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Tipos de Estafas y Engaños Legales

Este documento resume los elementos constitutivos del delito de estafa según el Código Penal. Se divide la estafa en tres tipos: el tipo básico descrito en el artículo 468 que incluye conductas como usar un nombre falso o atribuirse poderes que no se tienen, y otras modalidades descritas en los artículos 467 y 473. Para que exista estafa se requiere que mediante engaño se induzca a error a la víctima, que realice una disposición patrimonial y sufra un perjuicio económico como resultado.

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Tipos de Estafas y Engaños Legales

Este documento resume los elementos constitutivos del delito de estafa según el Código Penal. Se divide la estafa en tres tipos: el tipo básico descrito en el artículo 468 que incluye conductas como usar un nombre falso o atribuirse poderes que no se tienen, y otras modalidades descritas en los artículos 467 y 473. Para que exista estafa se requiere que mediante engaño se induzca a error a la víctima, que realice una disposición patrimonial y sufra un perjuicio económico como resultado.

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Estafas y otros engaños

• Esta familia de delitos se divide, pedagógicamente, en 3 órdenes de


figuras penales:
• Delitos cometidos mediante engaño
• Estafa en todas sus modalidades
• Delitos abusando de la confianza
• Apropiación indebida
• Otros engaños
• Usura
• Suscripción de contrato simulado
• Entre otros…
ESTAFA
• El Código Penal establece diversas modalidades de comisión del
delito, en los artículos 467, 468 y 473.
• El bien jurídico protegido por esta figura es controversial, ya que si
bien existe consenso que el bien jurídico es el patrimonio, donde no
existe acuerdo es en la determinación de si se trata de la
universalidad jurídica, o si se trata de bienes o intereses determinados
que forman parte de ella.
• Además, se discute también la noción misma de lo que se entiende
por patrimonio, sobre cuál es su verdadero concepto.
• Se distinguen 3 nociones de patrimonio:
• Una de índole jurídica, que lo considera como el conjunto de derechos
patrimoniales de la víctima. Esta noción dejaría fuera la posibilidad de configurar
una estafa con atentados a bienes o intereses respecto de los cuales la víctima
carece de un derecho determinado.
• Una de índole económico, entendiéndolo como el conjunto de aquellos bienes
que la víctima está en condiciones de disponer.
• Existe una posición mixta que estima que el patrimonio está formado por todas
aquellas posiciones de poder que se poseen sobre una cosa, posiciones que
teniendo una apariencia jurídica son susceptibles de una valoración económica.
• Según esta postura, podría ser víctima el ladron que es engañado por un tercero a quien le
entrega la especie que acaba de sustraer, pues esa especie habría ingresado a su patrimonio
con apariencia de propiedad.
Elementos
El engaño
• Consiste en una simulación o disimulación capaz de inducir a error a una o
varias personas.
• En definitiva, es faltar a la verdad al expresar o ejecutar algo.
• Puede ser una maquinación dirigida a aparentar la existencia de una cosa que
no es real o hacerla aparecer con características o cualidades que no tiene
(simulación) u ocultando aquellas que efectivamente posee. (disimulación).
• Se sostiene que el engaño siempre importa una conducta activa, ya que todas
las hipótesis del código parten de la base que se embauca a otro, se suponen
actitudes o realizan actos que inducen a error a un tercero, lo que es distinto a
no hacer nada para sacar a alguien de ese error. (Conducta omisiva no punible)
• Se discute respecto a si la mentira, entendida como la sola afirmación verbal
artificiosa es suficiente para constituir el engaño exigido por el legislador.
• Si bien hay sectores de la doctrina que asumen que sí es posible, aquello
carece de sustento, toda vez que no existe obligación legal alguna de decir
verdad y, por otro lado, la ley no tiene por obligación proteger al ingenuo o
descuidado.
• Hay que diferenciar las nociones de mentira y engaño. La primera carece de
idoneidad para calificarla como engaño.
• Para el engaño se exige un mise in scene, o actos concluyentes. El ardid debe
tener aptitud, idoneidad para inducir a incurrir en un error a una víctima en
concreto, atendidas sus particulares circunstancias.
• El Error:
• El engaño debe ir dirigido a lograr que una persona se equivoque o a
mantenerla en ese estado.
• Por error se entiende el concepto distinto al verdadero que alguien se
forma respecto de un hecho o circunstancia.
• Error e ignorancia, para estos efectos, no es lo mismo
• Ignorancia es el total desconocimiento respecto de algo.
• El engaño importa desarrollar una actividad que tenga por finalidad
inducir a que un tercero confunda lo que es con lo que no es, a que se
represente falsamente la realidad.
• Para incurrir en un error, la persona debe tener capacidad de ser engañada,
es decir, tener las condiciones mínimas para ser potencialmente inducible a
error, lo que supone que pueda comprender su entorno y tenga la aptitud
adecuada para tomar decisiones según ese conocimiento.
• No es necesario tampoco que la persona engañada para cometer el error y el
perjudicado sean el mismo.
• Depositario que entrega una cosa a un tercero que la reclama falsamente a nombre
del dueño. En este caso, el engañado es el depositario, pero quien sufre el perjuicio es
el dueño de la especie entregada por error.
• Sí es necesario que la persona que es engañada y la que realice el acto de
disposición sean la misma.
• Disposición patrimonial con perjuicio del sujeto pasivo del delito.
• El engaño que no induce a error no puede constituir fraude, y el error
que no provoca una disposición patrimonial de la víctima tampoco.
• Así, la disposición patrimonial con perjuicio del sujeto pasivo es un
elemento esencial en la estafa, y marca la diferencia entre éste delito
y el robo o el hurto, ya que en éstos últimos se produce un
apoderamiento sin la voluntad de la víctima, mientras que aquí es
precisamente la víctima quien entrega voluntariamente.
• Entre el ardid, la equivocación y la disposición patrimonial debe existir
una relación de causalidad que permita atribuir objetivamente el acto
de disposición al engaño del que fue objeto.
• El acto de disposición puede ser tanto una acción como una omisión.
• Acción: Entregar materialmente una suma de dinero al estafador.
• Omisión: No exigir el pago de una especie vendida al comprador al engañar al
dependiente de que ya había sido pagado.
• Además, como se trata de delitos que afectan la propiedad, la
disposición patrimonial del que ha sido engañado debe corresponder
a algo susceptible de ser valorado económicamente.
• El perjuicio sufrido en el patrimonio
• La disposición material debe provocar un perjuicio al que sufre un engaño o
a un tercero, que se constituye en sujeto pasivo del delito.
• El perjuicio consiste en una disminución del patrimonio del sujeto pasivo,
tiene que sufrir una pérdida apreciable pecuniariamente.
• El problema es determinar que se entiende por patrimonio para estos efectos.
• Con patrimonio se hace referencia a las cosas que lo integran y, en general, a
los derechos concretos poseídos, quedando excluidas las meras expectativas,
pero sí quedando comprendidos los lucros, los créditos y las ganancias
futuras.
• Un elemento a considerar es que, respecto al elemento subjetivo del
tipo, no se exige que el sujeto actúe con ánimo de lucro, o de
aumentar de alguna manera su patrimonio, no pudiéndose presumir
que se requiere dicho ánimo, atendido que en otros delitos como el
hurto sí requiere expresamente la existencia un animo de lucro.
Tipo básico de la estafa, art. 468
• El artículo 468 describe el tipo básico de la estafa, señalando que “Incurrirá
en las penas del artículo anterior el que defraudare a otro usando nombre
fingido, atribuyéndose poder, influencia o crédito supuestos, aparentando
bienes, crédito, comisión, empresa o negociación imaginarios, o valiéndose
de cualquier engaño semejante”.
• La acción que proscribe este delito es la de defraudar a otro, es decir,
incurrir en cualquiera de las conductas señaladas en el propio artículo 468.
• El engaño se debe realizar con el objeto de inducirla a un error para que
realice una disposición patrimonial que le cause un perjuicio económico a
ella misma o a un tercero.
• (Se aplican todos los elementos comunes vistos previamente)
• Es posible que la realización de alguna de las modalidades indicadas
en el artículo importen la ejecución previa de otros delitos como
falsificaciones, sustitución de personas, etc., situación que se
resolverá conforme las normas sobre concursos.
• En cuanto a la estructura del tipo, es un delito común desde el punto de vista del
sujeto activo, y de resultado, ya que para que se entienda consumado debe
producirse un perjuicio efectivo en el patrimonio de la víctima.
• En cuanto a las modalidades de comisión, el propio artículo 468 las limita a las
hipótesis que presenta.
• Sin embargo, ese listado no es una limitación, sino que sólo señala un criterio
interpretativo para precisar a qué tipo de engaños se refiere la norma.
• La enumeración que realiza el artículo es meramente ejemplar, permitiendo
comprender dentro del enunciado cualquier conducta que reúna las
características que allí se indican, ya que si bien el artículo usa 3 formas verbales
(usar, atribuirse y aparentar), termina expresando o valiéndose de cualquier otro
engaño semejante.
• De todos los ejemplos que señala el tipo, aparece un elemento que
resulta común a todos ellos, consistente en la realización de una
gestión engañosa, un ardid para llevar a error a la víctima, elemento
que se alza como fundamental para determinar si un
comportamiento debe o no adecuarse a la figura descrita por el art.
468.
Usar nombre fingido
• La frase “Usando nombre fingido” debe ser entendida en su sentido
normativo, es decir, no basta con el sólo uso de un nombre falso, sino que lo
sancionado es el inducir a error al afectado, el hacerlo pensar que puede
confiar en la persona que le solicita determinado acto de disposición.
• No reviste mayor interés el hecho de usar, efectivamente, un nombre
distinto del propio, ni uno de otra persona existente o inventada, sino que lo
relevante es que el agente adopte una personalidad distinta de la que
tiene, que lo presente con una falsa calidad, que induce a la víctima a creer
que es un sujeto que responde a las condiciones necesarias para hacerle la
entrega de un bien o a efectuar una disposición patrimonial, o a efectuar la
disposición patrimonial que se le pide o aconseja.
Atribuyéndose poder, influencia o créditos
supuestos
• Para estos efectos, el “atribuir” va más allá de una mera afirmación, sino que
se refiere a simular, aparentar, o desarrollar una actividad en tal sentido, ya
que debe asociarse con la noción propia de engaño de la estafa.
• Por tanto, no se cumple la exigencia típica por la mera afirmación de tener
poder o influencia, sino que además requiere del empleo de medios
adecuadamente convincentes para evidenciarlo falsamente frente a la víctima.
• La norma dispone 3 hipótesis:
• Atribuirse poder: Implica tener mando, potestad, fuerza suficiente para hacer
determinadas cosas.
• Influencia: Implica ascendencia sobre otros, facultad de persuasión, de inducir a
personas en determinado sentido, de mediar positivamente en ciertas situaciones.
• Créditos supuestos: Se simula, mediante algún ardid, que cuenta con recursos
económicos, facilitados por instituciones u otras personas, para invertirlos u
operar con ellos, a pesar de que en realidad no los tiene.
• ¿Qué pasa con aquellas personas que tienen el poder, la influencia o
los recursos, ofrece emplearlos y, en definitiva, no lo hace, pudiendo
hacerlo?
• La respuesta no es uniforme. Un sector doctrinario asume que de todas
maneras es una situación abarcada por la norma, mientras que otra estima
que no corresponde a esta figura, sino que estaría enmarcada dentro de los
“otros engaños semejantes”, del mismo artículo.
Aparentando bienes, crédito, comisión,
empresa o negociación imaginarios
• El verbo “aparentando” se debe entender como algo más que una mera
afirmación, sino que además debe ir acompañada de circunstancias que la
hagan verosímil, sea haciendo publicidad, instalando una oficina o
establecimiento, registrando marcas y cualquier acción dirigida a simular algo
inexistente.
• Cuando la norma habla de “bienes”, se refiere a aquellas cosas y derechos que
forman parte de la noción de patrimonio, pero dirigidas a simular riqueza,
fortuna, solvencia económica.
• Al hablar de “comisión”, se refiere a todo acuerdo mediante el cual se entrega a
otro la gestión de algún mandato o negocio.
• Lo que hace el sujeto activo es aparentar, por medios creíbles para la víctima, que está a
cargo de una negociación u operación por mandato de un tercero.
• Por “negociación o empresa” se entenderá toda organización de carácter
económico destinada o no a objetos lucrativos, por simple que sea.
• Son tales los establecimientos, las casas u oficinas comerciales o industriales también las
organizaciones menores y de objetivos menos estables, como las tendientes a recolectar
fondos para un monumento, etc.
• “Negociación” hace referencia a una transacción o acuerdo de índole comercial
de cualquier clase, siempre que no queden comprendidas en la noción de
empresa.
• siempre que no queden comprendidas en la noción de empresa.
• Tanto la empresa como la negociación no deben existir en la realidad, pues el
legislador exige que sean imaginarios, esto es, meros inventos o creaciones, que
el agente sabe que carecen de base o posibilidad real de materialización.
• Como una especie de estos engaños se menciona la venta de cosa ajena, y
se sostiene, fundamentándose en criterios civiles, que el Código Civil
declara válida la enajenación de cosas ajenas; de consiguiente, no podría
calificarse de estafa una operación de esta naturaleza.
• El problema se plantea cuando se vende como propia una cosa que es
ajena y para hacerlo se recurre a artificios que induzcan a error al
comprador, que cree estar tratando con el dueño de la especie. En
hipótesis como la señalada es evidente que se ha incurrido en un fraude
que puede conformar el delito de estafa del art. 468. El mismo principio
rige la venta de una cosa gravada que se presenta como saneada.
• “Aparentar créditos” resulta difícil de diferenciar de la figura de
“atribuirse créditos” como forma de engañar.
• La diferencia radicaría, según el profesor Etcheberry, en que el que se
atribuye créditos sólo miente sobre su capacidad de adquirirlos,
mientras el que los aparenta simula tenerlos ya concedidos.
Valiéndose de cualquier engaño semejante
• Constituye la norma de cierre del artículo 468, que permite que no
tan sólo las hipótesis de conducta establecidas antes sean las únicas
punibles, sino que cualquiera que obedezca a lo que se denomina una
maquinación astuta o ardid, dirigido a crear una falsa realidad frente a
la víctima, pero siempre en la línea de las hipótesis planteadas
previamente.
• En consecuencia, el tipo penal de estafa es un tipo penal abierto, y
será el tribunal quien deba determinar si cumple o no con las
exigencias del tipo una determinada conducta.
Elemento subjetivo
• El dolo que requiere esta figura se extiende a todos los elementos del
tipo objetivo, es decir, al empleo de medios engañosos para inducir a
error a la víctima.
• Exige dolo directo, y debe presentarse previo a la conducta artificiosa del
autor o, por lo menos, coetánea. Si fuere posterior, sería una conducta
inhábil para transformar el hecho en fraudulento.
• Sin embargo, hay que ser cuidadosos, ya que se debe descartar la
existencia de dolo cuando el agente parte desde un error al que nadie lo
ha inducido, o bien si es que el agente sabía que era una operación
riesgosa, pero pensó que valía la pena enfrentarla por los posibles
beneficios que podría traer.
Iter criminis
• La estafa se entiende consumada cuando concurren todos los
elementos del tipo, tanto objetivo como subjetivo.
• Por ende, se entiende consumado con la producción del perjuicio en
el patrimonio de la víctima.
• Al ser un delito de resultado, hace viables todas las formas
imperfectas, es decir, tentativa y frustración.
Partipación
• La estafa admite diversas modalidades de participación.
• Así, puede ser un autor solitario o en co autoría, complicidad o
encubrimiento.
• También es posible cometer este delito como autor mediato,
instrumentalizando a otra persona para cometer el delito.
Penalidad del delito
• Se remite a las penas establecidas en el artículo 467.
• 1° Con presidio menor en sus grados medio a máximo y multa de once a quince unidades tributarias
mensuales, si la defraudación excediera de cuarenta unidades tributarias mensuales. 2 ° Con
presidio menor en su grado medio y multa de seis a diez unidades tributarias mensuales, si excediere
de cuatro unidades tributarias mensuales y no pasare de cuarenta unidades tributarias mensuales.
• 3- Con presidio menor en su grado mínimo y multa de cinco unidades tributarias mensuales, si
excediere de una unidad tributaria mensual y no pasare de cuatro unidades tributarias mensuales.
• Si el valor de la cosa defraudada excediere de cuatrocientas unidades tributarias mensuales, se
aplicara la pena de presidio menor en su grado máximo y multa de veintiuna a treinta unidades
tributarias mensuales
• Si lo defraudado no supera el valor de una unidad tributaria, el hecho no es punible, porque el art.
494 N° 19, que sanciona los delitos patrimoniales que no sobrepasan el referido monto, no
comprende la estafa básica descrita en el art. 468. Conductas como las señaladas serían atípicas.
Estafa residual
• Artículo 473 expresa que “el que defraudare o perjudicare a otro usando
cualquier engaño que no se halle expresado en los artículos anteriores de
este párrafo, será castigado con presidio o relegación menores en sus
grados mínimos y multa de once a veinte unidades tributarias mensuales.
• Su carácter residual se ve en que si la conducta desplegada no se
comprende dentro de ninguna de las hipótesis anteriores, se podrá
subsumir en esta disposición.
• La necesariedad de esta figura radica, en palabras del profesor Pacheco,
en que la perversidad del ser humano es tan amplia, que resulta imposible
al legislador abarcar todas las posibles situaciones de estafa, razón por la
cual crea esta figura residual y de carácter más genérico.
Penalidad
• La penalidad de esta figura, a diferencia de las demás, no está regida
por la cuantía del perjuicio efectivamente causado, lo que demuestra
que para la Comisión Redactora, esta clase de delitos no tienen la
misma gravedad o intensidad que aquellos que son minuciosamente
descritos en el 468 y siguientes.
Apropiacion indebida
Artículo 470 N°1
Apropiación indebida
• Está contemplado, doctrinariamente, dentro de los fraudes por abuso
de confianza.
• Establece que: “Las penas del artículo 467 se aplicarán también:
• 1.- A los que en perjuicio de otro se apropiaren o distrajeren dinero, efectos o
cualquiera otra cosa mueble que hubieren recibido en depósito, comisión o
administración, o por otro título que produzca obligación de entregarla o
devolverla”.
• El objeto jurídico protegido es la propiedad de las cosas muebles.
• Es la figura más representativa de aquellas en que la modalidad de
apropiación es el abuso de confianza y no el engaño.
• La apropiación o distracción de la especie se puede realizar mediante
dos modalidades:
• Una activa, disponiendo del bien.
• Una pasiva, desconociendo la entrega.
• Este delito se caracteriza porque el agente, con voluntad unilateral,
altera la legítima tenencia que inicialmente tenía sobre la cosa,
transformándola en propiedad ilegítima al incorporarla
ilegítimamente a su patrimonio.
• En cuanto al tipo objetivo, es una figura especial, ya que requiere que
el agente esté en una situación determinada respecto de la víctima,
esto es, unidos por una relación jurídica legítima anterior, que puede
consistir en un depósito, comisión o administración, o cualquier otro
título que produzca la obligación de entregar o restituir la cosa.
• El título ha de ser creador de obligación de restituir la especie que se
entrega, no puede desprenderse de la entrega misma, o tener en ella su
fundamento, o en una circunstancia posterior.
• Sólo puede ser sujeto activo aquél que recibe materialmente el bien
mueble y que contrae la obligación de entregar o restituir precisamente
en mérito del título por el cual lo recibieron y no de otro diferente.
• Si la cosa se recibe por un título distinto a los señalados, y quien la
recibe se apropia de ella, no incurre en este delito.
• Ej: Sujeto que cobra indebidamente el crédito de un tercero, y luego se queda
con la suma que se le paga.
• La recepción por parte del tercer debe ser espontánea, libremente por
quien hace la entrega, ya que si se realiza mediante engaño, puede ser
estafa, pero no apropiación indebida.
• El agente debe recibir la especie como mero tenedor.
• Si, una vez entregada la especie, cambia el dominio de la especie a otra
persona, y a este tercero se le niega la entrega, no hay apropiación
indebida, ya que no hay conexión alguna por ningún título con él.
• Asimismo, si el que recibe una cosa por alguien distinto del dueño y la
vende, y luego no entrega lo percibido por la venta al legítimo dueño,
tampoco comete este delito, ya que no ha recibido la especie con la
obligación de devolverla.
• Lo que importa el abuso de confianza es el hecho de incumplir la
obligación de entregar o restituir la especie recibida.
• La confianza que se rompe en este caso no es la confianza personal que
pueda tener la víctima con el agente, sino que la confianza nacida de la
relación jurídico-patrimonial que se crea y en virtud de la cual se produce
el delito.
• Ej: Un depositante confía en que el banco en que está depositando su dinero, se
lo devolverá.
• Los simples incumplimientos no configuran el tipo penal, a menos que
incluya un dolo de defraudar, es decir, de apropiarse ilegítimamente de lo
ajeno y de lesionar el patrimonio de la victima.
• El objeto material del delito es necesariamente dinero, efectos o
cualquier cosa mueble.
• Por “efectos” se entienden los valores mobiliarios como bonos,
acciones, cheques, letras de cambio y análogos, que algunos
comprenden dentro del grupo de los títulos valores.
• Finalmente, la enumeración es meramente enunciativa, gracias a la
norma de cierre que señala “cualquier cosa mueble”.
• Se plantea un problema cuando se trata de cosas fungibles o
consumibles, que necesariamente entran en el patrimonio de quien
recibe, ya que lo que nace es una obligación de las cosas recibidas en
igual cantidad y calidad de la que se entregó.
• La diferencia, y lo que permite definir la procedencia del delito, es el
título en virtud del cual se hace entrega de las especies fungibles o
consumibles.
• Si el dinero (especie fungible por excelencia) se recibe en comisión, no se
está entregando al actor para que la utilice como mejor le parezca, no se
entrega en dominio; si se entrega en mutuo, se hace con la finalidad que
el actor se haga dueño de ese dinero.
• En este caso, el comisionista sí puede cometer el delito de
apropiación indebida, mientras que el mutuario no, ya que lo recibió
para disponer libremente de él.
• Es un delito de resultado, por lo que requiere para su consumación el
perjuicio en el patrimonio de la víctima, como consecuencia del acto
de apropiación o disposición del agente, ya que el mismo artículo 470
N°1 establece que “a los que en perjuicio de otros se apropiaren…”
• Así, quien pretende disponer de la cosa mueble que recibió en prenda
vendiéndola a un tercero, que en definitiva no lo adquiere, no
consuma el delito.
• En cuanto al elemento subjetivo, se admite su comisión hasta con dolo
eventual.
• Ej: No se realiza devolución del dinero entregado en comisión en ese momento,
pero se tiene la intención de devolver más adelante.
• El dolo debe presentarse después de la entrega legítima de la especie,
ya que en caso contrario no estaríamos en presencia de una apropiación
indebida, sino que de una estafa.
• No se da el elemento subjetivo si el acto de apropiación de agente se
produce porque incurre en un error.
• Porque cree que ejerce legítimamente un derecho sobre el bien inmueble o
cuando cree ejercer un legítimo derecho legal de retención
• En estos casos hay una situación de atipicidad, ya que efectivamente
se retiene la cosa en prenda, pero no con ánimo de apropiación, y
por ende hay ausencia de dolo.

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