一
Otra vez esa sensación.
La sensación de estar perdiendo algo que amas sin tener un porqué. La sensación de creer
que todo lo que te ha costado construir en años, se está desmoronando en un santiamén.
La sensación de melancolía que te recuerda que las cosas no son como antes, y que
difícilmente los buenos tiempos volverán.
Nuestra relación está decayendo, Jungkook. Y no sé qué me duele más, si tener que
aceptarlo, o tener que ver cómo a ti te importa tan poco.
Pareces desganado, amor. Tus ojos han perdido el brillo que los caracterizaba cuando me
miraban; tu sonrisa, si bien sigue siendo hermosa, limitadas veces ha aparecido a causa
mía. Y eso duele. Perfora mi alma y me hace querer llorar de impotencia, porque yo te
amo como no tienes ni idea.
¿Por qué me estás haciendo esto, Jungkook?
二
Hoy traté de hablar contigo, y lo único que recibí a cambio fue una queja de parte tuya.
Me dijiste que dejara de actuar como un niño, que todo estaba bien pero que se iba a
poner mal si seguía siendo tan necio.
Te pedí disculpas y te invité a salir, pero te negaste bajo la excusa de que estabas cansado.
Te mandé un mensaje de buenas noches y ni siquiera lo leíste, pese a que estuviste en
línea todo el tiempo.
Siempre pensé que el amor era hermoso, hasta que sentí esa parte amarga. Esa parte
llena de dolor y de incertidumbre. ¿Estoy haciendo algo mal? Quisiera oírlo de tu propia
boca, porque te amo y estaría dispuesto a cambiar por ti, Jungkook.
Estaría dispuesto a ir hasta el fin del mundo, sólo si es a tu lado.
¿Por qué me estás haciendo esto?
三
Hoy fuimos al parque de diversiones, ese que siempre te gustó tanto.
Tuve que insistir para que aceptaras. Tenía la esperanza de que ese lugar que era tan
propio de ambos lograra poner las cosas bien entre nosotros, pero me equivoqué.
Estuviste quejándote todo el tiempo, reclamándome por llevarte allí cuando te dolía la
cabeza. Me dijiste que ya no eras un niño, y que por ende no ibas a disfrutar de esos
"estúpidos juegos". Me pediste que te llevara a casa y eso hice.
No recibí un beso de tu parte, como siempre solías dármelos. De tu boca sólo salió un frío
e hiriente 'adiós'.
Lloré.
Lloré porque estaba perdiendo a la persona que alegraba mis días y mi vida. Jungkook, tú
me harías feliz incluso si solamente sonríes, entonces... ¿Por qué todo lo que hago parece
ser en vano? ¿Ya no me amas?
Una vez me dijiste que uno no perdía a las personas, que las personas se daban por
perdidas a sí mismas, porque nadie pierde a alguien a menos de que este se quiera dar
por perdido. ¿Quieres que te pierda? ¿Es eso?
Seguiré luchando un poco más. Un poco más.
¿Por qué me estás haciendo esto?
四
Terminaste conmigo.
No me sorprendió, pero escuchar un "terminamos" de tus labios me devastó. Te pedí un
motivo y esa respuesta fue la que me dolió más.
"El amor se acabó, Taehyung."
Y me pregunté desde qué momento. Lo único que podía recordar es que de la noche a la
mañana, ya no eras el mismo. Te volviste más gruñón, más intolerante; en tus ojos no
parecía haber nada más que preocupación, desaliento y tristeza.
Quise convencerte de que aún había algo para nosotros, y me pediste que no insistiera.
Que no volverías conmigo jamás y que te olvidara.
¿Cómo me pides que olvide dos años a tu lado, Jungkook? Te amé y te amo con todo lo
que tengo y no me arrepiento. Pude jurar que también me amaste con la misma fuerza, y
esos recuerdos son los que me hacen querer aferrarme a ti.
Siempre te llevé de la mano con orgullo, porque eres digno de presunción, amor. Eres el
chico más precioso y lleno de cualidades que podría existir, pero fui demasiado tonto al
pensar en que alguien más no vería la perfección que se halla en ti.
Nuestra relación fue como una estrella fugaz. Demasiado hermosa cuando está en tu
punto de visión, y demasiado triste cuando se marcha, dejando en su lugar solamente el
recuerdo.
Después de todo, las cosas buenas para mí, Kim Taehyung, jamás prevalecen.
¿Por qué me estás causando tanto dolor?
五
El cielo está estrellado, la marea sube y baja en atiborrada calma, la arena bajo mis pies se
siente suave y apaciguadora. La soledad de la que soy víctima me resulta reconfortante y
mis ojos se cierran, soltando una que otra lágrima.
Esta noche me encuentro demasiado afligido. Desde que terminaste conmigo, lo único
que he hecho es pensar en nuestra relación ya desértica.
Sin embargo, mi amor por ti sigue siendo el mismo. Y eso no cambiará en un buen tiempo,
quizá jamás, pero prefiero mantener la esperanza de que algún día podré mirar al pasado
y dejar de pensar en que perdí al gran amor de mi vida.
A diferencia tuya, Kookie, yo sigo pensando que lo nuestro tiene remedio. El problema
reside en que tú no quieres perseverar, y yo no soy quien para obligarte a hacerlo.
Si no quieres estar conmigo, lo entenderé, pero por favor no me pidas que te olvide,
porque ni siquiera si muero y vuelvo a nacer podría conseguirlo.
Traté de odiarte, y no pude. A pesar de los últimos meses, lo único que queda en mi
mente son los momentos bonitos, esos que valen la pena recapitular.
Sigo sin entender cómo es que dejaste de amarme. Tan rápido, tan repentinamente, como
si yo jamás hubiese existido o importado en tu vida...
¿Por qué me estás haciendo esto?
六
Hoy te vi.
Estabas sonriendo al lado de alguien más y, por increíble que parezca, no sentí celos. Una
presión se arraigó en mi pecho, pero sentí cierta tranquilidad al observar esa curvilínea en
tus labios, la cual siempre me dejaba a tus órdenes.
Yo ya no era el dueño de tus risas ni de tu dicha, pero mientras estés bien, eso no importa.
Tus ojos se cruzaron con los míos y mi corazón latió con fuerza, mas luego se detuvo al
momento en el que, como por arte de magia, dejaste de sonreír. Tragaste en seco y
desviaste la mirada hacia tu acompañante, quien te pellizcó la mejilla, robándote otra
risita en el proceso.
Mis ojos se aguaron y poco después me fui.
Me odié a mí mismo al pensar en que, cuando me amabas, lucías más feliz conmigo que
con aquel otro tipo. Sé que debo superarlo y seguir con mi vida, pero el despecho a veces
es incontrolable.
Estaba dispuesto a mandarte un mensaje para preguntarte cómo estabas, y grande fue mi
sorpresa al notar que me bloqueaste. Ya no tengo oportunidad contigo, ¿cierto, amor?
¿Por qué no puedo ser más como tú y superarlo de una buena vez?
七
Han pasado dos meses y mis ilusiones cada vez se ven más deterioradas.
No volviste a buscarme, y aunque yo traté de hacerlo por varios medios, ninguno funcionó.
Debo ser realmente patético, ¿no es así?
El dolor que siento ya no es tanto, pero tú no abandonas mi cabeza ni por un segundo.
Sigo pensando en ti con la misma magnitud en que lo hacía cuando éramos novios. Sigo
pensando en tu hermosa sonrisa, en tus ojitos redondos, brillantes y llenos de vida. En tus
labios, los cuales amaba besar y maltratar con mis dientes, en tu cuerpo y en las veces que
te hice el amor. En tu risa y en tu majestuosa voz cuando te pedía cantar para mí.
Sigo amando todo de ti, Jungkook.
He tratado de mantener mi tiempo ocupado en la fotografía, y es algo que hasta ahora ha
funcionado. Adoro fotografiar paisajes, animales; a cualquier cosa le hallo un significado
artístico, pero sigo prefiriéndote a ti, amor.
Te prefiero a ti antes que al cielo azul, o a un ave libre y hermosa revoloteando por ahí.
Sigo prefiriéndote a ti en todos los aspectos. Mi vida parece reducirse a ti, y eso me asusta,
mas ya me he acostumbrado a ello.
Daría lo que fuera por volver a verte, o por rebobinar el tiempo a cuando aún éramos
pareja, me amabas y pasar momentos de calidad contigo.
¿Por qué sigo haciéndome esto?
八
He empezado a salir con un chico.
Su nombre es Sunyoul y él se parece a ti, Jungkook. No puedo evitar sentirme mal cada
vez que lo comparo contigo, pero me es imposible no hacerlo. No sé si realmente se
asemeja a ti o si es simple imaginación mía; sin embargo, estar con él me ha ayudado en
varios aspectos.
Es un chico muy tierno, como solías serlo tú. Tiene una hermosa sonrisa, quizá no tanto
como la tuya, pero la tiene. Es muy amable y considerado, tal y como lo eras tú. Es muy
divertido, mas yo no dejo de pensar en ti cada vez que estoy con él.
No considero esto un reemplazo, porque yo mejor que nadie sé que no habrá alguno
como tú, pero sí lo considero conformismo. Me estoy conformando con alguien que
físicamente se parece a ti, y busco cualidades suyas que tú también poseas.
Es horrible, y Sunyoul no se merece esto.
Fuimos a un acuario. Él se veía plenamente emocionando, arrastrándome de aquí para allá,
exigiéndome que observara lo que le sorprendía, y entonces te entendí un poco el día en
el que fuimos a ese parque de diversiones: tú querías irte porque te sentías incómodo,
como yo en este momento. No obstante, por educación dejé que Sunyoul me guiara.
Al llegar a casa, encontré en mi buzón una carta. Una carta tuya.
¿Me extrañas, amor?
九
Querido Taehyung:
Sé que ante tus ojos debo ser la persona más desconsiderada y malagradecida en todo el
mundo. No te juzgaré por ello. Quise darte motivos para que me odiaras, y aunque sé que
no lo logré porque tu corazón es bueno y bondadoso, al menos pude alejarte lo suficiente
para que te dieras cuenta de que puedes vivir sin mí.
Los dos años que compartimos fueron los más significativos y hermosos que pudiste darme.
Me hacías feliz, Taetae; tan feliz como no te lo imaginas. Me dolió tener que comportarme
contigo así, tener que obligarte a que tomaras distancia, tener que herirte, pero lo hice por
tu bien.
Debes estar confundido ahora mismo, ¿no es así? Es claro que cuando se ama, se lucha
porque ese amor prevalezca y no muera. Estoy orgulloso de ti, porque a pesar de todos mis
desplantes, tú luchaste por mí. Estuve a punto de tirarlo todo y de correr a tus brazos, pero
no podía permitirme ese capricho. Lo siento tanto. Perdóname.
Si estás leyendo esto, es porque yo estaré muy lejos ahora mismo. Y no, no me fui porque
quisiera huir de ti o estar con otra persona (de hecho, jamás volveré a estar con otra
persona). Creo que no entenderás mi punto, pero a lo que quiero llegar es a que no me
volverás a ver, ni yo a ti.
Los motivos está de más decirlos. Confórmate con saber que mi corazón siempre te ha
pertenecido y siempre te va a pertenecer a ti. No importa dónde esté; ni siquiera importa si
muero mañana, simplemente te amo y siempre va a ser así, tal vez porque el "siempre" es
ahora, Tae.
Eres un chico fuerte, talentoso, lleno de amor para dar y sé que otra persona sabrá ver eso
en ti. Siempre sentí que no te merecía, y tal vez era cierto, ¿no? Tal vez jamás merecí tu
amor, ni todo lo que hiciste por mí. Me enseñaste a amar de una manera pura y real, cosa
que te agradeceré eternamente.
Por favor quédate con nuestros mejores momentos, y olvida los malos. Me salvaste de
tantas formas, que al final pensé que lo mejor era corresponderte esa preocupación y
salvarte de un posible dolor peor. Sé que te decepcioné, pero no me arrepiento. Si no lo
hubiera hecho, las cosas ahora mismo serían mucho más fatídicas y deprimentes.
Confía en mí como siempre lo has hecho. Confía en mis palabras y en que lo que hice fue lo
mejor. No soy nadie ahora para pedirte este tipo de cosas, pero es necesario. Tanto para ti
como para mí.
Por favor, cuida bien de ti y de las personas que te rodean. Sigue sonriendo, sigue viviendo
y busca otra oportunidad para amar. Si pudiste vivir todas estas largas semanas sin mí,
puedes hacerlo por el resto de tu vida. Me doy una pequeña idea de lo que debes estar
pensando, y yo también quisiera volver a tu lado porque a quien amo es a ti, pero no es
factible. No volveremos a estar juntos, y no porque yo no quiera, sino porque no puedo.
Te amo, Taehyung. Nunca dudes de ello, porque te amé tanto como es posible amar.
Cuidé todo lo mejor que pude de ti y eso me deja cierta serenidad en el alma.
Cuando mires al horizonte, o cuando te subas a una rueda de la fortuna, recuérdame.
Recuérdame a mí y a mi gran amor por ti.
—JungKook
十
Han pasado cuatro años desde que leí aquella carta y desde que mi corazón se rompió un
poco más. Ahí supe que no era posible reencontrarme con Jungkook. Y la carta tenía razón;
jamás lo volvería a ver.
Hace poco supe el por qué.
Al parecer, Jungkook enfermó y su diagnóstico dictaminó que no habían esperanzas para
él. Entendí muchas cosas, pero me cuestioné otras tantas.
¿Desde cuándo enfermó que yo no me di cuenta? ¿Por qué no me permitió pasar a su
lado los últimos días que le quedaban? Como era de esperarse de él, mi hermoso
Jungkook prefirió alejarse de mí que, en su lugar, hacerme sufrir. Sentí tristeza, rabia e
impotencia.
Esa decisión me concernía a mí, pero él sólo hizo lo que creyó correcto, lastimándonos a
ambos en el proceso. Sobre todo a él.
Lloré una vez más. Lloré porque no lo volvería a ver. Lloré porque estaba lejos de mi
alcance y no me dejó expresarle cuánto lo amaba. Lloré porque prefería millones de veces
verlo con otra persona, que muerto. Lloré por muchas cosas, y por otras que no tenían
tanta importancia.
Cabe destacar que en estos cuatro años mi vida ha ido en picada. Las pocas personas que
me he dispuesto a conocer son copias baratas de Jungkook, y termino con ellas por lo
mismo: porque aunque me traigan a alguien idéntico a Kookie, jamás será él. Y yo lo
quiero a él.
¡A él!
No sé dónde está enterrado, e incluso si lo supiera no sería capaz de ir a visitarlo. Saldría
hecho trizas y un mar de lágrimas.
Al final, últimamente eso soy: un mar de lágrimas. Jungkook me dio lo mejor de sí, y
quisiera pensar que yo también le di lo mejor de mí, pero no puedo. Es inevitable no
pensar que yo pude haberlo hecho muy feliz los últimos días que le quedaban. Yo hubiese
estado bien a su lado, cuidándolo y dándole una buena despedida, para después ser
dueño de su último respiro; de su último parpadeo...
Aun así, sigo amándolo como loco, a él y sólo a él. Eso no cambiará nunca, no importa qué
tanto tiempo pase.
Obtuve un por qué. Obtuve una razón. No eran las que yo quería, pero la vida es injusta y
el amor en muchas ocasiones también.
Al igual que Kookie, no quedan esperanzas para mí.
Fin.
—houndix