Irving Jesús Hernández Carbajal. Filosofía Política. Ensayo de “El Capital” de Karl Marx.

Sin lugar a dudas hay algo que impera y controla a nuestra sociedad de forma muy abstracta y sin embargo efectiva, ésta entidad recibe el nombre de capitalismo y su motor de acción es el mercado. Karl Marx, un filósofo y economista brillante, se da cuenta de esto y no sólo se limita a percatarse, también descubre muchos de los elementos de la estructura de la sociedad capitalista, además de sus efectos en la vida del hombre. Marx, haciendo una labor histórica, establece al trabajo como la esencia del hombre, pues éste lo ha creado y lo ha hecho subsistir de forma consciente y voluntaria, cosa que lo diferencia de los animales, cabe destacar que ésta esencia evoluciona y se configura según el contexto en que se encuentre el proceso histórico. El hombre en su esencia del trabajo produce mercancías que son productos o cosas que sirven para algo, además de que todo lo que produce se puede intercambiar, por lo que tienen un valor de uso y un valor de cambio, las dos propiedades que tiene una mercancía. En éste punto Marx hace una dicotomía teórica de las mercancías en base a las dos propiedades que mencioné antes, el valor de uso y el valor de cambio. El valor se entiende como el tiempo de trabajo abstracto y concreto necesario para lograr la mercancía. El trabajo abstracto es cuando se le quita a una mercancía toda utilidad y en general toda cualidad, resultando sólo en términos de cantidad. Y el concreto por el contrario se refiere a las cualidades, es decir a los valores de uso. ¿Pero qué es un valor de uso? En éste se encuentran los atributos de una mercancía, como la utilidad, es decir para que sirve, la materialidad, que se refiere a cómo y de que está hecha y también lo histórico de la mercancía, es decir cómo ha ido evolucionando el producto en cuanto a su materialidad y utilidad. El trabajo

que con cada crisis se asienta y perpetúa más. Parece que el capitalismo es una maquina muy compleja. sienten y viven un poder aún más allá. Todas las mercancías. también a los servicios. también multiplica los vínculos. El valor de cambio como lo dice el nombre es una propiedad cuantitativa que establece el mercado en el que se pueden intercambiar dos mercancías. volviéndose más y más abstracto. que es una forma de valor que sirve de equivalente general. pues hay un fetichismo con la mercancía ya que creen. lo que las vuelve equiparables por diferentes y opuestas que sean en su valor de uso y he ahí donde Marx encuentra algo prácticamente inefable. en la compra y la venta pueden trasmutar a ser dinero. en tanto que son y en cuanto a sus relaciones sociales con otros hombres. Es por eso que el hombre en la subjetividad capitalista (pues el capital también constituye subjetividades) se enajenó con las mercancías y el dinero. Justo por eso se percata que el fundamento de la sociedad no es el trabajo. existe algo que las reduce y convierte en homogéneas. Lo precario de ésta situación es que la esencia del hombre que es el trabajo “consciente y voluntario” el capitalismo lo tomó como instrumento de un trabajo casi mecánico y enajena al hombre mucho antes de que . Pero si bien las mercancías son de valores de uso muy diferente. subjetividades. el dinero. etc. en el que las cualidades desaparecen y sólo queda lo cualitativo. que Marx llama “dialéctica de las formas de valor”.de Marx se quedaría solamente en una labor histórica si se hubiera puesto a analizar únicamente el valor de uso. pero intuye que en el valor de cambio es donde se encuentra “la magia” del capitalismo. pasiones. pues en ésta sociedad el dinero no sólo es una forma de valor que sirve para realizar cambios de mercancías. en la mayoría de las ocasiones de manera muy ruin. una de las características que encontró en el capitalismo es la producción inmensa y en masa de las mercancías y algo que en lo particular a mí me produce ruido es que anticipa que las cosas que no son mercancías en algún momento el capitalismo las convertirá en estas. haciendo mercancías no sólo a los objetos. que consiste en que éstas son las que dan valor a los hombres. sino que es el trabajo abstracto.

el objeto que producirá tampoco será de su propiedad (ya que lo que le da valor a algo es el trabajo realizado para obtenerlo. entonces el trabajo que es la esencia del hombre termina deshumanizándolo y negándolo doble. De aquí es donde surge la muy conocida “lucha de clases” que propone Marx en base a una revolución. Bibliografía: MARX.produzca una mercancía ya que la idea o el proyecto del trabajo que realizará no le pertenece. México: Siglo XXI. Y tal vez lo propuesto caiga en una utopía. el decir que Marx falló. idea que ha sido muy discutida por muchos y desacreditada comúnmente por los sucesos que ocurrieron en la URSS. sino el que invirtió el capital) y el cuerpo tan mecanizado y estupidizado por éste trabajo terminará por también abandonarlo como pertenencia y no sólo esto. mientras que por el otro el proletariado que es la clase pobre que sufre en exceso los tormentos e injusticias del capitalismo y la clase dominante. 1999. Todo esto conjugado. Para leer El capital. la salud. pero no podemos negar que las denuncias que hizo del capitalismo. pero el realiza el trabajo no es dueño. . a pesar de ésta no responde ni se trató de lo planteando por Marx. El Capital. Karl. principalmente porque no había un desarrollo de las fuerzas productivas. México: Fondo de Cultura Económica. Louis. no sean acertadas o reales. precio que fija el mercado. 1969. ALTHUSSER. Crítica de la economía política. los burgueses por un lado que son los que pertenecen a la clase dominante y tienen al Estado como instrumento de su servicio y además son dueños de los medios de producción. Creo que han muchas críticas destructivas que se basan en éste argumento. juventud y vigor que pudiera tener el hombre desaparecerá y desgastará en aras de algo que nunca fue suyo. cuando ni si quiera se ha realizado lo que propuso. ya que las estamos viviendo y el sistema se está perpetuando cada vez más y parece que deberíamos retomar a Marx y su análisis para encontrar alguna forma de perder el fetiche o por lo menos retomar un poco de nuestra humanidad robada. marca la diferencia y una fuerte brecha de desigualdad entre las clases sociales.