Los Diálogos sobre la religión natural de David Hume son una obra
filosófica publicada póstumamente en 1779, en la que tres personajes
(Demea, Filón y Cleantes) debaten sobre la naturaleza de Dios y la
existencia de la religión natural. A través de un diálogo crítico, Hume
expone argumentos escépticos y se burla del deísmo, poniendo en
duda los argumentos racionales para probar la existencia de Dios,
como el argumento del diseño, y examinando el tema del mal en el
mundo.
Personajes y posturas:
• Cleantes:
Representa la postura del deísmo o el teísmo moral, defendiendo la
idea de un Dios creador y racional basado en el orden del universo, y
enfatizando la benevolencia divina.
• Filón:
Actúa como el escéptico de la obra, cuestionando la capacidad humana
para conocer la naturaleza de Dios y criticando la posibilidad de probar
la benevolencia divina.
• Demea:
Representa el misticismo y la ortodoxia religiosa, abogando por la fe y
la idea de un Dios trascendente e incomprensible, manteniendo una
postura más tradicional.
Temas principales:
• Argumento del diseño:
Los diálogos presentan y luego critican el argumento que intenta probar
la existencia de un diseñador inteligente a partir de la complejidad y el
orden del universo, similar a cómo el diseño de una casa implica a un
arquitecto.
• Problema del mal:
Se debate si la existencia de sufrimiento y mal en el mundo es
compatible con la existencia de un Dios benevolente y todopoderoso.
• Crítica al deísmo:
Hume utiliza los diálogos para cuestionar los fundamentos racionales
del deísmo, que busca conocer a Dios solo a través de la razón y la
naturaleza, y se distancia de la religión revelada.
• El escepticismo:
La obra explora los límites del conocimiento humano y la dificultad de
justificar racionalmente las creencias religiosas, proponiendo que el
temor es un motor fundamental de la religión.
Importancia de la obra:
• Los Diálogos sobre la religión natural es una de las obras más
importantes y originales de filosofía de la religión.
• Fue una obra considerada políticamente incorrecta en su época por
criticar el deísmo y mantener una postura de independencia intelectual
frente a la religión y el ateísmo.
• Hume utiliza el método del diálogo para presentar de manera efectiva
argumentos complejos y contrapuestos, un estilo que considera
adecuado para los temas oscuros e inciertos de la religión.
En "La Religión dentro de los límites de la mera razón", Immanuel
Kant sostiene que la religión solo es legítima si se ajusta a los
principios de la razón moral y no contradice la ética. No se trata de
una religión basada en la fe ciega o la revelación, sino en la creencia
en Dios y el bien supremo como condiciones necesarias para que la
moralidad tenga un propósito y sea factible la esperanza de que la
vida moral se vea recompensada con la felicidad. La obra explora
cómo la moralidad puede justificar la existencia de Dios y viceversa,
sin que la religión suplante o anule la primacía de la razón práctica y el
comportamiento ético.
Idea principal
La religión, para Kant, es un complemento de la moral, no un fin en sí
misma. Su función es dar sentido a la búsqueda de la virtud,
presentando la unidad de la virtud y la felicidad como un bien supremo
que requiere un fundamento en un ser superior moral.
La razón práctica y Dios
• Dios como postulado de la razón práctica:
No podemos conocer la existencia de Dios a través de la razón teórica,
pero la razón práctica nos exige postularlo como necesario para la
realización del bien supremo.
• El bien supremo:
Es la idea de que la virtud y la felicidad deben unirse. Para que esta
unidad sea posible y tenga un objetivo último, necesitamos creer en un
ser supremo moral, justo y omnipotente.
La moral como base de la religión
• Lo moralmente correcto es lo que cuenta: El comportamiento ético y
la virtud son lo más importante.
• Dios como apoyo de la moral: La religión justifica la moral ofreciendo
un fundamento para la esperanza de un mundo donde la virtud sea
recompensada, y el mal sea, en última instancia, vencido.
La crítica a las religiones institucionales
• El error de la superstición:
Kant critica la idea de que las religiones deban basarse en rituales,
dogmas o actos de fe que no se ajusten a la razón moral.
• La búsqueda de la verdadera religión:
La auténtica religión para Kant es aquella que sirve a la moral, la cual
se fundamenta en la razón, y no la que busca imponer sus doctrinas
sin base racional.
Las Lecciones sobre la Filosofía de la Religión de Hegel son una
serie de clases donde sistematiza su pensamiento especulativo sobre
la religión como la manifestación del Espíritu Absoluto en su proceso
histórico. En ellas, Hegel no solo expone su concepción del concepto
especulativo de Dios, sino que también explica cómo la religión y la
filosofía comparten el mismo contenido de verdad, siendo la filosofía
la teología en su forma de saber reflexivo y racional.
Contenido y objetivo de las lecciones:
• Superación de la metafísica y el subjetivismo:
Hegel busca superar tanto la metafísica del entendimiento, que se
limita a lo finito y no puede comprender lo infinito, como el subjetivismo
religioso, que reduce la religión a la experiencia personal.
• El concepto especulativo de Dios:
En estas lecciones, Hegel desarrolla la idea de Dios como Espíritu, un
concepto dinámico que se objetiva en la religión y se interioriza en la
conciencia humana.
• Religión como autoconocimiento:
La religión es vista como un proceso histórico y cultural a través del
cual el ser humano se conoce a sí mismo y al mundo.
• Relación entre religión y filosofía:
Hegel sostiene que el contenido de la filosofía es idéntico al de la
religión, solo que la filosofía lo alcanza mediante la reflexión racional y
el conocimiento del saber absoluto.
Estructura del análisis de Hegel:
Hegel estructura su análisis de las religiones en tres momentos:
1. Concepto de la religión: El contenido de la divinidad tal como se
presenta en la conciencia.
2. Representación de la religión: La manera en que los conceptos
religiosos se manifiestan en figuras y narraciones.
3. Culto de la religión: La vivencia interior y la práctica de la fe, que
culmina en el cristianismo.
El cristianismo como religión consumada:
Para Hegel, el cristianismo es la religión que alcanza la verdad
absoluta porque sintetiza lo finito y lo infinito, lo humano y lo divino, a
través de la figura de Dios-hombre. La conciencia, a través de
la Fenomenología del Espíritu, reconoce en la experiencia religiosa el
momento clave para alcanzar el autoconocimiento y el saber
absoluto.
Relevancia y publicaciones:
Estas lecciones representan una exposición sistemática y accesible
del pensamiento hegeliano sobre la religión. Fueron pronunciadas
durante las últimas clases de Hegel en Berlín y fueron publicadas
por Ediciones Sígueme.