Li Contes del Graal: Chretien de Troyes
Li Contes del Graal: Chretien de Troyes
«117.011.7- »
Cuando Chretien de Troyes inició la redac ión de Li mm ¿:1ng en
un escritor de gran experiencia literaria y de producción bastante consi-
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su car era, seguramente en la juventud, había traducido del latín los RI-
mdia ¡Morir y el Arx amatoria (o Ar: amada) de Owdio. y, siguiendo cvi-
demememe las Malanarfmi: de este mismo poeta (libro Vl, verlos
40l-674), había expuesto en francés la fábula mitológica de Pélope y la
de Filomena. Tereo y Progne, y que había escrito una obra sobre el rey
Mart: y la rubia lseut. la famosa enamorada de Tristán.2 Esta producción
"¡avenil se ha perdido, menos la fábula ovidiana sobre Filomena, identify
cable con la que aparece inserta en el 091d: maralire’ del siglo XII .3 Se con-
servan, además, algunas poesías líricas compuestas por Chretlen de
Troya.4 y sc le atribuye una novela piadosa en versos octosxlábicos títu-
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8-10. Pm lupublhdlmes citada ¡bra-intima: véase nuestra Bibliografía.
’Cb‘glrnsno-H-
’ Ven Hofer.Ch nhTrgm,ptgs. 5057y87—98. FA'icn esdeC DeBoa_M
ucflr-MIWOIMI. París. l90 .yen0 ïknrafiú,Amnud n. ¡920. pág.
337-366.
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9
LA OBRA LITERARIA E eHRETIEN DE TROYES
x
Cuando Chretien de Troyes inició la redacción de Li Mm del gran! era
un escritor de gran experiencia literaria y de producción bastante consi-
cletnble.l Pot los primeros versos del Clígl: sabemos que en una etapa de
su carrera, seguramente en la juventud, había traducido del latín los Ro-
nndia amarir y el Ar: amataria (o Ar: amamfi) de Ovidio, y, siguiendo evi-
dentemente las Metamwfari: de este mismo poeta (libro VI, versos
401-674), había expuesto en frances la fábula mitológica de Pélope y la
de Filomena, Tex-eo y Progne, y que había escrito una obra sobre el rey
Mart y la rubia Iseut, la famosa enamorada de Tristán.2 Esta producción
juvenil se ha perdido. menos la fábula ovidiana sobre Filomena, identifi-
cable con la que aparece inserta en el Ouíd: mara/¡Ji del siglo XII].3 Sc con-
servan, además, algunas poesías líricas compuestas por Chréticn de
Troyes,‘ y se le atribuye una novela piadosa en versos octosilábicos titu-
lada Guil aume d'Ang/Itn'rt.5
' Sobre lo poco que se sabe de su biografia y los distintos Christina: contemporáneos
con quienes se ha ¡mentado identificar al escritor. véase Frappiex. Chain Jr Tuya. págs.
840. PIFI la: publicaciones citadns abreviadamenxe véase nuestra Bibliografía.
1 C55), versos 1-7.
’ Ven: Hofcr. Cbnéhu le Try", págs. 50»S7 y 87-98. Ediciones de Ce De Boer, PM.-
m ¡un W ¡apra Onde, Pam, 1909. yen Quid: malm'. Amsterdam. 1920. pags.
337-366.
‘ Los czncronems franceses adscnben a Chretien de Troyes seis cn uones líricas (véase
Focruer, WWII}. págs. 202‘109". la edición de Mail]. Taj, JJ: Maru mm" dt
Chili“ Ja TMF, cha. ¡974), dos de las cuales se consideran de am'bucuón segurz (Amon
tengan e! bamil a (adición de S. N. Rosenberg, Chat" n’mad: ¡mg! ¿tfth "muera. Bloo-
mington. 1981, pág. 172) y¡D'Amors ke m‘ajt tolut a may- (ediclón de l. Funk. Twain: d
Mineria”, Sus-Same, 1952, pág, 23). esta última refle'po de una polemica lnemi; con los
trovadores chan de Venudom yRaimbaul Kl‘Aurengn (cfr. A. Rancagua, Camí“, «Zulu»
n Neoln'mu, xvm. ¡958, págs. 121437).
5 Edición de M. Wilmotte, Chreúen de Troyes, Gli/lam ¡Ang/dm. París. l927, ¡La
dnliques ¡mean du Mayen Agn. Muchos son los que defienden que e'sta obra es de nues-
lO INTRODUC IÓN LA OBRA LITERARIA H
Destacan, pues. en esta primera labor literaria de Chrétien, la traduc- fue re laborada por el escritor y acrecentada con el episodio
mas tarde fi-
ción y adaptación de obras de Ovidio, lo que supone gran familiaridad nal de la coronación de Erec y de Enide en Nantes, al parecer inspirado
con uno de los escritores latinos más sugestivos para un joven poeta. Al en la coronación de Godofredo de Bretaña, en aquella ciudad, el día de
verter los Remdia aman} y el Ar: amatan'a fue asimilando aquellas singula- Navidad de l169,3 El C/ige': parece escrito hacia el año ¡176,0 yLi (bm-
res teorías amorosas, descripciones de estados de animo y planteamientos liar; au lia» yLi [bella/¡tf! de la Ibarrm, romans de acción imbricada. fue-
de problemas sentimentales que luego aplicará a los conflictos y situacio- ron compuestos por Chrétien de Troyes al mismo tiempo, en 1177. ¡0
nes de sus personajes cabal erescos y feudales.ts Y, al adaptar fábulas mi- Li mn!“ del grúa], cuyo heroe principal es Perceval, es la última obra
tológicas clásicas, procedía como hablan hecho y hacían contemporánea- de Chrétien de Troyes, que deió inconclusa en el verso 9234 (véase la
mente otros poetas franceses, autores del Pirmmu et Tirbe', del Nartirm y nota a este verso), pues le sorprendió la muerte en pleno trabajo literario,
del perdido Orpbem', todos ellos trazados sobre las Matamorfarir; y con tan como nos explica Gerbert, uno de los continuadores del roman:
ir eales temas, su trasmundo misterioso, su aberrante transformismo y su
aceptación de lo maravil oso y del ensueño, Chrétien de Troyes se adies- Ce nous dist Cresticns de Troie
trará en la facultad de narrar episodios fantasticos y sucesos prodigiosos qui de Percheval comencha,
en el exótico ambiente de la Bretaña del rey Artús. mais la mort qui l’adevancha
Tras esta etapa juvenil Chretien de Troyes se entregó a la tara de es- ne li laissa pas traire afñn.11
cribir romans artúricos, largas nar aciones o novelas, siempre en versos pa-
reados octosilabicos (eneasflabos en métrica castel ana), de los que se con- Li rante: del graal, pues, es posterior a 1177. Va dedicado a Felipe de
servan cinco: el En: (a veces intitulado Era et Enide), el Clige'r, Li ¡bala/¡ent Flandes, conde de Alsacia, personaje del que trato más adelante, quien
au lion (o Ivain), Li (Ma/¡df! de la ebarrete (o Lama/at) y Li mía: delgraal. tomó la cruz en enero de 1186 y partió para Ultramar como cruzado en
Mucho se ha debatido sobre la cronología de las obras de Chrétien de setiembre de 1191. Como en la dedicatoria, l ena de espíritu cristiano y
Troyes. De su más antigua novela artúrica, el Bret, debió de existir una empedrada de citas neotestamentarias, no se advierte ninguna posible re-
primera redacción que se divulgó antes de “65,7 y que unos cinco años ferencia a la cruzada, hay que concluir que Chretien de Troyes se puso a
tro Chretien de Troyes, entre ellos Focrster, Wóm-rbntb, págs. 29‘-33‘, Hofer, Cbrírim de XIV, 1972, pag. ¡96). donde le reprocha «No sabs d'Erec Com conquistec L’esparvicr
TN)"; pág. 180-183, y más recientemente Franca Danelon, Sull’impira'jant I ru/l'ayiare del for sa reion» (versos 72-74 de la edición de M. de Riquer, La: dama" dtgemfianfailm, París.
Cuál/auna ¡Ag/mr”. «Cultura Noolatina», XI, ¡951, págs. 49-67, y F. Rebuffat, La parido”: 1968, pag. 344); y compárense estos versos con los que pronuncm Erec en el roman de
l il nlm del Guifiaam- d’Aqg/thrn nal/a pluduzianr patria di Cbnïím da Trgm‘, «Annali della Chretien: «Uns chevaliers sui d'autte (er e. (les! esnrevier sui venuz que-r e» (versos
Facolt) di Lettere del 'Universitñ di Miianow, IV, 1951, pags. 23-35. Parece que el análisis de 843-844). Guerau de Cabrera mencmna muchas obras literarias que entonces se conocían en
las rimas revela que el Gnüx'aanl ¡Ang/tren? está intensamente ligado a los romans autenti- Cataluña, exclusivamente en verso y en provenzal yen frances. y así aqui no puede reíenrse
cor de Chrétien de Troycs (M. Delbouil e, Garin dll Cm del ¿raaL LRDG, pág, 84). Frap- a vagos relatos orales de «contadores. de cuentos.
pier, Cbrltiar J: Tiger, pags. 11-12 y 78-84, se muestra dudoso, aunque se inclina a no con- 3 A. Foumcr. Emart la (brown/qu} de: nm: de Chi/¡rn d: Try)”, BBSlA, ll, ¡950. pág.
siderarlo obn de Chretien de Troyes. No deja de ser significativo que en el Cai/[amm d'An- 70-74. En la traduc nón alemana del Era, hecha por Hartmann von Ane, falta el episodio ¡'14
darnúlocbevmhzg refancialrm todelcabfleroyneflosfigm lasxgmoile- nal de la coronación en Nantes (véase Fourquet, Hanmann d’Auc, trar. Iwin. extruts. Pa-
tuyblewan'tisons(vem 2713).que0'1ret.iende Troyes nomendomen ingúnroman. Del rís, 1944, pag. 1|7. «Biblioth‘eque de PhllOlOglc germamquo), lo que hace mponer que se
WIWM bnesa mflamsmodievalm laErM‘íadJIngï/Juylz guía la anterior version de (Ihretien.
Magdaüaïlamdcí’rfimkfi. A. D. Dey rndeJE adMaIi ,Esplug esde " Fourrier. Emart, págs. 74‘81.
“cheat-Barcelona, l97l,pág, 291, enlüdw-kdclahïmauepab/a, I). w Ph. Ménard, Nalt nar la ddr du Cbevalin' dt la Ibarra". «Romanian. XC". ¡971. págs.
‘ Véase F. E. Guyer, Th ¡»g/¡ma qfOrid an Cra/¡M dt Trgu, «Romanic review». XII. ¡184126.
1921, págs. 97-134 y 216247. " «Esto nos dice Chretien de Troyes, que empezó lo de Perra-al. pero la muerte, que se
7 Es anterior al año 1165 el ensenhamen provennl que Guerau de Cabrera dirigió a su le adelantó, no le deió l evarlo a ñnn, Gerbcrt de Montreuil, LA Mmmm 4': [han], alt
¡light Cabra (cfr. F. Pirot. Más .rur kr MMÍIJflI n‘J' Iitréraim der ¡ru/Mmm milan: el MM- ción de Mary Wil iams, l, Paris, l‘lll, versos 6984-6987, pág. 2l4, ¡Las classaques francais
Idu ¡a Xll' a XlU' :üdu, ¡Memorias de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona», du Moyen Agen.
mu». . A
ll INTRODUC IÓN
redactar Li maru del gran! antes de enero de 1186. Estos límites
(1 77-1 86) constituyen la datación más firme de la novela, que varios
críticos han intentado estrechar. Para A. Fourrier Chréticn escribió Li
mm ¡it/gral entre mayo de 1182 yel otoño de 1183;12 ypara Rita Le-
ieune lo compuso entre 1178 y 1181;l3 y esto me parece mejor encamina-
doy II
‘1 A. Foun’icr. Runner mr la dm dl Cum ddgnal dl Cbrl'fien Jo Try“, BBSlA. VII, LA LEYENDA ARTURIANA
1955. pigs. 89-101. y X. 1958, págs. 73x85.
“ R. Leieune, 14 la: du Cum du ¿ral dl Cbrítïm dt TN)“, «Le Mayen Agar. LX,
1954. págs. 51-79. yBBSIA. IX, 1957. págs 85-100. Desde el Era los romans de Chretien de Troyes tienen como centro o
" Cfr. P. Zumthor. Tanjur: áprvpar d: la dm du Cam dlgra-Í. ¡Le Moyen Age», LXV, eje la corte del rey Artús de Bretaña1 y como protagonista o protvgonis-
1959. pág; 579-586. C. Luttrell. Tb: mi. Jrhfín! mbun‘m romana, Londres, 1974, pág. tas a caballeros de la Tabla Redonda.2
32. defiende una cronología de las obras de Chretien de Troyes mucho más baja: Eur entre
1184 y 1186, Clip: entre 1185 y 1187. una primera parte de Li tkm/¡m a lia» en 1186 y La obra histórica De extidia e! maquemt Brilanniaa, escrita por el monje
1187, UM” del: dun!" en 1187 y 1188, una segunda parte de U {bem/im a [im en bretón Gildas (muerto en el año 572), menciona por vez primera a un
1188y 1 8941.1”deng 1189 y 1190. caudil o de los bretones que venció a los dominadores saiones en varias
batal as y finalmente en la de Mont Badon, gran guerrero al que da el
nombre de Ambrosius Aurelianus y del que dice que fue dc origen roma-
no.3 Otro historiador, que escribió dos siglos despues (hacia el año 800),
V..___..__ -_.-..._._ ,7 e
al que se le suele l amar Nennius, en el capítulo 56 de su Hiflan'a Brita-
nmn, amplía los datos de Gildas y al caudil o que obtuvo las victorias
sobre los salones, entre ellas la de Mont Baden, le da el nombre de «Ar-
thur» ylo califica de «dux bcllorum» de los bretones.‘
Esta es la primera mención documentada de Artús de Bretaña. deno-
minado «caudil o de guer eros». El nombre Arthur corresponde al latino
Artorius, que l evaron varios personajes romanos que citan Tácito yjuve-
nalS y el medico Marcus Artorius Asclepiades, amigo de Octaviano.‘ En
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un arca hallada en Dalmacia se encuentra el epitaño de cierto militar ro-
mano. Lucius Artorius Castus, que entre los años 120 y 150 fue prefecto
de la VI legión Victrix yque acaudil ó a los britanos contra los armorica-
' El C1131; sólo es parcialmente breton. En los textos literarios medievales Bretaña suele
designa: el reino insular de Amis, lo que hoy l amamos Gran Bretzu’la. A la Bretaña Conil?
nental, o Armórica, muy a menudo se ln denomina la Pequeña Brelanz
2 Véase nuestra nota al verso 8125.
l Faral, La Ír'gmde artbnn'mm, l,págs. 1-39.
‘ Bruce. Evalm'on. l. págs. 6-7. y Fam]. La ¡{gado arrbnm'mu. l,págs 56-168. y lll. págsi
38-39.
5 Bruce, Evolutiva. l,págs. 34,
° Dar Udine Pub leirm dir Amb. l. Munich. 1979, págt 627.
¡3
¡4 IN l'R()l L'(‘.(‘.l()N
LA LEYENDA ARTURIANA ¡S
nos (los pobladores (lc la Bretaña continental): La Vl legión Victrix es- En la segunda mitad del siglo XI y principios del xn se escribieron en
tuvo acampada en York en tiempos del emperador Hadriano ydedicada a latín vidas de santos galeses en las que se menciona a Arthur. En la Vita
la construc ión de la gran mural a entre lo que hoy son Inglater a y fisco.
marti Cadati. compuesta al parecer entre 1067 y 1086,ls Arthurus se quie-
cia l amada el «Iimes Hndriani». Es muy verosímil que este mi l it ar roma- re apoderar injustamente de una muchacha, acción que es evitada por dos
no Lucius r\rtorius Castus sea el lejano prototipo histórico del Arthur, Cei yBedguir, que cor esponden a Keu'ó y a Bedoier,‘7
de sus cabal eros,
edux bellorum» citado en la Hit/aria britmmm.“
que en los romans franceses serán el senescal y el condestable del rey
El prestigio del general romano que había acaudil aclo a los bretones Reaparecen éstos («Kei et Bedwir») en otra anécdota de la misma
Artús.
y había luchado contra sus enemigos hizo su nombre familiar en la Gran Vita “mi Cadm', en la que Arthur es inti ulado «regis il ustris imi Brit-
Bretaña. v en los siglos \l v \‘II se documentan varios personajes históri— tanniae».'8 En la Vita ¡audi Patenu' se narra que «quidam tyrannus.
cos a los que se impuso el nombre de Arthur o Artusius;" y es harto sig- Arthur nomine», se quiso apoderar de la túnica del santoI la tierra se lo
nificativo que en el poema gale’s Gndvddin, que parece del siglo VII, se diga trago hasta el mentón por su mala acción, pero consiguió ser perdona-
de un feroz guerrero que en las mural as de Catraeth mató a muchos ene- do.19 Y en la Vita ¡audi Caranlarí se dice que cuando reinaban Cato y Ar-
migos. «aunque no era Arrhur»,“' _v Catraeth corresponde al topónimo ro- thur, este persiguió a un ter ible dragón. 20
manobretón Cataractonium. al sur del «limes Hadriani», donde operó el Estos textos ofrecen el interés de ser los primeros, entre los conoci-
romano Artorius. ” dos, en que Artús es intitulado rey («rex») y «tyran us»), y acreditan que
En una inter-polación de la Hirtaria brilonam se cuenta que en Buelt es un personaje del que se narraban anécdotas de carácter legendario. Y
existía una piedra que l evaba impresas las huellas de Cabal, «qui erat canis así, en un poema galés, Preiddieu Aurum («El botín del otro mundo»), el
Arthuri militis», señales que habían quedado alll' desde que Arthur persi- bardo Taliesin cu nta que acompañó a Arthur en una expedición de tres
guió al «porcum Troynt». '3 Y esta referencia se suele poner en relación con barcos, y que este conquistó un caldero maravil oso; pero desgraciada-
un pasaie del mabinogi Ku/bwrb r Ola/en, del que trato más tarde, donde se mente este poema es difícil de fechar, y si para unos es del siglo x,” para
narra un episodio en el que Arthur da caza al jabalí Twrch Trwyth. En otra otros es del siglo XII o incluso del XII .22 También es controvertida la fe-
interpelación de la Hirtaría britomml. la l amada Arma/e: Cambiar. redactada cha del mabinogi gales Kulbwtb J Olivar, que si unos lo fechan hacia
en 954, se afirma que en la batal a de Mont Badon Arthur l evaba la cruz 1100,23 otros lo hacen de 1135 o posterior a 1240.34 Como las vidas de
de Cristo «in humcros suos. et brit ones victores fuerunt». _vse cita la bata- santos galeses, este mabinogi conoce a Kei y a Bedwyr, cabal eros de Ar-
lla de Camlan, donde lucharon Arthur _v Medraut,l l en el que hay que ver a thur, y también a Gwalchmei, el Gauvain de los romans;25 y como en la
Mordret, el sobrino del rey Artús en los romans franceses.” ya referida interpolación de la Historia brifamml, Arthur l eva a término la
' Th. Mommscn. Carpa Imp/¡nun ¡Jl/aura”. Ill. n." l‘) l‘).
' Véanse K, Malonc. 4rmrim. a\lntlcm l’hl nlogw. XXII. “24-25, págs. 367-374; W. Tarlock. lxgndaq bring. pag ¡85.
A. Niue. Aflburian [amb/(mx l'l lSlÁ. V. WS i. p.115. 1’73; \Iuc«W ms. Num. pág 267: Vease nuestra nota al verso 1009.
I. l.Pam. Tb: bÍI NÍmÍ -111/nvr. ulnumal nf línqlls'h lll'kl (icr n.tnic phi lngv». |.Vll . ¡959. '" Cfr. West. Ver", pag. 15. yPratt, págs. 33-34.
m 3mm. Fatal. ¡J Iljgnde aflbnrúnm. l.pags. 236-240.
' hml. La Irrndr afl/mrirmlr. l. pau. llb. r Niue. Art/"win" pmh/tm‘. BBSlA. V. HS“. Fam]. [A ligada aflbummu. l. pág 240.
pm mi Faral, La ¡{guide afiliada". l, págs. 240-242.
"‘ Han, La legend: url/mrinmr. pag. 4B. Marx. L1 lt’gmh mburiam. pág. Sl; o «pre-normandor, K. H. Jackson. Arthur ¿a r4»
“ Nine. Afirman limit/rm, HHSI \. V. WSL pag. 70. ¿7¡«e/¡b me. ALMA, pág. 15.
'3 Faral. lA ¡read! url/mrirmlr. Ill. pau. ()l. ¡1 Fl Lot, Nmm'u: et l'HLrtm'a Britanm, París. ¡934. Mg; 74-75; y Tatlock. 11M
" Bmcc. luv/Mm. l.mas. 11/ henm'r «Hb/trial)“. ll. pag. 45' (bmn sea que bírrary. pag. 200. nota 104.
ll-ll. v l’aral.
cn plis hombro es mdd \ cwurln mu'l. ml vez mixta aqui una mala Interpretación. v habria que L‘ l. L. Foster. Calbwrb 4nd Olm and Rbmabng': Dm, ALMA. pág. 32.
suponer nn wuium 2‘ Tatlock, Legendary hilton, pag. ¡98.
auum». segun lL'\'l C “cock. 'lnlmr'r Britain. Londres. |97|. me 7'-
“ (Ir. WN. l’mr, mr; ll'). \ Pnur. 25 Véase nuestra nota al verso 4086l
pam. 225-226.
¡6 INTRODUC IÓN LA LEYENDA ARTURIANA I7
caza del ter ible jabalí Twrch Trwyth,“ Mucho acrecentarla el valor 'nis- Artus de Bretania, Galvaginur, Che, Carrado, la dama Winlogee. sin duda
tórico de este mabinogi si se pudiera demostrar que es anterior a Godo- GueniEVre, etc.3| Y en un mosaico de la catedral de Ótranto, que se fecha
fredo de Monmouth. El que ciertamente es posterior a Godofredo es el en 1165, figura un «Arturus rex» con cetro y cabalgando una cabra.’z
artúrico mabinogi El ¡unía de Rbormbag, que debe ser fechado en el siglo Y es que la leyenda artúrica ya tenía cierta cohesión y sin duda trama
mu.” episódica en el año 1120 cuando Lamberrus, en el Liberflaridm, al dar
Suma importancia tiene una anécdota que figura en los Miranda Jan:- noticias sobre Artús, extraídas de la Hirtaria britonum, añade que este po-
taa Marine Landimmrir de Herman de Tournai, que narra que en la Pascua seía un admirable palacio en la tierra de los pictos en el que estaban es-
de 1113 unos canónigos de Laon, en la Picardía, visitaron el monasterio culpidos sus hechos guerreros.33 Bien cierto es que se trata de una noticia
de Bodmin, en Cornualles, donde les enseñaron la silla yel horno del rey fabulosa, pues Artús no es un ser histórico yno pudo poseer este palacio,
Anús, «famoso por las fábulas que de el cuentan los bretones»; pero, pero Lambertus sabía que a sus lectores no extrañarla que con hechos del
como suele ocurrir cuando bretones y franceses disputan sobre el rey Ar- rey Artús se pudiera decorar un suntuoso edificio.
tús (used, sicut britones solent iurgari cum francis pro rege Arthuro»), es- En 1125 se publicaron las Gala region arg/amm del benedictino Gui-
talló una pelea entre un canónigo francés y otro bretón, que sostenía que l ermo de Malmesbury, en las que recoge noticias sobre Amis de los his-
Artús aún vivía («dicens adhuc Arthurum vivere»).2" toriadores anteriores y se opone a la leyenda entonces ya tan extendida
Vemos, pues, que la leyenda del rey Artús ya se ha difundido por el «aquel Arthur -—comenta- sobre quien los bretones hoy imaginan menti-
continente, pues estos canónigos picardos la conocen, aunque la conside- ras; más que en estos cuentos, que hacen dormir, merecería que se lo elo-
ren pura fábula, y que ya existe el motivo folklórico de la «esperanza bre- giara en historia auténtica.“ Menciona a Walwen (Gauvain), sobrino de
tona» o sebastianismo del rey Artús‘ Parece natural que en Francia, con Artús, y dice que por ninguna parte se ve la tumba de este, y por esta ra-
tantos lazos de relación con Inglater a, se con0cieran algunas tradiciones zón viejas fábulas cuentan que volverá.35
artúricas, como bien demuestra la existencia de personas bautizadas con Diez años después. en 1135, un magister de Oxford y que fue obispo
el nombre de Gauvain y que vivían en Poitou y en Aniou entre 1100 y de San Asaph (Gales), publicó una Historia region BrÍIarmiar,56 fingiendo
1115.29 Más sorprende que ello ocurra también en Italia, donde hay que traducía un viejísimo libro bretón, cosa en gran parte desmentida por
constancia de personas reales l amadas Artusius en Padua, en 1114, otro
en 1122 y un tercero en Modena en 1125, lo que adquiere solidez si sc " Bruce. Eva/Aman. l,pags. 14» l7. la fecha que doy es la propuesta cn Rita lieieune y
tiene en cuenta que desde 1136 aparece un Galvanus (Gauvain) en docu- Stiennon, La le'gmd: «rihanna: ¿am la ¡ru/pm" dr la mtbe’drale dr Madim. «Cahiers de civilisa-
mentos de Padua.30 Precisamente entre 1120 y 1130 en una arquivolta de tion m6diévalcv, Vl, ¡963. págs. 281-296.
la puerta norte de la catedral de Módena se esculpió un episodio caballe- u Loomis, ALMA, pag. 6|.
1‘ «Est palmium ¡n Britannia. in terra pictorum, Arturi milins. ¡me mimbdi ct vanerarc
resco, tal vez lejano precedente de Li cbrvalíer de la ¡barrera de Chrctien
fundatum. in quo factorum bellommque cius omnia gesta sculpta videntun, Faral. la lr'gndr
de Troyes, en el que los personajes aparecen indicados con inscripciones: arlburirnm. l.256, nola l. Vease RA Derolcz. Dr Liber FIanHMJ-vmir van de Anglo-Saxo! Cóm-
Iu'dr. «Handelingen van hat denigstc Nederlands Filologencongresn, Gmningen. 1968, pags.
104-105.
2‘ Vease la traducción castel ana de M. Victoria Cirlot. Mabinagim. Madrid. 1982. pags. ” «llic est Anur de quo brilonum nugae hodieque delirant: dignus plane quem non fa-
183229. l accs somniarent fabulae, sed veraces praedicarent histonao, Faral, La ¡{ende «Ubuntu, I,
1” Foster. ALMA, pág. 39. pág. 247.
3' Faral. L4 [Mr an’bm'mm'. l. pags. 225-227; pero no convencen las razones que da “ «Sed Anuns sepulchrum nusquam visitur, undc antiquitas naeniarum adhuc cum ven—
para invalidar la fecha de esta anécdota. turum fabularur». Faral. Ibid.
¿9 P. Gallais. Blcblri, la mr dr Paitim Il la ¿firman dl: Nn'lr artbarim ur la marinera, ‘° Ediciones de El Fam]. LA lignm'e arlbun'emu. lll, pags. 63-303; de M. A. Griscorn. Tb:
«Mayen Age et lit erature comparten, actas del Vl Congres National de la Société francaise HMaria rrgnm Britamu'al ajGeqfirr] nfMarmaulb. Nueva York, l929; yde AI.Hammer. Himno
de lirterarure comparte, Poitien. l965, págs. 47-49. "ng Britannim, a varian! wrsim. Cambridge, M ass.. l951V Traducnón castel ana de L. A. de
’9 P. Rama, Gli ¡Mi brmani mll'mmanim italiana, «Romania». XVI], 1888, págs. 161-185 Cuenca, Geoffrey de Monmouth, Hutan'a dt la: nm de Brilama, \l l. l ’ld. ¡984. (Select-ión de
y355-365; y Loomis. The ara! dlfiluimi ¡If/bl art/¡iman legend, ALMA. pág. 60. lecturas medievales».
18 INTRODUC ION
LA LEYENDA ARTURIANA I9
la inserción de elementos procedentes de conocidas fuentes latinas. E
Pero Godofredo de Monmouth no podra prolongar tan descomunal
un relato muy ameno y agradable que constituye una historia-fic ión de ficción histórica con nuevas victorias del pueblo bretón y le era preciso
la Gran Bretaña, con episodios procedentes de antiguos historiadores de la inter umpir estos triunfos y acabar con la gloria del rey Artús. lnventa,
materia, conscientes deformaciones de datos tomados de prosistas y poe- León,
pues, que habiendo exigido emperador de Roma, el tributo que
tas latinos, cultas y elegantes versiones de posibles relatos tradicionales y Bretaña pagaba a los romanos desde tiempos de julio Cesar, Amis em-
que, sobre todo, es una bril ante exhibición de fantasía destinada a dotar por el continente,
prende una nueva campaña que es detenida cuando le
al pueblo bretón de un fulgurante y maravil oso pasado. Godofredo, que la noticia de que su sobrino Modredus, al que habia encomendado
llega el
introduce en la historia fábulas que tendrán secular éxito, como la leyen- gobierno durante su ausencia, se ha apoderado traidoramentc de la coro-
da del rey Leir y sus tres hijas, o la del sabio Merlin, al que dio inconfun- na y se ha casado con Guen uera. Regresa a Bretaña con su ejército y, ya
dible fisonomía, destinó los capítulos 137 a 178 de su His/aria a narrar el en Inglater a, da tres batal as a los rebeldes yen la última, a oril as del río
reinado del rey Artús; y, si bien para ello amplia y estructura en estilo de Kamblan (Cornualles), Modredus es muerto y Artús, gravemente herido,
«historiador» algunas noticias de las leyendas que circulaban sobre este es l evado a la isla de Avallon para ser curador Ello Ocurrió, puntualiu
personaje, lo agranda con su fecunda imaginación con la finalidad de dar Godofredo de Monmouth, en el año 542 de Cristo. 3°
a los bretones un héroe nacional comparable a Alejandro de Macedonia y Uno de los j u i c i o s más acert ados que se han emi t i d o sobre Godofr e d o
a Carlomagno. Inventa que Artús nació de Ingerna, esposa del duque de de Monmouth se debe a su contemporáneo Gui l e r m o de Newbur g,
Cornualles, engañada por Uther Pendragón, del mismo modo quejúpiter quien, en su Hit/mia regar” Ang/¡mmm escrita en 1198, afirma que Go-
engañó a Alcmena, unión de la que nació Hércules. Relata las campañas dofredo «disfrazó con el honorable nombre de historia, gracias a su cono-
de Artús, rey desde los quince años, contra los sajones. manejando dies- cimiento de la latinidad, las fábulas sobre Attús que tomó de las viejas
tramente sus armas, entre ellas la espada Caliburnus,37 ampliando noticias ficciones de los bretones yque acrecentó de cosecha propia; e hizo el
de la Historia britarmm y otras posiblemente conservadas en la tradición. meñique de Artús mayor que el torso de Alejandro Magno».40
Pacificados sus dominios, Artús se casa con Guennuera (Guenievre), El éxito de la HÍJ’MÏÍE ragum Britanniae fue grande e inmediato. Al mo-
dama de origen romano y la mas hermosa de las mujeres de la isla. La rir, en 1137, Guil ermo VIII de Poitiers, X de Aquitania, hijo del primer
megalomania imperial se apodera de Godofredo de Monmouth y lo l eva trovador, Marcabrú le dedicó un planh que se cierra con una exclamación
a inventar que el rey Artús conquistó Hibernia, Islandia y Noruega, yque que procede de lo que sobre el final del rey se dice en la historia de Go-
acaudil ó una bril ante expedición a la Galia, hasta entrar triunfalmente dofredo:
en París. De regreso en Bretaña, reunió el día de Pentecostés una magní- Pois lo peitavis m’es fail itz
fica corte en Carlión de Gales («in urbe Legionum»), donde es solemne- serai mai cum Artur perdutz.4
mente coronado y se ofrece un banquete en el que el senescal Kaius sirve
los platos y el botel ero Beduerus escancia el vino, nombres que revelan la De la Í-b'rtaria regar” Briranniae, de cuyo texto original se conservan
oportunidad con que Godofredo aprovecha datos de los viejos textos. Bre- unos doscientos manuscritos, pronto se hicieron traduc iones francesas,
taña, comenta, se hallaba entonces en su máximo esplendor, y las damas
"' Cap, 178; edición de Faral, lll, pag. 278.
sólo se dignaban otorgar su amor a los caballeros que hubieran sido tres w «fabulas de Arturo, cx priscís bntonum figmcnris sumptas et ex proprio anclas. per
veces victoriosos y por su amor los caballeros eran más nobles 38 yluchaban superducrum latini sermonis colorem honesto historiae nomine palliavit. . Prefecto mini-
en torneos. En pocas líneas hallamos aquí la nota cortesana y sentimental mum digitum sui Arturi gros iorem fccit dorso Alexandri Magno, Bmola. Origin". lll, pag.
121, nota l.
que, a partir de Chrétien de Troyes, se desar ol ara en la novela arturiana.
" «pues me ha faltado el pictavino desde ahora estare perdido como Amis», «Al prim
comens de l’ivernail », 293. 4, edición de Depeanne, Pam; map/im du tranbadur Marrón.
Tolosa, 1909, pág. 16 (texto del cancionem A), Sobre estos versos véase tha lqeune. b ra-
V Vease nuestra nota al verso 5902.
lignm't na” da [mI/ri, mara d: Cbrfrim Jr Troya, «Revue bclge de Philologie et d1iislouo. XXXI.
3' ver milites pro amorern il arum nobiliores», cap. 157; edicion de Faml, La
1953, pag. 732; Hofer, Cbn’tim dr Tngm. pag, 37; y Bcnola, Origlm, lll, pág. l65, nora Si
¡”bm-¡m1, lll, pág. 246.
2.0 INTRODUC IÓN LA LEYENDA ARTURIANA 2.!
las primeras transmit das fragmentariamente, y versiones y adaptaciones tinente, gracias a los relatos que narraban «contadores» o «fabuladores»
parciales en galés, y, más adelante, se tradujo a todas las lenguas cultas. bretones, capaces de hacerse entender cn francés como «famosus ille fa-
La mas importante de todas las versiones de la obra de Godofredo de bulator Bledhericus», o Bleheri, perfectamente atestiguado en el siglo
Monmouth fue la que en el año 1155 acabó Wace, natural de la isla de XII.46 Y ello es tan cierto que, en la introduc ión del Bret, Chretien de
Jersey, estudiante en Paris y canónigo de Bayeux. Se intitula Roman da Troyes afirma que se propone narrar un «cuento de aventura» que «de-
Brut,42 en atención a sus primeros capítulos, dedicados a Brutus, fantasti‘ vant rois et devant contes Depecier et cor onpre suelent Cil qui de
co epónimo de Bretaña, y lo ofreció a Leonor de Aquitania, esposa de conter vivre vuelent».47 Ya nos previene, pues, de que estos cuentos son
Enrique ll de Inglater a. Es de capital importancia tener en cuenta que deleznables yde burda composición; pero él, añade no sin orgullo profe-
Wace hizo su traducción en versos pareados octosilabicos, la forma que ha- sional y haciendo un juego de palabras con su nombre, va a escribir una
bían escogido los adaptadores franceses de la Tebaida de Estacio yde la historia «qui toz jorz mes ¡ett an mimoire Tant con durra crestïantez:
Erm'da de Virgilio, y a la que seguiran fieles María de Francia, Chrétien De ce s’est Crestiens vana-m».48
de Troyes y los autores de romans artúricos en verso. De ahí que la lectu-
ra del Brut de Wace produzca la impresión de que nos encontramos fren- "' Véase W. Kellermann, prrabü/u dl Breri, LRDG, pags. 137-145; yj.Frappier, LJ
novela de la materia de Bretaña. ¡na/¡ire de Brnagne: re: originar r! JM five/appear”, GRLMA‘ lV/l, págs. 204-205. y el trabayo
te a una apresurada y densa
de Gallais citado en la anterior nota 29.
Wace sigue la Hirtaria regula Britarmiae con bastante fidelidad y por lo
F «suelen destronr ycor omper aquellos que pretenden vivir de contar ante reyes y
general ajustandose a lo que escribió Godofredo de Monmouth; pero es ante condes», Em. versos 20'22.
de notar que introduce tres pasajes en los que hace referencia a la Tabla “‘ «que para siempre ¡amas quedará en la memoria mientras dure la eristiandad: de esto
Redonda del rey Artús,43 de la que el original latino no dice absolutamen- se ha envanecido Chretien», Er”. Versos 24-26.
te nada.“ Wace fue muy leído y tenido en cuenta por muchos novelistas,
yChretien de Troyes lo conocía bien.“5
Cuando, poco antes del año 1165, Chrétien de Troyes inició su labor
como novelista arturiano, era un escritor que, gracias a sus adaptaciones
de Ovidio, dominaba el arte de narrar episodios de maravil a yde ensue-
ño y de dotar a sus seres de ficción de sentimientos, de pasiones y de
reac iones humanas; y ello lo situó en la lejana y mítica Bretaña del rey
Artús, tan divulgada entre la gente culta por la lectura de Godofredo de
Monmouth yde Wace, yde la que existía una tradición, extendida al con-
“ Edición integra de l. D. O. Arnold. L1 roman de Brut, tres tomos, París, 1938-40, «So-
ciété des Anciens Textes Francais». Muy útil. yaquí siempre tenida en cuenta, la de l. D. O.
Arnold y Margaret Pclan, La parlír arlbnrimne du Rama” de BMI, París, 1962, «Biblioth‘eque
franqaise et romana». Véase Ch. Foulon, Wan. ALMA, pags. 94-103.
u Vease nuestra nota al verso 8125.
“ S. Hofer. Die Tafí/nude ÍM Roman de BMI. «Zeitschrift für romanische Philologie»,
LXI]. ¡942. págs. 87-91. supone que los pasaies de Wace relativos a la Tabla Redonda no
son autenticos, sino debidos a un compilador posterior que conocía las obras de Chretien de
Troyes. Aceptando su autenticidad, M. Delbouil e. La It’maignage dt Want ur la legend: artbuv
tiene. qRomanian. LXXIV. ¡953. págs. 172-199. niega todo posible conocimiento de
leyendas bretonas por parte de Wace.
‘5 Vease Margaret Pelan, L'irfinemr du Bm! de Wan nlr le: pra/Him mamita, Paris,
1931. págs. 54-70. yen concreto sobre U wm! tie/gral, pags. 57-68.
ASUNTO 23
3. EN LA CORTE DEL REY ARTÚS (VERSOS 334.1304)
Perceval llega poco despues a Carduel,4 donde el rey Artús tiene en-
tonces la corte. A la puerta del castil o ve salir de el a un temible Caballe-
ro Bermejo, que acaba de insolentarse ante el Rey, le ha robado la copa y
Ill ha ofendido a la Reina. Perceval pide al rey Artús que ¡e dé las armas
bermejas de aquel caballero; y el senescal Keu, mordazmcnte, le dice que
ASUNTO DE LI CONTES DEL GRAAL el mismo vaya a quitárselas. Entonces se produce el vaticínio dc la donce-
lla que hasta entonces no había sonreldo, que, cuando se cumpla,5 queda-
rá patente que Perceval ha de ser el mejor caballero del mundo. Éste sale
Tras la dedicatoria a Felipe de Flandes, Li rante: del grua! se abre con la en busca del Caballero Bermejo, lo mata lanzandole certeramente un ve-
presentación del protagonista, que hasta el verso 3575 no sabremos que nablo, recupera la copa del rey Artús, al que se la devolverá un escudero,
se l ama Perceval.1 La narración, que en su texto transmit do tiene un se- se viste las armas del vencido y se aleja. En la corte todos se admiran de
gundo protagonista, Gauvain, se puede distribuir en dieciséis episodios. la hazaña del joven galés, cuyo nombre ypersonalidad desconocen.
1. EN LA YERMA FLORESTA SOLITARIA (VERSOS 69-634) 4. CON GORNEMANT DE GOORT (VERSOS 1305-1698)
Perceval, muchacho apenas l egado a la adolescencia,2 fuerte, hábil Perceval llega al castil o del prohombre Gornemant de Goort, quien
cazador e ingenuo, se ha criado en la Yerma Floresta Solitaria, aislado del le enseña el manejo de las armas, lo arma caballero6 y le da consejos, en-
resto del mundo y Sin otra relación humana que la de su madre y los la- tre ellos el de no hablar demasiado.
bradores que cultivan sus tierras, situadas en Gales, y las criadas a su ser-
S. EN BELREPEIRE (VERSOS 169 -2975)
vicio.3 Pertenece a un ilustre linaje de caballeros, ahora en decadencia, y
tanto su padre como sus dos hermanos mayores, a quienes no conoció, Decidido a volver a su morada para averiguar si su madre está viva o
fueron víctimas de la guerra yde los combates. Debido a ello la madre lo murió cuando lo vio partir, Perceval emprende el camino y llega al casti-
ha criado en completa ignorancia de cuanto sucede en el mundo, princi- llo de Belrepeire, donde es agradablemente acogido por su pr0pietaria, la
palmente de la caballería y todo lo que a ella afecta. Pero la fuerza de la hermosa doncella Blancheflor, a la que el amor une,7 y la defiende obli-
sangre se impone a los designios maternos, y en cuanto el muchacho, al gando a levantar el sitio que enemigos tienen puesto a la fortaleza al ven-
principio de la novela, se encuentra con unos caballeros, decide ir evoca- cer sucesivamente y en combate singular al perverso Anguinguerón, se-
blemente serlo él también yencaminarse a la corte del rey Artús para que nescal de Clamadeu de las lnsulas y a este, a los que perdona la vida a
lo arme. La madre, entristecida pero incapaz de luchar contra sus propó- cambio de que vayan al rey Artús a explicar su derrota, lo que cumplen
sitos, le da consejos cristianos y de elemental comportamiento y, al verlo fielmente; y así aumenta el prestigio del desconocido muchacho galés en
partir, cae al suelo; Perceval no se preocupa por ello, no indaga si se ha la corte.
desvanecido o si ha muerto, y se aleja de su morada.
0. EN EL CASTIL O Dlíl. GRAAL8 (VERSUS 2976-3421)
2. LA DONCEL A DE LA TIENDA (VERSOS 635.833) Acuciado por el deseo de saber la suerte de su madre, Perceval parte
Su primera aventura, con la Doncella de la Tienda, amiga del Orgu- de Belrepeire y llega a un castil o donde es amablemente acogido por el
l oso de la Landa, patentiza el ingenuo comportamiento de Perceval.
' Veue la nota al verso 839.
5 Vease la nora a los versos 4309-4316.
I, Vease
' Véanse las nous a los versos 3574-3575 y3582. la nota a los versus ¡6244638.
z Vease la nota al verso 76. Véase la nota a los versos 2057-2065.
’ Cfr. versos 726-727. En la traducción utilizo la palabra castel ana «mah,
22
14 INTRODUC IÓN ASUNTO ¡S
Rico Rey Pescador, paralítico de las piernas. que lo hace sentar a su lado que el muchacho galés venza a tantos caballeros, decide ir en su busca, y
en un lecho que hay en una gran sala. Entra un paje portador de una muy la corte emprende un viaje en su demanda.
singular espada, que es ceñida a Perceval y resulta ser t o t a l m en t e adecua-
da a ¿1.9 Antes de que se sirva la cena, de una cámara contigua 9. LAS GOTAS DE. SANGRE EN LA NIEVE (VERSOS 4|44-4602)
sale un
cortejo compuesto por un paje que l eva una lanza empuñada de cuyo hie- La corte acampa una noche cerca de donde se encuentra Perceval, el
rro mana una gota de sangre que llega hasta la mano del paie; después cual, al amanecer, queda absorto ante tres gotas de sangre en la nieve que
otros dos pajes con candelabros de oro; luego una doncella hermosa y le rememoran el color de la faz de su amiga Blancheflor. Gauvaín logra
bien ataviada que sostiene entre las dos manos un graal de oro puro y l evarlo a las tiendas del campamento real; yasí Perccval se incorpora a la
con piedras preciosas, y se derramó tal claridad que las candelas perdie- corte, donde es muy bien recibido, ycon ella va a Carlión.
ron el bril o, como les ocur e a las estrel as cuando salen el sol o la luna;
10. LA FEA DONCEL A DE LA MULA Y EL RETO DE GUINGAMBRESIL
y finalmente sigue otra doncella con un plato de plata. El cortejo pasó
(VERSOS 4603-4815)
ante el lecho donde estaban sentados el Rico Rey Pescador y Perceval, y
este se abstuvo de preguntar por qué sangraba la lanza y a quién se servía Tres días después llega a la corte una horrible doncella montada en
con el graal porque se acordó del consejo de Gornemant de Goort de que una mula, que maldice a Perceval y lo acusa de que con su silencio ha im-
no hablara demasiado. El cortejo se introdujo en una cámara opuesta a pedido que el Rico Rey Pescador sanara y poseyera sus tierras en paz. y
aquella de donde había salido; y se procedió a servir una suculenta cena, añade que por culpa del mutismo del muchacho ocurriran desgracias a
durante la cual la doncella del Graal volvió a pasar, de regreso, en sentido damas, doncellas y caballeros, y las tierras serán devastadas. Propone lue-
contrario, y lo hizo nuevamente a cada plato que se servía; y Perceval siguió go varias aventuras peligrosas a los caballeros de la corte: Gauvain acepta
absteniéndose de formular las preguntas. Durmió en este castil o y a la ma- la de socor er a una doncella sitiada en Montescleíre, y Perceval afirma
ñana siguiente lo encontró desierto; y se fue y se interno en el bosque. que no ceiará hasta saber a quién se sirve con el graal, haber encontrado
la lanza y averiguar por qué sangra. En esto entro en la sala de la corte
7. CON LA PRIMA (VERSOS 342 -3690) Guingambresil, que acusó a Gauvain de haber matado a traición a su se-
Perceval encuentra a una doncella l orando, que tenía en brazos el ñor, el rey de Escavalón; y se concertó que dentro de cuarenta días, en la
cuerpo de un cabal ero decapitado, la cual le revela que si anoche, cuando corte del hijo de este rey, Guingambresil, acusador, lucharla con Gauvaín,
estuvo en el castil o del Rico Rey Pescador, hubiese preguntado por que este en defensa de su honra. i
sangra la lanza y a quién se sirve con el graal, este rey, que está tullido,
11. GAUVAIN Y LA DONCEL A DE LAS MANGAS PEQUEÑAS (VERSUS
«a..- V
hubiera recuperado el dominio de los miembros y a él, a Perceval, le hu-
4816-565 )
bieran l egado muchos bienes. Si no formuló estas preguntas fue porque
estaba en pecado, ya que produjo la muerte de su madre, que en efecto Siguen las aventuras de Gauvain, quien, en Tintaguel, hace un gallar-
WWW.W._M—
cayó muerta cuando e'l la abandonó. Esta doncella le revela, ademas, que do papel en un torneo como caballero de la Doncella de las Mangas Pe-
es su prima hermana. queñas.
8. EL ORGULLOSO DE LA LANDA (VERSUS 3691-4l43) 12. GAUVAIN EN ESCAVALÓN (VERSOS 5656-62lú)
Perceval encuentra a la Doncella de la Tienda (la del episodio 2), Gauvain llega a un castil o que ignora a quien pertenece y tiene elc-
a la corte del rey gantes escarceos amorosos con la hermana del señor hasta que resulta que
vence a su amigo el Orgulloso de la Landa, y los envía
y admirado de éste es el ioven rey de Escavalón. Ello provoca un tumultuoso ataque de
Artús, que ahora está en Carlión.‘0 El Rey, sorprendido
los burgueses contra Gauvaín, matador de su rey, que es apaciguado por
Guingambresil y por el rey joven. Un valvasor propone que la batal a
9 Para ll prueba, o test. de la espada véase la nota al verso 3168. concertada entre aquél y Gauvain se aplace hasta dentro de un año. y que
"' \'L":|\c l.l m un .ll u-nn 41ml
_ fi---.—.—-g .p._,...
g.
Y..
M siphcarle‘ y honrado (versos 145-7153), que existen angeles y
dnblos’ (versos llS y l43); sabe persignarse (verso 118), conoce varias
,._ . -m.
oracnone's (pe le ha enseñado su madre. entre ellas el credo (versos
..
n.-
156-138'). y tiene nocron" del pecado (verso ¡39). Pero es bien cierto que
la religion" de Perccval aparece alejada de toda comunidad eclesiástica.” El
4-. “-
episodio“ del ermitano sirve para que aprenda nuevas oraciones y, sobre
todo, para que por vez! prim‘era se acerque a los sacramentos de la peni- V
tencia y de la eutaristi'a y ello lo ponga en camino de ser un cristiano
qem‘plar. EL CASTILLO DEL GRAAL
El funesto sil'enCio' de Perceval ante la lanza que sangra y ante el
graal es explicado por Chre'tien en dos direcciones. una de ellas inmediata
y elemental: se callo' porque Gomemant de Goort le aconsejó que se abs- El episodio de Perceval en el castillo del graal es esencial en la novela
tuviera de hablar demasiado (versos 3244-3253 y 3294-3298). Pero existe de Chrótien, pues no en vano el autor la intituló «cuento del graal». lo
otra razón superio'r y decisiva, en varias ocasiones enunciada con alusio- que otorga a este objeto primordial importancia El episodio se abre con
nes y dos veces explicada con toda claridad. Desde que salió de su mora- un test. En el castillo se espera la llegada de un salvador que reparará la
da en la Yerma Floresta Solitaria Perceval tiene remordimientos de con- desgracia y el ahatimiento y restaurará el antiguo esplendor; y este salva-
creoc‘ia, pues teme que por su culpa su madre cayera muerta y el ni tan dor quedará identificado con aquel que sea digno dc cenir y portar cierta
sólo ¡n‘tentó aven'guarlo. Estos remordimientos surgen muy poco despues espada. Perceval demuestra serlo, lo que da paso al desfile del cortelo'. dos
y le impelen a regresar para saber cuál ha sido la suerte de la madre (ver- de cuyos elementos han de suscitar las preguntas del recien llegado. Se
trata del motivo folklórico de aquel que no se atreve a formular determi-
sos 1580-1592, 1700-1702, 2918-2921, 2956-2957, 2980-2984 y
nadas preguntas que, si las hubiese expresado. hubieran solucionado algo
2992-2993). La prima le revela que su madre realmente murió, y que si
o reparado males;l y. tal vez, del recuerdo del ritual de la Pascua judía. en
ha callado ante la lanza y el graal ha sido «por el pecado respecto a tu ma-
la que lns ceremonias no pueden proseguir hasta que un niño, o el más ¡o-
dre» (versos 3593-3595); y ello se lo repetirá el ermitaño de modo más
y.
ven de la familia, formule cuatro preguntas.2
claro y terminante: lo que tanto le ha perjudicado y le ha hecho callar en
w"
Perceval ve pasar ante él a un paje («vaslco’>) que lleva una lanza em-
aquel trance es un pecado cuyas consecuencias ignoró totalmente (verso
puñada por la mitad, y del extremo del hierro. o cuchilla (o sea de la pieza
6393) y que cometió cuando su madre murió a causa del dolor que le pro-
m m“
metálica colocada en la parte superior del asta y con la que se hiere), ma-
duyo' con su partida: «el pecado te trabó la lengua» (verso 6409).9 En con-
naba una gota de sangre que corría hasta la mano con que el paie la em-
clusión: Perceval no formuló las esperadas preguntas en el castillo del
puñaba. Chre'tien de Troyes ha tenido la precaución de que Perccval, en
graal porque no estaba en gracia de Dios, lo que evidentemente entendía
aquel momento, sólo tuviera unas elcmentalisimas nociones religiosas.
sm" ningún problema cualquier lector del siglo XII. pues todo cristiano del siglo .\'ll medianamente informado sabía perfecta-
mente qué era aquella lanza y por que san'graba; y, si cl muchacho hubiese
l P. lmbs. LE'le'ml n/giimx dem Ít Conte ddgraal, LR DG. pag. 47, nota 8. tenido una normal preparación, no habría existido razón para suscitar la
° Para este punto véase Amelia A. Rutlcdge, Pereira/Ir rin: zrz'tt'ml pmpertm's, en Rítrph'an
mafia, págs. 53-60.
pregunta esperada.
' Cfr. Stith 'ntompson. MalIf-'lndr.\' dfdblutr'mn, I. Helsinki. |932. pág. 402. ni"
C411; y veanse los cuentos populares bretones que aduce A. Paupiulu, lx: kg: du Mm
Age, Mclun, 1950, págs. 1.7Ll75.
3 Véase RiqucrI [A Igymda cie/gran]. pags 61-64.
WWW-
P L\TRODL'(,CI“Ó.\'
EL CASTILLO DhL‘ GRAAL 33
Engnnnm'decamuesdegcsikmmhosdedlosamem¡h
übn'aobyetu’quhréum'nohnoemmción‘delngmqummódel
¡Iba hentai de Cir-ella)" de Troves._ aparece el llanudo acmjo mm,“
costado de Cns‘to y que dice' del uma que en ¡une blanche lances. La
antesdemtmmcombateodenxmrumdecm
sanglesóloy unnlann bnl'lameypuhdn'figumanqú ¡AW
me, en la que enumera hechos notables o prodigiosa" del Anugm‘
yddh'uemTesnmmxo,-yporlomenosen trem'racantaresfianeescs“fi_ La te fen‘ Longis de la lance burnie,
gun en esta Girón" el term del soldado Longinos, que atravesó con la qui mc' n'nvoit veu‘ a nul por de sa Vie.
hnndcostadodeCnst'oy lasangm fluyó porel armahastalleguasu IA'samh'\'m'tampomz'pulahanlepohe"
mano o puño. Longm‘os, que seg-un’ la tradic'ion" era ciego,4 se lleva h
mo ¡muda de sangre a los oyos' y milagrosamente recupera la Vis'ra. También en el Cantar Jd CH sólo se mentio'm la sangre en la on-
En la gran sala del casul'lo del gral y ante Perceval desfila un pqc' cio’n de doña Ximena:
qui une blanda: lance un‘t dxot' con la ¡mea en el costado, dont yxb ln sangre.
empongp'le par le mile'u... cornó' por el asu!" avuso_, las manos se ovo de untar.’
lahncebhncbeer lefcrblanc,
s’isson' une gome de sanc Respecto a la lanza que inicia el corteyo' del casul‘lo del gran] observa
del fer de la lance en somet. con razón P. lbms que «il fallait et're ignoran! comme Pcreevnl pour ne
a ¡usq'u'a la main‘ au valle! pas comprendre que c'était celle de la Passion». lo
colon cele goute vermeil'le.5 Si Perceval hubiese hecho la pregunta esperada: ¿por que sangra ln
lanzaP, no hay duda de que se le hubiera respondido que lo hacía porque
Comp'rense estos versos con los de Li mrwmmz Loait, donde Long?"
hirió el costado de Cristo. El hecho de que. tantos siglos después dc la
nos
Pasión, de esta lanza constantemente fluya una gota de sangre desde el
etdelalancevosferielcoste’, hierro y descienda por el asta,“ entraña, seguramente, una intención muy
li sans et l'aive Ii cola al poing deis." precisa y hasta cierto punto evidente: la Redención no se limitó a salvar a
aquellos hombres que existían en el tiempo en que Cristo murió. sino que
O con los de Laprixe d’Orwgr. es un sacrificio permanente y eficaz para todas las generaciones futuras.
Es preciso dejar bien claro que en Li mate: delgraal no existe relación
Et de la lance fus femz enz el flanc,
alguna entre la lanza que sangra y la herida que ha imposibilitado al Rico
ce fist Longis' qui estoi! non voiant,
Rey Pescador, que le fue hecha por un venablo,l2 relación que aparecerá
que sanc et eve l'en vint as pom'z coram."
3 Véase E R. Labande, L1 Credo á proper de! pue?“ dm le: ¡bamm de gate, ¡Re- 3 Versos 6619-6621; ediaó’n de F. Castets. «Revue des langues‘ manes. XXXVL
cuell' de travaux offert a M. Clows' Brunel», Il, París, 1955. pág, 76; y otros textos en Rose]. 1882. pág. 183.
Peebles. Tb: [god J lmgm‘m m' n'daïam'hl traditian and bn” mmm-tia: rilb ¡be Gral". ¡Bryn ° Versos 353-354; edición de R. Menenda Pidal. CM J: Mn' Cad. lll, Madrid, 1946.
Man College Monographsv, Baltimo'xe. 191 l, págs. 185 y 186. Para lo que ahora oonsnd'em- pág. 1038.
m lmbs, meal lt ÍI gran], pág. 63. Nl'm'gu'n caballero ignoraba el alto sentido de la lanza
mm véae lmbs, Puma/et [agua], pags. 61-63.
de Longínos. En el Ordo de Cambrai, de hacia el ano 1093, el obispo bendice la lana del
‘ Se tran de una mala interpretación de unos veisímlos del Evangelio de San juan: 60d
caballero novel con la fórmula «hanc lanccam militans instrument], qui a milite kms fi!" tm
unus milu"um lancea larus cius aperuit, et continuo exivit sanguis et aquz Et qui vidü testi-
demini nostri Iesuchristi pro nostra salut: in cruce pendcnzís penmsisn lance: perform»
monlum‘ (¡9, 34-35).
(cfr. j. Flori. Cima/¿rie r1 I'itwrgu‘. «Le Moycn Age», l.XX.\'lV, 19'8. pag’. 456)
5 Versos 3192-320l.
” M. Roques explica y compara: «On peut amsi von une gounc de plme frame: une w
‘ Versos 770-771; edicnón' de E. Langlms‘, 11 mmm”! 4': Lam}, Paris, 1925, pág. 25.
tre. s'y ameher. el ccpendam glisscr peu a' peu et pamellement en 1mm une trace sur la
«Le: classqum' franems‘ du Moyen Age».
surface polie, sans qu'une autre lui succbde Immedmcmcnn. Logran] ¡l wm", púg‘ lO.
' Versos 503-505; odicxó'n de C. Régnier, [J prim d’Orange, París, 1972, pág. 63, «Bi.
‘2 Véase la nota al verso 351 l
franeaue' e: romana.
34 INTRODUCCIÓN
EL CASTlLLO DEL GRAAL 35
de un francés de la segunda mitad del siglo XII y al que Chrétien de regida por el rey Artu's.3
Troyes se dir'ige. En la mitología ce’ltica, en cambio, se ha propuesto una explicación al
sentido de esta lanza maléfica; y ello nos lleva a considerar la actitud de
los críticos, ciertamente abundantes, que creen que en los romans de
¡3 Vease A. Micha, LRDG, pag. 56. Y esto no hay que achacarlo a la «credulidad» me-
dieval, pues bien reciente es el caso de la carnpum'a bávara Teresa Neumann, aceptado por Chrétien de Troyes existen temas, motivos y elementos mitológicos de la
mucha gente en pleno siglo xx. cultura celta (principalmente la irlandesa y la galesa), que el novelista
1' M. Roques, Lt graal a't CMh'm, pags. 1-27. francés presentaría en sus novelas cristianizados y racionaliz'ados. Ate-
niéndonos a este punto en Li tante: del graal, se trata de una antigua te-
sis,‘1 a favor de la cual se han hecho documentadas contribuciones y que,
' Cfr. Myrrha Lot-Borodine. L: Cor/le lío/grua] de Cbrr’h'm dr Tray! d u primaria {mb-
liqw, «Romania», CXXVIl, 1956, págs. 235-288.
2 Por qe'mplo M. lot-Borodine en el artículo Citado, pags. 250-251, y Le Rider, La rh-
va/itr, págs, 313-.320.
‘> Véase la nota al verso 6169.
‘ Vease muy bien sintetiznda por Gaston Paris en La lim’raunfiq'w’e mi Mm“ Age,
París, 1890, págs. 86-92, y por Bruce, Eva/1mm, l, pags. 269-276.
37
38 INTRODUCCIÓN
LA MITOLOGÍA CÉLTICA 39
-n
En 1952 Jean Marx, en La le'gmde artburímne et le grua], trazó el esque- beaucoup de contes irlandais et gallois: chaudrons. corbeilles, cornes a
ma ideal de la fuente o las fuentes de Li conte: delgraal a base de diversos boire, coupes, écuelles, plats d’abondance, qui posse'dent tous a" des de»
4.. .-
elementos mitológicos celtas, punto de vista que defendió con sensatos gres divers la vcrtu magique de dispenser boisson et nourriture. Ces ob-
puc
criterios y aguda percepción crítica el romanista jean Frappier, quien fue jets, symboles de la richesse et de la fécondité, font partie le plus souvent
fiel a ella en muchos de los trabajos que publicó hasta el final de su vida.8 l des tre'sors et des talismans royaux de l’Autre Monde La fonction du
A fin de no traicionar el pensamiento de los más modernos y solven-
l. graal cre'ateur de nourriture est moins evidente chez Chrétien que dans
des romans posterieurs au sien Cependat Chre’tíen, de son cot'é, n'a pas
tes partidarios de la tesis céltica aplicada a Li conte: ¿ie/grua], creo oportu-
no reproducir las líneas con que la sintetizo' Frappier en 1957: supprimé le caractere nourricier du graal. ll l'a atte'nué, ou plutót adapte
«Voici quel serait le scheme. La que'te du Graal, qui part de la Cour au sens religieux vers lequel il orientait le vieux conte. Quant aux passa-
terrestre, répond a‘ un appel de l’Autre Monde, menacé de sterilité et de gcs répe'te's du graal dans la salle du fcstin chevalercsque a chaque chan-
l gcment de mets, il ne semble pas interdit de supposer qu'ils ont quelque
rapport avec la profusion d’une che‘re exquise et renouveléoo. Y prosigue:
5 W. A". Nitze, Prm'val and tb! bol] Cra/l: an tJ’Ija an tbc romana fo Cbre'tim de Troya, «Uni-
versity ofCalifomia Publications in Modern Philology», XXVIII, ¡949, pags. 28l-332. «Une lance qui saigne -ou du moins une lance ensanglanter existe aussi
“ En ello sigue, modificándola, la tesis de K. Burdach, Der Gral, Stuttgart, ¡933.
7 Vease S. Sasaki, A prapar de deux bjpwbe'm de R. S. Laamír: llémrm paar un! MMM 4'
° Frappier. Cbrt'rim dt Tuner. pag. 202
I'l'mg'm dngraal, BBSlA, XXXIV, 1982, principalmente págs. 208-209.
m La cursiva es mia.
‘ Véase su clara exposición 14 legl'ndt dit ¿ma/.- ong'iim et m'lulian, aparecida póstumamcn-
" Frappier. Cbrr'tim de Team. pag. 202.
te en el GRLMA. lV/ l, 1978, pags. 292-33l.
40 INTRODUCCIÓN
LA MITOLOGIA CÉLTICA
dans les mythologics et les littératures celtiqucs_ Talis man dc l, 4I
r ._
est m p
aceptan esta hipótesis,15 otros creen que el Peredur
algunos u
dlr.
de Chrétien.
ectamente en el roman
getas. Se trata de una densa, abigarrada y contradictoria bibliografía en la lología románicas. ll, Madrid, ¡968, págs. 900-919
" Como P, Gallais, Prrrmr/ el l’im'lialtan': mm" rar lr ¡{mujer mm» dr Cbrd’uu,‘ ¡u atrapar
que Li rante: de/graa/ es asediado desde los más opuestos puntos de vista y
Jam: «orienta/er» el ¡a rginfn‘talim anrbrapdqgiqm, Paris, 1972.
es objeto de las interpretaciones mas agudas e inesperadas, en las que no l Como C. S. Lirtleton y Ann C. Thomas. Tbc ¡arma/ran mmim: mw Irg'bl an Ihr angm' j
faltan hallazgos y adquisiciones que hay que tener muy en cuenta. Iba Artburian and Hal] Grai/ legendr. «journal of American Folklore». XCl. ¡978. págs.
Renuncíando a la larga tarea de catalogar la in'mensa bibliografia sobre 513-527.
5 Como jessie L Weston, Tb: llgmd faSir Pruna], (los tomos, Londres. ¡906 y 1909.
Li mula: del graal,‘ resaltemos que, teniendo en cuenta las religiones profesa-
° Como Emma jung y Marie-bnuisc von Franz, Di: Grab/amd: in pm‘balogu'rbrr Sar'bt,
das en la época y en el ambiente de Chrétien, se ha visto en su u’ltim‘a novela Zurich. 1960i
relación con los albigenses y se ha supuesto que entraña una alegoría de la “’ (¡o‘mo j. Gybry. Pmkgam‘nu a‘ un: imagen} de Cbn’lien dr Tmyu, «Cahiers de civll'isauon
hcrqí'a catara2 y desde varios puntos de vista se ha vm'culado al judaísmo3 médiévalex. X. 1967, pags. 361-384. y XI. l968, págs. 29-30.
" Como cl libro de W. Kcllermann, Auflwuli/ Md WII/bill! Cbmrmu' un TW} ¡n Pm»
url/roman; llalle. 1936. segunda edicion 'l'u'bingcn. l9fi7; y. en otro sentido, el de Ch. Mala,
' Completisima, hasta su fecha, la de D. Kelly, Cbrr'titn dt Troya: an ana/jm btb'lívgrapby,
La mm II lr Grua/11a rajflomtur: dan: le: nmmu du Craa/ de Cbrflin dt Tom al Lim d: LA"
«Research bibliographies and checklists», Londres, ¡976; y muy orientador el conjunto de
lar, Paris. 1984.
trabqo's incluidos en Rta'ph'mt rriIIq'kt de l’amw de Cbre’tim de Troya. «(Euvres ct critiquesn, V.
¡2 Como el imprescindible libro de A. Kohlcr. [dm] ¡md W’Jrk/nb'km m der Epi,
2, París. 1980/81.
Tu‘bingcn, 1970. en la traducción francesa de Eliane Kautholz titulado Lm’wmm m-
3 Como L. Olschki, Il aun/la del Re Pr'rmlare e Í ¡kai mirteri nel Can/e del grua! de CÍIYÍIÍIII dr
qtu: ¡dial el ría/¡té dan: lr roman mama/r: ¿Index mr la fomn du pla: mom ¡Mi ¡Ar/hr II Jn
TN)", «Ani dell’Accademia Nazionale dei Lincei», CCCLVlll, 1961, pags. lol-¡59; y P.
Grau], París. 1974.
Brcillat, Rxberdm alblg'mu'rr, AlbL 1948.
"- (¿o‘mo LE. Ruiz Domenec, LA (nba/¡nin a la ¡magra mrrum dd mada, Genova 1984.
‘- Como U. T. Holmes y sister M. Amelia Klenke, O. P., Cbre'tim de Tiny: and tbc Crail. arto‘llana Storica di fonti c Studi)".
Chapel Hill. 1959; E. B. Ham, Bulma-Synagrga in Cbrltim': Prrmval. «Kentucky Foreing Lan-
42
“w -MF,“
.nms-vunw
CHRÉTIEN DE TROYES Y ROBERT DE BORON 45
44
46 INTRODUCCIÓN
CHRÉTIEN DE TROYES Y ROBl:R l' DE BORON 47
de este gran roman. prosiguiera con los otros tres libros de su tetrajogía
sobre el Graal. Admiriendo esta hipótesis, que es tan hipótesis como la
contraria, Chrétien de Troyes hubiera tomado de Robert de Boron el
tema cristiano del granl, cáliz que convirtió en píxidc o copón, cl apelati-
vo de Rico Pescador, de raíz tan evangélica, y la gran ficción del vaso eu-
caristico llevado de Tierra Santa a Occidente. No deja de ser sintomático
que Robert de Boron afirme que, antes de que él lo hiciera, nadie había lX
relatado la lu'storia del graal’(«Unques retreite este n'avoit La gram cs.
tonr'e dou Graal Par nul homme qui fust mortal», versos 3492-3494). FELIPE DE ALSACIA, CONDE DE FLANDES
No parece congruente que estos versos los escribiera un autor que cono-
ciera Li rante: tie/gran! y se hubiera inspirado en él.
Chretien de Troyes dedicó Li rante: dr/graa/ al conde Felipe de Flandes
(verso 13) con un prólogo encomiástico en el que se glosan varios pasajes
neotestamentarios sobre la caridad,l que le dan un tono y un contenido
piadosos muy acusados y que el novelista no habia empleado nunca al ini-
ciar sus otros romans.
Era el destinatario de la novela Felipe de Alsacia, hijo de Thierri,
conde de Flandes, y de Sibila de Aniou. El padre fue cruzado en Tierra
Santa varias veces (en 1139, en 1146, en 1158 y en 1164) y tras la prime-
ra expedición trajo la famosa «fiole», frasco que pretendía contener san-
gre de Cristo, que regaló n la ciudad de Brujas, donde todavía es venera-
da.2 La madre, Sibil'a de Aniou, era hija de Foulques V el joven, rey de
jerusalen entre H3] y 1144, había nacido y sc había educado en Tierra
Santa, donde se quedó en 1158, negándose a seguir a su marido Thierri,
ingresó como monja en el convento de San Lázaro de Betania y allí mu-
rió en l 162.3 Felipe nació en 1142 y, heredero del condado de Flandes en
1150, se vio obligado. desde muy joven, a defender los estados de su pa-
dre, tan a menudo ausente; y muerto e’stc, en 1 ¡68, empezó a ejercer gran
influencia en el ánimo del joven Rey de inglaterra, cl primogénito de lín-
riquc ll y Leonor de Aquitania. En 1165 fue padrino de bautismo del
futuro rey de li‘rancia, Felipe Augusto; en 1170 acompañó n su amigo
Thomas Becket, arzobispo de Canterbury, en su viaje de regreso a Ingla-
terra, poco antes de ser asesinado; y en 1 177 fue en peregrinación a San-
tiago de Compostela.
' Véase D. C. Fowlcr. Prwu and (han!) u tb: Prmml q' (.‘bmm dl Tnym. Wuhmgtm.
1959.
-' (f‘r. Beyola, Ongnm, lll, pág. 410, nota l.
‘ (Ir. S. Runciman, I‘lu‘turm de la: annalu, ll. Madrid, ¡9734113. 12‘),
49