Ingeniería constitucional comparada: Giovanni Sartori

1. INTRODUCCIÓN En Ingeniería constitucional comparada Giovanni Sartori realiza una brillante construcción constitucional usando el método comparativo, donde subraya la importancia de que la organización del Estado requiere, más que cualquier otra organización, seguir el rumbo de una estructura de recompensas y castigos, de “buenos” alicientes y “terribles” castigos y nos recuerda que cuanto más perdamos la noción de que las constituciones se deben controlar y sostener por incentivos, tanto más deberá reiterarse que la conformación de las constituciones es una tarea semejante a la ingeniería. En su último capítulo titulado ingeniería constitucional señala que la parte más importante de una Constitución no es la declaración de derechos del ciudadano, sino la estructura del Gobierno que elige cada nación, así indica que: Una Constitución sin Declaración de Derechos sigue siendo una Constitución, mientras que una Constitución cuyo núcleo y parte más importante no sea la estructura del gobierno no es una Constitución. Las Constituciones son, en primer lugar y ante todo, instrumentos de gobierno que limitan, restringen y permiten el control del ejercicio del poder político. Las Constituciones son “formas” que estructuran y disciplinan los procesos de toma de decisiones de los Estados. Las constituciones establecen la manera en que se crearán las normas; no deciden, ni deben decidir, qué debe ser establecido por las normas. Es decir, que las constituciones son, ante todo, procedimientos cuya intención es la de asegurar un ejercicio controlado del poder. Por tanto, y por el contrario, el contenido de las constituciones es y debe ser neutral. Si los constituyentes no pueden resistir la tentación de enseñar toda la panoplia de sus nobles intenciones, deberían limitar éstas a un preámbulo “programático” de intenciones y de especificaciones. Sin embargo, de allí en adelante los constituyentes deberían dedicarse sin desviaciones a lo que seriamente se les pide que hagan, es decir, a establecer una estructura de gobierno que enfrente, entre otras cosas, la necesidad de gobernar. Partiendo de la necesidad de construir una Constitución en la que lo más importante es el diseño de la forma y estructura de gobierno que enfrente la necesidad de gobernar de una forma eficaz y responsable, en laSegunda Parte del libro, titulada Presidencialismo y Parlamentarismo, analiza comparativamente los principales sistemas políticos democráticos: a) el Presidencialismo, b) el Parlamentarismo y c) el Semipresidencialismo, para intentar determinar ¿cuál es el mejor? Y llega a la conclusión de que el mejor es aquél que funcione mejor en su aplicación al caso. Por supuesto, Giovanni Sartori, no se queda en esta obviedad y realiza una propuesta muy interesante: el presidencialismo alternativo o presidencialismo intermitente. Se trata de un sistema de gobierno intermedio entre el presidencialismo y el parlamentarismo, similar al semipresidencialismo, en el que trata de conseguir un sistema de gobierno eficaz a la par que representativo y capaz de dar solución al problema de las mayorías divididas a las que se enfrenta el presidencialismo. La idea básica es tener un sistema parlamentario motivado o castigado, respectivamente, por el desplazamiento del presidente, o por el reemplazo de éste. Mientras el sistema parlamentario funcione, se le deja ser. Pero si no puede cumplir las condiciones predeterminadas, entonces se apaga el motor parlamentario y se enciende el presidencial. Así pues, lo fundamental es tener –durante el periodo de cada legislatura- una zanahoria que recompense el buen desempeño y un garrote que sancione la mala conducta. Pero la estructura constitucional del Estado, no termina en la elección del sistema político, sino que además hay que diseñar el sistema electoral que mejor se adapte a dicho sistema. Así en la Primera Parte del libro titulada Sistemas Electorales, analiza y compara los dos sistemas electorales existentes con sus diversas modalidades, a saber: a) el Sistema Mayoritario y, b) el Sistema Proporcional, para determinar cuál de ellos se adapta mejor a cada sistema de gobierno, concluyendo que el “mejor” sistema electoral es el sistema mayoritario en su modalidad de doble ronda electoral con su amplia gama de adaptabilidad o de formulaciones posibles, con la observación de que ningún sistema es el mejor en todos los casos. 2. SISTEMAS ELECTORALES Pero porqué son tan importantes los sistemas electorales, a esta pregunta Sartori responde en el capítulo III.2 Los efectos de los sistemas electorales, donde indica que el efecto que los sistemas electorales tienen sobre sus partidos, es un efecto reductor, pues o bien reduce su número, o el sistema electoral no es efectivo. Esta reducción puede ser fuerte o débil. Antes de exponer su teoría sobre el efector reductor, aclara dos aspectos importantes: a) Qué se entiende por bipartidismo y b) Qué son partidos políticos estruturados. a) ¿Cómo se cuentan los partidos? Para este fin propone dos reglas, que se resumen en lo siguiente: los partidos que cuentan deben tener potencial para formar coaliciones, o bien, potencial para presionar. Los partidos que carecen de ambos no importan y no debe contárseles. b) ¿Qué son partidos políticos estruturados? Cuando habla de sistemas de partidos políticos estructurados, Sartori sostiene que: mientras el elector vote simple y llanamente por un notable local o alguna clase de cacique local (en el contexto de personalismo

además. no habrá un sistema de partidos estructurado. el efecto del sistema pluralista sólo sería reductor para terceros partidos que no representen minorías. pero en todas las circunstancias ayudará a mantener uno que ya existe. Regla 4. sin importar los refinamientos matemáticos. No obstante. En nuestro caso. mayor será la proporcionalidad. y b) que el electorado que no se somete a la presión del sistema electoral. por lo que se acercan más a la proporcionalidad pura. En España. los partidos seguirán siendo etiquetas de poca monta. lingüísticas. En estas condiciones. es decir. 2) el multipartidismo moderado. en tanto prevalezcan estas condiciones. Una vez. contradiciendo esta cuarta regla. es decir. esto es. a largo plazo. el votante no podrá considerar al partido como un este abstracto a menos que tenga capacidad de abstracción y esto implica. establecen un umbral para la representación o atribuyen un premio. Por el contrario. no se obstaculiza la mecánica de coaliciones del multipartidismo moderado. interesadas en un problema en particular u otras a las que no se puede constreñir (y se no pueden ser representadas por los dos partidos más importantes) están concentradas en proporciones superiores a la pluralidad en determinados distritos o regiones geográficas. Así pues. Pero. que se mide por el número de miembros que elige cada distrito. En condiciones de analfabetismo generalizado es difícil que ocurra la consolidación del sistema de partidos (a menos que ocurra por motivos étnicos o religiosos). en condiciones de una . Hipótesis 1: Cuando la forma pluralista de un solo representante produce un formato de dos partidos (reglas 1 y 2). y en particular cuando se aplican a distritos pequeños. tiende a disminuir la polarización sistémica. ideológicamente opuestas. Así Holanda e Israelrealizan sus elecciones basadas en el número de representantes a nivel nacional. las coaliciones localizadas en el centro que reciben votos en la periferia. la Representación Proporcional eliminará a los partidos más pequeños cuyo electorado esté disperso en diversos distritos. como el multipartidismo moderado converge hacia la bipolaridad (competencia centrípeta) no tenderá a incrementar la polarización sistémica. Por último los sistemas de Representación Proporcional también tienen efectos reductores en proporción a su falta de proporcionalidad. Si se supone que las minorías irreductibles (si las hay) están dispersas de tal manera que caen por debajo de las cuotas. A continuación Sartori relaciona los formatos que presiden las cuatro reglas anteriores con las características sistémicas. el formato a su vez producirá la mecánica bipartidista sólo si la polarización política es pequeña. Regla 3. El factor más importante para establecer la proporcionalidad o desproporcionalidad es el tamaño del distrito electoral. No obstante. o sea. cambios bipolares en los gobierno de coalición y 3) el multipartidismo polarizado. Los sistemas de Representación Proporcional pura o relativamente pura permiten fácilmente un formato de cinco a siete partidos. cuanto mayor sea el distrito. ya que si la circunscripción electoral pasar de la provincia a la nación. y establece tres patrones sistémicos importantes: 1) la mecánica bipartidista. la alternación de dos partidos en el poder. que están concentradas en proporciones superiores a la pluralidad en determinadas provincias. un sistema pluralista tendrá efectos que detendrán el surgimiento de nuevos partidos y conservarán al sistema. No obstante. los partidos nacionalistas no tendrían potencial para formar coaliciones. como esa mecánica implica una competencia centrípeta. definida como la distancia (ideológica o de otra clase) entre los partidos importantes más alejados entre sí. La forma en que se desarrolla un sistema de partidos estructurado requiere que se muestre al votante una imagen abstracta del partido con la que identificarse. la introducción de un sistema mayoritario no conseguiría establecer un formato bipartidista al existir minorías nacionalistas. como es el caso de Izquierda Unida. esté disperso en proporciones menores a la pluralidad relativa por todos los distritos. siempre que se establece un formato bipartidista. Sin embargo. las fórmulas impuras de Representación Proporcional probablemente permitan que existan de uno a dos partidos por encima del formato bipartidista (tres a cuatro partidos). Un sistema pluralista no puede producir por sí mismo un formato nacional bipartidista. ni potencial para presionar. en España si sería posible un formato bipartidista aumentando la proporcionalidad del sistema de representación proporcional. Con una marcada polarización. En esta tipología la variable decisiva es la polarización sistémica. aclarado que es lo que entiende por bipartidismo y que son partidos políticos estruturados. en vez de aumentarla. alfabetización. establece las siguientes reglas: Regla 1. a su vez. Hipótesis 3. si se aumenta el tamaño de la circunscripción.si las minorías raciales.latinoamericano). Un sistema pluralista producirá. un aumento de proporcionalidad tendría efectos reductores. los sistemas caracterizados por la competencia multipolar. Aun así. la mecánica bipartidista no opera. un formato bipartidista es imposible –bajo cualquier sistema electoral. y los partidos opuestos al sistema. Si es así. Hipótesis 2. Regla 2. un formato de dos partidos (pero no la eternización de los dos mismos partidos) si se dan dos condiciones: a) que el sistema de partidos esté estruturado. De manera que. Por consiguiente. El formato de tres o cuatro partidos generará a su vez la mecánica del multipartidismo moderado sólo si el sistema político no está muy polarizado. el efecto del sistema pluralista sólo será reductor en el caso de terceros partidos que no representen minorías a las que no es posible constreñir. bajo condiciones de una polarización media o baja.

000 votos está representada en el congreso con dos diputados. Sartori reconoce sus grandes méritos históricos y acepta que en sus formas impuras consigue generalmente una mezcla de representación adecuada y de gobernabilidad suficiente. sino una mayoría escasa para gobernar pero suficiente para presionar e impedir que los dos grandes partidos tiendan hacia la polarización (Izquierda Unida. Simultáneamente. es decir. éste sería el sistema de doble ronda electoral con su amplia gama de adaptabilidad o de formulaciones posibles. Primero. esto es. ¿qué tan abierto o qué tan cerrado debe ser el acceso a la segunda votación? A este respecto Sartori propone una solución semiabierta o semicerrada que permita el acceso a tres o cuatro candidatos. con la observación de que ningún sistema es el mejor en todos los casos. y en segundo lugar. b) c) . aumenta la polarización sistémica. La limitación del sistema electoral en gran medida se convierte en la limitación de la distribución real de los votos. la representación proporcional por lo general tiene efectos contraproducentes. tenemos un sistema de representación proporcional impuro con una polarización sistémica baja (la distancia ideológica entre los dos principales partidos políticos. y en el “paquete extremista”. Con estas características. se conseguiría obtener un gobierno capaz de representar y de gobernar. Sin embargo. de la provincia a la nación. la segunda vez vota con plena visión de la situación. Los argumentos de Sartori para defender este sistema electoral son: a) Los demás sistemas electorales sólo dan una oportunidad. por tanto. Es comprensible que en cualquier país.000 votos obtuvo once diputados). con dos votaciones. por el mal menor). un gobierno “responsable” de un solo partido. suficiente para moderar la política y disminuir las divisiones acentuadas artificialmente. pero que pueden hacer que otro de los candidatos pierda. que en ciertas ocasiones conducen al obstruccionismo del ejecutivo mediante el chantaje de estas minorías. Con respecto a la representación proporcional. ¿cuál es el mejor sistema electoral? Los sistemas mayoritarios pluralistas son mejores. debe culpar primero y ante todo. la representación proporcional es mejor cuando se la corrige. el votante que se ve presionado a votar por su segunda o tercera preferencia (o en el peor de los casos. De esta manera no hay espacio para las negociaciones y se elimina de una vez por todas el problema. al deseo mayoritario de los demás votantes: ellos son los que lo obligan. También se concede a los partidos y a sus candidatos una libertad paralela para elegir por segunda vez. La segunda votación ocurre una o dos semanas después con base en los resultados de la primera. con 963. y éste es el aspecto más importante. Pero esto no ocu rre fácilmente. Entonces. sus efectos aumentan y pude convertirse en el beso de la muerte. por dos razones. con una polarización sistémica reducida. responsable y representativo. nos movemos del centro derecha al centro izquierda) con unas minorías ideológicas irreductibles concentradas en proporciones superiores a la pluralidad en determinadas regiones (País Vasco y Cataluña). si “tu candidato” se retira del distrito B. da dos oportunidades. la doble ronda. En España. potencial para presionar) lo que nos lleva a gobiernos de coalición. Probablemente. no puede culpar al sistema electoral por esta limitación. en su forma pura. PP y PSOE. el formato mostrará las características mecánicas del multipartidismo polarizado. PP. si la segunda votación admite más de cuatro finalistas. entonces alienta a los contendientes “chantajistas” que no tienen ninguna oportunidad de triun far. Al votar una sola vez. Si es así ¿por qué considerar que esto es una limitación? Pero no sólo se le da una segunda elección al votante. CIU y PNV o 5 si contamos IU que ha ido progresivamente perdiendo potencial para formar coaliciones y. De esta forma. En esta etapa sí haya presión sobre el votante para que vote estratégicamente por posibles ganadores. un gobierno eficaz. pagos colaterales indebidos: reparto del botín y todo tipo de oscuros favores políticos. lo cual hace que tengamos 4 partidos políticos (PSOE. sin embargo CiU con 774. a su vez. por lo que incluirá la competencia multipolar que. y sólo ella. Sin embargo. El remedio a este mal. es el de adoptar la segunda votación cerrada. admitir en ella sólo a los dos primeros lugares.fuerte polarización. Bajo estas reglas y premisas Sartori se pregunta: ¿Es posible construir un sistema electoral que a la vez cumpla completamente lafunción de funcionar y la función de representar? Es decir. retornar de la apertura de la representación proporcional a la rigidez del mayoritarismo trastorna a grupos de presión y a los hábitos políticos. el elector ejerce su derecho con poco conocimiento. Pero si se hace el cambio. cuando crean un sistema bipartidista que produce. es decir. El juego de intercambios pue de llegar con facilidad a los intercambios indebidos. tres o cuatro finalistas bastan para permitir el grado de negociación entre los partidos. a la postre. pero no se trataría de una minoría supra-representada. o por lo menos funcionan mejor. no sucedería como en los sistemas mayoritarios que no pierden el sueño por representar insuficientemente a los más débiles. que es el objeto de todo este análisis. Por otra parte. Así pues Sartori concluye que: De haber un sistema electoral que sea “mejor”. algún partido bisagra del tipo Unión Progreso y Democracia tendría un mayor peso para compensar el bipartidismo excluyente. Porque después de la primera ronda. no es significativa. el cambio de la circunscripción electoral. provocaría que las minorías irreductibles estuvieran dispersas (hipótesis 2) y se redujeran a su correspondiente representación. los partidos inician negociaciones en las que se da un intercambio racional entre ellos al acordar que “mi candidato” se retirará del distrito A. la mejor forma de hacerlo es mediante un sistema abierto de doble ronda electoral.

y se les puede dividir en extremistas. o para castigar a sus rivales más cercanos). Porque los estadounidenses tienen una maquinaria constitucional diseñada para la parálisis gubernamental. Es tan sencillo como eso. no es designado o desbancado mediante el voto parlamentario. Los partidos de extremo o radicales siguen una política caracterizada por una vasta gama de posiciones políticas. Dentro de los sistemas mayoritarios Sartori analiza el caso de los Estados Unidos y los casos de Latino América. o el Ejecutivo. El tercer criterio es que el Presidente dirige el Ejecutivo. y son los partidos que se encuentran en uno de los extremos de esa política. ¿Qué es lo que está mal en el presidencialismo latinoamericano? Juan Linz ha llegado a la conclusión de que el remedio no es –en América Latina. pero ellos no recibirán votos adicionales. B) El Parlamentarismo. y por lo mismo. la experiencia (latinoamericana) de los últimos 23 años sugiere que el sistema de doble vuelta electoral ha resultado. que Sartori llega a la conclusión de cuál es el mejor sistema electoral. En la segunda elección sus votos pueden seguir a otros partidos (para combatir males mayores. Sartori analista las principales características de los tres sistemas de políticos democráticos: A) El Presidencialismo. o bien innecesario o bien peligroso. El argumento de Linz se formuló en 1985 y su punto capital es que el presidencialismo probablemente es menos capaz que el parlamentarismo de sostener regímenes democráticos estables. para destrabarse. tenemos sin duda un sistema presidencial puro. PRESIDENCIALISMO VS. Por esto se desmoronan. Por último. quienes deben afrontar una extensión indeseada del período de propaganda política. Por lo que se refiere al sistema estadounidense. tan difícil. en una mayor parte de los casos. Una de las principales desventajas de este sistema electoral es que una segunda votación. PARLAMENTARISMO Una vez. trata de determinar cuál es la mejor forma de gobierno y en la segunda parte del libro. Los llamados partidos opuestos al sistema o partidos antisistema son muy variados. En aquellos casos en los que el presidente podría ser electo por mayoría simple sin alterar el resultado final. en aquellas circunstancias en las que el electorado está dispuesto a utilizar la segunda vuelta para formar una 'mayoría negativa'. en ella se encuentra la mayoría de los sistemas presidenciales. además de su coste económico. la utilización de este procedimiento se ha mostrado inconveniente. Por lo que se refiere al caso de Latino América. la realización de una segunda elección (con el costo adicional que ello implica) aparece como innecesaria. Cuando se cumplen estas tres condiciones conjuntamente.d) Por otra parte. Los partidos extremistas o aislados están en el límite de la intransferencia en términos de flexibilidad de la votación. potencialmente peligroso para la gobernabilidad democrática a menos que exista un sistema de partidos históricamente institucionalizado y capaz de encapsular el conflicto político. . rechazan y no reconocen su sistema político. No obstante. En este sentido. en muchas ocasiones es innecesaria y genera un gran cansancio y apatía en los ciudadanos. Y también es aquí donde éstos tienen un impresionante historial de fragilidad e inestabilidad. Sartori se olvida de analizar las desventajas del sistema electoral de doble ronda. A) El Presidencialismo. de tres factores: a) b) c) Falta de principios ideológicos Partidos débiles e indisciplinados y Una política centrada en los asuntos locales. El segundo criterio definitorio es que en los sistemas presidenciales el gobierno. simple y sencillamente. titulada presidencialismo y parlamentarismo. El hecho de que el sistema estadounidense durante mucho tiempo ha logrado resolver sus problemas no puede ocultar que una estructura de poder dividida genera parálisis y estancamientos más que cualquier otra. los rechazados por la opinión prevaleciente (en especial por su diferencia de valores). Los gobiernos son una prerrogativa presidencial: es el Presidente el que a su discreción nombra o sustituye a los miembros del gobierno. Los partidos extremistas son los que realmente están contra el sistema: proponen la conquista revolucionaria del poder.mejorar el presidencialismo sino eliminarlo del todo. el sistema de doble vuelta castiga gravemente a los partidos que se oponen al sistema establecido. Por tanto un partido de extremo no necesariamente es un partido extremista. este funciona (a su manera) porque los estadounidenses están decididos a hacerlo funcionar. defecto que surge con toda su fuerza cuando se exporta su presidencialismo. los partidos aislados son." 3. y adoptar en su lugar una forma parlamentaria de gobierno... el profesor Pérez-Liñan sostiene que ". El primer criterio definitorio de un sistema presidencial es la elección popular directa o casi directa del jefe de Estado por un tiempo determinado. los partidos no aceptados. y actúan siguiendo un modelo activista. En la medida en que puede seguir funcionado requiere. C) El Semipresidencialismo. Por otro lado. de extremo o radicales y/o partidos aislados.

Así pues.a menos que existan partidosadaptados al parlamentarismo. meced al voto parlamentario. 2. o sea. Por tanto. Pero ¿es el parlamentarismo la solución a los problemas de América latina? Según Sartori la democracia parlamentaria no puede funcionar –en cualquiera de sus muchas variedades. que engendra un sistema bipartidista. El sistema común de primer ministro. Un golpe de estado es el equivalente funcional al habitual cambio de gobierno en una democracia parlamentaria. sin esperar que en Inglaterra se produjera el resultado de las últimas elecciones británicas de 2010. lo que puede llevar a una desproporcionalidad que deje a más del 60% de los votantes sin representación. y a la mitad del camino entre ellos encontramos la fórmula del parlamentarismo controlado por los partidos. en su más digna expresión tiene el mejor ejemplo en el sistema inglés de gobierno. los sistemas parlamentarios no permiten una separación del poder entre el gobierno y el Parlamento: su característica principal es que el poder Ejecutivo-Legislativo se comparte. En Brasil los políticos se relacionan con sus partidos como partidos de alquiler. económica o social. Un matiz que es preciso señalar es que aunque no sean los miembros del partido los que le sostienen financieramente. . en el otro extremo está el tipo francés de gobierno por asamblea (tercera y cuarta repúblicas) que casi impide gobernar. 3. Las elecciones. Un sistema bipartidista. Esta afirmación de Sartori. si el dinero lo recibe y administra la oficina central y no las facciones o los individuos. en que el Ejecutivo forzosamente prevalece sobre el Parlamento. Entonces. el partido tenderá a ser disciplinado. Esto indica que el sistema de gobierno de Westminster depende de tres condiciones importantes: a) b) c) Elecciones pluralistas. si los altos dirigentes tienen control total del proceso de selección de los miembros del partido que podrán acceder a las candidaturas. El principal argumento de Sartori para rechazar el parlamentarismo en América latina es la falta de disciplina de los partidos políticos. los candidatos no se verán en la necesidad de apoyarse en grupos de interés a los que presumiblemente responderán si son electos. en los sistemas parlamentarios los partidos disciplinados son verdaderamente una condición necesaria para su funcionamiento. B) El Parlamentarismo. en caso de que no prosperasen las negociaciones con los primeros. o sistema de gabinete. porqué no resolverlo.La crítica de Linz al presidencialismo se centra en: 1. El sistema inglés supone el gobierno de un solo partido (fracasaría con un gobierno de coalición). es probable que la disciplina sea mayor. lo que a su vez presupone un sistema de distritos electorales de un solo representante. El sistema electoral mayoritario favorece un resultado de ganador único o absoluto. La rigidez del sistema impide introducir ajustes o cambios de gobierno cuando lo requiere la situación política. apoyados y destituidos. 2000). Si el partido es financieramente independiente. en el caso de los países latinoamericanos si adoptaran sistemas parlamentarios su funcionamiento sería mejor. y rechazan cualquier tipo de disciplina partidista sobre la base de que su libertad para representar a sus electores no debe ser limitada. Si este es el problema. de tipo inglés. o bien con los laboristas (258) del primer ministro Gordon Brown. partidos que han sido socializados (por los fracasos. Carencia de un poder moderador. Esto equivale a decir que todos los sistemas parlamentarios requieren que los gobiernos son designados. 1983. sobre el papel más afines. que el Parlamento es soberano. se hizo. Con frecuencia cambian de partido. Otro factor de capital importancia es el control que tiene el partido sobre las postulaciones o lo que Sartori (2002) llama el sistema electoral interno. de que el sistema de gobierno británico fracasaría con un gobierno de coalición. motivada por la elección por un periodo fijo. en las que por primera vez en 36 años surgió un parlamento sin mayoría absoluta y que dejaron en manos de los liberal demócratas (57 diputados) la llave de un gobierno. Los sistemas parlamentarios deben su nombre a su principio fundador. es decir. una larga existencia e incentivos apropiados) para ser organismos cohesivos y/o disciplinados. 4. Pero ¿cómo se corrigen a los partidos indisciplinados? El dinero es el punto álgido en donde se define la relación entre el tipo de partido y la disciplina partidista (von Beyme. Sartori. Una fuerte disciplina partidista. La existencia de una legitimidad democrática dual lleva a una situación de bloqueo entre ejecutivo y legislativo. Hay por lo menos tres variedades de sistemas parlamentarios: en un extremo está el sistema de primer ministro o de gabinete. a diferencia de los sistemas presidenciales. o bien con losconservadores (306. votan contra lo dispuesto por éste. 20 menos que la mayoría absoluta). Sartori considera que no puesto que la América Latina no tiene partidos adecuados al parlamentarismo y está lejos de tenerlos.

pero por ley lo es el primer ministro. C) El semipresidencialismo. En la tercera parte del libro. y las oscilaciones reflejan el estatus mayoritario respectivo de uno sobre el otro. El prototipo del gobierno por asamblea ha sido la Tercera República francesa. Esta apuesta decidida por el semipresidencialismo creo es una apuesta arriesgada en la medida que el único ejemplo estable y eficaz de gobierno semipresidencial es Francia. Es más. ya que son países en los que los presidentes. lo que los franceses tienen en realidad es un sistema bicéfalo. al contrario de lo que sucede en Francia. El denominador común del presidencialismo y del semipresidencialismo es un presidente electo popularmente. el semipresidencialismo sigue sin resolver el problema de la mayoría dividida. Aunque hay que hacer esta recomendación con reservas. pero los franceses lo han abandonado con alivio. un presidente que no es electo en y por el Parlamento. las más de las experiencia parlamentarias poscomunistas son del tipo asambleísta. lo cual contradice una de las tres condiciones que Sartori predica como imprescindibles para que el gobierno de Westminster no llegue al estancamiento. sino que son presidentes que cuando ganan unas elecciones presidenciales aparecen autorizados (mediante la delegación electoral) para gobernar el país como les parezca conveniente. que funciona en Francia porque los franceses están decididos a hacerlo funcionar (sobre todo después de las experiencias de la tercera y cuarta república) y cuya importación manifestará sus defectos con todas sus fuerzas en estos países. se debe reconocer que en esta fórmula el problema de las mayorías divididas encuentra su solución por el “cambio de cabeza”. en el que tienen experiencia y destreza.Finalmente se optó por la coalición entre conservadores y liberal demócratas. el primer ministro debe conseguir un apoyo parlamentario continuo. pero los más de los italianos piensan que el sistema inglés es grandioso. además. Pero aun así. Sartori sostiene que el semipresidencialismo es mejor que el presidencialismo porque el primero puede enfrentar mejor a las mayorías divididas que el segundo. Sartori opina que la mayoría de las democracias latinoamericanas (si abandonan sus formas presidenciales) caerían directamente en el asambleísmo. Finalmente. no tienen el talante que mostró Miterrand con su primer ministro Chirac. y con la firma del acuerdo de políticas de coalición no parece que este gobierno inglés de coalición vaya a fracasar. Muchos ingleses están frustrados por la camisa de fuerza de su sistema bipartidista. paralizarse por un Ejecutivo dividido en conflicto. Además el sistema de gobierno inglés ha dejado de ser bipartidista. cuyas dos cabezas son desiguales. en el segundo lo es el Parlamento. sino el de cambiar radicalmente a uno semipresidencial. El problema de la mayoría dividida sigue rondando –aunque con menor frecuencia que el presidencialismo puro. Para decirlo más claramente. recomendar a los países latinoamericanos pasar del presidencialismo al semipresidencialismo. los países que tiene intención de abandonar el parlamentarismo. es recomendar pasar de un sistema que no les funciona por el bloqueo constante entre ejecutivo y legislativo que supone la existencia de una legitimidad dual. Actualmente. Asimismo sostiene que los países que tienen la intención de abandonar el presidencialismo harían bien en optar. Por otra parte. El Presidencialismo y el parlamentarismo son mecanismos impulsado por un solo motor. en América Latina. en tanto que el . Después de 30 años de esta experiencia. más que un “cambio de cabeza” lo que se produciría sería un “corte de cabeza” del primer ministro. como señala el propio Sartori. el conflicto institucional puede desarrollarse entre presidente y parlamento o trasladarse al interior del propio ejecutivo entre el presidente y el primer ministro. a un sistema cuyo único ejemplo es fruto de un involuntario acto de brujería constitucional. el camino más fácil no es el de pasar gradualmente a un semiparlamentarismo. en el semipresidencialismo. cualquier estructura de autoridad dual puede caer en el enfrentamiento y. después de analizar las características de las diferentes formas de gobierno Sartori responde a la pregunta central del libro: ¿QUÉ FORMA POLÍTICA ES LA MEJOR? La mejor forma política es la que funciona mejor al aplicarse. ya que el semipresidencialismo deja muchos problemas sin resolver. En cambio el sistema semipresidencialista funciona basado en el poder compartido: el presidente debe compartir el poder con un primer ministro. al reforzar la autoridad de quien obtenga la mayoría. se aísl an del resto de las instituciones políticas y se convierte en los únicos responsables de “sus” políticas. a su vez. Por ello. el presidente está protegido y aislado de la interferencia parlamentaria por el principio de la división de poderes. o al menos.al semipresidencialismo. Con mucha frecuencia el motor presidencial falla al bajar a las intersecciones parlamentarias. en caso de mayoría dividida. El ejemplo más sobresaliente es la Quinta República francesa. la primera cabeza es por costumbre el presidente. Y éste es un brillante. en consecuencia. por el semipresidencialismo ya que les permitirá funcionar en un ámbito que conocen. prudentemente. titulada Temas y Propuestas. A los latinoamericanos se les aconseja que adopten el parlamentarismo. que cuando existe una mayoría dividida se produce un natural “cambio de cabeza” y prevalece el primer ministro sobre el presidente. Ciertamente. la llamada “República de los diputados”. En el primer sistema el motor es el presidente. Por tanto. Esto último nos hace regresar al problema estadounidense del gobierno dividido. Sartori diseña su propio modelo de gobierno al que llama presidencialismo alternativo. aunque involuntario acto de brujería constitucional. No hay ninguna seguridad de que esto no le pueda ocurrir al semipresidencialismo francés. En los sistemas presidenciales. pero esa desigualdad oscila del uno al otro. Los presidentes se presentan “por encima” de los partidos y los intereses privados.

Giovanni Sartori se atreve. Así pues. Tema interesante que Sartori trata más en profundidad en La política: lógica y método en las Ciencias Sociales donde advierte que el aumento relativo del poder de los tecnócratas que se observa en las sociedades modernas no implica necesariamente un aumento del poder de la tecnocracia en sí. periódicamente gobiernos de gentes que proviene de afuera del sistema (y todavía mejor si se trata de gobiernos de expertos[1]) y que compiten con los gobiernos de los políticos. Pero si así ocurre probablemente significa que la posible sanción fue efectiva. en algún régimen presidencialista sea viable y ello merece una justa valoración. el presidente sigue siendo un presidente parlamentario normal: que su legitimidad directa e independiente es. y pude ser reelegido sin límite de término. Gianfranco Pasquino.una zanahoria que recompense el buen desempeño y un garrote que sancione la mala conducta. y que el gobierno no está sujeto a un voto de confianza ni puede ser destituido por el Parlamento. Mientras el sistema parlamentario funcione. que nombra o destituye a su discreción a los miembros del gabinete. la falta de decisión" que por costumbre afligen al régimen parlamentario. y de igual manera. Esto implica que el presidente es también el jefe del gobierno. No obstante. y que puede ocurrir que no sea necesaria la alternatividad presidencial. En cambio. en tanto que a un sistema parlamentario que no funciona se le sanciona descontinuándolo. como los dos funcionan simultáneamente. sino sucesivamente. ¿qué pasa si empiezan a impulsar en direcciones opuestas y van el uno contra el otro? Aunque el sistema francés ha podido manejar al gobierno dividido. Según Sartori el presidencialismo alternativo permite a los gobiernos que funcionen y que actúen responsablemente merced a tres acuerdos estructurales: Primero. Pero si no puede cumplir las condiciones predeterminadas. Debe entenderse que durante el periodo parlamentario. asignar al presidente la función de jefe del ejecutivo desde el inicio de la legislatura. una legitimidad “reservada”. es buena en sí. se elige al presidente indirecta o directamente por una mayoría absoluta del voto popular. alumno de Sartori critica al modelo propuesto por su maestro. La idea básica es tener un sistema parlamentario motivado o castigado. Segundo. Por ello. se le deja ser. Otra crítica. La idea básica es que a un sistema parlamentario que funciona se le recompensa permitiéndole continuar. y dos si dura cinco años. cuyas máquinas no se enciendan simultáneamente. valdría lo mismo suprimirla.parlamentario no tiene la potencia suficiente en el ascenso. y dar inicio inmediatamente a la fase presidencial. respectivamente. Sartori propone que no se debe permitir recompensar con un ministerio a los congresistas que hayan conspirado en su favor. y realiza una propuesta. los retardos. Pero ¿cómo se mide la conspiración? El presidencialismo alternativo requiere una rigurosa incompatibilidad entre los cargos parlamentarios y los ministeriales. el sistema político funcionará según las reglas normales del parlamentarismo normal. o sea. . entonces se apaga el motor parlamentario y se enciende el presidencial. [1] Gobierno de tecnócratas. que cumplió su propósito. a todo Parlamento recién elegido se le permite votar para elegir a un gobierno si la legislatura dura cuatro años. Las críticas a este modelo que propone Sartori se centran en que una alianza antipresidencial haría que nunca se encendiera el motor presidencial. su periodo coincide con la duración del Parlamento (4 o 5 años). sería que el presidencialismo alternativo puede caer en la tentación de promover y apresurar su llegada al poder. que tal vez. Incompatibilidad que no sólo es una precaución necesaria sino que además. al principio. Por el contrario. por el desplazamiento del presidente. Sin embargo. lo fundamental es tener – durante el periodo de cada legislatura. el sistema que puede ser llamado presidencialismo alternativo o presidencialismo intermitente. Tercero. no puede descartarse el riesgo de tener dos motores que vayan en distintas direcciones. o por el reemplazo de éste. juzgando inútilmente complicada la propuesta de Sartori: ya que la fase parlamentaria padecería probablemente todas "las tensiones. Esto significa que bajo su primer o sus dos primeros gobiernos. ahora el papel del Parlamento se reduce al control. el semipresidencialismo es un sistema con dos motores. porque es bueno tener. Estas consideraciones motivan a Sartori a buscar un sistema con dos motores. al contrario. la función de gobernar. si y cuando los gobiernos que han funcionado con el método parlamentario fracasan entonces se cambia a un “fuerte” mecanismo presidencial por el resto del periodo de la legislatura.

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