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Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Filosofía Franco Alirio Vergara Brian Felipe Díaz Vargas Febrero 24, 2014

Fuerza y entendimiento
Entender esta sección de la Fenomenología del Espíritu es empezar a entender a Hegel, en este punto empezamos a ver el movimiento por el cual se pone el mundo de cabeza; en donde la realidad es el pensamiento. El entendimiento -en este punto, Hegel es bastante aristotélico- es la capacidad de actualizar lo universal, el entendimiento va a captar el interior de las cosas, va a la cosa en sí. Por lo anterior, se busca superar a Kant, Hegel nos guía demostrando que se puede tener experiencia de la cosa en sí mediante el entendimiento. Por lo tanto, el objeto del entendimiento es lo no-aparente, aquello que constituye la unidad de lo aparente, la constitución de la unidad de lo aparente es su constitución para el entendimiento como fuerza. A partir de lo anterior, observamos la manera en que a partir de la multiplicidad, a través del entendimiento, se es capaz de alcanzar otro universal; la ley. Aquella va a tener como objeto una universalidad de lo abstracto en donde se recuperan los momentos anteriores. se devendrá en el concepto, capta lo universal en lo concreto. En la relación diferenciante, la cosa se va a determinar en su unidad por su diferenciarse con otras cosas, la diferencia funda entonces la identidad. Sin diferencia no hay determinación, se debe ver la diferencia que hace posible todas las diferencias. En la Certeza sensible y en la Percepción se mostró el aparecer de la cosa, sin embargo es con las fuerzas con las cuales se constituye la unidad de las cosas y el entendimiento hará posible que la relación fundamental se establezca. En este tercer capitulo el entendimiento se ve pero no se reconoce, el entendimiento se intuye como lo permanente en esa apariencia que es su fenómeno, o el entendimiento ve la apariencia como su apariencia; él, su puro flujo, es lo que ve estable. El entendimiento, al no poder renunciar a ambos aspectos de la ley, por tanto, como hizo en la percepción, se los atribuye a su propia acción. El entendimiento se convierte en catedrático, atormentado por su incapacidad de llegar al fondo, pero a la vez contento de

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Sin embargo. el concepto de ley le obliga a seguir pensando el mundo (uno) como duplicidad que se resuelve constantemente en unidad. El capitulo concluye en la certeza de que la conciencia sabe a base de saberse a si misma. es decir: el pensamiento liberado de la limitación de la conciencia individual.poder ocuparse constantemente consigo mismo. lo que el entendimiento tiene ante sí como su objeto es él mismo. 2 .