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Universidad autónoma de Sinaloa

Facultad de psicología
(Modalidad semi-escolarizada)

Practicas psicológicas I

Alumna: Xitlaly Anayancy Herrera Corrales

Tutor: Juan Leonardo Valenzuela


Marco teórico

La psicoterapia es una forma de intervención social que busca la mejora de la salud


del paciente, cliente o consultante que la solicita.

Es un proceso de tratamiento que promueve el logro de cambios o modificaciones


en el comportamiento, la salud física y psíquica, la integración de la identidad
psicológica y el bienestar de las personas o grupos tales como la pareja o la familia.

Este tipo de terapia es impartida por un profesional de la salud, principalmente un


psicólogo, que puede abordar los diferentes trastornos psicopatológicos, habiendo
realizado una formación específica en el área de la psicoterapia.

Existen muy diversos marcos teóricos desde donde se puede desarrollar una
psicoterapia exitosa, es decir, que lleva un cambio positivo y duradero en la calidad
de vida de quien solicita esta atención.

Las principales modalidades psicoterapéuticas son las siguientes:

 Línea psicoanalítica o psicodinámica.


 Línea conductual y cognitivo-conductual.
 Línea humanista-experiencial o existencial-fenomenológica.
 Línea construccionista y sistémica.
 Línea constructivista.
 Línea transpersonal.

El objetivo de la terapia depende de la valoración que se haga del paciente, tomando


como referencia la disciplina psicológica de la que surge dicha intervención.

Existen diversos libros en los que se nos presentan diferentes formas de cómo debe
llevarse a cabo la relación paciente/ terapeuta. El libro titulado ´´El orientador
experto: un modelo para la ayuda sistemática y relación interpersonal´´ del
autor Gerard Egan, es un ejemplo de ello. Este libro está basado en tres puntos
clave, los cuales son el trabajo Carhuff, quien sugiere que el mejor modo de
tratamiento es el adiestrar directa y sistemáticamente al orientador en las destrezas
que necesita para vivir más efectivamente. Estas incluyen tanto las relaciones
humanas como las destrezas para la solución de problemas.

Incluye también la teoría de la influencia social, que pone como premisa inicial que
toda acción o conducta en el ambiente social de la persona tiene una consecuencia
influyente en su conducta.

El último punto clave que maneja como uno de los principales pilares es la teoría
del aprendizaje, desde el modelo conductista.
El modelo de orientación está enfocado hacia las metas, hacia los objetivos, desde
una perspectiva en su mayoría empírica y sistemática.

En el primer capítulo Egan nos habla de un modelo de trabajo para la ayuda, basado
en los trabajos de Carhuff. Señala los momentos a través de los cuales oscila el
proceso de ayuda, como las destrezas básicas que el orientador debe formar en
cada fase del modelo con el objeto de lograr la efectividad en cada etapa. La ayuda
es una acción y una conducta, o bien, un comportamiento social, con un cambio en
el cliente, y el orientador es un agente de cambio en un proceso colaborativo de
influencia social.

Las destrezas y técnicas a demostrar en el proceso de ayuda por parte del


orientador, son principalmente, el prestar atención, comunicar la empatía precisa,
respetar, ser concreto y autentico. Aunque utilizado en terapia, algunos de estos
elementos que menciona el autor, un paraprofesional o una persona adiestrada
hacia la orientación basada en el modelo que presenta el libro, no siempre dispone
de una preparación tan completa como le ofrece la psicoterapia, pero según mi
opinión, la mejor manera de ayudar a la persona que lo solicite en prepararse a
través de ambos aspectos a fin de lograr una ´´fusión de preparaciones´´.

Egan menciona y sintetiza también las fases del modelo de ayuda que se propone
en el libro:

En la etapa número 1, el orientador responde al entorno del cliente con la meta de


ayudarle a completar su autoexploración, como objetivo básico.

En la etapa número 2, el orientador hace uso de las habilidades de empatía


avanzada, el propio descubrimiento, la confrontación, la proximidad para ayudar al
cliente a mantener la vista en un panorama más objetivo de él mismo y que se
produzca el insight para que el paciente pueda darse cuenta de que debe cambiar
su conducta, así mismo, el orientador prevalece como una fuente de soporte para
el cliente mismo.

También se nos presentan las características de un buen orientador. Entre las


características a mencionar se encuentran: el atender cuidadosamente a la otra
persona a la cual se le está prestando la ayuda, y escuchar sus mensajes verbales
como no verbales. Asimismo el buen orientador distingue la discriminación de la
comunicación, las cuales son cosas distintas, es decir, un buen discriminador como
orientador es la persona que logra comprender o entender varios componentes
sociales, además, puede entenderse a sí mismo y estar en contacto con su persona,
percibe lo que ocurre en el ambiente en el que se encuentra y tiene un nivel alto de
empatía, de manera que puede ponerse en el rol de la otra persona, dándose cuenta
de los problemas que la otra persona tiene, que programas de acción pueden
beneficiar a la otra persona.

Kaul y Parker (1971) sugieren que un índice de éxito en la orientación es la


adquisición del cliente de un nuevo esquema conceptual para entender su conducta.

En conclusión, el orientador experto es un modelo que se caracteriza por ser


direccionado, progresivo de complejidad creciente; centrado en la persona más que
en el problema.

El modelo propone una fase de pre-ayuda y tres etapas correspondientes a:

 Etapa 1: respondiendo vs autoexploración.


 Etapa 2: entendimiento integrativo vs auto-entendimiento dinámico.
 Etapa 3: facilitando la acción actuando

Cada etapa exige del orientador destrezas específicas, a la vez que propone metas
específicas a la persona o cliente que recibe la ayuda.

Resalta la importancia de los valores como una herramienta significativa para


ayudar a otra persona a que cambie su conducta.

Otro de los autores que nos ha presentado un tipo de terapia en particular ha sido
Carl Rogers, con su terapia centrada en el cliente esta tiene sus raíces en la
terapia de Rank. Está constituida sobre una base de observaciones minuciosas,
intimas y especificas del hombre en relación con su entorno.
Este tipo de terapia puede llegar a ser aplicada de diferentes formas, un ejemplo de
ello son la terapia de juego, terapia grupal, área educativa y área organizacional.
La actitud del consejero debe ser coherente y debe comprobar continuamente los
propósitos o la hipótesis con la técnica o instrumento que se utiliza.
El consejero debe de adoptar cierto papel para que el paciente se sienta realmente
escuchado.
Escuchar es una de esas habilidades que todo el mundo piensa que tienen, pero
pocos lo hacen en realidad. Rogers introdujo una técnica conocida como Reflejo. El
terapeuta escucha al cliente y refleja los pensamientos y sentimientos significativos
diciendo al cliente lo que les oyó decir.
Debe ser una autentica comunicación de comprensión y preocupación. Hoy en día
el reflejo es una parte de lo que se denomina una escucha activa.
Rogers cree que el trabajo del terapeuta no es tanto hacer esto o aquello, sino
´´estar´´ de cierta manera para el cliente. El habla de tres cualidades que el
terapeuta debe exhibir durante las sesiones de terapia:
1. Debe ser congruente. Básicamente esto se reduce a ser honesto, no ser
falso. Rogers estaba preocupado en particular de que el terapeuta debe ser
honesto en lo que respecta a sus sentimientos. Sintió que los clientes
siempre pueden sentir cuando estas fingiendo, por lo que, con el fin de
generar confianza en la relación terapéutica, la congruencia es una
necesidad.
2. Debe ser empático. El terapeuta debe ser capaz de identificarse con el
cliente, entendiéndolos no tanto como psicólogo sino como una persona que
también ha visto parte de sus problemas. El terapeuta debe ser capaz de
mirar a los ojos del cliente y verse a sí mismo. La escucha activa es la forma
en que el terapeuta puede mostrar que él o ella está tratando de entender al
cliente.
3. Él o ella debe mostrar al cliente una consideración positiva incondicional.
Esto no significa que el terapeuta tiene que armar al cliente, o incluso como
ellos. Significa que debe respetarles como ser humano, y no juzgarles. Esta
puede ser la cosa mes difícil de hacer para un terapeuta, pero Roger dice y
cree que solo sintiendo respeto puede mejorar un cliente.

Otra de las obras de Carl Rogers, ´´El proceso de convertirse en persona´´ es


otro de los escritos en que el autor nos presenta diferentes características que debe
presentar un psicólogo.
Este libro aborda el tema de la psicoterapia desde un punto de vista accesible y apto
para todo tipo de lectores, por lo que resulta ser una lectura de fácil comprensión.

Rogers nos dice que el terapeuta no debe ser alguien que ´´cure´´ a una persona
que está enferma, como actualmente se llega a creer; sino más bien debe ser una
persona que sepa comprender a su cliente, convertirse en algo así como un asesor
para la otra persona.

El autor también asegura que el protagonismo en la terapia debe caer


exclusivamente en el paciente y no en el terapeuta, como consecuencia el asesor y
asesorado emprenden una búsqueda de sí mismo que los lleva a desarrollar un
dialogo comprometido, el cual llega a ser emocionantemente intenso y de curso
impredecible, mediante el cual el paciente, a partir de ahí, pasa a vivir una especie
de maduración efectiva, a través de sucesivos procesos que rescatan e integran la
totalidad de sus experiencias vividas, lo que le permite convertirse así en persona.
Carl Rogers nos dice textualmente ´´si el terapeuta escucha y acepta los
sentimientos del cliente, el cliente de a poco será capaz de oírse a sí mismo, oyendo
mensajes provenientes de su interior, percibiendo su rabia, su ira, su amor, sus
miedo, abriéndose más y más a lo que ocurre en él, hasta llegar a percibir
sentimientos que siempre negó y reprimió, abriéndose a esos sentimientos que le
parecían ten terribles, desorganizadores, anormales y vergonzosos, que nunca
antes había sido capaz de reconocer…´´

Como efecto de la terapia, Rogers nos dice que el cliente reorganiza la percepción
que tiene de sí mismo, se libera de una concepción de sí mismo como una persona
inaceptable, indigna de consideración, y obligada a vivir según normas de otros,
conquista progresivamente una concepción de sí mismo como una persona de
valor, autónoma, capaz de fundamentar sus propios valores y normas de acuerdo a
su propia experiencia, desarrollando una actitud mucho más positiva hacia sí
mismo, se torna menos defensivo y por ende, más abierto a su propia experiencia
y a los demás, sus percepciones se tornan más realistas y diferenciadas. Disminuye
la distancia entre lo que es y lo que desearía ser, ya que también reduce la tensión,
el malestar psicológico y la ansiedad, gracias a esto; percibe a los otros de modos
más realistas y los acepta.

En el libro de Bioenergética de Alexander Lowen relaciona la energía física con


el estudio de la personalidad humana, es una terapia dirigida al cuerpo, el menciona
que nuestra energía y emociones se encuentran bloqueadas, lo que nos impide
externar nuestras emociones y sentimientos, todo esto mostrándose reflejado en
diferentes posturas en el cuerpo humano, lo cual por medio de observación y
descripciones detalladas de un paciente es fácil identificar el tipo de personalidad
que tiene una persona.
Menciona lo que es entender la personalidad humana en términos del cuerpo y sus
procesos energéticos. La vida de un individuo es la vida de su cuerpo.
Define a la bioenergética como “una técnica terapéutica, cuyo objeto es ayudar al
individuo a recuperarse juntamente con su cuerpo y a gozar en el mayor grado
posible de la vida corporal. En este campo de interés sobre el cuerpo se incluye la
sexualidad, que es una de las funciones básicas. Pero además comprende las
funciones fundamentales todavía de respirar, moverse, sentir y expresarse así
mismo. El que no respira profundamente reduce la vida de su cuerpo. Si no se
mueve con libertad, restringe la vida de su cuerpo. Si no siente en pleno, limita la
vida de su cuerpo. Y si esta constreñida u obstaculizada la expresión de sí mismo,
queda disminuida la vida de su cuerpo”. (Lowen, 1986)

Fue en el año 1956 cuando Alexander Lowen, Pierrakos, Walling y Alice Landas, le
dieron origen a la terapia bioenergética de manera formal.

Lowen dice que la vida está orientada principalmente en la búsqueda del placer,
que es lo que estimula la vida y el bienestar del organismo, pero con el impulso de
tratar de alcanzar esta sensación también existe el dolor al momento de forzar al
organismo creando estados de ansiedad, la única manera de evitarnos ese dolor es
creando una barrera de defensa contra este impulso y el individuo se suprime y así
evita el dolor, pero tampoco alcanza la sensación de placer por lo tanto, por lo que
ocurre dentro de él se determinan las expresiones corporales. nos ofrece en su libro
las estructuras del carácter en el que podemos definir cada personalidad de acuerdo
a la posición física de un cuerpo humano.

Estructura de carácter esquizoide, menciona que son personas retraídas, y se da


la impresión como si no habitara en su mismo cuerpo y sin emociones, solo vive
instalada en su mente por lo cual son personas muy racionales e intelectuales,
presentan tendencia a retirarse hacia dentro de ellos mismos con lo cual pierden el
contacto con el exterior. Su condición bioenergética es que su energía está
concentrada en el área central de su estructura, la energía se retira de sus
estructuras periféricas del cuerpo, o sea, sus áreas de contacto con el exterior
(rostro, manos, pies y genitales). Dice que la carga que tiene comprimida es
explosiva y puede explotar de forma agresiva o violenta. Tiene un cuerpo estrecho
y contraído, presentan tensión en el cráneo, hombros, pelvis y piernas. Presenta
tendencia a evitar las relaciones íntimas y sentimentales.

Estructura de carácter oral, presenta rasgos típicos orales de la infancia, es decir,


tiene un sentido débil de pertenencia, tendencia a vivir apegado a los demás, tienen
la necesidad de que vean por él, lo cuiden, atiendan y sostengan, en pocas palabras
presenta una dependencia exagerada. Está en un estado de baja carga, es decir, la
energía fluye, pero débilmente. Presenta un cuerpo largo y flaco de apariencia frágil,
la falta de energía o fuerza es más notorio en la parte inferior del cuerpo. Es como
si no pudiera sostenerse sobre sí mismo, con una sensación interna de vacío por lo
tanto busca de manera constante quien lo satisfaga. Desilusión o frustración en la
vida temprana en busca de contacto, calor o protección.

Estructura de carácter psicopático, se presenta con una negación de


sentimientos, en este el ego o la mente se vuelve contra su cuerpo y sentimientos.
Tiene un afán de alcanzar el poder y presenta necesidad de dominar y controlar a
los demás, o se impone de manera violenta o usa los modos seductores. La energía
se desplaza más hacia el extremo superior (en los agresivos) lo que le da el aspecto
de dominancia, por lo tanto, es más grande, la cabeza esta tensa y se le domina el
cuerpo de una manera tensa. Da la impresión de estar ampliado lo cual corresponde
a su yo con una imagen ampliada de sí. El cuerpo del seductor es más regular y sin
apariencia de estar ampliado. Estas personas necesitan tener a quien controlar y
dominar, hacer que dependan de el para cubrir su misma necesidad de
dependencia, tienden a querer ganar siempre ya que no soportan ser derrotados.
Estructura de carácter masoquista, este se refiere al individuo que se queja de
ser sumiso, pero sigue siendo sumiso, en su nivel emocional interior muestra
sentimientos de rencor, negativismo, hostilidad y superioridad. Sus músculos
poderosos y macizos frenan cualquier manifestación directa, y solo permiten dar
salida a las lamentaciones y las quejas. La energía está muy bien cargada en todas
las áreas, pero al mismo tiempo se encuentra retenida y a causa de esto dificulta la
descarga y el desahogo, no es muy expresivo. Presenta cuerpo bajo, recio y
muscular, su piel suele ser morena debido a su estancamiento de energía. Esta
persona se frena y reduce su agresividad, se limita por lo tanto solo sobresale el
lamento y la queja. Es provocativo para arrancar en las demás reacciones fuertes.

Estructura de carácter rígido, hace alusión a su concepto de rigidez, son


individuos rígidos y tiesos, con orgullo. Elevan su cabeza y sostienen recta la espina
dorsal. Estas personas presentan miedo a ceder porque para ellos es rendirse ante
los demás, por lo tanto, esta rigidez que presentan es como un mecanismo de
defensa. Presenta la carga muy fuerte en todos los extremos y están en contacto
con el centro, permite la circulación de emociones, pero se limita a sus expresiones.
es como si estuviera lleno de vitalidad vibrante. Su cuerpo es bien proporcionado y
armonioso en todas sus partes. Son personas ambiciosas y agresivas, ellos
consideran que ser pasivos es volverse vulnerables ante el mundo.

Todas estas características nos van a facilitar la identificación del individuo en


carácter adecuado, muchas veces puede tener rasgos de más de uno de ellos, pero
siempre habrá un carácter predominante.

Así como también en el libro Análisis transaccional, Eric Berne por medio de su
aportación aprendemos a identificar al individuo en lo que el describe como estados
del Yo (Padre, Adulto, Niño) los cuales son estados conscientes en la persona,
coherentes en pensamiento y sentimientos.

Berne comprende la personalidad de una persona por medio de estos estados, y


sus transacciones por estos, en su explicación de esta teoría que expone en su libro
detalla como un individuo pasa de un estado a otro con facilidad y como este se
comunica desde cada uno de ellos, estos cambios son notorios en su postura, de
punto de vista, de voz, el vocabulario y otros cambios en el comportamiento. Define
al estado del Yo como “un sistema de emociones y pensamientos acompañado de
su conjunto afín de patrones de conducta". (Berne, 1964,1987).

Padre: "una serie de sentimientos, actitudes y pautas de conducta que se asemejan


a los de una figura parental ". (Berne, 1964,1987). Es un estado en el que un
individuo siente, piensa y se comporta como lo haría una figura paternal, en el que
pide que todo se haga como se debe hacer y de una forma autoritaria. Establece
las normas, valores y juicios que suele aportar una figura paterna.

Adulto: "caracterizado por una serie autónoma de sentimientos, actitudes y pautas


de conducta adaptadas a la realidad actual". (Berne, 1961, 1976). Cuando un
individuo asume esa responsabilidad y un pensamiento objetivo, es racional y
realista, de ideas acertadas. Se presenta un razonamiento lógico.

Niño: "una serie de sentimientos, actitudes y pautas de conducta que son reliquias
de la propia infancia del individuo". (Berne, 1961,1976). Las actitudes que toma una
persona, comienza a expresar y a sentir en modo infantil, se es impulsivo, natural,
espontaneo y se comporta de acuerdo a toda la experiencia en la infancia.

Berne dice que estar en estos estados puede ser oportuno en algunas ocasiones,
por ejemplo, se puede adoptar la actitud de Niño cuando estas en contacto con
algunos niños y comportarte de acuerdo a ellos para establecer una relación, jugar,
etc. Así como adoptar el rol de adulto al momento de establecer una relación o
conversación seria, tomar alguna decisión, o mirar la realidad objetiva en algo. Estas
adopciones se juegan en las transacciones con otras personas, pero, al momento
de establecer una conversación con otra persona es importante determinar la actitud
que tendremos y procurar que sea en el estado del yo adecuado.

Una persona es capaz de mantener separados estos estados, y que es sano


mantener los 3. Porque al momento de excluir uno de ellos, por ejemplo, el Niño, se
puede perder todo aquello que lo hace disfrutar la vida, divertirse, jugar, etc. Cuando
se excluye al Padre podría llegar a vivir sin esas normas y reglas, o la manera de
hacer las cosas correctas como lo haría un padre con su hijo.

Al momento de establecer contacto con otra persona se pueden dar las llamadas
transacciones cruzadas, donde se puede hacer un estímulo Adulto-Adulto, pero la
respuesta podría ser Niño-Padre, en este caso se puede dar una confusión en la
conversación. De lo contrario si se da una conversación Adulto-Adulto y se responde
de la misma manera, es una transacción complementaria, y de esto puede surgir
una conversación esperada y fluida.

De esta manera se establecen las relaciones con nosotros mismos y con los demás,
y muchos de nuestros conflictos se derivan a que adoptamos estrategias basadas
en estos estados sin darnos cuenta ya estamos actuando y respondiendo al otro
con alguna de las tres formas, infantil, adulta o de padre.
Así mismo, Eric Berne posteriormente nos ofrece el libro Juegos en que
participamos en el cual nos explica cómo es que por medio de estas transiciones
que hablaba anteriormente se dan en la vida cotidiana, en una conversación en
donde para alguien sin idea alguna, pueden pasar desapercibidas.

Estos patrones de conducta pueden parecer de lo más normal, pero, como decía
antes, crean confusión y dificultades al interactuar con alguien más. Siempre
estamos jugando juegos, adoptamos roles con los cuales pretendemos obtener
algo, terminamos dominando o manipulando sentimientos de alguien en particular.
Siempre estamos en uno de los roles buscando algo que, sin decirlo, sin pensarlo
lo estamos pidiendo por medio de estos comportamientos.

Tenemos el rol de víctima, salvador y perseguidor, donde por ejemplo una hija
puede sentirse sufriendo por algo, pero actúa en modo manipulador, hacia otra
persona para obtener algo que busca, entonces se victimiza, se piensa que todo es
injusto para ella, que no puede hacer algo y necesita alguna ayuda, empujando a
los otros dos roles a responder, y el salvador, es por ejemplo la persona que hace
todo lo necesario por apoyarte aun cuando sobrepase por encima de lo que puede
hacer. Y el tercero, perseguidor podría describirse como la persona mala, el
agresivo, el que es el malo del cuento, o alguien controlador que no ayuda.

Podemos observar las dinámicas relacionales de una manera objetiva, en donde


nosotros podemos darnos cuenta del rol que estamos jugando. Todos estos juegos
que nosotros empleamos, pueden ser aprendidos por generaciones pasadas como
de los padres, es decir, son comportamientos aprendidos, y los vamos repitiendo e
incluso se pasaran a generaciones siguientes. En el fondo lo único que buscamos
es ser reconocidos, es ser amados, sentirnos importantes para los demás.

Todo proceso en la comunicación tiene que ver mucho en como procesamos la


información, como la entendemos y como la compartimos, Peter Young en su
aportación con el libro el nuevo paradigma de la PNL busca abrirnos ese campo,
el cómo se dan estos procesos en el lenguaje, como procesamos la información
recibida y crear una sensación de realidad en nuestra mente.

Peter afirma que las palabras son símbolos, que las combinamos para crear
significados y así comprender la realidad que nos rodea y describir aquello de lo
que ya tenemos conocimiento. Menciona también el poder que presentan las
palabras para crear en nosotros diversos sentimientos, de cómo abrimos nuestra
mente hacia nuevos conceptos y vamos conociendo diversas formas de
comunicación.
Se menciona que los problemas que presentamos por lo regular surgen por que al
momento de utilizar el lenguaje no sabemos establecer la relación en la
comunicación, y fallamos al querer darle un significado a lo que decimos o lo que
nos dicen. Y una de las formas para evitar esto y tener una comunicación excelente,
requiere una flexibilidad para escuchar y poner atención al otro. Lograr establecer
una sintonía con el otro, compartir la realidad de ambas personas y minimizar las
diferencias, hace que entremos en una comodidad con la compañía de esa persona
con la que nos comunicamos y de esta manera puede fluir un dialogo armonioso.

De acuerdo con Peter Young la PNL consiste en explorar nuestra realidad personal:
los marcos perceptivos, los modelos de realidad y las visiones del mundo que
influyen en el modo en que nos comportamos, nos relacionamos y pensamos.
En pocas palabras es el estudio de la estructura de la experiencia subjetiva.

Las tres nociones que constituyen la PNL pueden ser explicadas de la manera
siguiente:
P – Programación
Repetición de secuencias de comportamiento y patrones de pensamiento que nos
pueden ayudar o perjudicar.
N – Neutro
El cuerpo-mente: estados y modo en que funciona
L – Lingüística
El lenguaje que utilizamos para describir y clasificar al mundo. Extraer sentido a las
experiencias y en comunicarnos.

También nos habla de cómo funciona el lenguaje y como lo utilizamos, podemos


mejorar nuestra manera de comunicarnos cuando ya conocemos como funciona
este. En el libro Young nos proporciona herramientas para hacer más clara la
comunicación y modificar las experiencias. Así menciona que existen dos procesos
básicos codificar y descodificar, de estas dos maneras nosotros realizamos
procesos para crear símbolos para la comunicación y construir y damos sentido a
lo que otras personas nos comunican.

También nos menciona como percibimos el mundo de una manera o de otra, como
creamos significado de nuestro entorno y le damos el sentido de acuerdo a nuestro
aprendizaje, el nombrar algo nuevo, una mascota o cosas, dar ese significado por
medio de codificaciones y la individualidad que adquieren.
La continuidad establece que siempre estamos aprendiendo, siempre estamos
creciendo y vamos cambiando conforme el tiempo, que nuestra mente evoluciona y
no pensamos como 10 años atrás, ni en 30 años adelante pensaremos como
pensamos en la actualidad.

Peter Young nos ofrece muchas técnicas y procesos para mejorar el lenguaje y la
comunicación, establecer relaciones adecuadas. De esta manera nos abrimos aún
más los métodos para establecer una relación con los demás, y saber cómo aplicar
estos a la práctica, mejorar nuestro criterio y evitar confusiones al momento de darle
un sentido a lo que un paciente nos estará comunicando. Todo es con la intención
de comprender la cantidad de información que siempre estamos recibiendo.

Claudio Naranjo, en su libro La vieja y Novísima Gestalt: actitud y practica de


un experiencialismo ateorico, nos habla de cómo es, como se desarrolla una
actitud de autenticidad, un creer en la conciencia del momento, en la creatividad y
en la comunicación genuina que Fritz Perls tomó como actitud de vida.

La traducción del alma (no del esqueleto) de la Gestalt viene a cubrir un hueco:
reflexionar sobre ´´un intuicionismo que se reconoce como tal´´. La terapia se
aprende viéndola impartir, participando en ella y supervisando, y como cuarto
componente: la explicación por parte del terapeuta de su ´´Porqué´´, sus estrategias,
sus procesos emocionales y sus azares; queda claro que la teoría es la explicación
de la práctica.

El proceso terapéutico descansa por parte del paciente en factores como la toma
de conciencia y espontaneidad, mientras el terapeuta contribuye con el estímulo y
apoyo de la expresión genuina para confrontar lo disfuncional, como estrategia.
Las técnicas constituyen la expresión practica de las ideas que caracterizan un
sistema dado. La terapia Gestalt es un sistema construido sobre el entendimiento
intuitivo sobre la teoría.

Una actitud esencial de la terapia gestáltica es el estar consciente y la


responsabilidad, estar presente aquí y ahora. Es muy importante tener una actitud
de respeto por las personas, más allá del intento por forzar cambios. La aceptación
lleva al crecimiento, más bien al establecimiento, la vida es un proceso y vivirla lo
que se necesita para fluir y aquí la importancia de tomar conciencia y hacerse
responsable y aquí es donde se da la teoría paradójica del cambio; no necesita
buscar lo que no es y viviendo la experiencia de ser, mientras el terapeuta se
encarga de encontrar el equilibrio entre el apoyo y la frustración.
Para la Gestalt, las resistencias no deben ser destruidas, solo es importante que las
veas para que el paciente tome responsabilidad y elija si continua en ella i no. Otra
actitud importante es cuidad de no dejar la sesión para explicaciones,
justificaciones, etc.; es más valiosa la acción que las palabras, la experiencia más
que los pensamientos.

En Gestalt, mucho de lo que deseamos son sustitutos ambientales de lo que


rechazamos en nuestro ser. Ayudar, puede ser el principal obstáculo para el
crecimiento. Como terapeuta, se debe de tener muy en cuenta esto.

Los consejos pueden ser proyecciones, para el terapeuta gestáltico, son


manipulaciones sutiles que ayudan a justificar y a evitar la responsabilidad de
sentimientos y reacciones. La manipulación nos aparta de lo que somos; cuando
estoy en la manipulación, es seguir en el círculo de querer de querer controlar y no
me permite observarme o hacer conciencia de lo que soy yo y manipulo a favor de
mis deseos sin llegar a ver lo que rechazo de mí y busco aceptarme a través de la
aceptación de los otros.

Para que pueda darse la confianza básica es muy importante tener una actitud
congruente, honesta en nuestra vida personal, por eso es muy importante el proceso
personal y depositarse en la terapia propia con honestidad, con ello lograr ser un
buen terapeuta y poder guiar al paciente, respetar su ritmo, no forzar cambios y que
utilice su propia energía.

Para propiciar la experiencia directa, la terapia Gestalt da más valor a la acción que
a las palabras.

El termino actitud es adecuado en el sentido de que denota una actitud global,


sugiere más bien el área de una filosofía de vida que una conducta técnicamente
arraigada, implicando aspectos afectivos, cognitivos, conductuales. No es cuestión
de cambiar creencias, ni como imitación de la conducta, sino una experiencia de
presencia, atención y responsabilidad y así mismo experimentar al otro. El proceso
terapéutico consiste en la transmisión de una experiencia, tal como la vida provine
de la vida, solo se puede producir una cierta profundidad de la experiencia, por
medio de la presencia de otro ser que participa en esta profundidad y no por
manipulaciones. La experiencia es un asunto más profundo que las actitudes y
constituye su fuente.

Claudio Naranjo nos dice que, sin la actitud apropiada, las técnicas se convierten
en formas vacías, sin la experiencia incluso la actitud se transforma en dogmas de
segunda mano.
En la terapia Gestalt, al terapeuta se le exige más que en otras terapias para ser
´´un ser desnudo´´ y también ser ´´un artista´´, por ello las acciones del terapeuta
son significativas solo en la medida en que son más que técnica, expresiones de
una perspectiva, que pueden generar tal entendimiento en otra persona, así generar
más confianza para una comunicación profunda a través de un trabajo de contacto.

Según Naranjo el Zen ha influido mucho en el modelo de la terapia gestáltica en su


forma actual. Si bien reconoce que estar consciente de nuestro presente es vital,
Naranjo menciona algunas formas de conseguirlo:
1) Pedirle al paciente que se centre en sus sensaciones y en lo que lo rodea en el
tiempo presente.
2) Presentificacion del pasado o del futuro. Es decir, revivir en el presente hechos
ocurridos en el pasado como en una dramatización. El origen de ambas técnicas
es más antiguo que la psicoterapia.
Esta última técnica tiene sus orígenes en el drama tanto mágico como ritual y en la
actuación de los sueños.

El autor Héctor Salamá, en su obra Psicoterapia Gestalt: proceso y


metodología, diseño un esquema para comprender de forma precisa y rápida lo
que sucede en el ciclo vital de una persona en un determinado momento,
bautizándolo como ´´ciclo de la experiencia´´, y partiendo de él, genero el Test de
psicodiagnóstico Gestalt.

Salamá explica que cada experiencia que vivenciamos tiene un ciclo y que a su
vez puede formar parte de otros ciclos a los que se engancha; a través de cada
uno utilizamos energía cuyo flujo debería ser ininterrumpido para lograr una
situación ideal, pero en muchos casos, esto no ocurre así, puesto que se topa con
diversos bloqueos que lo entorpecen t por tanto, la satisfacción de la necesidad es
parcial o nula, o en otras palabras, la persona entra en un estado de neurosis
(incapacidad para poder concluir o satisfacer una necesidad).

Salamá describe diferentes partes en el ciclo, que esquematiza con un circulo


dividido de diferentes maneras: a la mitad para representar, en la parte superior, la
parte pasiva, dado que no hay acción del organismo hacia su zona externa; en la
parte inferior sitúa la parte activa, donde la energía organismica se pone en acción
para satisfacer la necesidad. También lo divide en cuatro zonas de relación: la
primera es la zona interna, que va de la piel hacia adentro, la segunda es la zona
del pensamiento o intermedia, que incluye los procesos mentales; la tercera es la
zona externa, que va de la piel hacia afuera, y la cuarta es el continuo de conciencia,
donde se integran las tres zonas de relación anteriores e implica que la energía del
contacto entre el organismo y su medio ambiente fluye libremente, asimilando lo
que lo nutre y dejando lo que le intoxica.
Por otro lado, Salamá explica que hay partes biopositivas y otras bionegativas
(bloqueos) dentro del ciclo, siendo las primeras (en el orden que estableció el autor)
el reposo, que representa el equilibrio del organismo y al mismo tiempo la posibilidad
de que surja una nueva necesidad; la sensación, que es el surgimiento en si de una
necesidad cuyo satisfactor aun es indefinido; la forma de figura, donde se identifica
el satisfactor de la necesidad; movilización de la energía, que es el momento en que
se reúne la energía indispensable para llevar a cabo lo que la necesidad demanda;
la acción, en donde se moviliza al organismo hacia el satisfactor; el pre-contacto,
donde el organismo se aproxima o dirige a entrar en contacto con el satisfactor; el
contacto, donde se establece pleno contacto con lo que demanda la necesidad; el
post-contacto, donde se inicia la desenergetizacion para entrar nuevamente en el
reposo.

Al respecto de los bloqueos se tiene: postergación, que es dejar las cosas para
después; la desensibilización que es la negación del contacto sensorial entre el
organismo y la necesidad emergente; la proyección que consiste en atribuir a algo
externo al individuo lo que le pertenece a si mismo, negándolo en él; la introyección,
que implica la incorporación de actitudes, ideas y creencias que no fueron
asimiladas por el organismo y son distonicas con el Yo; la retroflexión, donde la
persona se hace a sí misma lo que le gustaría hacerle a los demás (autoagresión,
somatización) y proflexión, que es cuando el sujeto le hace a otros lo que le gustaría
que le hicieran a él; la deflexión, en donde el organismo se ha movilizado para
contactar el satisfactor, pero cuando está por hacerlo, elige otro objetivo desviando
el camino; la confluencia, donde el individuo no distingue límite alguno entre su Sí
mismo y el medio y cree falsamente que las del medio son sus decisiones, ideas,
pensamientos, emociones, etc.
Por último, la fijación, que es la necesidad de no retirarse del contacto, provocando
la rigidizacion de patrones de conducta.
Los bloqueos mencionados anteriormente impiden el libre flujo de la energía, y por
lo tanto, generan insatisfacción de la necesidad, llevan a la no conciencia, no
aceptación ni resposabilizacion del Yo, y provocan al individuo situaciones que ve
como problemáticas.

Por ultimo (aunque el ciclo de la experiencia abarca más elementos), mencionare


los valores que se representan por ejes en el ciclo: el primer eje, formado por el
reposo y la acción, se refiere a la autoestima; el segundo, formado por la sensación
y el pre-contacto, es la honestidad; el siguiente, formado por la formación de figura
y el contacto, se refiere a la responsabilidad, y el ultimo, formado por la energización
y el post-contacto alude al respeto.