La apuesta de los Lindley

Por Alberto Ñiquen Guerra Hace 8 meses. Repostéalo o comenta este post.

Una historia familiar que comienza en Inglaterra y prosigue en Lima con la única bebida en el mundo que supera a Coca-Cola. O, tal vez sea mejor decir, que comienza en Lima con la única embotelladora local encargada de una de las marcas más recordadas del mundo y que se prepara para convertirse en una empresa de alimentos bebibles. Aquí recordamos un reportaje que hiciera la revista PODER en noviembre del 2010, a propósito de los 100 años de la embotelladora. Por Luis Corvera

Foto: Richard Hirano Es jueves 14 de octubre por la mañana y la zona tradicional del Rímac donde se ubica la planta de Lindley, la embotelladora de Inca Kola y Coca -Cola, luce algo desolada para ser un día normal de trabajo. El personal se dirige a la iglesia Las Nazarenas, “pues hoy tenemos nuestra misa privada tradicional de cada año”, nos cuenta casi al paso un empleado que ya está de salida hacia la ceremonia. Uno de los pocos que permanece en las instalaciones es Johnny Lindley hijo o junior, como habitualmente lo llaman, quien nos espera para la entrevista y la ha aprovechado de pretexto para que su padre no se entere de lo que está tramando. Sin saberlo él, ni tampoco nosotros, su hijo ha preparado una cámara de video y tras nuestra entrevista grabará la última toma de un video sorpresa en homenaje a su padre. ¿A qué se debe tanto ajetreo y misterio en la planta? Desde hace varios meses la familia Lindley se ha estado preparando para celebrar a lo grande los 100 años de haber formado su embotelladora, la líder indiscutible del mercado hoy, con más de 63% de participación en el segmento de aguas gaseosas e ingresos estimados en S/. 1.838 millones para este año. Más aún, cien años de historia que les permitieron ubicar al Perú como el único país en el mundo en la actualidad donde Coca-Cola es superada por una marca local y el embotellador de ambas bebidas es el mismo: Lindley.

tal vez motivados por la rama de la familia de doña Martha. de donde venían muchas historias de gente que lograba riqueza rápidamente. Si bien la mayor parte de ciudadanos británicos emigraron en busca de mejor fortuna a Estados Unidos. país que acababa de salir victorioso de su guerra contra el Perú y Bolivia. . Los detalles sobre su vida en Sheffield son muy pocos. nacida en el mismo pueblo pero de ascendencia italiana. Durante algunos años aprendió del negocio y tuvo tres niños más (en total fueron cinco varones: José. Por ello. y fundó allí la fábrica La Santa Rosa. a la cual siguen muy unidos sus descendientes. al ser de clase media. don José compró un terreno de solo 200 m2 en el jirón Cajamarca. Curiosamente.La familia como núcleo del éxito La historia de la familia Lindley empieza con don José Robinson Lindley. aunque en ese momento no lo sabía. dejó de ser un lugar atractivo para vivir tras la crisis económica que afectó al Viejo Continente durante la segunda mitad del siglo XIX y que se agudizó con la Revolución Industrial y la menor demanda de mano de obra que esta generó. al cumplir 10 años de matrimonio. y tres niñas: Martha. Nicolás. en el cual comercializaba los productos de Backus y Johnston. Orientada a la industria del hierro y del acero. pero fue algo pasajero para él pues al poco tiempo renunció para ingresar a trabajar en un rubro que. quisieron un lugar más seguro para vivir y decidieron mudarse al Perú. los Lindley decidieron marcharse a América del Sur. luego sería su vida y la de su familia: una fábrica de aguas gasificadas en el Callao. Nacido en 1860 en Sheffield. tras un fuerte terremoto que asoló Chile. Con el apoyo de su esposa y de sus hijos mayores en la parte productiva y comercial. Don José consiguió empleo en la compañía de vapores The Pacific Steam Navigation Company. donde viviría hasta su muerte. Don José se alejó un tiempo de ese rubro para empezar su primer negocio: abrió un depósito de cerveza en el cruce del jirón Ucayali y la calle Zavala. Antonio e Isaac. aunque se espera que se develen con la investigación que está realizando el grupo para un libro sobre su historia como parte de las celebraciones. la cual distribuía sus productos a través de su depósito del Cercado de Lima. en Inglaterra. pues con sus ahorros decidió mudarse muy cerca de la planta de Backus en el Rímac. entonces conocido como la calle Imprenta. En 1886. los esposos Lindley. la ciudad de Sheffield. ya con cinco niños. Así. El nombre que eligió inicialmente para la planta denota una característica de la familia: su gran apego por la religión católica. pues los italianos. donde era fácil acceder a agua. se casó a muy temprana edad con doña Martha Stoppanie. Su estadía en la comercialización de cervezas no fue prolongada. Victoria y Ana). sin embargo. Al ser su familia la dueña y. al igual que el resto de ciudades del interior en Europa. y constituyó en 1910 una empresa de gaseosas. Alfredo. sus miembros “empleados” de la planta. portugueses y españoles prefirieron la zona sur del continente. una ciudad al norte de Londres. a la vez. Por aquel entonces existían al menos 10 plantas embotelladoras en la capital y en su mayoría eran de alta tecnología para la época. arribaron a inicios de la década de 1880 a Chile. la joven pareja Lindley-Stoppanie no tuvo mejor idea que buscar nuevos horizontes en América. se mudó con todos sus hijos al segundo piso de la fábrica.

mientras sus hijos varones y su esposo se encargaban del llenado manual de las botellas de tapa de bola. A diferencia de lo que ocurre en la actualidad. Alfredo e Isaac. atendía en el depósito de la calle Zavala. en que se tiene marcas insignia. para tratar de atender todas las posibles necesidades del mercado. el inicio fue complicado para los Lindley. Ese mismo año. al inicio tuvieron muchas marcas menores. Antonio. La empresa y la familia en aquel momento —y hasta ahora— estaban formadas según el mismo principio: el de la colaboración de todos con todos. Soda Water. Sucesiones continuas El control del negocio familiar por parte de don José duró desde 1910. transformó la compañía familiar en una sociedad anónima y repartió 70% de las acciones de la empresa a sus hijos. la empresa se fue consolidando. aprovechando la demanda no atendida de las zonas periféricas de la capital. doña Martha elaboraba a mano el jarabe para las bebidas gaseosas con la ayuda de sus hijas. la empresa cambió de nombre por el de Fábrica de Aguas Gaseosas Santa Rosa de José R. que le permitía ejercer control sobre los demás y resolver cualquier disputa futura posible. En su primera etapa como empresarios.La primera generación Lindley. año en el que falleció y en que su esposa heredó dichas acciones. Entre 1910 y 1935 se produjeron y comercializaron las marcas Prim-ola. Ginger Ale. El 30% restante del accionariado. eran los operarios. El patriarca don José. sobre todo si se tiene en cuenta que solo en la zona del Rímac existían al menos un par de embotelladoras de gaseosas con mejor tecnología. Kola Rosada. hasta 1928.A. Sin embargo. siguiendo un proceso de mezclado bastante agotador. mientras los tres menores. cuando decidió pasarle la posta a su hijo mayor José. Hopale. era el técnico de las máquinas. en función del tiempo que llevaban en la fábrica y del tipo de labores que realizaban. Orange Squash. Pero aun con las dificultades propias y la fuerte competencia. Lindley e Hijos S. el segundo. y en la actualidad son meros recuerdos de la historia del grupo. con diversos sabores e incluso colores. El hijo mayor. para ceder el control. el lavado de las mismas y la distribución de los productos. cuando se creó la fábrica. ninguna de ellas destacó realmente sobre las demás. Lemon Squash. el mayor de pie a la derecha. Nicolás. Fresco Rista. Además de una nueva estructura. quedó en su poder hasta 1932. más espacio y más personal que La Santa Rosa. Champagne Kola. Como en cualquier negocio impulsado por una familia emergente. incluyendo a los trabajadores. José. Vimto y Delaware Punch. . El éxito familiar se debió a la integración y al esfuerzo de sus miembros para llevar adelante el proyecto iniciado por don José.

tenían la fábrica La Pureza. con lo cual mejoró la productividad de la fábrica y se pasó de embotellar 1 botella por minuto a 18. adquirió un camión Ford T. mientras que la de los Elguera se llamaba La Higiénica. una edad avanzada para la época. la familia Barton. todos de gran trascendencia y necesarios para enfrentar la gran crisis de 1929. por ejemplo. Además. al dejar de lado los sistemas tradicionales de bola y de corcho para empezar a usar la tapa de lata o chapa. y entregó la posta al siguiente hermano mayor: Nicolás. Curiosamente. y una delicada salud por el esfuerzo físico desplegado en el pasado. La otra gran competidora de los Lindley. Con ello. si bien supo manejar. la distribución se realizaba en una carreta jalada por mulas. Un conjunto de preocupaciones y exigencias que. Hasta aquel momento. que había visto en él al sucesor del padre en la gestión del negocio. dueños de la principal embotelladora de Lima. los siguientes hermanos en la lista de posibles candidatos. Su muerte cayó como un baldazo de agua fría para la familia. En 1936. El encargo asumido por Nicolás no fue nada sencillo de realizar pues además de contar con 54 años. habían fallecido en 1937 y 1939. Por si eso fuera poco. el primer vehículo de carga de la época y que aún se conserva en el patio de acceso de la fábrica (puede apreciarlo en nuestra portada). Inspirado en una infusión tradicional. ubicada sobre la misma calle Cajamarca. era Las Leonas.. La familia. pues en solo 15 años habían fallecido tres líderes del grupo. por lo que era difícil asegurar una asepsia adecuada del producto. tras solo ocho años en el cargo. cada uno en un intervalo de no más de dos años desde la muerte de su hermano mayor.Con José hijo a la cabeza del grupo. Si bien por entonces las compañías tenían mucho esmero en el proceso de lavado de los envases. sino la creación de un producto con el que quiso conmemorar —en 1935— los 400 años de la fundación de Lima y así ganarse un espacio entre la multitud de productos: Inca Kola. no fue fácil para don Nicolás posicionar su producto. las cuales generaron a la compañía graves problemas de abastecimiento de insumos. Si bien el negocio sufría la falta de un líder. tuvo que reponerse rápidamente. Además. un año después de lanzada Inca Kola. que era nuevo y debía demostrar sus virtudes frente a una bebida reconocida en el mundo entero. debió lidiar con los rezagos de la crisis económica de 1929 y las dos guerras mundiales. Así. de los Nosiglia. no fue ninguno de los cambios introducidos en la fabricación o en la comercialización. debilitaron aún más su salud y desencadenaron su muerte en 1945. debía enfrentar localmente la competencia de una bebida que se venía imponiendo en el mundo entero: Coca-Cola. apenas un año después de que los limeños conocieran a Inca Kola. Por tanto. falleció y. José fue autor de algo que solo vio nacer pero cuyo éxito no pudo conocer. respectivamente. la hierbaluisa. El gran aporte de José Jr. Además. la familia Barton obtuvo un acuerdo con Coca-Cola y se convirtió en el embotellador de dicha bebida en el país. se pudo finalmente mejorar la higiene de los productos. Antonio y Alfredo. Es por ello que las empresas trataban de demostrar su limpieza y dar señales de garantía para el consumo de sus bebidas a través de su nombre. se reemplazó el sistema de tapado de los envases. Consciente de las desventajas que tenía frente a su competencia. con un período de gestión idéntico en extensión al de su hermano mayor. aunque resulte paradójico hoy en día. el sistema de bola era muy complicado de limpiar. dejó a la empresa sin su líder natural. sin embargo. la empresa experimentó un gran cambio. quien más sufrió durante esos fatídicos 15 años de . ni siquiera su eficiente manejo administrativo y financiero. él decidió adquirir una máquina semiautomática de llenado.

sin embargo. masificó su consumo y mejoró su recordación en un contexto en el que Coca-Cola ya estaba muy bien posicionada en Lima y varias ciudades del interior. si bien no era el mejor de los negocios. con los Panizo. Isaac prácticamente tuvo que continuar solo el proyecto de su padre. en una oportunidad tuvo un accidente cruzando un puente que lo conducía a Canta y quedó atrapado bajo el chasis de su camión. Isaac se encargaba personalmente de la distribución de sus bebidas. Es más. como lo llamaban los amigos de sus hijos y algunos clientes. Con ello. fueron con los Cassinelli.muertes en la familia fue doña Martha. fue él el principal gestor de lo que han llegado a ser Inca Kola y el grupo Lindley en sí. Estudió en el Lima High School. La llegada de “El mister” Tras la muerte de Nicolás. amplió su fábrica . por lo que en total se contaba con nueve acuerdos de franquicia. se realizó una asamblea familiar en la que participaron los hijos de don José que aún vivían (Isaac y sus hermanas). Fueron convenios ad hoc. para que embotellen Inca Kola en Trujillo y administren una planta que algunos familiares tenían en Piura. según las exigencias de las partes con las que negoció (no podía ser muy exigente). así como las esposas de los hijos fallecidos. sobre todo de las curtiembres que quedaban a la espalda de su planta y que tenían salida a la Alameda de los Descalzos. que se encargaban de la producción en Ica. era consciente de que no podía invertir en el montaje de plantas. De no haber viajado acompañado y haber sido atendido de manera oportuna. siguió el ejemplo de su padre y de sus hermanos. Si bien la vida le sonrió económicamente. Para la expansión. con los Martorell. Todas las demás marcas previas simplemente habían desaparecido sin que nadie las extrañara. En realidad. haciendo las cosas. Sin el apoyo de sus hermanos mayores. en 1950 inició el proceso de expansión de la compañía de la mano de su producto estrella y el único en ese momento: Inca Kola. que atendían la selva central. En ese sentido. que operaban una planta en Tacna y atendían a Moquegua. y con los Higushi. que tuvo que sobrellevar el dolor no solo de la partida de su esposo sino de cuatro de sus hijos varones. seguramente el accidente habría sido fatal. logró que su marca tuviera presencia nacional. que manejaban las operaciones del Cusco y Arequipa. sin quitar mérito a sus predecesores. con el mismo estilo de Coca-Cola pero en versión peruana. Las franquicias. quienes por acuerdo general eligieron a Isaac como el nuevo líder del grupo. A ellos se sumaban algunos grupos menores. con 44 años como presidente del grupo. fue el duro trabajo de Isaac lo que contribuyó a este logro. Además de madrugar para trabajar. si bien le dieron presencia nacional. y a partir de adquisiciones de terrenos colindantes. la más larga en la historia familiar. “El Mister”. no garantizaban el éxito de la bebida. pero para él era mejor aprender en el día a día. El dolor fue tan grande que en 1948 dejó de existir. Los principales acuerdos de embotellado durante su gestión. y se dedicó él mismo a la producción y distribución de sus bebidas en la capital. con los Siu. por lo que negoció personalmente —donde encontró eco— convenios con fábricas embotelladoras para que produjeran Inca Kola. Luego de unos primeros años de adaptación al nuevo puesto. ocuparse de la operación de la planta y llevar la administración. pero que tenían algo en común: el embotellador podía manejar su empresa como quisiera pero debía adquirir el concentrado de Lima. continuó el ejemplo de su padre y mantuvo su residencia en los altos —ya remodelados— de la planta en el Rímac.

así lo niegue”. “Cada vez que salíamos del colegio e íbamos a su casa en el Rímac. Así como su padre lo llevó a laborar a la empresa desde los ocho años. el gran creativo del grupo: “Inca Kola. Johnny fue ganándose un espacio en el manejo de la empresa y jugó un papel importante en el crecimiento de la compañía. del ingenio de Johnny surgieron nuevos comerciales. Más tarde. sabíamos que había que ayudar un rato en la planta. Otro detalle que resalta en don Isaac es su forma de criar a sus hijos. ante tal desborde. El jardín de su madre. algo raro para la época. recuerda Juan Figuerola. Su primera estrategia en conjunto fue asociar a Inca Kola con la comida peruana. “El sabor que nos une” y “La bebida del . Con eso en mente. Una unión que hoy parece natural y que por entonces se lanzó con un eslogan creado por Johnny. Y para ello se apoyó mucho en su hijo Johnny. “La fuerza de lo nuestro”. hoy conocido como don Johnny. El sabor de lo nuestro Al tiempo que imitaba en sus hijos la crianza que le dio su padre. que era manual”. pues era común diferenciarse por lo importado y no por lo casero. Normalmente nos encargábamos del pegado de las etiquetas. la bebida de sabor nacional”. y que marcó un hito en las ventas del producto. tuvo que ceder a la necesidad de espacio y se convirtió en el patio de maniobras que hoy se usa de estacionamiento para los autos de los gerentes y directores de la empresa. “Una asociación que fue una genialidad de parte de Johnny. cuenta su sobrino Jorge Taboada. El Mister se empeñó en sacar adelante el negocio familiar. a la asociación ya ganada con la comida se unió una asociación cada vez más evidente con la cultura peruana en general.hasta el tamaño que tiene actualmente. pues generó un rápido crecimiento de las mismas. compañero de estudios del entonces pequeño Johnny. Johnny. él impulsó a sus hijos a hacer lo propio. si bien dirigido por su padre. y sus primos estaban “obligados” (en realidad les gustaba) a cumplir tareas en la fábrica después de clases y los sábados. con frases como “El sabor de tu alegría”. su único hijo varón. Desde 1948.

no pudo repetir el éxito de Inca Kola y fue desechada tras la alianza con CocaCola. fueron promotores de tres proyectos que hoy tienen mucha importancia en sus rubros pero que muy pocos asocian a la familia Lindley. Además. Es más. los de la familia de su hermana Maruja y los de su familia. El primero de ellos fue la creación de la Universidad de Lima. en el que Isaac participó como uno de sus promotores en 1962. La única marca ajena a Inca Kola que logró tener éxito. como dice su cuñado y amigo de la infancia. “Johnny no solo les sugería cosas a las agencias de publicidad. Igual suerte correrían las marcas de agua Selva Alegre y Seltz. en su escritorio. para tratar de generar en ellos el hábito del consumo. esposa de don Johnny: “El eje central sobre el cual giraba la vida de la familia era la fábrica”. Pero el éxito de Inca Kola no pudo repetirse con otras gaseosas. Bajo el nombre Bimbo. Y quienes creen que los Lindley solo saben de gaseosas. don Johnny creyó conveniente no continuar él solo. y el tercero. si bien la recuerdan con cariño. año en que vendieron sus participaciones a los Delgado Parker. a la larga no generó el impacto esperado y. de la competencia. algo que se materializó en 1994 con el ingreso de Manuel Salazar y un grupo de profesionales de primer nivel que provenían de otras empresas de consumo . Fue tal el impacto generado en su hijo Johnny. aunque en una categoría totalmente distinta a la de bebidas gaseosas. dicha oficina corrobora lo dicho por doña July.Perú”. tendrían que saber que con Isaac y su hijo Johnny eso cambió. y como su hijo Johnny aún se encontraba estudiando y requería de algún tiempo para incorporarse a la empresa. en la cual en realidad solo se encuentran números directos de sus familiares. el segundo fue la fundación de Panamericana Televisión. una estrategia de venta que muy pocos habían estudiado hasta ese momento. los Lindley se quedaron hasta 1991. naranja. mantiene el liderazgo con 44% del mercado de néctares. sino que les decía qué hacer”. Sin embargo. lanzadas en diferentes momentos pero que no pudieron superar el liderazgo de San Luis. empezó a evaluar la idea de traer gente ajena a la familia para apoyarlo en la gerencia general. al costado de su teléfono. En los dos últimos casos. y debajo de ellos. Para 1971 los Lindley se animaron a probar suerte con una nueva marca. Alfredo Arredondo. la creación de Radio Programas del Perú. Frente al viejo escritorio de don Isaac se ubican grandes retratos de sus padres en un primer nivel. que hoy. lima-limón. Y es que. en las postrimerías del primer gobierno de Alan García. que este ordenó mantener la oficina de su padre intacta mientras él siguiera vivo. se lanzó una colorida colección de bebidas en seis sabores (frutilla. todavía se conserva intacta la lista de sus teléfonos importantes. de tal forma que nunca podía dejar de mirarlos mientras estuviera en la habitación. en el que Johnny fue socio fundador en 1963. a pesar de la creciente competencia. Esta vez se orientó la bebida al segmento infantil. a las duras noticias para el grupo sobre devaluaciones y caída de la demanda. La unión forzada con Coca-Cola El 18 de octubre de 1989. Y en diversos lugares de su oficina resaltan los adornos religiosos y su biblia. fue el creador de “La hora Inca Kola”. Curiosos de los cambios que ocurrían en el mundo. fue Frugos. Habría que mencionar que fueron la radio y la televisión los que mayor inspiración generaron en Johnny para crear sus eslóganes publicitarios. se sumó la muerte de don Isaac. Tras la muerte de su padre. piña y cola). Más de 20 años después. en el que Isaac fue socio fundador en 1959. mandarina.

los gerentes independientes que manejaban la empresa no dudaron en promover dentro del grupo familiar la aceptación de la oferta. y si bien se intentó con Golden Kola. Y se sintieron más fastidiados cuando sus empresas fueron valorizadas por debajo de sus expectativas. cuenta Johnny hijo. pues estos sintieron como una traición la negociación de los Lindley. Para dicho proceso. Su venta a Coca-Cola podía significar un desprecio de los consumidores. Era claro para todos ellos que la batalla con Coca-Cola no era sostenible en el tiempo. en Estados Unidos. Una de las razones por las cuales los peruanos querían a Inca Kola era por su nacionalidad. sino por las implicancias que tenía. tampoco era muy claro”. quien aún hoy es director titular de la empresa. Johnny acudió a un profesor de colegio por el que sentía mucho respeto. Decirles que ya no competirían con la gigante estadounidense y que pasarían a ser parte de ella. su rival. no solo por los términos en sí del acuerdo (perderían el manejo de la marca Inca Kola). El grupo de profesionales independientes traídos a Lindley generó en Johnny la inquietud sobre el futuro de la compañía y qué acciones deberían tomar. don Luis Paredes Stagnaro. que decidieron ponerle de nombre Embotelladora Lima. los peruanos. Fue en ese contexto que. no les gustó mucho. la familia Barton había salido del negocio del embotellado de Coca-Cola al vender su empresa —en 1991— a un consorcio integrado por las familias Picasso y Michell. Para ese momento. pues salvo Asia y las comunidades peruanas en el exterior. estaban en juego el futuro de los embotelladores de provincias y la imagen del grupo. y en 1997 empezaron las negociaciones para que ello ocurra.masivo. Varios de ellos habían invertido en sus plantas para poder incrementar sus ventas y enfrentar con mayor fuerza a Coca-Cola. ante la propuesta de Coca Cola de integrarlos a su sistema embotellador. la marca Inca Kola y el color amarillo tienen un significado. . pues sentían que era aceptar una derrota. Además. la posible internacionalización de la bebida era complicada. por lo que la asociación era un riesgo. Había que buscarle algo. “Para nosotros. pero para los extranjeros no lo tienen. era uno de los pocos productos en el país que había generado ese nacionalismo. La guerra comercial era desgastante y el sistema de franquicias de Inca Kola no era el óptimo. las pruebas con el producto no fueron muy positivas. al cual se incorporó Johnny hijo tras regresar de su maestría en el Bentley College. Un proceso muy complicado. Además.

además. y. se sumó la quiebra de los embotelladores de PepsiCo en el país. el embotellador del norte. que finalmente les fue vendida por los Higushi. luego de que este la adquirió de los Michell y Picasso y la renombró en 1997. pues también perdieron la planta de Tacna de los Martorell. A esto. la operación con Coca-Cola se dio y para 1999 empezaba una nueva historia para la familia. La única planta importante que lograron retener fue la de la selva central. Inchcape.Planta de Lindley. El grupo Añaños por entonces era un grupo pequeño que se veía sin posibilidades de crecer a pesar del contexto de recuperación de la economía. Siu tampoco aceptó los términos de la propuesta y retiró del sistema sus plantas de Cusco y Arequipa. ya solo como grupo embotellador. así como con la comercialización de Inca Kola y de las marcas de CocaCola en los territorios del sur del país y la mitad de Lima. Además de producir Inca Kola. La división de territorios entre ELSA y Lindley fue simple: ELSA se quedó con la mayor parte de la producción. en referencia al padre de don Johnny. en 1999. además. mientras que Corporación José . Foto: Richard Hirano Cassinelli. y con ello. Para ese momento. empezaron a embotellar Coca-Cola y la temida resistencia de los peruanos a la alianza no sucedió. (ELSA) y pertenecía al grupo chileno Embonor. Sin plantas en el sur del país. Panizo también se salió para lanzar su propia bebida amarilla denominada Don Isaac. se retiró del sistema y devolvió la planta que tenía en administración en Piura. estaba empezando a mirar al exterior y no tanto al mercado local. el cual adquirió la empresa de otro grupo chileno. algo que complicó a los Lindley en el sur. la desaparición del principal competidor. los Lindley decidieron llegar a un acuerdo con el embotellador de Coca-Cola para dividirse geográficamente el país.A. el embotellador de Coca-Cola era Embotelladora Latinoamericana S. Aun con todos esos problemas.

La época de Inca Kola fue una época feliz para ellos. sino una empresa de alimentos bebibles. “Nuestro objetivo es quedarnos con cinco megaplantas para abastecer a todo el país”. que implica el ingreso a nuevas categorías. nos explica Johnny hijo. sino que representa lo que el grupo espera de sí mismo: se están preparando hoy para enfrentar lo que quieren ser en el futuro. Por eso. “quien ha logrado una meta que ni imaginaba su padre”. don Johnny y su hijo empezaron un proceso de mejoras en sus plantas y la racionalización de las mismas. Lindley se quedó con la producción y la comercialización para la otra mitad de Lima. como la inclusión de lácteos. las cuales fusionaron ese mismo año. representa la cuarta generación de los Lindley. en el 2004 se convirtieron en dueños de las dos embotelladoras. Foto: Fernando Soto “Que viva desde hoy lo que será mañana” es el estribillo de una de las típicas canciones que acompañaron a Inca Kola en las últimas décadas y que además fue la elegida como música de fondo para el homenaje a don Johnny. propietario de ELSA. afirma su esposa July. algo que fue inmediatamente aceptado por la familia. gran parte del norte del país y la selva central.R. El futuro no está en las bebidas gaseosas: el público quiere productos diferentes. Pero no se trata de una canción elegida al azar. Así. El mañana Johnny Lindley Suárez. al grupo chileno Embonor. es más. Las plantas ya están en construcción con una inversión de US$ 400 millones y estarán dotadas de última tecnología. Ahora el reto de consolidarlo queda en manos de Johnny hijo. Y todo este cambio. tendrán equipos robotizados. Y para eso se están preparando. pero es hora de enfrentar nuevos retos. que en principio no tengan calorías y que les provean de salud. le quedó claro que no se podía continuar así y propuso a los Lindley venderles su subsidiaria en el Perú. . a la derecha. Lindley no será una empresa de aguas gaseosas. como dice Johnny hijo en la entrevista que sigue a este informe. Hoy están en pleno proceso de construirlas. Tras cinco años con ese esquema. lo empezó don Isaac pero lo consiguió don Johnny. Ya como únicos embotelladores.

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