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Tu Imagen Grata

Meditación guiada para generar una autoimagen positiva

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Tu Imagen Grata

Muy bien, trata de acomodarte en el sillón, sin relajarte demasiado profundamente. Simplemente cierra los
ojos suavemente y deja que tu cuerpo se vaya relajando poco a poco…

Déjalo que se hunda por su propio peso, y a medida que vas escuchando mi voz, al exhalar vas
orientándote en tu interior, y así, vas tomando conciencia de cómo respiras…cómo entra el aire por la nariz
y desciende al fondo de los pulmones, y sale de nuevo al ritmo de la exhalación…Permitiendo que
abandonen tu cuerpo las tensiones residuales y todo malestar…

Ahora vas a imaginar en tu mente la palabra sí, la ves hacia arriba y hacia dentro de tus ojos, impregnada
dentro de ti y me gustaría que a la vez que piensas en la palabra sí me digas con qué dedo de una de tus
manos la relacionas. Mueve el dedo que “sí” para que yo vea tus respuestas afirmativas cuando lo tengas
decidido. Ahora vas a hacer lo mismo con la palabra “no”, me gustaría que visualizaras un no grande hacia
arriba y hacia dentro de tus ojos y cuando sepas con qué dedo me vas a indicar la respuesta no, me haces la
señal correspondiente.

Muy bien, ahora así vas llevando la atención a los puntos de apoyo de tu cuerpo en el lugar donde
descansas. Cabez a a nivel de la nuca floja y relajada. Ahora permítete abrir los ojos y observar a tu
alrededor…

Observa los objetos que te rodean y que están en la habitación. Distingue formas, observa el orden. Hasta
que observes una imagen, una piedra, un objeto, un punto que llame tu atención.

A la vez quiero que suspendas el brazo, al mismo tiempo que inhalas y piensas en ese objeto. Medita por
qué has elegido ese objeto, exhala y permanece con esa imagen en tu mente.

Sientes el peso de ese brazo. Ya puedes dejarlo descansar y sigues interiorizando ese objeto, llévalo a tu
mundo interior. Llévate la misma imagen que has visto a tu mundo interior y si no fueras capaz de
reproducirlo puedes abrir los ojos, volverlo a mirar y llevarte la imagen a tu interior, hacia arriba y hacia
dentro de tus ojos.

Al mismo tiempo que visualizas esa imagen voy a narrarte una historia muy conocida por los indios.
Escúchalo como cuando percibes una conversación lejana. Éste es un cuento narrado por el maestro sufí….

En él se encuentra el maestro en un bosque reunido con sus discípulos. Bajo la sombra un gran árbol,
mirando a sus discípulos a los ojos, comienza la narración:

Érase un joven guerrero que tomó un huevo del nido de un águila y lo puso en un corral y al cabo del tiempo,
cuando el huevo se abrió, salió un aguilucho entre los demás pollos.

El aguilucho observó un día volar con sus grandes alas a un águila y estremeciéndose le dijo al pollo que
había a su lado:

¡Cómo me gustaría poder hacer lo mismo que ese águila y volar tan alto!
¡No seas tonto, contestó el pollo! ¡Sólo un águila puede volar tan alto!

Avergonzado, el aguilucho volvió a pisar la tierra donde posaba sus patas y no volvió jamás a cuestionarse
esa pregunta.

Imagina por un momento, que el águila nunca hubiera dejado que otro limitara su potencial…que se
hubiera abierto a su potencial, lo hubiera dejado salir y hubiera extendido sus alas en el corral. Si se hubiera
hecho cargo de la responsabilidad de su destino.

Hacer “como si” es una etapa indispensable antes de llegar a ser lo que queremos llegar a ser. Entonces el
maestro mira a sus discípulos y les dice, uno a uno:

-Tú, qué es lo que quieres ser…Y esa pregunta resuena en el cerebro y en el corazón de cada uno de ellos. El
maestro les sigue diciendo, los pajarillos mueven y agitan sus alas antes de saltar del nido, si saltaran
directamente, caerían al suelo. Hay un período de aprendizaje que a veces es largo, un período de “cómo
si…” indispensable antes de poder volar. El que está aprendiendo a nadar simula los movimientos antes de
saber nadar, parecerlo, imaginarlo y sentirlo es estar en el camino de serlo.

Esta narración nos invita a triunfar como si ya, tú tuvieras todo lo necesario para conseguirlo, como si ya
estuvieras tú viviendo ese éxito y de repente el maestro vuelve a uno de sus discípulos,y mirándole a los

Ojos le dice directamente; Ahora, haz una respiración profunda y contéstate a ti mismo. ¡Aguila o gallina!

Después el silencio se hizo en ese lugar, entraron en una profunda meditación y sólo se escuchaba cómo las
hojas se movían por la brisa, algún sonido lejano de algún pájaro y ese viento especial, esa brisa que a veces
se escucha y se siente. Ese bosque…

Y mientras que tú ahora estás aquí orientándote en tu interior y, tal vez, te gustaría hacer 3 o 4
respiraciones profundas y comprobar como si la exhalación es más larga que la inhalación, estás activando
el principal nervio relajador del cuerpo.

Vas a permitir que el cuerpo descanse de cuello hacia abajo, descanse plácidamente, cómodo y relajado y,
tal vez, ha llegado la oportunidad de profundizar un poquito más. Porque tal vez ha llegado el momento a
medida que estás orientándote en tu interior, puedes observar tu propia imagen, sea como sea que te
representes una imagen de ti misma. Como si caminaras y esa imagen viniera a tu encuentro. Como si te
reencontraras con una vieja y querida amiga a la que hace tiempo que no ves, tú caminas hacia ella y ella
camina hacia ti. En algún momento pararéis y estaréis muy cerca la una de la otra.

Observa, si el contenido de la imagen que ves, cómo te representas a ti misma es positiva, o la formulas
negativa. Observa muy bien cómo se te representa. Analiza cualquier distorsión física y mírate a ti misma
tal como eres en esa imagen. Sigues observando lo que te parezca negativo de esa imagen y trnasfórmalo
en una representación positiva.

Pensando en algún aspecto más positivo que el de la imagen que tienes ahora mental que tienes de ti
misma. Si fuera una imagen borrosa trata de hacerla bien visible. Si está desenfocada, enfócala.
Contémplate a ti misma completa y total, tal y como te sientes cuando logras un objetivo a alcanzar o una
meta deseada……………..(dejar un espacio de tiempo)
Es como cuando creamos o hacemos algo y después de haberlo creado le echamos un vistazo para realizar
algún cambio, modificar algo, perfeccionarlo, mejorarlo. Sólo cuando estés de acuerdo en esa imagen
mental de ti misma hazme una señal con el dedo Sí.

Ajusta un poquito más la forma, deja que la imagen de ti misma se convierta en una película de
dimensiones de gran formato que tenga un brillante color, ponle una música tal vez la que sea tu favorita,
ponla cerca y dale movimiento y obsérvala atentamente hasta que sea grata a los ojos de tu mente……….

Cuando lo hayas conseguido moverás el dedo Sí.

Ahora, viene una exploración especial, qué notas al confrontar en tu mente la imagen que acabas de crear
con la que inicialmente acudió a tu mente. Cuando lo sepas hazme una señal…

Muy bien, ahora, relájate por completo, aflojando, dando libertad a tu cuerpo. En ese lugar donde
descansas ahora permítete sentirte lo más cómoda y relajada que puedas. Sigue estableciendo esa
respiración tranquila, despacio, lenta y profunda. Siente cinestésicamente cómo sube el pecho al inhalar, se
expande subiendo y cómo desciende al exhalar. Procura mantenerte alerta y atenta siendo consciente de
tu respiración. Recuerda, que donde está tu respiración está tu vida y no en otro lugar.

Relájate y respira lenta y profundamente y al soltar el aire deja que tu cuerpo se relaje un poquito más.
Inhala lentamente, profundamente. Imagínate que el aire sube al inhalar por la planta de los pies, sube por
las piernas, asciende hasta los pulmones y vas llenando tu cuerpo de oxígeno, energía, aire fresco y amor a
la vida y te llevas todo eso y, al soltar, al exhalar vas soltando y aflojando toda imagen, sensación,
sentimiento de negatividad que tengas hacia ti misma. Viejos hábitos, viejas imágenes, cualquier
autocensura o cualquier sentimiento de culpabilidad o de negatividad. Sácalo junto a los desechos de la
respiración. Calmadamente, tranquilamente como el que está haciendo una limpieza, como el que está
sacando cualquier trasto inútil que ya no sirva, cualquier pensamiento, cualquier imagen, hábito o
recuerdo, todo aquello con lo que has decidido acabar porque no tiene sentido mantener. Sácalo, de igual
manera que ya no te pones los zapatitos que te ponías cuando tenías 5 o 10 años, de igual manera que has
cambiado de ropa, de peinado, hasta de alimentos y muchas cosas de la infancia o de la adolescencia no las
conservas. De igual manera todo aquello que en tu interior no te sirva, ha llegado el momento de sacar,
dejar atrás físicamente parte del pasado a tus espaldas y con la nueva inhalación, respirando
profundamente piensa en esa nueva imagen más positiva y asertiva acerca de ti misma. Esta es la primera
etapa, primer paso. Piensa y siente ese cambio que te permites realizarte dentro de ti porque quieres,
porque puedes, porque te lo mereces, por ser la clase de persona que eres y como eres. Así, lentamente,
con cada nueva respiración siente que tu cuerpo se relaja, liberando cualquier tensión, física, mental o
emocional que tengas y que ya no necesitas mantener.

Inhalas y adquieres todo lo que necesitas, exhalas y expulsas todo lo que ya no es necesario mantener.
Ahora te tomas un tiempo para reconocer tu cuerpo, vaso sagrado de la vida, vida que te da tu propia
conciencia, que tiene 3 cualidades: Energía, vitalidad, fuerza para vivir, caminar, para llevar a cabo tus
proyectos, vivir saludablemente. Afectividad, amor al afecto, el amor que pones en lo que haces, en cómo
lo haces y la inteligencia para saber cuál es la opción más apropiada para ti. Sí, respira, porque en tu
respiración está tu vida y en ningún otro lugar.

Sigue respirando lenta y profundamente y al exhalar libérate de cualquier sensación que notes, olvidándote
de ella por completo. Manteniendo todo lo que sea agradable o positivo. Sacando y expulsando junto a los
desechos de la respiración lo que no sea menester mantener.

Muy bien, sigue respirando, lenta calmada y profundamente, sigues orientándote en tu interior. Cada vez
que exhalas desciendes más, cada nueva exhalación sigues explorando emociones de tu presente
inmediato y después vuelves la vista hacia atrás y vas notando una visión panorámica de toda tu vida. Hazlo
nuevamente, hasta el momento presente y recordarás nuevamente muchas cosas, conductas, programas
negativos, quizás recuerdos de la infancia y, a su vez, potencialidades sin utilizar.

Quizás, decidas poner en funcionamiento esas potencialidades, así vas considerando los cambios que
puedes introducir en tu vida. Para alcanzar lo que podrías ser.

Presta atención, esto es muy importante, te haré preguntas, serán preguntas directas, la respuesta que me
des será intuitiva, directa, utilizarás el dedo “sí” o el dedo “no”.

1ª Pregunta: ¿Qué tienes? Cuando lo sepas mueve el dedo Sí.

2ª Pregunta: ¿Qué eres? Cuando lo sepas haz una señal

3ª Pregunta: ¿Cómo te sientes?

Así, poco a poco, contesta con el dedo ideomotriz;

¿Qué quieres tener?

¿Qué quieres ser?

¿Cómo quieres sentirte?

Y, ahora, calma…tranquilidad. Sea como sea que te representes en tu experiencia interna la calma y la
tranquilidad.

Exhala laaaaaargamente, y te abandonas y vas meditando que este proceso te ayuda a relajarte, a
centrarte en lo que quieres sintonizarte en tu interior, explorar y descargar sentiemientos negativos, que ya
no tienen sentido en tu vida actual. Estás haciendo una verdadera limpieza interior. Habrá recuerdos o
emociones que se resistan a salir. Y, poco a poco aprendes y desarrollas la habilidad para ir sacando, para
hacer una verdadera limpieza. Puedes, en este estado, adquirir una mayor comprensión de lo que está
ocurriendo realmente en tu interior y las emociones y pensamientos que eliges para que rijan tu vida.

A partir de ahora tú decides, qué pensar, qué sentir, cómo actuar y cuándo te des cuenta de que te has
equivocado paras, miras, ves lo que hay en el fondo de todo eso y aprendes.
Tus acciones y las consecuencias de las mismas, así aprendes a clarificar y expresar tus emociones con
mayor facilidad. Aprendes a mantener una relación contigo misma en perfecto equilibrio, una relación
sana, equilibrada, una relación sabia contigo misma.

Es fácil, simplemente, recuerda que dentro de ti vive alguien, un ser de gran sabiduría que te conoce más a
ti que tú misma.

Respira lenta y profundamente. Siente esa luz respirada que entra y desciende hasta el fondo de los
pulmones y deja que esa luz irradie, circule, se expanda por todo el cuerpo hasta que llegues a sentir tu
cuerpo de luz, flotando dentro de un océano de luz, de energía, hasta que veas y sientas tu cuerpo
totalmente bañado en la luz, transparente por dentro, por fuera, flotando en ese océano de
luz………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

Música

Y, más tarde, cuando abras los ojos, haciendo varias respiraciones profundas, es como despertar de un
sueño profundo. Como si todo lo que hubieras visto, sentido y escuchado fuera un sueño nítido, claro. Y ese
sueño sigue ahí, despierto y activo en tu mente inconsciente que colabora con nosotros en realizar todo
este proceso de cambio.

Hay tantas cosas para vivir intensamente en el día de hoy, que, simplemente,
Respira…………………………………………………………………………..

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