Números primos
Te explicamos qué son los números primos, su historia y cuáles son sus usos y
aplicaciones. Además, diferencias con los números compuestos.
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Los números primos no pueden descomponerse en cifras menores de manera exacta.
¿Qué son los números primos?
En matemáticas, los números primos son el conjunto de números naturales mayores a 1, que
únicamente pueden dividirse entre 1 y sí mismos. Es decir, son números que no pueden
descomponerse en cifras menores de manera exacta, y en ello se diferencian del resto de los
números naturales (es decir, los números compuestos). A esta condición se le conoce
como primalidad.
Por ejemplo, el 3 es un número primo, ya que no puede dividirse sino entre 1 y 3, mientras que el 4
puede dividirse entre 2. Algo similar ocurre con el 7, número primo, pero no con el 8, divisible por 2
y 4.
La lista de los números primos es infinita y parece estar sujeta a las leyes de
la probabilidad, es decir, su frecuencia de aparición no sigue reglas estrictas y regulares.
Es por eso que los números primos han sido objeto de estudio desde épocas antiguas por parte de
matemáticos y pensadores, muchos de los cuales han pensado hallar en las leyes de su
distribución algún tipo de revelación o mensaje divino. De hecho, algunos de los problemas
matemáticos más difíciles de resolver tienen que ver con los números primos, como son la
hipótesis de Riemann y la conjetura de Goldbach.
Ver además: Números enteros
Historia de los números primos
Euclides fue el primero en realizar un estudio formal de los números primos.
El estudio de los números primos tuvo sus inicios en la antigüedad. Se ha encontrado evidencia
de su conocimiento en civilizaciones muy anteriores a la aparición de la escritura, alrededor
de 20.000 años atrás, así como en tablillas de arcilla provenientes de la antigua Mesopotamia.
Tanto los babilonios como los egipcios desarrollaron un potente conocimiento matemático en el
que estaban contemplados los números primos.
No obstante, el primer estudio formal de los números primos apareció en la Antigua Grecia
alrededor del 300 a. C., y se trata de los Elementos de Euclides (en sus volúmenes del VII al IX).
En esa misma época surgió el primer algoritmo útil para dar con números primos, conocido como la
Criba de Eratóstenes.
Sin embargo, se tuvo que aguardar hasta el siglo XVII para que estos estudios volvieran a cobrar
relevancia en Occidente: el jurista y matemático francés Pierre de Fermat (1601-1665), por
ejemplo, estableció en 1640 su Teorema de Fermat, y el monje francés Marin Mersenne (1588-
1648) se dedicó a los números primos de forma 2p – 1, razón por la cual se los conoce hoy en día
como “números de Mersenne”.
Gracias a estos estudios, sumados a los de Leonhard Euler, Bernhard Riemann, Adrien-Marie
Legendre, Carl Friedrich Gauss y otros matemáticos europeos, en el siglo XIX aparecieron los
primeros métodos modernos para hallar números primos, precursores de los que hoy en día
aplican computadoras científicas.
Usos y aplicaciones de los números primos
Los números primos cuentan con las siguientes aplicaciones y usos:
En el campo de los estudios numéricos y matemáticos, se emplean los números primos para el
estudio de los números complejos, mediante el concepto de “primos relativos”. También se
usan en la formulación de los “cuerpos finitos” y en la geometría de los polígonos estrellados
de n
En informática, los números primos son utilizados para la formulación de claves
mediante algoritmos de cálculo.
Tabla de números primos
Entre el número 2 y el número 1013 existen 168 números primos, que son:
2 3 5 7
19 23 29 31
47 53 59 61
79 83 89 97
109 113 127 131
151 157 163 167
191 193 197 199
229 233 239 241
269 271 277 281
311 313 317 331
353 359 367 373
397 401 409 419
439 457 461 463
491 499 503 509
547 557 563 569
593 599 601 607
631 641 643 647
673 677 683 691
727 733 739 743
769 773 787 797
823 827 829 839
863 877 881 883
919 929 937 941
971 977 983 991
Diferencia entre números primos y números
compuestos
Como su nombre lo indica, los números compuestos están integrados por otros dos números de
manera simétrica y perfecta. Por eso, los números compuestos pueden ser divididos entre
otros números menores y obtener resultados exactos. Los números primos, en cambio, no son
divisibles sino por 1 y por sí mismos, de modo que no están realmente “compuestos” por otros
números, sino que constituyen una singularidad en sí mismos.
Así, por ejemplo, el número 16 está compuesto por el 8 (16 entre 2), el 4 (16 entre 4) y el 2 (16
entre 8), mientras que el número 13 no está compuesto por ningún otro número, ya que
únicamente se puede dividir entre 1 y entre sí mismo.
El número 1
El número 1 es un caso excepcional en la matemática, ya que hoy en día no se considera ni un
número primo, ni un número compuesto. Hasta el siglo XIX se pensó que era un número primo,
a pesar de que no comparte la mayoría de las propiedades de los números primos, como la función
de Euler o la función divisor. La tendencia actual, en ese sentido, es a excluir el 1 de la lista de
números primos.
Fuente: https://concepto.de/numeros-primos/#ixzz7sDBleKW0