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Críticas al Modelo Pedagógico Tradicional

El documento analiza el modelo pedagógico tradicional, caracterizado por su enfoque en la enseñanza unidireccional del profesor y la memorización por parte de los alumnos, destacando sus ventajas y desventajas. A pesar de su eficacia en ciertos contextos, se critica su rigidez y falta de estímulos para el aprendizaje, lo que ha llevado a la necesidad de adaptaciones en el sistema educativo actual. Se propone explorar modelos alternativos, como el constructivista, que fomentan la participación activa y el desarrollo integral de los estudiantes.

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Críticas al Modelo Pedagógico Tradicional

El documento analiza el modelo pedagógico tradicional, caracterizado por su enfoque en la enseñanza unidireccional del profesor y la memorización por parte de los alumnos, destacando sus ventajas y desventajas. A pesar de su eficacia en ciertos contextos, se critica su rigidez y falta de estímulos para el aprendizaje, lo que ha llevado a la necesidad de adaptaciones en el sistema educativo actual. Se propone explorar modelos alternativos, como el constructivista, que fomentan la participación activa y el desarrollo integral de los estudiantes.

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Introducción.

Los sistemas educativos, su desarrollo y aplicación han sido históricamente objeto de


debate, involucrando tanto a la pedagogía como a la filosofía. Sin embargo, “existe un
modelo que permanece a pesar del paso de los años y de las no pocas críticas: el modelo
pedagógico tradicional”.(Isabel Rovira,2018) Todo esto debido a que este modelo
responde más al maestro y no al alumno, ya que él era la figura principal del proceso
enseñanza aprendizaje. En este modelo, la transmisión de conocimiento se realizaba de
manera unidireccional, es decir, el profesor impartía la información y los alumnos la
recibían pasivamente. Las clases solían ser magistrales, con énfasis en la memorización y la
repetición y la evaluación se centraba en exámenes estandarizados.

Fundamentación Teórica.

La educación ha sido a lo largo de la historia un pilar fundamental en el desarrollo de las


sociedades, adoptando diferentes modelos pedagógicos que han evolucionado en función de
las necesidades sociales, culturales y económicas de cada época. Entre estos modelos, el
enfoque pedagógico tradicional ha sido uno de los más influyentes y extendidos en los
sistemas educativos a nivel [Link] sus orígenes en el siglo XVII , su estructura se
fundamenta en el orden y la autoridad, con un enfoque en la enseñanza autoritaria donde el
maestro ocupa un rol central como único transmisor del conocimiento,mientras que el
estudiante adopta un papel pasivo y receptivo.

La enseñanza se desarrolla a través de la exposición directa del profesor quien diseña y


aplica sus propias estrategias para instruir a los alumnos, en este enfoque el aprendizaje se
centra en la repetición y memorización priorizando la adquisición de datos sobre el
desarrollo de pensamiento crítico o creativo.
A pesar de su antigüedad, este modelo alcanzó su punto máximo de influencia durante la
revolución industrial, destacándose por su fácil aplicación y su capacidad de estandarizar el
aprendizaje. Esto permite que un solo docente pudiera instruir a un gran número de
estudiantes al mismo tiempo, convirtiéndose en el modelo educativo de referencia y con
esto se empezaron a fundar numerosas escuelas y centros educativos, la implementación de
este modelo persiste en una gran cantidad de instituciones educativas a nivel mundial en la
actualidad, sin importar el nivel académico.

A lo largo del tiempo los avances en pedagogía han permitido identificar tanto los
beneficios como las limitaciones de este sistema [Link] ha sido ampliamente
utilizado y valorado por su relativa eficacia en determinados contextos también presenta
aspectos que requieren adaptación a las necesidades actuales.

Ventajas

Permite la transmisión de conocimientos a un gran número de estudiantes con recursos


mínimos,este modelo genera autodisciplina y favorece el desarrollo del esfuerzo personal
además es efectivo para la enseñanza de datos concretos como fechas y cifras, no requiere
de un proceso de adaptación ni para el docente ni para el estudiante.

Desventajas

Se enfoca en la memorización en lugar de la comprensión profunda de los contenidos


además lleva a que los métodos de evaluación generen estrés y frustración en los
alumnos,no contribuye al desarrollo al desarrollo de habilidades necesarias para la vida
práctica y promociona la limitación de la creatividad y la curiosidad del estudiante, fomenta
la competencia en lugar de la colaboración lo que puede afectar la autoestima y algo a
tomar en cuenta es que la información memorizada tiende a olvidarse con el tiempo si no se
aplica de manera significativa, en pocas palabras enseña a los jóvenes a aprender para
triunfar en la escuela y no en la vida.
A pesar de su permanencia en muchos sistemas educativos, con el tiempo han surgido
críticas hacia este enfoque [Link] docentes como estudiantes han señalado su
rigidez y falta de estímulos para el aprendizaje, lo que ha llevado a cuestionar su
pertinencia en el contexto actual. A medida que avanzan las necesidades sociales y
tecnológicas, se hace evidente la urgencia de una transformación que permita adaptar el
sistema educativo a los nuevos desafíos del siglo XXI

Reflexiones y relatos personales:

Durante nuestras prácticas pudimos observar diversos aspectos que de cierta forma reflejan
un modelo tradicional a la hora de dictar una clase o poner en práctica algún tema en
particular.

El iniciar las clases de manera mecánica con un saludo y una formación por grados para dar
los “buenos días” era algo que se hacía regularmente. Todos en silencio siempre acatando
las indicaciones o instrucciones que la coordinadora dictaba. De hecho, recordamos muy
bien que a la hora de hacer una clase los estudiantes eran de pocas palabras, y solo
participaban si se les hacía una pregunta directamente.

Durante la clase, notamos que la participación de los estudiantes era mínima. La mayoría
solo respondía cuando hacíamos preguntas directas, y algunos parecían desconectados del
tema. Al finalizar la sesión, asignamos ejercicios de práctica para reforzar lo explicado,
asegurándonos de que replicaran los conceptos tal como los habíamos enseñado.
Y esto evoca ciertos momentos de la niñez de algunas que tuvieron la oportunidad de
estudiar en un colegio de monjas, la educación, vestimenta y formación eran muy
específicas y estrictas. Tenían horarios por cumplir, el uniforme y la asistencia a los eventos
escolares y religiosos que se presentaban en la escuela, eran sumamente importantes, la
inasistencia de alguno daba como resultado una sanción o baja de notas inmediata.

Las llegadas a clases tarde, así se pasaran un poco de la hora establecida, era algo que
ameritaba la disciplina, independientemente de la razón, pues esta no era escuchada o
aceptada. Las sanciones incluían quedarse afuera del aula hasta terminar las horas
correspondientes.

Por consiguiente, durante el descanso, se mantenía la estructura rígida del modelo


tradicional: los estudiantes tenían horarios estrictos para comer, jugar y volver al salón, con
poca flexibilidad para la exploración libre o la expresión espontánea. Incluso notamos que
algunos niños tenían miedo de hablar con los docentes fuera del aula, pues estaban
acostumbrados a una relación basada en la autoridad y la disciplina más que en la cercanía
y la confianza.

Sin embargo, queremos rescatar que el orden y formación impartidas a las estudiantes daba
frutos en eventos culturales o representativos de la institución. El orden y jerga de la
mayoría era sobresaliente, y en algunos casos se podría decir que era necesario.

Todo de algo en exceso siempre puede llegar a ser una desventaja, por eso el tener un buen
equilibrio es esencial. El permitir que los estudiantes piensen críticamente y tengan la
libertad de expresar y desenvolverse por sí mismos en las distintas áreas, es algo que debe
tenerse en consideración, ya que de esta manera estaremos formando estudiantes pensantes
y capaces.
Esta experiencia nos hizo reflexionar sobre las limitaciones del modelo tradicional. Aunque
es útil para estructurar el conocimiento y mantener el control en el aula, también notamos
que los estudiantes no estaban realmente involucrados en su aprendizaje. Sentimos que
hacía falta una mayor interacción, creatividad y conexión con sus intereses para lograr un
aprendizaje significativo.

También observamos cómo este modelo influía no solo en el aula, sino en los espacios de
descanso. Un día, durante el receso, vimos que algunos estudiantes se acercaban con
preguntas sobre la clase, pero en lugar de aprovechar el momento para dialogar con ellos,
nos dimos cuenta de que nuestra primera reacción fue responder de manera breve y formal,
como si aún estuviéramos dentro del aula.

Por supuesto, algunos elementos de este modelo no dejan de ser favorables, pues incentivan
el orden y el respeto hacia los momentos y figuras de autoridad. No consideramos este
modelo como la mejor para el desarrollo de la educación, pero por supuesto que se tienen
en cuenta sus características rescatables.

4. Análisis crítico y comparación con otros modelos.

El modelo tradicional parecía ser la apertura al desarrollo de generaciones preparadas y


capacitadas en la búsqueda del desarrollo de “un mundo mejor”. Sin embargo, no puede
haber nada más alejado de esa meta si de educación estamos hablando. El modelo
tradicional es el inicio de la escuela como la conocemos hoy en día, en su momento pareció
ser la cima de la educación y la adquisición del conocimiento, a pesar de sus tan intensos
métodos. Pero resulta que en lo que parecía ser un logro educativo, también se escondían
limitaciones significativas que han sido objeto de crítica con el tiempo.
La búsqueda del desarrollo de un mundo mejor es, quizás, uno de los principales objetivos
que tiene la educación. En los inicios del modelo pedagógico tradicional, se buscaba la
estandarización del conocimiento y la creación de un sistema que pudiera enseñar a grandes
masas de estudiantes de manera uniforme. Sin embargo, con el tiempo, se hizo evidente que
este enfoque tenía serias limitaciones.

El modelo tradicional no toma en cuenta las diferencias individuales de los estudiantes, sus
intereses, habilidades y estilos de aprendizaje, tal como observamos en nuestras prácticas.
Además, se privilegia la memorización de contenidos por encima del pensamiento crítico y
la creatividad. Los estudiantes asumen un rol pasivo, lo que puede limitar su motivación y
participación activa en el proceso de aprendizaje. Las evaluaciones estándar pueden no
reflejar verdaderamente el entendimiento y habilidades de los estudiantes, y la falta de
conexión con situaciones de la vida real puede hacer que los estudiantes se sientan
desconectados de lo que aprenden y cómo aplicarlo en su día a día.

Por estas razones, es fundamental explorar y adoptar alternativas educativas que rompan
con los paradigmas que el modelo tradicional ha impuesto. Entre los modelos alternativos,
destaca el modelo constructivista, que enfatiza el aprendizaje activo y la resolución de
problemas. En este modelo, los estudiantes son participantes activos en su propio proceso
de aprendizaje y se fomenta el trabajo en grupo y la colaboración. Las evaluaciones son
continuas y se enfocan en el progreso y desarrollo del estudiante, en lugar de pruebas
estandarizadas. Además de incluir enfoques como el aprendizaje basado en proyectos, la
educación personalizada, la integración de la tecnología en el aula y la promoción de
ambientes de aprendizaje colaborativo. Estas variantes no solo buscan mejorar el
rendimiento académico, sino también desarrollar individuos íntegros capaces de contribuir
positivamente a la sociedad y adaptarse a los cambios del futuro.

Bibliografía y webgrafía.
Amador Echeverría, Y. (2018). El modelo pedagógico tradicional: ¿Arquetipo de la
educación en el siglo XXI? Su influencia en la enseñanza del derecho. Algunas reflexiones
sobre el tema. Revista de Derecho, 1, 1-14.

CCF Rosario. (n.d.). Modelo tradicional de educación: Características y perspectivas.


[Link]. [Link]

Rovira Salvador, I. (2018, abril 24). Modelo pedagógico tradicional: Historia y bases
teórico-prácticas. Portal Psicología y Mente.
[Link]

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