Prótesis Total: Es un elemento artificial mucosoportado, removible,
destinado a sustituir la pérdida total de los dientes, así como la parte gingival para
reestablecer la estética y la función al paciente.
La prótesis dental total, conocida también como dentaduras postizas
completas, son estructuras con dientes artificiales fijados en ella usadas para
sustituir de forma completa los dientes de una o ambas arcadas en pacientes que
han perdido todos los dientes. Estas prótesis están hechas de porcelana o
acrílico.
Las prótesis completas se dividen en prótesis dentales totales
mucosoportado e implantosoportadas.
Prótesis totales mucosoportadas: Se le llaman mucosoportadas
porque su medio de fijación está sujeto a la mucosa del paladar y del
reborde alveolar. Estas placas totales son también conocidas como
prótesis de quita y pon, es uno de los primeros sistemas de dientes
postizos que se inventó, siendo actualmente uno muy usado y
evolucionado.
Prótesis totales implantosoportadas: es aquella que está sujeta a la
mandíbula mediante unos implantes dentales. Este tipo de implantes
tienen la forma de tornillos y están hechos de titanio. Se colocan junto a
los huesos para que se integren de forma natural. El avance de la
ciencia y la tecnología permite posibilidades que antes no eran posibles.
Ante una pérdida total de piezas dentales, por el motivo que sea, la
solución está más cerca de lo que creemos, solo hay que escoger de
entre todas las opciones la que se adapta a nuestro problema
específico.
Edentulismo Total: Se le denomina Edentulismo a cuya condición se
caracteriza por la pérdida de todos los dientes ya sea que hayan perdido por
caries, enfermedades periodontales o traumatismos, dicha situación, trae como
consecuencia varias alteraciones como masticatorios, fonéticos, estéticos y dentro
de estos se encuentra la perdida de la dimensión vertical o altura facial.
El desarrollo del presente trabajo, se establecerán las pautas para elaborar,
según lo indicado en el título del Portafolio, una Prótesis Total Removible Clase
1 de Angle en Acrílico. Razón por la cual, se procede a describir los principios y
biomecánicos y sus funciones, limitaciones biomecánicas, así como la adaptación
del paciente edéntulo. Pero principalmente se describirá el proceso de Elaboración
de la Prótesis señalada.
Está demostrado que, al reemplazar las piezas ausentes, con el uso de
prótesis totales removibles, se devuelve la función y estética necesaria a los
pacientes, logrando mejorar la calidad de vida de los mismos.
La prótesis debe ser entendida como un medio para lograr el objetivo real,
que es rehabilitar el complejo estomatognático de un paciente individual.
Para que la prótesis completa permita la recuperación de la estética
dentofacial, y de funciones tan importantes como la masticación, la deglución y la
fonación, deben tenerse en cuenta una serie de principios que guíen y justifiquen
el diseño más apropiado en cada caso para optimizar la retención, soporte y
estabilidad de dicha prótesis y en definitiva su funcionamiento biomecánico, del
que dependerá, en buena medida, el éxito y durabilidad del tratamiento.
Sin embargo, al momento de fabricar las prótesis totales removibles, se
debe tener sumo cuidado, ya que la experiencia a demostrado, que los problemas
más frecuentes han sido prótesis mal ajustadas y/o no confortables, aunque en un
porcentaje menor, pero que hay que tener en cuenta en el momento de la
adecuación al paciente.
Principios biomecánicos en prótesis completa
Existen distintos tipos de fuerzas que pueden actuar sobre las prótesis
como consecuencia del desarrollo de las funciones orales de los pacientes. Las
fuerzas de tracción son cargas verticales que actúan en sentido opuesto al de
inserción de las prótesis. Las fuerzas compresivas son cargas verticales que
actúan en el sentido de inserción de la prótesis. Las fuerzas horizontales son
cargas latero-laterales, de flexión y rotación. En la práctica, las fuerzas que actúan
sobre las prótesis son cargas complejas de cuya descomposición vectorial se
obtienen los componentes de fuerza anteriormente descritos.
Las prótesis completas, gracias a su diseño, deben ser capaces de
contrarrestar o anular todas las cargas que actúen sobre ellas. Hoy se puede
considerar que la biomecánica de las prótesis consiste en su funcionamiento
basado en tres principios: retención, soporte y estabilidad.
La retención, es la propiedad que tienen las prótesis para que no se
produzca su extrusión, y por tanto su desestabilización en el sentido vertical
de inserción; es decir, es la capacidad de dichas prótesis de oponerse a las
fuerzas de tracción. Es factible que los músculos de la cavidad bucal actúen
aumentando la retención y con ello también la estabilidad de las prótesis. El
buccinador, el orbicular de los labios y los músculos linguales son claves en
este aspecto. A medida que cambian la forma y tamaño de los tejidos de
soporte protético (o apoyo basal) se tornan más importantes las fuerzas
musculares fisiológicas en la retención de las prótesis. Además, con
frecuencia las prótesis tienen un efecto psicológico negativo sobre el
paciente y los influjos nerviosos que se producen afectan a la secreción
salival y subsiguientemente también a la retención.
El soporte, es la propiedad que tienen las prótesis para que no se
produzca su impactación sobre las estructuras de apoyo (fibromucosa y
hueso subyacente); es decir, es la capacidad de dichas prótesis de
oponerse a las fuerzas de compresión. La zona de soporte protésico (o
apoyo basal) se va reduciendo a medida que se reabsorbe el reborde
residual. Cuando se emplean prótesis desajustadas durante largos periodos
de tiempo, el borde residual puede reabsorberse gravemente. Si las crestas
están muy reabsorbidas, el área que soporta la prótesis se reduce y la
mucosa que la rodea disminuye el grosor y la elasticidad. La consecuencia
es que el borde residual es incapaz de soportar adecuadamente la carga
oclusal. Mediante un rebase a tiempo, puede conseguirse una mejora en el
soporte, la estabilidad oclusal y la eficacia masticatoria.
La estabilidad, es la propiedad que tienen las prótesis para conservar su
posición de reposo o de volver a ella después de haber realizado
movimientos funcionales; es decir, es la capacidad de dichas prótesis de
oponerse a las fuerzas horizontales, de cizallamiento y rotación. A veces el
paciente se queja de que la prótesis superior tiende a aflojarse al sonreír o
durante otras formas de expresión facial. Este problema surge cuando el
frenillo vestibular lateral, que se desplaza hacia atrás durante la función,
tropieza con un borde demasiado grueso de la prótesis superior en la zona
de la escotadura vestibular. Además, es conveniente que los ángulos
distales de la base protética sean finos para que el desplazamiento de la
apófisis coronoides no interfiera con la estabilidad de la prótesis.
Factores para lograr retención, soporte y estabilidad
Los principales factores que permiten lograr retención, soporte y estabilidad en
una prótesis son:
La adhesión es la fuerza de atracción que mantiene unidas las moléculas
de distinta especie química. La acción de la adhesión en las prótesis
completas viene dada por la atracción de las moléculas de la saliva y las del
acrílico de las bases, y por la relación entre la saliva y la fibromucosa
subyacente. Esta fuerza de adhesión es la misma que se produce al
interponer unas gotas de líquido entre dos cristales, de modo que la fuerza
necesaria para separarlos será mayor que si no existiera líquido interpuesto
entre ellos. Los factores de los que depende la adhesión son la cantidad de
superficie en contacto, la correspondencia entre distintas superficies y las
características del menisco salival interpuesto.
Cuanto mayor sea la cantidad de superficie, mayor será la adhesión, por lo
que es evidente que en el maxilar superior resultará más fácil lograr una
mayor adhesión. La cresta alveolar ideal en cuanto a la adhesión estaría
compuesta por un hueso de buena calidad, resistente y apenas
reabsorbido; recubierto uniformemente de mucosa sana y tirante, sin fosas,
salientes ni cantos agudos. No existirían cicatrices, arrugas ni hipertrofias
hísticas que pudieran afectar negativamente a la colocación de la prótesis.
Por desgracia, estas condiciones ideales no son en absoluto frecuentes,
especialmente en la mandíbula. Del mismo modo, cuanto mejor sea la
correspondencia de las superficies, mayor será la adhesión. Por tanto, se
buscará la máxima congruencia entre las bases de acrílico y la
fibromucosa; lo que exige que las impresiones sean lo más exactas posible.
Impresiones Superiores realizadas con mercaptanos Impresión Inferior tomada con Pasta
Asimismo, será necesario realizar rebases periódicos para adaptar la
prótesis a los cambios que van experimentando los tejidos de soporte
subyacentes. Entre las características del menisco salival que condicionan
la adhesión, destacan la regularidad del menisco salival, la viscosidad y
cantidad de la saliva y la capacidad de humectación del material de la base
protética. Cuando una prótesis sufre pequeños desplazamientos, la
cohesión (fuerza que une moléculas semejantes) entre las moléculas de la
saliva permite que dicha prótesis recupere su posición inicial. Por ello, es
muy importante la regularidad del menisco salival, ya que si tuviese
irregularidades no se produciría una correcta movilidad de la prótesis (las
prótesis no regresarían a su lugar tras pequeños desplazamientos), y
disminuiría la adhesión. La viscosidad de la saliva facilita la adhesión,
mientras que la fluidez de la misma causa el efecto contrario. Sin embargo,
es importante que la saliva tenga una cierta viscosidad, pero dentro de unos
límites; ya que una saliva demasiado espesa y viscosa la cual se compone
de mucus espeso proveniente de las glándulas palatinas, es suficiente para
desplazar la prótesis de su ubicación correcta. La cantidad y consistencia
de la saliva afectan a la estabilidad, retención y confortabilidad de las
prótesis. Mientras un exceso de saliva complicará la toma de impresiones y
constituye una molestia para el paciente, la ausencia de saliva o xerostomía
presenta inconvenientes más graves. La humedad, como se ha visto, es
necesaria para que actúen los factores habituales de la retención y si no
hay saliva, la retención de las prótesis se ve menoscabada. Aún más, la
ausencia salival a menudo produce la adhesión de mejillas y labios a la
base protética de un modo incómodo. El bienestar durante el uso de las
prótesis depende en buena medida de la capacidad lubricante de la saliva y
su rico contenido en factor de crecimiento epidérmico, que resulta esencial
para la protección de la mucosa y la estimulación de la cicatrización de las
heridas. La sequedad de la mucosa oral compromete la retención de las
dentaduras y puede producir molestias en la mucosa o úlceras en las zonas
de apoyo de las prótesis. Por otra parte, la sensación de quemazón, la
alteración de las percepciones gustativas, la halitosis y los problemas para
la fonación, la masticación y la deglución del bolo alimenticio anulan el
placer de la comida. Un flujo salivar inadecuado, tanto cuantitativa como
cualitativamente, constituye una causa frecuente de mala tolerancia tisular
a las prótesis completas convencionales, ya que limita los movimientos
labiales y linguales normales, dificultando la deglución. Reduce la retención
y dificulta la adaptación a las prótesis nuevas. Se ha observado que existe
una estrecha correlación entre la secreción de las glándulas palatinas y la
retención y grado de aceptación de las prótesis superiores, al mismo tiempo
que también existe correlación positiva entre la secreción de las glándulas
submaxilares y sublinguales y la retención y comodidad de las prótesis
inferiores 9. Finalmente, cuando la capacidad de humectación de la base
protética es alta, la adhesión se ve favorecida, mientras que sucede lo
contrario cuando es baja dicha humectabilidad. Esto resulta ventajoso para
las prótesis completas, frecuentemente fabricadas de acrílico, cuya
humectabilidad supera la de otros materiales como los metales.
Balanceado bilateral de las prótesis en Balanceado bilateral de las
Prótesis
el articulador (lateralidad derecha) en el articulador (protrusiva)
La presión atmosférica, es otro de los agentes que contribuyen a la
retención, soporte y estabilidad de las prótesis completas. Siempre que una
prótesis se encuentra en reposo, la presión interna (negativa) se iguala a la
presión externa. La presión atmosférica interviene únicamente cuando se
generan fuerzas dislocantes que tienden a expulsar la prótesis, de forma
que aparece una presión negativa entre la prótesis y la fibromucosa. La
actuación de la presión atmosférica es relativamente elevada al ser
resultado de la diferencia entre la presión externa e interna.
Requiere que el sellado periférico de las prótesis sea óptimo, de modo que
no se introduzca nada de aire ante la presencia de fuerzas dislocantes para
que pueda desarrollarse un efecto de ventosa. Esto no significa que haya
que sobre extender las prótesis más allá de lo necesario, ya que, si se
hiciera, los tejidos blandos desplazarían la prótesis durante los movimientos
funcionales. Además, si la prótesis fuera excesivamente retentiva
aparecerían zonas de presión excesiva que generarían reabsorciones
óseas y úlceras de decúbito. Existe una zona conflictiva para el sellado
periférico, concretamente la zona posterior de la prótesis maxilar, que
debido a los movimientos del paladar blando tiende a desinsertarse cuando
entra aire por esa zona. Por tanto, el límite de la prótesis debe situarse
ligeramente posterior a la línea de Postdam, de manera que los
movimientos del paladar blando no influyan negativamente en su
estabilidad.
La estabilidad oclusal. Esta estabilidad se consigue mediante una
oclusión balanceada bilateral, que constituye el modelo oclusal que ofrece
las mejores condiciones de distribución de la presión sobre las estructuras
de soporte bajo una prótesis completa durante la masticación de los
alimentos. En una oclusión balanceada bilateral se cumplen las condiciones
siguientes: los dientes están montados en la prótesis en una posición de
relación céntrica, de modo que se crea un THIOP (oclusión céntrica o
situación en la que coinciden la posición dentaria de máxima
intercuspidación con la posición condílea en eje de bisagra terminal); en
lateralidad se registra el máximo número de contactos posibles tanto en el
lado de trabajo como en el lado de no trabajo y en protrusión aparecen
múltiples contactos, tanto en el grupo anterior como en el grupo posterior,
de forma bilateral y simultánea.
Prótesis Balanceadas en Boca
Por último, la disposición de los dientes y el esquema oclusal son factores
muy importantes para la estabilidad y el funcionamiento de una dentadura.
En prótesis completa, los principales problemas que sufren los pacientes
son:
Prótesis completas no balanceadas, son esas prótesis que se les mueven
cuando comen y que se introducen restos de comida bajo dichas prótesis.
Prótesis flojas, en muchos casos, los pacientes se quejen de que las
prótesis se aflojen tras un tiempo de permanencia en boca, es un signo que
indica errores oclusales. Las prótesis pierden su posición porque los
contactos prematuros causan una movilidad continua de las bases sobre la
superficie de asiento. Se ha observado que con una oclusión balanceada
bilateral no se requiere una gran fuerza oclusal para triturar los alimentos
relativamente duros, y que la tensión que reciben los tejidos de soporte es
menor que con cualquier otro tipo de esquema oclusal. Para que el
balanceado no se pierda cuando los alimentos se introducen en la boca, el
paciente deberá fragmentar los alimentos y masticar simultáneamente por
los dos lados de la boca. La falta de balanceado oclusal genera que la
prótesis se ladee sobre los tejidos de soporte, con lo que se interrumpen el
sellado y la retención.
Limitaciones biomecánicas de las prótesis completas.
La masticación de los alimentos con prótesis totales ayuda al paciente
edéntulo a nutrirse adecuadamente. Sin embargo, aún las prótesis totales
construidas bajo las mejores condiciones sólo poseen una eficacia masticatoria
equivalente a una fracción de la dentición natural. Se calcula que los dientes
naturales transmiten cargas cuatro veces más intensas en oclusión que las
prótesis completas convencionales, de modo que un paciente portador de prótesis
completas desarrolla fuerzas de aproximadamente 2,5 kg 13.
Por otra parte, la imposibilidad de obtener una buena estabilidad y retención
en pacientes con una gran reabsorción de sus rebordes alveolares dificulta que
estas prótesis puedan cumplir su misión rehabilitadora de las funciones orales con
eficacia.
Como consecuencia de la pérdida dentaria desaparece la propiocepción del
ligamento periodontal, de modo que, a pesar de la existencia de mecano
receptores en la mucosa oral, la sensibilidad deja de ser tan fina ante las fuerzas
excesivas y aumenta el riesgo de fractura de estas prótesis, confeccionadas en
acrílico, cuya resistencia es limitada y muy inferior a la de los metales.
Los procesos de reabsorción continuos en las crestas, consecuencia directa
de la pérdida dentaria, producen, incluso después del tratamiento protésico, una
disminución constante de la dimensión vertical con reducción de la altura facial.
Dicha pérdida de altura provoca una anterorrotación de la mandíbula, lo que hace
que los contactos anteriores de la prótesis sean cada vez más fuertes, y que
aparezcan contactos primarios en la zona molar como consecuencia del patrón
característico de reabsorción de la cresta. Esto justifica la necesidad de revisiones
y reajustes periódicos del soporte y la oclusión de estas prótesis.
Adaptación del Paciente Edéntulo.
La instauración de una prótesis completa en boca exige al paciente
edéntulo un esfuerzo de adaptación que será tanto mayor cuanto peor diseñada
esté la prótesis. En general, la mayor parte de los fracasos en los tratamientos
prostodóncicos, son consecuencia de una mala planificación, por lo que deberá
realizarse un diseño cuidadoso de las prótesis en cada caso para optimizar los
resultados terapéuticos.
El diseño de una prótesis deberá ir dirigido a minimizar los factores que
comprometan la retención, estabilidad y soporte adecuados para un correcto
funcionamiento biomecánico de la rehabilitación durante el desarrollo de las
funciones orales. De ahí la importancia de conocer las estructuras anatómicas
buco faciales, las fuerzas que actuarán sobre las prótesis, y la forma de
aprovechar o evitar elementos favorecedores o comprometedores del buen
funcionamiento de las restauraciones
EDUCACIÓN AL PACIENTESe requiere explicar al paciente que la etapa de
adaptación a las nuevas prótesis puede tardar hasta 8 semanas, por lo cual es
necesario que asista a los controles de oclusión programados en donde se
harán los alivios y ajustes oclusales requeridos, con el objeto de facilitar este
proceso. En caso de presentar aftas o úlceras, será necesario utilizar
enjuagues bucales farmacéuticos o naturales como la caléndula y adelantar la
cita de control.
En cuanto a la higiene, se debe indicar el cepillado de los dientes remanentes y
de los rebordes residuales con un cepillo de cerda suave tres veces al día con
crema dental y seda dental donde esté indicado, la prótesis debe ser cepillada
con igual frecuencia, o en su defecto dos veces al día. Ésta debe cepillarse con
un cepillo de cerda dura y jabón. Durante la noche se recomienda dormir sin
las prótesis y sumergirlas en un vaso con agua y un poco de enjuague bucal o
unas gotas de vinagre, o en medio vaso de agua con 1 tableta disuelta de
Corega Tabs. Cuando por razones estéticas y sociales el paciente se resiste a
retirarse las prótesis durante la noche, se le indica que debe descansar de ellas
mínimo 4 a 6 horas por días, en un horario que él mismo deberá establecer,
para mantener la salud de la mucosa subyacente.No está indicado sumergirlas
en agua caliente, o en agua con hipoclorito
El objetivo es presentar, con orden lógico y práctico, un método para la
elaboración de dentaduras totales. de inicio a fin.