Introducción
En el ámbito jurídico internacional, la relación entre el derecho internacional y el
derecho interno ha sido objeto de debate teórico durante décadas. Este diálogo
ha dado lugar a dos grandes escuelas de pensamiento: el monismo y el
dualismo. Mientras que el dualismo sostiene que ambos sistemas jurídicos son
independientes y requieren procesos específicos para interactuar, el monismo
aboga por la unidad del orden jurídico, afirmando que el derecho internacional y
el interno forman parte de un mismo sistema normativo.
El monismo, en particular, plantea que las normas internacionales tienen
primacía sobre las normas nacionales, lo que implica que estas últimas deben
ajustarse a las obligaciones internacionales asumidas por un Estado. Este
enfoque ha cobrado especial relevancia en un mundo globalizado, donde los
desafíos transnacionales exigen soluciones jurídicas integradoras. Este ensayo
profundiza en los fundamentos teóricos del monismo, su desarrollo histórico, su
implementación práctica en diversos contextos nacionales, sus implicaciones
en áreas clave como los derechos humanos y las críticas que enfrenta,
ofreciendo una visión amplia de su impacto en el derecho internacional público.
El Monismo en Derecho Internacional Público
El monismo
El monismo es una teoría jurídica que aborda la relación entre el derecho
internacional y el derecho interno, sosteniendo que ambos forman parte de un
único sistema normativo integrado. Según el monismo, no existen barreras
entre las normas internacionales y las nacionales; ambas coexisten dentro de
un mismo marco legal, y las normas internacionales tienen primacía sobre las
nacionales en caso de conflicto.
Esta teoría se contrapone al dualismo, que sostiene que el derecho
internacional y el derecho interno son sistemas jurídicos separados e
independientes, y que las normas internacionales solo pueden aplicarse dentro
de un Estado si son incorporadas explícitamente por su legislación nacional.
¿A qué se refiere el Monismo en el Derecho Internacional Público?
El monismo en el derecho internacional público implica que las normas
internacionales tienen una aplicación directa y automática dentro de los
sistemas jurídicos internos de los Estados, sin necesidad de un acto legislativo
adicional. Este enfoque reconoce la supremacía del derecho internacional, lo
que significa que un Estado está obligado a cumplir con sus compromisos
internacionales, incluso si contradicen disposiciones de su derecho interno.
Por ejemplo, en países monistas, los tratados internacionales ratificados por el
Estado tienen fuerza vinculante en el ámbito interno y pueden ser invocados
directamente por los ciudadanos ante los tribunales nacionales.
Autores Relevantes en la Teoría del Monismo
Hans Kelsen:
Kelsen fue uno de los principales defensores del monismo. En su "Teoría Pura
del Derecho", argumentó que todo el derecho forma parte de un sistema
normativo único que deriva su validez de una norma fundamental (Grundnorm).
Para Kelsen, el derecho internacional ocupa la cúspide de una jerarquía
normativa, y todas las normas nacionales deben ser consistentes con él.
Alfred Verdross:
Verdross complementó las ideas de Kelsen al destacar que el derecho
internacional es esencial para mantener el orden en la comunidad
internacional. Según Verdross, la unidad del derecho es necesaria para
promover la paz y la cooperación entre los Estados.
Georg Jellinek:
Aunque conocido principalmente por sus aportes al dualismo, Jellinek también
abordó la relación entre el derecho internacional y el interno, sentando las
bases para debates posteriores sobre la integración de ambos sistemas.
Hersch Lauterpacht:
Lauterpacht fue un defensor del monismo en el contexto de los derechos
humanos. Argumentó que el derecho internacional debe prevalecer sobre las
normas internas para garantizar la protección universal de los derechos
fundamentales.
1. Fundamentos Filosóficos y Teóricos del Monismo
El monismo encuentra sus raíces en el positivismo jurídico, que busca
establecer un marco normativo universal basado en la racionalidad y la
objetividad. Hans Kelsen, uno de los principales defensores del monismo,
desarrolló la idea de una "pirámide jurídica", donde el derecho internacional
ocupa la cúspide como fuente de legitimidad para las normas internas. Según
Kelsen, esta jerarquía es esencial para garantizar la coherencia y la unidad del
sistema jurídico global.
Por otro lado, Alfred Verdross complementó esta teoría al subrayar la
necesidad de un orden jurídico universal que refleje los valores fundamentales
de la comunidad internacional, como la paz, la justicia y el respeto mutuo. Para
Verdross, el monismo no solo es una cuestión teórica, sino también una
herramienta práctica para abordar problemas globales que trascienden las
fronteras nacionales.
Desde una perspectiva ética, el monismo se alinea con la idea de que los
derechos fundamentales y las normas internacionales deben prevalecer sobre
los intereses particulares de los Estados. Este enfoque refuerza la noción de
una comunidad internacional interconectada, donde los Estados no son
entidades aisladas, sino partes de un todo mayor.
2. La Evolución Histórica del Monismo
El monismo comenzó a desarrollarse en el contexto del siglo XX, un periodo
marcado por la búsqueda de soluciones jurídicas para prevenir conflictos
internacionales. La Primera Guerra Mundial puso de manifiesto la necesidad de
un sistema jurídico que pudiera regular las relaciones entre los Estados de
manera efectiva. En este contexto, la creación de la Sociedad de Naciones en
1919 representó un intento temprano de institucionalizar el monismo,
promoviendo normas internacionales vinculantes para sus miembros.
Con la fundación de las Naciones Unidas en 1945, el monismo adquirió un
nuevo impulso. La Carta de las Naciones Unidas, especialmente en su artículo
103, estableció la primacía de las obligaciones internacionales sobre cualquier
otra norma en caso de conflicto. Este principio sentó las bases para el
fortalecimiento del derecho internacional como un sistema normativo universal.
La evolución del monismo también está vinculada al desarrollo de tratados
internacionales en áreas como los derechos humanos, el comercio y el medio
ambiente, que han ampliado el alcance del derecho internacional y han
reforzado su interacción con los ordenamientos jurídicos internos.
3. Aplicación Práctica del Monismo en Diferentes Jurisdicciones
La implementación del monismo varía significativamente según el contexto
jurídico y político de cada país. Algunos ejemplos destacados incluyen:
Países Bajos: La Constitución de los Países Bajos es un ejemplo clásico de
monismo, ya que establece que las normas internacionales tienen aplicación
directa en el orden interno y prevalecen sobre las normas nacionales en caso
de conflicto.
Alemania: La Ley Fundamental alemana reconoce explícitamente la
supremacía del derecho internacional, particularmente en relación con los
derechos humanos y los tratados internacionales.
Argentina: La reforma constitucional de 1994 fortaleció el enfoque monista al
otorgar jerarquía constitucional a los tratados internacionales de derechos
humanos, estableciendo su primacía sobre las leyes nacionales.
Francia: Aunque tradicionalmente dualista, Francia ha adoptado elementos del
monismo, permitiendo la aplicación directa de tratados internacionales
ratificados.
En contraste, países como Estados Unidos, que siguen un enfoque más
dualista, requieren un proceso legislativo para incorporar las normas
internacionales al derecho interno, lo que limita la aplicación directa del
monismo.
4. Críticas al Monismo
El monismo ha sido objeto de críticas por parte de teóricos y practicantes del
derecho internacional. Una de las principales objeciones es que subestima la
soberanía estatal, al imponer normas internacionales sin el consentimiento
explícito de los Estados. Según los defensores del dualismo, cada sistema
jurídico tiene su propia lógica y autonomía, lo que justifica la necesidad de
procedimientos específicos para incorporar las normas internacionales.
Otra crítica radica en la aplicabilidad práctica del monismo. En muchos casos,
los Estados no cumplen con sus obligaciones internacionales, lo que pone en
duda la efectividad de esta teoría. Además, la falta de mecanismos coercitivos
en el derecho internacional limita su capacidad para garantizar el cumplimiento
de las normas internacionales.
En el ámbito político, algunos Estados perciben el monismo como una
amenaza a sus intereses nacionales, especialmente cuando las normas
internacionales interfieren con políticas internas. Este es un problema
recurrente en áreas como el comercio, el medio ambiente y los derechos
humanos.
Limitación de la Soberanía Estatal: Los críticos argumentan que el
monismo puede debilitar la soberanía de los Estados al imponer normas
internacionales sin su consentimiento explícito en el ámbito interno.
Falta de Mecanismos Coercitivos: Aunque el monismo establece la
supremacía del derecho internacional, su efectividad depende de la
voluntad de los Estados de cumplir con sus obligaciones.
Conflictos Culturales y Políticos: En algunos casos, las normas
internacionales pueden entrar en conflicto con tradiciones jurídicas o
valores culturales locales, dificultando su implementación.
5. Impacto del Monismo en el Derecho Internacional Público
5.1. Reconocimiento de la Supremacía del Derecho Internacional
El monismo ha influido en la estructura jurídica de muchos Estados al
establecer que las normas internacionales tienen primacía sobre las
nacionales. Esto garantiza que los compromisos internacionales de los Estados
sean respetados, incluso si entran en conflicto con disposiciones legales
internas.
5.2. Aplicación Directa de las Normas Internacionales
En sistemas monistas, los tratados internacionales y las normas
consuetudinarias pueden ser aplicados directamente por los tribunales
nacionales, lo que facilita su cumplimiento. Esto ha sido especialmente útil en
áreas como:
Derechos Humanos: Los tratados internacionales, como la Convención contra
la Tortura o el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, han tenido
un impacto directo en la protección de los derechos fundamentales en muchos
Estados.
El monismo ha tenido un impacto significativo en la protección de los derechos
humanos. Los tratados internacionales, como el Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y la Convención contra la Tortura, han sido
instrumentos clave para garantizar derechos fundamentales en muchos países.
En sistemas monistas, estos tratados se aplican directamente, lo que ha
permitido avances significativos en la justicia y la igualdad.
No obstante, la implementación del monismo en este ámbito no está exenta de
desafíos. En algunos países, la aplicación de normas internacionales ha
generado tensiones con tradiciones jurídicas y culturales locales, lo que ha
dificultado su aceptación y cumplimiento.
Protección del Medio Ambiente: El monismo ha permitido la implementación
directa de acuerdos internacionales, como el Protocolo de Kioto o el Acuerdo
de París, en las legislaciones nacionales.
5.3. Fortalecimiento de la Comunidad Internacional
El monismo fomenta la cooperación entre los Estados al promover un marco
jurídico unificado. Esto es crucial en un mundo interdependiente, donde los
problemas transnacionales requieren soluciones integradas.
6.Beneficios del Monismo
6.1. Coherencia Jurídica: El monismo evita conflictos normativos al establecer
una jerarquía clara entre el derecho internacional y el interno.
6.2. Cumplimiento de Obligaciones Internacionales: Al garantizar la
primacía del derecho internacional, el monismo refuerza la responsabilidad de
los Estados frente a la comunidad internacional.
6.3. Facilitación del Acceso a la Justicia: Los ciudadanos pueden invocar
normas internacionales directamente ante los tribunales nacionales,
fortaleciendo la protección de sus derechos.
Conclusión
El monismo en el derecho internacional público representa una visión
integradora del orden jurídico, que busca garantizar la coherencia y la unidad
del sistema normativo global. El monismo sigue siendo una herramienta valiosa
para abordar problemas transnacionales y promover valores universales como
la paz, la justicia y los derechos humanos.
A pesar de sus críticas, el monismo sigue siendo una teoría relevante en un
mundo interdependiente, donde los desafíos globales exigen soluciones
jurídicas unificadas. Su impacto en áreas como los derechos humanos, el
medio ambiente y la resolución de conflictos demuestra su importancia en el
desarrollo del derecho internacional y su interacción con los sistemas jurídicos
nacionales.
En un mundo cada vez más interconectado, la teoría monista ofrece una base
teórica y práctica para construir un orden jurídico internacional más justo y
equitativo. No obstante, su implementación efectiva requiere un compromiso
genuino de los Estados para respetar y cumplir sus obligaciones
internacionales, así como un equilibrio entre la soberanía nacional y la
cooperación global.
Bibliografía
1. Verdross, A. (1964). Derecho Internacional Público. Madrid: Revista de
Derecho Privado.
2. Kelsen, H. (1993). Teoría Pura del Derecho. México: Porrúa.
3. Cassese, A. (2005). Derecho Internacional. Madrid: Tecnos.
4. Diez de Velasco, M. (2020). Instituciones de Derecho Internacional Público
(20ª ed.). Madrid: Tecnos.
5. Malanczuk, P. (2009). Introducción al Derecho Internacional Público. Madrid:
Ediciones Jurídicas.