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Libro Completo Atencion Sanitaria Inicial

Este documento presenta un resumen de 12 temas relacionados con la atención sanitaria inicial en situaciones de emergencia. Los temas cubren sistemas fisiológicos clave como el respiratorio, cardiovascular y nervioso. También se describen constantes vitales, reanimación cardiopulmonar, soporte vital básico y avanzado, obstrucción de la vía aérea, desfibrilación y triaje de múltiples víctimas. El primer tema se centra en la anatomía, fisiología, mecánica respirator
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Este documento presenta un resumen de 12 temas relacionados con la atención sanitaria inicial en situaciones de emergencia. Los temas cubren sistemas fisiológicos clave como el respiratorio, cardiovascular y nervioso. También se describen constantes vitales, reanimación cardiopulmonar, soporte vital básico y avanzado, obstrucción de la vía aérea, desfibrilación y triaje de múltiples víctimas. El primer tema se centra en la anatomía, fisiología, mecánica respirator
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ATENCIÓN SANITARIA INICIAL EN

SITUACIONES DE EMERGENCIA

ÍNDICE

Tema 1.- SISTEMA RESPIRATORIO

1. Fisiología del aparato respiratorio

2. Anatomía del sistema respiratorio

3. Mecánica respiratoria

4. Intercambio gaseoso

5. Alteraciones de la respiración

6. Exploración de la función pulmonar

Tema 2.- SISTEMA CARDIOVASCULAR

1. Fisiología del aparato circulatorio

2. El corazón

3. Ciclo cardiaco

4. Circulación mayor y menor

5. Alteraciones circulatorias

1
Tema 3.- SISTEMA NERVIOSO

1. Células del sistema nervioso

2. Anatomía del sistema nervioso

3. Fisiología del sistema nervioso

4. Estado de consciencia

5. Manifestaciones neurológicas

Tema 4.- CONSTANTES VITALES

1. Frecuencia respiratoria

6. Frecuencia cardiaca

7. Temperatura

8. Relleno capilar

9. Tensión arterial

Tema 5.- REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR

1. Generalidades

2. Conceptos esenciales en reanimación cardiopulmonar

3. Cuestiones éticas en reanimación cardiopulmonar

4. Indicaciones para iniciar y suspender la RCP

5. Riesgos de la reanimación cardiopulmonar

6. Causas que pueden provocar PCR

2
Tema 6.- SOPORTE VITAL BÁSICO ADULTO Y PEDIÁTRICO

1. Introducción

2. Valoración ABCDE

3. Algoritmos de actuación en la RCP

4. RCP básica en adultos

5. RCP básica pediátrica

6. Reanimación en casos especiales

Tema 7.- TERAPIA ELÉCTRICA EN EMERGENCIAS. USO DEL DEA EN LA RCP

1. Desfibrilador externo semiautomático (DEA)

2. Tipos de desfibriladores

3. Procedimiento de actuación con un DEA

4. Consideraciones especiales en el manejo del DEA

5. Desfibrilador manual

6. Normas de seguridad durante la desfibrilación

7. Cardioversión eléctrica

8. Marcapasos externo

9. RCP básica en adultos con DEA

10. RCP básica pediátrica con DEA

11. RCP instrumentalizada

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Tema 8.- ELECTROFISIOLOGÍA CARDIACA

1. Fisiología cardiaca

2. Arritmias cardiacas

3. lectrocardiograma

4. Ondas del electrocardiograma

5. Técnica y colocación de electrodos en ECG

Tema 9.- OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA POR CUERPO EXTRAÑO

1. Generalidades

2. OVACE en adultos y niños conscientes

3. OVACE en adultos y niños inconscientes

4. OVACE en lactantes

5. Limpieza de la vía aérea y aspiración de secreciones

Tema 10.- SOPORTE VITAL AVANZADO EN ADULTOS Y PEDIÁTRICO

1. Introducción

2. Algoritmos de SVA en adultos e infantes

3. Manejo del ABC en SVA

4. Tratamiento post-resucitación

5. Transferencia del paciente

4
Tema 11.- Atención a múltiples víctimas

1. Introducción

2. Fases y situaciones de emergencia

3. Sistema integral de emergencias

4. Planes de emergencias

5. Decálogo prehospitalario

6. Sectorización del escenario

7. Sectores

8. Reacciones ante las catástrofes

9. Mecanismos lesionales

Tema 12.- TRIAJE

1. El triaje

2. Principios y objetivos del triaje

3. Características del triaje

4. Métodos de triaje inicial

5. Categorización de las víctimas

6. Tarjeta de triaje

7. Puesto de triaje

8. Actuación en el puesto de triaje

5
UD.1: SISTEMA RESPIRATORIO

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TEMA 1- SISTEMA RESPIRATORIO

1. Fisiología del aparato respiratorio


2. Anatomía del sistema respiratorio
3. Mecánica respiratoria
4. Intercambio gaseoso
5. Alteraciones de la respiración
6. Exploración de la función pulmonar

1. FISIOLOGÍA DEL APARATO RESPIRATORIO

El aparato respiratorio se encarga de administrar oxígeno a los tejidos del organismo y eli-
minar el dióxido de carbono. Comienza en la boca y nariz. Entra el aire del exterior y llega a la
faringe. Después atraviesa la laringe donde existe un fragmento de tejido muscular llamado
epiglotis que se cierra en el momento de la deglución, impidiendo así que el alimento pase a
las vías respiratorias. Después, el aire penetra en la tráquea, que se bifurca en dos ramas lla-
madas bronquios. Los bronquios se dividen en otros más pequeños llamados bronquiolos. En
el extremo de cada bronquiolo existen cavidades llenas de aire que reciben el nombre de al-
véolos.
La respiración es el conjunto de mecanismos por los cuales las células toman oxígeno
(O2) y eliminan el dióxido de carbono (CO2) que producen. La respiración consta de 2 mo-
mentos:
- La inspiración: ingreso de aire desde la atmosfera por la contracción del diafragma y
los músculos respiratorios que disminuye las presiones dentro de los pulmones
- La espiración: salida de aire desde los pulmones a la atmósfera por la relajación de los
músculos anteriormente mencionados, así que es un movimiento pasivo, aumentando las
presiones intratorácicas.
Las vías aéreas son los conductos por donde circula el aire desde el exterior hasta los
pulmones. Se localizan las vías aéreas superiores, desde las narinas hasta la laringe, y las
vías aéreas inferiores desde la tráquea hasta los alveolos.

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2. ANATOMÍA DEL SISTEMA RESPIRATORIO

Cavidad nasal:

Es la parte inicial del aparato respiratorio, lugar donde el aire inspirado se limpia de
partículas de polvo, se calienta y humidifica. Las paredes de la cavidad están cubiertas de
vellosidades que atrapan el polvo y mueven hasta el moco. También contiene glándulas
mucosas, cuyo moco envuelve las partículas de polvo y además humidifica el aire. El tejido
es rico en capilares venosos que calientan el aire que pasa por la nariz.

En la parte superior de la cavidad nasal se sitúa el órgano del olfato y en la inferior


el paladar, que separa esta cavidad de la boca.

Faringe:

Es la parte del tubo digestivo y de las vías respiratorias que une la cavidad nasal y
bucal con la laringe. Se divide en rinofaringe, orofaringe y laringofaringe. Aquí hay unas
estructuras linfáticas que sirven de mecanismo de defensa contra la infección. La parte oral

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u orofaringe puede ser ocluida por la lengua. La última porción sirve también como paso de
los alimentos al tracto digestivo.

Laringe:

Es un órgano impar, bajo la faringe y por debajo continúa con la tráquea. Está
formado por una serie de cartílagos articulados entre sí. Los cartílagos son:

- Tiroides

- Epiglotis

- Cricoides

En la laringe se encuentra la epiglotis, otro cartílago con forma de lengüeta que


impide el paso de líquidos y alimentos al aparato respiratorio durante la deglución y el
vómito. En su interior existen unos repliegues a cada lado, son las cuerdas vocales,
encargadas de la fonación.

Tráquea:

Es la prolongación de la laringe hasta que se bifurca en los dos bronquios. Consta de


16 a 20 anillos cartilaginosos incompletos unidos por un ligamento fibroso. La parte
posterior es aplanada con tejido muscular que produce los movimientos durante la
respiración. La mucosa contiene cilios y está cubierta de moco que ayudan a expulsar las
secreciones o cuerpos extraños que puedan penetrar en las vías aéreas. En la bifurcación
hacia los bronquios hay un pequeño saliente llamado carina.

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Bronquios y bronquiolos:

Los bronquios se dirigen hacia los lados, el bronquio derecho es más corto, pero más
ancho, el bronquio izquierdo es más largo, más estrecho y más horizontal. También están
formados por cartílagos al igual que la tráquea. Entran a los pulmones por el hilio pulmonar.
El bronquio derecho se divide en 3 ramas (superior, media e inferior), mientras que el
izquierdo se divide en 2 ramas (superior e inferior). Las ramas son cada vez de menor
calibre, dando lugar a los bronquiolos primarios, secundarios y terciarios, finalizando en el
bronquiolo terminal donde se encuentran los alveolos. A medida que los bronquios
disminuyen de calibre pierden cartílago.

Alveolos:

Cada bronquiolo termina en cavidades redondeadas llamadas alveolos pulmonares.


Son los encargados del intercambio gaseoso. Al conjunto del bronquiolo terminal, el saco
alveolar y los alveolos se le llama acini respiratorio. Pulmones El pulmón es un órgano par,
rodeado por la pleura. El espacio intermedio es el mediastino, donde se encuentran el
corazón, el timo y los grandes vasos. Cada pulmón tiene forma de cono con la base hacia
abajo y el vértice hacia arriba. El pulmón derecho es más ancho que el izquierdo, ya que
este último deja espacio para el corazón. Los pulmones se componen de lóbulos, el derecho
tiene 3 (superior, medio e inferior) y el izquierdo tiene 2 (superior e inferior). A cada lóbulo
entra una rama bronquial que a su vez se subdivide hasta formar el parénquima pulmonar.
El pulmón izquierdo presenta un hueco donde se aloja el corazón llamado escotadura
cardiaca.

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Pleura:

La pleura es una capa brillante y lisa que envuelve a los pulmones. Posee dos
membranas, una adherida al pulmón (pleura visceral) y otra al interior de la cavidad torácica
(pleura parietal). Entre ambas hay un espacio virtual en el que existe líquido pleural que
permite la fricción de ambas capas.

Diafragma:

El diafragma es un músculo con forma de cúpula que separa la cavidad torácica de


la cavidad abdominal. Es considerado el principal músculo respiratorio ya que su
contracción produce el agrandamiento de la caja torácica y, por consiguiente, una presión
negativa que hará que el aire entre a los pulmones.

3. MECÁNICA RESPIRATORIA

La caja torácica está formada por las costillas, la columna vertebral en la región posterior
y en el plano anterior por el esternón. La parte superior está cerrada por los músculos del cuello
y la parte inferior por el diafragma.
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Durante la inspiración el diafragma se contrae y baja el suelo de la caja torácica
aumentando su volumen. Los músculos intercostales elevan la parrilla costal. Si la inspiración
es forzada participan otros grupos musculares como los supraclaviculares, escalenos y
esternocleidomastoideos.

La espiración es un proceso pasivo que ocurre solamente por la relajación de la


musculatura inspiratoria y la recuperación elástica de los pulmones antes distendidos en la
inspiración. En la espiración forzada intervienen además los intercostales internos y
abdominales.

4. INTERCAMBIO GASEOSO

El intercambio gaseoso se produce por la diferente concentración de gases que hay en-
tre el exterior y el interior de los alvéolos. El O2 pasa al interior de los alvéolos y posteriormente
a sangre. Cuando la sangre llega a los pulmones contiene elevadas cantidades de CO2 y menos
de O2. El O2 pasa a través de las paredes alveolares y capilares a la sangre. Allí es transportada
por la hemoglobina, en los glóbulos rojos, que la lleva hasta las células del cuerpo. El CO2 pasa
a su vez del capilar al alveolo para posteriormente ser eliminado.
La respiración puede controlarse voluntariamente aunque normalmente es automática.
El centro respiratorio está localizado en el bulbo raquídeo. Existen unos receptores sensoriales
situados en carótidas y aorta que envían señales sobre la oxigenación en sangre al centro
respiratorio. Este modifica la frecuencia respiratoria o produce broncodilatación para equilibrar
los niveles de gases.

5. ALTERACIONES DE LA RESPIRACIÓN

Muchos cuadros pueden provocar la sensación de falta el aire. Las enfermedades


como el asma o la neumonía causan dificultad respiratoria, también problemas en la
tráquea o en los bronquios. Las enfermedades cardíacas pueden provocar falta de aire

12
porque el corazón no puede bombear suficiente sangre oxigenada al organismo. La
ansiedad también puede dificultar la respiración. Existen diversas circunstancias que
indican una alteración respiratoria:

- Respiración paradójica. Aparece en la insuficiencia respiratoria. El paciente respira


utilizando los músculos respiratorios accesorios.

- Obstrucción bronquial. Los pacientes presentan una espiración prolongada debido


a una obstrucción de las vías aéreas bajas. Aparece en pacientes con crisis asmáticas.

- Obstrucción de la vía aérea alta. La inspiración se realiza con dificultad por la


resistencia al paso del aire. Se produce el llamado tiraje. También se produce un
ruido al entrar el aire conocido como estridor o sibilancias.

La respiración normal se ve afectada a menudo por trastornos comunes:

- Estornudo: Se produce a causa de la irritación de la mucosa nasal. Se produce una


contracción de los músculos nasales y se expulsa aire por la nariz y por la boca.

- El llanto y la risa: se producen muchas inspiraciones seguidas de espiraciones breves


mientras que la glotis permanece abierta y vibran las cuerdas vocales.

- El hipo: El diafragma se contrae de manera espasmódica y la glotis se cierra


produciendo un sonido característico.

- La tos: Es un movimiento brusco y ruidoso por la contracción de los músculos


espiratorios.

- El bostezo: Es una inspiración lenta y profunda seguida de una espiración igual,


provocada por la fatiga o sueño.

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Otros signos y síntomas que indican alteración respiratoria son:

- Cianosis. Se trata de una coloración azulada de las regiones distales de los


miembros, así como en los labios, orejas o nariz. Es un indicador de hipoxemia o baja
concentración de oxígeno en sangre.

- Aleteo nasal. Consiste en la apertura de las aletas nasales durante la inspiración por
una insuficiencia respiratoria. Es frecuente en niños pequeños.

- Disnea. Sensación de falta de aire. La disnea a su vez puede dividirse en:

o Disnea de esfuerzo. Aparece al realizar ejercicio o cualquier esfuerzo físico.

o Disnea de reposo. Aparece aunque el paciente no realice ningún esfuerzo.

o Ortopnea. Llamada disnea de decúbito supino, aparece cuando el paciente


se coloca en esta posición.

o Disnea paroxística nocturna. Sólo aparece durante la noche.

- Hemoptisis. Consiste en un sangrado por la boca procedente de las vías


respiratorias.

6. EXPLORACIÓN DE LA FUNCIÓN PULMONAR

Para diagnosticar patologías respiratorias existen diferentes exploraciones o


pruebas que ayudan a determinar o confirmar el diagnóstico. Algunas son:

- Historia clínica y examen físico. Se trata de los propios antecedentes del paciente así
como la exploración realizada por el médico.

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- Radiografía de tórax. Proporciona una imagen del interior torácico. Ayuda al
facultativo a confirmar patologías respiratorias tras su interpretación.

- Espirometría. Técnica que mide los volúmenes respiratorios para el diagnóstico y


seguimiento de patologías respiratorias.

- Gasometría arterial. Extracción de sangre arterial con intención de medir los gases
arteriales y así evaluar la función respiratoria y el equilibrio ácido-base.

- Fibrobroncoscopia. Instrumento que permite visualizar las vías aéreas superiores e


inferiores. Se utiliza para el diagnóstico de patología traqueobronquial.

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UD.2: SISTEMA CARDIOVASCULAR

1. Fisiología del aparato circulatorio


2. El corazón
3. Ciclo cardiaco
4. Circulación mayor y menor
5. Alteraciones circulatorias

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1. FISIOLOGÍA DEL APARATO CIRCULATORIO

El aparato circulatorio es un sistema vascular cuyas funciones son distribuir por todo el
organismo los alimentos y recoger los productos de desecho de las células para su eliminación,
así como distribuir el oxígeno por todo el organismo desde los pulmones hasta las células y el
anhídrido carbónico desde las células hasta los pulmones.

El aparato circulatorio está constituido por el corazón y los vasos sanguíneos.

- Las arterias son los vasos que conducen la sangre desde el corazón hasta los distintos
órganos.

- Las venas conducen la sangre de vuelta al corazón desde los distintos órganos.

- Los capilares son pequeños vasos por los que los nutrientes pasan a las células, y los
productos de desecho de los tejidos hacia la sangre. Unen arterias con venas.

- El corazón funciona como una bomba impulsando la sangre a todo el cuerpo.

- La sangre es un tejido líquido que circula por los vasos sanguíneos de color rojo.

La sangre a su vez consta de elementos celulares como son:

Eritrocitos. También llamados glóbulos rojos o hematíes. Son las células más numerosas
de la sangre. Se encargan de transportar el oxígeno desde los pulmones hasta el resto de los
tejidos. La proteína que se encuentra en el interior a la que se une el oxígeno se llama hemo-
globina. La hemoglobina es roja y da el color a la sangre.

Leucocitos. También llamados glóbulos blancos. Se ocupan de la defensa del organismo


contra el ataque de microorganismos como bacterias, virus, parásitos y hongos.

Trombocitos. Llamados plaquetas, son fragmentos celulares encargados de proteger la


pared de los vasos sanguíneos, formando un tapón para impedir el sangrado en el lugar de la
lesión.

Plasma. Es la parte líquida de la sangre y es muy rico en proteínas, entre las cuales des-
tacan la albúmina o las inmunoglobulinas. En el plasma se encuentran suspendidos el resto de
cuerpos celulares citados anteriormente.

Una persona adulta tiene entre 4,5 y 6 litros de sangre. Tiene un papel importante en diferentes
funciones corporales. Las principales funciones de la sangre son:
- Transporte de nutrientes y desechos.
- Defensa ante agentes patógenos.
- Coagulación sanguínea.
- Termorregulación.

Existen tres tipos de vasos sanguíneos, arterias, capilares y venas, que constituyen una red de
conductos:
*Arterias. Son los vasos sanguíneos por los que circula la sangre del corazón hacia los distintos

17
órganos. De mayor grosor, están formadas por tres capas, una de ellas de músculo liso.
*Venas. Los vasos que dirigen la sangre de nuevo al corazón. Son parecidas a las arterias, pero
con la pared más delgada. Poseen unas válvulas que evitan el retorno de la sangre.
*Capilares. Son vasos muy delgados formados por una simple capa de células. Recorren todos
los tejidos, siendo su recorrido, en un adulto, de varios miles de kilómetros.

2. EL CORAZÓN

El corazón es un órgano muscular hueco, del tamaño de un puño, con forma de cono
invertido, situado en la cavidad torácica, en el mediastino, entre los pulmones y encima del
diafragma.

Presenta cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos. Los ventrículos tienen las
paredes más gruesas que las aurículas. Estas cavidades son:

La aurícula derecha. En la región superior derecha del corazón, se comunica con el ventrículo
derecho a través de la válvula tricúspide, formada por tres valvas. A la aurícula derecha llega la
vena cava superior e inferior.

La aurícula izquierda. En la región superior izquierda del corazón, se comunica con el ventrículo
izquierdo a través de la válvula mitral o bicúspide, formada por dos valvas. A esta aurícula llegan
las cuatro venas pulmonares.

El ventrículo derecho. Del ventrículo derecho parte la arteria pulmonar. A la salida se encuentra
la válvula pulmonar o semilunar.

El ventrículo izquierdo. Del ventrículo izquierdo parte la arteria aorta. A la salida se encuentra
otra válvula semilunar, en este caso la válvula aórtica.

El corazón consta de tres capas:

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*Endocardio. Es la capa que tapiza el corazón en su interior.

*Miocardio. Capa media del corazón. Es gruesa de tejido muscular liso.

*Epicardio. Es la capa más externa del corazón.

El corazón está envuelto a su vez por una doble capa llamado pericardio, con un
espacio y líquido en su interior que permite la fricción al movimiento del músculo cardiaco.
Su función es la de dar protección al corazón.

3. CICLO CARDIACO

El corazón actúa como una bomba de la sangre. Para ello realiza un movimiento de contracción
rítmico. Se llama sístole al movimiento de contracción del músculo cardiaco y diástole al estado
que coincide con la relajación muscular.

Durante la sístole auricular los ventrículos se hallan en diástole y, al revés, durante la


sístole ventricular las aurículas se hallan en diástole.

Un latido completo conforma un ciclo cardiaco, que consta de dos fases. Cuando el co-
razón late, los ventrículos se contraen (sístole). Las válvulas tricúspide y mitral se cierran y se
abren las semilunares, enviando sangre a la circulación pulmonar y sistémica. Éstos son los so-
nidos que oímos al escuchar un corazón. Después, los ventrículos se relajan (diástole) y se llenan
de sangre proveniente de las aurículas. Las válvulas tricúspide y mitral se abren y las semiluna-
res se cierran.

Nuestro corazón late una media de 70 latidos por minuto. Cada vez que lo hace bombea
70 mililitros de sangre, esto supone que el corazón bombea 5 litros de sangre cada minuto, es
lo que se conoce como gasto cardiaco.

4. CIRCULACIÓN MAYOR Y MENOR

Para recorrer todo el organismo y volver al punto de inicio la sangre sigue dos circuitos
diferenciados: la circulación mayor o sistémica y la circulación menor o pulmonar.

Circulación mayor. La sangre oxigenada sale del ventrículo izquierdo del corazón por la
arteria aorta. En su recorrido llega a todas las células del cuerpo, donde deja el O2 transportado
en las células y se carga con el dióxido de carbono. Esta sangre con CO2 regresa por las venas
hasta llegar, a través de la vena cava superior e inferior a la aurícula derecha del corazón.

Circulación menor. La sangre rica en dióxido de carbono sale del ventrículo derecho del
corazón por la arteria pulmonar, llega a los pulmones donde se realiza el intercambio gaseoso,

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deja el CO2 y recoge de nuevo el O2 del alveolo. Esta sangre oxigenada regresa por las venas
pulmonares a la aurícula izquierda del corazón.

5. ALTERACIONES CARDIOVASCULARES

Los signos y síntomas que indican la presencia de problemas circulatorios varían


según la enfermedad que padece el paciente y si sufre de otras patologías.

Los signos y síntomas más frecuentes son:

- Frío: es común la sensación de frío debida a una mala circulación, sobre todo en los
extremos distales de los miembros.

- Disnea: la dificultad para respirar tras realizar un esfuerzo o actividad física es


síntoma que puede indicar problemas circulatorios. Puede aparecer incluso en
reposo.

- Inflamación o edema: es posible la inflamación de pies, tobillos y parte inferior de


las piernas como resultado de la acumulación de líquidos derivada de problemas
circulatorios.

- Debilidad: las alteraciones circulatorias debilitan los músculos pudiendo dificultar la


realización de actividades diarias.

- Mareo: la alteración circulatoria puede ocasionar mareo por la disminución en el


aporte de oxígeno a órganos vitales como el cerebro.

- Alteración de las constantes vitales: ante una alteración circulatoria se modifican


constantes como la frecuencia cardiaca y/o la presión arterial.
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- Dolor: Los problemas circulatorios pueden producir dolor. Dicho dolor es variable
en intensidad o localización, pudiendo ser precordial (opresión torácica con dolor
irradiado a mandíbula, cuello, espalda o brazo izquierdo) agudo en tórax y espalda
(en disección aórtica), en el centro del pecho que mejora al inclinarse (en
pericarditis), etc.…

- Sudoración y palidez: es frecuente encontrar estos signos ante ciertas patologías


cardiocirculatorias como el infarto agudo de miocardio.

Hemorragias:

La hemorragia es la salida de sangre de las arterias, venas o capilares por donde


circula. La hemorragia puede ser diferente dependiendo del vaso sanguíneo del
que proceda:

- Hemorragia capilar. Es la más frecuente y la menos grave porque los capilares


son los vasos más abundantes y que menos presión de sangre tienen.

- Hemorragia venosa. Es una hemorragia que procede de una vena y la salida de


sangre se produce de forma continua pero sin fuerza y es de color rojo oscuro.

- Hemorragia arterial. Es la más grave. El sangrado procede de una arteria y la


sangre sale en forma de chorro intermitente, de forma pulsátil y es de color rojo
brillante.

Los signos y síntomas que aparecen en una hemorragia son:

- Sangrado

- Palidez

- Piel fría, pegajosa y sin elasticidad

- Taquipnea

- Taquicardia

- Sed

- Mareo

- Shock hipovolémico

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UD.3: SISTEMA NERVIOSO

1. LAS CÉLULAS DEL SISTEMA NERVIOSO


2. LA ANATOMÍA DEL SISTEMA NERVIOSO
3. LA FISIOLOGÍA DEL SISTEMA NERVIOSO
4. ESTADO DE CONSCIENCIA
5. MANIFESTACIONES NEUROLÓGICAS

22
1. LAS CÉLULAS DEL SISTEMA NERVIOSO

El sistema nervioso es un conjunto organizado de células que reciben estímulos, los


procesan y emiten respuestas. Así regulan todas las funciones de los órganos del cuerpo y
coordinan sus tareas.

Nuestro sistema nervioso está formado por unos cien mil millones de neuronas y
entre diez y cincuenta veces más de células de neuroglia.

Las neuronas. Son células especializadas, que transmiten impulsos eléctricos a gran
velocidad y con mucha precisión.

Las células de neuroglia. Son diversos tipos de células que forman una red
estructural y funcional, y que protegen y nutren a las neuronas. Además estas células se
comunican entre ellas y con las neuronas y facilitan y modulan la transmisión de los
impulsos nerviosos.

La estructura de la neurona

La neurona está formada por tres elementos:

Cuerpo celular: El cuerpo celular, en el que se encuentra el núcleo de la célula y la


mayoría de los orgánulos.

Dendritas: Muchas dendritas, que son unas prolongaciones celulares cortas y


ramificadas. Por ellas entran los impulsos nerviosos a la neurona.

Axón: El axón, que es una prolongación más larga -desde pocos milímetros hasta
más de un metro- que se puede ramificar hacia el final de su trayecto. Por el axón
sale el impulso nervioso que transmite la neurona.

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Generación y reorganización neuronal

Las neuronas forman un sistema mucho más dinámico de lo que se creía, como lo
demuestran sus capacidades de neurogénesis y de plasticidad. La neurogénesis consiste en
la formación continuada de un cierto número de neuronas durante la vida infantil y adulta.
La plasticidad es la capacidad del sistema nervioso de reorganizar y modificar sus funciones,
adaptándose a los cambios externos e internos e incluso a las pérdidas.

Cada neurona recibe impulsos de varias neuronas y los envía a otras más; de ese
modo, todas juntas integran una enorme red tridimensional, con un número inmenso de
circuitos neuronales interrelacionados. En estos circuitos, muchos axones y dendritas
recorren juntos un trayecto determinado. Se agrupan en haces y después en fibras
nerviosas, unidos por envolturas de tejido conectivo. Estas fibras adquieren un nombre
diferente según dónde se encuentren:

Las fibras del sistema nervioso central se llaman tractos.

Las fibras del sistema nervioso periférico se denominan nervios.

2. LA ANATOMÍA DEL SISTEMA NERVIOSO

Desde el punto de vista anatómico, el sistema nervioso se separa en sistema


nervioso central y sistema nervioso periférico. El primero está encerrado en un estuche
óseo y el segundo, fuera de este. A continuación los describiremos con más detalle.

Sistema nervioso central

El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal, dos
órganos envueltos por varias cubiertas protectoras.

El encéfalo es la parte del sistema nervioso central que está en la cabeza, dentro del
cráneo. Es el conjunto principal de centros de coordinación e integración. Está formado por
el cerebro, el cerebelo y el tronco del encéfalo.

La médula espinal es un cilindro nervioso en el interior de la columna vertebral .

El sistema nervioso central está protegido por huesos, por las meninges y por el
líquido cefalorraquídeo.

Los huesos. Son los del cráneo (protegen el encéfalo) y los de la columna vertebral
(resguarda a la médula espinal).

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Las meninges. Son tres membranas (duramadre, la aracnoides y la piamadre),
situadas entre los huesos y el sistema nervioso.

El líquido cefalorraquídeo. Es un líquido transparente, que llena los espacios entre


el sistema nervioso central, las meninges y los huesos. Amortigua las sacudidas y los golpes.

Si seccionamos el cerebro de un animal y lo observamos a simple vista, veremos


unas áreas más claras y otras más oscuras. Son la sustancia blanca y la sustancia gris.

La sustancia blanca. Está formada principalmente por los axones y las dendritas y las
células que los envuelven. De hecho, esta coloración blanquecina la produce el
recubrimiento de mielina.

La sustancia gris. Está constituida básicamente por cuerpos neuronales y por


dendritas cortas.

El sistema nervioso periférico

El sistema nervioso periférico está formado por una red de nervios, ganglios
nerviosos y receptores especializados , que conectan el encéfalo y la médula espinal con
el resto del organismo.

Los nervios: Conjunto de axones que conducen los impulsos nerviosos en el sistema
nervioso periférico. Según el sentido en que se mueve su información distinguimos entre:

Nervios sensitivos, que son los que llevan información al sistema nervioso central.
Nervios motores, llevan la respuesta desde el sistema nervioso central.

Nervios mixtos, por los que circula información en ambos sentidos.

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Los ganglios nerviosos son los puntos del sistema nervioso periférico en los que hay
cuerpos neuronales y sinapsis.

Los receptores especializados son neuronas sensitivas que captan determinados


estímulos y los traducen a impulsos nerviosos. Hay receptores especializados en los órganos
de los sentidos, en los músculos, en las articulaciones, en el tubo digestivo, en las arterias,
etc. En definitiva, en todos los puntos que nos aportan información. Estos impulsos viajarán
por los nervios sensitivos hacia el encéfalo o la médula espinal.

3. LA FISIOLOGÍA DEL SISTEMA NERVIOSO

En términos sencillos, el sistema nervioso funciona siguiendo siempre el mismo


proceso: recogida de información, procesamiento de la información y emisión de la
respuesta.

La recogida de información

Hay receptores nerviosos en todos los puntos del interior y del exterior de nuestro
cuerpo, y los cambios en esos puntos estimulan o deprimen a los receptores. Por eso
definimos un estímulo como cualquier cambio en el ambiente que nuestros receptores
nerviosos sean capaces de captar.

Llamamos estímulos externos a los captados por los sentidos: el frío, el viento sobre
la piel, un sonido agudo, el olor a amoníaco, la luz intensa, el sabor ácido del limón, etc.

Son estímulos internos aquellos provenientes del organismo: la fatiga, el dolor, la


saciedad, el exceso de dióxido de carbono en la sangre, la posición de una articulación, etc.

Los receptores especializados (receptores sensitivos/sensoriales) captan esos


cambios, los traducen a impulsos nerviosos y, a lo largo de sus axones, llevan la información
al encéfalo o a la médula espinal.

26
El procesamiento de la información

Los impulsos llegan a los centros nerviosos de la médula y del encéfalo. Estos centros
reciben las informaciones recogidas en diferentes puntos, las reúnen y procesan todo el
conjunto.

En el procesamiento interviene también la información recogida en la memoria, que


aporta datos sobre lo que ocurrió en ocasiones anteriores, las respuestas que se emitieron
y los resultados obtenidos. Con todos estos elementos se elabora una respuesta, sencilla o
compleja, en función del centro nervioso donde se lleve a cabo.

Cada parte del SNC se encarga del procesamiento de un tipo de información de tal
forma que por ejemplo el cerebro se encarga del sistema motor. El sistema motor es la
parte del sistema nervioso central encargada del movimiento. Se caracteriza por recibir
información sensorial constante y puede realizar tres tipos de movimientos:

1. Movimientos involuntarios o reflejos.

Los músculos esqueléticos funcionan de manera voluntaria la mayor parte del


tiempo pero en ocasiones funcionan en ocasiones de manera involuntaria o refleja, esto
ocurre como respuesta ante un estímulo.

Un ejemplo es cuando tocamos un objeto muy caliente, nuestro cuerpo tiene el acto
reflejo de separarnos.

Si el cuerpo no tuviera reflejos para retirarse de un estímulo doloroso podríamos


sufrir lesiones muy graves.

2. Patrones rítmicos

Es una combinación de movimientos voluntarios e involuntarios. Ej.: Correr, montar


en bicicleta. Comienzan de forma voluntaria y luego continúan de forma automática.

3. Movimientos voluntarios.

Son movimientos dirigidos, su ejecución mejora con la práctica y se pueden producir


como respuesta a un estímulo externo, o no.

Sistema nervioso voluntario y autónomo

El objetivo de las respuestas del sistema nervioso es ayudar al organismo a


adaptarse al ambiente y a satisfacer sus necesidades en cada momento.

27
Las respuestas serán movimientos, secreciones glandulares o la combinación de
ambos. Como hemos explicado, viajarán por las neuronas motoras, reunidas en nervios,
que conectan el sistema nervioso central con los distintos músculos y glándulas. Has de
distinguir entre respuestas conscientes o inconscientes. Las primeras se llevarán a cabo
mediante el sistema nervioso voluntario y las segundas, mediante el autónomo.

El sistema nervioso voluntario o somático interviene en las funciones llamadas


voluntarias o conscientes, tales como hablar, caminar, masticar o detener la micción.

El sistema nervioso autónomo o visceral está a cargo de las funciones involuntarias,


que no regimos conscientemente. Algunos ejemplos son la secreción salival, los
movimientos de los intestinos, el ritmo cardíaco, la secreción de hormonas o la preparación
del organismo para la lucha o la huida. Podemos decir que el sistema nervioso autónomo
lleva el mantenimiento del cuerpo, unas tareas imprescindibles, pero que no se ven. Estas
tareas las lleva a cabo mediante dos componentes, que tienen funciones inversas, como el
acelerador y el freno de un vehículo:

* El sistema nervioso simpático prepara al organismo para enfrentarse a una


amenaza, sea luchando o huyendo. Así, el corazón bombea más sangre, aumenta el estado
de atención y vigilancia, los músculos absorben más energía y aumenta la secreción de
adrenalina.

* El sistema nervioso parasimpático permite la relajación después de la alarma y


restaura la situación previa a ella. Así, deprime la respiración y el bombeo cardíaco, estimula
al aparato digestivo, incluyendo la defecación; estimula la producción y la emisión de orina,
y en general permite la regeneración del cuerpo que tiene lugar durante el descanso y el
sueño.

28
4. ESTADO DE CONSCIENCIA

El estado de consciencia es el conocimiento que el ser humano tiene de su propia


existencia, de su estado y de sus actos, así como el conocimiento del mundo psíquico
individual y del mundo que lo rodea. Los estados normales de consciencia son la vigilia y el
sueño:

- La vigilia es un estado de alerta en el que el individuo tiene conocimiento de sí


mismo y de su entorno.

- El sueño, que se divide en dos etapas:

o El sueño lento o sueño de ondas lentas (SOL).

o El sueño REM (sueño con movimientos oculares rápidos), etapa en la cual


aparecen los sueños.

Sin embargo, cuando hay una disminución del nivel de consciencia se presentan
varios estados, de menos a más profundo:

-Letargo o somnolencia: tendencia a permanecer dormido pero regresa al estado de


alerta ante estímulos.

-Confusión mental. Estado en el que se tiene sensación de cansancio, pesadez,


sueño, embotamiento de los sentidos y torpeza en los movimientos. Responde de
forma inadecuada ante preguntas, presenta esca atención y presenta problemas de
memoria.

-Obnubilación. Estado en el que la persona sufre una disminución de la capacidad


de razonar, concentrarse o de darse cuenta con claridad de las cosas.

-Estupor. Estado de inconsciencia parcial caracterizado por una disminución de la


actividad de las funciones mentales y físicas y de la capacidad de respuesta a los
estímulos leves. Se despierta brevemente y confuso ante estímulos más intensos.

-Coma. Estado grave de pérdida de consciencia, no responde a estímulos externos.


Es el estado más grave de los estados de la consciencia.

Para valorar el estado de consciencia de un paciente existen diferentes escalas de


valoración que pueden ser cualitativas o cuantitativas. Las más utilizadas son:

- Escala AVDN. Es una escala cualitativa en la que se valoran varios aspectos


del nivel de consciencia atendiendo a las siglas:

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A: el paciente se encuentra en un estado de Alerta

V: el paciente tan solo responde a estímulos Verbales (coincide con un estado de


somnolencia u obnubilación)

D: el paciente tan solo responde a estímulos Dolorosos (coincide con un estado


estuporoso)

N: el paciente No responde a ningún estímulo (coincide con el estado de coma).

- Escala de Glasgow. Es una escala cuantitativa en la que se puntúan tres


parámetros: la apertura ocular, la respuesta verbal y la respuesta motora. Cada uno
de estos parámetros consta a su vez de varios estadios y dependiendo de la
gravedad de estos se da una puntuación de mayor a menor. El resultado de la escala
es la suma de la puntuación obtenida en estos tres parámetros.

La mejor puntuación que se le puede dar al paciente es de 15 puntos, y la peor es


de 3 puntos. Una puntuación inferior a 9 se considera grave. Existe una variante de
la escala para poder aplicarla a pacientes pediátricos:

30
5. MANIFESTACIONES NEUROLÓGICAS

En una enfermedad neurológica los signos y síntomas que sufrirá la persona


dependerán del área cerebral afectada. Los más habituales son los siguientes:

Alteraciones motoras:

Afectan a la movilidad y el movimiento. Si se lesiona un área motora, el paciente


será incapaz de llevar a cabo ciertas funciones: gestos faciales, habla, movimiento
de alguna extremidad o extremidades, u otros movimientos. La función podrá
quedar debilitada -paresia- o suprimida -plejía-. También pueden aparecer
problemas en la coordinación.

Alteraciones de la sensibilidad:

Afectan a la percepción de los estímulos sensoriales como la temperatura, el dolor


o el tacto, dando lugar a sensaciones extrañas de:

*Hormigueo: Sensación que se sufre en una parte del cuerpo parecida a las
cosquillas o al picor.
31
*Entumecimiento: falta de flexibilidad o movimiento que se produce en un
miembro

*Parestesia: Disminución de la sensibilidad en una zona determinada del


cuerpo.

*Anestesia: Pérdida de sensibilidad en una zona determinada del cuerpo.

*Alodinia: percepción anormal del dolor, nacido de un estímulo mecánico o


térmico que habitualmente es indoloro.

*Hiperalgesia: incremento mantenido en la sensibilidad al dolor.

*Vértigo. Sensación subjetiva de movimiento.

*Trastornos en la visión y en el equilibrio.

Alteraciones del lenguaje: afectan a la función del habla. Pueden darse por:

*La pérdida del lenguaje -afasia- por afectación de la zona cerebral


encargada de la comprensión o de la expresión.

*La dificultad para articularlo -disartria-, en este caso por afectación motora
de los mecanismos del habla.

Alteraciones de la conciencia: se manifiestan como ausencia de respuesta o


respuestas inadecuadas ante estímulos externos. Según la intensidad de afectación
la pérdida de conciencia se valora en diferentes grados, que, de menor a mayor, son:
somnolencia, confusión, estupor y coma.

Síncope: pérdida súbita de consciencia por una disminución temporal del flujo
sanguíneo cerebral con recuperación espontánea.

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Convulsiones: son estallidos de actividad anormal en un grupo de neuronas del
cerebro, que alteran temporalmente la función del órgano. Los ataques pueden ser
leves -modificando sutilmente el nivel de conciencia, los actos motores o la
percepción-, o muy intensos -produciendo contracciones involuntarias de grupos
musculares y pérdida de conciencia-.

Cefaleas: es un dolor percibido en el cráneo de intensidad variable.

Existen multitud de patologías de origen neurológico. Las más frecuentes son:

- Enfermedades degenerativas como las enfermedades de Parkinson y


Alzheimer.

- Enfermedades de los vasos sanguíneos que riegan el cerebro como el accidente


cerebro vascular.

- Lesiones en la médula espinal y el cerebro.

- Trastornos convulsivos como la epilepsia.

- Tumores cerebrales.

- Infecciones como la meningitis.

Entre todas estas causas anteriores, las enfermedades neurológicas más frecuentes son:

- Epilepsia. Es un trastorno provocado por un problema en la actividad eléctrica de la


corteza cerebral que produce una sucesión de convulsiones junto a pérdida del
conocimiento.

- Cefalea. Alteración consistente en un dolor de cabeza intenso.

- Alzheimer. Enfermedad degenerativa manifestada por una pérdida de memoria,


desorientación temporo-espacial y deterioro intelectual y personal.

- Parkinson. Enfermedad degenerativa del sistema nervioso caracterizada por


descoordinación motora, rigidez muscular y temblor.

- Esclerosis múltiple. Enfermedad degenerativa producida por la pérdida de mielina


de forma progresiva y crónica en el sistema nervioso.

- Traumatismos craneoencefálicos. Alteración neurológica provocada por una fuerza


traumática externa que ocasiona un daño físico en el encéfalo.

33
UD.4: CONSTANTES VITALES

34
TEMA 4- CONSTANTES VITALES

1. Frecuencia respiratoria

2. Frecuencia cardiaca

3. Temperatura

4. Relleno capilar

5. Tensión arterial

1. FRECUENCIA RESPIRATORIA

La frecuencia respiratoria es la cantidad de respiraciones que una persona realiza


durante un minuto. Se debe medir en estado de reposo y sentado.

La frecuencia respiratoria normal para un adulto es de 12 respiraciones por minuto


en estado de reposo, aunque la mayoría de los adultos respiran más rápido (entre 16 y 20
respiraciones por minuto) por encima de la frecuencia respiratoria normal. En enfermos son
normalmente superiores, sobre las 20 respiraciones por minuto o más, o por encima de 30
en enfermos con cáncer terminal, fibrosis quística o EPOC avanzada.

Cuando la respiración es acelerada sin un motivo fisiológico, perdemos CO2 y se


reduce la oxigenación celular por una vasoconstricción, por lo tanto, una respiración más
pausada mejora la oxigenación celular.

La respiración también varía al realizar ejercicio físico y según la edad de la persona,


pudiendo definir la siguiente tabla de frecuencia respiratoria según edad:

35
Hablamos de taquipnea cuando existen más de 20 respiraciones por minuto en
adultos, y bradipnea en caso de haber menos de 12 respiraciones por minuto en adultos.

Lo habitual es que cuando una persona respira, su tórax se expande y su abdomen


sobresale un poco, pero en algunas circunstancias, se nota más la expansión del tórax
(mujeres embarazadas) o si una persona presenta dolor en tórax, podría presentar una
respiración de predominio abdominal.

Otro aspecto a tener en cuenta en la respiración es el ritmo. Este puede ser regular,
cuando la inspiración y la espiración tienen la misma duración, o irregular cuando no tienen
la misma duración.

Por último, debemos apreciar la profundidad de la respiración. La profundidad es la


cantidad de aire inspirado y espirado en una respiración completa. Puede ser profunda,
superficial o normal.

La frecuencia respiratoria es el número de respiraciones que realiza una persona en


un tiempo específico, que suele ser de un minuto. Se expresa en respiraciones por minuto.
Cuando la respiración se encuentra por encima de lo normal o acelerada, se denomina
taquipnea y cuando se encuentra por debajo o disminuida, se denomina bradipnea.

La frecuencia se debe medir estando la persona en reposo. Se trata de contar las


respiraciones que se producen durante un minuto visualizando o notando las veces que se
eleva el pecho del paciente. Hay que tener en cuenta que la frecuencia respiratoria puede
aumentar con la fiebre o ciertas enfermedades, además de variar según la edad del
paciente. Antes de medir las respiraciones, hay que tener en cuenta si la persona tiene
dificultades para respirar o padece alguna patología respiratoria. La frecuencia respiratoria

36
normal de un adulto que esté en reposo oscila entre 12 y 16 respiraciones por minuto. Para
realizar la técnica tan solo necesitamos un reloj con segundero.

Técnica:

- Colocamos al paciente en una posición cómoda, preferiblemente sentado o semi-


incorporado si se encuentra en la cama o camilla.

- Es importante no decir al paciente la técnica que vamos a realizar ya que, de saberlo,


la persona puede modificar consciente o inconscientemente la frecuencia
respiratoria, dándonos un resultado erróneo.

- También hay que evitar que el paciente hable durante la medición por el mismo
motivo, la frecuencia respiratoria se puede ver modificada.

- Tomamos la muñeca del paciente simulando tomar el pulso y la colocamos sobre el


tórax del paciente.

- De esta forma podemos observar el tórax y, al mismo tiempo, notar las elevaciones
que realiza sobre nuestra propia mano.

- Contabilizar los ciclos que realiza en un minuto

2. FRECUENCIA CARDIACA

La frecuencia cardiaca es el número de veces que se contrae el corazón durante un


minuto. Se mide en latidos por minuto. Para bombear la sangre a todo el organismo necesita
de un elevado consumo de energía.

37
La frecuencia normal de un adulto en reposo varía entre 60 y 100 latidos por minuto.
Pero hay situaciones en las que puede variar:

- A lo largo de la vida la frecuencia cardiaca cambia, siendo elevada en los niños por
la actividad intensa de su organismo y manteniéndose estable después de los 20
años.

- Varía a lo largo del día y la noche y en respuesta a diversos estímulos o emociones


como el miedo, el estrés…

- El ejercicio físico produce una taquicardia como respuesta al aumento de intensidad


física del organismo.

- La frecuencia cardiaca va disminuyendo progresivamente con el paso de los años


hasta estabilizarse a partir de los 20 años:

FRECUENCIA CARDIACA

- FRECUENCIA CARDIACA - LPM

- Adultos - 60-100

- Niños - 80-120

- Lactantes - 80-160

- Recién nacidos - 70-190

- Se denomina taquicardia cuando la frecuencia cardiaca es superior a 100 latidos por


minuto.

- Se denomina bradicardia cuando la frecuencia cardiaca es inferior a 60 latidos por


minuto.

También influye en la frecuencia cardiaca la temperatura y la altura.

La frecuencia cardiaca es el número de contracciones que realiza el corazón durante


un tiempo determinado, que suele ser de un minuto. La medición se realiza en condiciones
de reposo y se expresa en pulsaciones por minuto. La técnica consiste en palpar el pulso a
38
nivel de las arterias, que es la onda producida por la sangre a su paso por las paredes
arteriales.

El pulso es la onda que produce la expansión de las arterias al circular la sangre bombeada
por el corazón. Se obtiene palpando en partes del cuerpo donde las arterias se encuentran
más próximas a la piel, como en la muñeca o el cuello.

Existen diferentes puntos donde se puede realizar la medición del pulso:

- Arteria radial. En la cara anterior de la muñeca.

- Arteria femoral. En la ingle.

- Arteria carótida. En los laterales del cuello.

- Arteria braquial. En la cara interna del brazo.

La presencia de pulso en una zona u otra nos indica aproximadamente la presión


sanguínea del paciente. Si la presión sistólica está por debajo de 90 mmHg el pulso radial
no será palpable. Por debajo de 80 mmHg no lo será el braquial. Por debajo de 60 mmHg el
pulso femoral y carotideo no será palpable. Por este motivo la ausencia de pulso carotideo
es indicador de muerte.

Al tomar el pulso se mide la frecuencia cardiaca, pero además se puede apreciar el


ritmo cardiaco y la intensidad del pulso.

El pulso normal en un adulto sano oscila entre los 60 y 100 latidos por minuto. Este
puede variar con el ejercicio físico, la enfermedad, condiciones ambientales, la edad, el sexo
e incluso las emociones. El pulso es fácil de notar cuando se presiona sobre las arterias que
se localizan cerca de la superficie de la piel en ciertos lugares del cuerpo.

El pulso se puede apreciar fácilmente en los laterales del cuello (pulso carotídeo), en
la cara interna de la muñeca(pulso radial), en la ingle (pulso femoral), en la cara interna del
brazo (pulso braquial) u otros como el pulso poplíteo (tras la rodilla), pulso tibial posterior
(tras el maleolo), pulso pedio (en empeine del pie) o temporal (en las sienes). El lugar más
sencillo para tomarlo cualquier persona es en la muñeca. En caso de hacerlo en las
carótidas, no se debe presionar fuerte ni a ambos lados del cuello al mismo tiempo para no
impedir el flujo de sangre al cerebro.

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Técnica:

- Colocar al paciente en una posición cómoda y explicarle lo que vamos a hacer.

- Con los dedos índice y corazón, presionar sobre la arteria seleccionada hasta sentir
la onda del pulso bajo nuestros dedos.

- No se debe utilizar el pulgar para la medición puesto que este dedo presenta pulso
propio y podría dar lugar a confusión.

- Contar las pulsaciones durante 60 segundos para obtener la frecuencia cardiaca, o


contar 15 segundos y después multiplicar por cuatro cuando se trata de un pulso
rítmico y regular.

- El lugar más apropiado es la arteria radial, en la cara interna de la muñeca, pero en


caso de pérdida de consciencia o situaciones graves, se debe tomar el pulso en una
arteria central como es la femoral en el centro de la ingle, o la carótida en el lateral
del cuello.

3. TEMPERATURA

La temperatura corporal permite evaluar la correcta regulación térmica del cuerpo


humano según la temperatura ambiental y la actividad realizada. La temperatura normal
del cuerpo varía según el sexo, la actividad reciente, el consumo de alimentos y líquidos, la
hora del día y, en las mujeres, la fase del ciclo menstrual.

La temperatura corporal normal puede variar entre 36. °C y 37 °C en un adulto sano,


aunque se pueden dar casos de hasta 35º considerándose normal también. Cuando la
temperatura fluctúa por encima o por debajo de estos valores se produce la fiebre
(temperatura alta) o la hipotermia (temperatura baja). Se denomina febrícula cuando los
40
valores de la temperatura se encuentran entre 37 y 38ºC. Si la temperatura asciende por
encima de los 38ºC se denomina fiebre. La hipotermia se define como un descenso de la
temperatura corporal por debajo de 35 °C, clasificándose a su vez en hipotermia leve si se
encuentra entre 33 y 35ºC, hipotermia moderada si se encuentra entre 30 y 33ºC, o
hipotermia grave si es inferior a 30ºC.

La temperatura se puede medir de varias formas y en diferentes zonas corporales:

- En la boca. La temperatura en la boca se toma introduciendo en ésta un termómetro


digital hasta oír la señal acústica indicando su retirada.

- En el recto. Cuando la temperatura se toma por vía rectal hay que tener en cuenta
que es aproximadamente 0,5ºC más alta que en la axila. Se toma introduciendo la
sonda del termómetro a través del ano.

- En la axila. Se toma la temperatura bajo el brazo. Es la zona más utilizada por su fácil
acceso.

- En la oreja. Existen termómetros especiales que miden la temperatura en el


pabellón auditivo de forma rápida. Es utilizado a nivel hospitalario por su rapidez y
precisión.

- En la piel. Hay otros termómetros capaces de medir rápidamente la temperatura de


la piel colocándolos en la frente.

Técnica:

- Elegir el termómetro y explicar al paciente lo que se va a realizar.

- Desinfectar el termómetro antes de colocarlo y cuando lo retiremos.

- Esperar que suene la señal acústica (en termómetro de mercurio esperar 5 minutos)

41
4. RELLENO CAPILAR

El relleno capilar es un signo que determina el estado de la circulación sanguínea a


nivel de las extremidades de un ser humano, lo que puede dar una interpretación del estado
de la circulación a nivel de todo el organismo.

Es una prueba rápida que se realiza sobre los lechos ungueales. Además de
determinar la cantidad de flujo sanguíneo que riega el tejido, sirve para vigilar un posible
estado de deshidratación. Antes de realizar la técnica es necesario retirar cualquier pintura
o esmalte de uñas que pueda tener la uña.

Técnica:

- Explicar al paciente la prueba que se le va a realizar, indicándole que sentirá una


presión en la uña que no debe causar ningún dolor.

- Se aprieta el lecho ungueal del paciente hasta que se torne blanco, señal de que ha
salido la sangre de ese tejido.

- Después se retira la presión y se comprueba el llenado de nuevo de sangre.

- Se mide el tiempo que tarda la uña en recuperar la coloración rosada.

Si hay buen flujo de sangre, el color rosado debe volver a la uña en menos de dos
segundos tras retirar la presión. Si el llenado tarda más de dos segundos significa que no
hay un buen relleno capilar, pudiendo deberse a varias razones:

- Hipotermia: el paciente tiene las manos y dedos fríos, por lo tanto existe una
vasoconstricción periférica, y el relleno capilar será más lento.

- Deshidratación: también es posible que el paciente se halle en un estado de


deshidratación, y no tenga riego suficiente, sobre todo en los capilares de la
periferia.

- Hipovolemia: Este signo es un buen método para confirmar, junto con otros signos
y síntomas, que el paciente se encuentra en hipovolemia. Es una señal que nos indica
la falta de riego vascular a nivel periférico, que es el primer sitio donde el organismo
prescinde de sangre en caso de hipovolemia.

42
5. TENSIÓN ARTERIAL

La presión arterial es la presión que ejerce la sangre contra las paredes de las
arterias. La presión arterial consta de dos datos:

Presión arterial sistólica: es el valor máximo de la tensión arterial en el momento de


la sístole cardiaca. Hace referencia a la presión que ejerce la sangre procedente del corazón
sobre la pared de los vasos cuando este se contrae.

Presión arterial diastólica: es el valor mínimo de la tensión arterial en el momento


de la diástole cardiaca. Hace referencia a la distensión de la pared de las arterias cuando el
corazón está relajado.

La medición de la presión arterial se realiza con un aparato llamado


esfigmomanómetro y un fonendoscopio. Los valores ideales en el adulto son una presión
sistólica de 120 mmHg y presión diastólica de 70 mmHg.

La siguiente tabla contiene el rango de valores en presión arterial según edades:

TENSIÓN ARTERIAL POR EDADES

TENSIÓN ARTERIAL TAS (mmHg) TAD (mmHg)

Adultos y niños (5-12años) 140-90 90-60

Niño pequeño (2-5 años) 120-85 80-50

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Lactante 100-80 65-45

Recién nacido 75-50 50-30

Llamamos hipertensión arterial cuando los valores superan los 140mmHg de presión
arterial sistólica o los 90mmHg de presión arterial diastólica.

Llamamos hipotensión arterial cuando los valores son inferiores a 90mmHg de


presión arterial sistólica o 60mmHg de presión arterial diastólica.

La presión arteriales la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias.
Para realizar la técnica es necesario el esfigmomanómetro y el fonendoscopio, aunque hay
tensiómetros electrónicos que además pueden medir el pulso.

Al realizar la medición se registran dos números. El número más elevado es la


presión sistólica, coincide con la presión en la arteria en el momento en que el corazón se
contrae. El número más bajo es la presión diastólica, la presión en la arteria cuando el
corazón está relajado llenándose de sangre. Estos valores se miden en milímetros de
mercurio (mmHg).

Los valores normales de tensión arterial se sitúan entre 60 y 90mmHg para la tensión
arterial diastólica, y entre 90 y 140mmHg para la tensión arterial sistólica. El aumento por
encima de cualquiera de estos dos valores es denominado hipertensión arterial, al igual que
la disminución por debajo de cualquiera de los dos valores se considera hipotensión arterial.

Antes de realizar la técnica es necesario:

44
- Que el paciente no haya realizado ejercicio físico previo.

- Que el paciente guarde reposo durante 5 minutos antes de la medición.

- El paciente debe colocarse sentado con la espalda y el brazo apoyados, y sin cruzar
las piernas.

- El ambiente debe ser agradable y relajado.

Técnica:

- Explicar la técnica que se va a realizar al paciente y elegir un brazo para colocar el


manguito.

- Ajustar el manguito al brazo sin comprimir retirando antes prendas que puedan
apretar.

- El manguito debe quedar unos centímetros encima de la flexura del codo para que
no oprima el fonendoscopio.

- El centro del manguito (indicado con una marca o flecha) debe coincidir con la
arteria braquial.

- El manguito debe quedar a la altura del corazón del paciente.

- Nos colocamos el fonendoscopio en los oídos con las olivas orientadas hacia delante.

- Se coloca entonces la campana del fonendoscopio en la flexura del codo, justo


debajo del manguito del esfigmomanómetro, asegurando antes su correcto
funcionamiento golpeando ligeramente.

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- Cerramos la válvula de la pera y procedemos a bombear la pera hasta que la presión
alcance 20mmHg más de la presión sistólica (momento en el que dejamos de
escuchar el latido cardiaco).

- Desinflamos el manguito lentamente a una velocidad de 2-3mmHg por segundo,


escuchando.

- Cuando se comienza a oír el latido, es la presión máxima o sistólica.

- Seguimos desinflando hasta dejar de oír el latido, es la presión mínima o diastólica.

- Retiramos el manguito y registramos los dos valores, la tensión arterial sistólica y la


tensión arterial diastólica.

Actualmente existen esfigmomanómetros electrónicos que son más fáciles de usar,


ya que sólo hay que pulsar un botón una vez colocado el manguito. Además determinan el
pulso. El problema de estos dispositivos es que pueden dar errores en la medición debido a
movimientos o sonidos por parte del paciente. Pese a ello, son más fiables los electrónicos
con manguito para el brazo que los que aportan mediciones colocándolos en muñeca o
dedos.

La hipertensión aumenta el riesgo de enfermedades coronarias como el infarto


agudo de miocardio, y derrames cerebrales o accidentes cerebro-vasculares, por lo que es
necesario un correcto control y registro de los valores de tensión arterial en pacientes
diagnosticados de hipertensión.

46
UD.5: REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR

47
TEMA 5- REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR

1. Generalidades

2. Conceptos esenciales en reanimación cardiopulmonar

3. Cuestiones éticas en reanimación cardiopulmonar

4. Indicaciones para iniciar y suspender la RCP

5. Riesgos de la reanimación cardiopulmonar

6. Causas que pueden provocar PCR

1. GENERALIDADES

La reanimación cardiopulmonar (RCP) es el conjunto de maniobras encaminadas a


salvar la vida cuando la persona ha dejado de respirar o el corazón ha cesado de latir.

Las maniobras de RCP son fruto de una larga historia de estudio e investigación que
demuestra científicamente cuál es la mejor forma de actuar en beneficio del paciente. Con
esta finalidad existe ILCOR, un comité internacional sobre reanimación cardiopulmonar que
se reúne cada 5 años para reevaluar esas actuaciones y realizar las modificaciones
necesarias para mejorarlas aún más si cabe, basándose en la evidencia científica de los años
anteriores. Este comité está formado por:

- Asociación Americana del Corazón (AHA)

- Consejo Europeo de Resucitación (ERC)

- Fundación de Corazón e Ictus de Canadá (HSFC)

- Comité de Resucitación de Australia y Nueva Zelanda (ANZCOR)

- Consejo de Resucitación de Sudáfrica (RCSA)

- Fundación Interamericana del Corazón (IAHF)

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- Consejo de Resucitación de Asia (RCA)

Desde el año 2000, los investigadores de los consejos miembros del ILCOR han
evaluado la ciencia sobre resucitación en periodos de 5 años. Estas guías no definen la única
manera en que puede hacerse la resucitación, simplemente representan una visión
ampliamente aceptada de cómo debería llevarse a cabo la resucitación de forma segura y
eficaz, basándose en la mejor evidencia científica disponible.

Inevitablemente, incluso dentro de Europa, las diferencias en la disponibilidad de fármacos,


equipamiento y personal requerirán adaptaciones nacionales, regionales y locales de estas
guías.

Las últimas recomendaciones sobre maniobras de RCP publicadas son las del año
2015, en las cuales se basa este temario.

Es importante conocer la cadena de supervivencia en la atención pre-hospitalaria a


una PCR. Se trata de una serie de eslabones que indican los pasos a seguir ante una
emergencia sanitaria como es la parada cardiorrespiratoria.

Hay que seguir los eslabones según el orden indicado y sin saltar ningún paso. El significado
de cada uno es:

1.- Reconocimiento de la parada cardiorrespiratoria y activación del sistema de


emergencias a través del número europeo 1-1-2 (061 para emergencias sanitarias
exclusivamente)
2.- Comenzar con maniobras de RCP de forma precoz con especial énfasis en las
compresiones torácicas.
49
3.- Conseguir lo antes posible un DEA para lograr una desfibrilación rápida.
4.- Aplicar un soporte vital avanzado efectivo una vez llega al lugar el equipo
médico.
5.-Continuar prestando cuidados post parada adecuados en el medio hospitalario.

La mayoría de las paradas cardiorrespiratorias (PCR) ocurren en el ámbito


extrahospitalario, produciéndose cierta demora en la asistencia por parte del personal
sanitario, que es vital a la hora de obtener resultados favorables con las medidas aplicadas.
Un factor que determina un claro aumento de la supervivencia en este tipo de situaciones
es la activación precoz de los sistemas de emergencias extrahospitalarios y la aplicación
rápida de las maniobras de soporte vital básico (SVB) por parte de las personas que socorren
a las víctimas.

Aproximadamente por cada minuto de retraso en el tratamiento tras una PCR, las
probabilidades de supervivencia disminuyen un 10%. La precocidad en la solicitud de ayuda,
y en la aplicación de soporte vital básico, desfibrilación precoz y soporte vital avanzado, son
consideradas por tanto como imprescindibles. Otro factor determinante del aumento de la
supervivencia es la calidad de las maniobras de resucitación aplicadas.

50
2. CONCEPTOS ESENCIALES EN REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR

→ Parada cardiorrespiratoria (PCR)

Se define parada cardiorrespiratoria (PCR) como la situación clínica que comprende


un cese inesperado, brusco y potencialmente reversible de las funciones respiratorias y/o
cardiocirculatorias espontáneas, no siendo resultado de la evolución natural de una
enfermedad crónica avanzada o incurable, o del envejecimiento biológico.

Analizando el concepto, es importante resaltar las palabras “potencialmente


reversible”, porque significa que, pese a la gravedad de la situación, aplicando los cuidados
oportunos de una forma correcta y en el menor tiempo posible es probable la recuperación
del paciente.

También hay que destacar que el cese tanto del latido cardiaco como de la
respiración espontánea no se produzca por el final de una enfermedad crónica o
envejecimiento, sino que se produce de forma brusca e inesperada. Las únicas maniobras
efectivas para lograr recuperar a una persona en esta situación son la llamada reanimación
cardiopulmonar (RCP).

La gravedad de una parada cardiorrespiratoria reside en que al parar la respiración


deja de suministrarse oxígeno a los pulmones, y por lo tanto a la circulación sanguínea.
Además, al cesar el latido cardiaco, deja de bombear sangre y consecuentemente no llegará
sangre oxigenada a los tejidos del organismo. Este oxígeno es necesario en cualquier tejido,

51
pero es imprescindible a nivel cerebral ya que una anoxia cerebral prolongada llevará
automáticamente a la muerte biológica, o producir secuelas irreversibles y permanentes
para la persona. Entre todos los órganos del cuerpo humano hay dos que son vitales en una
parada cardiorrespiratoria: el encéfalo y el corazón, por lo que una anoxia mantenida
supondrá secuelas graves e irreversibles.

Se considera muerte natural aquella que se produce por vejez o enfermedad y no


por un accidente o traumatismo violento. En esta situación se produce un cese del latido
cardiaco por la propia patología o por el agotamiento y deterioro de los órganos que dejan
de funcionar (fallo multiorgánico). Ante toda situación de muerte, aunque no se detecte
latido cardiaco mediante auscultación, es necesario realizar un electrocardiograma para
confirmar visualizando la ausencia de ondas de ningún tipo. La línea continua que aparece
en el papel se denomina asistolia, dando un electrocardiograma plano.

→ Reanimación cardiopulmonar (RCP)

Conjunto de maniobras encaminadas a revertir el estado de PCR, sustituyendo primero,


para intentar reinstaurar después, la respiración y circulación espontáneas.

Existen dos niveles de RCP:

- La RCP básica es la que puede realizar cualquier persona, sin necesidad de tener una
formación sanitaria.

- La RCP avanzada debe realizarla personal sanitario titulado, y para efectuarla se precisa
formación específica y equipamiento adecuado.

Algunos autores sugieren la necesidad de definir un escalón intermedio entre ambas


fases. Se caracterizaría por el uso de técnicas y equipos no especialmente complejos, pero
que consiguen una optimización de las técnicas tradicionales de RCP Básica. Es lo que se
denomina RCP Básica Instrumental. El material que se utiliza incluye mascarilla conectada
a bolsa autoinflable (ambú), aporte de O2 suplementario, cánula orofaríngea (Guedel),
aspirador de secreciones y DEA.

→ Reanimación cardiopulmonar básica (RCPB)

Agrupa a un conjunto sencillo de conocimientos y habilidades para identificar a las


víctimas con posible paro cardiaco, alertar a los sistemas de emergencia y realizar una
sustitución de las funciones circulatoria y respiratoria. La RCP básica se realiza sin equipo o
con un dispositivo barrera para efectuar el boca a boca. La RCP básica se debe
complementar con el uso de desfibriladores semiautomáticos (DEA) si están disponibles.

52
→ Soporte Vital Básico (SVB)

Es un concepto más amplio que el de RCP básica, ya que incluye otros aspectos
esenciales como la prevención de situaciones críticas, identificación de un infarto y el plan
de actuación ante el mismo, etc.

→ Reanimación cardiopulmonar avanzada (RCPA)

Agrupa el conjunto de conocimientos, técnicas y maniobras dirigidas a proporcionar


el tratamiento definitivo a las situaciones de PCR, optimizando la sustitución de las
funciones respiratoria y circulatoria hasta el momento en el que éstas se recuperen.

→ Soporte Vital Avanzado (SVA)

Este concepto abarca la RCP avanzada y al mismo tiempo contempla los cuidados
intensivos iniciales en las situaciones de emergencia. El objetivo del SVA no solo consiste en
tratar la PCR, sino también en prevenirla.

→ Reanimación Cardiopulmonar instrumental o intermedia (RCPI)

Aunque es un concepto en desuso, sería una RCP a medio camino entre la básica y
la avanzada, en la que se usan dispositivos sencillos para lograr mejorar la ventilación y la
oxigenación (cánula orofaríngea, bolsa autoinflable, oxígeno suplementario, aspirador de
secreciones, etc.).

→ Soporte Vital Inmediato (SVI)

Con este concepto se complementa la RCPI, con las técnicas para detectar a los pacientes
con un elevado riesgo de paro cardiaco, a corto plazo, y con las estrategias fundamentales
para prevenir estos paros.

3. CUESTIONES ÉTICAS EN REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR

La RCP se encuentra en el centro del debate bioético y su práctica cotidiana entraña


dilemas de difícil solución. A esta complejidad contribuyen diferentes factores, entre los
que destacan:

• El carácter extremo del paro cardiaco que, sin tratamiento inmediato, aboca en pocos
minutos a la muerte.

53
• La dificultad de diferenciar entre el cese de la actividad cardiaca como un proceso natural
de muerte, de la potencialmente reversible y por tanto subsidiaria de tratamiento.

• La no aceptación individual y social de la muerte como un hecho inevitable y consustancial


con la vida.

• Las limitaciones de los resultados de la RCP, en general con bajas tasas de supervivencia
y en ocasiones con secuelas graves para los supervivientes,

• La urgencia extrema inherente a la RCP, que obliga a iniciar con carácter inmediato las
maniobras. Por ello con frecuencia se desconoce la gravedad de la enfermedad subyacente
y los deseos del afectado.

• El carácter excepcional de la RCP dentro de las intervenciones terapéuticas ya que:

✓ Para realizarla no se precisa del consentimiento informado del afectado, que


se considera implícito o presunto (excepto testamento vital)

✓ No es necesario una orden médica para iniciarla.

✓ El público no profesional tiene un papel esencial, en el medio


prehospitalario, en su indicación y realización.

✓ La orden de “no RCP”, en pacientes en situación terminal, es el paradigma


de la limitación de los esfuerzos terapéuticos y la medida de esta índole más
ampliamente utilizada.

La reflexión ética en RCP debe basarse en los mismos principios sobre los que se sustenta
toda relación médico-paciente:

• Principio de autonomía

• Principio de no maleficencia

• Principio de justicia

• Principio de beneficencia

4. INDICACIONES PARA INICIAR Y SUSPENDER LA RCP

Se debe realizar SIEMPRE que se diagnostique una PCR, excepto en los siguientes casos:

➔ Paciente terminal
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➔ Existencia de justificación escrita del paciente (testamento vital) o de su médico de
No RCP.

➔ Ante signos indiscutibles de muerte biológica: rigidez, livideces, decapitación, etc.

➔ PCR de más de 10 minutos evolución SIN inicio de RCP, excepto: paciente


potencialmente donante de órganos, ahogamiento, hipotermia accidental o ingesta
de barbitúricos.

➔ Existen riesgos no solucionables para el reanimador

➔ Se puede perjudicar a otros afectados con más posibilidades de supervivencia


(accidente de múltiples víctimas)

Indicaciones para suspender la RCP

Las maniobras de RCP deben mantenerse, excepto en las siguientes situaciones:

• El paciente recupera la circulación y respiración espontáneas.

• Se confirma que la PCR es consecuencia de la evolución natural de un proceso incurable.

• Se comprueba fehacientemente la voluntad del afectado de no ser reanimado.

• Se confirma una orden de médica de No reanimar

• Se confirma que la RCP se inició con retraso superior a 10 minutos tras PCR, excepto:
ahogamiento, hipotermia accidental o intoxicación por barbitúricos.

• Tras 20 minutos de RCP en ausencia de cualquier tipo de actividad eléctrica cardiaca


(asistolia). Este tiempo debe prolongarse en algunas situaciones, como la hipotermia. En
ningún caso debe abandonarse a ningún paciente con PCR con una fibrilación ventricular
(FV) o una taquicardia ventricular sin pulso (TVSP), o con una causa desencadenante con
posibilidad de un tratamiento inmediato (por ejemplo, neumotórax a tensión)

• Cuando el reanimador esté exhausto (un único reanimador en una RCP prolongada)

5. RIESGOS DE LA REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR

55
La aplicación de la RCP no está exenta de peligro. Así, los efectos adversos más
frecuentes están relacionados con el masaje cardiaco. De estos efectos, destacan: las
fracturas y desinserciones costales, fracturas esternales, neumotórax, hemotórax,
contusiones cardiacas y pulmonares, laceraciones en vísceras abdominales (hígado, bazo),
y fracturas en cuerpos vertebrales torácicos.

Otros efectos adversos se relacionan con la ventilación boca a boca: regurgitación


contenido gástrico y broncoaspiración. También algunos efectos adversos relacionados con
las técnicas de RCP avanzada, como la perforación gástrica o esofágica o los neumotórax y
hemotórax.

Los reanimadores también padecen efectos adversos, pero su incidencia es


excepcional. Estos efectos pueden relacionarse con el sitio donde se realiza la reanimación
o estar sustentados sobre patologías previas del reanimador. La realización del boca a boca
ha sido motivo de descripción, muy esporádica, de casos aislados de contagio y un caso de
envenenamiento por un tóxico ingerido por la víctima. No se han comunicado casos de
hepatitis B o C en relación con la RCP, y se estima que el riesgo de contagio por el VIH es de
1 por millón de RCP aplicadas en víctimas relacionadas con actividades de riesgo, y menos
de 1 cada mil millones de RCP cuando se realiza a la población en general.

Las recomendaciones para disminuir el riesgo de contagio se basan en la utilización


de barreras protectoras, como el uso de mascarillas con válvulas unidireccionales o de los
protectores faciales para la realización del boca a boca. El personal sanitario y de rescate
debe utilizar todas las medidas estándar de protección previstas en la atención del paciente
crítico, y hay que ser especialmente estrictos en el manejo de agujas y objetos cortantes.

6. CAUSAS QUE PUEDEN PROVOCAR PCR

Existen muchas causas que pueden desembocar en una parada cardiorrespiratoria,


siendo las más comunes la cardiopatía isquémica, parada respiratoria previa, traumatismo
grave o el abuso de drogas.

→ Cardiopatía isquémica: El corazón es el músculo que bombea la sangre a través de los


vasos sanguíneos a todo el organismo. Al mantenerse trabajando constantemente sus
células musculares requieren un gran aporte de oxígeno. Si en un momento dado falta
oxígeno al tejido cardiaco puede producirse el paro automático del corazón, y
consecuentemente una parada cardiorrespiratoria.

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La cardiopatía isquémica se puede presentar como una angina de pecho (angor
pectoris), infarto de miocardio (IAM), arritmias, muerte súbita o insuficiencia cardiaca,
siendo el infarto y la muerte súbita las principales causas de PCR en el paciente.

- Infarto agudo de miocardio. El corazón consta de dos arterias principales que


aportan riego sanguíneo a su tejido. Estas son las arterias coronarias. Si alguna de
las arterias coronarias se obstruye deja de fluir sangre o disminuye
considerablemente el riego a los tejidos cercanos, produciéndose una necrosis o
muerte de estos, lo que llamamos infarto. Dependiendo de la obstrucción y de la
cantidad de tejido afecto se pueden producir arritmias cardiacas o puede
desembocar en una parada cardiorrespiratoria. El motivo de la obstrucción puede
ser un trombo o émbolo sanguíneo que circula por los vasos sanguíneos y acabe
atrapado en las arterias coronarias, o puede deberse a una placa aterosclerótica
formada en las paredes arteriales por altos niveles de colesterol y triglicéridos en
sangre. Esta placa estrecha el paso de sangre, pero además puede desprenderse
parcialmente y las plaquetas forman un coágulo que estrecha aún más la arteria, o
incluso la obstruyen totalmente. Cuando esto ocurre se presentan una serie de
síntomas como es el dolor opresivo en el tórax que no cede y que se irradia a
mandíbula, cuello, espalda o brazo izquierdo. También aparece sudoración fría,
mareo, náuseas o vómitos e incluso pérdida de consciencia.

- Muerte súbita. Es una parada cardiaca que aparece de forma repentina e inesperada
en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. El principal
motivo se debe a la fibrilación ventricular. Es una arritmia grave que produce en el
corazón una actividad eléctrica caótica sin producir un latido efectivo, por lo que el
corazón deja de bombear sangre. Es característico de esta patología la ausencia de
síntomas.

→ Parada respiratoria previa: Es el principal motivo de parada cardiorrespiratoria en niños


pequeños. Se produce una parada respiratoria, consecuentemente la sangre no se oxigena
y acabará produciendo una parada cardiaca en cuestión de pocos segundos. Es muy común
en niños pequeños debido a que su forma de explorar el mundo es a través de la boca, y se
introducen todo tipo de objetos en esta. Por ello, alguno de esos objetos puede acabar
obstruyendo la vía respiratoria y desembocando una parada respiratoria. La mitad (51%) de
las muertes en edad infantil se producen en el hogar, siendo los accidentes de tráfico el
siguiente motivo con un 19%. Otro motivo de parada respiratoria es el ahogamiento, tanto
en niños como en adultos.

57
→ Trauma grave: Otras situaciones que pueden desencadenar una parada
cardiorrespiratoria son los traumatismos graves, dividiéndose estos en traumatismos
craneoencefálicos severos y traumatismos en cavidades abdominal o torácica. En el primer
caso, el trauma a nivel cerebral puede ser tan grave que afecte al sistema involuntario,
deteniéndose todas las funciones vitales, o que seccione el bulbo raquídeo, en cuyo caso el
desenlace será la muerte de forma irreversible. El segundo caso también es debido a un
trauma grave que pueda producir arritmias graves o incluso la PCR. Se incluye en este grupo
además la perforación de cavidades cardiacas o rotura de válvulas, actuando el organismo
de la misma forma que en el caso anterior. Una hemorragia grave provocada por un
traumatismo producirá una hipovolemia que si no es tratada a tiempo llevará a la parada al
paciente. Un caso singular desencadenante de PCR es el taponamiento cardiaco, cuando ha
habido una cirugía cardiaca previa o tras una pericarditis, el pericardio se llena de líquido
que presiona sobre el músculo cardiaco, impidiendo que se produzca un bombeo efectivo
y, por lo tanto, la parada cardiorrespiratoria. El neumotórax y/o el hemotórax es la entrada
de aire o sangre en el espacio pleural provocando un colapso del pulmón afecto. Esta
patología puede desencadenar una parada respiratoria que desembocará en PCR.

→ Intoxicación por drogas de abuso: Existen multitud de drogas al alcance de cualquier


persona hoy en día, y un consumo abusivo de estas es motivo suficiente como para producir
una parada cardiorrespiratoria. Las drogas las podemos clasificar en: depresoras del sistema
nervioso central, estimulantes del sistema nervioso central y alucinógenas.

- Depresoras del sistema nervioso central. Este tipo de drogas bloquean el


funcionamiento del cerebro provocando reacciones que pueden ir desde la
desinhibición hasta el coma. Incluye el alcohol, cannabis, heroína, metadona y
benzodiacepinas.

- Estimulantes del sistema nervioso central. Estas aceleran el funcionamiento del


cerebro aumentando tanto la resistencia física como psíquica. Incluye el tabaco, la
cocaína y las anfetaminas.

- Alucinógenas. Causan alteraciones en la percepción de la realidad, viendo imágenes,


escuchando cosas y experimentando sensaciones muy distintas a las propias de la
vigilia. Se incluye el LSD, hongos alucinógenos, mescalina, polvo de ángel,…

58
UD.6: SOPORTE VITAL BÁSICO ADULTO Y
PEDIÁTRICO

59
TEMA 6- SOPORTE VITAL BÁSICO ADULTO Y PEDIÁTRICO

1. Introducción

2. Valoración ABCDE

3. Algoritmos de actuación en la RCP

4. RCP básica en adultos

5. RCP básica pediátrica

6. Reanimación en casos especiales

1. INTRODUCCIÓN

La reanimación cardiopulmonar (RCP) básica es el conjunto de maniobras que


permiten identificar si una víctima está en situación de parada cardiorrespiratoria (PCR) y
realizar una sustitución de las funciones respiratoria y circulatoria, sin ningún equipamiento
específico, hasta que la víctima pueda recibir un tratamiento más cualificado.

Las tasas de supervivencia y los resultados neurológicos fuera del hospital podrían
mejorar con una RCPB de calidad por parte de los testigos; en el caso de lactantes y niños
que sufren un paro cardiaco, sólo alrededor de un tercio a la mitad reciben RCP por parte
de los testigos.

2. VALORACIÓN ABCDE

Antes de hablar de RCP es conveniente recalcar que se comenzará con la valoración


ABCDE para comprobar el estado de la víctima y si es necesario aplicar medidas de
reanimación cardiopulmonar posteriormente.

60
Si nos encontramos ante una víctima en aparente estado de inconsciencia, lo
primero que se valorará al acercarse será el propio estado de consciencia, cerciorándonos
de que el paciente está inconsciente antes de pasar a seguir valorando. Aunque a simple
vista se intuye la situación a medida que nos acercamos al paciente, se le llamará en voz
alta y se sacude por los hombros si no responde. Si fuese necesario, se provoca un estímulo
doloroso como por ejemplo apretando con nuestro nudillo sobre el esternón de la víctima.
Si la persona no emite respuesta ninguna es suficiente como para confirmar el estado de
inconsciencia. Tan sólo se emplean unos segundos en esta comprobación, y pasamos a
seguir valorando.

Ahora comienza realmente la valoración ABCDE, siguiéndola paso a paso, de forma


ordenada y sin emplear demasiado tiempo para no demorar nuestra actuación en caso
necesario. La valoración ABCDE consiste en:

- A: (Airway): se comprueba la permeabilidad de la vía aérea y control cervical. Al


encontrarse la víctima inconsciente y posiblemente en decúbito supino, la lengua
tiende a caer por gravedad hacia la parte posterior de la faringe obstruyendo la vía
aérea y provocando una parada cardiorrespiratoria en un breve periodo de tiempo.
Para ello se realiza la maniobra frente-mentón o tracción mandibular (en caso de
lesión cervical). Al hacer cualquiera de estas maniobras elevamos la mandíbula de la
víctima y con ella la lengua, permitiendo de esta forma el paso de aire a los
pulmones. Una vez hecha la maniobra se comprueba si existe algún cuerpo extraño
en el interior de la cavidad oral que esté obstruyendo la vía aérea. En caso de
tratarse de un paciente traumatizado o con sospecha de lesión cervical, este es el
momento de colocar el collarín cervical.

- B: (Breathing): manteniendo aún la mandíbula elevada con la maniobra anterior, se


comprueba la respiración del paciente acercando nuestra cara a su boca. Existen
61
tres formas de comprobarlo al mismo tiempo: al acercar la cara a la suya vemos si el
pecho se eleva y desciende con cada respiración. Simultáneamente oímos la entrada
y salida de aire de la boca y/o nariz del paciente, y también sentiremos la salida de
aire en nuestra mejilla (maniobra VOS: Ver, Oír, y Sentir). Según las últimas
recomendaciones de 2015 se desaconseja esta maniobra para no perder tiempo si
es necesaria la reanimación cardiopulmonar. Además, es importante distinguir el
gasping (respiración agónica en forma de boqueadas) como una respiración no
efectiva que precisará de RCP.

- C: (Circulation): En este momento se comprueba la circulación mediante la


presencia de pulso central. Se palpa el pulso en cualquier arteria central, aunque la
más fácil y accesible es la carótida en el adulto, o la braquial en el neonato y lactante.
Según las últimas recomendaciones de 2015 se limita esta técnica sólo a personal
sanitario bastante entrenado para ello, y siempre que no emplee más de 10
segundos en ello. El resto de población, aunque tenga nociones de RCP, una vez
compruebe que no hay respiración, comenzará con la reanimación cardiopulmonar.
Es también en este punto cuando se comprueba si el paciente presenta alguna
hemorragia abundante que pueda comprometer su vida y que, por lo tanto, precise
de atención inmediata por nuestra parte.

62
- D: (Disability) Se comprueba el estado neurológico de la víctima. Aunque en un
primer momento se ha comprobado el nivel de consciencia, se puede dar el caso en
el que el paciente no llegue a estar inconsciente, o que pese a estarlo mantenga la
respiración y el latido cardiaco intactos, por lo tanto pasaremos a realizar la escala
de Glasgow, asignando una puntuación que indicará el estado neurológico del
paciente, y además se realiza una exploración pupilar comprobando el tamaño,
simetría, posición y reactividad de estas a la luz.

- E: (Exposición) Por último se retira la ropa al paciente para realizar una exploración
completa buscando otras lesiones que puedan afectarle, cubriendo lo antes posible
con sábana o manta para evitar hipotermia.

63
3. ALGORITMOS DE ACTUACIÓN EN LA RCP

Reconocimiento de la parada cardiorrespiratoria

Evaluar el pulso carotídeo (o cualquier otro pulso) es un método impreciso de


confirmar la presencia o ausencia de circulación, tanto para reanimadores legos como
profesionales. Los profesionales sanitarios, al igual que los reanimadores legos, tienen
dificultad para determinar la presencia o ausencia de respiración adecuada o normal en
víctimas que no responden. Esto puede ser porque la víctima esté dando boqueadas
ocasionales (agónicas), lo que ocurre en los primeros minutos tras la instauración hasta en
un 40% de las paradas cardiacas. La presencia de boqueadas agónicas es indicación para
empezar la RCP inmediatamente.

Cuando se encuentra la escena se seguirá la conducta PAS: Proteger (asegurando


que tanto el paciente como nosotros estamos fuera de peligro), Avisar (Llamar al 1-1-2
indicando el lugar, el tipo de accidente, el número de víctimas y su estado) y Socorrer
(iniciando maniobras de RCP).

64
Hay que reconocer rápidamente si hay riesgo vital, sin emplear más de 30 segundos
en realizar la valoración ABC. Como ya sabemos se comprueba el estado de consciencia, y
si el paciente está inconsciente continuamos valorando si respira abriendo y comprobando
la vía aérea. En caso de que el paciente respire, hay que colocarlo en posición lateral de
seguridad (PLS) para evitar que la lengua obstruya la vía aérea y acabe produciéndose la
parada, y además para facilitar la evacuación del vómito en caso de que el paciente lo
presentara evitando así que pase a las vías aéreas y haga una aspiración.

→ Posición lateral de seguridad

La posición lateral de seguridad (PLS) se utiliza en primeros auxilios básicos en


personas inconscientes, no traumáticas, que mantienen una respiración espontánea eficaz,
para evitar la aspiración de vómitos en las vías respiratorias y la obstrucción de la vía aérea
por la lengua. Una posición de seguridad debe reunir ciertas condiciones:

• Ser una posición estable, de tal manera que permita “abandonar” a la víctima para
ir a buscar ayuda sin el riesgo de que se gire y vuelva a quedarse boca arriba.
• Mantener abierta la vía aérea para permitir que entre y salga aire.
• Evitar la aspiración de vómito en la vía aérea si la víctima vomita.
• No presionar el tórax para que no dificulte la respiración.

Algunas advertencias:

• Retirar objetos que puedan producir lesiones debido a la compresión, como gafas, llaves
en los bolsillos, relojes, etc.
• La PLS no está recomendada en el paciente traumático, puesto que la manipulación para
girarlo puede agravar sus posibles lesiones.
• Si la víctima tuviera que estar mucho tiempo en la PLS es conveniente cambiar de lado
cada 30 minutos.

→ Secuencia:

• Quitar las gafas a la víctima y objetos de los bolsillos.


• Arrodillarse al lado de la víctima.
• Colocar el antebrazo más cercano hacia fuera perpendicularmente a su cuerpo, y
doblar el codo en ángulo recto con la palma de la mano hacia arriba.

65
• Traer el brazo más lejano por encima del tórax y poner la mano contra el hombro
más cercano.
• Flexione la pierna más alejada justo bajo la rodilla y tire de ella hacia arriba, poniendo
el pie en el suelo.
• Girar a la víctima cogiéndola por debajo de la rodilla y del hombro (o codo) más
alejado para girar a la víctima hacia usted.
• Colocar la pierna superior de modo que cadera y rodilla queden en ángulo recto.
• Cerciorarse que la vía aérea está abierta.
• Reevaluar regularmente para comprobar que respira.

En el caso de que el paciente no respire al comprobarlo durante la valoración ABC,


pasamos a comprobar latido cardiaco si somos sanitarios entrenados en ello, y si no,
comenzamos con las maniobras de RCP.

66
4. RCP BÁSICA EN ADULTOS

La RCPB tiene como finalidad el mantenimiento de una mínima oxigenación de los órganos
vitales mediante la ventilación con aire espirado y la compresión cardiaca externa. Por
tanto, los dos elementos principales de la reanimación cardiopulmonar son:

1. Las compresiones torácicas.

2. Las ventilaciones de rescate.

Las compresiones sustituyen al latido cardiaco. Cuando presionamos el esternón del


paciente contra una superficie dura, comprimimos el corazón haciendo que la sangre sea
bombeada a través de los vasos sanguíneos. La compresión torácica sola puede ser
suficiente únicamente en los primeros minutos tras el colapso.

En los adultos que necesitan RCP, la parada cardiaca es probable que tenga una
causa cardiaca primaria – la RCP debería comenzar con compresión torácica en lugar de
respiraciones iniciales. No debería perderse tiempo evaluando la boca en busca de cuerpos
extraños a menos que el intento de respiración de rescate no consiga elevar el pecho

Antes de comenzar es necesario que la víctima esté en decúbito supino sobre un


plano duro como es el suelo o colocar una tabla rígida en su espalda. Arrodillarse junto a la
víctima y desnudar el tórax. Se coloca el talón de la mano dominante en el centro del tórax,
en el centro del esternón (sirve de referencia trazar una línea imaginaria entre ambos
67
pezones para situar la mano justo en el centro), después se sitúa la otra mano encima
entrelazando los dedos con la otra sin que apoyen en ningún momento sobre el pecho. Nos
inclinamos ligeramente sobre la víctima para mantener los brazos rectos y perpendiculares
al pecho del paciente.

→ SECUENCIA DE ACTUACIÓN EN SVB

1. Asegúrese de que usted, la víctima y cualquier testigo están seguros.

2. Compruebe la respuesta de la víctima: sacuda suavemente sus hombros y pregunte en


voz alta: “¿Se encuentra bien?”

Evaluación de la respuesta:

a) Si responde:

• déjelo en la posición en la que lo encontró, siempre que no exista mayor peligro.


• trate de averiguar qué problema tiene y consiga ayuda si se necesita.
• reevalúelo con regularidad.

b) Si no responde:

• coloque a la víctima boca arriba y luego abra la vía aérea usando la maniobra frente-
mentón; coloque su mano sobre la frente e incline suavemente su cabeza hacia atrás;
con la yema de sus dedos bajo el mentón de la víctima, eleve el mentón para abrir la
vía aérea.

3. Manteniendo abierta la vía aérea, vea, oiga y sienta la respiración: vea el movimiento del
pecho; oiga en la boca de la víctima los ruidos respiratorios; sienta el aire en su mejilla;
decida si la respiración es normal, anormal o no existe.

En los primeros minutos de una parada cardiaca, una víctima puede estar respirando
apenas o presentar boqueadas infrecuentes, lentas y ruidosas. No confunda esto con la
respiración normal. Mire, escuche y sienta durante no más de 10 segundos para determinar
si la víctima está respirando normalmente. Si tiene alguna duda acerca de si la respiración
es normal, actúe como si no estuviera respirando normalmente y prepárese para empezar
RCP.

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a) Si no responde pero respira normalmente:

Colóquelo en la posición de recuperación, envíe o vaya a por ayuda – llame al 112


solicitando una ambulancia; continúe valorando que la respiración se mantiene normal
y esté preparado para reiniciar la RCP inmediatamente si el paciente se deteriora

b) Si la víctima no responde y la respiración no es normal o está ausente: pida a


alguien que llame a los Servicios de Emergencias si es posible, si no llámelos usted
mismo. Permanezca junto a la víctima mientras hace la llamada si es posible. Active la
función de manos libre en el en el teléfono para comunicarse mejor con el operador
telefónico de emergencias. Envíe a alguien a por el DEA. Si está usted sólo, no
abandone a la víctima y comience RCP.

4. Inicie las compresiones torácicas como sigue:

• arrodíllese al lado de la víctima;

• coloque el talón de una mano en el centro del pecho de la víctima; que es la mitad
inferior del hueso central del pecho de la víctima o esternón.

• coloque el talón de la otra mano encima de la primera.

• entrelace los dedos de sus manos y asegúrese de que la presión no se aplica sobre las
costillas de la víctima. Mantenga sus brazos rectos. No haga presión sobre la parte alta
del abdomen o la parte final del esternón.

• colóquese verticalmente sobre el pecho de la víctima y comprima el esternón


aproximadamente 5 cm (pero no más de 6 cm)

• después de cada compresión, libere toda la presión sobre el pecho sin perder contacto
entre sus manos y el esternón; repita a una frecuencia de 100-120 por min.

• la compresión y descompresión debieran durar el mismo tiempo

5. Inicie las ventilaciones como sigue:

a) Si está formado y es capaz, combine las compresiones torácicas con respiraciones de

rescate.

• Después de 30 compresiones, abra la vía aérea de nuevo usando la maniobra frente-


mentón.

69
• Utilice el dedo índice y el pulgar de la mano que tiene sobre la frente para pinzar la
parte blanda de la nariz, cerrándola completamente.

• Permita que la boca se abra, pero mantenga el mentón elevado.

• Inspire normalmente y coloque sus labios alrededor de la boca, asegurándose de que


hace un buen sellado.

• Sople de modo sostenido en el interior de la boca mientras observa que el pecho se


eleva, durante alrededor de 1 segundo como en una respiración normal; esto es una
respiración de rescate efectiva.

• Manteniendo la maniobra frente-mentón, retire su boca de la víctima y observe que


el pecho desciende conforme el aire sale.

• Tome aire normalmente otra vez y sople en la boca de la víctima una vez más para
conseguir un total de dos respiraciones de rescate efectivas. No interrumpa las
compresiones más de 10 segundos para dar las dos respiraciones. Luego retorne sus
manos sin retraso a la posición correcta sobre el esternón y dé 30 compresiones más.

• Continúe con las compresiones torácicas y las respiraciones de rescate en una relación
de 30:2. Si su respiración de rescate inicial no hace que el pecho se eleve como en una
respiración normal, entonces, antes de su siguiente intento:

• mire dentro de la boca de la víctima y resuelva cualquier obstrucción;

• reevalúe que la maniobra frente-mentón es adecuada;

• no intente más de dos respiraciones cada vez antes de volver a las


compresiones torácicas.

Si está presente más de un reanimador, otro reanimador debería reemplazar la


ejecución de la RCP cada 2 minutos para evitar la fatiga. Asegúrese que la interrupción de
las compresiones torácicas es mínima durante el relevo de los reanimadores.

b) Si no está formado o no es capaz de dar respiraciones de rescate: continúe RCP solo con
compresiones. Haga RCP solo con compresiones (compresiones continuas, a una frecuencia
de 100- 120 por minuto)

6. No interrumpa la resucitación hasta que:

70
a) llegue ayuda profesional y le diga que pare

b) la víctima comience a despertar: se mueva, abra los ojos y respire normalmente

c) usted se agote

→ Características de las compresiones torácicas:

Las compresiones torácicas generan un pequeño pero crítico flujo de sangre al


cerebro y al miocardio y aumentan la probabilidad de que la desfibrilación sea exitosa.

La técnica de compresión torácica óptima comprende:

• Hacer las compresiones en el centro del tórax.

• Comprimir a una profundidad de aproximadamente 5 cm, pero no más de 6 cm


para el adulto promedio.

• Comprimir el tórax a una frecuencia de 100 a 120/min con el menor número de


interrupciones posible.

• Permitir que el tórax se reexpanda por completo después de cada compresión; no


permanecer apoyado en el tórax.

71
→ Características de las ventilaciones

Durante la RCP, el volumen corriente, la frecuencia respiratoria y la concentración


de oxígeno inspirado óptimos para conseguir una oxigenación y eliminación de CO2
adecuadas se desconocen. Durante la RCP, el flujo sanguíneo a los pulmones está
sustancialmente reducido, por eso puede mantenerse una adecuada relación
ventilación/perfusión con volúmenes corrientes y frecuencias respiratorias menores de lo
normal. La hiperventilación es dañina porque aumenta la presión torácica, lo que disminuye
el retorno venoso al corazón y reduce el bombeo cardiaco. Las interrupciones en la
compresión torácica reducen la supervivencia.

El ERC sugiere que durante la RCP en adultos se administren volúmenes corrientes


de aproximadamente 500 a 600 ml (6 -7 ml/kg). En la práctica, este es el volumen necesario
para hacer que el tórax se eleve de forma visible. Los que realicen la RCP deberían intentar
una duración de la insuflación de alrededor de 1 s, con un volumen suficiente para hacer
que el tórax de la víctima se eleve, pero evitando ventilaciones rápidas o forzadas, es decir,
con una intensidad moderada. El reanimador retira la boca y deja que salga el aire viendo
como el tórax desciende de nuevo. Se vuelve a repetir el proceso una segunda vez y se
continúa con las compresiones torácicas.. La interrupción máxima de las compresiones
torácicas para dar dos ventilaciones no debería exceder de 10 s.

Si la vía aérea está abierta, las boqueadas ocasionales y la expansión pasiva del
pecho pueden procurar algún intercambio de aire, pero esto puede acabar en la ventilación
únicamente del espacio muerto. Estudios animales y de modelos matemáticos de RCP sólo
con compresiones torácicas han demostrado que las reservas arteriales de oxígeno se
deplecionan en 2-4 minutos.

La concentración de oxígeno en el aire ambiente que respiramos es de


aproximadamente un 21%. Cuando una persona realiza una insuflación a otra, la
concentración de oxígeno que introduce en sus pulmones es del 17%, y si la insuflación se
realiza con balón resucitador con reservorio conectado a una fuente de oxígeno, la
concentración puede llegar a ser del 100%.

Para realizar las insuflaciones a la víctima nos debemos arrodillar junto a ella, a la
altura de su cabeza. Realizamos la maniobra frente-mentón, siempre y cuando no exista
sospecha de fractura cervical colocando una mano sobre la frente y la otra en el mentón,
inclinando suavemente la cabeza de la víctima hacia atrás. Con los dedos de la barbilla se
abrirá la boca. En caso de que hubiera algún cuerpo extraño obstruyendo la vía aérea, se
procederá a retirarlo si es posible. Se retira el objeto con el barrido digital sólo si está
accesible y no hay riesgo de que lo introduzcamos aún más. Para ello introducimos el dedo
72
en forma de gancho en la boca del paciente haciendo un barrido y arrastrando el cuerpo
extraño hacia el exterior. Si disponemos de aspirador de secreciones portátil se aspiran el
cuerpo extraño y los restos de fluidos que pueda contener la boca.

Para realizar las insuflaciones en la RCP básica se puede proceder de diferentes


formas:

- Respiración boca a boca: es la más común, en este caso el reanimador tapa la nariz
de la víctima mientras sella con su boca la boca del paciente e insufla aire a través.

- Respiración boca mascarilla: Existen dispositivos de barrera tipo mascarilla que se


colocan sobre la cara del paciente y el reanimador insufla el aire a través de una
válvula existente en la mascarilla sin mantener contacto directo con la boca del
paciente. El reanimador se arrodilla junto a la cabeza de la víctima, coloca la
mascarilla y la fija a la cara de la víctima con el primer dedo de cada mano a los lados,
la presiona y con los demás dedos tracciona la mandíbula. Existen la mascarilla con
filtro “Pocket Mask” parecida a la del Ambú, o los protectores de cara “FaceShield”
de plástico con válvula anti retorno.

- Respiración boca nariz: es posible que la víctima presente un traumatismo


maxilofacial o un sangrado en la cavidad oral que impida realizar una correcta
ventilación por esta vía. En ese caso el reanimador cierra en la medida de lo posible
la boca de la víctima y sella la nariz de la víctima con su boca, insuflando por esta
vía.

Hablamos de reanimación cardiopulmonar instrumental cuando se utilizan


dispositivos como el balón resucitador, mascarillas de resucitación, Guedel, aspirador de
secreciones, balas de oxígeno o DEA.

→ Uso de la cánula de Guedel:

Para mantener la permeabilidad de la vía aérea se puede introducir una cánula de


Guedel o cánula de Mayo en la boca del paciente. La colocación es sencilla, midiendo
primero la longitud de la cánula que debe ser igual a la distancia entre los incisivos y el
lóbulo de la oreja del paciente, después se introduce en la boca de la víctima con la
curvatura hacia arriba y, cuando se han introducido unos dos tercios coincidiendo con el
extremo distal en el paladar blando, se gira 180º hasta dejarla en su posición definitiva. De
esta forma mantiene la lengua sin que pueda caer hacia atrás y obstruir la vía aérea.

73
Si el paciente presenta un traumatismo en la cavidad oral que impide la colocación
del Guedel, se puede colocar la cánula nasofaríngea. En este caso se lubrica el extremo y se
introduce por uno de los orificios nasales realizando pequeños giros a un lado y a otro hasta
introducirla completamente. Es mejor tolerada que la cánula de Mayo por pacientes semi-
inconscientes.

En caso de proceder al aislamiento definitivo de la vía aérea, la primera opción es la


intubación orotraqueal por parte del médico. Es el método más efectivo ya que produce un
completo sellado de la vía aérea y el tubo queda alojado en el interior de la tráquea. En caso
de varios intentos fallidos o intubación difícil existen otros dispositivos para proceder a la
ventilación artificial del paciente. Estos dispositivos son la mascarilla laríngea, el dispositivo
Fastrach o el combitubo. Todas estas técnicas las realiza el personal médico en la RCP
avanzada.

→ Modificaciones de las guías de SVB en la parada cardiaca durante el embarazo

Después de las 20 semanas de gestación el útero de la mujer embarazada puede


comprimir la vena cava inferior y la aorta, comprometiendo el retorno venoso y el gasto
cardiaco. La obstrucción uterina del retorno venoso puede causar hipotensión previa a la
parada o shock y, en la paciente en estado critico, desencadenar la parada. Tras la parada
cardiaca, el compromiso del retorno venoso y del gasto cardiaco causado por el útero
grávido limita la efectividad de las compresiones torácicas.

Los pasos clave de soporte vital básico en una paciente embarazada son:

• Busque pronto ayuda de expertos (incluyendo obstetra y neonatólogo).


74
• Inicie SVB de acuerdo con las guías estándar. Asegure compresiones torácicas de buena
calidad con mínimas interrupciones.

• La posición de las manos sobre el esternón para las compresiones torácicas puede ser
necesario que sea ligeramente mas alta para pacientes con embarazo avanzado (3er
trimestre).

• Desplace manualmente el útero hacia la izquierda para eliminar la comprensión de la vena


cava.

• Añada una inclinación lateral izquierda si esto es factible. No hay un ángulo de inclinación
recomendado, aunque el objetivo esta entre 15 y 30 grados. El ángulo de inclinación debe
permitir compresiones torácicas de buena calidad y, si es necesario, permitir la extracción
fetal por cesárea.

5. RCP BÁSICA PEDIÁTRICA

La administración rápida y efectiva de maniobras de RCP Básica por parte de un


testigo se asocia con el retorno a la circulación espontánea y la supervivencia sin secuelas a
nivel neurológico en niños que han sufrido una parada cardiaca fuera del hospital. Esta
reanimación por parte de testigos circunstanciales tiene mayor efecto en casos de paro
respiratorio extrahospitalario, donde es posible alcanzar tasas de supervivencia sin secuelas
neurológicas >70%.

→ Edades pediátricas en RCP:

• Recién nacido: en el período inmediato tras el nacimiento.

• Lactante: hasta los 12 meses de edad.

• Niño: edad comprendida entre 1 año y el inicio de la pubertad (edad aproximada de


8 años). No es necesario establecer formalmente el inicio de la pubertad; si el
reanimador considera que la víctima es un niño deberá usar las recomendaciones
pediátricas.

→ Etiología del paro cardiorrespiratorio en la infancia:

Las causas de PCR en la infancia pueden clasificarse en dos categorías:

• Las que afectan a niños sanos:

75
➢ Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), con una mayor incidencia entre los
2 a 4 meses de edad. (Los factores de riesgo incluyen dormir boca abajo, dormir
sobre superficies blandas e inhalación pasiva de humo de cigarrillo).

➢ Accidentes (tráfico, ahogamientos, caídas, intoxicaciones) en los niños mayores de


un año.

• Las que afectan a niños con enfermedades respiratorias y circulatorias.

EL SMSL constituye la primera causa de muerte posneonatal (entre el primer mes y


el año de vida) en los países desarrollados. En España, los accidentes constituyen la segunda
causa de muerte en los niños entre 1 y 14 años.

A diferencia de lo que ocurre en los adultos, las PCR en la edad pediátrica no se


producen de forma súbita, sino que se deben a enfermedades previas que causan un
deterioro progresivo de la función cardiopulmonar hasta provocar una PCR. Las
enfermedades de origen respiratorio son las más frecuentes, seguidas de las cardíacas, las
de origen neurológico y las sepsis. Las causas respiratorias que con mayor frecuencia causan
PCR en niños son las obstrucciones anatómicas, inflamatorias o infecciosas de la vía aérea.

El pronóstico también se relaciona con el tipo de parada (mejor la de origen


respiratorio), el lugar donde se produjo la PCR (mejor pronóstico la intrahospitalaria), el
tiempo en recuperar la circulación espontánea, el intervalo de tiempo desde la parada a la
llegada al hospital, la presencia de pulso palpable al ingreso en el hospital y el número de
dosis de adrenalina administradas (peor pronóstico si se administran más de dos dosis de
adrenalina).

→ SECUENCIA DE ACTUACIÓN EN LA RCP BÁSICA PEDIÁTRICA

Aquellos rescatadores que han aprendido RCPB del adulto y no tienen


conocimientos específicos de resucitación pediátrica pueden utilizar el algoritmo del adulto,
los resultados serán mejores que si no realiza ninguna maniobra. Los rescatadores no
sanitarios que deseen aprender reanimación pediátrica ya que tienen niños bajo su
responsabilidad (por ejemplo maestros, socorristas, etc.), se les enseña que es preferible
modificar la secuencia de RCP para adultos y realizar cinco respiraciones seguidas de
aproximadamente 1 minuto de RCP antes de ir a pedir ayuda.

76
1. Asegurar la protección del reanimador y del niño. La seguridad es la primera norma ante
una emergencia sanitaria. Esta se refiere tanto a la seguridad de la escena donde se produce
la emergencia como a la seguridad del reanimador frente al posible riesgo de infección
transmitida por los fluidos corporales de la víctima. Antes de iniciar la reanimación hay que
comprobar que el lugar es seguro tanto para el reanimador como para la víctima. De no
serlo, se debe movilizar al niño hacia un lugar más seguro para ambos.

En cuanto a la autoprotección, los sanitarios y aquellos socorristas o reanimadores


que tengan la posibilidad, deberán tener en cuenta las medidas de protección universales
(guantes, mascarillas, batas, etc.) así como utilizar, en la medida de lo posible, algún
dispositivo barrera para realizar la ventilación de rescate a la víctima.

2. Comprobar la consciencia

Estimule suavemente al niño (más cuidadosamente que al adulto) mediante


pequeñas sacudidas y pregúntele en voz alta: “¿estás bien?”. A los niños que se les sospeche

77
una lesión de la columna cervical se les debe estimular con cuidado y siempre protegiendo
el cuello.

a) Si el niño responde a la estimulación, contestando o moviéndose:

• Deje al niño en la posición en la que lo encontró (siempre que no corra peligro)


• Verifique su estado y pida ayuda si fuera necesario
• Reevalúe periódicamente

b) Si el niño no responde

• Grite pidiendo ayuda a las personas de su entorno, pero sin abandonar al niño.
• Tumbe al niño sobre su espalda con cuidado, sobre una superficie dura y plana,
con la cabeza, cuello, tronco y extremidades alineados. Si se sospecha lesión
cervical la movilización deberá hacerse protegiendo la columna cervical y si es
posible por al menos dos reanimadores.
• Si hay dos reanimadores, uno de ellos realizará la secuencia de RCP y otro
avisará al servicio de emergencias (112). Si hay un solo reanimador, este realizará
las maniobras de RCP durante un minuto antes de separarse del niño para
solicitar ayuda al servicio de emergencias.

3. Abrir la vía aérea

a) Maniobra frente-mentón. Es la maniobra de elección excepto que se sospeche


traumatismo cervical. Esta es la maniobra que se enseña a la población en general. Se realiza
inclinando la cabeza y levantando el mentón

• Coloque una mano en la frente sujetándola firmemente y mantenga el cuello


en posición neutra en lactantes y en extensión ligera-moderada en niños. El
occipucio prominente del lactante predispone a una ligera flexión del cuello
cuando se coloca al niño sobre una superficie plana, por lo que debe asegurarse
de que se mantiene en posición neutra. Para mantener al lactante en posición
neutra puede ayudarse poniendo un pañal o toalla en la espalda del niño, a la
altura de los hombros.
• Al mismo tiempo, coloque la punta de los dedos de la otra mano debajo del
mentón.

78
• Evite cerrar la boca o empujar los tejidos blandos del cuello ya que podría
obstruir la vía aérea del niño.

b) Elevación mandibular. En las situaciones en las que se sospeche lesión cervical, el


reanimador (no lego) debe evitar movilizar la columna cervical durante la apertura de la vía
aérea, por lo que no se utilizará la maniobra frente-mentón con extensión del cuello. En su
lugar se puede usar la elevación mandibular, para ello:

• Colóquese a la cabecera del niño y mantenga la cabeza de la víctima inmovilizada


con sus manos.

• Sitúe los pulgares sobre el macizo facial a cada lado de la nariz.

• Coloque el resto de sus dedos a lo largo del ángulo de la mandíbula.

• Proyecte hacia arriba y hacia adelante la mandíbula inferior del niño. Esta
maniobra requiere la presencia de varios reanimadores para poder realizar una RCP
ya que la persona colocada en la cabecera del paciente no puede realizar otras
maniobras.

c) Tracción mandibular. Es una buena maniobra para abrir la vía aérea pero no permite la
ventilación mientras se mantiene la apertura.

• Coloque una mano en la frente de la víctima (igual que en la maniobra frente-


mentón)

• Introduzca el dedo pulgar de su otra mano en la boca del niño colocándolo detrás
de los incisivos centrales mientras que sus dedos índice y medio sujetan el mentón.

• Tire hacia arriba de la mandíbula, consiguiendo de esta manera alejar la base de la


lengua de la faringe posterior.

79
Si con estas maniobras alternativas no consigue abrir la vía aérea de la víctima,
recurra a la maniobra frente-mentón, incluso ante sospecha de lesión cervical, ya que el
mantenimiento de la vía aérea tiene prioridad sobre el riesgo de daño cervical.

4. Comprobar la respiración.

Mientras mantiene abierta la vía aérea con alguna de las maniobras anteriores,
compruebe si el niño respira. Para ello, mire, escuche y sienta si el niño respira con
normalidad aproximando su oído y su mejilla a la boca-nariz del paciente y mirando su
pecho:

• Mire los movimientos del tórax


• Escuche los sonidos respiratorios de su boca y su nariz
• Sienta el movimiento del aire en la mejilla

Durante los primeros minutos tras un paro cardiaco un niño puede tener jadeos o
respirar a bocanadas lentas e irregulares (gasping). Esto no equivale a respirar. Mire,
escuche y sienta durante no más de 10 segundos antes de decidir. Si usted tiene alguna
duda sobre si la respiración es normal, actúe como si no lo fuera.

a) Si el niño está respirando con normalidad

• Ponga al niño de lado en la posición lateral de seguridad (salvo que se sospeche


traumatismo vertebral)

• Enviar o ir en busca de ayuda. Llame al número local de emergencias.

80
• Vigile la respiración de forma continuada

b) Si la respiración no es normal o está ausente

• Retire con cuidado cualquier obstrucción evidente de la vía aérea

• Administre inicialmente 5 respiraciones de rescate

5. Ventilaciones de rescate

a) Boca-boca o boca-boca nariz. Las ventilaciones de rescate en el lactante se realizan de la


siguiente manera:

• Mantenga la apertura de la vía aérea mediante la posición neutra.

• Proceda a la ventilación boca-boca nariz: Tome una respiración normal y cubra la


boca-nariz del lactante con su boca, manteniendo un buen sellado con sus labios
para evitar fugas. Si no puede cubrir simultáneamente la boca y la nariz del lactante,
intente sellar solamente la boca, pinzando la nariz para evitar fugas de aire.

• Soplar suavemente a través de la boca o boca-nariz del lactante durante 1


segundo, lo suficiente para que el pecho se eleve.

• Manteniendo la apertura de la vía aérea, retírese, comprobando que el pecho del


lactante desciende y el aire sale.

• Repita esta secuencia 5 veces.

81
Las ventilaciones de rescate en niños mayores de un año se realizan de la manera siguiente:

• Asegure la inclinación de la frente y la elevación del mentón


• Pince la parte blanda de la nariz entre los dedos índice y pulgar de la mano que está
colocada sobre la frente del niño
• Abra un poco la boca del niño manteniendo la elevación del mentón
• Coja aire y coloque sus labios alrededor de la boca del niño, asegurándose
establecer un buen sello
• Sople firmemente en la boca del niño durante 1 segundo, observando la elevación
del tórax
• Manteniendo la frente inclinada y el mentón elevado, separe su boca de la boca de
la víctima y observe como desciende el tórax al expeler el aire
• Tome aire otra vez y repita esta secuencia cinco veces. Identificar la efectividad de
las respiraciones observando que el tórax asciende y desciende de manera similar a
con las respiraciones normales

Si tiene dificultad para lograr una respiración efectiva, ya sea en niños o lactantes,
puede que la vía aérea esté obstruida:

• Abra la boca del niño y retire cualquier obstrucción visible. No realice barrido digital a
ciegas.

• Asegúrese de que la posición de la cabeza es correcta. (Maniobra frente-mentón en niños


o posición neutra en lactantes)

• Realice cinco intentos de conseguir ventilación efectiva, si sigue sin obtener éxito,
continúe con la secuencia de la RCP.

6. Comprobar la circulación (solo para personal experto en pediatría)

Tras las ventilaciones iniciales el personal sanitario debe evaluar la circulación de la


víctima. Para ello se debe comprobar la existencia de signos de circulación tales como
movimientos, tos o respiraciones y/o la palpación de pulso arterial central durante un
máximo de 10 segundos. La palpación del pulso es poco fiable y por lo tanto es el aspecto
general del niño lo que debe servir de guía para decidir si se precisan compresiones
torácicas. Si no hay signos vitales se debe empezar las compresiones torácicas.

82
En los lactantes el pulso debe ser evaluado en la arteria braquial, aunque puede
utilizarse como alternativa la arteria femoral. Para localizar el pulso braquial, coloque el
brazo del lactante separado del tórax en abducción y rotación externa y presione
suavemente con sus dedos índice y medio en la zona interna del brazo, entre el codo y el
hombro. No trate de localizar el pulso carotídeo pues los cuellos cortos y carnosos de los
lactantes dificultan su palpación.

En los niños mayores de un año el pulso central de referencia para la RCP es el


carotídeo. Para localizarlo, intente palpar el cartílago tiroides en su porción más prominente
(nuez de Adán) con dos dedos, a continuación, deslícelos hacia el lateral del cuello
efectuando un barrido hasta localizar la arteria carótida. Como referencia utilice la tráquea
y la porción anterior del músculo esternocleidomastoideo, ya que la carótida suele discurrir
entre ambas estructuras.

Al mismo tiempo que intenta palpar el pulso, compruebe la existencia de los ya


mencionados signos de circulación.

83
9. Si hay signos evidentes de circulación:

• Se debe continuar ventilando al niño a una frecuencia de 12-20 respiraciones/minuto (más


respiraciones a menor edad) hasta que el niño recupere la respiración espontánea.

• Cada dos minutos debe reevaluar la existencia de pulso y respiración.

• Si el niño comienza a respirar pero permanece inconsciente, se le debe colocar en posición


lateral de seguridad.

10. Si no hay signos de circulación, no hay pulso central o la frecuencia del pulso es inferior
a 60 latidos/minuto (lactante o niño) y se acompaña de ausencia de respiración e
inconsciencia, comience compresiones torácicas.

11. Compresiones torácicas

Para realizar las compresiones torácicas de forma eficaz el niño debe colocarse sobre un
plano duro y es necesario descubrirles el pecho. Las compresiones se efectúan de la
siguiente manera:

• Para todos los niños, comprima en el tercio inferior del esternón por encima del
apéndice xifoides. Hay que localizar el apéndice xifoides en el punto central donde
las costillas inferiores se juntan y comprimir el esternón un dedo por encima de
ese punto para evitar la compresión en la parte superior del abdomen.

• La compresión debe ser suficiente para deprimir el esternón al menos un tercio


de la profundidad de tórax (4 cm en lactantes, 5 cm en niños mayores de un año).
No tenga miedo de comprimir demasiado fuerte. “Comprima fuerte y rápido”.

• Libere la presión en el tórax completamente y repita con una frecuencia de al


menos 100- 120 por minuto.

→ Técnica de compresión de los dos pulgares (en lactantes)

Colocar ambos dedos pulgares juntos sobre la mitad inferior del esternón con sus
puntas dirigidas hacia la cabeza del niño. Con el resto de las manos y los dedos abrazar la
parte inferior de la caja torácica del lactante, con la espalda del niño apoyada sobre los
dedos. Se comprimirá el esternón con los dedos pulgares deprimiendo por lo menos 1/3 de
la profundidad del tórax (4 cm).

84
Esta técnica es más efectiva, ya que maximiza el flujo coronario de sangre, mejora
la calidad de las compresiones con una mejor evaluación de la fuerza y la profundidad y
genera mejores presiones sistólicas y diastólicas. Es la técnica recomendada cuando hay
más de un reanimador

→ Técnica de compresión con dos dedos (en lactantes)

Se recomienda en aquellos casos en los que exista un solo reanimador, pues la


transición entre las compresiones y las ventilaciones se hace de una manera más sencilla.
También se recomienda cuando las manos del reanimador no pueden rodear el tórax del
lactante.

• Localice el tercio medio del esternón. Una técnica sencilla para localizar el punto de
compresión es colocar el índice a la altura de las mamilas del lactante y el resto de
dedos por debajo. Sitúe el dedo medio y anular sobre el esternón y retire el índice y
meñique.

• Presione con estos dos dedos para conseguir deprimir el tórax al menos 1/3 del
diámetro anteroposterior.

85
→ Técnica de compresiones con una mano (en niños mayores de un año)

• Coloque el talón de una mano sobre el tercio inferior del esternón levantando los
dedos para asegurar que la presión no se aplique sobre las costillas.

• Colóquese verticalmente sobre el tórax de la víctima, y con el brazo extendido,


comprima el esternón al menos un tercio de la profundidad del tórax (5 cm).

• En niños grandes o cuando el reanimador es pequeño resulta más sencillo realizar


las compresiones con las dos manos, una sobre otra, con los dedos entrelazados.

12. Combinar las compresiones con las respiraciones de rescate

El personal sanitario utilizará una relación masaje compresiones/ventilación de 15


compresiones cardiacas/2 respiraciones de rescate tanto en el lactante como en el niño,
independientemente de que sean uno o dos reanimadores. Es decir, tras 15 compresiones
realizará la maniobra frente mentón y dará 2 respiraciones. No obstante, pueden utilizar la
relación 30:2 si están solos, en particular si no están consiguiendo un número adecuado de
compresiones torácicas.

Cuando la reanimación se realiza con dos reanimadores, para disminuir el cansancio


y mantener la calidad de la RCP se recomienda que cada 2 minutos se realice un cambio de
posición, de forma que el reanimador que estaba actuando sobre la vía aérea pase a
efectuar las compresiones cardiacas y viceversa.

13. Continúe la resucitación hasta que:

a) El niño recupere la circulación y respiración espontánea.

86
b) Llegue un equipo cualificado que continúe con la reanimación.

c) El reanimador esté agotado o exista peligro para su integridad.

Cuándo pedir ayuda

a) Cuando están presentes más de un reanimador, uno inicia la reanimación mientras otro
va a solicitar ayuda

b) Si solo existe un reanimador, realizará la reanimación durante al menos un minuto antes


de pedir ayuda. Para minimizar la interrupción de las maniobras de RCP, se puede trasportar
al niño pequeño en brazos, continuando con las maniobras de RCP, cuando se va a solicitar
ayuda.

c) La única excepción a la realización de 1 minuto de RCP antes de solicitar ayuda, es en el


colapso brusco presenciado cuando el reanimador se encuentra solo. En este caso, lo
normal es que la parada cardiaca sea secundaria a una arritmia y se precise por tanto
desfibrilación inmediata. En este caso, se deberá buscar ayuda inmediatamente si no existe
otra persona que pueda solicitarla.

87
UD.7: TERAPIA ELÉCTRICA EN
EMERGENCIAS. USO DEL DEA EN LA
RCP

88
TEMA 7- TERAPIA ELÉCTRICA EN EMERGENCIAS. USO DEL DEA EN LA RCP

1. Desfibrilador externo semiautomático (DEA)

2. Tipos de desfibriladores

3. Procedimiento de actuación con un DEA

4. Consideraciones especiales en el manejo del DEA

5. Desfibrilador manual

6. Normas de seguridad durante la desfibrilación

7. Cardioversión eléctrica

8. Marcapasos externo

9. RCP básica en adultos con DEA

10. RCP básica pediátrica con DEA

11. RCP instrumentalizada

1. DESFIBRILADOR EXTERNO SEMIAUTOMÁTICO (DEA)

La desfibrilación consiste en transmitir una cantidad de corriente eléctrica de


suficiente magnitud a través del músculo cardiaco, en situación eléctrica y mecánica caótica,
con el objetivo de despolarizar simultáneamente una masa crítica del mismo y conseguir
que el nodo sinusal reasuma el control del ritmo cardiaco; es decir, con actividad eléctrica
organizada y presencia de pulso.

89
El desfibrilador externo es un aparato electrónico portátil que diagnostica y trata la
parada cardiorrespiratoria. La desfibrilación es el único tratamiento efectivo en el caso de
una fibrilación ventricular o de una taquicardia ventricular sin pulso (TVSP).

En la actualidad la nomenclatura es la siguiente:

• Automáticos: Los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) son desfibriladores que


aplican la descarga sin previo aviso. Éstos no suelen usarse en la actualidad, pero sí su
terminología europea “DEA”, que se emplea de forma general para denominar a los DESA
(Desfibrilador Externo Semiautomático), por lo que, debe emplearse el término DEA en vez
de DESA para referirnos a este tipo de desfibriladores.

• Semiautomáticos: (DESA/DEA) Estas unidades analizan la señal del electrocardiograma


(ECG) del paciente y notifica al operador si la desfibrilación es o no necesaria. El operador
es el encargado de la activación del equipo y de realizar la descarga. Su uso requiere de
poca capacitación por parte del usuario que atiende a la víctima.

El desfibrilador externo no aplica descarga en todos los casos, tan sólo lo hace
cuando la arritmia que presenta la víctima es una fibrilación ventricular o una taquicardia
ventricular sin pulso. El aparato mide el ritmo y si es uno de los mencionados recomienda
aplicar descarga restableciendo un ritmo cardiaco efectivo eléctrica y mecánicamente.

El DEA emite un impulso de corriente continua al corazón que despolariza todas las
células miocárdicas, volviendo a su ritmo eléctrico normal. Es muy eficaz en paradas en las
que los ventrículos del corazón fibrilan (tiemblan), pero no es eficaz en una asistolia. En este
último caso hay que realizar RCP como único tratamiento.

90
El desfibrilador semiautomático está pensado para ser utilizado por personal no
sanitario, siguiendo las instrucciones del aparato en todo momento. Ante un paciente en
parada cardiorrespiratoria lo primero que se hace es encender el aparato y colocarlos
electrodos en el paciente. El propio aparato determina el ritmo cardiaco. Según el ritmo el
DEA aconsejará la descarga eléctrica o realizar maniobras de RCP.

Cada vez se está instalando en más sitios, siendo espacios públicos muy transitados
en los que es probable que se produzca una parada cardiorrespiratoria. Puede encontrarse
en lugares como:

- Instalaciones deportivas

- Centros comerciales

- Parques temáticos o de ocio

- Residencias geriátricas

- Centros educativos

- Teatros, cines

- Playas y piscinas…

2. TIPOS DE DESFIBRILADORES

En el equipamiento material de las unidades de urgencias y atención a pacientes


críticos el monitor incluye la opción de tratamiento eléctrico de la parada cardiaca y
arritmias; a estos dispositivos se les denomina monitor-desfibrilador y entre otras funciones
pueden monitorizar, aplicar desfibrilación, cardioversión y marcapasos externo.

Los elementos fundamentales son:

• Una fuente de energía como alimentación (corriente directa y/o baterías).

• Un condensador que puede cargarse de un nivel de energía determinado.

• Palas y/o electrodos que se colocan sobre el tórax para suministrar la descarga.

91
→ Además de los desfibriladores mencionados (DESA y DEA) existen los siguientes:

• Manuales: El Desfibrilador Externo Manual (DEMs), requiere ser manejado por personal
altamente cualificado, que sepa manejar sus complejas funciones. En Europa, sólo se
autoriza el uso de DEMs a personal sanitario entrenado.

• Desfibriladores automáticos implantables (DAI)

También los podemos clasificar según las características de su onda de energía en:

• Monofásicos: Estos entregan corriente de una polaridad, es decir, que fluye sólo en una
dirección. Tienen la desventaja que la cantidad de energía entregada varía con la
impedancia transtorácica y el tamaño de los pacientes.

Actualmente no se fabrican desfibriladores de onda monofásica, pero muchos se


encuentran todavía en uso.

• Bifásicos. Son más eficientes que los monofásicos para conseguir la desfibrilación. La
forma de onda bifásica entrega la corriente en dos fases. En el momento inicial de la onda,
la corriente fluye en dirección positiva durante un intervalo de tiempo determinado;
posteriormente, la corriente abruptamente invierte la dirección y fluye en un sentido
negativo por el tiempo restante del choque.

Además, los desfibriladores bifásicos modernos incorporan un ajuste de impedancia, de


modo que la energía entregada, la duración de la onda y las duraciones relativas de los dos
segmentos pueden variar.

92
3. PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN CON UN DEA

Desde que se enciende, el DEA comienza una grabación continua del audio
alrededor del aparato, del trazado de ritmo cardiaco de la víctima y de la información de las
descargas. Estos datos se guardan en una tarjeta de memoria para después poder analizar
la situación. La desfibrilación de forma precoz con el DEA en los 3-5 minutos de PCR
aumenta la supervivencia entre un 49% y un 75%.

Se conectan los cables al DEA y los electrodos al paciente:

- Uno en la región infraclavicular y paraesternal derecha.

- Otro en el lateral del tórax izquierdo bajo la mamila.

Todo ello se hará sin interrumpir las compresiones, en caso de que haya solo un
reanimador, debe colocar el DEA antes de comenzar la RCP, si hay dos, el que informa al
SEM es el que lo coloca.

Se siguen las instrucciones del aparato. Nadie puede tocar ni a la víctima ni el cable
mientras está analizando el ritmo, si estamos en la ambulancia habrá que parar y
desconectar el motor.

Se pueden dar dos situaciones entonces:

- El aparato recomienda aplicar descarga. Hay que asegurarse que nadie toca a la
víctima alertando antes de pulsar el botón de descarga. Se pulsa entonces el botón
si es semiautomático o lo hará sólo si es automático, se producirá una descarga,
reiniciando inmediatamente la RCP hasta pasados 2 minutos en los que el aparato
volverá a analizar el ritmo. La voz indica que se interrumpa la RCP y comenzará a
analizar el ritmo del paciente de nuevo.

- El aparato no recomienda aplicar descarga. En ese caso hay que reiniciar las
maniobras de RCP inmediatamente. Al igual que en el caso anterior, cuando pasen
los 2 minutos el DEA comenzará a analizar el ritmo de nuevo pidiéndonos que
interrumpamos la RCP. Continuaremos haciendo esto hasta que llegue el soporte
vital avanzado, la víctima comience a respirar o el reanimador esté exhausto.

93
4. CONSIDERACIONES ESPECIALES EN EL MANEJO DEL DEA

Hay situaciones que debemos tener en cuenta durante el manejo de un desfibrilador


semiautomático:

• Duración de la FV/TVSP: a mayor duración de la arritmia, más difícil es su reversión.

• Condiciones previas del paciente: enfermedades previas.

• Energía aplicada: Si la energía y la corriente son bajas, la descarga puede no terminar con
la arritmia: si la corriente y la energía son muy altas puede haber daño morfológico y
funcional.

• Tamaño y posición de las palas: Los electrodos deben ser colocados en una posición que
maximice el flujo de corriente por el miocardio.

El tamaño de los electrodos, influye en el manejo de la impedancia. Un tamaño


demasiado grande puede llevar a un contacto inadecuado con el tórax y una gran porción
de la corriente atravesará vías extracardíacas y evitará el corazón. Para adultos el rango del
tamaño de las paletas es de 8.5 a 12 cm de diámetro, y son los más efectivos.

En niños de 1 a 8 años se deben usar parches pediátricos, si no disponemos se


pueden utilizar los electrodos del DEA estándar. En tal caso se colocará un electrodo en la
espalda y otro en el pecho. A menores de un año hay que aplicar la descarga con parches
pediátricos. Sin embargo la elevada impedancia en los niños se encuentra cuando se utiliza
paletas demasiado pequeñas. Así las paletas grandes de los adultos pueden ser utilizadas
94
en situación de emergencia en el tórax del niño. Esta transición ocurre aproximadamente
con 10 kg.

• Choques eléctricos previos: La impedancia transtorácica disminuye con las descargas


repetidas.

• Acoplamiento parches-piel: para ello se recomienda secar bien la zona para evitar
quemaduras o derivaciones de corriente, rasurar el tórax si es necesario, pegar bien los
electrodos evitando que quede aire entre el parche o la piel, utilizar gel conductor,
presionar con fuerza las palas contra el tórax del paciente, etc.

• Fase del ciclo respiratorio: Es mejor aplicar el choque en la fase espiratoria, cuando menos
aire hay en los pulmones.

• Si el paciente porta un marcapasos interno hay que cuidar de alejar el electrodo al menos
2,5 cm del dispositivo ya que al aplicar la descarga podríamos inutilizar el marcapasos.

• No situar los electrodos sobre parches de medicación como parches de nitroglicerina o


de fentanilo. Hay que retirar el parche y limpiar la zona antes de colocar el electrodo porque
podemos producir quemaduras en el tórax del paciente.

Si tras aplicar todas las maniobras descritas hasta ahora el paciente recupera la
respiración espontánea y el pulso, lo colocamos en posición lateral de seguridad y
administramos oxígeno a alto flujo con mascarilla reservorio controlando la permeabilidad
de la vía aérea y el pulso. Se realiza una valoración secundaria y toma de constantes en
busca de otro tipo de lesiones. Si el paciente vuelve a pararse, reiniciamos la RCP.

Cuando llegue el equipo médico haremos la transferencia del paciente de forma


verbal y/o escrita informando sobre los siguientes aspectos:

- Hora de inicio de la parada

- Tiempo de PCR

- Descargas aplicadas por el DEA

- Qué le ocurrió al paciente para llegar a la situación de parada

- Antecedentes médicos del paciente si los conocemos

- Tratamientos del paciente si los conocemos

- Alergias del paciente si las conocemos

95
Los desfibriladores son aparatos pequeños, baratos (entre 1100 y 1500 euros), de
fácil manejo, y con un mantenimiento casi nulo. El software se actualiza cada vez que hay
modificaciones en el protocolo de actuación.

El mismo aparato hace autocomprobaciones diarias, semanales y mensuales para


detectar cualquier problema y lo notifica a través de señales luminosas y acústicas.

Sólo hay que tener en cuenta la fecha de caducidad y el estado de los electrodos que
suele ser de unos 4 años. La batería también tiene una duración de 4 años según el modelo
y puede aplicar entre 30 y 60 descargas.

Por último, además del DEA, suele acompañar material sanitario como la tijera corta
ropa, rasuradora, gasas para secar el tórax si está mojado y mascarilla con válvula anti
retorno para realizar las ventilaciones.

5. DESFIBRILADOR MANUAL
Es un aparato compacto, portátil y bastante resistente a golpes, por norma general
consta de:

• Botón de encendido y apagado del monitor.

• Pantalla de monitorización del ECG, bien a través de electrodos de superficie,


(seleccionando las derivaciones), o a través de palas sobre el tórax del paciente.

• Selector de derivación o palas.

• Fuente de energía eléctrica (red eléctrica y/o batería).

• Selector de energía graduable. Tanto en el monitor como en palas

• Botón de carga (localizado en el aparato, en las palas o en ambos).

• Botón de descarga (en el aparato o en las palas, situándose uno en cada pala,
teniendo que pulsar los dos a la vez para dar el choque).

• Botón de sincronización (para cardioversión)

• Condensador o acumulador de energía.

• Palas o electrodos de desfibrilación.

• Registro en papel.
96
Hoy en día los desfibriladores manuales también deben tener funcionamiento en
modo semiautomático, función marcapasos, EKG de 12 derivaciones, además de PANI,
ETCO2, Pulsioxímetro, Sonda Temperatura, etc.

Técnica de la desfibrilación manual:

• Colocar al paciente en lugar seguro. Evitar el contacto con líquidos y superficies


metálicas no aisladas.

• Despejar el tórax del paciente. Retirar ropas, cadenas o colgantes y parches de


medicación siempre que no suponga una pérdida importante de tiempo.

• Encender el monitor desfibrilador, según la configuración aparecerá monitorización


en derivación o en palas.

• Monitorizar al paciente. Generalmente para una rápida valoración inicial se monitoriza


con las palas. Se debe escoger el tipo de palas o parches según la edad o peso del
paciente, siendo las palas pequeñas de elección en niños más pequeños.

• Comprobar el ritmo cardiaco en la pantalla de monitorización. Si se trata de un ritmo


desfibrilable (FV/TVSP), continuar con la secuencia de desfibrilación.

• Aplicar gel conductor en las palas o aplicar los parches de desfibrilación. Los parches
autoadhesivos de desfibrilación tienen numerosas ventajas sobre las palas manuales y
deberían ser utilizados siempre preferentemente cuando estén disponibles
(Recomendaciones ERC 2015).

Las palas y parches generalmente vienen designadas con el nombre de “esternón”,


que se coloca en la zona infraclavicular derecha, línea paraesternal derecha y como “ápex”,

97
que se coloca en la región anterior del tórax a nivel de la línea medio axilar izquierda, más
o menos a la altura del electrodo del ECG V6., en la “punta del corazón”.

Seleccionar la energía del choque en el mando del monitor o en el mando de las


palas. En adultos, para formas de onda bifásicas utilizar una energía de descarga inicial de
al menos 150 J. Con desfibriladores manuales es apropiado considerar el incremento de la
energía de las descargas sucesivas si es factible, tras una descarga sin éxito y en los
pacientes en los que se produce refibrilación. Hay que tener en cuenta que muchos
desfibriladores tienen configurada la selección de energía teniendo prefijada la carga del
primer choque y los posteriores. Estos parámetros se pueden variar.

• Pulsar el botón de carga. Esperar las señales visuales y acústicas que nos indican la
carga completa.

• Presionar las palas con fuerza sobre el tórax. Avisar que nadie toque al paciente y
comprobar que nadie toca al paciente: ¡Todos fuera! Esto debe interrumpir lo menos
posible las compresiones torácicas.

• Pulsar simultáneamente los dos botones de descarga (en caso de palas) o el botón
de descarga del monitor (parches).

• Comprobar que la descarga ha sido entregada en el monitor y/o movimiento


músculo-esquelético.

• Seguir las recomendaciones actuales de SVA.

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6. NORMAS DE SEGURIDAD DURANTE LA DESFIBRILACIÓN

La técnica de desfibrilación debe llevarse a cabo sin riesgo para los miembros del
equipo de resucitación. Esto se consigue siguiendo las siguientes recomendaciones:

• Extremar la precaución en entornos o ropas húmedas. Secar al paciente si procede


antes de la desfibrilación.

• Si se puede, utilizar parches autoadhesivos.

Son más eficientes y minimizan el riesgo de descargas accidentales, arco voltaico y


posibles explosiones o incendio. En medios aéreos son preferibles por su perfil de
seguridad.

• No tocar al paciente durante la descarga. No tocar la camilla del paciente.

• La persona que administre la descarga debe asegurarse que todo el mundo este alejado
del paciente durante la desfibrilación.

• Utilizar guantes, según estudios parece ofrecer algún tipo de protección frente a
descargas accidentales.

• Si se está realizando ventilación con balón resucitador, alejar la fuente de O2 de las


palas o parches de desfibrilación.

• Retirar los parches aluminizados, pueden incendiarse y/o producir quemaduras.

• Si el paciente tiene un DAI o Marcapasos hay que retirar las palas del generador lo
máximo posible. Cuando se realiza la cardioversión o la desfibrilación en pacientes con
marcapasos o DAI permanentes, debe cuidarse de no colocar las paletas cerca del
generador, aunque la desfibrilación directa rara vez causará un mal funcionamiento
temporal o permanente del dispositivo. La caja del generador puede absorber mucha de
la corriente de la desfibrilación de manera directa desde las paletas o parches y reducir
las posibilidades de éxito.

99
7. CARDIOVERSIÓN ELÉCTRICA

La cardioversión eléctrica es un procedimiento utilizado para restaurar el ritmo


sinusal cuando el paciente sufre una taquiarritmia mal tolerada, que pone en peligro su
vida. Es una técnica mediante la cual conseguimos la despolarización completa del corazón
a través de una descarga eléctrica sincronizada con la onda R del ECG, aplicada con el
monitor desfibrilador, mediante palas o parches adhesivos, con la finalidad de restaurar el
ritmo sinusal.

La descarga se produce 20-30 mseg después del pico de la onda R. Se evita así que
la descarga suceda en el período vulnerable del ciclo cardiaco (30 mseg anteriores al vértice
de T), que podría precipitar en una FV.

La cardioversión también puede realizarse de forma programada cuando la vida del


paciente no está comprometida, la taquiarritmia es bien tolerada, es de elección para tratar
la arritmia o la cardioversión farmacológica no ha sido efectiva.

Según las últimas recomendaciones internacionales publicadas en 2015, se aconseja


utilizar la cardioversión eléctrica externa “urgente” en aquellos pacientes que presentan
una taquiarritmia “mal tolerada”, es decir, el paciente presenta signos adversos tales como
dolor torácico, shock, alteración del nivel de conciencia, etc. En dichos casos la CVE es de
elección sin demora alguna. En un segundo apartado estarían los pacientes candidatos a
cardioversión eléctrica externa programada.

Ante un paciente que requiere cardioversión eléctrica seguiremos el siguiente


proceder, si la situación clínica del paciente lo permite:

• Explicamos el procedimiento al paciente y solicitamos su consentimiento si es posible.

• Administraremos oxígeno con mascarilla a la concentración necesaria para mantener


una buena saturación.

• Se canaliza una vía endovenosa y se administrará los fármacos prescritos tanto sedantes
con analgésicos opioides si la premura de la situación lo permite.

• Preparar la piel del paciente donde se van a situar las palas o los parches. Es importante
eliminar el pelo excesivo o secar la piel si hay diaforesis profusa.

100
• Comprobaremos la correcta monitorización cardiaca del paciente, para lo que
necesitaremos un monitor-desfibrilador (de elección bifásico), observando que las ondas
R son identificables, seleccionando la derivación en la cual sean más claras dichas R. A
continuación pondremos el monitor desfibrilador en modo SINCRÓNICO o
SINCRONIZACIÓN.

• Comprobar que en el monitor aparecen las señales que coinciden justo encima de la
onda R.

• Se aplican los parches o palas en la posición seleccionada, que generalmente suele ser
antero-lateral. También se puede utilizar la posición antero-posterior, en este caso se
colocará el parche que pone esternal en la parte posterior entre la escápula izquierda y la
columna vertebral evitando esta y el parche del ápex se pondrá en el 4º espacio intercostal
izquierdo. Ambas posiciones vienen indicadas en el envoltorio del parche.

La utilización de parches se ha comprobado más efectiva y segura que la utilización de


palas. Si se utiliza palas hay que ejercer una presión cercana a 10 kg y utilizar un gel
conductor hidrosoluble que nos facilite el paso de la electricidad y disminuya las
quemaduras.

• Seleccionar la energía a administrar, bien en el mando que algunos dispositivos tienen


en la misma pala o en el monitor. La energía depende del tipo de arritmia y del tipo de
monitor-desfibrilador tenemos, bifásico o monofásico. A continuación, procederemos a
presionar simultáneamente los botones de ambas palas o el botón de descarga del
monitor desfibrilador y esperaremos que el aparato realice la descarga de forma
sincronizada con una onda R. Así, podremos apreciar un retraso desde que pulsamos los
botones de descarga hasta la producción del choque. Las medidas de seguridad son
similares a las de la desfibrilación (que nadie toque al paciente, avisar de la descarga, etc.).

• Una vez administrada la descarga sincronizada comprobaremos el ritmo en el monitor;


si la taquiarritmia ha cedido y el ritmo es sinusal, valoraremos de nuevo al paciente,
tomaremos de nuevo las constantes vitales y realizaremos un ECG. Por el contrario, si la
arritmia persiste nos preparemos para una nueva descarga sincronizada aumentando la
energía. Es recomendable comprobar el estado del monitor antes de realizar la descarga
porque hay modelos que tras administrar la descarga pasan a modo desfibrilación por lo
que hay que volver a seleccionar el modo SINCRONIZACIÓN. Se pueden realizar hasta tres
intentos consecutivos con aumento escalonado de energía.

• Después del procedimiento aplicaremos los cuidados necesarios sobre la piel del
paciente a fin de evitar las molestias por las pequeñas quemaduras o irritaciones que haya

101
podido producir la descarga y revertiremos la sedoanalgesia si procede. Se registrará en
la hora, medicación utilizada, tipo de energía, intensidad utilizada, número de descargas
sincronizadas e incidencias.

8. MARCAPASOS EXTERNO
Un marcapasos es un dispositivo encargado de generar estímulos eléctricos que
produzcan latidos cardiacos. Existen varios tipos de marcapasos, con varios parámetros a
tener en cuenta y varios modos de estimulación. De todos ellos, el marcapasos
transcutáneo es el método de elección en situaciones de emergencia, sobre todo en el
medio extrahospitalario.

El marcapasos transcutáneo o externo requiere de la colocación de electrodos


cutáneos (de aplicación externa) que, a través de la pared torácica, provocan la
despolarización de las fibras cardíacas y la consiguiente contracción del corazón. Se utiliza
por intervalos cortos de tiempo, ya que suelen ser paso previo a la implantación de un
marcapasos transvenoso.

El uso del marcapasos externo está indicado en bradicardia mal tolerada que no
cede tras tratamiento farmacológico, bradicardia con riesgo de asistolia, bloqueos AV de 2º
grado y completo o en la enfermedad del seno

→ Colocación de los parches

• Antero-anterior (la más usada): primer electrodo en zona infraclavicular y paraesternal


derecha y segundo electrodo en zona de punta cardíaca (línea axilar anterior izquierda).

• Antero- posterior: primer electrodo en zona precordial o a la izquierda del esternón y


segundo electrodo en zona infraescapular posterior izquierda.

Ambas posiciones de parches vienen indicadas en el envoltorio de los parches.

102
Modo de marcapasos

• Modo de estimulación FIJO: En este caso el marcapasos manda estímulos eléctricos sea
cual sea el ritmo cardíaco del enfermo. Ajustaremos los siguientes parámetros:

• Frecuencia cardíaca a la que queramos que estimule el marcapasos, normalmente


entre 60- 80 lpm.

• Intensidad de estímulo eléctrico: se suele empezar con 30 mA e ir aumentando de 5


en 5 mA hasta conseguir que cada espícula vaya seguida de un QRS ancho (captura
eléctrica) y se traduzca en un latido objetivado por el pulso (captura mecánica). Otra
forma es comenzar con intensidad alta e ir disminuyendo hasta la intensidad efectiva, si
se produce la captura, iremos descendiendo dicha intensidad hasta que la captura
desaparezca (umbral) luego la aumentaremos 2mA o un 10% más de la intensidad
umbral (margen de seguridad)

• Modo de estimulación A DEMANDA: En este caso el marcapasos mandará estímulos


eléctricos sólo en situaciones predeterminadas por nosotros mismos en el monitor, es decir,
solo funcionará si la frecuencia cardíaca del enfermo es inferior a la prefijada en el
marcapasos. Ajustaremos:

• Frecuencia: Entre 40- 50 lpm. El marcapasos mandará estímulos cuando el ritmo


cardíaco del enfermo esté por debajo de esos parámetros.

• Intensidad: Comenzaremos con la intensidad mínima (generalmente 30mA) e iremos


subiéndola de 5mA en 5mA hasta que se produzca la captura eléctrica y mecánica, es
decir, aparezca espiga de marcapasos seguida de QRS ancho y presente pulso central
coincidente. Una vez cumplidas estas condiciones aumentaremos la intensidad en 2mA
o un 10% más que la intensidad del umbral.

Técnica de uso de marcapasos externo

• Informar al paciente sobre el marcapasos transcutáneo y las molestias que pueda


ocasionar, así como las formas que tenemos para aliviarlo.
• Colocar al enfermo en posición de decúbito supino, según tolerancia, con el tórax
descubierto.
• Asegurar la permeabilidad de la vía aérea, suministrar ventilación y oxigenoterapia
adecuada. Canalizar una vía venosa.
• Controlar signos vitales y EKG (FC, TA, pulso central, SO2) mediante la correcta
monitorización.

103
• Comprobar la correcta lubricación de los parches autoadhesivos para prevenir
complicaciones.
• Sedoanalgesiar al paciente según protocolos.
• Programar el modo, la frecuencia y la intensidad. Comprobar que el uso del marcapasos
en el paciente es efectivo, mediante la palpación de pulsos centrales (carotídeo y/o femoral)
coincidentes con cada espiga de estimulación seguida del QRS.
• Documentar el nuevo ritmo cardíaco realizando un electrocardiograma de 12
derivaciones.
• Registrar el procedimiento y los cuidados

9. RCP BÁSICA EN ADULTOS CON DEA


1. Asegúrese de que usted, la víctima y cualquier testigo están seguros. (Conducta PAS)

2. Siga la secuencia del SVB del Adulto:

a) Si la víctima no responde y no respira con normalidad, pida a alguien que llame a


los SEM si es posible, si no llámelos usted mismo. Permanezca junto a la víctima
mientras hace la llamada si es posible. Indique a alguien que traiga un DEA
rápidamente.

b) En cuanto reciba el DEA, enciéndalo inmediatamente y coloque los parches en el


pecho descubierto del paciente, y siga las instrucciones. Si la descarga no está
indicada, continúe RCP: Reinicie la RCP inmediatamente, usando una relación de 30
compresiones torácicas y 2 respiraciones. Continúe como se indica en las
instrucciones visuales/sonoras.

3. Continúe siguiendo las instrucciones del DEA hasta que:

• Llegue ayuda profesional que le diga que pare.


• La víctima comience a despertar: se mueva, abra los ojos y respire con
normalidad.
• Usted se agote.

104
→ Estrategias previas a la desfibrilación

- Minimizar la pausa predesfibrilación: El retraso entre el cese de las compresiones


torácicas y la administración de la desfibrilación (pausa predescarga) debe ser reducido a
un mínimo absoluto; incluso un retraso de 5-10 segundos reducirá las posibilidades de éxito
de la desfibrilación. La pausa predesfibrilación puede reducirse fácilmente a menos de 5
segundos manteniendo las compresiones durante la carga del desfibrilador, teniendo un
equipo bien coordinado y dirigido por un líder que comunique efectivamente. El control de
seguridad, para asegurarse que nadie toque al paciente en el momento de la desfibrilación,
debe realizarse rápida pero eficientemente. El riesgo de que un interviniente reciba una
desfibrilación accidental es insignificante y se minimiza aun más si todos los intervinientes
llevan guantes. La pausa post-desfibrilación se minimiza reiniciando las compresiones
torácicas inmediatamente tras la desfibrilación. El proceso completo de la desfibrilación
debería conseguirse con una interrupción de las compresiones torácicas de no más de 5
segundos.

- RCP previa a la desfibrilación: En cualquier parada cardiaca no presenciada por el personal


del SEM éste debería realizar RCP de calidad mientras se aproxima, se aplica y se carga el
desfibrilador, pero no se recomienda la realización rutinaria de un periodo de RCP (p.e., dos
o tres minutos) previo al análisis del ritmo y la desfibrilación.

105
10. RCP BÁSICA PEDIÁTRICA CON DEA
Las causas más frecuentes de fibrilación ventricular (FV) en niños incluyen el
traumatismo, enfermedades congénitas cardiacas, sobredosis por drogas e hipotermia. La
FV es una causa relativamente rara de parada cardiaca en lactantes y niños pequeños fuera
del hospital. Ocurre solamente en el 7-15% de los paros cardiacos en niños y adolescentes.
Una desfibrilación rápida en estos pacientes puede mejorar los resultados.

Se ha comprobado que los desfibriladores semiautomáticos (DEA) tienen capacidad


para analizar ritmos pediátricos, diferenciando aquellos que son susceptibles de desfibrilar
con una gran especificidad y sensibilidad.

→ Para niños mayores de 8 años (o 25 kg) se puede utilizar el DEA estándar con los
electrodos de adulto.

→ En niños de entre 1 y 8 años se recomienda utilizar el DEA estándar con los electrodos
pediátricos que vienen equipados con un sistema que atenúa la energía, haciendo que
la energía liberada en cada descarga se reduzca a 50-75 J. Si no hay parches pediátricos
disponibles, debe utilizarse el DEA con los de adulto, teniendo precaución a la hora de
poner los electrodos sobre el pecho del niño, ya que no pueden entrar en contacto entre
sí. Si el niño es pequeño, utilice la posición antero-posterior de los electrodos.

Se han referido casos de uso con éxito de DEA en niños menores de 1 año. En el raro
caso de producirse un ritmo desfibrilable en un niño menor de 1 año, es razonable utilizar
un DEA si es el único desfibrilador disponible (preferentemente con atenuador de dosis).

➢ Secuencia de actuación con DEA

Tan pronto disponga de un DEA, siga los siguientes pasos:

• Encienda el DEA.
• Coloque los electrodos sobre el pecho desnudo del niño (o sobre el pecho y la
espalda).
• Siga las instrucciones verbales o escritas del DEA hasta recibir ayuda especializada.
• Cerciórese de que nadie toca al paciente mientras el DEA analiza el ritmo.
• Si está indicado el choque eléctrico, administre compresiones torácicas mientras se
carga el DEA.
• Compruebe que nadie toca al niño antes de administrar la descarga. Pulse el botón
de descarga.

106
• Comience las compresiones torácicas inmediatamente tras la descarga.
• Si no está indicado el choque eléctrico, reanude las compresiones torácicas
• Siga con ciclos de RCP hasta que el DEA vuelva a analizar el ritmo (cada 2 minutos).

11. RCP INSTRUMENTALIZADA


→ Secuencia completa de RCP instrumental por un reanimador único en adultos.

En este caso se actúa de la misma forma ya vista en el temario, pero en el momento


de realizar las insuflaciones se coloca el balón resucitador (Ambú), previamente conectado
a una fuente de oxígeno a 15 litros por minuto, sobre la cara de la víctima. El Ambú de
adulto tiene una capacidad de 1500-2000 ml, el pediátrico de 450-500 ml, y el neonatal de
250 ml.

El reanimador coloca la mascarilla en la cara del paciente con los dedos 1º y 2º en


forma de “C” bordeando la mascarilla, y con el resto de dedos en forma de “E” elevando el
maxilar. Se procede entonces a apretar el balón durante un segundo y soltarlo, dejando que
recupere su posición. Hay que colocar el material al alcance para perder el menor tiempo
posible. Una vez administradas las dos insuflaciones sin emplear más de 10 segundos en
ello, se vuelven a reiniciar las compresiones torácicas siguiendo el mismo ciclo del algoritmo
anterior. Cada 2 minutos o 5 ciclos se comprueban de nuevo constantes.

→ Secuencia completa de RCP instrumental en lactantes.

En caso de colocar una cánula orofaríngea o Guedel en el lactante hay que tener la
precaución de introducirla con la curvatura hacia abajo para no lesionar tejidos del paladar.
Se utiliza un balón resucitador y mascarilla pediátricos y se insufla comprobando que el
tórax se eleva, sin emplear más de un segundo y dejando que baje el pecho. Los balones

107
resucitadores pediátricos tienen una válvula para limitar la presión hasta 45 cm de H2O
como máximo.

En caso de exceder dicha presión durante la insuflación, parte del aire saldrá por
dicha válvula evitando daños pulmonares al bebé. Hay que comprobar la válvula antes de
usar el Ambú. En caso de disponer sólo de un balón de adulto, se utilizan dos dedos para
coger un pellizco en el balón y soltar cuando el tórax se eleve.

108
UD.8: ELECTROFISIOLOGÍA CARDIACA

109
TEMA 8- ELECTROFISIOLOGÍA CARDIACA

1. Fisiología cardiaca

2. Electrocardiograma

3. Arritmias cardiacas

4. Ondas del electrocardiograma

5. Técnica y colocación de electrodos en ECG

1. FISIOLOGÍA CARDIACA

El corazón es un órgano cuyo funcionamiento comienza desde el interior del útero ma-
terno, alrededor de la semana 6 de gestación. Una vez iniciado, continúa con su latido car-
diaco de forma continua y autónoma. Para ello presenta un sistema de conducción eléc-
trico. La actividad del corazón depende de los estímulos del sistema nervioso, pero además
consta de unas células capaces de autoestimularse y transmitir el estímulo al resto del
músculo cardiaco.
Estos estímulos son los encargados de que se produzca la contracción o relajación del
corazón. El estímulo se inicia en el nódulo sinusal, un grupo de células en la unión de la
vena cava superior con la aurícula derecha, por eso se llama ritmo sinusal a un ritmo
cardiaco normal. Después pasa al nódulo auriculoventricular, y desde aquí baja por el Haz
de Hiss situado en el septum o tabique interventricular y se distribuye a los ventrículos a
través de las fibras de Purkinje.

Cualquier alteración del ritmo sinusal se denomina arritmia. Además, llamamos ta-
quicardia cuando la frecuencia cardiaca es superior a 100 latidos por minuto o bradicardia
cuando la frecuencia es inferior a 60 latidos por minuto. Para valorar el latido cardiaco me-
dimos la frecuencia mediante la toma del pulso, aunque también se valora si es regular o
irregular y si es un pulso lleno o débil.

110
2. ELECTROCARDIOGRAMA

El electrocardiograma (ECG) es una prueba que registra la actividad eléctrica del co-
razón. Esta actividad eléctrica se registra desde la piel del paciente y se plasma en un papel
mediante un trazado donde se aprecian diferentes ondas que representan los estímulos
eléctricos de las aurículas y los ventrículos. El aparato utilizado para realizar un electrocar-
diograma se llama electrocardiógrafo. Para el registro de la actividad eléctrica es necesario
colocar sobre la piel del paciente una serie de electrodos unidos al electrocardiógrafo por
unos cables. De esta forma se consiguen obtener 12 derivaciones, o sea, 12 trazados de los
impulsos eléctricos del corazón desde diferentes puntos. El registro se realiza sobre una tira
de papel cuadriculado milimétricamente. Normalmente está calibrado a una velocidad de
25 milímetros por segundo y un voltaje de 10 milímetros por milivoltio. Cada lado horizontal
de un cuadradito pequeño en el papel milimetrado son 0,04 segundos, y cada lado vertical
del mismo cuadradito son 0,1 milivoltios.

Para más facilidad al interpretar el registro electrocardiográfico, los cuadraditos pe-


queños se agrupan formando cuadrados más grandes de 5 cuadraditos de lado cada uno.
Cada cuadrado grande tiene una duración de 0,2 segundos (5 cuadraditos x 0,04 segundos)
por lo que 5 cuadrados grandes equivalen a un segundo. En el lado vertical, cada 10 cuadra-
ditos equivalen a 1 milivoltio, o sea, 2 cuadrados grandes.

3. ONDAS DEL ELECTROCARDIOGRAMA

El impulso generado en el nódulo sinusal (o sinoauricular) recorre la aurícula


produciendo una onda de despolarización, la onda P del ECG. Esta actividad eléctrica tiene
como consecuencia la contracción de ambas aurículas. Después de esta onda tiene lugar la
pausa necesaria para que los ventrículos acaben de llenarse de sangre que se conoce
como el segmento PQ. El segmento PQ representa el tiempo que tarda el nódulo sinusal
111
en llegar hasta el nódulo auriculoventricular (AV).
La llegada de la onda al nódulo auriculoventricular provoca su despolarización y se
inicia un impulso que se transmite hacia abajo en el tabique interventricular por el haz de
Hiss y sus ramas (fibras de Purkinje). En el registro gráfico aparece el complejo QRS, que
es un reflejo de la activación sucesiva de las fibras de Purkinje que produce la contracción
de las células del miocardio ventricular (se produce la contracción ventricular). La
repolarización auricular queda, generalmente, enmascarada por el complejo QRS. El
segmento ST refleja la última parte de la despolarización (contracción) ventricular y es un
indicador sensible de isquemia o lesión de miocardio.
Tras el complejo QRS aparece un último registro, la onda T, que es indicadora de la
repolarización y relajación de los ventrículos.

4. ARRITMIAS

Las arritmias cardiacas que aparecen con mayor frecuencia y que además suelen con-
ducir a una parada cardiaca son:
- Asistolia
- Actividad eléctrica sin pulso (AESP)
- Fibrilación ventricular (FV)
- Taquicardia ventricular sin pulso (TVSP)

Además, la fibrilación auricular (FA) es una de las arritmias más frecuentes en pacientes
cardiópatas.

112
Actividad eléctrica sin pulso.
También se denomina disociación electromecánica. En este caso hay actividad eléctrica
organizada (nos encontramos un ECG normal), pero no se contraen las paredes del corazón,
por lo que no se palpa pulso. Las causas suelen ser hipovolemia grave, taponamiento
cardiaco, neumotórax, hipotermia… como tratamiento está indicada reanimación
cardiopulmonar y adrenalina, pero tampoco es efectiva la desfibrilación.

Asistolia.
Es la ausencia total de actividad eléctrica en el miocardio, se identifica por una línea plana
en el monitor o en el papel del electrocardiograma. La causa más común es la hipoxia
miocárdica, entonces se bloquea el flujo coronario y desaparece la ritmicidad automática,
parándose totalmente el corazón. En este caso el tratamiento consiste en realizar
maniobras de reanimación cardiopulmonar e inyectar adrenalina. Sin embargo, el corazón
no responde a la desfibrilación cuando se halla en asistolia.

Fibrilación auricular.
Es la arritmia más común. Se producen en las aurículas contracciones rápidas y
desorganizadas. Al contraerse tan rápido y de forma irregular, la sangre se estanca en las
aurículas y se pueden producir pequeños trombos, por lo que hay riesgo de que estos
trombos provoquen un ictus o accidente cerebrovascular (ACV).

Fibrilación ventricular.
Es un trastorno grave del ritmo cardiaco que presenta un ritmo superior a los 250 latidos
por minuto. El ritmo es irregular y caótico sin ningún complejo QRS ni ST. Los ventrículos
tiemblan sin llegar a contraerse por lo que el bombeo sanguíneo es totalmente ineficaz.
Nunca tiene pulso y es el ritmo que desemboca en la muerte súbita. Puede estar causada
por electrocución, cardiopatías congénitas, cirugía cardiaca, o en atletas con alguna lesión
113
cardiaca. El único tratamiento eficaz es la desfibrilación, aunque el pronóstico depende del
tiempo desde el inicio de la fibrilación hasta la descarga eléctrica.

Taquicardia ventricular.
En esta arritmia se produce una taquicardia originada en los ventrículos que produce un mal
llenado de los ventrículos y el bombeo cardiaco no es eficaz. Presenta un ritmo superior a los
100 latidos por minuto y puede o no tener pulso. Las causas que la producen son múltiples,
tales como el infarto agudo de miocardio, valvulopatías o insuficiencia cardiaca. También la
pueden desembocar algunos fármacos o incluso se puede presentar sin una enfermedad
cardiaca previa. El tratamiento varía según la gravedad de la patología, desde no requerir
ninguna terapia hasta administrar fármacos antiarrítmicos o precisar incluso de RCP o
desfibrilación.

5. TÉCNICA Y COLOCACIÓN DE ELECTRODOS EN ECG

El electrocardiograma se realiza aplicando una serie de electrodos en la superficie


corporal del paciente, concretamente en los tobillos, muñecas y pecho. El
electrocardiograma es una prueba sencilla y rápida que no produce ninguna molestia y
además no presenta ningún riesgo para el paciente.
Para realizar un electrocardiograma completo es necesario colocar 10 electrodos que
unidos mediante cables al electrocardiógrafo nos aportarán 12 derivaciones en el papel.
Es importante, para conseguir un buen contacto del electrodo, limpiar previamente la zona
donde se va a colocar e incluso rasurar si hay demasiado vello. El paciente se debe colocar
en decúbito supino, mantener respiración relajada y no hablar, y debe mantenerse inmóvil
durante la realización de la prueba.
El ECG se podría comparar con un álbum de 12 “fotografías”; estas fotografías me
dan información de la actividad eléctrica cardiaca en función de donde están colocados.
Toda esa actividad eléctrica (la suma de la electricidad de todas las células del miocardio)
se representa con una flecha en el espacio que se llama vector (de despolarización). Ese
vector se representa en el espacio (tiene 3 dimensiones) y se dirige hacia abajo, hacia la
izquierda y hacia delante (desde aurícula derecha hasta ápex).

114
Los electrodos positivos de las derivaciones son los fotógrafos, son los que observan esa
electricidad. El electrocardiograma dibujará distintas ondas según vean los electrodos esa
electricidad:
“Pinta” una onda hacia arriba, positiva, si se acerca la electricidad al electrodo.
“Pinta” una onda hacia abajo, negativa, si ven como la electricidad se aleja.
“Pinta” una onda isodifásica (mitad positiva y mitad negativa) si ven como la electricidad les
pasa de forma perpendicular.

Ese vector se representa en el espacio, por lo que tiene 3 dimensiones y se dirige hacia
abajo, hacia la izquierda y hacia delante (desde aurícula derecha hasta ápex).
El electrocardiograma de 12 derivaciones “estándar” (FIG), contiene 12 derivaciones, doce
fotografías de la actividad eléctrica.
• 6 de ellas recogen información de la actividad eléctrica desde el plano frontal. Son
las derivaciones de los miembros=frontales y en el electrocardiograma están repre-
sentadas a la izquierda.
• Las otras seis recogen información de la actividad eléctrica desde el plano transver-
sal. Son las derivaciones precordiales=torácicas y en el electrocardiograma están
representadas a la derecha.
DERIVACIONES DE LOS MIEMBROS=FRONTALES
Las derivaciones de los miembros son:
-I, II, III. Son las únicas bipolares: tienen dos polos, uno positivo y uno negativo y el
electrocardiógrafo mide la diferencia de potencial entre los dos electrodos.
-aVR, aVL, aVF (monopolares). aVLR: amplified voltage right arm, aVL: amplified voltage left
arm, aVF: amplified voltage foot

115
Para conseguir las derivaciones frontales se colocan cuatro electrodos, uno en cada
miembro. Estos electrodos tienen colores diferentes que ayudan a saber el lugar donde
colocarlos:
- Electrodo rojo. Se sitúa en el miembro superior derecho.
- Electrodo amarillo. Se sitúa en el miembro superior izquierdo.
- Electrodo negro. Se sitúa en el miembro inferior derecho. El electrodo negro no
interviene, solo sirve como toma de tierra.
- Electrodo verde. Se sitúa en el miembro inferior izquierdo.
Los electrodos de los miembros se pueden colocar en los tobillos y muñecas así como cerca
de los hombros y en las caderas, siempre y cuando estén colocados simétricamente.
Dado a que las derivaciones I, II, III son bipolares necesitamos saber cuál de los dos
electrodos que conforman la derivación es el explorador (el positivo), el que ve como la
electricidad se le acerca o se le aleja y por lo tanto, el que tira la foto.
• Derivación I: se forma entre el rojo y el amarillo (brazo derecho y brazo izquierdo).
El explorador es el amarillo.
• Derivación II: se forma entre el electrodo rojo y el verde (entre hombro derecho y
pierna izquierda). El electrodo positivo, y por tanto explorador, es el verde. Es la tira
de ritmo ya que es la que mejor ‘pinta’ las ondas positivas al ver como la electricidad
se le acerca justo de frente.
• Por último, queda la derivación III, entre los electrodos amarillo y verde (brazo iz-
quierdo y pierna izquierda). De nuevo el electrodo positivo, y por tanto el explora-
dor, es el verde.
Por ello, vemos como al colocar los electrodos rojos, amarillo y se forma entre ellos un
triángulo llamado triángulo de Einthoven.

Las tres derivaciones de los miembros que quedan aVR, aVL, aVF, son todas monopolares y
“le hacen la foto al corazón” desde el electrodo que les corresponde mirando hacia el centro
del corazón:
aVR: (right – derecha) desde el rojo.
aVL: (left – izquierda) desde el amarillo.
aVF: (foot-pie) desde el verde.

116
DERIVACIONES PRECORDIALES
Las derivaciones precordiales son: de V1 a V6 y son monopolares. Observan la actividad eléc-
trica del corazón desde el punto donde está colocado cada electrodo mirando hacia el centro
del corazón.

Para obtener las 6 derivaciones precordiales se colocan seis electrodos en la zona anterior del
tórax, numeradas de V1 a V6. Se colocan del hemitórax derecho al hemitórax izquierdo en seis
puntos diferentes:

- V1 en cuarto espacio intercostal, a la derecha del esternón.

- V2 en cuarto espacio intercostal, a la izquierda del esternón.

- V3 punto equidistante de V2 y V4 (se pone después de colocar V4).

- V4 quinto espacio intercostal línea media clavicular.

- V5 quinto espacio intercostal equidistante de V4 y V6, línea anterior axilar.

- V6 quinto espacio intercostal línea media axilar.

117
UD.9: OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA
POR CUERPO EXTRAÑO (OVACE)

118
Tema 9.- Obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño

1. Generalidades

2. OVACE en adultos y niños conscientes

3. OVACE en adultos y niños inconscientes

4. OVACE en lactantes

5. Limpieza de la vía aérea y aspiración de secreciones

1. GENERALIDADES

La obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño (OVACE) es una causa poco común
pero potencialmente tratable de muerte accidental. Se considera una emergencia ya que
produce un compromiso agudo de la función respiratoria .

La OVACE se produce cuando cesa la entrada de oxígeno a los pulmones por una
obstrucción en la laringe o tráquea, normalmente por un problema en la deglución de
sólidos. Esta obstrucción se puede producir de forma incompleta permitiendo la entrada de
algo de aire, o completa cuando obstruye totalmente la vía aérea.

Es posible que un cuerpo extraño haya quedado alojado en la vía aérea obstruyendo esta:

→ De forma incompleta desencadenando una obstrucción leve de la vía aérea. En este caso
existen una serie de manifestaciones:

- La víctima puede hablar, aunque lo haga con dificultad.

- Se escucha la entrada y salida de aire.

- Además la víctima puede coger aire y toser con fuerza.

119
→ De forma completa desencadenando una obstrucción grave de la vía aérea. Los signos
de gravedad son:

- La víctima es incapaz de hablar.

- Es característico que el paciente se agarre el cuello rodeándolo con ambas manos.

- No se escucha entrada ni salida de aire.

- Puede existir una pequeña entrada de aire, en este caso se oyen sibilancias cada vez
que entra el aire debido al estrechamiento de la vía.

- En la obstrucción grave puede haber tos débil o ausencia total de tos.

Los signos y síntomas que permiten la diferenciación entre obstrucción leve y grave
de la vía aérea se resumen en la siguiente tabla:

Debido a su anatomía, los niños y lactantes son más propensos a sufrir


atragantamientos. Los objetos más habituales con los que un niño puede sufrir una OVACE
son juguetes pequeños, monedas, globos, caramelos, chicles, etc. Debido a que los niños y
lactantes juegan y comen en sociedad, la mayoría de los episodios de OVACE suceden
mientras están acompañados y por ello el inicio de las maniobras suele ser precoz, cuando
aún se encuentra consciente.

Puesto que el reconocimiento de la OVACE es la clave de un resultado satisfactorio,


es importante no confundir esta emergencia con una disnea, el ataque cardiaco, las
convulsiones u otras condiciones que puedan causar distress respiratorio, cianosis o pérdida
de consciencia.

120
Aproximadamente el 50% de los episodios de obstrucción de la vía aérea no son
liberados con una única técnica. La probabilidad de éxito aumenta cuando se combinan
palmadas en la espalda, y compresiones abdominales y torácicas.

No hay estudios que hayan evaluado el uso rutinario del barrido digital para limpiar
la vía aérea en ausencia de una obstrucción visible en cambio han sido reportados cuatro
casos de daños a la víctima y al reanimador. De modo que se evitará el barrido digital a
ciegas y se retirará material sólido de la boca solamente si puede ser visto. El barrido digital
consiste en introducir el dedo índice en la boca de la víctima ligeramente arqueado y
arrastrar mediante un movimiento rápido el cuerpo extraño hacia fuera. Es una técnica
desaconsejada según las últimas recomendaciones de RCP de 2015 por la posibilidad de
introducir aún más el cuerpo extraño si no se realiza correctamente la técnica o no está en
la cavidad oral.

2. OVACE EN ADULTOS Y NIÑOS CONSCIENTES

Cuando la obstrucción que produce el cuerpo extraño es leve, se actuará de la


siguiente manera:

• Si la víctima es capaz de respirar y toser por sí sola le animaremos a que siga


tosiendo, ya que la tos es el mejor mecanismo de defensa ante una obstrucción. La
expulsión de aire de forma brusca desde los pulmones es la forma más efectiva para
empujar un cuerpo extraño hacia el exterior.

121
• Pese a que la obstrucción sea leve, nunca debemos dejar sola a la víctima y
controlaremos su evolución constantemente. Si persiste la obstrucción se debe
activar el sistema de emergencias médicas y se intentará conseguir un DESA ante la
posibilidad de que la víctima pierda la consciencia y acabe en parada
cardiorrespiratoria.

• Aunque la obstrucción sea leve, siempre debe ser valorada por un médico.

En el caso de que la obstrucción sea grave y el paciente no sea capaz de toser hay
que llamar desde el primer momento al servicio de emergencias médicas. Intentamos
localizar un DEA ante la gran posibilidad de que el paciente entre en parada
cardiorrespiratoria, y comenzamos a realizar maniobras específicas de desobstrucción.

1 Si la víctima muestra signos leves de obstrucción de la vía aérea:

a) Animar a la víctima a continuar tosiendo y no hacer nada más

Las víctimas con obstrucción leve de la vía aérea deberían permanecer bajo
observación continua hasta que mejoren, puesto que se puede desarrollar una
obstrucción grave de la vía aérea.

2 Si la víctima muestra signos graves de obstrucción de la vía aérea y está consciente:

a) Llamar desde el primer momento al servicio de emergencias médicas. Intentamos


localizar un DEA ante la gran posibilidad de que el paciente entre en parada
cardiorrespiratoria

b) El reanimador informa a la víctima de que va a ayudarla una vez confirmada la


obstrucción. Aplicar cinco golpes en la espalda como sigue: colóquese al lado y
ligeramente detrás de la víctima, aguante el pecho con una mano e incline a la victima
bien hacia adelante de modo que cuando el objeto causante de la obstrucción sea
desplazado progrese hacia la boca en vez de irse más abajo en la vía aérea; aplique
hasta cinco golpes secos entre las escapulas con el talón de la otra mano.

c) Si los cinco golpes en la espalda no consiguen aliviar la obstrucción de la vía aérea,


aplique hasta cinco compresiones abdominales como sigue: sitúese detrás de la
víctima y rodéela con ambos brazos por la parte superior de su abdomen, incline hacia
delante la víctima, cierra entonces la mano dominante en forma de puño y con el
pulgar hacia el interior sobre el abdomen de la víctima, en epigastrio, colóquelo entre
el ombligo y la caja torácica del paciente, agarre este puño con la otra mano y empuje
fuerte y rápido hacia adentro y hacia arriba, repita hasta cinco veces.

122
d) Si la obstrucción no se libera, continúe alternativamente con cinco golpes en la
espalda seguidas de cinco compresiones abdominales.

Esta maniobra es denominada “Maniobra de Heimlich”

Hay situaciones especiales en las que es necesario modificar esta maniobra. Es el


caso de las personas obesas o las embarazadas. En tal caso el punto de compresión es el
mismo que el de las compresiones torácicas, en el centro del esternón. Se rodea a la víctima
igual que en el supuesto anterior, pasando los brazos bajo las axilas del paciente y
abrazando una mano con la otra. Se comprime fuertemente el esternón empujando de esta
forma el tórax y así ayudando a expulsar el cuerpo extraño.

123
Cuidados posteriores

Los pacientes con tos persistente, dificultad para tragar, o sensación de un cuerpo
extraño todavía en su garganta, deberían ser trasladados para una valoración medica.

Las compresiones abdominales y torácicas pueden causar lesiones internas graves,


y todas las víctimas tratadas con éxito con estas medidas deberían ser examinadas
posteriormente para descartarlas.

3. OVACE EN ADULTOS Y NIÑOS INCONSCIENTES

Desobstrucción de la vía aérea en adultos y niños inconscientes

Puede ser que, pese a la realización de la maniobra de Heimlich, no sea posible


extraer el cuerpo extraño. Si la víctima pierde el conocimiento hay que avisar, si no lo hemos
hecho antes, al SEM e intentaremos conseguir un DEA lo antes posible. El reanimador deja
caer despacio a la víctima y la tiende en el suelo en decúbito supino. Inicia maniobras de
reanimación cardiopulmonar comenzando directamente con las compresiones torácicas sin
detenerse a comprobar respiraciones y pulso ya que se sabe el motivo de la parada
cardiorrespiratoria. Una vez comenzada la RCP, cada 30 compresiones se busca la presencia
del cuerpo extraño en la boca antes de proceder a las insuflaciones. El barrido digital a
ciegas está desaconsejado, solo se hará si el cuerpo extraño está al alcance en la boca.

4. OVACE EN LACTANTES

Reconocimiento de la OVACE

Cuando el cuerpo extraño entra en la vía aérea, el niño reacciona inmediatamente


tosiendo en un intento de expulsarlo. La tos espontánea es más efectiva y más segura que
cualquier maniobra que un reanimador pueda realizar. No obstante, si no hay tos o es
inefectiva, y el objeto obstruye completamente la vía aérea, el niño se asfixiará
rápidamente. Solamente se deben realizar maniobras activas sobre el cuerpo extraño si la
tos se hace inefectiva, pero se iniciarán de forma rápida y confiada.
124
En los lactantes hay que tener en cuenta que los signos de OVACE son diferentes.

→ Si la obstrucción es leve:

- El niño comienza con tos efectiva, pudiendo respirar antes de toser.

- El bebé presenta un llanto fuerte y audible.

- Estará agitado y reactivo.

→ Si la obstrucción es grave:

- Puede no haber tos, y si la hay es inefectiva.

- El lactante no es capaz de respirar y aparecerá una disminución de consciencia a


medida que no se resuelve la situación.

- La víctima comienza a ponerse cianótica.

Si estamos seguros de la situación debemos activar el servicio de emergencias


sanitarias o pedir a alguien que lo haga. La forma de detectar si un lactante está consciente
es golpeándole la planta de los pies con una palmada seca. Si el bebé está consciente
reaccionará a este estímulo llorando o agitándose.

Secuencia de desobstrucción en el lactante:

• Sujete al lactante “boca abajo” colocándolo sobre el antebrazo, que a su vez se puede
apoyar sobre el muslo, manteniendo la cabeza del lactante más baja que el tronco. Pasamos
un brazo entre el niño y nuestro muslo en dirección a su cabeza, sujetándolo por la espalda
y envolviendo el cuello por la nuca con nuestro pulgar y los dedos anular y meñique. Los
125
dedos índice y corazón los colocamos en la parte posterior de su cabeza, manteniéndola en
posición neutra. En esta postura tenemos el otro brazo libre para comprobar la boca y el
cuerpo extraño. Colocamos la segunda mano sobre el pecho con los dedos pulgar, anular y
meñique abrazando el cuello por delante. Los otros dos dedos los colocamos a ambos lados
de la boca. De esta forma voltearemos al bebé boca arriba y boca abajo de forma rápida
pasando de un antebrazo a otro

• Golpee cinco veces con el talón de su mano libre en la zona interescapular del lactante,
debiendo ser estos golpes rápidos y moderadamente fuertes.

• Voltee al lactante sobre su otro antebrazo, dejándolo “boca arriba”. Sujete al lactante
colocando su mano en el occipucio. Siga manteniendo la cabeza más baja que el tronco para
favorecer la expulsión del objeto por la gravedad.

• Aplique 5 compresiones torácicas con dos dedos (índice y medio) en el tercio inferior del
esternón), pero algo más lentas y fuertes que en la RCP.

Secuencia de desobstrucción en el niño de más de un año:

• Los golpes en la espalda son más efectivos si el niño se coloca cabeza abajo.
• Si el niño es pequeño se puede colocar en el regazo del reanimador como el lactante.
• Si esto no es posible, colocar al niño inclinado hacia delante y dar los 5 golpes en la región
interescapular.
• Si los golpes en la espalda no consiguen liberar el cuerpo extraño y, el niño continúa
consciente, emplear en el niño las compresiones abdominales.
• Colóquese de pie o arrodillado detrás del niño, pasando sus brazos por debajo de los
brazos del niño y rodeando su abdomen.
• Apoye con fuerza el puño entre el ombligo y el esternón.
• Sujete esta mano con la otra y empuje fuertemente hacia adentro y hacia arriba.
• Repita cinco veces.
• Asegúrese de que la presión no se aplica sobre el apéndice xifoides ni sobre las costillas
inferiores, pues podría producir un traumatismo abdominal.

126
Lactante o niño inconsciente con OVACE grave

Si el lactante o niño con un cuerpo extraño está inconsciente o evoluciona hacia la


inconsciencia, sele colocará sobre una superficie plana y rígida. Grite o envíe a alguien a por
ayuda si no dispone de ella. No abandone nunca al niño en este estado y proceda como
sigue:

• Apertura de la vía aérea. Abra la boca y busque cualquier cuerpo extraño. Si se ve, intente
eliminarlo haciendo un barrido con un único dedo. No intente barridos repetidos o a ciegas,
pues esto podría impactar el objeto más profundamente en la faringe y causar lesión.

• Respiraciones de rescate. Abra la vía aérea usando la maniobra correspondiente según la


edad de la víctima y de cinco respiraciones de rescate, comprobando la efectividad de cada
una de las respiraciones. Si una respiración no consigue elevar el tórax, recoloque la cabeza
antes de realizar un nuevo intento.

• Compresiones torácicas y RCP: si no hay respuesta a las 5 ventilaciones (movimiento, tos,


respiración espontánea) proceda con las compresiones torácicas sin comprobar la
existencia o no de signos de circulación. Estas compresiones sirven para intentar extraer el
cuerpo extraño de la vía aérea.

• Siga la secuencia de RCP (15 compresiones/2ventilaciones) durante un minuto


aproximadamente antes de avisar al equipo de emergencias (si no ha sido avisado antes por
alguien).

• Cuando abra la vía aérea para dar las respiraciones de rescate, mire a ver si existe algún
cuerpo extraño en la boca.

127
• Si se ve el cuerpo extraño, intente extraerlo con la técnica de barrido con un solo dedo.

• Si parece que la obstrucción ha cedido, abra y evalúe la vía aérea como se indica más
arriba y si el niño no respira espontáneamente, de 5 respiraciones de rescate. Compruebe
también la circulación y continúe la secuencia de RCP según el estado que presente la
víctima (sólo ventilación o ventilación más compresiones)

• Si el niño recupera la consciencia y presentar espiraciones espontáneas y efectivas, se


debe colocar en una posición segura sobre uno de sus costados y vigilar la respiración y nivel
de conciencia mientras se espera la llegada del equipo de emergencia.

128
Desobstrucción de la vía aérea en lactantes inconscientes.

En este caso hay que activar al SEM o pedir a alguien que lo haga si aún no se había
hecho. Tendemos a la víctima sobre una superficie dura y comenzamos a realizar maniobras
de RCP buscando la presencia del objeto cada vez que vayamos a insuflar.

5. LIMPIEZA DE LA VÍA AÉREA Y ASPIRACIÓN DE SECRECIONES

La aspiración de secreciones es una técnica que puede realizar el TES, limitando la


actuación a la boca, ya que no se considera una técnica invasiva. Esta maniobra consiste en
la succión de los fluidos de la cavidad oral del paciente a través de una sonda que se conecta
a una bomba de aspiración.

El principal objetivo que pretende es asegurar la permeabilidad de la vía aérea y


favorecer la ventilación. Está indicada cuando el paciente no puede expulsar las secreciones
por sí mismo.

Sin embargo, pese a no ser una técnica compleja de realizar, hay que extremar
cuidado en los siguientes casos:

- Trastornos hemorrágicos

- Edema laríngeo

- Varices esofágicas

- Cirugía maxilofacial

- Lesiones en mucosa oral

- Cirugía traqueal

- Coagulopatías

- Patologías con inestabilidad hemodinámica

- Crisis asmática aguda

Para realizar la aspiración de secreciones hace falta contar con el siguiente equipo:

- Sistema de aspiración de secreciones de pared si es a nivel hospitalario.

129
- Aspirador de secreciones portátil en ambulancia.

- Guantes desechables.

- Sondas de diferentes tamaños.

- Pulsioxímetro.

- Balón resucitador.

- Guedel.

- Gafas de protección y mascarilla.

Para realizar la técnica el procedimiento consiste en tomar las medidas de


protección oportunas y preparar el material. El aspirador hay que limitar vacío a 100mmHg
si se va a aspirar a niños, y a 300mmHg en adultos. Si el paciente está consciente se informa
de la técnica a realizar y se le coloca el pulsioxímetro, se elige la sonda adecuada y se
conecta al aspirador. Se prepara la cánula de Guedel y el balón resucitador en previsión de
una parada cardiorrespiratoria. Se introduce entonces la sonda unos 8cm durante no más
de 10-15 segundos sin tapar el orificio de la sonda mientras se introduce. Una vez dentro,
taponar con un dedo para la aspiración mientras se gira y retira suavemente recogiendo las
secreciones de la cavidad oral. Controlar constantes vitales durante el proceso a través del
pulsioxímetro.

130
UD.10: SOPORTE VITAL AVANZADO
EN ADULTOS Y PEDIÁTRICO

131
TEMA 10- SOPORTE VITAL AVANZADO EN ADULTOS Y PEDIÁTRICO

1. Introducción

2. Algoritmos de SVA en adultos e infantes

3. Manejo del ABC en SVA

4. Tratamiento post-resucitación

5. Transferencia del paciente

1. INTRODUCCIÓN

El Soporte Vital Avanzado (SVA) reúne un conjunto de medidas terapéuticas cuyo


objetivo final es la resolución o tratamiento definitivo de la situación de parada
cardiorrespiratoria (PCR). Para ello es preciso disponer de personal debidamente entrenado
en la aplicación de las técnicas y secuencias de actuación en reanimación, así como de un
material adecuado. Para que el tratamiento sea eficaz, es necesario realizar un tratamiento
integrado, mediante un equipo de varias personas que realicen el diagnostico de paro y las
maniobras de reanimación de manera ordenada, secuencial y adecuada. El mas experto en
el tratamiento de situaciones críticas y reanimación asumirá la dirección del equipo,
coordinará el mismo atendiendo las secuencias de actuación y recomendaciones actuales y
mantendrá una visión de conjunto durante el tiempo que dure la reanimación; idealmente
solo intervendrá en la aplicación de técnicas en los casos en los que otros componente no
sepa o no pueda realizarlas (aunque en extrahospitalaria, debido a la limitación de recursos
humanos, no suele ser posible).

En la infancia, por norma general, los trastornos del ritmo cardíaco que ponen en
peligro la vida del niño suelen ser el resultado de un proceso patológico y no la causa de la

132
enfermedad. Las causas más frecuentes de alteraciones del ritmo cardíaco son la hipoxia,
la acidosis o la hipotensión secundarias a insuficiencia respiratoria o cardíaca. Sin duda, los
niños con un mayor riesgo son los afectos de miocarditis, cardiomiopatías y los intervenidos
de algún defecto congénito del corazón.

2. ALGORITMOS DE SVA EN ADULTOS Y NIÑOS

Los ritmos cardiacos asociados a la parada se dividen en dos grupos: ritmos


desfibrilables (fibrilación ventricular/taquicardia ventricular sin pulso (FV/TVSP)) y ritmos
no desfibrilables (asistolia y actividad eléctrica sin pulso (AESP)). Como es de suponer, la
diferencia principal en el tratamiento de estos dos grupos es la necesidad de la
desfibrilación en los pacientes con FV/TVSP. Las actuaciones subsiguientes, como serian
compresiones torácicas, manejo de la vía aérea y ventilación, acceso venoso, administración
de fármacos y corrección de las causas reversibles, son comunes en los dos grupos.

Las maniobras mas importantes para mejorar la supervivencia tras una parada
cardiaca comprenden:

• Las compresiones de alta calidad precoces e ininterrumpidas (frecuencia 100-


120/min)

• La desfibrilación precoz en el caso de la FV/TVSP.

Aunque la medicación y el manejo avanzado de la vía aérea se encuentran todavía


incluidos en las intervenciones del SVA, hay poca evidencia que apoye su uso. Por ello,
tienen menos importancia que las compresiones y la desfibrilación.

Ritmos no desfibrilables (AESP y asistolia)

• Actividad eléctrica sin pulso (AESP): se define como una parada cardiaca en presencia de
actividad eléctrica organizada en ausencia de pulso palpable , es decir, es cualquier
actividad eléctrica organizada, a excepción de la bradicardia grave y la taquicardia
ventricular sin pulso, en ausencia de pulsos palpables. Suele representar una situación
preterminal justo antes de que se produzca la asistolia.

La AESP está causada a menudo por condiciones reversibles, y puede ser tratada si esas
condiciones son identificadas y corregidas. La supervivencia tras una parada cardiaca con
asistolia o AESP es improbable, a no ser que se pueda encontrar y tratar de forma efectiva
una causa reversible.

133
• Asistolia: es la ausencia total de actividad eléctrica y mecánica efectivas en el miocardio.
El ritmo correspondiente en el ECG es una línea plana, aunque en ocasiones pueden
aparecer algunas ondas P auriculares. Durante la RCP, asegúrese de que las palas/parches
están colocados sobre el tórax y que se ha seleccionado el modo correcto en el monitor.
Asegúrese de que la ganancia de amplitud es apropiada.

Siempre que se haga un diagnóstico de asistolia, hay que comprobar el ECG


cuidadosamente por si hay presencia de ondas P, porque en ese caso puede responder a
marcapasos cardiaco. No existe beneficio alguno en intentar colocar un marcapasos en la
asistolia verdadera.

Las maniobras de RCP y la adrenalina son esenciales en el manejo de la parada


cardíaca con asistolia o AESP.

Ritmos desfibrilables

El primer ritmo monitorizado es FV/TVSP en aproximadamente el 25-50% de las


paradas cardiacas, tanto dentro como fuera del hospital, pero cuando el ritmo es registrado
poco después de colapso, en particular por un DEA in situ, la proporción de victimas en FV
puede ser tan alta como 76%. También ocurrirá FV/TV en algún momento durante la
resucitación en alrededor del 25% de las paradas cardiacas con un ritmo inicial
documentado de asistolia o AESP.

El 10% de las paradas cardíacas pediátricas presentan como ritmo inicial la FV. Su
incidencia aumenta con la edad y también puede aparecer durante la RCP de un niño que
inicialmente tenía un ritmo no desfibrilable.

1. Confirme la parada cardiaca; compruebe si hay signos de vida o en caso de estar


entrenado, compruebe simultáneamente la respiración y el pulso.

[Link] compresiones torácicas ininterrumpidas con una relación


compresiones/ventilaciones (CV) de 30:2 mientras llega el desfibrilador y/o se colocan
las palas o los parches de desfibrilación. Los parches autoadhesivos de desfibrilación
tienen numerosas ventajas sobre las palas manuales y deberían ser utilizados siempre
preferentemente cuando estén disponibles.

Es importante que coloquemos los parches o palas asegurándonos de que no se toquen


la una con la otra. Usar palas de lactante en niño con peso < 10kg y de adulto en mayor
de 10 kg.

134
3. Planifique las acciones y comuníquelas al equipo antes de interrumpir la RCP para el
análisis del ritmo.

4. Detenga las compresiones torácicas, confirme FV/TVSP en el monitor.

5. Reinicie las compresiones torácicas inmediatamente, a la vez que la persona


designada selecciona la energía del desfibrilador (150-200J bifásica para la primera
descarga y 150-360J para las subsiguientes) y apriete el botón de carga. En niños la dosis
de energía correcta es de 4 J/Kg. Poner gel en ambas palas y cargar el desfibrilador. Con
desfibriladores manuales es apropiado considerar el incremento de la energía de las
descargas sucesivas si es factible, tras una descarga sin éxito y en los pacientes en los
que se produce refibrilación

6. Mientras el desfibrilador se carga, de aviso a los reanimadores, excepto el que hace


las compresiones torácicas, de “apartaos” o “Todo el mundo fuera. Se va a dar una
descarga”, y retire cualquier dispositivo de administración de oxigeno cuando sea
apropiado. Asegúrese de que el reanimador que realiza las compresiones torácicas es la
única persona que toca al paciente.

7. Una vez cargado el desfibrilador, dígale al reanimador que realiza las compresiones
torácicas “Fuera”, y comprobar que todos los reanimadores se han apartado del
paciente, incluida la fuente de oxígeno. Cuando lo haya hecho, administre la descarga.
Minimizar la demora entre el cese de las compresiones torácicas y la administración de
la descarga (la pausa predescarga) ya que un retraso de incluso 5-10 segundos reducirá
las probabilidades de que la descarga tenga éxito.

8. Sin valorar el ritmo ni palpar el pulso, reanudar la RCP (relación CV 30:2)


inmediatamente tras la descarga, comenzando con las compresiones torácicas para
limitar la pausa por descarga y la pausa total peridescarga.

9. Continuar RCP durante 2 minutos. El líder del equipo ha de preparar al equipo para la
siguiente pausa de la RCP.

10. Interrumpa brevemente la reanimación para comprobar el ritmo; si persiste FV/TV,


dar una segunda descarga (150-360J o 4 J/kg, en bifásico). Sin revaluar el ritmo ni palpar
el pulso, reanudar la RCP (relación CV 30:2) inmediatamente tras la descarga,
comenzando con las compresiones torácicas, durante 2 minutos.

11. Si la FV/TVSP persiste, realizar una tercera descarga. Reiniciar inmediatamente las
compresiones torácicas. Administrar 1 mg de adrenalina IV/IO y 300 mg de amiodarona
(5 mg/kg en pediatría) IV/IO mientras se realizan otros 2 minutos de RCP.

135
12. Si persiste la FV/TVSP se ha de repetir esta secuencia de 2 minutos de RCP –
comprobación del ritmo/pulso – desfibrilación.

13. Administre 1 mg de adrenalina IV/IO cada 3-5 minutos (esto será, en la practica, en
ciclos alternos)

Si durante la comprobación del ritmo se observa actividad eléctrica compatible con gasto
cardiaco, busque evidencias de recuperación de la circulación espontanea (RCE):

• Compruebe el pulso central y si esta disponible, la forma de onda de CO2 al final


de la espiración

• Busque la presencia de signos de vida: movimientos, apertura ocular, respiración


normal.

• Si hay evidencia de recuperación, inicie los cuidados postresucitación.

• Si no hay signos de RCE (AESP) continúe la RCP y cambie al algoritmo de ritmo no


desfibrilable. Si se observa asistolia, continúe RCP y cambie al algoritmo de no
desfibrilable.

El intervalo entre la detención de la RCP y la desfibrilación debe minimizarse y no


debería sobrepasar los pocos segundos (idealmente menos de 5). Los ciclos de RCP se
realizan 30:2 hasta que la vía aérea esta asegurada. Luego se hace de manera simultanea,
con las compresiones torácicas sin hacer pausas durante la ventilación.

Las compresiones torácicas son reiniciadas inmediatamente tras la desfibrilación,


sin valorar el ritmo ni el pulso, porque incluso si la desfibrilación ha tenido éxito en restaurar
un ritmo con perfusión, se tarda un tiempo hasta que se establece la circulación
postdescarga y es muy raro que se pueda palpar pulso inmediatamente después de la
desfibrilación.

Además, el tiempo que se pierde intentando palpar el pulso comprometerá aun mas
el miocardio si no se ha restaurado un ritmo con perfusión. Si se restaura un ritmo que
perfunde, hacer compresiones torácicas no aumenta las posibilidades de que recurra la FV.

La primera dosis de adrenalina se administra inmediatamente tras la 3a descarga.


También se administran 300 mg de amiodarona. Las dosis subsiguiente de adrenalina se
administran en ciclos alternos de 2 minutos (lo que equivale a cada 3-5 minutos) mientras
persista la parada cardiaca. Si la FV/TVSP persiste o recurre hay que administrar otra dosis
de amiodarona de 150 mg (tras la 5a descarga). La lidocaina a dosis de 1mg/kg puede usarse

136
como alternativa si no se dispone de amiodarona (o en caso de alérgicos al iodo), pero no
se administra lidocaina si ya se ha administrado amiodarona.

Las comprobaciones del pulso deben ser breves, y el pulso solo debe comprobarse
si se observa un ritmo organizado. Si durante la RCP se recuperan los signos de vida
(movimiento intencionado, respiración normal o tos), o hay un incremento en la ETCO2,
examinar el monitor; si presenta un ritmo organizado, comprobar el pulso. Si hay un pulso
palpable, continuar con los cuidados postresucitación y/o el tratamiento de arritmia
periparada. Si el pulso no esta presente, continuar RCP.

Es importante en las FV/TVSP refractarias a la desfibrilación comprobar la posición


y el contacto que hacen los parches de desfibrilación. La duración de la resucitación es una
materia de juicio clínico y debería tener en cuenta la percepción de un buen pronóstico. Si
se ha iniciado la resucitación, se estima que vale la pena continuar mientras el paciente
permanezca en FV/TVSP.

Un golpe precordial único tiene una tasa de éxito de cardioversión de un ritmo


desfibrilable muy baja y solo es probable que funcione si se da en los primeros segundos
del comienzo de un ritmo desfibrilable. La administración de un golpe precordial no debe
demorar la petición de ayuda ni el acceso a un desfibrilador. Así pues, solo es un tratamiento
apropiado cuando hay varios clínicos presentes en una parada presenciada, monitorizada y
cuando no hay un desfibrilador inmediatamente a mano. En la práctica, esto solo es
probable que ocurra en un entorno de cuidados críticos, tales como el departamento de
Urgencias o la UCI.

En el contexto de la parada cardíaca, lo más habitual en niños es una bradicardia


que evoluciona a asistolia, pero si se trata de niños con afectación cardíaca previa, lo más
habitual es la TV sin pulso y la FV. En el niño mayor y en el adolescente con parada cardíaca
repentina, la FV suele ser el ritmo de PCR detectado.

137
138
3. MANEJO DEL ABC EN SVA

→ Vía aérea y ventilación

La intubación traqueal proporciona la vía aérea mas fiable, pero solo debería
intentarse si el profesional sanitario está adecuadamente formado y tiene una experiencia
regular y continuada en la técnica. El personal adiestrado en el manejo de vía aérea
avanzada debería intentar la laringoscopia e intubación sin detener las compresiones
torácicas; se puede requerir una breve pausa en las compresiones torácicas mientras se
pasa el tubo a través de las cuerdas vocales, pero esta pausa debería ser menor de 5
segundos.

139
Tras la intubación, confirmar la correcta posición del tubo y asegurarlo
adecuadamente. Ventilar los pulmones a 10 ventilaciones/min; no hiperventilar al paciente.
Una vez que el paciente ha sido intubado, continuar las compresiones torácicas a una
frecuencia de 100-120/min sin hacer pausas durante la ventilación.

Si la fuga de aire produce una ventilación inadecuada del paciente, las compresiones
torácicas deberían ser interrumpidas para permitir la ventilación (seguir 30:2).

Una alternativa aceptable es un dispositivo supraglotico de vía aérea (DSVA) ([Link].


Mascarilla laríngea, tubo laríngeo o i-gel). Una vez insertado un DSVA, hay que intentar
realizar compresiones torácicas continuas, sin interrumpirlas durante la ventilación.

En la practica, durante un intento de resucitación se utilizará una combinación de


técnicas de manejo de vía aérea de modo escalonado. La mejor vía aérea, o combinación
de técnicas de manejo de vía aérea, variara de acuerdo a factores del paciente, la fase del
intento de resucitación (durante la RCP, tras la RCE) y la pericia de los reanimadores.

Tan pronto como un dispositivo avanzado de vía aérea este colocado (tubo
endotraqueal, mascarilla laríngea, etc.), se continúa con las compresiones torácicas sin
hacer pausas durante la ventilación. Se cambia a la persona que realiza las compresiones
cada 2 minutos, o antes si es necesario, para reducir la fatiga (evite interrupciones, cambie
mientras se valora el ritmo).

→ Acceso vascular

Obtenga un acceso intravenoso lo antes posible. Aunque las concentraciones pico


son mayores y los tiempos de circulación mas cortos cuando los fármacos se inyectan en un
catéter venoso central en comparación con una cánula periférica, la inserción del catéter
venoso central requiere la interrupción de la RCP y se asocia a mayores complicaciones. La
canulación venosa periférica es mas rápida, mas fácil de realizar y mas segura.

Los fármacos inyectados por vía periférica deben seguirse por un bolo de al menos
20 ml de fluido y elevación de la extremidad durante 10-20 segundos para facilitar la llegada
del fármaco a la circulación central. Si el acceso intravenoso es difícil o imposible (no se
consigue en los primeros 2 minutos), considerar la vía intraósea. La inyección intraósea de
fármacos consigue concentraciones plasmáticas adecuadas en un tiempo comparable a la
inyección a través de un catéter venoso central.

Cuando se administran fármacos por un tubo traqueal se consiguen concentraciones


plasmáticas impredecibles y la dosis traqueal optima de la mayoría de los fármacos se

140
desconoce; así pues, ya no se recomienda la vía traqueal para la administración de
medicación.

→ Causas reversibles

Durante cualquier parada cardiaca se deben considerar las causas potenciales o


factores agravantes para los cuales existe tratamiento especifico:

• Hipoxia
• Hipovolemia
• Hiperkaliemia, hipokaliemia, hipoglucemia, hipocalcemia, acidosis y otras
alteraciones metabólicas
• Hipotermia
• Neumotórax a tensión
• Taponamiento cardiaco
• Tóxicos
• Trombosis (embolismo pulmonar o trombosis coronaria)

✓ Las cuatro Hs

Minimice el riesgo de hipoxia asegurándose de que se ventilan los pulmones del


paciente con O2 al 100%. Asegúrese de que el tórax se eleva adecuadamente y de que se
escuchan sonidos respiratorios bilateralmente. Compruebe que el tubo este correctamente
colocado.

La actividad eléctrica sin pulso producida por hipovolemia se debe usualmente a


hemorragia severa, la cual podría ser causada por traumatismo, sangrado gastrointestinal
o rotura de aneurisma aórtico. El volumen intravascular se debería restaurar rápidamente
con fluidos y sangre. Obviamente, estos pacientes necesitan medidas de control de
sangrado.

La hiperkaliemia, hipokaliemia, hipoglucemia, hipocalcemia, acidosis y otras


alteraciones metabólicas se detectan por los análisis bioquímicos o son sugeridos por la
historia clínica del paciente. El cloruro cálcico IV esta indicado ante presencia de
hiperkaliemia, hipocalcemia y sobredosis de antagonistas del calcio. Realice siempre un
control de glucosa en sangre para excluir la hipoglucemia. Considere la hipotermia.

141
✓ Las cuatro Ts.

Un neumotórax a tensión puede causar AESP. Puede ocurrir tras los intentos de
inserción de un catéter venoso central. El diagnóstico se hace por la clínica. En caso de
sospecha de neumotórax, descomprima rápidamente.

El taponamiento cardiaco es difícil de diagnosticar porque los signos de distensión


de las venas del cuello e hipotensión puede que no se puedan valorar durante una parada
cardiaca. La parada cardiaca tras traumatismo penetrante o tras cirugía cardiaca debería
dar lugar a una fuerte sospecha de taponamiento.

En este caso debería considerarse la necesidad de pericardiocentesis con aguja o


toracotomía de resucitación.

En ausencia de una historia especifica de ingestión accidental o deliberada, la


intoxicación por sustancias terapéuticas o toxicas puede ser difícil de detectar y solo podrían
ser descubiertas por análisis de laboratorio.

Donde estén disponibles, se deberían utilizar los antídotos apropiados, pero el


tratamiento mas frecuente es de soporte.

La causa mas frecuente de obstrucción circulatoria tromboembólica o mecánica es


el embolismo pulmonar masivo. Si se piensa que la causa de la PCR es un embolismo
pulmonar considere inmediatamente la administración de un fármaco trombolítico.

142
4. TRATAMIENTO POST-RESUCITACIÓN

El éxito en la recuperación de la circulación espontanea (RCE) es el primer paso para


alcanzar el objetivo de la recuperación completa de la parada cardiaca. Los complejos
procesos fisiopatológicos que ocurren tras la isquemia de todo el organismo durante la
parada cardiaca y la respuesta de reperfusión subsiguiente durante la RCP y tras el éxito de
la resucitación se han denominado síndrome postparada cardiaca. Dependiendo de la causa
de la parada, y la gravedad del síndrome postparada cardiaca, muchos pacientes requerirán
soporte de múltiples órganos y el tratamiento que reciban durante este periodo
postresucitación influye significativamente en los resultados globales y particularmente en
la calidad de la recuperación neurológica. El algoritmo de cuidados postresucitación resume
algunas de la intervenciones clave requeridas para optimizar el resultado de estos
pacientes.

→ Síndrome postparada cardiaca

El síndrome postparada cardiaca comprende la lesión cerebral postparada cardiaca,


la disfunción miocárdica postparada cardiaca, la respuesta sistémica por
isquemia/reperfusión y la patología precipitante. La gravedad de este síndrome variara con
la duración y la causa de la parada cardiaca. Puede no producirse en absoluto si la parada
cardiaca es breve. El fallo cardiovascular explica la mayoría de las muertes en los primeros
tres días, mientras que la lesión cerebral explica la mayoría de las muertes tardías. La
retirada de las medidas de soporte vital (RMSV) es la causa mas frecuente de muerte
(aproximadamente 50%) en los pacientes en los que se pronostica un mal resultado,
enfatizando la importancia del plan pronostico. La lesión cerebral postparada cardiaca
puede exacerbarse por fallo en la microcirculación, por deterioro de la autorregulación,
hipotensión, hipercapnia, hipoxemia, hiperoxemia, fiebre, hipoglucemia, hiperglucemia y
convulsiones.

Una disfunción miocárdica significativa es común tras la parada cardiaca pero


típicamente comienza a recuperarse en 2-3 días, aunque la recuperación completa puede
tardar significativamente mas. La isquemia/reperfusión global del organismo que se
produce en la parada cardiaca activa las vías inmunológicas y de la coagulación,
contribuyendo al fallo multiorgánico y aumentando el riesgo de infección.

Así pues, el síndrome postparada cardiaca tiene muchas características en común con la
sepsis, incluyendo depleción de volumen.

→ Control y manejo de la temperatura


143
La hipotermia moderada tiene un aceptable perfil de seguridad en adultos y
neonatos. Recientemente, un estudio mostró que tanto la hipotermia (32-34°C) cómo la
normotermia controlada (36-37.5°C) pueden utilizarse en niños. El estudio no mostró
ninguna diferencia significativa en el estado neurológico al año de la PC entre ambos
tratamientos. La fiebre es frecuente tras la RCP y se ha asociado con mal pronóstico
neurológico, incrementándose el riesgo por cada grado de temperatura corporal por
encima de 37 ºC. Existen datos experimentales limitados que sugieren que el tratamiento
de la fiebre con antipiréticos y/o medidas físicas reduce el daño neuronal. Los antitérmicos
son seguros, por ello, deben utilizarse sin reparos hasta controlar la fiebre.

Tras la RCE, se debe mantener un control estricto de la temperatura para evitar la


hipertermia (>37,5°C) y la hipotermia profunda (<32°C).

→ Vía aérea y respiración

Asegurar la permeabilidad de la vía aérea, la oxigenación y la ventilación adecuadas.


Aquellos pacientes que han tenido una PCR breve y responden inmediatamente al
tratamiento apropiado pueden volver inmediatamente a tener una función cerebral
normal. Estos pacientes no requieren intubación traqueal y ventilación, pero deberían
recibir oxigeno vía mascarilla facial si es necesario para mantener una SO2 normal.

Otros pacientes pueden no recuperar inmediatamente la normalidad neurológica.


Tanto la hipoxemia como la hipercapnia aumentan la probabilidad de una ulterior parada
cardiaca y pueden contribuir a la lesión cerebral secundaria.

Estudios recientes sugieren indican que la hiperoxemia precoz postresucitación


también puede tener efectos negativos. En la práctica clínica, tan pronto como se pueda
monitorizar fiablemente la saturación arterial de oxígeno (por gasometría y/o
pulsioximetría), se debe ajustar la fracción inspirada de oxígeno para mantener la
saturación arterial de oxígeno en el rango de 94-98%. Se debe evitar la hipoxemia, que
también es dañina: asegurarse de una medición fiable de la saturación de oxígeno arterial
antes de reducir la concentración inspirada de oxígeno.

Se debe considerar la intubación traqueal, sedación y ventilación mecánica en


cualquier paciente con alteración de la función cerebral. Tras la parada cardiaca, la
hipocapnia inducida por la hiperventilación produce isquemia cerebral.

Estudios observacionales utilizando registros de parada cardiaca demuestran una


asociación entre hipocapnia y mal pronóstico neurológico. Hasta que se disponga de datos
prospectivos, es razonable ajustar la ventilación para conseguir normocapnia y
monitorizarla utilizando la CO2 al final de la espiración y los valores de gasometría arterial.
144
→ Circulación

El objetivo es mantener un ritmo sinusal normal y un gasto cardiaco adecuado para


la perfusión de los órganos vitales.

El ritmo cardiaco y la función hemodinámica probablemente sean inestables tras


una PCR. Es esencial la monitorización continua del ECG. Registre la FC y TA, y valore la
perfusión periférica. La ingurgitación y distensión de las venas del cuello cuando el paciente
está semi-incorporado puede indicar insuficiencia ventricular derecha y, en raras ocasiones,
taponamiento pericárdico. Los crepitantes finos inspiratorios y la producción de esputo
espumosos rosado pueden indicar insuficiencia ventricular izquierda. Puede requerirse la
infusión de fluidos para aumentar las presiones de llenado del corazón derecho o, por el
contrario, se pueden precisar diuréticos y vasodilatadores para tratar la insuficiencia
ventricular izquierda.

Registre un ECG de 12 derivaciones tan pronto como sea posible. La elevación del
segmento ST o un bloqueo de rama izquierda de nueva aparición, en un paciente con
historia típica de infarto de miocardio es una indicación de tratamiento para intentar terapia
de reperfusión, ya sea farmacológica o mecánica.

→ Control de la glucemia

Tanto la hiperglucemia como la hipoglucemia deben ser evitadas, ya que pueden


empeorar el pronóstico de los adultos y niños críticamente enfermos; sin embargo, el
intento por mantener la glucemia en un rango estrictamente normal puede tener
consecuencias adversas. Se debe monitorizar la glucemia y evitar tanto la hipoglucemia
como la hiperglucemia mantenida.

→ Discapacidad y exposición

Aunque la parada cardiaca es frecuentemente causada por una cardiopatía primaria,


se deben excluir otras condiciones precipitantes. Valore los otros sistemas corporales
rápidamente, de tal modo que la resucitación ulterior pueda estar dirigida a las necesidades
del paciente. Para examinar apropiadamente al paciente puede ser necesaria una
exposición corporal completa.

Aunque podría no ser de relevancia inmediata para el manejo del paciente, valore la función
neurológica y registre la puntuación de la Escala de Coma de Glasgow.

145
→ Historia clínica

Obtenga una historia completa tan pronto como sea posible. Pregunte
específicamente sobre síntomas de enfermedad cardíaca. Considere otras causas de PCR.
Apunte la demora hasta el comienzo de la RCP y la duración de la RCP.

La reserva fisiológica basal del paciente (antes de la parada cardiaca) es uno de los
factores mas importantes a tener en consideración por parte del equipo de UCI para
determinar si es apropiado un soporte multiorgánico prolongado.

→ Monitorización

Permite la valoración continua de la función de los órganos vitales e identificar


tendencias. La monitorización continua de ECG, presión arterial y posiblemente PVC, FR,
pulsioximetria, capnografía, temperatura central y diuresis, es esencial para detectar los
cambios durante el periodo de inestabilidad que sigue a la resucitación de una parada
cardiaca. Monitorice continuamente los efectos de las intervenciones médicas.

→ Exploraciones complementarias

Inmediatamente después de una parada cardiaca, deberían realizarse (lo antes


posible) pruebas bioquímicas y cardiológicas urgentes:

• Hemograma completo
• Bioquímica
• ECG de 12 derivaciones
• Rx de tórax
• Gasometría arterial
• Ecocardiografía

5. TRANSFERENCIA DEL PACIENTE

Tras el periodo inicial de cuidados y estabilización postresucitación, el paciente


necesitara ser trasladado a un entorno apropiado de cuidados críticos. Traspase los
cuidados usando un método de transferencia estandarizado. Durante el traslado,
continúe con toda la monitorización establecida y asegure todas las cánulas, tubos y
drenajes. Haga una reevaluación completa antes de transferir al paciente.
Asegúrese de que una fuente de oxigeno portatil, un equipo de aspiración y un
monitor/desfibrilador acompañan al paciente y al equipo de traslado.

146
UD.11: ATENCIÓN A MÚLTIPLES
VÍCTIMAS

147
TEMA 11- Atención a múltiples víctimas

1. Introducción

2. Fases y situaciones de emergencia

3. Sistema integral de emergencias

4. Planes de emergencias

5. Decálogo pre-hospitalario

6. Sectorización del escenario

7. Sectores

8. Reacciones ante las catástrofes

9. Mecanismos lesionales

1. INTRODUCCIÓN

Antes de comenzar es necesario aclarar varios conceptos clave:

• Emergencia: es aquella situación que pone en peligro inmediato la vida del paciente
o la función de un órgano.

• Urgencia: es toda situación que requiere una asistencia sanitaria inmediata.


Podemos distinguir varios tipos de urgencias:

➢ Urgencia vital: cuando la vida del paciente corre peligro de forma inmediata.

➢ Urgencia no vital: la vida del paciente no corre peligro, pero hay que
trasladarlo rápidamente a un centro asistencial.

➢ Urgencia demorable: no hay signos que requieran de atención médica


urgente, pero sí traslado a centro asistencial para valoración

148
• Crisis: La OMS recomienda el uso de este término con el fin de unificar criterios
conceptuales sobre cualquier situación desproporcionada en la que se precisa una
intervención sanitaria inmediata para su resolución.

• Catástrofe: Es un hecho o situación que puede ser natural o provocada por los seres
humanos, que afecta negativamente a la vida humana y/o animal, amenaza la
supervivencia y nos confronta a un alto nivel de estrés dada la desorganización y el
caos que provoca en la sociedad. Se puede definir como un desastre ampliado en un
alcance territorial mayor, con mayores consecuencias negativas. Además, suelen
agotarse las capacidades de preparación y respuesta frente a la emergencia.

También debemos tener en cuenta que las catástrofes pueden ocurrir como
consecuencia directa de una mala gestión del riesgo. Ya que puede haber una
combinación del peligro con la vulnerabilidad de una zona. Por ejemplo, los peligros
que impactan en zonas muy vulnerables y/o con muy baja previsión pueden dar
origen a una catástrofe, como puede suceder cuando un fenómeno de las
características antes mencionadas se produce en una zona muy habitada y/o sin
preparación, a diferencia de cuando ese mismo fenómeno se produce en otra zona
menos habitada y/o con más preparación.

Según el diccionario de la lengua española, catástrofe es todo suceso desdichado


que altera gravemente el orden regular de las cosas. Sin embargo, la OMS lo define
como "fenómeno que provoca daños, perjuicios económicos, pérdida de vidas
humanas y de la salud suficiente para exigir una respuesta extraordinaria de medios
externos a la zona afectada".

• Desastre: Situación que conlleva un número desproporcionadamente elevado en


pérdida de vidas y bienes, desbordando las capacidades de la propia comunidad
local y regional. Se define como la consecuencia gravemente negativa de un hecho
catastrófico que provoca pérdidas de gran magnitud en personas, cosechas,
animales, industrias u otros bienes valiosos. Pueden ser ocasionados por la
propia naturaleza, en cuyo caso recibe el nombre de desastre natural, o por la acción
humana. Por lo que se puede afirmar que catástrofe es el hecho y desastre la
consecuencia.

• Incidente de múltiples victimas (IMV): Se puede definir como aquel suceso que por
el número de víctimas desborda de forma transitoria los recursos disponibles y se
controlan en un plazo razonable de tiempo

149
2. FASES Y SITUACIONES DE EMERGENCIA

Con carácter general, la operatividad de los planes de emergencia de protección civil


contempla una fase de preemergencia, una fase de emergencia, dividida en cuatro
situaciones, y una fase de normalización.

1. Fase de preemergencia: Caracterizada por la existencia de información sobre la


posibilidad de que ocurra algún suceso capaz de producir daños. En ella se alerta a las
autoridades y servicios implicados y se informa a la población potencialmente afectada.

a) Situación 0. Según las informaciones existentes se pueden producir de forma


inminente hechos que pongan en peligro a las personas y los bienes. Se activa el plan
local o municipal de emergencia.
b) Situación 1. Se han producido daños en zonas localizadas, cuya atención puede
quedar asegurada mediante el empleo de los medios y recursos disponibles en las zonas
afectadas. En función de su ámbito territorial se activa el plan de emergencia local,
municipal, provincial o autonómico.
c) Situación 2. Se han producido daños que superan la capacidad de atención de los
medios y recursos disponibles, y además se prevé una extensión o agravación
significativa de los mismos. Se activa el plan autonómico de emergencia, con
incorporación de medios estatales.
d) Situación 3. Emergencias que habiéndose considerado que está en juego el interés
nacional, así sean declaradas por el ministro del Interior.

2. Fase de emergencia: Esta fase se inicia cuando la producción del siniestro es inminente
o ya ha comenzado y se prolongará durante todo el desarrollo del suceso, poniendo en
práctica todas las medidas necesarias para la protección de las personas y los bienes y el
restablecimiento de los servicios básicos de la zona afectada.

3. Fase de normalización: Una vez superada la emergencia, es el período necesario hasta el


restablecimiento de las condiciones mínimas imprescindibles para el retorno a la
normalidad en las zonas afectadas. Durante esta fase se realizan las primeras tareas de
rehabilitación en dichas zonas, como reparación de los daños más relevantes y puesta en
funcionamiento de los servicios esenciales como abastecimiento de agua potable,
electricidad, saneamiento de aguas, telecomunicaciones, etc.

150
3. SISTEMA INTEGRAL DE EMERGENCIAS

El sistema integral de emergencias es la coordinación de todos los recursos


necesarios para realizar una asistencia sanitaria adecuada en tiempo y calidad en el lugar
de la urgencia y la emergencia.

El sistema integral de emergencias o SIE se compone de tres pilares fundamentales:

1. Los centros de coordinación: es el lugar donde se recibe la llamada del usuario, aquí
se inicia el proceso y se asigna un recurso adecuado a la situación. Existen centros
coordinadores integrados que funcionan con un número único, el 1-1-2, y centros
coordinadores especializados como:

a. 061- urgencias sanitarias

b. 092- policía local

c. 062- guardia civil

d. 080- extinción de incendios

e. 091- policía nacional

2. Red de transporte urgente: vehículos de transporte urgente que pueden ser


equipos de emergencias terrestres y aéreos. Asisten en el lugar, resuelven la
situación y transfieren a centros sanitarios.

3. Centros de referencia: se puede tratar de un centro de atención primaria para


patologías leves o un centro de atención especializada para patologías urgentes.

El principal objetivo del SIE es disminuir la morbilidad y mortalidad proporcionando


una atención integral y continuada teniendo en cuenta la satisfacción del usuario.

Para cumplir dicho objetivo, el SIE cuenta con un gran abanico de recursos humanos:

• Personal administrativo

• Personal de gestión

• Personal de soporte

• Personal de infraestructura

• Personal asistencial. En este lugar se sitúan los TES, enfermeros y médicos.

151
4. PLANES DE EMERGENCIAS

Un plan de emergencias son las medidas encaminadas a prevenir y controlar los


riesgos sobre las personas y los bienes, a dar respuesta adecuada a las posibles situaciones
de emergencia y a garantizar las actuaciones del personal.

El plan de emergencias consta de cuatro fases:

- Evaluación del riesgo. En esta fase se valoran las condiciones de riesgo, así como los
medios disponibles en caso de accidente.

- Medios de protección. Se determinan los medios materiales y humanos disponibles


y se definen los equipos y funciones de cada uno.

- Plan de emergencia. Donde se detallan las diferentes hipótesis de emergencias y los


planes de actuación para cada una de ellas.

- Implantación. Consiste en publicar dicho plan, realizar la formación


específica del personal, realizar simulacros y la revisión y actualización cada vez que
sea necesario.

5. DECÁLOGO PRE-HOSPITALARIO

El decálogo prehospitalario son diez acciones que se realizan en todas las


emergencias sanitarias. Es un proceso cíclico que asegura una actuación sanitaria segura y

152
eficiente. Antes de estudiar cada una de las fases es necesario tener en cuenta los siguientes
conceptos:

• Primer interviniente: Primer equipo, grupo o persona en llegar al lugar del incidente.
• Puesto de mando avanzado (PMA): Espacio en la zona donde se reúnen los jefes de los
diferentes servicios (Sanidad, bomberos, policía, etc.) para establecer estrategias para la
resolución del evento.
• Puesto sanitario avanzado (PSA): También denominado Puesto médico avanzado
(PMDA) espacio donde se realiza la asistencia sanitaria.
• Puesto de carga de ambulancias (PCAMB): Espacio unidireccional designado para
realizar la carga de los pacientes en las ambulancias.
• Jefe de la atención sanitaria (JASAN): Responsable de la organización y atención
sanitaria.
• Área de Rescate: También denominada punto de impacto, donde se ha producido el
suceso y se procederá al rescate de las víctimas.
• Área de socorro: Lugar donde se realiza el triaje avanzado o segundo triaje.
• Triaje: Clasificación continuada según la gravedad de los heridos.
• Noria: Rueda o flujo circular de ida y vuelta en lo referente a la evacuación de los
heridos.
• Sectorización: División de la zona en áreas de trabajo (Rescate, Socorro y Mando).
• Centro de coordinación de urgencias (CCU): Sala donde se recibe toda la información
y se gestiona la crisis.

El decálogo prehospitalario consta de diez fases, alerta, alarma, aproximación, aislamiento


y control, clasificación y triaje, soporte vital, estabilización, transporte, transferencia y
reactivación.

• Fase de alerta: en esta fase los sistemas de emergencias deben estar preparados
para actuar en cualquier momento. La alerta se activa desde que el usuario demanda
ayuda sanitaria. El técnico en emergencias sanitarias estará preparado y disponible
a la espera de una situación urgente.

153
• Fase de alarma: en esta fase comienza a actuar el sistema de emergencias
recabando toda la información posible sobre la situación y dándole una prioridad.
Es el momento en el que se inicia la cadena asistencial y se activa el recurso. El
técnico en emergencias sanitarias recibe una llamada del centro coordinador
activándolo.

• Fase de aproximación: referente a cómo hay que acercarse al lugar del accidente.
Se debe elegir el camino más seguro, más rápido y más corto, tomando medidas de
protección una vez llegados al lugar.

• Fase de aislamiento y control: en esta fase se realiza la sectorización del lugar,


balizando la zona para evitar nuevos accidentes y controlando el acceso de
espectadores al lugar del siniestro. Se evalúan el alcance del accidente y las
necesidades.

• Fase de clasificación y triaje: Se denomina así a la clasificación de las víctimas, y


como ya explicamos en temas anteriores, se divide en dos:

• Triaje básico o primer triaje: Clasificación que se realiza por el primer


interviniente en la zona de rescate, su objetivo identificar y aplicar las
maniobras salvadoras y establecer un orden de traslado hacia el nido de heridos
o hacia la entrada del PSA.

• Triaje avanzado o segundo triaje: Clasificación sanitaria, se subdivide en dos


fases:

• Triaje de estabilización: Realizado por el jefe de Triaje y es la antesala de


entrada al PSA. Clasifica la prioridad de la asistencia sanitaria.

• Triaje de evacuación: Se realiza para indicar el orden de evacuación en la


dispersión hospitalaria.

• Fase de soporte vital: en esta fase se presta atención sanitaria a los pacientes en
base a la clasificación previa. Esta atención puede ser soporte vital básico o soporte
vital avanzado. Se realizan técnicas encaminadas a restablecer las funciones vitales
como la apertura de la vía aérea, el control cervical, hemostasia o RCP…

• Fase de estabilización: hay que asegurar la estabilidad del paciente antes de


proceder a su traslado. En esta fase se realiza el aislamiento definitivo de la vía
aérea, el control circulatorio y una inmovilización adecuada si es preciso.

154
• Fase de transporte: el transporte se debe realizar en el medio adecuado que
asegure la continuidad de los cuidados según la gravedad de la víctima. Puede ser
aéreo, terrestre o marítimo.

Dependiendo de una serie de factores como son los recursos disponibles, ubicación,
tiempo, gravedad de las lesiones, climatología, seguridad en la ruta etc. se deberá
tomar una decisión al respecto y es uno de los momentos críticos a nivel organizativo
para que se desarrolle de una manera óptima la resolución del suceso.

El encargado de esta función es el “Jefe de Evacuación”, que deberá manejar la


información de los recursos disponibles para realizar la evacuación. Una vez tenga
pacientes en estado de evacuación se podrá en contacto con el CCU para designar
el centro útil hacia donde realizar el traslado. En caso de que le sea imposible
establecer esta comunicación deberá realizarla por medio de una hoja de dispersión.

Todas las víctimas evacuadas deben estar filiadas, portar una tarjeta de clasificación,
tener un destino y ruta designada y trasladarse con el soporte que garantice el
mantenimiento de sus constantes hasta la llegada a su destino

• Fase de transferencia: el momento en el que se une asistencia prehospitalaria y


hospitalaria, asegurando siempre una continuidad de cuidados ininterrumpida. Es
posible que el centro coordinador alerte al hospital de la llegada de un determinado
paciente. Siempre que sea posible se utilizara el método: I.S.O.B.A.R. (o el I.D.E.A.S.):

• I. Identificación del paciente y de los profesionales responsables de la


asistencia a los que transfiere el paciente.

• S. Situación. Motivo de la asistencia sanitaria, cambios del estado del paciente,


complicaciones.

• O. Observación. Signos vitales recientes, evaluación del paciente.

• B. Background. O antecedentes clínicos relevantes. Riesgos y alergias.

• A. Acordar un plan. Qué se ha realizado y qué queda por realizar.

• R. Read-back. Confirmar la eficacia de la transferencia y establecer


responsabilidades.

Las evacuaciones pueden tener diferentes destinos, según las circunstancias:

• Hospitales de campaña: Su principal función es prestar asistencia a la


emergencia quirúrgica cerca del lugar del incidente.
155
• Hospitales de evacuación: Destinados a reunir a los heridos en espera de ser
reevacuados. Generalmente se encuentran en los aeropuertos o sus cercanías.

• Hospital útil: Centros donde posee el tratamiento que necesita el paciente,


como puede ser tratamiento quirúrgico especializado.

• Ambulatorios o centros de salud: Para las víctimas menos graves.

• Fase de reactivación: una vez completada la intervención se repone el material


utilizado y se revisa el vehículo para que quede preparado de nuevo para la siguiente
intervención. Se vuelve a reactivar la unidad y se vuelve al estado de alerta, iniciando
de nuevo el ciclo.

Generalmente esta fase consiste en limpieza e higienización del vehículo y material


utilizado, reposición del material, medicación, gases, combustible, etc.

En estas situaciones los recursos humanos y materiales se aportan en


conjunto por parte de todos los intervinientes, aunque sean de distintas
instituciones, para el mayor beneficio de las víctimas y la mejor resolución del
suceso. Se cumple la máxima: “El material pertenece al paciente que lo necesita”,
por lo que no es inusual que los recursos se mezclen y sean utilizados por diferentes
equipos. Incluso los propios equipos humanos se rompen teniendo que trabajar con
diferentes compañeros. Por tanto, se hace imprescindible y previniendo situaciones
de IMV o similares, el marcado del material para su posterior identificación y
recuperación.

156
6. SECTORIZACIÓN DEL ESCENARIO

Supone la división del escenario en diferentes espacios de trabajo, organizando


perímetros según las funciones de los intervinientes.

El objetivo de crear estos sectores es:

• Establecer perímetros de seguridad, para aumentar todo lo posible la seguridad del


incidente.
• Combatir el caos y evitar que este se extienda.
• Ordenar los espacios de trabajo para que no haya interferencias entre los cuerpos
intervinientes.
• Reagrupar a las víctimas a zonas seguras.
• Evitar las evacuaciones salvajes en masa.
• Permeabilizar los accesos al lugar.
• Facilita la integración de los equipos multidisciplinares.
• Alojar a la población ilesa y a los espectadores.
• Dimensiona el escenario de la crisis.

La no realización de la sectorización implica el aumento del caos entre los diferentes


intervinientes ya que cada uno de estos tienen necesidades distintas sobre el incidente. Por
poner un ejemplo, los bomberos necesitarán entrar con camiones cubas al área de
salvamento, que son vehículos voluminosos y pesados, desplegar el material de rescate,
etc. y no es infrecuente que el personal sanitario, por asistir más rápido a los heridos invada
esta área de trabajo.

→ Aspectos a tener en cuenta al realizar la sectorización:

• Naturaleza del incidente: no es lo mismo un incidente natural que tecnológico


(inundaciones vs accidente con escape de sustancias toxicas).

• Zona geográfica, topografía y condiciones climatológicas (desniveles, barreras


arquitectónicas, dirección del viento).

• Balizamiento y señalización del escenario y de los sectores, para que se pueda impedir la
entrada de espectadores y vehículos no deseados.

• Evaluar y prevenir los problemas que pueden afectar a la fluidez de las vías de
comunicación, señalizando y evitando que se colapsen.

157
Una vez se han tenido en cuenta los aspectos antes mencionados, debemos hacer
visible la sectorización del incidente mediante elementos visuales como cinta de
balizamiento, conos, señales luminosas u otros dispositivos que aporten gran vistosidad.

→ Errores que se comenten en el despliegue:

• No prever que para la sectorización se necesita y se pierde tiempo.

• No tener o que no se encuentren disponibles elementos de balizamiento.

• Infra o sobredimensionar los espacios, haciendo que casi se solapen o haya una gran
distancia entre ellos.

• Empezar a asistir sin desplegar o sectorizar las diferentes áreas o espacios.

Cuantos más elementos visuales incorporemos a la sectorización, más ayudará a la


organización y a eliminar el caos inicial. El despliegue de una simple cinta de balizamiento
hace que visualmente se dimensione, visualice el espacio y condiciona conductualmente a
no traspasarla

7. SECTORES

El punto de impacto o lugar donde ha ocurrido la situación de crisis se dividirá en las


siguientes áreas:

• Área de Salvamento.

• Área de Socorro o Asistencia.

• Área de Base.

Área de salvamento

Es el lugar donde se ha producido el suceso crítico y epicentro de la sectorización. A


partir de ella se generan el resto de las áreas que van a ser utilizadas como espacios de
trabajo. También denominada punto caliente, zona cero o zona roja.

Es el área donde trabajan los equipos de rescate y salvamento, en nuestro país esta
competencia pertenece al cuerpo de bomberos. Su principal función es la de rescatar y
trasladar a las víctimas a lugar seguro.

158
La problemática de esta zona es que sus límites pueden ser imprecisos y los accesos
limitados por el propio impacto. En ciertos incidentes, como pueden ser los NRBQ, puede
que esté acotada la Entrada/ Salida y solo se pueda acceder con unos determinados EPIs
(Equipos de Protección Individual).

Además, es el lugar donde se realiza el primer triaje o triaje básico en conjunto con
las maniobras o gestos salvadores.

El personal sanitario solo podrá acceder cuando se considere segura el área o


acompañando a los equipos de salvamento en los casos que los rescates se puedan demorar
en el tiempo o sean muy complejos.

La asistencia sanitaria en esta zona consistiría en aplicar las maniobras salvadoras,


la descompresión de neumotórax a tensión y la analgesia intramuscular.

Área de socorro o asistencia

También recibe los nombres de zona templada, zona amarilla o zona segura, debe
estar libre de todo peligro real y potencial.

Es el área específica en la que actúan los equipos sanitarios cuyas funciones son:

• La clasificación de las víctimas (Segundo triaje o triaje avanzado).

• Estabilización de las constantes vitales.

• Tratamiento para mantenerlas.

• Evacuación al centro útil.

En esta zona es donde se despliega el PSA (Puesto Sanitario Avanzado), o PMA


(Puesto Médico Avanzado) lugar donde se agrupará el material disponible a la espera de la
llegada de las víctimas para asistirlas. Hay que tener en cuenta que en un primer momento
no tiene por qué ser una estructura eventual (carpa o tienda hinchable), ya que estas suelen
llegar con una aportación de logística más tardía.

En un principio y como “improvisado” PSA, se debe agrupara el material asistencial


disponible, delimitar esta zona con conos o cinta, para que sea visualmente identificado
tanto por los intervinientes como por los heridos que puedan caminar a la zona de
asistencia.

Otras zonas que, dependiendo de las características del suceso pueden desplegarse
en el área de socorro son:

159
• Redil: Lugar donde se agrupan los ilesos y heridos leves para separarlos del peligro.

• Nido de heridos: Lugar donde se agrupan de forma segura y provisionalmente los


heridos, se crea en las situaciones donde hay muchas víctimas o donde hay un peligro
en la zona de salvamento. Normalmente se sitúa en la frontera con el área de
salvamento.

Área de base

Puede recibir los nombres de zona fría, zona de apoyo o zona verde. Su principal
función es proporcionar apoyo logístico, dirigir y coordinar el operativo necesario para
resolver el incidente.

Es la zona donde se organiza el apoyo, con la importante premisa de no invadir ni


entorpecer las acciones que se están llevando a cabo en las dos áreas anteriormente
descritas.

En esta área se suele desplegar:

• PMA (Puesto de Mando Avanzado): Lugar donde se reúnen los mandos de cada
institución y autoridades implicadas en el incidente. Es el sitio físico donde confluye
toda la información, se elaborar estrategias y se coordinan acciones para la resolución
de la situación de crisis.

• Puesto de carga de ambulancias: Lugar donde se procede a la recepción por parte de


la unidad móvil asistencial de la víctima a evacuar.

• Parking de ambulancias: Lugar donde estacionan las ambulancias, a la espera de


realizar las evacuaciones. Generalmente se encuentra como responsable un técnico
sanitario que deberá estar visualmente identificado.

• Parking o Zonas de estacionamiento: Lugar donde se estacionarán los vehículos


oficiales y de apoyo logístico de los diferentes intervinientes.

• Zona de descanso y avituallamiento: Lugar que se habilita cuando se prevé que los
diferentes intervinientes necesitarán hacer uso de ella debido a las especiales
características del incidente o se pueda alargar en el tiempo la resolución de este.

• Zona para medios de comunicación: Lugar donde se concentrará y se harán las


diferentes comunicaciones a la prensa.

→ Dos aspectos muy importantes a destacar son:

160
• El circuito de vehículos debe de ser unidireccional, con flujos separados de entrada y
de salida. Con especial atención al circuito de evacuación. (Parking de ambulancias >
Puesto de carga > Hospital Útil)

• Las fuerzas de orden público tienen la función de impermeabilizar el contorno de esta


zona a fin de evitar la entrada, aglomeraciones o tapones por parte del público y de los
curiosos que pueden dificultar la resolución del incidente.

Subsectores

Cuando el incidente es de gran magnitud o muy extenso, se puede dividir en


subsectores que favorezcan la organización y su resolución.

Las subdivisiones evitan desplazamientos inadecuados tanto de las víctimas como


de los intervinientes, optimizan los recursos, incluso pudiendo reforzar los sectores que
necesitan más demanda.

Generalmente el proceso a seguir es que el primer equipo atenderá el escenario


como un todo, a medida que se vayan sumando efectivos se irán creando subdivisiones
según las necesidades o según la estrategia a seguir.

161
162
8. REACCIONES ANTE LAS CATÁSTROFES

El impacto de la catástrofe depende de muchos factores como es la capacidad de los


propios afectados para adaptarse psicológicamente, la capacidad de la sociedad para
adaptarse a la catástrofe y sus consecuencias, o la cantidad y el tipo de ayuda externa.

Dependiendo de estos factores se describen tres niveles de desastres:

- Nivel I. Cuando el foco es bien localizado, hay muchas víctimas, pero hay recursos
sanitarios suficientes para tratarlas, estabilizarlas y evacuarlas. El llamado Incidente
de Múltiples Víctimas.

- Nivel II. En este caso también existe mucha población dañada, pero los recursos son
insuficientes, por lo que es necesario la ayuda externa a nivel regional

- Nivel III. El nivel más alto, los daños superan con creces los recursos disponibles, y
hay tanta deficiencia que se necesita ayuda internacional.

Las reacciones que manifiesta la población durante una catástrofe se producen en


diferentes etapas. Estas son:

Primera fase. Es el llamado periodo pre-impacto. Es una fase en la que se tiende a la


negación de la catástrofe. El peligro está presente pero la población piensa que no ocurrirá.
Es una fase muy importante ya que el reconocimiento de esas deficiencias dará lugar a la
creación de un plan de emergencias adecuado para evitar las consecuencias en caso de
manifestarse la catástrofe.

Segunda fase. Es el periodo de alarma. En esta fase predomina el pánico y la hiperactividad


que son conductas ineficaces para la correcta resolución de la situación.

Tercera fase. Esta fase hace referencia al momento de impacto y, al ser tan breve, no hay
reacciones.

Cuarta fase. Es el periodo de retroceso en el que aparece el agotamiento, la hipoactividad,


la desilusión, ...

Quinta fase. Es la última fase post-impacto, y en ella aparecen sentimientos de rabia y


enfado hacia los responsables del suceso.

163
9. MECANISMOS LESIONALES

Los mecanismos lesionales son la manifestación de la energía que produce la


catástrofe y sus consecuencias en el ser humano. Dependiendo del tipo de catástrofe son
predecibles las lesiones que aparecerán en las víctimas. Así en un terremoto será frecuente
ver traumatismos y en una inundación ahogamientos.

Al igual que las catástrofes que los originan, los mecanismos lesionales se dividen
según la causa en:

Naturales. Son los producidos por la naturaleza, y a su vez pueden ser:

- Hidrológicos. En este tipo de catástrofe hay grandes desplazamientos de agua que


arrastra objetos a su paso. Por lo tanto, el mecanismo lesional más frecuente es el
ahogamiento, sobre todo niños y ancianos por su mayor vulnerabilidad. Además,
debido al material que arrastra el agua consigo, puede acabar golpeando a las
víctimas con una fuerza más o menos intensa, por lo que también es común ver
heridas inciso-contusas, fracturas, desgarros, … A largo plazo pueden aparecer
neumonías por infección al tragar agua, o sobreinfección de las heridas que son mal
tratadas por la no disponibilidad de medios.

- Sísmicos. Se trata de un movimiento terrestre producido por terremotos y


temblores tras el choque de dos placas tectónicas. En este tipo de catástrofes es
muy frecuente observar heridas y contusiones producidas por caídas o golpes de
objetos desprendidos. También existirán fracturas y aplastamiento. A largo plazo, al
igual que la anterior, aparecen sobre infecciones por el mal tratamiento o limpieza
de la herida, infecciones como tétanos, cólera, …

- Meteorológicos. Catástrofes relacionadas con el clima como son los tornados,


tormentas tropicales, nevadas, sequías, erupciones volcánicas… El mecanismo
lesional depende del tipo de inclemencia meteorológica que origine la catástrofe
incluyendo la hipotermia en olas de frío o nevadas, deshidratación y golpes de calor
164
en sequías y olas de calor, heridas y contusiones por impacto de objetos en
tornados,…

Artificiales. Son las catástrofes acaecidas o provocadas por el hombre y/o sus tecnologías.
Son eventos cortos, exceptuando las guerras que se consideran catástrofes de larga
duración. Pueden ser:

- Explosiones. En este caso la lesión más frecuente es el llamado fenómeno blast

- Ataques NRBQ (nuclear, radiológico, biológico, químico)

- Otros como las quemaduras por incendios, el descarrilamiento de trenes,


hundimientos de embarcaciones…

El efecto blast es el fenómeno que produce la onda expansiva de una explosión.


Tiene tres fases, una primera onda de presión corta e inmediata, después una onda de
succión o presión negativa en sentido opuesto y una onda final en todas direcciones con
gran movimiento de aire y gases.

Por lo tanto, el mecanismo lesional que produce una explosión se divide en:

- Lesión primaria producida por la onda expansiva.

- Lesión secundaria producida por los fragmentos despedidos que impactan con el
cuerpo.

- Lesión terciaria por la propulsión del cuerpo y la caída al suelo.

Los mecanismos lesionales se pueden diferenciar en inmediatos o tardíos:

Los inmediatos son los daños producidos por las consecuencias acompañantes e
inmediatas del incidente. Entre ellos se pueden agrupar las heridas por impacto en
tsunamis, terremotos, explosiones,; inhalación de gases en incendios, explosiones…;
amputaciones o aplastamientos en terremotos, tornados…; ahogamiento o hipotermia en
maremotos, aludes…

Los tardíos son todos aquellos que aparecen motivados, sobre todo, por la
disminución de los servicios esenciales como consecuencia de la propia catástrofe. La falta
de alimentos o bebidas y la ausencia o escasez de servicios sanitarios dará lugar a
complicaciones de los daños inmediatos como sobre infección de las heridas iniciales,
intoxicaciones por consumo agua en mal estado, déficits de vacunaciones, antibióticos…

165
UD.12: EL TRIAJE

Tema 12.- El triaje

1. El triaje

2. Principios y objetivos del triaje

3. Características del triaje

4. Métodos de triaje inicial

5. Categorización de las víctimas

6. Tarjeta de triaje

7. Puesto de triaje

8. Actuación en el puesto de triaje


166
1. EL TRIAJE

La palabra triaje proviene del francés “clasificar” y es un método de clasificación de


pacientes en situaciones de emergencias y catástrofes. Prioriza la atención según la
gravedad de la víctima y los recursos disponibles. Este método de clasificación se ha
empleado en guerras con el fin de recuperar bajas y se ha extendido al ámbito sanitario,
sobre todo en las catástrofes. Consiste en clasificar a los pacientes por colores.

El triaje se puede realizar en el medio extrahospitalario para clasificar múltiples


víctimas, así como en catástrofes, y también se puede realizar en el medio hospitalario con
la intención de clasificar y priorizar la atención hospitalaria.

El triaje pretende clarificar la situación, contabilizar el número de pacientes


afectados, agruparlos y clasificarlos, sirve además para definir las necesidades que requiere
la situación e indica el tiempo máximo que la víctima puede estar sin tratamiento.

El triaje clásico se realiza cuando la desproporción entre los recursos y las


necesidades se mantiene durante largo tiempo. Entonces se clasifica para los pacientes por
su pronóstico y se trata de salvar al máximo número de pacientes viables, descartando a
pacientes no viables que en circunstancias normales habrían sido tratados. Es un triaje que
sólo se utiliza en grandes catástrofes y en conflictos bélicos.

En el triaje de clasificación existe también una desproporción entre los recursos y


las necesidades, pero es limitada en el tiempo, por lo que en poco tiempo se dispondrá de
recursos suficientes. Este sistema clasifica según las lesiones y la gravedad de los pacientes.

167
2. PRINCIPIOS Y OBJETIVOS DEL TRIAJE

El triaje tiene dos principios esenciales:

- Salvar el mayor número de vidas

- Usar eficientemente los recursos

Además, con el triaje se pretende cumplir con una serie de objetivos. Estos son:

- Clarificar la situación sabiendo el número de víctimas afectadas, la gravedad de cada


una y el patrón lesional.

- Realizar una selección rápida de pacientes críticos.

- Agrupar a los pacientes en un área segura.

- Etiquetar a todos los pacientes con código de color, realizando la filiación, las
lesiones y el tratamiento realizado a cada uno.

- Estabilizara los pacientes.

- Organizar una evacuación de forma ordenada a un centro útil.

- Registrar por escrito todas las acciones llevadas a cabo en el incidente.

- Organizar la actuación mediante asignación de tareas al personal.

- Usar eficientemente los recursos humanos y materiales.

- Reevaluación continua.

Resumiendo, todos estos objetivos se habla de tres prioridades para todo triaje, clasificar,
tratar y evacuar.

168
3. CARACTERÍSTICAS DEL TRIAJE

Durante la clasificación de las víctimas, su evaluación y estabilización, así como en


su evacuación, el triaje debe ser:

- Personalizado: Todo el procedimiento se hará individuo por individuo, realizando


tareas a cada uno de forma individualizada.

- Dinámico: El triaje debe permitir adaptarse a cualquier cambio que se produzca


durante la asistencia.

- Permanente: porque constantemente se está reevaluando la situación.

- Adaptado: al número de pacientes, a los recursos materiales o humanos


disponibles.

- Rápido: ha de ser rápido sobre todo el primer triaje ejecutado en el área de rescate
en un primer momento.

- Completo: todos los pacientes habrán sido clasificados antes de evacuarlos.

- Anterógrado: el triaje siempre es anterógrado, nunca se vuelve atrás a comprobar


de nuevo.

- Preciso: Debe estar claramente asignado el color de triaje correspondiendo a la


gravedad del paciente, si hay duda se colocará al paciente en la categoría superior
de gravedad.

- Socialmente aceptable: es importante que el triaje no fragmente familias,


intentando colocar cerca a todos los miembros, de la misma manera que se debe
alejar la morgue del puesto sanitario para evitar empeoramiento de la situación en
los pacientes atendidos.

Existen varias técnicas de valoración para hacer el triaje, hay técnicas que se basan
en el ABC valorando el nivel de consciencia, tomando constantes, sin embargo otras usan
los llamados «scores» que asignan puntuaciones. En el primer triaje realizado a las víctimas
en el área de rescate se hacen valoraciones sencillas valorando simplemente si el paciente
anda o no anda, si respira o no respira… y valoraciones fáciles de traumas o hemorragias
graves. Esto nos dará una estimación inicial de la gravedad de la víctima de forma rápida y
así proceder inmediatamente al traslado al siguiente puesto (agrupación de víctimas,
PSA…). A la llegada se hace una inspección visual rápida y una clasificación sencilla a cada
paciente (nivel de consciencia, estado respiratorio y estado hemodinámico) sin emplear

169
más de 30 segundos. Después se trasladarán al PSA donde se hará el segundo triaje y la
estabilización.

4. MÉTODOS DE TRIAJE INICIAL

El triaje inicial varía según el ámbito de aplicación, según el momento de aplicación,


según los criterios empleados o según la polaridad.

Según el ámbito de aplicación. Hace referencia al lugar desde el que se hace dicho triaje,
pudiendo distinguir entre:

- Triaje telefónico: se aplica en pandemias, como la gripe A, en las que, mediante una
llamada telefónica se puede clasificar al paciente y dar instrucciones precisas sobre
los pasos que debe seguir.

- Triaje prehospitalario: lo realizan los Servicios de Emergencias Médicas (SEM) ante


cualquier demanda telefónica. Se hace un triaje y se asigna una prioridad a la
demanda para posteriormente enviar uno u otro recurso.

- Triaje hospitalario: se realiza en la puerta de urgencias del hospital. Es la consulta


llamada filtro y actúa tomando constantes y recogiendo los datos necesarios del
paciente para asignarle una prioridad. El paciente es atendido en el orden asignado
de prioridad, no por el orden de llegada a las urgencias.

- Triaje militar: se aplica en conflictos bélicos, y es un triaje básico y simple para


priorizar la atención a gran cantidad de víctimas.

170
Según el momento de aplicación. No sólo se realiza un triaje en el incidente, sino que se
hacen varios en diferentes momentos de la situación. Estos son:

- Primer triaje o triaje básico: se realiza en el escenario del incidente, concretamente


en el área de rescate donde el personal realiza acciones básicas como hemostasia,
colocación de Guedel, posición lateral de seguridad, … y trata de retirar rápidamente
a los pacientes del escenario.

- Segundo triaje o de estabilización: este segundo triaje se realiza a la entrada del PSA,
lo hace personal de enfermería o personal médico y determina la prioridad y
necesidad de cuidados. Utiliza valoraciones y scores más complejos con una
reevaluación constante.

- Tercer triaje o de evacuación: por último, a la salida del PSA se produce el triaje de
evacuación en el que se define el hospital de destino según la patología del paciente.

Según criterios aplicados. Son fáciles de recordar y aprender, se utilizan métodos para
clasificar muchos pacientes en poco tiempo como determinar si el paciente anda o no anda,
si obedece órdenes sencillas, si respira o no respira, si tiene pulso detectable, …

- Métodos funcionales: Los métodos más conocidos son el START, el SHORT, el MRCC,
triajeSieve, Careflight, etc.

o Método START: el significado de START es Simple Triage And Rapid


Treatment y, como su nombre dice, trata de clasificar a las víctimas para
aplicarles un tratamiento correcto mediante un triaje simple. Valora tres
criterios para clasificar a las víctimas, la frecuencia respiratoria, el grado de
perfusión y el nivel de respuesta. Así, al llegar al incidente, el rescatador
pregunta qué víctimas pueden andar y les pide que salgan por su propio pie
y se dirijan a un lugar seguro, clasificándolas como verdes. Después, víctima
por víctima, y sin emplear más de 60 segundos en cada uno, se valora la
ventilación comprobando si respira o no respira:

▪ Si no respira se abre la vía aérea para valorar si comienza la


respiración espontánea y, si se dispone, se coloca cánula orofaríngea.

171
▪ En caso de que no respire aun abriendo la vía aérea, se clasifica como
negro.

▪ Si respira se valora la respiración de forma que si la frecuencia es


superior a 30 rpm o inferior a 10 rpm se clasifica como rojo, y si la
frecuencia es normal se continúa valorando.

Se valora entonces la perfusión mediante el relleno capilar o tomando el


pulso radial:

▪ Si el relleno capilar es superior a los 2 segundos, o no se localiza pulso


radial, se clasifica al paciente como rojo.

▪ Si el relleno capilar es inferior a 2 segundos y tiene pulso radial se


pasará al siguiente punto.

Se solicita al paciente que ejecute tareas sencillas como tocarse la cara o


simplemente que nos diga su nombre o domicilio:

▪ Si no es capaz de responder a dos órdenes sencillas se catalogará


como rojo.

▪ Si responde correctamente se clasificará como amarillo.

172
o Método SHORT: Cuando el rescatador accede al lugar donde se encuentran
las víctimas pide a todos los que puedan que salgan caminando. Se
clasificarán con el color verde. Después se continuará con el resto de las
víctimas valorando si su habla es normal y si obedece órdenes sencillas.

▪ Si el habla es normal en cuanto a fluidez, tono e inteligibilidad y


además obedece órdenes sencillas, se clasificará como amarillo.

▪ Si cualquiera de los dos parámetros anteriores aparece alterado, se


continuará valorando.

Se procede entonces a ver si respira abriendo la vía aérea si es preciso:

▪ Si el paciente respira se colocará en posición lateral de seguridad. Se


clasifica entonces como rojo.

▪ Si, tras abrir la vía aérea, el paciente no respira ni tiene ningún


movimiento se clasificará como negro, siendo la prioridad más baja.

En el método short se hace compresión de hemorragias importantes sea cual


sea el color clasificado de la víctima, valorando éstas de forma periódica.

o Método MRCC: es un método de clasificación de heridos cuyo nombre


significa “Método Rápido de Clasificación en Catástrofes” El método debe
permitir clasificar una víctima en unos 30 segundos y valora la marcha, la
respiración, la circulación y la conciencia. Desde la llegada, el rescatador pide
a todo el que pueda andar que salga por su propio pie. Todas estas víctimas
se clasifican como verdes. Después se continua con los demás valorando si
respiran:

▪ Si no respira se procede a abrir la vía aérea mediante la maniobra


frente-mentón. Si sigue sin respirar se clasifica como negro.

▪ Si la respiración no es normal, es ruidosa o muy rápida se clasificará


como rojo.

Si la respiración es normal desde el principio, se valora la circulación:

▪ Se considera anormal si el relleno capilar es superior a dos segundos,


si el pulso es rápido y débil, si la piel es pálida o si existe hemorragia.
En ese caso se clasifica como rojo.

▪ Si sangra se hará hemostasia.


173
Entonces se valora la consciencia:

▪ Si la víctima está inconsciente se pondrá en posición lateral de


seguridad y se colocará Guedel, clasificándola como rojo.

▪ Si la víctima permanece consciente se clasificará como amarillo.

- Métodos lesionales: Estos métodos valoran según las lesiones que presenta el
paciente, aplicándole prioridades:

o Primera categoría. Prioridad 1. Se clasifican los pacientes con etiqueta roja.


Se aplica cuando las víctimas presentan patologías muy graves o pacientes
críticos cuya estabilización debe ser inmediata.

o Segunda categoría. Prioridad 2. Se clasifican los pacientes con etiqueta


amarilla. Se aplica a víctimas graves o pacientes demorables unas horas.

o Tercera categoría. Prioridad 3. Se clasifican los pacientes con etiqueta verde.


Se aplica a víctimas leves o pacientes demorables varias horas.

174
o Cuarta categoría. Prioridad 4. Se clasifican los pacientes con etiqueta negra.
Usada para pacientes inviables o fallecidos.

Este método es el aplicado en las urgencias hospitalarias con una variante, se aplican
cinco prioridades. Es el llamado método Manchester y clasifica de la siguiente forma:

o Prioridad 1. Se clasifica como rojo. Necesita atención inmediata.

o Prioridad 2. Se clasifica como naranja. Atención sanitaria en 10-15 minutos.

o Prioridad 3. Se clasifica como amarillo. Atención sanitaria en 1 hora.

o Prioridad 4. Se clasifica como verde. Atención sanitaria en 2 horas.

o Prioridad 5. Se clasifica como azul. Atención sanitaria en 4 horas.

- Métodos mixtos: Son métodos cuya prioridad de atención se decide según las
constantes del paciente igual que los funcionales, y según las lesiones igual que los
lesionales. Ejemplos de estos métodos son Trauma index, escala CRAM, trauma
score revisado…

Según su polaridad. Hace referencia al número de parámetros que se tienen en cuenta para
realizar la clasificación o triaje. Se puede encontrar:

- Triaje bipolar: sólo diferencia entre dos categorías como puede ser si la víctima está
viva o muerta, si anda o no anda, etc…

- Tripolar: se diferencian tres categorías, frecuentemente son: muy graves/ graves/


leves.

- Tetrapolar: se diferencian cuatro categorías, el más común es la clasificación por


colores: rojo/ amarillo/ verde/ negro.

- Pentapolar: de uso hospitalario, diferentes categorías como por ejemplo diferenciar


unidades de cirugía/ pediatría/ traumatología/ medicina interna/ UCI, o también la
clasificación por prioridades en la consulta filtro de urgencias.

175
5. CATEGORIZACIÓN DE LAS VÍCTIMAS

Como ya se ha explicado, uno de los métodos de clasificación de las víctimas es mediante


un código de colores. Las patologías o situaciones que engloba cada uno de ellos son:

- Prioridad 1, clasificados con etiqueta roja o urgencia vital. Se incluyen situaciones


como una parada cardiorrespiratoria presenciada, asfixia u OVACE, traumatismo
maxilofacial con compromiso de la vía aérea, neumotórax, hemorragias masivas,
shock grave, grandes quemados (cuando la superficie quemada supera el 50% de la
superficie corporal), politraumatizados o traumatismo craneoencefálico severo.

- Prioridad 2, clasificados con etiqueta amarilla o urgencia. Incluye situaciones como


pacientes con bajo nivel de consciencia, traumatismos abdominales, heridas
torácicas no penetrantes, quemaduras entre el 20-50% de la superficie corporal
quemada o fracturados.

- Prioridad 3, clasificados con etiqueta verde o no urgente. Incluye lesiones


musculoesqueléticas, heridas no complicadas o fracturas no complicadas entre
otras.

- Prioridad 4, clasificados con etiqueta negra o fallecidos. Se incluyen la parada


cardiorrespiratoria no presenciada, traumatismo craneoencefálico abierto o
quemaduras con más del >80% de superficie corporal quemada.

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6. TARJETA DE TRIAJE

Las tarjetas de triaje ayudan a la clasificación de los pacientes, así como recoger
información sobre su filiación, lesiones y tratamiento en un incidente de múltiples víctimas
o catástrofe. Usan colores para identificar las prioridades y poseen un número en sus
esquinas para una mejor identificación a lo largo de la clasificación.

Las más conocidas son la tarjeta METTAG y la tarjeta TASSICA aunque también se
puede hacer el triaje con otros medios como cintas de colores, pinzas de colores,
rotuladores, banderolas, manta de colores…

La tarjeta de triaje debe tener una serie de características para cumplir su función.
Estas son:

- Ha de ser de material resistente al agua y secreciones o fluidos corporales.

- Tiene que disponer de algún dispositivo que permita fijarla a la muñeca o tobillo del
paciente, nunca a la ropa ni material de inmovilización.

- Contiene una zona destinada a anotar datos del paciente como la edad, sexo,
nombre, lesiones y tratamiento aplicados.

- El principal motivo de la tarjeta es realizar triaje, por lo tanto, debe tener los colores
indicativos de prioridades de forma clara y visible, con un dispositivo que permita
retirar colores con facilidad para clasificar a la víctima.

- Toda tarjeta de triaje tiene que poseer un número identificativo llamado Número
Hierro. Es un número único en cada tarjeta. Una vez colocada la tarjeta al paciente
este número pasará a ser su identificación, y cada vez que pase por un puesto donde
tomen sus datos, el número hierro se anotará como identificador del paciente.

Existen novedosos sistemas de triaje electrónico en el cual se coloca una cinta


enrollable con el color al paciente, la cinta tiene un emisor de radio frecuencia que
transmite el número hierro y el color de la prioridad. Esta señal la capta un dispositivo
portátil y se reenvía al centro de control, identificando de forma automática a todas las
víctimas triadas en el siniestro.

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7. PUESTO DE TRIAJE

Los elementos necesarios para realizar un puesto de triaje son:

- Personal entrenado: el primer triaje sobre todo lo debe hacer gente entrenada en
emergencias, ya que de este depende la priorización en la atención a las víctimas
desde el primer momento.

- Protocolos: todo el procedimiento debe estar protocolizado y ensayado mediante


simulacros periódicos.

- Material médico: se necesita un material mínimo a la hora de hacer el triaje para


poder realizar maniobras básicas. Se trata de cánulas orofaríngeas, vendas,
collarines, gasas…

- Áreas de clasificación: mediante zonas bien diferenciadas por los colores del triaje
se pretende localizar un área cercana al incidente y segura denominada nido de
heridos donde se hará la clasificación.

- Tarjetas de triaje: definen la prioridad y contienen información de los pacientes.

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8. ACTUACIÓN EN EL PUESTO DE TRIAJE

La gestión de un incidente de múltiples víctimas o una catástrofe necesita una buena


organización del trabajo desde el primer momento:

Cuando llega el primer equipo se hace una inspección visual rápida y se hace el
primer triaje por personal entrenado en emergencias dirigidos por un jefe de rescate. Se
colocan las tarjetas y se realizan gestos salvadores. Si la escena desborda los medios
disponibles por la gran demanda, se limitará a hacer un triaje bipolar. Si no es así se utilizan
métodos como el START, SHORT, MRCC…

Cuando llegan las primeras unidades se encargan de montar el puesto sanitario


avanzado en un lugar cercano al incidente, en el área de socorro si ya se ha sectorizado la
zona. Se agrupan y clasifican los pacientes en áreas de colores (roja, amarilla y la verde
alejada de las otras dos) que puede ser lonas en el suelo o banderolas, enviando los triados
como verdes a la zona verde denominada punto de agrupación de ilesos. Toda esta primera
noria de evacuación la realiza personal de seguridad y extinción de incendios quien lleva los
pacientes al PSA.

Una vez en la entrada del puesto sanitario avanzado realiza el segundo triaje un
médico o un enfermero y vuelve a clasificar a los pacientes rojos y amarillos. Los rojos serán
aquellos que tengan compromiso vital inmediato y los amarillos aquellos que tengan
lesiones demorables, volviendo a reevaluar para detectar cambios de prioridad.

En el puesto sanitario avanzado se estabiliza a los pacientes, pero además hay un


oficial de filiación quien tomará los datos de los pacientes (nombre, edad, sexo, lesiones,
tratamiento y, por supuesto, el número hierro o identificador de cada paciente)

A la salida del PSA se hace un tercer triaje o triaje de evacuación. Esta función es
tarea del oficial de evacuación que decidirá qué paciente evacuar, a qué destino y en qué
medio lo hará. La decisión se hace teniendo en cuenta las lesiones del paciente, la
proximidad del hospital y el nivel asistencial de éste, además de los recursos disponibles
para el traslado. Para hacerlo más fácil existe la regla de las cuatro «C»:

- Trasladar al paciente Correcto.

- En el medio Correcto.

- Al hospital Correcto.

- En el tiempo Correcto.

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Es importante en este momento repartir pacientes por diferentes centros para no
colapsarlos, esto se denomina dispersión hospitalaria. Antes de hacerlo el oficial de
evacuación anotará el identificador de cada paciente, el identificador de la ambulancia que
lo traslada, el centro de destino y en general el número de pacientes trasladados a cada
centro para hacer un seguimiento de cada paciente e informar a los familiares de su destino.

Un oficial del puesto de espera de ambulancias organiza las ambulancias según sean
soporte vital avanzado (SVA), soporte vital básico (SVB) o colectivas.

Cada responsable lleva un chaleco identificativo con su función.

La tarjeta de triaje no se retira hasta que el paciente esté identificado en el hospital,


serán ellos quien se la retiren.

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