influye en la
grandeza o pequeñez del partido su fuerza electoral, o fuerza en escaños.
El autor propone las siguientes normas –de carácter postdictivo– para contar partidos:

1. Posibilidades de coalición: Se puede no tener en cuenta por no ser importante a un partido


pequeño siempre que a lo largo de un cierto periodo de tiempo siga siendo superfluo en el sentido
de que no es necesario ni se lo utiliza para ninguna mayoría de coalición viable. A la inversa, debe
tenerse en cuenta a un partido, por pequeño que sea, si se halla en posición de determinar a lo
largo de un periodo de tiempo y en algún momento como mínimo una de las posibles mayoría
gubernamentales.
2. Posibilidades de chantaje: Un partido cuenta como importante siempre que su existencia, o su
aparición, afecta a la táctica de la competencia entre los partidos y en especial cuando altera la
dirección de la competencia –al determinar un peso de la competencia centrípeta a la centrífuga,
sea hacia la izquierda, hacia la derecha o en ambas direcciones– de los partidos orientados hacia
el gobierno.

A continuación aparece una nueva variable que provoca lo que Sartori llama “una manera inteligente
de contar”, esto es, la fragmentación de un sistema de partidos. Este concepto hace referencia al
fenómeno de la existencia de numerosos partidos que nunca se acercan a alcanzar una mayoría
absoluta por su propia cuenta. Es por tanto que el criterio numérico pierde fuerza frente a otros, como
el criterio ideológico.
Finalmente, mientras que el criterio numérico permite construir la siguiente clasificación de
siete clases

1. De partido único.
2. De partido hegemónico.
3. De partido predominante.
4. Bipartidista.
5. De pluralismo limitado.
6. De pluralismo extremo.
7. De atomización.

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Sartori utiliza la variable “fragmentación” donde se incluye la distancia ideológica para construir una
“cartografía” en dos dimensiones en la que e puede observar el grado de dispersión –polarizada o
segmentada– del poder político: