100% encontró este documento útil (1 voto)
97 vistas8 páginas

E. coli: Patogenicidad, Tratamiento y Prevención

El documento describe las características y factores de patogenicidad de la bacteria E. coli. E. coli es una bacteria común que se caracteriza por ser gramnegativa y que puede causar infecciones gastrointestinales. Existen cepas patógenas que producen toxinas y otros factores de virulencia que causan diarrea e infecciones más graves.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
97 vistas8 páginas

E. coli: Patogenicidad, Tratamiento y Prevención

El documento describe las características y factores de patogenicidad de la bacteria E. coli. E. coli es una bacteria común que se caracteriza por ser gramnegativa y que puede causar infecciones gastrointestinales. Existen cepas patógenas que producen toxinas y otros factores de virulencia que causan diarrea e infecciones más graves.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Hay estudios que sugieren la importancia de la mosca doméstica como vector en la transmisión de

E. coli O157:H7,22 y b) cepas no-O157:H7 cuya frecuencia de aislamiento es cuatro veces mayor
que las O157:H7.

Este microorganismo es un agente etiológico de casos esporádicos de diarrea, colitis hemorrágica,


disentería y síndromes y brotes urémicos hemolíticos. Las manifestaciones diarreicas de E. coli
ocurren principalmente entre los bebés, y el conocimiento y la comprensión profundos de este
microorganismo son cruciales para una mejor vigilancia epidemiológica.

Caracteristicas

E. coli se caracteriza por poseer bacilos Gram negativos, no esporulante, producción de indol a
partir de triptófano, no utilización de citrato como fuente de carbono y no producción de acetoína.
Además, fermenta la glucosa y la lactosa con producción de gas.

Como todas las bacteria Gram -, la cubierta de E. coli consta de tres elementos: la membrana
citoplasmática, la membrana externa y, entre ambas, un espacio periplásmico constituido por
péptido-glucano. Esta última estructura confiere a la bacteria su forma y rigidez, y le permite
resistir presiones osmóticas ambientales relativamente elevadas.

E. coli es una bacteria mesófila, su óptimo de desarrollo se encuentra en el entorno de la


temperatura corporal de los animales de sangre caliente (35-43 ºC). La temperatura límite de
crecimiento se sitúa alrededor de 7 ºC, E. coli es sensible a temperaturas superiores a 70 ºC, a
partir de la cual son fácilmente eliminadas; por ello, es muy importante la pasteurización de
alimentos como la leche, zumos, etc., para garantizar su eliminación.

Además de la temperatura, el pH y la actividad de agua pueden influir en la proliferación de E. coli.


Las condiciones óptimas de desarrollo para estos parámetros son de 7,2 y 0,99 respectivamente. El
desarrollo de E. coli se detiene a pH extremos (inferiores a 3,8, o superiores a 9,5), y valores de aw
inferiores a 0,94. Por ello, el grado de acidez de un alimento puede constituir un factor de
protección y garantizar su seguridad.

E. coli constituye el taxón bacteriano mejor estudiado, las facultades de adaptación de esta
bacteria son poco comunes, debido a la adquisición de nuevos genotipos a partir de plásmidos,
bacteriófagos, y otros elementos que transmiten su material genético.

Patogenicidad de E. coli

Existen numerosas cepas de E. coli que se pueden encontrar en patología humana y que presentan
una virulencia marcada. Son conocidas como agentes responsables de gastroenteritis infantil,
especialmente en países en vías de desarrollo, causando la muerte de cerca de un millón de niños
cada año debido a deshidratación y a otras complicaciones. Esta familia de patógenos también
incluye a E. coli O157:H7 que en USA causa al menos 20.000 casos de diarrea sanguinolenta y más
de 200 muertes al año, debido a insuficiencia renal que ocurre especialmente en niños pequeños y
ancianos.

Los principales patógenos intestinales, que se describen en función de los síntomas clínicos que
generan y de los factores de patogenicidad que se expresan son los siguientes: E. coli
enterotoxigénicas (ETEC), E. coli enteropatógenas (EPEC), E. coli enteroagregativas (EAggEC), E. coli
enterohemorrágicas (EHEC) y E. coli enteroinvasivas (EIEC).

Factores de patogenicidad

La patogenicidad es función de algunos antígenos superficiales y de las toxinas que generan. Así,
las fimbrias actúan aportando su capacidad de adherencia, los antígenos O y K presentan
propiedades antifagocitarias e inhibidoras de las sustancias bactericidas del suero, y son
responsables de la virulencia de las cepas invasivas, cuya síntesis está codificada por genes que se
encuentran en plásmidos de elevado peso molecular. Presentan una endotoxina ligada al
lipopolisacarido, en especial al lípido A, responsable de la acción pirógena y probablemente de las
alteraciones vasculares que se producen en las infecciones generalizadas. Algunas cepas pueden
producir exotoxinas responsables de la producción de diarreas, cuya síntesis está codificada por la
presencia de plásmidos (plásmidos Ent), que a su vez pueden contener genes asociados con la
capacidad de adherencia y otras propiedades (producción de colicinas, hemolisinas y resistencias a
los antibióticos). Se conoce la existencia de una enterotoxina termolábil (TL) y antigénica
semejante a la enterotoxina de Vibrio cholerae, que actúa activando la adenilciclasa, la cual a su
vez transforma el ATP en AMP cíclico produciendo un aumento de la secreción de agua y
electrolitos. Puede existir, además, una toxina termoestable (TS), de bajo peso molecular y no
antigénica, que también produce acumulación de líquidos en el intestino por un mecanismo
distinto y poco conocido, probablemente por la vía de la guanilciclasa. Estas toxinas no producen
alteraciones tóxicas ni anatómicas del enterocito, pero sí de tipo funcional (enterotoxinas
citotónicas), siendo una característica de las E. coli enterotoxigénicas. Por otra parte, las cepas de
E. coli enteroinvasivas están caracterizadas por su capacidad de penetrar e invadir las células del
epitelio intestinal. Se considera que la capacidad de penetración es debida a la presencia de
antígenos superficiales, en especial de proteínas de la membrana externa, cuya síntesis está
codificada por plámidos, al igual que se ha demostrado en el género Shigella.

Tratamiento

Diversos antibióticos, según el sitio de la infección y el antibiograma


El tratamiento de las infecciones por E. coli debe iniciarse en forma empírica según el sitio y la
gravedad de la infección (p. ej., infección leve de la vejiga, sepsis urinaria) y luego modificarse de
acuerdo con el antibiograma. Muchas cepas son resistentes a ampicilina y tetraciclinas, por lo que
deben usarse otros fármacos; entre ellos, ticarcilina, piperacilina, cefalosporinas, carbapenémicos,
fosfomicina, nitrofurantoína, aminoglucósidos, trimetoprim/sulfametoxazol (TMP/SMX) y
fluoroquinolonas.

Puede ser necesaria la cirugía para controlar el origen de la infección (p. ej., drenar el pus,
desbridar lesiones necróticas o extraer cuerpos extraños).

La infección gastrointestinal por E. coli enterohemorrágica (ECEH) no se trata con antibióticos.

Resistencia a fármacos

Además de ser resistente a ampicilina y tetraciclina, E. coli se han vuelto cada vez más resistente a
TMP/SMX y fluoroquinolonas. Además, han aparecido cepas resistentes a múltiples fármacos que
producen beta-lactamasas de espectro extendido (BLEE), como una importante causa de infección
urinaria y sepsis adquiridas en la comunidad. Las BLEE pueden hidrolizar a la mayoría de los beta-
lactámicos, incluyendo penicilinas y cefalosporinas de amplio espectro y monobactámicos, pero no
a los carbapenémicos (imipenem, meropenem, doripenem, ertapenem); para la E. coli productora
de BLEE deben usarse carbapenémicos y los nuevos fármacos de combinación inhibidores de beta-
lactam/beta-lactamasa. Los agentes similares a la tetraciclina tigeciclina y eravaciclina también son
activos contra cepas productoras de BLEE. La fosfomicina tiene actividad contra las cepas
resistentes a múltiples fármacos y es una alternativa oral para las infecciones urinarias más bajas.

Se pueden adquirir infecciones por E. coli al consumir alimentos que contienen la bacteria. Los
síntomas pueden incluir:

 Náuseas o vómitos

 Fuertes cólicos abdominales

 Diarrea líquida o con mucha sangre

 Cansancio

 Fiebre

Para evitar la intoxicación por alimentos y prevenir infecciones, manipule la comida con seguridad.
Cocine bien las carnes, lave las frutas y verduras antes de comerlas o cocinarlas y evite la leche y
los jugos sin pasteurizar. La infección también se puede adquirir al tragar agua en una piscina
contaminada con desechos humanos.

La mayoría de los casos de infección por E. coli mejoran sin tratamiento en cinco a 10 días.

Prevención y factores de riesgo

Termómetros de cocina
Fuentes y transmisión

La transmisión de E. coli O157:H7 puede ser por ingerir carne cruda o mal cocida, leche bronca,
agua contaminada; también puede ser de persona a persona o debida a los manipuladores de
alimentos.19-2

La mayor parte de la información disponible sobre E. coli productora de toxina Shiga guarda


relación con el serotipo O157: H7, pues es el más fácil de distinguir bioquímicamente de otras
cepas de E. coli. El reservorio de este patógeno es principalmente el ganado bovino. También se
consideran reservorios importantes otros rumiantes, como ovejas, cabras y ciervos, y se ha
detectado la infección en otros mamíferos (como cerdos, caballos, conejos, perros y gatos) y aves
(como pollos y pavos).

E. coli O157: H7 se transmite al hombre principalmente por el consumo de alimentos


contaminados, como productos de carne picada cruda o poco cocida y leche cruda. La
contaminación fecal del agua y de otros alimentos, así como la contaminación cruzada durante la
preparación de estos (con carne de vacuno y otros productos cárnicos, superficies y utensilios de
cocina contaminados), también es causa de infecciones. Ejemplos de alimentos implicados en
brotes de E. coli O157: H7 son las hamburguesas poco cocidas, el salami curado, la sidra fresca no
pasteurizada, el yogur y el queso elaborado con leche cruda.

Un número creciente de brotes se asocian al consumo de frutas y verduras (como las coles de
Bruselas, las espinacas, la lechuga, las ensaladas de col y de otro tipo) contaminadas por el
contacto con las heces de animales domésticos o salvajes en algún momento durante su cultivo o
manipulación. También se ha aislado E. coli productora de toxina Shiga en masas de agua
(estanques y arroyos), pozos y abrevaderos, y se ha observado que puede sobrevivir durante
meses en el estiércol y en los sedimentos de recipientes de agua. Se ha informado de casos de
transmisión por el agua, tanto por agua de bebida contaminada como por aguas de recreo.

Los contactos de persona a persona son una forma de transmisión importante por vía oral-fecal.
Se ha informado de un estado de portador asintomático, en el que la persona no muestra signos
clínicos de la enfermedad pero puede infectar a otros. La excreción de E. coli productora de toxina
Shiga dura aproximadamente una semana o menos en los adultos, pero puede prolongarse más en
los niños. Se ha observado que otro factor de riesgo importante de infección por E. coli productora
de toxina Shiga son las visitas a granjas y otros lugares donde el público en general puede entrar
en contacto directo con el ganado.

La contaminación siempre es a través de las heces. Hay dos formas de “invasión”, siempre por
contacto. Puede entrar a través de la boca al sistema digestivo. O transmitirse en la piel de las
zonas genitales. En este caso invade el aparato urinario y provoca una cistitis.

En el caso de la infección del aparato digestivo lo más habitual es que sea por falta de higiene.

 Es habitual, por ejemplo, cuando se va a un zoo o una granja donde se permite a los niños
el contacto con los animales, que a su vez han estado en contacto con heces. Los tocan y
luego se ponen la mano en la boca.

 Otra forma usual es que los alimentos que comemos vienen contaminados del campo y
así pasa al estómago.

 También cuando una persona infectada manipula alimentos sin haberse lavado las
manos puede contagiarlos.

Factores de riesgo

La Escherichia coli puede afectar a cualquier persona expuesta a la bacteria. Sin embargo, algunas
personas son más propensas que otras a manifestar problemas. Los factores de riesgo son los
siguientes:

 Edad. Los niños pequeños y los adultos mayores corren un mayor riesgo de padecer una
enfermedad provocada por Escherichia coli, así como complicaciones más graves a causa
de la infección.

 Sistemas inmunitarios debilitados. Las personas que tienen sistemas inmunitarios


debilitados —debido al sida, o a medicamentos para tratar el cáncer o para prevenir el
rechazo de los trasplantes de órganos— tienen más probabilidades de enfermarse por la
ingestión de Escherichia coli.

 Comer ciertos tipos de alimentos. Los alimentos más riesgosos son las hamburguesas mal
cocinadas; la leche, el jugo de manzana o la sidra sin pasteurizar; y los quesos blandos
elaborados con leche cruda.

 Época del año. Aunque la razón no está clara, la mayoría de las infecciones por Escherichia
coli en los Estados Unidos se producen de junio a septiembre.

 Disminución de los niveles de ácido estomacal. El ácido estomacal ofrece cierta


protección contra la Escherichia coli. Si tomas medicamentos para reducir los niveles de
ácido estomacal, como el esomeprazol (Nexium), el pantoprazol (Protonix), el lansoprazol
(Prevacid) y el omeprazol (Prilosec), puedes aumentar el riesgo de padecer una infección
por Escherichia coli.
Epidemiologia

Estudios epidemiológicos realizados en países en vías de desarrollo, incluidos Latinoamérica y


México, han demostrado que ETEC y EPEC son dos de los principales patógenos aislados en los
casos de diarrea infantil.4,89-92

Dentro de la vigilancia epidemiológica que llevan a cabo las autoridades de salud en México, se ha
comunicado que EPEC se presenta en forma endémica hasta en 6% de la población,93 una cifra
muy parecida a la informada para países industrializados como Alemania y Australia, en los que se
ha encontrado que 5.9 y 7.6%, respectivamente, de niños sanos son portadores normales de cepas
de EPEC.

La diarrea producida por cepas patogénicas de E. coli es una causa importante de muerte en niños
menores de 5 años, especialmente en las regiones de África subsahariana y Asia del Sur donde es
una de las cuatro causas más importantes de diarrea moderada y severa, potencialmente letales.
Un incremento en la fatalidad se asocia con las cepas enteropatogénica, ECEP, y enterotoxigénica,
ECET

EFECTOS SOBRE LA SALUD MANIFESTACIONES CLINICAS

La infección por Escherichia coli (o E. coli) es muy poco frecuente, pero que puede
provocar una enfermedad muy grave. Se suele trasmitir al ingerir alimentos
contaminados y la mejor forma de luchar contra ella es adoptando medidas preventivas. 

Esta bacteria no siempre es perjudicial para el ser humano. Normalmente vive en nuestros
intestinos, donde nos ayuda a descomponer y a digerir los alimentos que comemos. Algunas cepas
de E. coli pueden salir de los intestinos y llegar a la sangre.

Las personas afectada por una infección por E. coli pueden presentar: fuertes retortijones y dolor
en el vientre, vómitos y diarrea, a veces con sangre. La infección más común causada por E. coli es
la urinaria, que por lo general es una infección ascendente (desde el periné, a través de la uretra).
E. coli también puede causar prostatitis y enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Los signos y
síntomas de la infección por E. coli O157:H7, normalmente, comienzan tres o cuatro días después
de la exposición a la bacteria, aunque puedes enfermarte tan pronto como el día siguiente o más
de una semana después. Estos son algunos de los signos y síntomas:

Diarrea, que puede variar de leve y líquida a grave y con sangre

Cólicos abdominales, dolor o sensibilidad

Náuseas y vómitos en algunas personas

Manifestaciones clínicas

Las E. coli enterotoxigénica, enteropatogénica y con adherencia difusa producen diarreas acuosas
en tanto las E. coli enteroinvasiva y enterohemorrágica producen diarrea con sangre. No obstante
lo dicho anteriormente, algunos estudios concluyen que el cuadro clínico no fue lo
suficientemente característico como para un diagnóstico específico.21 El serotipo O157 H7 puede
dar lugar a manifestaciones clínicas muy graves y se considera que es la principal causa de
síndrome hemolítico urémico durante la diarrea.

También podría gustarte