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Introducción

En muchas ocasiones se tiene una mirada diferente hacia un tema en particular por que
somos el producto de la sociedad y nuestra cultura en el tiempo, por ejemplo en la Antigua
Grecia la eutanasia no se planteaba como un problema moral ya que la concepción de la vida
era diferente, para este pueblo una mala vida no era digna de ser vivida y por lo tanto ni el
eugenismo, ni la eutanasia complicaban a las personas ya que ellos creían que la ética era la
que forjaba el carácter para tomar decisiones que nos hagan felices.

Cicerón le da significado a la palabra como muerte digna, honesta y gloriosa.


Hipócrates representa una notable excepción: él prohíbe a los médicos la eutanasia activa y
la ayuda para cometer suicidio. Platón dice: se dejará morir a quienes no sean sanos de
cuerpo.

En la Edad Media, en donde se tenia, en muchas partes, una fuerte base religiosa la
eutanasia era considerada como pecado, puesto que la persona no puede disponer
libremente sobre la vida, que le fue dada por Dios.

Entonces podemos decir que el cambio de pensamiento es acorde a la sociedad en la que


vivimos. Lo que esta bien o no depende muchas veces de lo normal y acostumbrado de
nuestros actos en maza. Nuestro entorno individualmente forma nuestro carácter

Como queremos morir, es una pregunta que nos hicimos todos alguna ves esta claro que la
respuesta mas sensata que se dijo es rápido y sin dolor. Pero a la ves nos debemos preguntar
¿queremos morir? Si bien muchas veces afirmamos que si, lo hacemos de forma figurativa.
Por qué de seguro casi nadie quiere morir

En este punto debe haber un convencimiento verdadero de la persona para querer hacer
eso, y si asi es, debe tomar conciencia de las implicaciones y consecuencias que llevara
hacerlo.
Desarrollo

Etimológicamente la palabra eutanasia viene del griego “eu”, que quiere decir bien y
“Thánatos”, muerte que es buena muerte, o bien morir. Dicho de otro forma la eutanasia es
la forma de dar fin a una vida de forma fácil y tratando de hacerlo con el mínimo dolor
posible para la persona.

En este sentido debemos tener en cuenta que no solo se aplica cuando el paciente tiene una
enfermedad terminal sino también cuando para el mismo la vida le resulta insoportable por
los dolores que este le provoca.

El dilema ético inicia a partir de las siguientes definiciones: Suicida: el que se quita la vida.
Homicida: el que se la quita a otro(s), del cual muchos de los que están en contra de la
eutanasia se apoyan, como así también muchos toman a la vida como algo santo desde una
perspectiva religiosa, sin tomar en cuenta la voluntad de la persona los cuales, para ellos,
solo buscan una salida.

Pero debemos tener en cuenta que la eutanasia se clasifica en pasiva, activa, directa,
indirecta y suicidio asistido.

Eutanasia pasiva es la suspensión de todo tratamiento que, en casos de enfermos terminales,


sólo tenga como objetivo prolongar de forma artificial la vida.

La eutanasia activa se diferencia de la pasiva en que en este caso, lo que se pretende es


acabar con la vida del paciente, existe una omisión intencional y no se inicia o se descontinua
una medida terapéutica que sostiene la vida

La eutanasia pasiva: es dar muerte intencionalmente a otro adelantando la hora de su


muerte en caso de una enfermedad incurable.

Eutanasia indirecta: Consiste en efectuar medidas terapéuticas que tienen como efecto
secundario la muerte, como la sobredosis de analgésicos. Aquí la intención, sin duda, no es
acortar la vida sino aliviar el sufrimiento, y lo otro es una consecuencia no deseada.

EL suicidio asistido es cuando un enfermo necesita de la intervención de un tercero para


acabar con su vida, No necesariamente se trata (como en este caso) de terminales.

Teniendo en cuanta esto los que toman la postura a favor de la eutanasia se basan en la
disminución de la calidad de vida y que la vida misma ya no se considera favorable.

En este sentido es tener una buena vida, entendiendo tal como una vida soportable para la
persona. Los valores sobre los que esto gira son la dignidad y la autonomía. La autonomía
moral tiene que ver con la autorrealización de la persona. Debemos sentirnos libres sobre
nuestra salud.
Eutanasia - asesinato - suicidio

La eutanasia no es asesinato, siempre y cuando no se persiga intereses por parte del que lo
ejecuta o lo autoriza siendo este un tercero. Esto recae en un acto de originalidad, las
personas involucradas pueden disimular sus intenciones como un acto de buena fe, cuando
en realidad solo buscan beneficiarse de las consecuencias de la muerte de una persona, por
ejemplo el cobro de un seguro, heredar sus bienes, o alguna otra razón.

Tampoco es suicidio, ya que es necesario la intervención de un tercero.

Vive y deja morir

Si bien la decisión de morir es personal repercute de forma directa sobre los familiares y
allegados. Así como la decisión de terminar la vida de la persona, buscando terminar su
sufrimiento.

En muchos casos, pero no siempre, el suicidio lo podemos ver como algo egoísta por que la
persona que lo comete no siempre piensa en las personas a las cuales puede afectar, de tal
modo se puede decir que el no acabar con la vida voluntaria de una persona terminal o con
sus sufrimientos también es egoísta ya que buscamos retener a esa persona solo porque
pensamos en el sufrimiento propio al no tenerlo.

Como ya dijimos desde un punto de vista religioso podemos decir que es un acto que va en
contra de sus convicciones, ya que muchas de sus doctrinas son contrarias a la eutanasia.
Pero como contrapunto se puede decir que se promete una mejor vida si la persona es digna
de recibirla y muchos de los cuales se sienten aliviados cuando una persona fallece, estando
en condiciones lamentables, porque están convencidos de que alcanzaran ese objetivo.

Se a tenido en cuenta que para una buena moral se debe tener presente las normas que
dictan la religión y que solo asi podemos ser verdaderamente buenos, pero es susceptible a
críticas y a discusión. Debemos tomar nuestras decisiones que sean justas y felicitaste.

Siempre hay que considerar que nadie puede imponerle dolor a una persona, sin embargo
todos tenemos derecho a no sufrir mas.
Conclusión

La muerte es una etapa de la vida, y si consideramos que esta debe llegar cuando se decida
debemos respetar las decisiones de tales personas ya que todos poseemos una dignidad
intrínseca e inviolable que es universal e independiente de la situación de edad, salud, o
autonomía que se posea.

Una actuación ética por parte del personal de salud y allegados son los cuidados paliativos,
con una atención integral al enfermo terminal, que incluya los aspectos físicos, morales y
espirituales de éste y se respete su derecho a asumir su proceso de muerte.

Este debe ser parte de su ética profesional, sirviendo siempre al bienestar de las personas,
haciendo que sus vidas sean lo mas tranquila posible aunque este siguiera la muerte, y no
haya posibilidad de una buena vida.

Todos queremos una buena muerte, sin que artificialmente nos alarguen la agonía, ni nos
apliquen una tecnología o unos medios desproporcionados a la enfermedad.

Todos queremos ser tratados eficazmente del dolor, tener la ayuda necesaria y no ser
abandonados por el médico y el equipo sanitario cuando la enfermedad sea incurable.

Todos queremos ser informados adecuadamente sobre la enfermedad, el pronóstico y los


tratamientos que dispone la medicina, que nos expliquen los datos en un lenguaje
comprensible, y participar en las decisiones sobre lo que se nos va a hacer.