El Conductismo
John Watson
John B. Watson (1878-1958)
• Educación: Estudió en la Universidad de Chicago,
donde se interesó por la psicología experimental y
conductual.
• Conductismo: En su artículo de 1913,
"Psychology as the Behaviorist Views It", Watson
estableció los fundamentos del conductismo,
argumentando que la psicología debería
enfocarse exclusivamente en el comportamiento
observable y medible.
• Experimento del "Pequeño Albert" (1920): Junto con Rosalie Rayner,
demostró cómo se puede condicionar emocionalmente a un niño
pequeño para temer a estímulos previamente neutros, como un ratón
blanco. Este experimento fue controvertido por sus implicancias éticas.
• Publicidad: Tras dejar la academia, Watson trabajó en publicidad y
aplicó principios conductistas al marketing, contribuyendo al
desarrollo de técnicas modernas de persuasión.
• Legado: Su trabajo marcó el inicio de una psicología más científica,
aunque más tarde fue complementado y en parte desplazado por
teorías cognitivistas.
Watson se alineaba con el empirismo, una postura filosófica que sostiene
que el conocimiento proviene de la experiencia sensorial y la observación.
También era materialista, ya que consideraba que todos los fenómenos
psicológicos podían reducirse a procesos físicos y observables.
1. Rechazo al introspeccionismo: Para Watson, estudiar la mente
subjetiva carecía de valor científico. Solo el comportamiento
observable y medible podía ser objeto de estudio.
2. Determinismo: Creía que el comportamiento humano está
completamente determinado por el ambiente y las experiencias de
aprendizaje. Esta postura enfatiza que no hay libre albedrío, ya que las
respuestas son producto de estímulos específicos.
3. Antimentalismo: Rechazaba el estudio de los procesos mentales y se
oponía a cualquier teoría psicológica que no pudiera ser confirmada
experimentalmente.
El conductismo es una ciencia natural que se arroga todo el campo de las
adaptaciones humanas. Su compañera más íntima es la fisiología. Solo
difiere de esta última en el ordenamiento de sus problemas, no en sus
principios fundamentales ni en su punto de vista central.
El conductista desea controlar las reacciones del hombre, del mismo
modo como en la física los hombres de ciencia desean examinar y manejar
otros fenómenos naturales. Le corresponde poder anticipar y fiscalizar la
actividad humana a partir de datos científicos obtenidos mediante
procedimientos experimentales. Solo así podrá inferir cual será la reacción
ante determinado estimulo o dada la reacción cual fue el estímulo que la
ocasionó.
Para la psicología previa al advenimiento del Conductismo, como la de
William James y la de Titchener, la consciencia es la materia de estudio de
la psicología.
Ahora bien, en contraposición con esta concepción, el Conductismo
sostiene que la conducta del ser humano constituye el objeto de estudio de
la psicología. Se critica el concepto de consciencia caracterizándolo como
impreciso, inutilizable y una cuestión ligada a la superstición y a la magia.
El conductismo surgió en un contexto histórico y científico marcado por
transformaciones profundas en diversos campos del conocimiento,
particularmente a finales del siglo XIX y principios del XX. Su desarrollo no fue
aislado, sino que se vio influenciado por factores filosóficos, científicos,
sociales y tecnológicos de la época.
1. Contexto filosófico y científico
• Rechazo al introspeccionismo: El conductismo surge como una
reacción crítica al método introspectivo predominante en la psicología
de la época, especialmente en la psicología estructuralista de Wilhelm
Wundt y Edward Titchener. Este método se consideraba subjetivo, poco
fiable y no apto para la investigación científica rigurosa.
• Influencia del positivismo: El movimiento estuvo profundamente
influenciado por el positivismo lógico, que priorizaba la observación
objetiva, la medición y el uso del método experimental para construir el
conocimiento científico. Auguste Comte y otros positivistas plantearon
que solo los fenómenos observables debían ser objeto de estudio
científico.
• Desarrollo de las ciencias naturales: Las ciencias como la física y la
biología influyeron en el deseo de aplicar métodos similares de análisis
sistemático y cuantitativo a la psicología. En especial, los avances en
fisiología (como los estudios sobre el sistema nervioso de Helmholtz) y
la biología evolutiva (con la teoría de la evolución de Darwin) prepararon
el terreno para un enfoque mecanicista y adaptativo en el estudio del
comportamiento.
2. Avances tecnológicos y métodos experimentales
El desarrollo de nuevas herramientas y métodos experimentales, como los
cronógrafos y otros dispositivos para medir reacciones fisiológicas, permitió
el estudio preciso del comportamiento. Este avance reforzó la idea de que la
psicología debía ser una ciencia empírica basada en datos observables.
3. Cambios sociales y culturales
• Industrialización: La Revolución Industrial trajo consigo una visión
mecanicista del ser humano, donde las conductas eran vistas como
respuestas predecibles a estímulos específicos. Este contexto influyó
en el desarrollo del conductismo como una perspectiva que buscaba
"controlar y predecir" el comportamiento humano y animal.
• Educación y aprendizaje: El interés por mejorar la enseñanza y
entender los procesos de aprendizaje también contribuyó al
surgimiento del conductismo, ya que este proponía principios
aplicables al entrenamiento y la modificación de conductas en
entornos educativos.
4. Relevancia del conductismo en la época
• En el ámbito académico, el conductismo desafió y desplazó a las
secuelas psicológicas introspectivas.
• En aplicaciones prácticas, influyó en áreas como la psicología
educativa, la terapia conductual y la psicología organizacional.
En 1912 los psicólogos objetivistas encontraron insuficientes las fórmulas de
Wundt, creían que los 30 años estériles transcurridos desde el
establecimiento de su laboratorio, habían probado que la psicología
introspeccionista de Alemania se fundaba sobre hipótesis falsas y que una
psicología que tome en cuenta el problema mente-cuerpo jamás obtendría
resultados verificables.
Postulaban la necesidad de renunciar a la psicología o bien transformarla en
una CIENCIA NATURAL, sin dudas esto vendría de la influencia de su mirada
hacia sus colegas científicos en medicina, química y física.
En sus primeros esfuerzos por lograr uniformidad en el objeto y métodos, el
conductista comenzó por plantear el problema de la psicología,
despojándose de todas las concepciones medievales y desterrando de su
vocabulario científico todos los términos subjetivos: sensación, percepción,
imagen, deseo, intención, pensamiento, emoción según los define el
subjetivismo.
Se buscaba que lo observable sea el verdadero campo de la psicología y que
se formulen leyes solamente relativas a esas cosas. Pero ¿Qué es lo
observable? La respuesta es la CONDUCTA: todo lo que el organismo hace o
dice.
La regla que siempre se tiene en cuenta en esta psicología es si es posible
describir la conducta que se ve en términos de estímulo y respuesta.
Un estímulo es cualquier objeto externo o cualquier cambio en los tejidos
mismos debidos a la condición fisiológica del animal.
Una respuesta es todo lo que el animal hace.
El único objeto es reunir hechos tocantes a la conducta (verificar sus datos),
someterlos al examen de la lógica y de la matemática (los instrumentos
propios de todo científico).
Esta observación supone una exclusión, la del objeto que, tanto la
etimología del término “psicología” como la tradición, le habían asignado a
la psicología: esto es, la psyque, el alma o los distintos disfraces que ha ido
recibiendo en el curso del desarrollo de la psicología, como estados de
conciencia, fenómenos psíquicos, vida interior, etc.
Por la exclusión de la conciencia, el conductismo de Watson pasará por dos
momentos históricos:
El conductismo "metodológico”: admite la existencia los hechos de
conciencia, pero no constituyen un objeto para la ciencia, Inutilidad
metodológica de la conciencia.
El conductismo “ontológico o radical”: niega la existencia misma de
la conciencia, de la vida interior, etc.
El punto de partida fundamental del conductismo es la observación de la
gente, la autobservación es imposible como forma de estudiar la psicología,
dentro de nosotros mismos solo podemos comprobar las formas más
elementales de respuesta.
En cambio, cuando se observa lo que hacen las otras personas, rápidamente
se adquiere experiencia para clasificar su conducta y crear situaciones a
partir de la presentación de estímulos, que harán que se comporte de una
manera previsible para nosotros.
Estimulo: cualquier objeto externo o cualquier cambio en los tejidos
mismos debidos a la condición fisiológica del animal.
Respuesta: Durante todo el curso vital del humano, está expuesto a los
estímulos del mundo externo y del mundo interno.
El organismo ante esto se mueve y reacciona, responde. La respuesta puede
ser muy leve, tanto que se la deberá observar mediante instrumentos.
Las reacciones comúnmente observadas son los movimientos en todo el
cuerpo, de los brazos, piernas, tronco o combinaciones de todas las partes
movibles.
Generalmente, las respuestas del organismo al estimulo trae consigo una
adaptación, es decir que, este cuando se mueve altera su estado fisiológico
de tal manera que el estímulo no provoca ya reacciones.
Lo que le interesa saber al conductismo responde a la pregunta ¿Qué está
haciendo y por qué lo está haciendo?
El conductista afirma que todo estimulo efectivo tiene su respuesta y que
esta es inmediata.
Con estimulo efectivo se refiere a uno que sea lo suficientemente fuerte
para vencer la normal resistencia al pase del impulso sensorial desde los
órganos de los sentidos a los músculos.
La digresión que se propone acerca del estimulo y la respuesta suministra
una idea del material con el que trabaja la psicología conductista y porqué
esta se propone como meta que una vez dado el estímulo se pueda predecir
la respuesta y viceversa, observando la reacción poder inferir el estimulo que
la produjo.
A partir de esto podemos clasificar de forma general las respuestas de la
siguiente manera:
Externas o Explicitas Internas o Implícitas
Son los actos ordinarios del ser humano. Se hallan confinadas en los sistemas
Para observarlas no se necesitan musculares y glandulares del interior del
instrumentos. cuerpo. Son arduas de observar porque
están ocultas a la mirada.
Respuestas aprendidas Respuestas no aprendidas
Son todos nuestros hábitos Las que realizamos en la primera infancia antes
complicados y todas nuestras que el proceso de condicionamiento y la
respuestas condicionadas. formación de hábitos predominen.
Caracterizadas por el órgano
sensorial que las origina.
Análisis de problemas psicológicos
Principales problemas de la psicología conductista:
• ¿Por qué la gente se comporta en la forma que lo hace?
• ¿Cómo puede lograr el conductista que un individuo se comporte
diferente en días diferentes?
• ¿Hasta que punto puede modificarse la conducta por el
condicionamiento?
Para alcanzar estos objetivos científicos el conductista debe realizar
observaciones.
En la observación psicológica hay diversos niveles, uno de ellos es la
observación bajo control experimental.
En este caso, la conducta solo es comprensible después de sometida a
control experimental. El método científico permitió no solo identificar el
estimulo causante de la reacción, sino también controlar con eficacia la
reacción, removiendo o modificando el estímulo.
Naturaleza general de los problemas psicológicos y sus soluciones
El conductismo plantea todos los problemas psicológicos y sus respectivas
soluciones en términos de Estimulo (E) y Respuesta (R).
E R
Problema solucionado cuando:
dado a determinar E y R han sido determinados.
E R
a determinar dado
Sustitución o condicionamiento de estímulos
En un primer momento, un simple estimulo no provoca una reacción como el
retiro de la mano ante un estímulo aversivo (algo incondicionado), pero si el
estimulo del que hablamos en un primer momento como una luz roja, se
presenta al mismo tiempo que un estímulo aversivo como una descarga
eléctrica en la mano, de forma reiterada, estos se asocian y al final, la luz roja
provocará el mismo efecto que la descarga eléctrica.
La luz roja entonces, se convierte en un estimulo sustituto: provocara
Respuestas cuantas veces estimule al sujeto en esta forma. Algo sucedió
para que se produjera este cambio y se denomina CONDICIONAMIENTO y al
estimulo se lo denomina estimulo condicionado.
Frente al estimulo condicionado tenemos el incondicionado, ciertos
estímulos provocaran respuestas definidas desde el nacimiento.
La sustitución o el condicionamiento de estímulos acrecienta enormemente
la cantidad de cosas que provocan respuestas.
Si determinamos E, debemos establecer si es uno incondicionado o uno
condicionado.
Sustitución de la respuesta
Este proceso tiene lugar en todos los animales toda la vida y es tan
importante como el de los estímulos. Inclusive tiene mayor alcance social.
Los humanos a veces se encuentran rodeados de situaciones fijas e
inmutables y las reacciones a los estímulos permanentes a menudo son
abortivas, inadecuadas para la adaptación y el hecho de que las reacciones
puedan condicionarse nos favorece.
Consideraciones a partir de Pávlov:
• Las respuestas condicionadas son mas o menos temporales e
inestables, si no se practican cesan, desaparecen. Pero pueden ser
prontamente reestablecidas.
• El estimulo sustituto puede fijarse y especificarse. Ningún otro estimulo
de su categoría provocaría el mismo reflejo.
• La magnitud de la respuesta depende de la intensidad del estimulo
• Existe un marcado efecto adicional, si se condiciona con estímulos
separados y luego se los combina, aumenta la respuesta.
• Las respuestas condicionadas pueden extinguirse, aunque no
definitivamente.
Marx y Hillix
El conductismo es una de la más influyente de las escuelas norteamericanas
y la que más controversias ha generado. Desempeñó un papel prominente,
no sólo en la psicología sino en toda la cultura norteamericana, rivalizando
con el psicoanálisis importado desde Europa.
El interés fundamental de la posición de Watson reside en dos posturas:
Aspecto positivo: propuso una psicología completamente objetiva.
Quería aplicar las técnicas y los principios de la psicología animal a los
seres humanos. Esta postura ha recibido el nombre de conductismo
metodológico o empírico. El principal punto de vista metodológico de
Watson; la insistencia sobre la primacía de la conducta como fuente de
datos psicológicos ha sido dominante y goza, todavía hoy, de
aceptación general; sin embargo, la aparición de la fenomenología y la
psicología existencial lo han devuelto al terreno de la polémica.
Aspecto negativo: aparece en las invectivas watsonianas contra los
conceptos mentalistas. Watson atacó la psicología introspectiva de
Titchener, y lo que consideraba inadecuado en el funcionalismo de
Angell; según Watson, este había conservado un prejuicio
interaccionista, por cuanto aceptaba todavía los datos de la
introspección.
Aunque Watson deploraba la influencia de la problemática metafísica
en la psicología, adoptó una definida posición al negar —por lo menos
implícitamente— la existencia de la mente. Esta negación constituye
el conductismo metafísico o radical que no goza de tanta aceptación
y en torno del cual se ha suscitado la mayor parte de las controversias
sobre Watson y sus ideas.
Tradiciones filosóficas del objetivismo psicológico
Watson no fue el primero que destacó la necesidad de objetividad en la
psicología, estos cuentan con una larga data y los filósofos se encuentran
bastante implicados en ella.
El objetivismo psicológico incluye todo sistema que busque sustituir los
datos subjetivos por datos objetivos, al igual que el método especial de la
introspección por el método universal de la ciencia: la observación directa.
Descartes y La Mettrie dieron los primeros pasos hacia el empleo de
datos objetivos en psicología, al extender las explicaciones
mecanicistas al cuerpo y finalmente a la mente del ser humano.
Cabanis intentó definir la mente sobre la base de factores objetivos, en
especial funciones psicológicas. Los acontecimientos “mentales-’ son
funciones del organismo total y no sólo de la mente.
Auguste Comte, creador del positivismo. Este destaca la importancia
del conocimiento positivo. Sólo el conocimiento social, objetivamente
observable, puede ser válido; la introspección, que depende de una
conciencia privada, no puede ofrecer un conocimiento válido. Negó la
importancia de la mente individual, y criticó vigorosamente el
mentalismo y la metodología subjetiva. Postuló que el pensamiento
crítico humano avanzaba siguiendo tres etapas o modos de
pensamiento: el teológico, el metafísico y el positivista. La psicología
tradicional seria la ultima fase de la etapa teológica.
Destacaba dos tipos de estudio de las funciones afectivas e
intelectuales:
1) determinar con precisión las condiciones orgánicas de las cuales
dependen y
2) observar la secuencia conductual. Ciertamente, estos dos tipos de
estudio proporcionarían datos aceptables para los conductistas
watsonianos.
La psicología animal
Es sabida la importancia que tiene el evolucionismo darwiniano para el
desarrollo de la psicología científica y en particular como trasfondo que
determino la forma de la psicología funcionalista.
Pero tuvo máxima influencia en brindar el gran impulso al estudio de la
psicología animal, que fue el factor mas importante de los que llevaron a
Watson a formular su psicología conductual.
Darwin influyó sobre los intelectuales ingleses, pero se opusieron a su teoría
el clero y los teólogos.
Planteaba y demostraba la continuidad mental y física entre el hombre y los
animales inferiores respondiendo a una de las objeciones que tenía su teoría,
para poder llevar a cabo la demostración de dicha continuidad requería una
psicología animal. Una manera de defender la teoría de Darwin consistió en
mostrar la presencia de la mente en los organismos infrahumanos (por
contraposición a la tradición cartesiana) y su continuidad con la mente
humana.
En su obra Expression of emotions in man and anímals (1872), la tesis
fundamental era que la conducta emocional del hombre era el resultado
de la herencia de conductas útiles para los animales, pero que en la
actualidad resultan inútiles para él.
Romanes acumuló gran cantidad de material, que utilizó para escribir el
primer libro de psicología comparada: Animal intelligence (1886). Utilizó el
método anecdótico y aunque estableció reglas explícitas al respecto, fue
inevitable la utilización de algunas observaciones deficientemente
controladas, ya que no tenía medios para verificar las fuentes originales.
Buscaba demostrar la continuidad encontrando la mente en todas partes.
En su afán por demostrar la continuidad entre el hombre y el animal, tendió a
antropomorfizar, es decir, a adjudicar motivos y capacidades humanos a la
conducta animal.
Ni la antropomorfización ni el método anecdótico son aceptados en la
psicología actual. Mas allá de esto, tiene el mérito de haber estimulado el
desarrollo inicial de la psicología comparada, y de haber preparado el camino
para la metodología experimental.
G. Lloyd Morgan utilizó una metodología semiexperimental, y observaciones
parcialmente controladas, en sus estudios sobre formas animales inferiores.
Se le reconoce más su metodología que sus hallazgos. Intentó contrarrestar
la tendencia a antropomorfizar.
Para él el factor explicativo fundamental de la continuidad eran los hábitos,
más que la Inteligencia; destacaba la importancia del aprendizaje por
ensayo y error. Suponía que el aprendizaje humano y el subhumano eran
continuos. Los experimentos de Thorndike se relacionan con su trabajo,
estimuló también la investigación de Watson sobre animales.
Jacques Loeb (1859-1924), un biólogo alemán, llegó a los Estados Unidos en
1891 y pasó allí la mayor parte de su carrera profesional. A él se debe la
amplia aceptación del concepto de tropismo, o movimiento forzado, como
factor explicativo de la conducta animal.
En un tropismo, la respuesta es una función directa del estímulo, y en este
sentido es forzada.
No reaccionaba contra el darwinismo sino contra la tendencia
antropomorfista que hemos encontrado en Romanes.
Contribuyó al problema de la conciencia, la manera en la que lo hizo fue
sugiriendo una manera objetiva de determinar si un organismo dado era
consciente: el criterio de que manifestara una memoria asociativa.
Debido a la popularización de los estudios de la conducta animal y la amplia
gama de los experimentos e investigaciones acerca de esta, la psicología
animal suscitaba cada vez más interés. La presión de estas diversas
investigaciones comenzaba a dar impulso a la psicología objetiva mucho
antes de que apareciera la psicología conductista norteamericana como
escuela.
Watson, que estudió con Loeb en la Universidad de Chicago, estuvo sujeto a
la influencia de esta tradición objetivista en biología.
Thorndike: influyó en John B. Watson al sentar las bases del estudio del
comportamiento desde una perspectiva experimental y observable. Fue
pionero en enfatizar la importancia de centrarse en las conductas
observables, dejando de lado los procesos mentales subjetivos, una idea
que Watson adoptó y radicalizó al rechazar completamente cualquier
referencia a la introspección.
La Ley del Efecto de Thorndike (las respuestas que producen consecuencias
satisfactorias tienen más probabilidades de repetirse) inspiró el interés de
Watson por los procesos de aprendizaje, aunque este último puso un mayor
énfasis en la relación estímulo-respuesta directa, influido también por los
trabajos de Pávlov.
Los experimentos de Thorndike con animales, como los gatos en cajas
problema, también sirvieron de modelo para Watson, quien amplió este
enfoque experimental con estudios más sistemáticos en ratas y humanos.
Ambos compartían una visión mecanicista del comportamiento,
considerando que este podía explicarse como un conjunto de conexiones
entre estímulos y respuestas.
Robert Yerkes: La contribución de Yerkes al conductismo consistió
simplemente en fortalecer la posición de la psicología comparada, en
especial al establecer la estación experimental de chimpancés en Orange
Park, Florida. Contribuyó también a la aplicación de la psicología durante la
Primera Guerra Mundial, ya que tuvo un papel destacado en el desarrollo del
programa de tests para los reclutas del ejército.
W. S. Small también en 1900 diseñaba el primer laberinto para ratas, estas
eran el animal de laboratorio mas importante de la psicología, estos
experimentos han llegado a constituir la situación estándar para el estudio
del aprendizaje. Desde la década de 1930, se ha hecho evidente que la rata
se adapta igualmente bien a la vida en la caja de Skinner.
Entre 1900 y 1911 el desarrollo del estudio de los animales fue muy rápido,
tanto que en el ínterin se fundó el “Journal of Animal Behavior”.
También una de las primeras estudiantes que se doctoraron bajo la dirección
de Titchener, Margaret Floy Washbum, publicó un compendio de psicología
animal en 1908, un estudio analógico de los procesos mentales humanos y
animales, pero contenía una gran cantidad de información fáctica, y llegó a
ser un clásico en su campo. De modo que parte del ímpetu de la psicología
conductista provino del campo de los estructuralistas.
El funcionalismo norteamericano: 1910
Señalaron de una u otra manera la importancia de la conducta y la
objetividad en la psicología.
McDougall: Definía la psicología como la ciencia positiva de la conducta.
Observaciones experimentales sobre la discriminación del color en niños
pequeños. Aceptaba la conciencia y usaba datos introspectivos, no fue un
rival para Watson.
Aunque superficialmente relacionados con el funcionalismo
norteamericano, hablaron de conducta algunos psicólogos como Cattell y
Thorndike, realizaron investigaciones estrictamente objetivas.
Schenov y la iniciación de la escuela de reflexología y desarrollada por
Bechterev y Pavlov.
James Angell: reconoció que la psicología ya estaba dotada de un carácter
funcional y que iba a dar un paso decisivo hacia la objetividad pudiendo dejar
de lado el termino “conciencia” al igual que el de “alma”, para sustituirlo con
el de Conducta.
Watson estudió filosofía con Dewey en la Universidad de Chicago. Angell
llamó su interés y lo inclinó hacia la psicología experimental. Estudio también
fisiología y neurología con H. H. Donaldson y Jacques Loeb.
Aunque antes y después de graduarse se interesó en la filosofía, eso no
duraría. Watson mismo lo explicaba brevemente: Tomé algo de la escuela de
filosofía inglesa, sobre todo de Hume, un poco de Locke, muy poco de
Hartley, nada de Kant y, paradójicamente, mucho menos aun de John Dewey.
En Chicago, trabajó sobre todo con animales porque nunca quiso emplear
sujetos humanos. Incluso a él le desagradaba servir como sujeto, pues no le
gustaban las instrucciones pesadas y artificiales. No actuaba con
naturalidad. A diferencia de esto, sentía que con los animales se mantenía
cerca de la biología y con los pies en la tierra. Pensaba que observando su
conducta podría descubrir todo lo que los otros estudiosos estaban
descubriendo mediante el empleo de observadores.
En 1912, en el curso de algunas conferencias públicas dictadas en la
Universidad de Columbia, surge la primera publicación polémica, un artículo
titulado “La psicología tal como la ve el conductista”, apareció al año
siguiente en la Psychoiogical Review, y marcó la inauguración oficial de la
escuela conductista.
La psicología desde Watson es una rama puramente objetiva y
experimental de la ciencia natural. Su meta teórica, los dos objetivos que
se propone son la predicción y el control de la conducta.
La introspección no constituye una parte esencial de sus métodos, y el valor
científico de sus datos no depende de que se presten a una interpretación
fácil en función de la conciencia. En sus esfuerzos por obtener un esquema
unitario de la respuesta animal, el conductista no reconoce ninguna línea
divisoria entre el hombre y el bruto.
La conducta del hombre, con todo su refinamiento y complejidad, no es más
que una parte del esquema total de investigación del conductista.
El primer escrito sobre el conductismo fue seguido a corto plazo por un
segundo escrito sobre los conceptos de imagen y afecto (1913a). Watson
reducía las imágenes a respuestas verbales implícitas, y el afecto a leves
cambios vasculares en los genitales. A raíz de esto recibió muchas críticas.
En 1919 Watson publicó otro libro y allí extiende los métodos objetivos, de
una manera definida, a los problemas conductuales humanos. La
conducta verbal pudo ser aceptada como dato, pero la introspección fue
rechazada. (Esta distinción llevó a sus críticos a formularle acaloradas
acusaciones de incoherencia).
Watson sostenía que si la psicología pretendía ser científica debía
enterrar a los fantasmas del pasado haciendo referencia a Wundt, ya que
creía que con él había tenido un falso comienzo “Con una mano se
aferraba a la tradición y con la otra empujaba hacia la ciencia”
Tras sus problemas personales y su divorcio, su carrera científica tuvo un fin.
En 1925 apareció Behaviorismo, una serie de conferencias que destacan la
importancia del ambiente y ofrecen un programa positivo para el
mejoramiento de los seres humanos. Este fue el libro que suscitó más
atención, tanto favorable como desfavorable, en el público lego.
A partir de la mitad de la década de 1920, no produjo nada nuevo o
significativo; este hombre, cuyos pronunciamientos sistemáticos ejercieron
tanta influencia en el desarrollo de la psicología, abandonó por completo la
actividad profesional.
En esencia, Watson fue relegado al montón de los desechos científicos
cuando tenía cuarenta y dos años, a una edad en la cual muchos psicólogos
famosos acaban de alcanzar el apogeo de sus facultades.
Definición de psicología
Es la parte de la ciencia natural cuyo objeto de estudio es la conducta
humana, las acciones y verbalizaciones, tanto aprendidas como no
aprendidas, de las personas”. No es necesaria ninguna mención de la vida
psíquica o la conciencia; éstas son “puros supuestos”.
Tenía dos objetivos específicos: predecir la respuesta, conociendo el
estímulo, y predecir (en realidad, postdecir) el estímulo, conociendo la
respuesta.
Postulados
Watson formuló sus supuestos de una manera directa y cuidadosa, aunque
no necesariamente bajo la forma de postulados. Los principales son los
siguientes:
La conducta se compone de elementos de respuesta, y puede ser
analizada con éxito mediante los métodos objetivos de la ciencia
natural.
La conducta está compuesta por secreciones glandulares y
movimientos musculares; por lo cual es en última instancia reductible
a procesos fisicoquímicos.
Ante todo, estímulo efectivo hay una respuesta inmediata de algún
tipo; toda respuesta obedece a algún tipo de estímulo. Hay entonces
un estricto determinismo de causa y efecto en la conducta.
Los procesos de la conciencia, si es que existen, no pueden ser
estudiados científicamente. Los alegatos concernientes a la
conciencia representan tendencias sobrenaturales, y dado que
constituyen remanentes de las fases teológicas precientíficas de la
psicología es necesario ignorarlos.
Naturaleza de los datos
Hay siempre informes objetivos sobre movimientos musculares o
secreciones glandulares que se dan en el tiempo y el espacio; éstos deben
ser, al menos en principio, analizados cuantitativamente, y las unidades de
descripción son las relaciones estímulo-respuesta, aunque pueden ser
unidades de escala bastante grandes —como es el caso de “construir un
rascacielos”— y no meramente “contracciones musculares”.
Principios de conexión
Watson adoptó en un principio la antigua versión del asociacionismo: las
leyes de frecuencia y recencia, con prescindencia del “efecto” que había
agregado Thorndike.
Watson se interesó en el condicionamiento clásico de Pávlov y Bechterev.
Finalmente reconoció en ese condicionamiento la base de todo
aprendizaje.
Los hábitos más complejos serían combinaciones y cadenas de reflejos
más simples. A pesar de su entusiasmo por el condicionamiento clásico
Watson aparentemente nunca reconoció la gran similitud entre el refuerzo
pavloviano y el efecto de Thomdike; continuó aferrado a la ley del ejercicio
(los factores de frecuencia y recencia), mientras por otra parte aceptó los
principios del condicionamiento clásico e incluso los empleó en sus
experimentos sobre el condicionamiento emocional en los niños.
Principios de selección
Watson postulaba una gran cantidad de tendencias de reacción de
carácter hereditario, así como también la transformación “casi inmediata”
de esas tendencias, por condicionamiento, en otras tendencias más
complicadas y diferenciadas individualmente.
Watson sostuvo que la selectividad de la respuesta y del estímulo suficiente
depende solamente de las conexiones E—R innatas y adquiridas. La
selección no constituye un problema aparte. Los antiguos conceptos
mentalistas de intención y valor son eliminados como explicaciones.
La solución propuesta por Watson para el problema mente-cuerpo está en el
núcleo de lo que se ha dado en llamar conductismo radical o metafísico.
Watson y otros conductistas adhirieron a la idea de que no existe hasta
el presente ningún método mediante el cual se pueda estudiar la mente
de un modo objetivo y directo.
Muchos conductistas declarados, sin embargo, sintieron la necesidad de
adoptar una posición mas positiva. No querían estudiar la conciencia o la
mente, y por lo tanto querían negar su importancia, esto solo podían hacerlo
si aceptaban cierta posición adecuada sobre el problema mente-cuerpo.
De las posiciones disponibles había dos que se adecuaban mejor a sus
propósitos:
En primer lugar, un punto de vista epifenomenista según el cual la
conciencia no tendría eficacia causal y por lo tanto sería de poco interés para
la ciencia; la conciencia podría o no acompañar a los fenómenos corporales,
y sería de poca importancia. De acuerdo con esta posición, la mente tendría
un papel comparable al de una sombra, a menudo, pero no siempre
acompañaría y más o menos seguiría el contorno del objeto físico (cuerpo)
con el cual se relaciona, pero en sí misma no tendría sustancia alguna y no
ejercería efectos causales sobre los objetos físicos que la producen (no
interactuaría).
En segundo lugar, un monismo completamente físico negaría la existencia
misma de la mente, de modo que serviría perfectamente a los fines del
conductista. El conductista radical se volvió hacia este estricto monismo
físico, de acuerdo con el cual lo mental es simplemente una descripción
del modo en que funcionan los sucesos físicos, y la conciencia no tiene una
existencia independiente o particular.
Weiss también aceptaba la realidad de los procesos conscientes, aunque
sólo como epifenómenos. Sostenía que “la conciencia (la totalidad de
nuestras sensaciones, imágenes y afectos) es una experiencia puramente
personal y no tiene ningún valor o validez científicos, a menos que se
exprese en alguna forma de conducta, como por ejemplo el habla y otra
forma de representación”.
Frente al dilema de admitir la existencia de ciertos hechos psicológicos que
las técnicas científicas naturales no pueden explicar, ni tampoco negar, el
conductista radical -siguiendo a Watson- elige la última alternativa: la
negación explícita de que exista algún correlato consciente para los
informes introspectivos.
Hacia 1924 Watson parece haber llegado a esta alternativa.
Decía que la conciencia “nunca se ha visto, tocado, olido, gustado o movido.
Es lisa y llanamente un supuesto, tan inverificable como el viejo concepto de
alma” y que quien introduzca la conciencia, ya sea como epifenómeno o
como una fuerza activa que se inserta en los sucesos físicos y químicos del
cuerpo, pondrá de manifiesto sus tendencias espiritualistas y vitalistas.
También sostiene que el conductista en sus investigaciones no encuentra en
su tubo de ensayo a la conciencia, encuentra solidas pruebas de una
corriente de conducta en continua expansión.
Otros argumentos contra la existencia de la conciencia:
1. Cuando se les cuestionaba acerca de que ocurría con la conciencia por
ejemplo al dormir, los conductistas respondían que la inconsciencia (tal
como se da en el sueño o en la anestesia) significa simplemente que
ciertos senderos neurales están bloqueados, de modo que la persona
no puede informar sobre la estimulación.
2. Los conductistas también sostenían que lo importante en la
introspección eran los estímulos, y no sus presuntos correlatos
conscientes. La introspección es simplemente una manera de
informar lo que se ha aprendido, por medio del lenguaje. Son
instructivas al respecto las situaciones en que se aprenden los términos
“erróneos”.
3. Y finalmente, el argumento más importante, el supuesto de que los
hechos no físicos interactúan con los físicos es para los conductistas
una clara violación del principio de conservación de la energía.
La física nos dice que en los sistemas físicos la energía sólo se
transforma. Toda la energía de los sistemas físicos puede explicarse en
términos físicos.
Si los hechos conscientes afectaran el cuerpo o sus procesos
fisiológicos, deberían hacerlo mediante la adición o sustracción de
energía o masa. Pero eso, según el principio de conservación de la
energía es imposible.
Por ejemplo, el hecho de experimentar los procesos “mentales”, no
puede influir siquiera sobre los esfuerzos musculares necesarios para
hablar. Y si las ideas pueden influir en los músculos, entonces deben
ser hechos físicos que ocurren en el sistema nervioso, y por lo tanto no
son mentales.
De modo que no puede probarse la existencia de las ideas a menos que
afecten el sistema nervioso, pero para hacerlo deben estar dentro del
sistema físico, y esto sería completamente satisfactorio para el conductista
porque significaría que las ideas no son ya “mentales”.
Si bien Watson comenzó sus trabajos con los animales, el mejor ejemplo de
su programa conductista experimental y de la técnica de condicionamiento
aplicada por los conductistas clásicos es la investigación sobre el
condicionamiento y reacondicionamiento de las respuestas
emocionales en los niños.
Apoyándose en sus estudios extensivos sobre la conducta fetal y postnatal
de los animales, inició el estudio comparativo de niños muy pequeños. Lo
que pretendía alcanzar con esto era identificar con precisión el tipo y
variedad de las conductas congénitas y presumiblemente heredadas.
¿De qué manera lo hacía?
Observó casi diariamente a varios niños a lo largo de sus primeros 30 días de
vida y a una cantidad más reducida de una manera más prolongada durante
la primera infancia.
Las únicas observaciones experimentales o semis eran las realizadas en 20
bebés para saber acerca de los factores que influyen el predominio de una
mano u otra. La conclusión fue que no hay una diferencia fija de respuestas
para cada mano, hasta tanto el uso social comienza a establecer el
predominio de una de ellas.
También le interesó el estudio genético longitudinal de la vida emocional del
bebé y el niño, realizó la descripción objetiva de la conducta en niños de 3
años. Encontró que la mayoría de ellos tienen muchísimas reacciones
emocionales inútiles e incluso nocivas.
A Watson le resultaba insuficiente la interpretación históricamente ortodoxa
(según la cual esta conducta emocional sería heredada) y reconoció la
necesidad de nuevas técnicas experimentales.
Pronto descubrió que los niños pertenecientes a hogares típicos no eran
buenos sujetos para el estudio del origen de las emociones, debido a la
necesidad evidente de trasfondo emocional controlado. Esta dificultad se
superó reuniendo a “niños fuertes y saludables criados por amas de leche en
los hospitales, y otros niños criados en su hogar bajo la observación de los
experimentadores”.
Utilizó una extensa serie de tests simples, que consistían
fundamentalmente en la introducción de varios tipos de animales, tanto en
el jardín zoológico como en el laboratorio. Watson no pudo encontrar indicios
de miedo, y concluyó que las explicaciones sobre el carácter hereditario de
las respuestas emocionales a esos estímulos eran frisas.
Watson encontró que el miedo era producido por sonidos fuertes y
pérdidas súbitas del apoyo, la cólera por los impedimentos al movimiento
corporal, y el amor por las cosquillas, las palmaditas, las caricias y el acto
de mecer.
A partir de 1918 Watson dirigió experimentos para determinar algunos de los
factores básicos de la adquisición y la pérdida de las respuestas
emocionales en los niños. Watson encontró que era relativamente fácil
establecer un miedo en un sujeto, mediante un simple procedimiento de
condicionamiento.
Este aspecto de la investigación se completó con la demostración de que la
respuesta condicionada de miedo se difundía o generalizaba a los estímulos
similares previamente neutrales, tal como ocurría con otros tipos de
respuestas condicionadas desprovistas de componentes emocionales.
Finalmente, Watson se dedicó al problema de eliminar los miedos
condicionados. Se ensayó primero experimentalmente con varias técnicas
de uso común: desuso, exhortaciones verbales, aplicaciones frecuentes del
estímulo aterrorizante, utilización de un modelo social no miedoso. Ninguna
de ellas tuvo efecto sobre los sujetos en los que se habían producido miedos
condicionados.
Luego, en un experimento ejecutado por Mary Cover Jones bajo la dirección
de Watson, la técnica de descondicíonamiento o recondicionamiento
demostró claramente su efectividad, al ser aplicada intensivamente a un
bebé llamado Peter.
Mientras el niño comía, se colocaba el estímulo condicionado que provocaba
miedo a cierta distancia, de modo tal que no produjera la respuesta de
miedo. Después de varios días de colocar el estímulo (un conejo) cada vez
más cerca, sobre la larga mesa del comedor, el niño pudo finalmente tomarlo
sin miedo mientras continuaba comiendo. Se encontró también que este
procedimiento permitía eliminar las respuestas generalizadas de miedo ante
objetos similares.
Importancia del ambiente
Aunque en sus primeros trabajos Watson aceptaba la importancia de las
tendencias conductuales heredadas, en su trabajo posterior adjudicó más
importancia al papel del ambiente en el moldeamiento de la conducta
humana adulta. Declaró que el concepto de instinto no era ya necesario en
la psicología, pero tuvo el cuidado de especificar que no desconocía la
importancia de las estructuras heredadas. La conducta dependía entonces
del modo en que el ambiente actuaba sobre esas estructuras.
“denme una docena de niños saludables, bien formados, y un ambiente para
criarlos que yo mismo especificaré, y prometo tomar uno al azar y prepararlo
para cualquier tipo de especialidad que se pueda seleccionar, sean cuales
fueren sus tendencias, aptitudes, vocaciones, talento y raza de sus
antepasados. . . Tomen nota, por favor, de que en caso de realizarse este
experimento se me permitirá especificar el modo en que se los criará y el tipo
de ambiente en que habrán de vivir”.
Determinismo y responsabilidad personal
En el desacuerdo entre la ciencia (mundo natural estrictamente
determinado) y la teología y diversos tipos de filosofía (aceptan el libre
albedrío) no caben dudas sobre la posición del conductismo watsoniano.
Ya que toda la conducta, incluyendo la voluntaria y las elecciones, se
interpreta en términos físicos, todos los actos están determinados
físicamente de antemano.
Watson se opuso firmemente al supuesto de que los individuos son
personalmente responsables de sus acciones, en el sentido del libre
albedrío.
Esto adquiere especial importancia en relación con problemas sociales
tales como el crimen. Watson proponía un tratamiento basado en la
reeducación del individuo.
Resulta interesante también que el conductismo se propone a sí mismo
como capaz de establecer las bases para una vida más sana en la sociedad
y que debe ser una ciencia que prepare a las personas para la comprensión
de los principios fundamentales de su propia conducta.
• Insuficiencia del asociacionismo: El conductismo fue una variante
contemporánea del asociacionismo histórico de Aristóteles o
empiristas ingleses, por lo tanto, es:
Reduccionista: la vida mental se reduce a elementos más básicos o
simples
Conexionista: los principios asociativos permiten determinada
respuesta a determinado estimulo
Sensorialista: los términos de la teoría son entidades físicas externas
(estímulos) y movimientos motrices o glandulares (respuestas).
• Interpretación inadecuada del evolucionismo: Asumen los
principios evolucionistas de Darwin, pero a partir de Thorndike, se
realiza una lectura del evolucionismo fixista. Se asegura que las
leyes de la conducta son universales y compartidos por todas las
especies, incluido el hombre. las diferencias serían meramente
cuantitativas, mientras que los principios conductuales serían
comunes.
Es por esto por lo que durante décadas se investigaba el aprendizaje
de animales con la pretensión de generalizar los resultados y modelos
del comportamiento humano. Hipótesis fixista: impulsó la
investigación de la conducta, pero aplazó por largo tiempo el estudio
de los parámetros más complejos y relevantes de la conducta humana
• Rechazo del positivismo lógico: Habían acogido el positivismo lógico
del círculo de Viena que sostenían el lenguaje fiscalista para las
teorías, el operacionismo, axiomatización de la teoría. La mayoría de
los postulados del positivismo lógico se rechazan en la posterior
generación de filósofos científicos y por lo tanto el apoyo del
conductismo se debilita.
• Desconsideración de la subjetividad: Al centrarse exclusivamente en
lo observable y medible, el conductismo ignora aspectos subjetivos
como la experiencia interna, la percepción y los estados emocionales.
Para muchas corrientes psicológicas (como el psicoanálisis o el
enfoque humanista), esta desconsideración limita su capacidad para
abordar cuestiones como la identidad, la motivación intrínseca y el
bienestar emocional.
• Limitaciones en el estudio del aprendizaje complejo: Aunque el
conductismo explica bien aprendizajes básicos, como el
condicionamiento clásico y operante, se muestra insuficiente para
abordar aprendizajes más complejos, como el lenguaje, la
resolución de problemas o la adquisición de habilidades sociales.
Teorías como la de Noam Chomsky, con su crítica al enfoque
conductista del lenguaje, demostraron que el conductismo no podía
explicar fenómenos como la gramática generativa.
• Ignora el contexto social y cultural
• Críticas éticas: Algunos métodos conductistas, como los
experimentos de condicionamiento realizados en animales y
humanos, han sido criticados por ser demasiado mecanicistas o
incluso deshumanizantes, ya que en algunos casos tratan a los sujetos
como si fueran máquinas sin considerar su dignidad o su experiencia
subjetiva.
• Subestimación del papel de la agencia humana: El conductismo
tiende a presentar al ser humano como un receptor pasivo de
estímulos ambientales, lo que ignora su capacidad de agencia,
elección y autorregulación. En este sentido, corrientes como el
humanismo y el cognitivismo han señalado que el conductismo ofrece
una visión determinista y simplista de la conducta humana.
• Tolman encuentra una intencionalidad en la conducta que Watson no
aceptaba: sostenía que Watson utilizó 2 nociones de conducta:
La molecular: en términos de detallas físicos y fisiológicos
La molar: conducta como mas y algo diferente que la suma de sus
partes fisiológicas. Es un fenómeno emergente con propiedades
descriptivas y definitorias exclusivas.
Su poderoso llamado en favor de un estudio estrictamente objetivo de la
conducta, tanto en lo metodológico como en lo terminológico.
Desarrolló teorías fundamentales sobre el aprendizaje. El condicionamiento
clásico, propuesto por Pávlov, explicó cómo los organismos asocian
estímulos a través de la repetición, mientras que el condicionamiento
operante, planteado por Skinner, estudió cómo las consecuencias de una
conducta, como los refuerzos y los castigos, influyen en su repetición. Estas
teorías han sido fundamentales en diversas áreas de la psicología y la
educación.
El conductismo también tuvo un impacto práctico, siendo la base de
numerosas terapias y técnicas, utilizadas ampliamente en la modificación
de conductas y el tratamiento de trastornos. Asimismo, influyó en la
educación, al proponer estrategias para reforzar aprendizajes deseados y
extinguir conductas no deseadas.
Lauria Marta
El método se desliza, a su vez, desde la introspección a la observación de lo
tangible. Para este proyecto, Watson toma como modelo a la biología tal
como se desarrolla después de Darwin, concebida como una teoría
general de las relaciones de los organismos y los medios.
El conductismo concebirá la relación entre el organismo y el medio del
mismo modo que lo concibe la biología darwiniana. En este sentido, el
conductismo se constituye en algo así como una “biología del
comportamiento”. La psicología se naturaliza.
El resultado fue la aparición de una tendencia a humanizar los animales y a
animalizarlos hombres.
El conductismo se postula como una ciencia práctica: dado el estímulo, se
debe poder conocer la respuesta y viceversa.
Su meta es la predicción y el control de los organismos individuales: El
conductista quiere controlar las reacciones humanas al igual que los físicos
quieren manipular y controlar cualquier otro fenómeno natural.
El viejo dualismo cuerpo-alma se transmutará en la relación de un
organismo con su ambiente, valiéndose como unidad de análisis- el par
estimulo-respuesta. Su rechazo a toda forma de dualismo fracasa frente a
su verdadera alianza con la fisiología.
El mecanismo de la relación estimulo-respuesta estará planteado por el
concepto de "reflejo” (coordinación elemental entre el estímulo y la
respuesta). A su vez, la noción de “reflejo condicionado”, que, Watson toma
de Pávlov, le permitirá como principio general de explicación, pasar de las
coordinaciones más elementales (conductas simples, reflejos
incondicionados) a las más complejas (hábitos).
La adaptación es el fin de toda respuesta (movimiento que ejecutara el
organismo para poner fin al desequilibrio que implica.
En este sentido, toda respuesta es adaptativa. El psicólogo conductista
será el que se encargará de facilitar el Proceso adaptativo que caracteriza
al comportamiento humano, tanto en el medio natural como en el medio
social, Se encargará de reajustar la conducta no adaptada.
Si el sujeto (toda dimensión subjetiva) queda excluido de los enunciados del
conductismo, el mismo retornará en la enunciación de un proyecto que es
posible denominar UTILITARISTA. Hay en esta psicología un proyecto de
hombre, del hombre pensado como instrumento.
Se trata de una ciencia práctica que, pasando de lo simple a lo complejo, a
través de un método que es la observación en condiciones experimentales
(METODO EXPERIMENTAL), se propone tanto condicionar como
descondicionar, para producir adaptación al medio y el cese de la respuesta
desajustada.
La adaptación se constituye en el concepto operativo dominante de este
modelo de Psicología, puesto que es a la vez el fin explícito o implícito de la
respuesta y el fin del trabajo del psicólogo mismo: facilitar el proceso
adaptativo que caracteriza al comportamiento humano en el medio natural
y social o de reajustarla conducta no adaptada (la psicología como ciencia
práctica de la previsión, la fiscalización y manipulación de la
conductual).
El neoconductismo tiene entre sus representantes a B. F. Skinner, Filosofo y
doctor en psicología de la Universidad de Harvard, nacido en 1904.
A mitad de nuestro siglo, publica “Comportamiento verbal” donde explícita
su proyecto: aborda los problemas del lenguaje desde el conductismo. Para
ello aplicó al lenguaje las leyes generales del comportamiento.
Se apoya en el llamado conductismo radical (aquel que rechaza la
existencia de la conciencia) y su principal preocupación es la identificación
de las variables que rigen el comportamiento y su modo de interacción.
A este método se lo conoce como “análisis funcional” y sus leyes también
serán “funcionales”. Su investigación es “de laboratorio”, y para ello se vale
de un aparato llamado la caja de Skinner: allí se estudian las reacciones de
un organismo con relación al ambiente físico, sin considerar lo que sucede
dentro de él, es un organismo vacío.
Hace experimentos con animales por lo que hay una continuidad humano-
animal.
Para Skinner el lenguaje se condiciona y mantiene solamente por el
reforzamiento.