RELACIONES SEMÁNTICAS ENTRE LAS PALABRAS
Lic. Marisela Escalona Rubio
MSc Olga María Herrera Scull
La hiponimia, sinonimia, polisemia, homonimia y antonimia.
Los cambios de sentido.
Antes de abordar el estudio de las relaciones semánticas convendría recordar algunos de los
tecnicismos que se van a emplear en lo que sigue.
- Se entiende por sema el rasgo mínimo de significado de una palabra.
- El semema es el conjunto de semas de una palabra.
La hiponimia
La hiponimia es la relación semántica en que hay palabra o término cuyo significado está
incluido en otro que tiene una mayor amplitud.
Este concepto más amplio se llama hiperónimo.
Primavera es un hipónimo de estación, la primera tiene en común con la segunda la
coincidencia de significado que sirve para establecer la categoría principal, pero su significado
es menos general, aunque más concreto.
Las palabras que comparten un mismo hiperónimo se llaman hipónimos y son entre sí
cohipónimos:
Ejemplo:
rosa, clavel, margarita, jazmín y gladiolo son hipónimos
flores es el hiperónimo
Análisis semántico
En el cuadro se resume el análisis semántico: hiperónimo: asiento; hipónimos: banco,
banqueta, silla, sillón, sofá, butaca.
La hiponimia es una implicación unilateral.
Un hipónimo supone su hiperónimo, pero no viceversa y los cohipónimos no se
suponen entre sí y no son sinónimos los unos de los otros.
La relación que mantiene el signo lingüístico con la realidad es la designación.
El significado es el modo en que un idioma ha concebido esa realidad en semas
funcionales: así, H2O y agua comparten referente: designan lo mismo; pero significan
cosas distintas: el primero significa un compuesto químico, el segundo elimina esa
precisión.
A este fenómeno lo llamaremos sinonimia correferencial: existe identidad en los
designados pero no en cómo han sido concebidos.
La sinonimia lexemática comporta los mismos significados, las mismas relaciones
sintagmáticas y paradigmáticas y pertenencia a idénticas lenguas funcionales.
La polisemia y la homonimia
Ambos fenómenos obedecen, de nuevo, a la asimetría del signo lingüístico: dos o más
significados remiten a un mismo significante.
No obstante este hecho se bifurca en dos: la polisemia y la homonimia.
Hay varios aspectos que nos ayudarán a diferenciarlos:
La etimología común es propia de la polisemia: FOLIAM > hoja (de puerta) y
hoja (de árbol) y la diversidad de origen, de la homonimia: gato (animal) y gato
(de coche). De ahí que dos términos homonímicos carezcan de semas comunes,
a diferencia de dos palabras polisémicas, que sí la tienen.
Por ejemplo, banco (de peces) y banco (de dinero) comparten el sema común de
conjunto.
Las homónima: Ejemplo: la preposición de y el verbo en presente de subjuntivo
dé son homónimos porque no aparecen en los mismos contextos ni son de la
misma categoría gramatical, por lo que no pertenecen a un mismo paradigma.
Por otro lado, los homónimos pueden ser entre sí homógrafos, si se escriben igual, y
homófonos si reúnen las mismas cualidades fónicas:
Por ejemplo, son homófonos y homógrafos, gato1 y gato2; pero son homófonos y no
homógrafos haya y aya.
Algunos de estos suelen distinguirse en la escritura con la tilde diacrítica.
La sinonimia procede de la asimetría del signo lingüístico: a un significado le
corresponden varios significantes, del mismo modo que la polisemia implica que de un
significante partan varios significados.
La sinonimia lexemática sería la verdadera sinonimia, que para muchos existe en el
sistema, pero se deshace en el uso y, por tanto, en la norma.
La sinonimia pura, o total, raramente existe. Solo es válida en el contexto.
La antonimia
La antonimia supone una oposición equipolente: la presencia de uno o varios semas en
uno de los lexemas no presupone su ausencia en el otro: blanco no presupone negro; sin
embargo ambos sememas se abordan en lo que difieren: no hay términos antonímicos
sino perspectivas diferenciales.
Desde el punto de vista formal se pueden distinguir:
• Antónimos gramaticales: se indican mediante prefijo: moral / amoral.
• Antónimos lexicales: pueden ser absolutos: blanco / negro
La antonimia hay que abordarla como relación de reciprocidad lógica: no hay antónimos
sino relaciones de contrariedad que suelen ser complementarias:
La negación de uno supone la afirmación del otro: no moral implica amoral y
viceversa.
Los cambios de sentido
Cambios externos
Se deben al principio de conservación del lenguaje: la lengua es más conservadora que
la realidad a la que designa, de modo que un cambio en esta no ha de implicar otro en
aquella; así pluma, no ha variado al ritmo de la realidad a la que designa: varía el
significante a pesar de haber cambiado las relaciones de significación y designación.
Para Lázaro Carreter los cambios semánticos siempre dejan intacto su correlato formal,
el lexema, pero el semema, o conjunto de semas de una palabra, siempre varía al menos
en un sema. Por eso cualquier causa, aunque no en origen, es en última instancia
lingüística: ningún cambio externo es admisible si no lo puede recoger el sistema de la
lengua.
Piénsese en la palabra “millonario” en Cuba.
Cambios de innovación lingüística
Cambios de innovación lingüística por transferencias entre planos.
Transferencias de significantes por semejanza de significados: es lo que
llamamos metáfora, donde hay una intersección de semas entre dos palabras.
Esta intersección puede ser sustancial si la semejanza es tal que una palabra
puede funcionar por la otra: diente de ajo; me pica la nuez;...
Si un elemento, en virtud de su combinatoria, le atribuye valores sensoriales a otro que
extralingüísticamente no se percibe de esa manera estaremos ante una sinestesia:
carácter dulce.
Transferencias de significantes por contigüidad de significados designados, o
metonimia: se toma una cercanía espacial, por ejemplo:
-lugar por objeto: Pérgamo> pergamino
Pérgamo (antigua ciudad de Misia, en Asia Menor, que fue la capital del reino de
Pérgamo (c. 263-133 a.C.).
pergamino (Del lat. tardío pergamīnum; este del lat. pergamēna, y este del gr.
περγαμηνή, literalmente, 'de Pérgamo', porque en esta ciudad se preparaban las pieles
para escribir). m. Piel de la res, limpia del vellón o del pelo, raída, adobada y estirada,
que sirve para escribir en ella, para forrar libros o para otros usos.
- continente por contenido: plato > mi plato favorito (la comida)
- una proximidad temporal -así del latín VESPERA > vísperas como rezo de tarde
- espacio-temporal, del tipo instrumento por acción: palo > dar palos [en vez de golpes]
Transferencias de significados por semejanza de significantes: este fenómeno se da
en las contaminaciones fonéticas y en la etimologías populares por parecidos entre
parónimos: necromancia > nigromancia.
Transferencias de significados por contigüidad de significantes en un mismo
contexto, mediante la elipsis: un solo concepto puede ser expresado por uno o más
miembros que forman un todo indivisible que no conviene a la economía de la lengua,
por lo que acaece la elipsis: (puñetazo) directo.
La elipsis puede tener repercusiones en la transposición categorial de elementos -piso
primero (adjetivo) > primero (sustantivo)-; o en variaciones morfológicas -cabo de
primera clase > primera (femenino) > primero (masculino)-.
Transferencias complejas: reflejan un proceso en el que toman parte más de una de las
transferencias arriba citadas: en Me he tomado una Guayabita hay doble elipsis de vaso
y de bebida, y doble metonimia de continente por contenido -vaso por vino
-Cambios por ampliación o restricción de significados
-La ley de especialización dice que una palabra genérica al lado de una
palabra especificadora pasa normalmente a ser una palabra especificada:
operación quirúgica > operación.
-Este hecho es posible solo en un determinado ámbito social. Esta ley se
relaciona con el principio de economía, toda lengua tiende a deshacer
sinónimos repartiendo entre ellos el significado común: así ocurrió con desviar y
divertir, que hoy no son tenidos por sinónimos.
-Para algunos autores hay extensión de significado por necesidad de palabras:
guagua en el lenguaje coloquial: cosa, algo, hecho,...; o bien por revitalizar
alguna palabra que ha de servir para designar un nuevo término: así la red,
entendida como web, hace referencia a la malla de intercomunicaciones de
internet.
-Tendencias peyorativas y ameliorativa
-La tendencia peyorativa se da si un término pasa de un ámbito connotativo
positivo a uno negativo y se carga de connotaciones tabúes.
-La palabra tabú se sustituye por un eufemismo: retrete > inodoro > servicio.
-En el caso de que se sustituya el eufemismo estaremos ante un disfemismo:
estirar la pata por morir.
-El tabú y el eufemismo se relacionan con causas psicológicas: es común al
ser humano el sexo por hacer el amor; trabajar, ganarse la vida por luchar; de
modo que se nombran hechos de gran interés psicológico mediante otras
experiencias habituales.
-Puede suceder lo contrario, se nombran experiencias habituales mediante
hechos de gran interés psicológico: lo jodieron en la pelea por lo han arbitrado
injustamente.
-La tendencia ameliorativa supone rehabilitar de connotaciones negativas una
palabra: así nice en inglés tenía connotaciones de necio, mientras que fue
pasando a cándido y de ahí a lindo, bonito; en francés regretter era lamentar
una muerte y hoy significa solo lamentar; en español .
Ejercicio
Encuentra el sinónimo
La competencia sociolingüística del hablante se mide por su capacidad de cambiar de un
nivel a otro del habla, según la situación de comunicación.
Halla en la serie de términos que te ofrecemos a continuación, su sinónimo
correspondiente al que aparece en la lista del habla coloquial.
parienta - fachar - barriga - esposa - presidio - flaco - fallecer - hurtar - curda -
gordiflón - abdomen - ebrio - obeso - el tanque - partirse - enjuto
Habla vulgar Habla estándar Habla culta
cacho trozo fragmento
mujer
borracho
morir
robar
cárcel
delgado
gordo