Número primo
número natural mayor que 1 y que solo tiene dos
divisores enteros
En matemáticas, un número primo es un número
natural mayor que 1 que tiene únicamente dos divisores
positivos distintos: él mismo y el 1.[1] Por el contrario,
los números compuestos son los números naturales
que tienen algún divisor natural aparte de sí mismos y
del 1, y, por lo tanto, pueden factorizarse. El número 1,
por convenio, no se considera ni primo ni compuesto.
Números naturales de cero a cien. Los números primos están
marcados en rojo.
La distribución de los números primos (trazos azules) hasta el 400
Los 168 números primos menores que 1000 son:
2, 3, 5, 7, 11, 13, 17, 19, 23, 29, 31, 37, 41, 43, 47, 53, 59,
61, 67, 71, 73, 79, 83, 89, 97, 101, 103, 107, 109, 113,
127, 131, 137, 139, 149, 151, 157, 163, 167, 173, 179,
181, 191, 193, 197, 199, 211, 223, 227, 229, 233, 239,
241, 251, 257, 263, 269, 271, 277, 281, 283, 293, 307,
311, 313, 317, 331, 337, 347, 349, 353, 359, 367, 373,
379, 383, 389, 397, 401, 409, 419, 421, 431, 433, 439,
443, 449, 457, 461, 463, 467, 479, 487, 491, 499, 503,
509, 521, 523, 541, 547, 557, 563, 569, 571, 577, 587,
593, 599, 601, 607, 613, 617, 619, 631, 641, 643, 647,
653, 659, 661, 673, 677, 683, 691, 701, 709, 719, 727,
733, 739, 743, 751, 757, 761, 769, 773, 787, 797, 809,
811, 821, 823, 827, 829, 839, 853, 857, 859, 863, 877,
881, 883, 887, 907, 911, 919, 929, 937, 941, 947, 953,
967, 971, 977, 983, 991 y 997 (sucesión A000040 (http
s://oeis.org/A000040) en OEIS).
El primer número primo a partir del número mil es el
1009, después de diez mil es el 10 007, a partir de cien
mil es el 100 003 e inmediatamente tras un millón es el
1 000 003.
La propiedad de ser número primo se denomina
primalidad.
En la teoría algebraica de números, los números primos
se denominan números racionales primos para
distinguirlos de los números gaussianos primos.[2] La
primalidad no depende del sistema de numeración, pero
sí del anillo donde se estudia la primalidad. Dos es
primo racional; sin embargo tiene factores como entero
gaussiano: 2 = (1+i)*(1-i).
El estudio de los números primos es una parte
importante de la teoría de números, rama de las
matemáticas que trata las propiedades, básicamente
aritméticas,[3] de los números enteros.
Los números primos están presentes en algunas
conjeturas centenarias tales como la hipótesis de
Riemann y la conjetura de Goldbach, resuelta por Harald
Helfgott en su forma débil.
La distribución de los números primos es un asunto
reiterativo de investigación en la teoría de números: si
se consideran números aisladamente, los primos
parecieran estar distribuidos de modo probabilístico,
pero la distribución «global» de los números primos se
ajusta a leyes bien definidas.
Historia
El Oriente prehelénico
Imagen del hueso de
Ishango expuesto en el
Real Instituto Belga de
Ciencias Naturales.
Las muescas presentes en el hueso de Ishango, que
data de hace más de 20 000 años (anterior por tanto a
la aparición de la escritura) y que fue hallado por el
arqueólogo Jean de Heinzelin de Braucourt,[4] parecen
aislar cuatro números primos: 11, 13, 17 y 19. Algunos
arqueólogos interpretan este hecho como la prueba del
conocimiento de los números primos. Con todo, existen
muy pocos hallazgos que permitan discernir los
conocimientos que se tenían realmente en aquella
época.[5]
Numerosas tablillas de arcilla cocida atribuidas a las
civilizaciones que se fueron sucediendo en
Mesopotamia a lo largo del II milenio a. C. muestran la
resolución de problemas aritméticos y atestiguan los
conocimientos de la época. Los cálculos requerían
conocer los inversos de los naturales, que también se
han hallado en tablillas.[6] En el sistema sexagesimal
que empleaban los babilonios para escribir los
números, los inversos de los divisores de potencias de
60 (números regulares) se calculan fácilmente; por
ejemplo, dividir entre 24 equivale a multiplicar por 150
(2·60+30) y correr la coma sexagesimal dos lugares. El
conocimiento matemático de los babilonios necesitaba
una sólida comprensión de la multiplicación, la división
y la factorización de los naturales.
En las matemáticas egipcias, el cálculo de fracciones
requería conocimientos sobre las operaciones, la
división de naturales y la factorización. Los egipcios
solo operaban con las llamadas fracciones egipcias,
suma de fracciones unitarias, es decir, aquellas cuyo
numerador es 1, como , por lo que las
fracciones de numerador distinto de 1 se escribían
como suma de inversos de naturales, a ser posible sin
repetición en lugar de .[7] Es por
ello que, en cierta manera, tenían que conocer o intuir
los números primos.[8]
Antigua Grecia
Un fragmento de los Elementos de
Euclides encontrado en Oxirrinco
La primera prueba indiscutible del conocimiento de los
números primos se remonta a alrededor del año
300 a. C. y se encuentra en los Elementos de Euclides
(tomos VII a IX). Euclides define los números primos,
demuestra que hay infinitos de ellos, define el máximo
común divisor y el mínimo común múltiplo y
proporciona un método para determinarlos que hoy en
día se conoce como el algoritmo de Euclides. Los
Elementos contienen asimismo el teorema fundamental
de la aritmética y la manera de construir un número
perfecto a partir de un número primo de Mersenne.
La criba de Eratóstenes, atribuida a Eratóstenes de
Cirene, es un método sencillo que permite encontrar
números primos. Hoy en día, empero, los mayores
números primos que se encuentran con la ayuda de
ordenadores emplean otros algoritmos más rápidos y
complejos.
Desde la época del Renacimiento
Pierre de Fermat
Después de las matemáticas griegas hubo pocos
avances en el estudio de los números primos hasta el
siglo xvii. En 1640 Pierre de Fermat estableció (aunque
sin demostración) el pequeño teorema de Fermat,
posteriormente demostrado por Leibniz y Euler. Es
posible que mucho antes se conociera un caso especial
de dicho teorema en China.
Fermat conjeturó que todos los números de la forma
n
2
2 +1 eran primos (debido a lo cual se los conoce como
números de Fermat) y verificó esta propiedad hasta n =
4 (es decir, 216 + 1). Sin embargo, el número de Fermat
232 + 1 es compuesto (uno de sus factores primos es
641), como demostró Euler. De hecho, hasta nuestros
días no se conoce ningún número de Fermat que sea
primo aparte de los que ya conocía el propio Fermat.
El monje francés Marin Mersenne investigó los números
primos de la forma 2p − 1, con p primo. En su honor, se
los conoce como números de Mersenne.
En el trabajo de Euler en teoría de números se
encuentran muchos resultados que conciernen a los
números primos. Demostró la divergencia de la serie
, y en 1747 demostró que todos
los números perfectos pares son de la forma 2p-1(2p - 1),
donde el segundo factor es un número primo de
Mersenne. Se cree que no existen números perfectos
impares, pero todavía es una cuestión abierta.
A comienzos del siglo xix, Legendre y Gauss
conjeturaron de forma independiente que, cuando n
tiende a infinito, el número de primos menores o iguales
que n es asintótico a , donde ln(n) es el logaritmo
natural de n. Las ideas que Bernhard Riemann plasmó
en un trabajo de 1859 sobre la función zeta describieron
el camino que conduciría a la demostración del teorema
de los números primos. Hadamard y De la Vallée-
Poussin, cada uno por separado, dieron forma a este
esquema y consiguieron demostrar el teorema en 1896.
Actualmente no se comprueba la primalidad de un
número por divisiones sucesivas, al menos no si el
número es relativamente grande.
Durante el siglo xix se desarrollaron algoritmos para
saber si un número es primo o no factorizando
completamente el número siguiente (p+1) o el anterior
(p-1). Dentro del primer caso se encuentra el test de
Lucas-Lehmer, desarrollado a partir de 1856. Dentro del
segundo caso se encuentra el test de Pépin para los
números de Fermat (1877). El caso general de test de
primalidad cuando el número inmediatamente anterior
se encuentra completamente factorizado se denomina
test de Lucas.
Posteriormente se encontraron algoritmos de
primalidad con solo obtener una factorización parcial
de p+1 o p-1. Ejemplos de estos algoritmos son el test
de Proth (desarrollado alrededor de 1878) y el test de
Pocklington (1914). En estos algoritmos se requiere que
el producto de los factores primos conocidos de p-1 sea
mayor que la raíz cuadrada de p. Más recientemente, en
1975, Brillhart, Lehmer y Selfridge desarrollaron el test
de primalidad BLS que solo requiere que dicho producto
sea mayor que la raíz cúbica de p. El mejor método
conocido de esta clase es el test de Koniaguin y
Pomerance del año 1997, que requiere que dicho
producto sea mayor que p3/10.[9] [10]
A partir de la década de 1970 varios investigadores
descubrieron algoritmos para determinar si cualquier
número es primo o no con complejidad subexponencial,
lo que permite realizar tests en números de miles de
dígitos, aunque son mucho más lentos que los métodos
anteriores. Ejemplos de estos algoritmos son el test
APRT-CL (desarrollado en 1979 por Adleman,
Pomerance y Rumely, con mejoras introducidas por
Cohen y Lenstra en 1984), donde se usan los factores
de pm-1, donde el exponente m depende del tamaño del
número cuya primalidad se desea verificar, el test de
primalidad por curvas elípticas (desarrollado en 1986
por S. Goldwasser, J. Kilian y mejorado por A. O. L.
Atkin), que entrega un certificado consistente en una
serie de números que permite después confirmar
rápidamente si el número es primo o no. El desarrollo
más reciente es el test de primalidad AKS (2002), que si
bien su complejidad es polinómica, para los números
que puede manejar la tecnología actual es el más lento
de los tres.
Durante mucho tiempo, se pensaba que la aplicación de
los números primos era muy limitada fuera de la
matemática pura.[11] [12]
Esto cambió en los años 1970
con el desarrollo de la criptografía de clave pública, en
la que los números primos formaban la base de los
primeros algoritmos, tales como el algoritmo RSA.
Desde 1951, el mayor número primo conocido siempre
ha sido descubierto con la ayuda de ordenadores. La
búsqueda de números primos cada vez mayores ha
suscitado interés incluso fuera de la comunidad
matemática. En los últimos años han ganado
popularidad proyectos de computación distribuida tales
como el GIMPS, mientras los matemáticos siguen
investigando las propiedades de los números primos.
El número 1 no se considera primo
La cuestión acerca de si el número 1 debe o no
considerarse primo está basada en la convención.
Ambas posturas tienen sus ventajas y sus
inconvenientes. De hecho, hasta el siglo xix, los
matemáticos en su mayoría lo consideraban primo.
Muchos trabajos matemáticos siguen siendo válidos a
pesar de considerar el 1 como un número primo, como,
por ejemplo, el de Stern y Zeisel. La lista de Derrick
Norman Lehmer de números primos hasta el
10.006.721, reimpresa hasta el año 1956[13] empezaba
con el 1 como primer número primo.[14]
Actualmente, la comunidad matemática se inclina por
no considerar al 1 en la lista de los números primos.
Esta convención, por ejemplo, permite una formulación
muy económica del teorema fundamental de la
aritmética: «todo número natural tiene una
representación única como producto de factores primos,
salvo el orden».[15] [16]
Además, los números primos
tienen numerosas propiedades de las que carece el 1,
tales como la relación del número con el valor
correspondiente de la función φ de Euler o la función
divisor.[17] Cabe también la igualdad para todo entero
positivo, , lo que permitiría decir que tiene
factores.[18]
Propiedades de los números primos
Teorema fundamental de la aritmética
Esta ilustración muestra que el 11 es
un número primo, pero el 12 no lo es.
El teorema fundamental de la aritmética establece que
todo número natural tiene una representación única
como producto de factores primos, salvo el orden. Un
mismo factor primo puede aparecer varias veces. El 1
se representa entonces como un producto vacío.
Se puede considerar que los números primos son los
«ladrillos» con los que se construye cualquier número
natural. Por ejemplo, se puede escribir el número
23.244 como producto de 22·3·13·149, y cualquier otra
factorización del 23.244 como producto de números
primos será idéntica excepto por el orden de los
factores.
La importancia de este teorema es una de las razones
para excluir el 1 del conjunto de los números primos. Si
se admitiera el 1 como número primo, el enunciado del
teorema requeriría aclaraciones adicionales.
A partir de esta unicidad en la factorización en factores
primos se desarrollan otros conceptos muy utilizados
en matemáticas, tales como el mínimo común múltiplo,
el máximo común divisor y la coprimalidad de dos o
más números. Así,
El mínimo común múltiplo de dos o más números es
el menor de los múltiplos comunes de todos ellos.
Para calcularlo, se descomponen los números en
factores primos y se toman los factores comunes y
no comunes con su máximo exponente. Por ejemplo,
el mínimo común múltiplo de 10=2·5 y 12=22·3 es
60=22·3·5.
El máximo común divisor de dos o más números es el
mayor de los divisores comunes de todos ellos. Es
igual al producto de los factores comunes con su
mínimo exponente. En el ejemplo anterior, el máximo
común divisor de 10 y 12 es 2.
Finalmente, dos o más números son coprimos, o
primos entre sí, si no tienen ningún factor primo
común; es decir, si su máximo común divisor es 1. Un
número primo es, así, coprimo con cualquier número
natural que no sea múltiplo de él mismo.
Otras propiedades
En su escritura en el sistema de numeración decimal,
todos los números primos, salvo el 2 y el 5, tiene
como el guarismo de las unidades uno de estos: 1, 3,
7 o 9. En general, en cualquier sistema de
numeración, todos los números primos salvo un
número finito acaban en una cifra que es coprima con
la base.
De lo anterior se deduce que todos los números
primos salvo el 2 son de la forma 4n + 1 o bien 4n + 3.
Igualmente, todos los números primos salvo el 2 y el
3 son de la forma 6n + 1 o 6n - 1.
En la progresión aritmética 3, 7, 11, 15, 19, 23, 27, 31,
…, hay una cantidad infinita de números primos de la
forma 4n-1, n natural.[19]
En la progresión aritmética 7, 13, 19, 25, 31, 37, 43, 49,
55, 61, 67, …, hay una cantidad infinita de números
primos de la forma 6k+1, k natural.[20]
Lema de Euclides: Si p es un número primo y divisor
del producto de números enteros ab, entonces p es
divisor de a o de b.
Pequeño teorema de Fermat: Si p es primo y a es
algún número natural diferente de 1, entonces ap - a
es divisible por p.
Si un número p no divide al número m, entonces (p;
m) =1[21]
Si p es primo distinto de 2 y 5, siempre es un
número periódico en su representación decimal, de
periodo p − 1 o un divisor de p − 1. Esto se puede
deducir directamente a partir del pequeño teorema de
Fermat. expresado en base q (en lugar de en base
10) tiene propiedades similares, siempre que p no sea
un factor primo de q.
Teorema de Wilson: Un número natural n > 1 es primo
si y solo si el factorial (n - 1)! + 1 es divisible por n.
Asimismo, un número natural n > 4 es compuesto si y
solo si (n - 1)! es divisible por n.
La característica de todo cuerpo es, o bien cero, o
bien un número primo.
Primer teorema de Sylow: Si G es un grupo finito, p
primo y pn es la mayor potencia de p que divide el
orden de G. Entonces, existe un subgrupo de G de
orden pn.
Teorema de Cauchy: Si G es un grupo finito y p es un
número primo que divide al orden de G, entonces G
contiene un elemento de orden p.
La constante de Copeland-Erdős
0,235711131719232931374143…, obtenida por
concatenación de los números primos en el sistema
decimal, es un número irracional.
El valor de la función zeta de Riemann en cada punto
del plano complejo se da como una continuación
meromorfa de una función definida por un producto
sobre el conjunto de todos los primos para Re(s) > 1:
En la región donde es convergente, este producto
indexado por los números primos se puede calcular,
obteniéndose diversos valores, algunos de ellos
importantes en teoría de números. Los dos primeros
son:
(correspondiente a la serie
armónica, relacionado con la infinitud de números
primos).
(correspondiente al problema
de Basilea).
En general es un número
racional cuando n es un número entero positivo par.
El anillo es un cuerpo si y solo si p es primo.
Equivalentemente: p es primo si y solo si φ(p) = p − 1.
Si p > 1, el polinomio x p-1+x p-2+ ··· + 1 es irreducible
sobre si y solo si p es primo.
Un número natural n es primo si y solo si el n-ésimo
polinomio de Chebyshov de la primera especie Tn(x),
dividido entre x, es irreducible en
. Además, Tn(x) ≡ xn si y solo si n es primo.
No todo número primo es un número gaussiano
primo; tal el caso de 2, que como entero gaussiano
admite la descomposición don de la
norma de es 2, por lo tanto no es unidad en Z[i].
Los números primos de la forma son igual a
la suma de dos cuadrados perfectos; por lo que no
son números gaussianos primos. En tanto que los
números primos de la forma sí son números
gaussianos primos.
Todo número racional primo es un número gaussiano
entero, sin ser necesariamente número gaussiano
primo.[22]
Números primos y funciones aritméticas
Las funciones aritméticas, es decir, funciones reales o
complejas, definidas sobre un conjunto de números
naturales, desempeñan un papel crucial en la teoría de
números. Las más importantes son las funciones
multiplicativas, que son aquellas funciones f en las
cuales, para cada par de números coprimos (a,b) se
tiene
Algunos ejemplos de funciones multiplicativas son la
función φ de Euler, que a cada n asocia el número de
enteros positivos menores y coprimos con n, y las
funciones τ y σ, que a cada n asocian respectivamente
el número de divisores de n y la suma de todos ellos. El
valor de estas funciones en las potencias de números
primos es
,
,
.
Gracias a la propiedad que las define, las funciones
aritméticas pueden calcularse fácilmente a partir del
valor que toman en las potencias de números primos.
De hecho, dado un número natural n de factorización
se tiene que
con lo que se ha reconducido el problema de calcular
f(n) al de calcular f sobre las potencias de los números
primos que dividen n, valores que son generalmente
más fáciles de obtener mediante una fórmula general.
Por ejemplo, para conocer el valor de la función φ sobre
n=450=2·32·52 basta con calcular
.
Características del conjunto de los
números primos
Infinitud de los números primos
Véase también: Infinitud de los números primos
Existen infinitos números primos. Euclides realizó la
primera demostración alrededor del año 300 a. C. en el
libro IX de su obra Elementos.[23] Una adaptación
común de esta demostración original sigue así: Se toma
un conjunto arbitrario pero finito de números primos p1,
p2, p3, ···, pn, y se considera el producto de todos ellos
más uno, . Este
número es obviamente mayor que 1 y distinto de todos
los primos pi de la lista. El número q puede ser primo o
compuesto. Si es primo tendremos un número primo
que no está en el conjunto original. Si, por el contrario,
es compuesto, entonces existirá algún factor p que
divida a q. Suponiendo que p es alguno de los pi, se
deduce entonces que p divide a la diferencia
, pero ningún número
primo divide a 1, es decir, se ha llegado a un absurdo
por suponer que p está en el conjunto original. La
consecuencia es que el conjunto que se escogió no es
exhaustivo, ya que existen números primos que no
pertenecen a él, y esto es independiente del conjunto
finito que se tome.
Por tanto, el conjunto de los números primos es infinito.
Si se toma como conjunto el de los n primeros números
primos, entonces
, donde
pn# es lo que se llama primorial de pn. Un número primo
de la forma pn# +1 se denomina número primo de
Euclides en honor al matemático griego. También se
puede elaborar una demostración similar a la de
Euclides tomando el producto de un número dado de
números primos menos uno, el lugar del producto de
esos números primos más uno. En ese sentido, se
denomina número primo primorial a un número primo
de la forma pn# ± 1.
No todos los números de la forma pn# +1 son primos.
En este caso, como se sigue de la demostración
anterior, todos los factores primos deberán ser mayores
que n. Por ejemplo: 2·3·5·7·11·13+1=30031=59·509
Otros matemáticos han demostrado la infinitud de los
números primos con diversos métodos procedentes de
áreas de las matemáticas tales como al álgebra
conmutativa y la topología.[24] Algunas de estas
demostraciones se basan en el uso de sucesiones
infinitas con la propiedad de que cada uno de sus
términos es coprimo con todos los demás, por lo que se
crea una biyección entre los términos de la sucesión y
un subconjunto (infinito) del conjunto de los primos.
Una sucesión que cumple dicha propiedad es la
sucesión de Euclides-Mullin, que deriva de la
demostración euclídea de la infinitud de los números
primos, ya que cada uno de sus términos se define
como el factor primo más pequeño de uno más el
producto de todos los términos anteriores. La sucesión
de Sylvester se define de forma similar, puesto que cada
uno de sus términos es igual a uno más el producto de
todos los anteriores. Aunque los términos de esta
última sucesión no son necesariamente todos primos,
cada uno de ellos es coprimo con todos los demás, por
lo que se puede escoger cualquiera de sus factores
primos, por ejemplo, el menor de ellos, y el conjunto
resultante será un conjunto infinito cuyos términos son
todos primos.
Otros enunciados que implican la infinitud de los
números primos
Un resultado aún más fuerte, y que implica
directamente la infinitud de los números primos, fue
descubierto por Euler en el siglo xviii. Establece que la
serie es divergente. Uno de los
teoremas de Mertens concreta más, estableciendo que
[25]
donde la expresión O(1) indica que ese término está
acotado entre -C y C para n mayor que n0, donde los
valores de C y n0 no están especificados.[26]
Otro resultado es el teorema de Dirichlet, que dice así:
En toda progresión
aritmética an = a + n·q, donde
los enteros positivos a, q ≥ 1
son primos entre sí, existen
infinitos términos que son
primos.
El postulado de Bertrand enuncia así:
Si n es un número natural
mayor que 3, entonces
siempre existe un número
primo p tal que n < p < 2n- 2.
Una manera más débil pero elegante de formularlo es
que, si n es un número natural mayor que 1, entonces
siempre existe un número primo p tal que n < p < 2n.
Esto supone que, en una progresión geométrica de
primer término entero mayor que 3 y razón igual a 2,
entre cada término de la progresión y el siguiente, se
tiene al menos un número primo.
Frecuencia de los números primos
Véase también: Teorema de los números primos
10 4 −0,3 2,2 2,500
102 25 3,3 5,1 4,000
103 168 23 10 5,952
104 1.229 143 17 8,137
105 9.592 906 38 10,425
106 78.498 6.116 130 12,740
107 664.579 44.158 339 15,047
8
10 5.761.455 332.774 754 17,357
109 50.847.534 2.592.592 1.701 19,667
1010 455.052.511 20.758.029 3.104 21,975
1011 4.118.054.813 169.923.159 11.586 24,283
… … … … …
Comparación entre las funciones π(n) (azul), n / ln n
(verde) y Li(n) (rojo); se puede ver que la
aproximación de π(n) con Li(n) es mejor que la que
hay con
Una vez demostrado la infinitud de los números primos,
cabe preguntarse cómo se distribuyen los primos entre
los números naturales, es decir, cuán frecuentes son y
dónde se espera encontrar el n-ésimo número primo.
Este estudio lo iniciaron Gauss y Legendre de forma
independiente a finales del siglo xviii, para el cual
introdujeron la función enumerativa de los números
primos π(n), y conjeturaron que su valor fuese
aproximadamente
.[27]
El empeño de demostrar esta conjetura abarcó todo el
siglo xix. Los primeros resultados fueron obtenidos
entre 1848 y 1859 por Chebyshov, quien demostró
utilizando métodos puramente aritméticos la existencia
de dos constantes A y B tales que
para n suficientemente grande. Consiguió demostrar
que, si existía el límite del cociente de aquellas
expresiones, este debía ser 1.
Hadamard y De la Vallée-Poussin elaboraron una
demostración en 1896, independientemente el uno del
otro, usando métodos similares, basados en el uso de la
función zeta de Riemann, que había sido introducida por
Bernhard Riemann en 1859. Hubo que esperar hasta
1949 para encontrar una demostración que usara solo
métodos elementales (es decir, sin usar el análisis
complejo). Esta demostración fue ideada por Selberg y
Erdős. Actualmente, se conoce el teorema como
teorema de los números primos.
El mismo Gauss introdujo una estimación más precisa,
utilizando la función logaritmo integral:
En 1899 De la Vallée-Poussin demostró que el error que
se comete aproximando de esta forma es
para una constante positiva a y para cada entero m.
Este resultado fue ligeramente mejorado a lo largo de
los años. Por otra parte, en 1901 Von Koch mostró que
si la hipótesis de Riemann era cierta, se tenía la
siguiente estimación, más precisa:[28]
Una forma equivalente al teorema de los números
primos es que pn, el n-ésimo número primo, queda bien
aproximado por nln(n). En efecto, pn es estrictamente
mayor que este valor.
Diferencia entre dos primos consecutivos
Ligado a la distribución de los números primos se
encuentra el estudio de los intervalos entre dos primos
consecutivos. Este intervalo, con la única salvedad del
que hay entre el 2 y el 3, debe ser siempre igual o mayor
que 2, ya que entre dos números primos consecutivos al
menos hay un número par y por tanto compuesto. Si
dos números primos tienen por diferencia 2, se dice que
son gemelos, y con la salvedad del «triplete» formado
por los números 3, 5 y 7, los números gemelos se
presentan siempre de dos en dos. Esto también es fácil
de demostrar: entre tres números impares consecutivos
mayores que 3 siempre hay uno que es múltiplo de 3, y
por tanto compuesto. Los primeros pares de números
primos gemelos son (3,5), (5,7), (11, 13), (17, 19) y (29,
31).
Por otra parte, la diferencia entre primos consecutivos
puede ser tan grande como se quiera. La demostración
es relativamente sencilla:
Sea un número natural . Entonces, todos los números
de la forma
son números compuestos si , pues
y
.
Se puede construir así una lista con números
compuestos, y dado que es un número natural
arbitrario, entonces el intervalo puede hacerse tan
grande como se desee.
Por ejemplo, si se requiere construir un intervalo de
cinco números consecutivos donde ninguno sea un
número primo, se hace . Estos valores
corresponden a:
El siguiente valor, 6!+7=727, es primo.[29] De todas
formas, el menor número primo que dista del siguiente
en n es generalmente mucho menor que el factorial, por
ejemplo, el caso más pequeño de dos primos
consecutivos separados de ocho unidades es (89, 97),
mientras que 8! es igual a 40.320.
La sucesión de las diferencias entre primos
consecutivos[30] ha sido profusamente estudiada en
matemáticas, y alrededor de este concepto se han
establecido muchas conjeturas que permanecen sin
resolver.
Conclusión
La distribución de todos los números
primos comprendidos entre 1 y
76 800, de izquierda a derecha y de
arriba abajo. Cada pixel representa un
número. Los píxeles negros
representan números primos; los
blancos representan números no
primos.
Imagen con 2310 columnas que
conserva múltiplos de 2, 3, 5, 7 y 11
en las columnas respectivas. Como
cabe esperar, los números primos
caerán en columnas concretas si los
números están ordenados de
izquierda a derecha y el ancho es un
múltiplo de un número primo. Sin
embargo, los números primos
también quedan distribuidos de
manera ordenada en construcciones
espirales como la espiral de Ulam, ya
que tienden a concentrarse en
algunas diagonales concretas y no en
otras.
El modelado de la distribución de los números primos
es un tema de investigación recurrente entre los
teóricos de números. La primalidad de un número
concreto es (hasta ahora) impredecible a pesar de que
existen leyes, como el teorema de los números primos y
el postulado de Bertrand, que gobiernan su distribución
a gran escala. Leonhard Euler comentó:
Hasta el día de hoy, los matemáticos
han intentado en vano encontrar
algún orden en la sucesión de los
números primos, y tenemos motivos
para creer que es un misterio en el que
la mente jamás penetrará.[31]
En una conferencia de 1975, el matemático germano-
estadounidense Don Zagier comentó:
Hay dos hechos sobre la distribución
de los números primos de los que
espero convencerles de forma tan
incontestable que quedarán
permanentemente grabados en sus
corazones. El primero es que, a pesar
de su definición simple y del papel que
desempeñan como ladrillos con los
que se construyen los números
naturales, los números primos crecen
como malas hierbas entre los números
naturales, y no parecen obedecer
ninguna otra ley que la del azar, y
nadie puede predecir dónde brotará el
siguiente. El segundo hecho es aún
más asombroso, ya que dice justo lo
contrario: que los números primos
muestran una regularidad pasmosa,
que hay leyes que gobiernan su
comportamiento, y que obedecen estas
leyes con precisión casi militar.[32]
Encontrar números primos
Tests de primalidad
La criba de Eratóstenes fue concebida por
Eratóstenes de Cirene, un matemático griego del
siglo iii a. C. Es un algoritmo sencillo que permite
encontrar todos los números primos menores o
iguales que un número dado.
La criba de Eratóstenes es una manera sencilla de hallar
todos los números primos menores o iguales que un
número dado. Se basa en confeccionar una lista de
todos los números naturales desde el 2 hasta ese
número y tachar repetidamente los múltiplos de los
números primos ya descubiertos. La criba de Atkin, más
moderna, tiene una mayor complejidad, pero si se
optimiza apropiadamente también es más rápida.
También existe una reciente criba de Sundaram que
genera únicamente números compuestos, siendo los
primos los números faltantes.
En la práctica, lo que se desea es determinar si un
número dado es primo sin tener que confeccionar una
lista de números primos. Un método para determinar la
primalidad de un número es la división por tentativa,
que consiste en dividir sucesivamente ese número entre
los números primos menores o iguales a su raíz
cuadrada. Si alguna de las divisiones es exacta,
entonces el número no es primo; en caso contrario, es
primo. Por ejemplo, dado n menor o igual que 120, para
determinar su primalidad basta comprobar si es
divisible entre 2, 3, 5 y 7, ya que el siguiente número
primo, 11, ya es mayor que √120. Es el test de
primalidad más sencillo, y rápidamente pierde su
utilidad a la hora de comprobar la primalidad de
números grandes, ya que el número de factores
posibles crece demasiado rápido a medida que crece el
número potencialmente primo.
En efecto, el número de números primos menores que n
es aproximadamente
De esta forma, para determinar la primalidad de n, el
mayor factor primo que se necesita no es mayor que
√ n , dejando el número de candidatos a factor primo en
cerca de
Esta expresión crece cada vez más lentamente en
función de n, pero, como los n grandes son de interés, el
número de candidatos también se hace grande: por
ejemplo, para n = 1020 se tienen 450 millones de
candidatos.
Asimismo, existen otros muchos tests de primalidad
deterministas que se basan en propiedades que
caracterizan a los números primos, pero su utilidad
computacional depende mucho del test usado. Por
ejemplo, se podría emplear el teorema de Wilson para
calcular la primalidad de un número, pero tiene el
inconveniente de requerir el cálculo de un factorial, una
operación computacionalmente prohibitiva cuando se
manejan números grandes. Aquí entra en juego el
tiempo de ejecución del algoritmo empleado, que se
expresa en la notación de Landau. Para poder
determinar la primalidad de números cada vez más
grandes (de miles de cifras) se buscan aquellos
algoritmos cuyo tiempo de ejecución crezca lo más
lentamente posible, a ser posible, que se pueda
expresar como un polinomio. Si bien el test de
primalidad AKS cumple con esta condición, para el
rango de números que se usa en la práctica este
algoritmo es extremadamente lento.
Por otra parte, a menudo basta con tener una respuesta
más rápida con una alta probabilidad (aunque no
segura) de ser cierta. Se puede comprobar rápidamente
la primalidad de un número relativamente grande
mediante tests de primalidad probabilísticos. Estos
tests suelen tomar un número aleatorio llamado
"testigo" e introducirlo en una fórmula junto con el
número potencialmente primo n. Después de varias
iteraciones, se resuelve que n es "definitivamente
compuesto" o bien "probablemente primo". Estos
últimos números pueden ser primos o bien
pseudoprimos (números compuestos que pasan el test
de primalidad). Algunos de estos tests no son
perfectos: puede haber números compuestos que el
test considere "probablemente primos"
independientemente del testigo utilizado. Esos números
reciben el nombre de pseudoprimos absolutos para ese
test. Por ejemplo, los números de Carmichael son
números compuestos, pero el test de Fermat los evalúa
como probablemente primos. Sin embargo, los tests
probabilísticos más utilizados, como el test de Miller-
Rabin o el obsoleto test de Solovay-Strassen, superado
por el anterior, no tienen este inconveniente, aun siendo
igualmente tests probabilísticos.
Algunos tests probabilísticos podrían pasar a ser
determinísticos y algunos tests pueden mejorar su
tiempo de ejecución si se verifican algunas hipótesis
matemáticas. Por ejemplo, si se verifica la hipótesis
generalizada de Riemann, se puede emplear una versión
determinística del test de Miller-Rabin, y el test de
primalidad por curvas elípticas podría mejorar
notablemente su tiempo de ejecución si se verificaran
algunas hipótesis de teoría analítica de números.
Algoritmos de factorización
Un algoritmo de factorización es un algoritmo que
separa uno a uno los factores primos de un número.
Los algoritmos de factorización pueden funcionar
también a modo de tests de primalidad, pero en general
tienen un tiempo de ejecución menos ventajoso. Por
ejemplo, se puede modificar el algoritmo de división por
tentativa de forma que no se detenga cuando se
obtenga una división exacta, sino que siga realizando
nuevas divisiones, y no sobre el número original, sino
sobre el cociente obtenido. Después de la división por
tentativa, los métodos más antiguos que se conocen
son el método de Fermat, que se basa en las diferencias
entre cuadrados y que es especialmente eficaz cuando
n es el producto de dos números primos próximos entre
sí, y el método de Euler, que se basa en la
representación de n como suma de dos cuadrados de
dos formas distintas.
Más recientemente, se han elaborado algoritmos
basados en una gran variedad de técnicas, como las
fracciones continuas o las curvas elípticas, aunque
algunos son mejoras de métodos anteriores (la criba
cuadrática, por ejemplo, se basa en una mejora del
método de Fermat y posee complejidad computacional
subexponencial sobre el número de cifras de n). Otros,
como el método rho de Pollard, son probabilísticos, y no
garantizan hallar los divisores de un número
compuesto.
Hoy por hoy, el algoritmo determinístico más rápido de
uso general es la criba general del cuerpo de números
(GNFS por las siglas de su nombre en inglés: General
number field sieve), que también posee complejidad
computacional subexponencial sobre el número de
cifras de n.[33] Se ha propuesto un algoritmo cuyo
tiempo de ejecución es polinómico sobre el número de
cifras de n (el algoritmo de Shor), pero requiere ser
ejecutado en un ordenador cuántico, ya que su
simulación en un ordenador normal requiere un tiempo
exponencial. No se conocen algoritmos para factorizar
en una computadora tradicional en tiempo polinómico y
tampoco se demostró que esto sea imposible.
Fórmulas que solo generasen números primos
Véase también: Fórmula de los números primos
A lo largo de la historia, se han buscado numerosas
fórmulas para generar los números primos. El nivel más
alto de exigencia para una fórmula así sería que
asociara a cada número natural n el n-ésimo número
primo. De forma más indulgente, se puede pedir una
función f inyectiva que asocie a cada número natural n
un número primo de tal forma que cada uno de los
valores tomados aparezca solo una vez.
Además, se exige que la función se pueda aplicar,
efectiva y eficazmente, en la práctica.[34] Por ejemplo, el
teorema de Wilson asegura que p es un número primo
si y solo si (p-1)!≡-1 (mod p). Otro ejemplo: la función
f(n) = 2 + ( 2(n!) mod (n+1)) genera todos los números
primos, solo los números primos, y solo el valor 2 se
toma más de una vez. Sin embargo, ambas fórmulas se
basan en el cálculo de un factorial, lo que las hace
computacionalmente inviables.
En la búsqueda de estas funciones, se han investigado,
notablemente, las funciones polinómicas. Cabe
subrayar que ningún polinomio, aun en varias variables,
devuelve solo valores primos.[35] Por ejemplo, el
polinomio en una variable f(n) = n² + n + 41, estudiada
por Leonardo Euler, devuelve valores primos para n = 0,
…, 39, sin embargo para n= 40, resulta
un número compuesto.[36] Si el
término constante vale cero, entonces el polinomio es
múltiplo de n, por lo que el polinomio es compuesto
para valores compuestos de n. En caso contrario, si c es
el término constante, entonces f(cn) es múltiplo de c,
por lo que si el polinomio no es constante,
necesariamente deberá incluir valores compuestos.
Sin embargo, hay polinomios en varias variables cuyos
valores positivos (cuando las variables recorren
números naturales) son precisamente números primos.
Un ejemplo, es este polinomio descubierto por Jones,
Sato, Wada y Wiens en 1976:[35]
Al igual que ocurre con las fórmulas con factoriales,
este polinomio no es práctico de calcular, ya que,
aunque los valores positivos que toma son todos
primos, prácticamente no devuelve otra cosa que
valores negativos cuando se hacen variar las variables a
a z de 0 a infinito.
Otro enfoque al problema de encontrar una función que
solo genere números primos viene dado a partir del
teorema de Mills, que indica que existe una constante θ
tal que
es siempre un número primo, donde es la función
piso.[37] Todavía no se conoce ninguna fórmula para
calcular la constante de Mills, y las aproximaciones que
se emplean en la actualidad se basa en la sucesión de
los así llamados números primos de Mills (los números
primos generados mediante esta fórmula), que no
pueden ser obtenidos rigurosamente, sino solo de
manera probabilística, suponiendo cierta la hipótesis de
Riemann.
Clases de números primos
De mayor interés son otras fórmulas que, aunque no
solo generen números primos, son más rápidas de
implementar, sobre todo si existe un algoritmo
especializado que permita calcular rápidamente la
primalidad de los valores que van tomando. A partir de
estas fórmulas se obtienen subconjuntos relativamente
pequeños del conjunto de los números primos, que
suelen recibir un nombre colectivo.
Primos primoriales y primos factoriales
Véanse también: Número primo primorial y Número primo factorial.
Los números primos primoriales, directamente
relacionados con la demostración euclidiana de la
infinitud de los números primos, son los de la forma p =
n# ± 1 para algún número natural n, donde n# es igual al
producto 2 · 3 · 5 · 7 · 11 · … de todos los primos ≤ n.
Asimismo, un número primo se dice primo factorial si
es de la forma n! ± 1. Los primeros primos factoriales
son:
n! − 1 es primo para n = 3, 4, 6, 7, 12, 14, 30, 32, 33, 38,
94, 166, 324, …[38]
n! + 1 es primo para n = 0, 1, 2, 3, 11, 27, 37, 41, 73, 77,
116, 154, 320, …[39]
Números primos de Fermat
Véase también: Número de Fermat
Construcción de un pentágono
regular. 5 es un número primo
de Fermat.
Los números de Fermat, ligados a la construcción de
polígonos regulares con regla y compás, son los
números de la forma , con n natural. Los
únicos números primos de Fermat que se conocen
hasta la fecha son los cinco que ya conocía el propio
Fermat, correspondientes a n = 0, 1, 2, 3 y 4, mientras
que para valores de n entre 5 y 32 estos números son
compuestos.[40]
Para determinar su primalidad, existe un test
especializado cuyo tiempo de ejecución es polinómico:
el test de Pépin. Sin embargo, los propios números de
Fermat crecen tan rápidamente que solo se lo ha
podido aplicar para valores de n pequeños. En 1999 se
lo aplicó para n = 24. Para determinar el carácter de
otros números de Fermat mayores se utiliza el método
de divisiones sucesivas y de esa manera a fecha de
junio de 2009 se conocen 241 números de Fermat
compuestos, aunque en la mayoría de los casos se
desconozca su factorización completa.[40]
Números primos de Mersenne
Véase también: Número primo de Mersenne
Los números de Mersenne son los de forma Mp = 2p –
1, donde p es primo.[41] Los mayores números primos
conocidos son generalmente de esta forma, ya que
existe un test de primalidad muy eficaz, el test de
Lucas-Lehmer, para determinar si un número de
Mersenne es primo o no.
Actualmente, el mayor número primo que se conoce es
M82 589 933 = 282 589 933 - 1, que tiene 24 862 048 cifras
en el sistema decimal. Se trata cronológicamente del
51º número primo de Mersenne conocido y su
descubrimiento se anunció el 7 de diciembre de
2018[42] gracias al proyecto de computación distribuida
«Great Internet Mersenne Prime Search» (GIMPS).
Otras clases de números primos
Existen literalmente decenas de apellidos que se
pueden añadir al concepto de número primo para
referirse a un subconjunto que cumple alguna
propiedad concreta. Por ejemplo, los números primos
pitagóricos son los que se pueden expresar en la forma
4n+1. Dicho de otra forma, se trata de los números
primos cuyo resto al dividirlos entre 4 es 1. Otro ejemplo
es el de los números primos de Wieferich, que son
aquellos números primos p tales que p2 divide a 2p-1 - 1.
Algunas de estas propiedades se refieren a una relación
concreta con otro número primo:
Números primos gemelos: p y p+2 lo son si son los
dos primos.
Número primo de Sophie Germain: dado p primo, es
de Sophie Germain si 2p + 1 también es primo. Una
sucesión de números p1,p2,p3,··· ,pn todos ellos
primos, tales que pi+1=2pi+1 para todo i ∈ {1,2,···,n-1 },
se denomina cadena (completa) de Cunningham de
primera especie, y cumple por definición que cada
uno de los términos, salvo el último, es un número
primo de Sophie Germain. Se cree que para todo n
natural existen infinitas cadenas de Cunningham de
longitud n,[43] aunque hasta la fecha nadie ha
proporcionado prueba de que dicha afirmación sea
cierta.
Número primo de Wagstaff: p lo es si ,
donde q es otro número primo.[44] [45]
También se les da nombres especiales a algunas clases
de primos que dependen de la base de numeración
empleada o de la forma de escribir los dígitos, y no de
una fórmula matemática. Es el caso de los números
somirp (primos al revés), que son aquellos números
primos tales que el número obtenido al invertir el orden
de sus cifras también es primo. También es el caso de
los números primos repunit, que son aquellos números
primos que son concatenación de unos. Si, en lugar de
considerarse el sistema de numeración decimal se
considera el binario, se obtiene otro conjunto distinto de
números primos repunit que, además, coincide con el
de los números primos de Mersenne. Finalmente, los
números primos triádicos son aquellos números que
son primos, capicúas y simétricos respecto de una
recta horizontal.
El que se le dé un nombre a una clase de números
primos con una definición precisa no significa que se
conozca algún número primo que sea de esa clase. Por
ejemplo, no se conoce hasta el momento ningún
número primo de Wall-Sun-Sun, pero su relevancia
radica en que en 1992, antes de la demostración de
Wiles del último teorema de Fermat, se descubrió que la
falsedad del teorema para un número primo p dado
implicaba que p era un número primo de Wall-Sun-Sun.
Esto hizo que, durante un tiempo, la búsqueda de
números primos de esta clase fuera también la
búsqueda de un contraejemplo del último teorema de
Fermat.[46]
Cuadro resumen
Clases de números primos
n
• Fermat (22 + 1) • Mersenne (2p − 1) • Mersenne doble
p
(22 -1 - 1) • Wagstaff (2p + 1)/3 • Proth (k·2n + 1) • Factorial
(n! ± 1) • Primorial (pn# ± 1) • Euclides (pn# + 1) •
Por Pitagórico (4n + 1) • Pierpont (2 ·3 + 1) • Cuártico
m n
4 4
fórmula (x + y ) • Solinas (2 ± 2 ± 1) • Cullen (n·2 + 1) •
m n n
Woodall (n·2n - 1) • Cúbico (x3 - y3)/(x - y) • Leyland
(xy + yx) • Thabit (3·2n - 1) • Williams ((b-1)·bn - 1) • Mills
(⌊A3n⌋)
En series
• Fibonacci • Lucas • Pell • Newman-Shanks-Williams •
de
Perrin • Particiones • Bell • Motzkin
enteros
• Wieferich (par) • Wall-Sun-Sun • Wolstenholme •
Wilson • De la suerte • Afortunado • Ramanujan •
Por sus Pillai • Regular • Fuerte • Stern • Supersingular
propiedades (curva elíptica) • Supersingular (teoría moonshine)
• Bueno • Superprimo • Higgs • Altamente
cototiente
• Palindrómico • Omirp • Repunit (10n - 1)/9 •
Permutable • Circular • Truncable • Mínimo •
Base-
Delicado • Primitivo • Largo • Único • Feliz •
dependiente
Autonúmero • Smarandache-Wellin
• Estrobogramático • Diédrico • Tetrádico
• Gemelos (p, p + 2) • Cadena bigemela (n - 1, n + 1,
2n - 1, 2n + 1, …) • Triplete (p, p + 2 or p + 4, p + 6) •
Por
Cuadruplete (p, p + 2, p + 6, p + 8) • k-tupla • Primo
patrones
primo (p, p + 4) • Sexy (p, p + 6) • Chen • Sophie
de
Germain/seguro (p, 2p + 1) • Cunningham (p, 2p ± 1,
aparición
4p ± 3, 8p ± 7, ...) • Progresión aritmética (p + a·n,
n = 0, 1, 2, 3, ...) • Equilibrado (p - n, p, p + n consecutivos)
Por
• Megaprimo (1.000.000+ dígitos) • Mayor conocido
tamaño
Números
• Eisenstein • Gaussiano
complejos
• Números pseudoprimos (• Catalan) • Elíptico •
Números Euler • Euler-Jacobi • Fermat • Frobenius • Lucas •
compuestos Somer-Lucas • (Fuerte) • Carmichael • Casi primo •
Semiprimo • Interprimo • Pernicioso
• Probable primo • Número primo de grado industrial •
Otros
Número ilegal • Fórmula de los números primos •
tipos
Diferencia entre dos números primos consecutivos
Conjeturas
Existen numerosas preguntas abiertas acerca de los
números primos. Muchas de ellas son problemas bien
antiguos, y una de las más significativas es la hipótesis
de Riemann, varias veces mencionada en este artículo
como una conjetura que, de ser cierta, permitiría
conocer numerosos resultados relevantes en diversos
campos de las matemáticas.
Hipótesis de Riemann
Véase también: Hipótesis de Riemann
Para entender la hipótesis de Riemann, una conjetura
enunciada en 1859 pero que, hasta la fecha (2023),
sigue sin resolverse, es necesario entender la función
zeta de Riemann. Sea un número complejo con parte
real mayor que 1. Entonces,
La segunda igualdad es una consecuencia del teorema
fundamental de la aritmética, y muestra que la función
zeta está íntimamente relacionada con los números
primos.
Existen dos tipos de ceros de la función zeta, es decir,
valores s para los cuales ζ(s) = 0: los triviales, que son
s=-2, s=-4, s=-6, etc., (los enteros pares negativos) y los
no triviales, que son aquellos ceros que no se
encuentran en el eje real. Lo que indica la hipótesis de
Riemann es que la parte real de todos los ceros no
triviales es igual a 1/2.
La veracidad de la hipótesis implica una profunda
conexión con los números primos, en esencia, en el
caso de verificarse, dice que los números primos están
distribuidos de la forma más regular posible. Desde un
punto de vista «físico», dice grosso modo que las
irregularidades en la distribución de los números primos
solo proceden de ruido aleatorio. Desde un punto de
vista matemático, dice que la distribución asintótica de
los números primos (según el teorema de los números
primos, la proporción de primos menores que n es
) también es cierta para intervalos mucho menores, con
un error de aproximadamente la raíz cuadrada de n
(para intervalos próximos a n). Está ampliamente
extendido en la comunidad matemática que la hipótesis
sea cierta. En concreto, la presunción más simple es
que los números primos no deberían tener
irregularidades significativas en su distribución sin una
buena razón.[47]
Otras conjeturas
Infinitud de ciertos tipos de números primos
Muchas conjeturas tratan sobre si hay infinitos números
primos de una determinada forma. Así, se conjetura que
hay infinitos números primos de Fibonacci[48] e infinitos
primos de Mersenne, pero solo un número finito de
primos de Fermat.[49] No se sabe si hay infinitos
números primos de Euclides.
Distribución de los números primos
También hay numerosas conjeturas que se ocupan de
determinadas propiedades de la distribución de los
números primos. Así, la conjetura de los números
primos gemelos enuncia que hay infinitos números
primos gemelos, que son pares de primos cuya
diferencia es de 2. La conjetura de Polignac es una
versión más general y más fuerte de la anterior, ya que
enuncia que, para cada entero positivo n, hay infinitos
pares de primos consecutivos que difieren en 2n. A su
vez, una versión más débil de la conjetura de Polignac
dice que todo número par es la diferencia de dos
números primos.
Asimismo, se conjetura la infinidad de los primos de la
forma n2 + 1. Según la conjetura de Brocard, entre los
cuadrados de primos consecutivos mayores que 2
existen siempre al menos cuatro números primos. La
conjetura de Legendre establece que, para cada n
natural, existe un número primo entre n2 y (n+1)2.
Finalmente, la conjetura de Cramér, cuya veracidad
implicaría la de Legendre, dice que:
Teoría aditiva de números
Otras conjeturas relacionan algunas propiedades
aditivas de los números con los números primos. Así, la
conjetura de Goldbach dice que todo número par mayor
que 2 se puede escribir como suma de dos números
primos, aunque también existe una versión más débil de
la misma conjetura según la cual todo número impar
mayor que 5 se puede escribir como suma de tres
números primos. El matemático chino Chen Jingrun
demostró, en 1966, que en efecto, todo número par
suficientemente grande puede expresarse como suma
de dos primos o como la suma de un primo y de un
número que es el producto de dos primos. ("semi-
primo").[50]
Los cuatro problemas de Landau
En 1912, Landau estableció en el Quinto Congreso
Internacional de Matemáticos de Cambridge una lista
de cuatro de los problemas ya mencionados sobre
números primos, que se conocen como los problemas
de Landau. Ninguno de ellos está resuelto hasta la
fecha. Se trata de la conjetura de Goldbach, la de los
números primos gemelos, la de Legendre y la de los
primos de la forma n2 + 1.[51]
Generalización del concepto de
número primo
El concepto de número primo es tan importante que se
ha visto generalizado de varias maneras en diversas
ramas de las matemáticas.
Elementos primos en un anillo
Representación de los primos gaussianos
de norma menor o igual a 500. Los primos
gaussianos son, por definición, los enteros
gaussianos que son primos.
Se pueden definir los elementos primos y los elementos
irreducibles en cualquier dominio de integridad.[52] En
cualquier dominio de factorización única, como por
ejemplo, el anillo de los enteros, el conjunto de
elementos primos equivale al conjunto de los
elementos irreducibles, que en es {…, −11, −7, −5, −3,
−2, 2, 3, 5, 7, 11, …}.
Considérense por ejemplo los enteros gaussianos ,
es decir, los números complejos de la forma a+bi con a,
b∈ . Este es un dominio de integridad, y sus
elementos primos son los primos gaussianos. Cabe
destacar que el 2 no es un primo gaussiano, porque
admite factorización como producto de los primos
gaussianos (1+i) y (1-i). Sin embargo, el elemento 3 sí
es primo en los enteros gaussianos, pero no lo es en
otro dominio entero. En general, los primos racionales
(es decir, los elementos primos del anillo ) de la forma
4k+3 son primos gaussianos, pero no lo son aquellos de
la forma 4k+1.
Ideales primos
En teoría de anillos, un ideal I es un subconjunto de un
anillo A tal que
si i, j ∈ I, entonces la suma i + j pertenece a I
y si x ∈ A, i ∈ I, entonces los productos a × i, i × a
pertenecen a I.
Un ideal primo se define entonces como un ideal que
cumple también que:
para cualquier par de elementos a, b del anillo A tales
que su producto a × b pertenece a I, entonces, al
menos uno de los dos elementos, a o b, está en I.
I no es el anillo A entero.
Los ideales primos son una herramienta relevante en
álgebra conmutativa, teoría algebraica de números y
geometría algebraica. Los ideales primos del anillo de
enteros son los ideales (0), (2), (3), (5), (7), (11), …
Un problema central en teoría algebraica de números es
la manera en que se factorizan los ideales primos
cuando se ven sometidos a una extensión de cuerpos.
En el ejemplo de los enteros gaussianos, (2) se ramifica
en potencia de un primo (ya que y generan
el mismo ideal primo), los ideales primos de la forma
son inertes (mantienen su primalidad) y los de
la forma pasan a ser producto de dos ideales
primos distintos.
Primos en teoría de la valoración
En teoría algebraica de números surge otra
generalización más. Dado un cuerpo , reciben el
nombre de valoraciones sobre determinadas
funciones de en . Cada una de estas valoraciones
genera una topología sobre , y se dice que dos
valoraciones son equivalentes si generan la misma
topología. Un primo de es una clase de equivalencia
de valoraciones. Con esta definición, los primos del
cuerpo de los números racionales quedan
representados por la función valor absoluto así como
por las valoraciones p-ádicas sobre para cada
número primo p.
Nudos primos
Algunos nudos primos.
En teoría de nudos, un nudo primo es un nudo no trivial
que no se puede descomponer en dos nudos más
pequeños. De forma más precisa, se trata de un nudo
que no se puede escribir como suma conexa de dos
nudos no triviales.
En 1949 Horst Schubert demostró un teorema de
factorización análogo al teorema fundamental de la
aritmética, que asegura que cada nudo se puede
obtener de forma única como suma conexa de nudos
primos.[53] Por este motivo, los nudos primos
desempeñan un papel central en la teoría de nudos: una
clasificación de los nudos ha sido desde finales del
siglo xix el tema central de la teoría.
Aplicaciones en la matemática
En el estudio de los números complejos, se acude al
concepto de "primos relativos" para definir raíces
primitivas de la unidad .[54] Si n es un número primo
todas las raíces enésimas de 1 son raíces primitivas,
salvo la raíz 1.
En la definición de un cuerpo finito, se exige que el
número de elementos de un anillo sea entero primo.
En tal caso, eliminando el cero, cada elemento tiene
inverso multiplicativo y se obtiene la estructura de un
cuerpo.[55]
En la definición de un polígono estrellado de n lados,
para tomar los puntos de m en m, se exige que m sea
menor que n/2 y primo con n.[56]
Al definir el representante canónico de un número
racional, usando clases de equivalencia de pares
ordenados de números enteros, necesariamente, el
par ordenado definente tiene que involucrar dos
enteros primos relativos. A fortiori, por lo menos uno
de ellos, un primo absoluto.[57]
Aplicaciones en la computación
El algoritmo RSA se basa en la obtención de la clave
pública mediante la multiplicación de dos números
grandes (mayores que 10100) que sean primos. La
seguridad de este algoritmo radica en que no se
conocen maneras rápidas de factorizar un número
grande en sus factores primos utilizando computadoras
tradicionales.
Números primos en el arte y la
literatura
Los números primos han influido en numerosos
artistas y escritores. El compositor francés Olivier
Messiaen se valió de ellos para crear música no
métrica. En obras tales como La Nativité du Seigneur
(1935) o Quatre Études de rythme (1949-50) emplea
simultáneamente motivos cuya duración es un
número primo para crear ritmos impredecibles. Según
Messiaen, esta forma de componer fue «inspirada por
los movimientos de la naturaleza, movimientos de
duraciones libres y desiguales».[58]
En la novela escrita en 1968 2001: Una Odisea
Espacial, Arthur C. Clarke menciona que el monolito
de origen extraterrestre tiene la proporción del
cuadrado de los primeros tres números primos: 1,4,9.
En su novela de ciencia ficción Contact,
posteriormente adaptada al cine, Carl Sagan sugiere
que los números primos podrían ser empleados para
comunicarse con inteligencias extraterrestres, una
idea que había desarrollado de manera informal con
el astrónomo estadounidense Frank Drake en
1975.[59]
El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark
Haddon, que describe en primera persona la vida de
un joven autista muy dotado en matemáticas y
cálculo mental, utiliza únicamente los números
primos para numerar los capítulos.
En la novela PopCo de Scarlett Thomas, la abuela de
Alice Butler trabaja en la demostración de la hipótesis
de Riemann. El libro ilustra una tabla de los mil
primeros números primos.[60]
La soledad de los números primos, novela escrita por
Paolo Giordano, ganó el premio Strega en 2008.
También son muchas las películas que reflejan la
fascinación popular hacia los misterios de los
números primos y la criptografía, por ejemplo, Cube,
Sneakers, El amor tiene dos caras y Una mente
maravillosa. Esta última se basa en la biografía del
matemático y premio Nobel John Forbes Nash,
escrita por Sylvia Nasar.[61]
El escritor griego Apostolos Doxiadis, escribió El tío
Petros y la conjetura de Goldbach, que narra cómo un
ficticio matemático prodigio de principios del siglo xx
se sumerge en el mundo de las matemáticas de una
forma apasionante, tratando de resolver uno de los
problemas más difíciles y aún no resueltos de la
matemática, la conjetura de Goldbach, la cual reza:
«Todo número par puede expresarse como la suma
de dos números primos».
Véase también
Criptografía Entero industrial
Diferencia gaussiano Número primo
entre dos Espiral de ilegal
números Ulam Primo de
primos Fórmula de los Solinas
consecutivos números Probable
Anillo factorial primos primo
Elemento Mayor número Test de
irreducible primo primalidad
Elemento conocido
Anexo:Número
primo Número primo s primos
de grado
Anexo:Tabla primos
de factores
Portal:Matemática. Contenido relacionado con
Matemática.
Clasificación de los números
Complejos
Reales
Racionales
Uno: 1
Naturales
Naturales
primos
Enteros
Naturales
compuestos
Cero: 0
Enteros negativos
Exactos
Fraccionarios Puros
Periódicos
Mixtos
Irracionales algebraicos
Irracionales
Trascendentes
Imaginarios
Referencias
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«La exclusión aparentemente arbitraria del 1 de la
definición de número primo … no expresa ningún
conocimiento profundo sobre los números: se trata
simplemente de un convenio útil, adoptado para que
solo haya una manera de factorizar cualquier
número en sus factores primos ».
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25. Véase, por ejemplo, An Introduction to the Theory of
Numbers, p. 24. (en inglés)
26. En general, en la notación de Landau,
indica que está dominada asintóticamente por
, es decir, . Para más
información, lea notación de Landau.
27. Con esta expresión se quiere decir que el límite de la
razón entre las dos expresiones tiende a 1 cuando n
tiende a infinito.
28. von Koch, Helge (1901). «Sur la distribution des
nombres premiers» (http://www.springerlink.com/co
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29. Nótese que esto no tiene por qué ser verdad en
general, por ejemplo, si n es impar, se tiene que n!+
(n+1) es divisible entre 2.
30. (sucesión A001223 (https://oeis.org/A001223) en
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contraposición, se deduce que, para buscar
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entre los números de Mersenne con exponente
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Wayback Machine., Selección de Marcus du Sautoy
de películas que versan sobre los números primos
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Enlaces externos
Wikilibros alberga un libro o manual sobre cálculo
de números primos.
«Criba de Eratóstenes para buscar los números
primos aplicada en C/C++» (http://www.brainum.es/c
ode/ccplusplus/sacando-nmeros-primos-por-la-criba-
de-eratstenes-en-c) . Brainum Code.
Calculador en línea de factores primos, por
www.mathstools.com (http://www.mathstools.com/s
ection/main/calculador_factores_primos)
The Prime Pages (http://www.utm.edu/research/prim
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7160942/http://www.utm.edu/research/primes) el 7
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Sobre el artículo de Manindra Agrawal et al. PRIMES
IS IN P, en donde afirman: "We present a deterministic
polynomial-time algorithm that determines whether
an input number n is prime or composite"
mathmistakes (https://web.archive.org/web/2003081
4173921/http://members.cox.net/mathmistakes/pri
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Algoritmos eficientes para calcular números primos,
por Steve Litt (http://www.troubleshooters.com/code
corn/primenumbers/primenumbers.htm)
¿Es este número primo? (http://www.mste.uiuc.edu/h
tml.f/resource/prime.html)
Datos: Q49008
Multimedia: Prime numbers (https://commons.wiki
media.org/wiki/Category:Prime_numbers) / Q49008
(https://commons.wikimedia.org/wiki/Special:Media
Search?type=image&search=%22Q49008%22)
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