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LOS CRITICAL LEGAL STUDIES

Entre los años sesenta y setenta, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Yale (Estados
Unidos), surgió un movimiento intelectual, jurídico y político denominado Critical Legal Studies
(CLS), dentro de sus integrantes más importantes encontramos a Duncan Kennedy, Mark
Tushnet y Roberto Mangabeira Unger. Los CLS según Duncan Kennedy fueron una red, un
grupo de personas que estaban en estrecho contacto entre sí, que compartían cierta voluntad
de conocer y discutir el trabajo de los otros, y su principal postura política es la izquierda.[1] El
pensamiento de los CLS se basó en el realismo jurídico, ellos plantearon una crítica interna de
la razón jurídica estadounidense de los años sesenta y setenta donde se inmiscuyeron en el
estudio de la desigualdad social, el feminismo, el multiculturalismo, la educación jurídica, entre
otros temas.

Juan A. Pérez Lledó resume los principales postulados se los CLS de la siguiente manera:

Énfasis en la dimensión histórica y social del derecho, entendiendo a este último como una
autonomía relativa.

Defensa de la interdisciplinariedad frente a la exclusividad de la dogmática jurídica.

Acento en la dimensión política del derecho y del discurso jurídico contra su supuesta
neutralidad valorativa.

Reconocimiento del carácter ideológico del derecho y de la necesidad de “poner al descubierto


el sentido político de la práctica cotidiana de los jueces y juristas, que construyen el Derecho
mientras se ven a sí mismos como un instrumento del mismo” (así lo sostiene Duncan
Kennedy).

Ambivalencia en su postura respecto del derecho, al que se critica como factor de


conservación del status quo y, al mismo tiempo, se le aprecia como instrumento de
transformación.[2]

Los CLS señalan que en la Facultades de Derecho existe la tendencia a formar abogados con
un perfil empresarial, que consiste en entrenarlos para trabajar en favor de los intereses de las
grandes corporaciones, sin tomar en cuenta la agenda social que suelen compartir estos
grupos. Ante esta situación los CLS han propuesto que la formación del estudiante de Derecho
posea conocimientos en las humanidades, para formar en ellos un pensamiento crítico, que
busque ir más allá de una visión corporativista del derecho. Además consideran que existe una
relación estrecha entre la política y el derecho, por lo que suelen alentar a los estudiantes a
otorgarle un peso influyente a sus creencias morales y políticas sobre lo que estudian, su idea
es que canalicen esas creencias para que otorguen una influencia real en su práctica
profesional, también, consideran que el activismo jurídico y político es la base para cambiar el
sistema legal.

Asimismo, consideran que la enseñanza de las materias teóricas como teoría del derecho,
filosofía del derecho, argumentación jurídica, entre otras, debe estar dentro de las asignaturas
jurídico-positivas (derecho civil, penal, mercantil, etc.)[3] lo que le permitirá un estudio
integral del derecho.
Fuentes de información

Brix, Brian H., Diccionario de teoría jurídica, Trad. Enrique Rodríguez y Pedro A. Villareal, IIJ-
UNAM, México, 2012.

Courtis, Chistian (comp.), Desde otra mirada: textos de teoría crítica del derecho, segunda
edición, Eudeba, Buenos Aires, 2009.

Kennedy, Duncan. Nota sobre la historia de CLS en los Estados Unidos, Doxa, núm. 11,
Universidad de Alicante, 1992.

Vázquez, Rodolfo. Teoría del derecho, Oxford, México, 2008.

Citas:

[1] Véase “¿Son los abogados realmente necesarios? Entrevista a Duncan Kennedy” en Courtis,
Christian (comp). Desde otra mirada: textos de teoría crítica del derecho, segunda edición,
Eudeba, Buenos Aires, 2009. pág. 580 y ss.

[2] Citado por Vázquez, Rodolfo. Teoría del derecho, Oxford, México, 2008. Pág. 185

[3] Véase Vázquez, Rodolfo. Op. cit. pág. 187