BIOMOLÉCULAS
BIOMOLÉCULAS
Las biomoléculas —junto con el agua— son los componentes básicos de
las células que dan forma a todos los seres vivos, desde las
microscópicas bacterias hasta los gigantes calamares de trece metros
de longitud.
Las biomoléculas son necesarias para el correcto funcionamiento del
organismo, por lo que algunas de ellas (carbohidratos, lípidos y
proteínas) debemos incluirlas en nuestra dieta
Las biomoléculas que forman parte de la dieta
cumplen diversas funciones:
Los carbohidratos proveen energía a corto
plazo.
Los lípidos almacenan energía a largo plazo,
otorgan protección a los órganos y aislamiento
térmico.
Las proteínas forman parte de la estructura del
organismo animal y tienen funciones catalíticas,
hormonales y de defensa.
Las biomoléculas poliméricas —carbohidratos,
proteínas y ácidos nucleicos— son polímeros
que se forman por reacciones de condensación y
se rompen por reacciones de hidrólisis.
Los lípidos son moléculas diversas compuestas
mayormente por átomos de hidrógeno y
carbono.
Cuando ingerimos alimentos vegetales, como apio, lechuga, acelga,
espinaca, etc., estos pasan por el tracto digestivo proporcionándonos
minerales y agua, pero la celulosa que los compone no se degrada, aunque sí
nos aporta la mayor parte de la fibra alimentaria que necesita nuestro
organismo.
El consumo de fibra es beneficioso porque nos da la sensación de saciedad y
así nos permite controlar el peso, también nos ayuda a eliminar
eficientemente los desechos de la digestión, lo cual evita problemas como
estreñimiento, irritación del intestino y hasta hemorroides.
La fructosa es otro monosacárido que se encuentra en la gran mayoría de las
frutas y en la miel. En combinación con la glucosa forma la sacarosa, que se
extrae comercialmente de la caña de azúcar y de la remolacha.
La galactosa es una azúcar simple que se produce en las glándulas mamarias
de los mamíferos. La combinación de una galactosa y una glucosa forma
lactosa, un disacárido presente en la leche
ÁCIDOS GRASOS
ACEITES
ENERGÍA TRIACILGLICEROLES
GRASAS
CERAS
GLICEROFOSFOLÍPIDOS
CLASIFICACIÓN DE
ACUERDO A SU
FUNCIÓN
ESTRUCTURALES ESFINGOLÍPIDOS COLESTEROL
ESTEROLES ESTIGMASTEROL
HORMONAS
ERGOSTEROL
ESTEROIDES
FUNCIÓN ESPECÍFICA
VITAMINAS
LIPOSOLUBLES
LÍPIDOS: ENERGÍA DE RESERVA
La absorción de los lípidos, así como de los otros nutrientes, ocurre en
el intestino delgado, donde la enzima lipasa– producida por el páncreas–
y la bilis– producida por el hígado y almacenada en la vesícula biliar–
facilitan este proceso.
La lipasa rompe la grasa en monoglicéridos y ácidos grasos; y la bilis
facilita la absorción de esos ácidos grasos.
La facilidad de digestión de los lípidos está determinada por el tipo de
ácidos grasos que los forma.
Las grasas saturadas son más difíciles de digerir que las no saturadas.
Las grasas como la mantequilla, la manteca y la de las carnes son
altamente saturadas.
Los aceites vegetales y de pescado son bajos en ácidos grasos
saturados, por lo tanto, son más fáciles de digerir
LÍPIDOS CON FUNCIÓN ESPECÍFICA
HORMONAS ESTEROIDES