La apuesta de los Lindley

Por Alberto Ñiquen Guerra Hace 8 meses. Repostéalo o comenta este post.

Una historia familiar que comienza en Inglaterra y prosigue en Lima con la única bebida en el mundo que supera a Coca-Cola. O, tal vez sea mejor decir, que comienza en Lima con la única embotelladora local encargada de una de las marcas más recordadas del mundo y que se prepara para convertirse en una empresa de alimentos bebibles. Aquí recordamos un reportaje que hiciera la revista PODER en noviembre del 2010, a propósito de los 100 años de la embotelladora. Por Luis Corvera

Foto: Richard Hirano Es jueves 14 de octubre por la mañana y la zona tradicional del Rímac donde se ubica la planta de Lindley, la embotelladora de Inca Kola y Coca -Cola, luce algo desolada para ser un día normal de trabajo. El personal se dirige a la iglesia Las Nazarenas, “pues hoy tenemos nuestra misa privada tradicional de cada año”, nos cuenta casi al paso un empleado que ya está de salida hacia la ceremonia. Uno de los pocos que permanece en las instalaciones es Johnny Lindley hijo o junior, como habitualmente lo llaman, quien nos espera para la entrevista y la ha aprovechado de pretexto para que su padre no se entere de lo que está tramando. Sin saberlo él, ni tampoco nosotros, su hijo ha preparado una cámara de video y tras nuestra entrevista grabará la última toma de un video sorpresa en homenaje a su padre. ¿A qué se debe tanto ajetreo y misterio en la planta? Desde hace varios meses la familia Lindley se ha estado preparando para celebrar a lo grande los 100 años de haber formado su embotelladora, la líder indiscutible del mercado hoy, con más de 63% de participación en el segmento de aguas gaseosas e ingresos estimados en S/. 1.838 millones para este año. Más aún, cien años de historia que les permitieron ubicar al Perú como el único país en el mundo en la actualidad donde Coca-Cola es superada por una marca local y el embotellador de ambas bebidas es el mismo: Lindley.

aunque en ese momento no lo sabía. pues los italianos. donde era fácil acceder a agua. Así. al ser de clase media. sus miembros “empleados” de la planta. Su estadía en la comercialización de cervezas no fue prolongada. a la vez. arribaron a inicios de la década de 1880 a Chile. Antonio e Isaac. se casó a muy temprana edad con doña Martha Stoppanie. sin embargo. donde viviría hasta su muerte. país que acababa de salir victorioso de su guerra contra el Perú y Bolivia. a la cual siguen muy unidos sus descendientes. quisieron un lugar más seguro para vivir y decidieron mudarse al Perú. portugueses y españoles prefirieron la zona sur del continente. una ciudad al norte de Londres. ya con cinco niños. nacida en el mismo pueblo pero de ascendencia italiana. tal vez motivados por la rama de la familia de doña Martha. Los detalles sobre su vida en Sheffield son muy pocos. Nicolás. la cual distribuía sus productos a través de su depósito del Cercado de Lima. tras un fuerte terremoto que asoló Chile. Don José consiguió empleo en la compañía de vapores The Pacific Steam Navigation Company. los Lindley decidieron marcharse a América del Sur. Por ello. . en Inglaterra. El nombre que eligió inicialmente para la planta denota una característica de la familia: su gran apego por la religión católica. Con el apoyo de su esposa y de sus hijos mayores en la parte productiva y comercial. pero fue algo pasajero para él pues al poco tiempo renunció para ingresar a trabajar en un rubro que. Durante algunos años aprendió del negocio y tuvo tres niños más (en total fueron cinco varones: José. al cumplir 10 años de matrimonio. pues con sus ahorros decidió mudarse muy cerca de la planta de Backus en el Rímac. la ciudad de Sheffield. Curiosamente. Si bien la mayor parte de ciudadanos británicos emigraron en busca de mejor fortuna a Estados Unidos. en el cual comercializaba los productos de Backus y Johnston. Nacido en 1860 en Sheffield. al igual que el resto de ciudades del interior en Europa. Por aquel entonces existían al menos 10 plantas embotelladoras en la capital y en su mayoría eran de alta tecnología para la época. luego sería su vida y la de su familia: una fábrica de aguas gasificadas en el Callao. los esposos Lindley. En 1886. don José compró un terreno de solo 200 m2 en el jirón Cajamarca. entonces conocido como la calle Imprenta. y fundó allí la fábrica La Santa Rosa. Alfredo. y tres niñas: Martha. y constituyó en 1910 una empresa de gaseosas. Al ser su familia la dueña y.La familia como núcleo del éxito La historia de la familia Lindley empieza con don José Robinson Lindley. dejó de ser un lugar atractivo para vivir tras la crisis económica que afectó al Viejo Continente durante la segunda mitad del siglo XIX y que se agudizó con la Revolución Industrial y la menor demanda de mano de obra que esta generó. Victoria y Ana). Don José se alejó un tiempo de ese rubro para empezar su primer negocio: abrió un depósito de cerveza en el cruce del jirón Ucayali y la calle Zavala. aunque se espera que se develen con la investigación que está realizando el grupo para un libro sobre su historia como parte de las celebraciones. la joven pareja Lindley-Stoppanie no tuvo mejor idea que buscar nuevos horizontes en América. de donde venían muchas historias de gente que lograba riqueza rápidamente. se mudó con todos sus hijos al segundo piso de la fábrica. Orientada a la industria del hierro y del acero.

cuando decidió pasarle la posta a su hijo mayor José. la empresa se fue consolidando. era el técnico de las máquinas. año en el que falleció y en que su esposa heredó dichas acciones. . Hopale. Lindley e Hijos S. Nicolás. el lavado de las mismas y la distribución de los productos. el mayor de pie a la derecha. Kola Rosada. quedó en su poder hasta 1932. para tratar de atender todas las posibles necesidades del mercado. transformó la compañía familiar en una sociedad anónima y repartió 70% de las acciones de la empresa a sus hijos. Vimto y Delaware Punch. la empresa cambió de nombre por el de Fábrica de Aguas Gaseosas Santa Rosa de José R. con diversos sabores e incluso colores. ninguna de ellas destacó realmente sobre las demás. Fresco Rista. Orange Squash.A. El 30% restante del accionariado. La empresa y la familia en aquel momento —y hasta ahora— estaban formadas según el mismo principio: el de la colaboración de todos con todos. Ese mismo año. doña Martha elaboraba a mano el jarabe para las bebidas gaseosas con la ayuda de sus hijas. cuando se creó la fábrica. Sin embargo. el inicio fue complicado para los Lindley. hasta 1928. Pero aun con las dificultades propias y la fuerte competencia. El patriarca don José. sobre todo si se tiene en cuenta que solo en la zona del Rímac existían al menos un par de embotelladoras de gaseosas con mejor tecnología. Sucesiones continuas El control del negocio familiar por parte de don José duró desde 1910. A diferencia de lo que ocurre en la actualidad. mientras los tres menores. Lemon Squash. José. que le permitía ejercer control sobre los demás y resolver cualquier disputa futura posible. eran los operarios. El éxito familiar se debió a la integración y al esfuerzo de sus miembros para llevar adelante el proyecto iniciado por don José. Champagne Kola. Entre 1910 y 1935 se produjeron y comercializaron las marcas Prim-ola. Ginger Ale. y en la actualidad son meros recuerdos de la historia del grupo. Alfredo e Isaac. Como en cualquier negocio impulsado por una familia emergente. atendía en el depósito de la calle Zavala. Antonio. para ceder el control. El hijo mayor.La primera generación Lindley. siguiendo un proceso de mezclado bastante agotador. en función del tiempo que llevaban en la fábrica y del tipo de labores que realizaban. en que se tiene marcas insignia. al inicio tuvieron muchas marcas menores. incluyendo a los trabajadores. Además de una nueva estructura. Soda Water. aprovechando la demanda no atendida de las zonas periféricas de la capital. mientras sus hijos varones y su esposo se encargaban del llenado manual de las botellas de tapa de bola. el segundo. más espacio y más personal que La Santa Rosa. En su primera etapa como empresarios.

José fue autor de algo que solo vio nacer pero cuyo éxito no pudo conocer. por lo que era difícil asegurar una asepsia adecuada del producto. se reemplazó el sistema de tapado de los envases. Es por ello que las empresas trataban de demostrar su limpieza y dar señales de garantía para el consumo de sus bebidas a través de su nombre. Inspirado en una infusión tradicional. debilitaron aún más su salud y desencadenaron su muerte en 1945. En 1936. y entregó la posta al siguiente hermano mayor: Nicolás. era Las Leonas. dejó a la empresa sin su líder natural. Además. Además. no fue fácil para don Nicolás posicionar su producto. con un período de gestión idéntico en extensión al de su hermano mayor. la familia Barton obtuvo un acuerdo con Coca-Cola y se convirtió en el embotellador de dicha bebida en el país. si bien supo manejar. Un conjunto de preocupaciones y exigencias que. dueños de la principal embotelladora de Lima. la empresa experimentó un gran cambio. tuvo que reponerse rápidamente. El gran aporte de José Jr. una edad avanzada para la época. por ejemplo. sino la creación de un producto con el que quiso conmemorar —en 1935— los 400 años de la fundación de Lima y así ganarse un espacio entre la multitud de productos: Inca Kola. debió lidiar con los rezagos de la crisis económica de 1929 y las dos guerras mundiales. ni siquiera su eficiente manejo administrativo y financiero. Con ello. que era nuevo y debía demostrar sus virtudes frente a una bebida reconocida en el mundo entero. la distribución se realizaba en una carreta jalada por mulas. El encargo asumido por Nicolás no fue nada sencillo de realizar pues además de contar con 54 años.Con José hijo a la cabeza del grupo. con lo cual mejoró la productividad de la fábrica y se pasó de embotellar 1 botella por minuto a 18. cada uno en un intervalo de no más de dos años desde la muerte de su hermano mayor. falleció y. y una delicada salud por el esfuerzo físico desplegado en el pasado. mientras que la de los Elguera se llamaba La Higiénica. Si bien por entonces las compañías tenían mucho esmero en el proceso de lavado de los envases. el primer vehículo de carga de la época y que aún se conserva en el patio de acceso de la fábrica (puede apreciarlo en nuestra portada). tras solo ocho años en el cargo. los siguientes hermanos en la lista de posibles candidatos. ubicada sobre la misma calle Cajamarca. no fue ninguno de los cambios introducidos en la fabricación o en la comercialización. Curiosamente. las cuales generaron a la compañía graves problemas de abastecimiento de insumos. Así. pues en solo 15 años habían fallecido tres líderes del grupo. un año después de lanzada Inca Kola. adquirió un camión Ford T. que había visto en él al sucesor del padre en la gestión del negocio. apenas un año después de que los limeños conocieran a Inca Kola. la hierbaluisa. Consciente de las desventajas que tenía frente a su competencia. Por tanto. se pudo finalmente mejorar la higiene de los productos. Además. Su muerte cayó como un baldazo de agua fría para la familia. tenían la fábrica La Pureza. Por si eso fuera poco. el sistema de bola era muy complicado de limpiar. la familia Barton. todos de gran trascendencia y necesarios para enfrentar la gran crisis de 1929. Antonio y Alfredo.. respectivamente. La familia. sin embargo. él decidió adquirir una máquina semiautomática de llenado. al dejar de lado los sistemas tradicionales de bola y de corcho para empezar a usar la tapa de lata o chapa. Si bien el negocio sufría la falta de un líder. aunque resulte paradójico hoy en día. La otra gran competidora de los Lindley. habían fallecido en 1937 y 1939. quien más sufrió durante esos fatídicos 15 años de . Hasta aquel momento. de los Nosiglia. debía enfrentar localmente la competencia de una bebida que se venía imponiendo en el mundo entero: Coca-Cola.

como lo llamaban los amigos de sus hijos y algunos clientes. Isaac prácticamente tuvo que continuar solo el proyecto de su padre. logró que su marca tuviera presencia nacional. se realizó una asamblea familiar en la que participaron los hijos de don José que aún vivían (Isaac y sus hermanas). así como las esposas de los hijos fallecidos. Es más. La llegada de “El mister” Tras la muerte de Nicolás. Si bien la vida le sonrió económicamente. sin quitar mérito a sus predecesores. y a partir de adquisiciones de terrenos colindantes. continuó el ejemplo de su padre y mantuvo su residencia en los altos —ya remodelados— de la planta en el Rímac. siguió el ejemplo de su padre y de sus hermanos. en 1950 inició el proceso de expansión de la compañía de la mano de su producto estrella y el único en ese momento: Inca Kola. En ese sentido. fueron con los Cassinelli. masificó su consumo y mejoró su recordación en un contexto en el que Coca-Cola ya estaba muy bien posicionada en Lima y varias ciudades del interior. seguramente el accidente habría sido fatal. De no haber viajado acompañado y haber sido atendido de manera oportuna. con el mismo estilo de Coca-Cola pero en versión peruana. para que embotellen Inca Kola en Trujillo y administren una planta que algunos familiares tenían en Piura. El dolor fue tan grande que en 1948 dejó de existir. ocuparse de la operación de la planta y llevar la administración. Con ello. haciendo las cosas. Las franquicias. y se dedicó él mismo a la producción y distribución de sus bebidas en la capital. En realidad. por lo que negoció personalmente —donde encontró eco— convenios con fábricas embotelladoras para que produjeran Inca Kola. sin embargo. Para la expansión. pero para él era mejor aprender en el día a día. con los Siu. según las exigencias de las partes con las que negoció (no podía ser muy exigente). quienes por acuerdo general eligieron a Isaac como el nuevo líder del grupo. amplió su fábrica .muertes en la familia fue doña Martha. que se encargaban de la producción en Ica. que atendían la selva central. Sin el apoyo de sus hermanos mayores. fue el duro trabajo de Isaac lo que contribuyó a este logro. Fueron convenios ad hoc. que manejaban las operaciones del Cusco y Arequipa. que operaban una planta en Tacna y atendían a Moquegua. pero que tenían algo en común: el embotellador podía manejar su empresa como quisiera pero debía adquirir el concentrado de Lima. A ellos se sumaban algunos grupos menores. Además de madrugar para trabajar. Luego de unos primeros años de adaptación al nuevo puesto. Estudió en el Lima High School. que tuvo que sobrellevar el dolor no solo de la partida de su esposo sino de cuatro de sus hijos varones. “El Mister”. y con los Higushi. si bien no era el mejor de los negocios. Todas las demás marcas previas simplemente habían desaparecido sin que nadie las extrañara. Isaac se encargaba personalmente de la distribución de sus bebidas. la más larga en la historia familiar. fue él el principal gestor de lo que han llegado a ser Inca Kola y el grupo Lindley en sí. con los Martorell. era consciente de que no podía invertir en el montaje de plantas. por lo que en total se contaba con nueve acuerdos de franquicia. con los Panizo. sobre todo de las curtiembres que quedaban a la espalda de su planta y que tenían salida a la Alameda de los Descalzos. no garantizaban el éxito de la bebida. Los principales acuerdos de embotellado durante su gestión. en una oportunidad tuvo un accidente cruzando un puente que lo conducía a Canta y quedó atrapado bajo el chasis de su camión. con 44 años como presidente del grupo. si bien le dieron presencia nacional.

pues generó un rápido crecimiento de las mismas. ante tal desborde. y sus primos estaban “obligados” (en realidad les gustaba) a cumplir tareas en la fábrica después de clases y los sábados. su único hijo varón. “Una asociación que fue una genialidad de parte de Johnny. recuerda Juan Figuerola. Normalmente nos encargábamos del pegado de las etiquetas. del ingenio de Johnny surgieron nuevos comerciales. con frases como “El sabor de tu alegría”.hasta el tamaño que tiene actualmente. Desde 1948. Otro detalle que resalta en don Isaac es su forma de criar a sus hijos. Más tarde. si bien dirigido por su padre. pues era común diferenciarse por lo importado y no por lo casero. Una unión que hoy parece natural y que por entonces se lanzó con un eslogan creado por Johnny. Johnny fue ganándose un espacio en el manejo de la empresa y jugó un papel importante en el crecimiento de la compañía. Johnny. Y para ello se apoyó mucho en su hijo Johnny. cuenta su sobrino Jorge Taboada. la bebida de sabor nacional”. Así como su padre lo llevó a laborar a la empresa desde los ocho años. El sabor de lo nuestro Al tiempo que imitaba en sus hijos la crianza que le dio su padre. Su primera estrategia en conjunto fue asociar a Inca Kola con la comida peruana. “La fuerza de lo nuestro”. a la asociación ya ganada con la comida se unió una asociación cada vez más evidente con la cultura peruana en general. así lo niegue”. el gran creativo del grupo: “Inca Kola. que era manual”. “El sabor que nos une” y “La bebida del . Con eso en mente. “Cada vez que salíamos del colegio e íbamos a su casa en el Rímac. El Mister se empeñó en sacar adelante el negocio familiar. tuvo que ceder a la necesidad de espacio y se convirtió en el patio de maniobras que hoy se usa de estacionamiento para los autos de los gerentes y directores de la empresa. y que marcó un hito en las ventas del producto. El jardín de su madre. compañero de estudios del entonces pequeño Johnny. algo raro para la época. hoy conocido como don Johnny. sabíamos que había que ayudar un rato en la planta. él impulsó a sus hijos a hacer lo propio.

empezó a evaluar la idea de traer gente ajena a la familia para apoyarlo en la gerencia general. Para 1971 los Lindley se animaron a probar suerte con una nueva marca. aunque en una categoría totalmente distinta a la de bebidas gaseosas. Alfredo Arredondo. para tratar de generar en ellos el hábito del consumo. dicha oficina corrobora lo dicho por doña July. el segundo fue la fundación de Panamericana Televisión. la creación de Radio Programas del Perú. Habría que mencionar que fueron la radio y la televisión los que mayor inspiración generaron en Johnny para crear sus eslóganes publicitarios. don Johnny creyó conveniente no continuar él solo. tendrían que saber que con Isaac y su hijo Johnny eso cambió. si bien la recuerdan con cariño. Igual suerte correrían las marcas de agua Selva Alegre y Seltz. esposa de don Johnny: “El eje central sobre el cual giraba la vida de la familia era la fábrica”. sino que les decía qué hacer”. algo que se materializó en 1994 con el ingreso de Manuel Salazar y un grupo de profesionales de primer nivel que provenían de otras empresas de consumo . Y en diversos lugares de su oficina resaltan los adornos religiosos y su biblia. Fue tal el impacto generado en su hijo Johnny. Y quienes creen que los Lindley solo saben de gaseosas. que este ordenó mantener la oficina de su padre intacta mientras él siguiera vivo. a la larga no generó el impacto esperado y. naranja. de tal forma que nunca podía dejar de mirarlos mientras estuviera en la habitación.Perú”. una estrategia de venta que muy pocos habían estudiado hasta ese momento. y debajo de ellos. en la cual en realidad solo se encuentran números directos de sus familiares. Sin embargo. Y es que. Frente al viejo escritorio de don Isaac se ubican grandes retratos de sus padres en un primer nivel. Es más. en el que Johnny fue socio fundador en 1963. fue el creador de “La hora Inca Kola”. en el que Isaac fue socio fundador en 1959. La única marca ajena a Inca Kola que logró tener éxito. piña y cola). mantiene el liderazgo con 44% del mercado de néctares. en su escritorio. en el que Isaac participó como uno de sus promotores en 1962. a las duras noticias para el grupo sobre devaluaciones y caída de la demanda. los Lindley se quedaron hasta 1991. En los dos últimos casos. año en que vendieron sus participaciones a los Delgado Parker. en las postrimerías del primer gobierno de Alan García. Más de 20 años después. Tras la muerte de su padre. lanzadas en diferentes momentos pero que no pudieron superar el liderazgo de San Luis. y el tercero. Además. Pero el éxito de Inca Kola no pudo repetirse con otras gaseosas. como dice su cuñado y amigo de la infancia. que hoy. y como su hijo Johnny aún se encontraba estudiando y requería de algún tiempo para incorporarse a la empresa. se lanzó una colorida colección de bebidas en seis sabores (frutilla. El primero de ellos fue la creación de la Universidad de Lima. no pudo repetir el éxito de Inca Kola y fue desechada tras la alianza con CocaCola. fueron promotores de tres proyectos que hoy tienen mucha importancia en sus rubros pero que muy pocos asocian a la familia Lindley. “Johnny no solo les sugería cosas a las agencias de publicidad. a pesar de la creciente competencia. todavía se conserva intacta la lista de sus teléfonos importantes. fue Frugos. La unión forzada con Coca-Cola El 18 de octubre de 1989. mandarina. Curiosos de los cambios que ocurrían en el mundo. al costado de su teléfono. Bajo el nombre Bimbo. lima-limón. los de la familia de su hermana Maruja y los de su familia. Esta vez se orientó la bebida al segmento infantil. se sumó la muerte de don Isaac. de la competencia.

Para ese momento. su rival. Además. ante la propuesta de Coca Cola de integrarlos a su sistema embotellador. “Para nosotros. Y se sintieron más fastidiados cuando sus empresas fueron valorizadas por debajo de sus expectativas. Era claro para todos ellos que la batalla con Coca-Cola no era sostenible en el tiempo. las pruebas con el producto no fueron muy positivas. Para dicho proceso. don Luis Paredes Stagnaro. Fue en ese contexto que. quien aún hoy es director titular de la empresa. no solo por los términos en sí del acuerdo (perderían el manejo de la marca Inca Kola). La guerra comercial era desgastante y el sistema de franquicias de Inca Kola no era el óptimo. los peruanos. pero para los extranjeros no lo tienen. la familia Barton había salido del negocio del embotellado de Coca-Cola al vender su empresa —en 1991— a un consorcio integrado por las familias Picasso y Michell. . no les gustó mucho.masivo. era uno de los pocos productos en el país que había generado ese nacionalismo. la posible internacionalización de la bebida era complicada. Un proceso muy complicado. Había que buscarle algo. al cual se incorporó Johnny hijo tras regresar de su maestría en el Bentley College. en Estados Unidos. los gerentes independientes que manejaban la empresa no dudaron en promover dentro del grupo familiar la aceptación de la oferta. pues sentían que era aceptar una derrota. tampoco era muy claro”. Johnny acudió a un profesor de colegio por el que sentía mucho respeto. cuenta Johnny hijo. y en 1997 empezaron las negociaciones para que ello ocurra. Decirles que ya no competirían con la gigante estadounidense y que pasarían a ser parte de ella. pues salvo Asia y las comunidades peruanas en el exterior. Además. El grupo de profesionales independientes traídos a Lindley generó en Johnny la inquietud sobre el futuro de la compañía y qué acciones deberían tomar. que decidieron ponerle de nombre Embotelladora Lima. pues estos sintieron como una traición la negociación de los Lindley. la marca Inca Kola y el color amarillo tienen un significado. estaban en juego el futuro de los embotelladores de provincias y la imagen del grupo. sino por las implicancias que tenía. y si bien se intentó con Golden Kola. Su venta a Coca-Cola podía significar un desprecio de los consumidores. por lo que la asociación era un riesgo. Varios de ellos habían invertido en sus plantas para poder incrementar sus ventas y enfrentar con mayor fuerza a Coca-Cola. Una de las razones por las cuales los peruanos querían a Inca Kola era por su nacionalidad.

Siu tampoco aceptó los términos de la propuesta y retiró del sistema sus plantas de Cusco y Arequipa. el cual adquirió la empresa de otro grupo chileno. en referencia al padre de don Johnny. ya solo como grupo embotellador. el embotellador del norte. y. se retiró del sistema y devolvió la planta que tenía en administración en Piura. Sin plantas en el sur del país. además. A esto. empezaron a embotellar Coca-Cola y la temida resistencia de los peruanos a la alianza no sucedió. y con ello. pues también perdieron la planta de Tacna de los Martorell. la operación con Coca-Cola se dio y para 1999 empezaba una nueva historia para la familia. que finalmente les fue vendida por los Higushi. La única planta importante que lograron retener fue la de la selva central. Para ese momento. los Lindley decidieron llegar a un acuerdo con el embotellador de Coca-Cola para dividirse geográficamente el país. Foto: Richard Hirano Cassinelli. Inchcape. se sumó la quiebra de los embotelladores de PepsiCo en el país. El grupo Añaños por entonces era un grupo pequeño que se veía sin posibilidades de crecer a pesar del contexto de recuperación de la economía. estaba empezando a mirar al exterior y no tanto al mercado local. La división de territorios entre ELSA y Lindley fue simple: ELSA se quedó con la mayor parte de la producción. Panizo también se salió para lanzar su propia bebida amarilla denominada Don Isaac. mientras que Corporación José . algo que complicó a los Lindley en el sur. (ELSA) y pertenecía al grupo chileno Embonor. además. así como con la comercialización de Inca Kola y de las marcas de CocaCola en los territorios del sur del país y la mitad de Lima. Además de producir Inca Kola. el embotellador de Coca-Cola era Embotelladora Latinoamericana S. luego de que este la adquirió de los Michell y Picasso y la renombró en 1997. Aun con todos esos problemas.A. en 1999.Planta de Lindley. la desaparición del principal competidor.

algo que fue inmediatamente aceptado por la familia. al grupo chileno Embonor. Por eso. Ahora el reto de consolidarlo queda en manos de Johnny hijo. las cuales fusionaron ese mismo año. tendrán equipos robotizados. gran parte del norte del país y la selva central. le quedó claro que no se podía continuar así y propuso a los Lindley venderles su subsidiaria en el Perú. Foto: Fernando Soto “Que viva desde hoy lo que será mañana” es el estribillo de una de las típicas canciones que acompañaron a Inca Kola en las últimas décadas y que además fue la elegida como música de fondo para el homenaje a don Johnny. don Johnny y su hijo empezaron un proceso de mejoras en sus plantas y la racionalización de las mismas. Tras cinco años con ese esquema. sino una empresa de alimentos bebibles. nos explica Johnny hijo. Pero no se trata de una canción elegida al azar. La época de Inca Kola fue una época feliz para ellos. es más. El futuro no está en las bebidas gaseosas: el público quiere productos diferentes. “Nuestro objetivo es quedarnos con cinco megaplantas para abastecer a todo el país”. Ya como únicos embotelladores. Y todo este cambio. Y para eso se están preparando. Hoy están en pleno proceso de construirlas. pero es hora de enfrentar nuevos retos. Las plantas ya están en construcción con una inversión de US$ 400 millones y estarán dotadas de última tecnología. Lindley se quedó con la producción y la comercialización para la otra mitad de Lima. lo empezó don Isaac pero lo consiguió don Johnny. como dice Johnny hijo en la entrevista que sigue a este informe. a la derecha. Lindley no será una empresa de aguas gaseosas. que en principio no tengan calorías y que les provean de salud. Así. El mañana Johnny Lindley Suárez. sino que representa lo que el grupo espera de sí mismo: se están preparando hoy para enfrentar lo que quieren ser en el futuro.R. “quien ha logrado una meta que ni imaginaba su padre”. . como la inclusión de lácteos. propietario de ELSA. representa la cuarta generación de los Lindley. que implica el ingreso a nuevas categorías. en el 2004 se convirtieron en dueños de las dos embotelladoras. afirma su esposa July.

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