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Los excrementos de palomas, por su composición química, causan corrosión y oxidación en

estructuras de metal y pinturas, y diluyen progresivamente la piedra. Esto conlleva además, un


gasto importante en su limpieza y mantenimiento. Se estima que cada ejemplar produce 12 Kg
de excrementos al año.

Las estructuras de madera pueden verse dañadas por los hongos presentes en los
excrementos.

Las semillas que las aves llevan a los nidos pueden germinar y sus raíces, dañar la fachada
provocando grietas y fisuras

y prevenir posibles problemas de salud al ser considerado un animal que puede portar hasta
46 enfermedades diferentes

Clínicamente se conoce que tres enfermedades —ocasionadas por parásitos— perjudican a


aquellos que se dedican a su cuidado, tienen contacto involuntario con estas o viven en el
mismo entorno: la criptococosis, la histoplasmosis y la psitacosis.

Según análisis médicos, la criptococosis es una infección micótica, producida por hongos, la
cual se encuentra en aves salvajes que la trasladan a las palomas domésticas.

Histoplasmosis: Enfermedad respiratoria que se manifiesta con un severo daño pulmonar


acompañado de escalofríos, fiebre, tos y dolor en el pecho.

Clamidiosis: Bacteria causante de una enfermedad llamada ornitosis, que se transmite al


hombre por respirar el polvo fecal contaminado por aves que portan dicha bacteria.

Colibacilosis: Enfermedad causada por un germen llamado eschequiria colis, que se encuentra
en el intestino de los animales y del hombre, provoca fiebre, diarrea y pequeñas hemorragias
en la piel.

Salmonelosis: Asociada a comida contaminada por el excremento de las palomas que


transporta el aire.

Encefalitis de San Luis: Inflamación del sistema nervioso que causa somnolencia, dolor de
cabeza y fiebre, además puede provocar parálisis, coma y finalmente la muerte. Esta
enfermedad ataca a personas de cualquier edad, pero es especialmente fatal en las mayores
de 50 años.

Alveolitis alérgica: Llamada enfermedad del pulmón de la paloma, puede presentarse


abruptamente o en forma paulatina provocando inflamación del pulmón (alveolitis),
determinada por una reacción de hipersensibilidad a las plumas o polvo fecal; se manifiesta
con tos persistente que a lo largo del tiempo genera alteraciones en ese órgano, pudiendo
llegar a un daño irreversible.

Neumoencefalitis: Conjuntivitis, congestión, lagrimeo, dolor y tumefacción de los tejidos


subconjuntivales.

Tripanosomiasis: Los nidos de las palomas son refugio habitual de las vinchucas, insecto que
transmite el mal de chagas, por lo que la presencia de aves favorece la aparición de la
enfermedad.

Los incuban unos 18 ó 20 días conjuntamente la pareja (palomas)

Esta ave como lo describimos anteriormente es muy polémica como controversial dado su
idolatría y simpatía por muchos en especial por la parte religiosa, por ello muchas personas las
alimentan desde plazas, ventanas y jardines hasta criarlas como mascotas, como otros las
aborrecen

La realidad es que estas aves no sólo están provocando daños a las plazas o los monumentos,
sino que también se sabe que la convivencia de los seres humanos con las palomas y sus
excrementos representa un riesgo para la salud.

Las palomas, como otras especies de aves, se han adaptado al entorno urbano, anidando en
cualquier recoveco de casas, edificios, monumentos, fuentes o iglesias, y reproduciéndose en
grandes cantidades, defecan por todos lados, convirtiéndose en verdaderas plagas difíciles de
combatir. Provocan, deterioro gravemente el patrimonio artístico y arquitectónico de las
ciudades, casi cualquier superficie ocasionando manchas permanentes, oxidación y corrosión
prematura de las estructuras de metal afectadas, destruyen árboles, plantas jóvenes de
jardines, e incluso, pueden provocar obstrucciones en canalizaciones, por lo consiguiente
goteras y humedades. Degradan las fachadas, corroen dañando la pintura de los carros,
deterioran el mobiliario urbano, en general daña cualquier zona dando un aspecto bastante
sucio y maloliente. Además, las heces junto con las plumas, son un foco de microorganismos y
parásitos que pueden contaminar tanto alimentos, como suministros de agua, atrayendo
incluso otras plagas