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UNIVERSIDAD CATOLICA DEL CIBAO

UCATECI

Programa de Educación Superior Para Adultos


PESA
Resumen Analítico
Capítulo 8
Emoción y Cognición
Participante
Elena Hernández
2017-3050

Facilitador
Leopoldo Carretero

La Vega, octubre del 2020


Emoción y cognición

La conexión

A pesar de la íntima relación que existe entre las emociones y los procesos cognitivos, la
emoción no se consideró un campo apropiado de investigación dentro del estudio de la cognición
hasta hace poco.

El ordenador proporciona una herramienta útil, pero es obvio que estudiar el procesamiento de la
información en seres humanos tan sólo mediante analogía con un elemento tecnológico deja
poco papel a la emoción. Así pues, tanto históricamente como en trabajos contemporáneos, los
modelos predominantes han dejado poco espacio para la investigación de las conexiones entre la
emoción y la cognición. No obstante, el vínculo entre la emoción y la cognición es innegable y
algunos psicólogos han tratado de indagar su naturaleza.

Uno de los debates más recientes que abrió la puerta a investigaciones posteriores sobre la
interacción de la emoción y la cognición, implicaba la cuestión de si se puede experimentar una
emoción sin una valoración cognitiva. Por un lado, estaba la investigación que demostraba que
los estímulos emocionales presentados subliminalmente, sin que los sujetos fueran conscientes
de ello, aun así influían en cómo los sujetos evaluaban estímulos neutros subsecuentes
Basándose en esto, el investigador, Robert Zajonc argumentó que los juicios afectivos ocurren
antes, e independientemente, de la cognición. La otra postura, encabezada por Richard Lazarus
mantenía que la emoción no puede ocurrir sin una valoración cognitiva.

Zajonc, entonces, razonó que la emoción puede darse independientemente de la cognición y


Lazarus opinó que la emoción depende de un subconjunto de procesos cognitivos; sus escritos
ayudaron a dirigir la atención de los investigadores hacia la interacción entre emoción y
cognición. Ya no se considera adecuado estudiar la emoción sin considerar la cognición y
viceversa. Los sistemas neurales, y la expresión comportamental, de la emoción y de la
cognición son interdependientes en muchas circunstancias. El conocimiento de la cognición es
incompleto si no se explora el papel de la emoción.
Definición de emoción

El término emoción hace referencia a una serie de reacciones de duración limitada ante los
acontecimientos, tales como sentir alegría, miedo o tristeza en respuesta a enterarse de ciertas
noticias. El término estado de ánimo, por otra parte, se utiliza para referirse a un estado afectivo
difuso que es más acusado como un cambio en los sentimientos subjetivos. Los estados de ánimo
son en general estados afectivos de poca intensidad pero relativamente largos y, en ocasiones, sin
causa aparente, como por ejemplo una sensación espontánea de tristeza o de contento. Dos
conceptos relacionados son la actitud y la motivación. Las actitudes son ideas relativamente
perdurables, con carga afectiva, preferencias y predisposiciones hacia objetos o personas, como
pueden ser el agrado, el amor, el odio o el deseo hacia un objeto o una persona. Por último,
motivación se refiere a la tendencia a la acción que forma parte de algunas respuestas afectivas.
Una función esencial de la emoción es motivar la acción.

Emociones básicas

En su innovador trabajo titulado “Sobre el origen de las especies”, Charles Darwin fue uno de los
primeros en plantear que existían un número limitado de emociones humanas básicas y
universales. Casi cien años después, Paul Ekman y sus colaboradores estudiaron la expresión
facial de la emoción y sugirieron que existen seis expresiones básicas de emoción,
correspondientes a la ira, el desagrado, el miedo, la alegría, la tristeza y la sorpresa. Parece ser
que dichas expresiones faciales son universales y similares en variedad, apariencia, e
interpretación.

Es importante reconocer que las seis emociones básicas de Ekman no abarcan la diversidad de la
experiencia emocional humana. Otras muchas emociones más complejas, entre ellas la
culpabilidad y el amor, no se ligan tan evidentemente con expresiones faciales específicas.

Enfoques dimensionales

El modelo de circunferencia

Arousal es el término global para referirse a los cambios corporales que ocurren en la emoción,
tales como cambios en la frecuencia cardiaca, transpiración y liberación de hormonas del estrés
en respuesta a un estímulo. El valor, por otro lado, es la cualidad subjetiva, positiva o negativa,
de la respuesta emocional a un objeto o acontecimiento específico. El modelo de circunferencia
de la emoción sitúa el estado de “arousal” en un eje y el “valor” en el otro.

Por ejemplo, la «tristeza», el “miedo”, la “excitación” y el “nerviosismo” se consideran estados


emocionales separados. Podrían entenderse como variaciones de un estado a lo largo de las
dimensiones de arousal y valor. La “tristeza” y el “miedo” son ambas emociones desagradables,
pero la ‘tristeza” no produce tanto arousal o activación como el “miedo”. La “excitación” y el
“nerviosismo” son ambos estados que provocan arousal, pero la “excitación” es relativamente
positiva y el “nerviosismo” relativamente negativo.

Distinción entre aproximación y retirada

Las emociones pueden clasificarse a lo largo de la dimensión de motivación, que puede definirse
como la tendencia a la acción que forma parte de algunas respuestas emocionales. Diferentes
emociones conducen a diferentes objetivos de acción. El modelo de aproximación y retirada
caracteriza el componente de una reacción emocional que es la tendencia a la acción, esto es, la
motivación, ya sea una tendencia a aproximarse al objeto, acontecimiento o situación, o a
alejarse de él.

Manipulación y valoración de la emoción

Los investigadores interesados en el estudio de la emoción han afrontado el reto utilizando una
serie de técnicas.

Manipulación mediante inducción de estados de ánimo

En el campo de la investigación, un método que se ha utilizado para manipular la experiencia


afectiva es cambiar el estado de ánimo de los sujetos. Esta técnica, llamada inducción del estado
de ánimo, se centra en cambiar el estado inicial que dicen tener los sujetos cuando llegan al
laboratorio.

Manipulación mediante estímulos evocadores

La técnica que se emplea más frecuentemente en laboratorio para manipular la emoción es


presentar estímulos que evocan emoción. Generalmente, los estímulos que se utilizan para
inducir una respuesta emocional en los sujetos son fotografías de caras con diferentes
expresiones emocionales.
Valoración directa de la emoción

Si queremos saber cómo se siente alguien, se lo preguntamos. Esta es una forma de evaluación
directa, en la que los sujetos informan explícitamente de su reacción emocional, estado de ánimo
o actitud.

Valoración indirecta de la emoción

Una manera de realizar una evaluación indirecta es pedir al sujeto que elija entre diferentes
opciones, asumiendo que una evaluación emocional de las opciones determina en parte la
elección. Una segunda medida indirecta de evaluación emocional es inhibir o facilitar una
conducta, por ejemplo, el tiempo de respuesta o los movimientos oculares. La emoción puede
influir en nuestras acciones y en la facilidad con la que respondemos, tanto inhibiendo como
facilitando conductas.

Una tercera técnica de evaluación indirecta se vale de la psicofisiología, el estudio de la relación


entre los estados mentales y las respuestas fisiológicas. Uno de los aspectos fundamentales en los
que la emoción se diferencia de otros procesos mentales es que la emoción por lo general lleva a
cambios sustanciales en nuestro estado físico. Todas estas respuestas corporales se pueden
evaluar con métodos psicofisiológicos.

Dos importantes respuestas psicofisiológicas que evalúan los investigadores interesados en la


emoción son la respuesta de conductibilidad de la piel y el sobresalto de parpadeo potenciado. La
respuesta de conductibilidad de la piel (RCP) es un signo de activación del sistema nervioso
autónomo.

Aprendizaje emocional: adquisición de valoraciones

En el aprendizaje emocional, se puede realizar desde cualquier estimulo, ya que, las personas, los
lugares y los objetos no son todos neutros, sino que frecuentemente adquieren algún tipo de
valor. Este valor determina, en parte, nuestra reacción emocional a la persona, el lugar o el
objeto. Para los psicólogos, entender cómo un estímulo llega a asociarse con una emoción es un
punto clave al investigar cómo interaccionan la emoción y la cognición.

Condicionamiento clásico
Las investigaciones, posteriores a la de Pavlov, han demostrado que todos los tipos de reflejos y
de respuestas, incluso las respuestas emocionales, se pueden provocar mediante
condicionamiento. En el estudio de la emoción, se ha hecho evidente que los estímulos que están
ligados a acontecimientos positivos o negativos por sí mismos obtienen cualidades afectivas y
provocan reacciones afectivas.

El condicionamiento clásico emocional se puede expresar de diferentes modos. La mayoría de


los estudios de condicionamiento clásico emocional examinan tanto las respuestas autónomas
como los informes de evaluación subjetiva, aunque estos dos tipos de respuesta condicionada con
frecuencia se adquieren simultáneamente. Una de las formas de condicionamiento autónomo más
estudiadas es el condicionamiento aversivo o miedo condicionado.

Los estudios del condicionamiento autónomo han puesto de manifiesto la importancia de las
respuestas fisiológicas aprendidas. Por otro lado, los estudios de condicionamiento de valoración
se ocupan más de las preferencias aprendidas o actitudes, las respuestas subjetivas y emocionales
que se adquieren mediante condicionamiento clásico. Conseguir un condicionamiento de
valoración es la meta de muchas formas de los anuncios.

Condicionamiento instrumental: aprendizaje mediante recompensa o castigo

El aprendizaje emocional puede ocurrir cuando ciertas acciones y estímulos se emparejan con
recompensa o castigo. El principio subyacente al condicionamiento instrumental, llamado
también condicionamiento operante, es que la frecuencia de una conducta o respuesta aumentará
o disminuirá dependiendo del resultado de dicha conducta.

Con el fin de entender la naturaleza de la recompensa, los investigadores han examinado los
sistemas neurales en los que se basa el aprendizaje de la recompensa y, en menor grado, los
subyacentes al aprendizaje del castigo. El sistema neural que media la recompensa se ha descrito
en términos de un neurotransmisor, la dopamina, que se relaciona con la recompensa, así como
de una región neuroanatómica, el cuerpo estriado. La “vía dopaminérgica mesolímbica” une el
área tegmental ventral y el haz medial del prosencéfalo, a nivel del mesencéfalo, con el cuerpo
estriado, localizado en el prosencéfalo. Esta es la vía que se activa ante la expectativa de una
recompensa. Se ha comprobado que las drogas que bloquean la acción de la dopamina afectan
negativamente a la ejecución de tareas de aprendizaje en las que se da una recompensa.
Aprendizaje mediante instrucción y observación

Tanto el condicionamiento clásico como el instrumental dependen de una experiencia emocional


para que tenga lugar el aprendizaje. Hay otros medios para que se dé el aprendizaje emocional
que no requieren una experiencia emocional directa sino que dependen de instrucción o de
observación.

A diferencia de otras especies, podemos aprender acerca del significado emocional de los
acontecimientos y de los estímulos mediante medios simbólicos tales como el lenguaje. No es
preciso que experimentemos directamente las consecuencias positivas o negativas para saber si el
estímulo es bueno o malo. Aprender mediante instrucción es una manera frecuente de
aprendizaje emocional en los seres humanos y es muy eficaz. Aprender respuestas emocionales a
estímulos neutros que están directamente relacionados con consecuencias aversivas
(condicionamiento) es similar a aprender mediante comunicación verbal (instrucción).

Mera exposición

El efecto de mera exposición se basa en la familiaridad, y por lo tanto sólo se necesita la


presentación (repetida) del estímulo. Aunque el efecto de mera exposición se debe a la
familiaridad, no requiere recuerdo de una experiencia previa con el estímulo. La idea de que los
efectos de la mera exposición se pueden obtener con independencia de la consciencia se ha
fortalecido gracias a estudios que han demostrado efectos de mera exposición referidos a
estímulos presentados subliminalmente.

Emoción y memoria declarativa

Los recuerdos de aquellos acontecimientos que son importantes y emotivos parecen persistir y
ser vívidos, a diferencia de otros recuerdos. Los recuerdos de acontecimientos emotivos
privados, como el del nacimiento de un niño, también pueden estar imbuidos de peculiaridades
específicas.

La memoria declarativa es una memoria a largo plazo que puede evocarse conscientemente y
describirse a otras personas. Ésta incluye la memoria episódica, la memoria de “primera mano”
de nuestra historia pasada individual, y la memoria semántica, lo que sabemos acerca de los
objetos y los acontecimientos del mundo. Ambas formas de memoria pueden ser influidas por
diversos aspectos de la emoción de muchos modos.

Arousal y memoria

El arousal emocional puede potenciar el recuerdo. Esto se ha demostrado respecto a un cierto


número de diferentes tipos de estímulos y a una serie de tareas de memoria, tanto fuera como
dentro del laboratorio.

Estrés y memoria

El efecto del arousal sobre el almacenamiento de la memoria puede ayudar a explicar por qué
aquellos acontecimientos que son más apasionantes, embarazosos o desesperantes pueden recibir
un tratamiento preferente en la memoria. Sin embargo, el estrés prolongado y el arousal
extremado pueden tener el efecto opuesto, perjudicando al rendimiento en tareas de memoria. El
mecanismo que subyace a este deterioro de la memoria inducido por el estrés está relacionado
con los cambios hormonales que provoca el estrés a largo plazo.

Estado de ánimo y memoria

El estado de ánimo refleja un estado afectivo duradero y difuso que no se relaciona


necesariamente con un acontecimiento concreto. La inducción del estado de ánimo, el intento
deliberado de cambiar el estado de ánimo de un sujeto, se utiliza para evaluar el efecto de
memoria congruente con el estado de ánimo. El estado de ánimo puede, de hecho, determinar
qué recuerdos están más disponibles para una recuperación explícita en un momento dado.

Memoria de acontecimientos públicos emotivos

Aunque la memoria de los acontecimientos públicos emotivos puede ser más exacta que la
mayoría de las memorias de sucesos corrientes, no tienen el carácter de exactitud fotográfica que
implica el término flash de memoria. Brown y Kulik introdujeron el término flash de memoria
para describir el recuerdo de acontecimientos sorprendentes y trascendentales. El término refleja
la naturaleza vívida y detallada de los recuerdos que se relatan. Brown y Kulik sugirieron que
existen mecanismos especiales para que se forme la huella de memoria de acontecimientos muy
relevantes y que éstos inducen una respuesta “de impresión” del sistema de memoria, lo que
asegura que la memoria se mantenga exacta y no se dé olvido.
Emoción, atención y percepción

Los acontecimientos emocionales distraen. La emoción puede influir en la atención y el


procesamiento perceptivo de diferentes modos. La mayoría de los estudios que han examinado la
influencia de la emoción en la atención o en la percepción han encontrado efectos de los
estímulos negativos, activadores o relacionados con amenazas.

Emoción y captar la atención

La emoción capta nuestra atención y hace difícil responder a estímulos no emocionales. El hecho
de que la emoción capte la atención hace que sea difícil desligarse con el fin de centrarse en los
aspectos no emocionales de la tarea que se tiene entre manos.

Facilitación de la atención y la percepción

La emoción puede captar la atención y perjudicar la ejecución de una tarea y, también, puede
facilitar el procesamiento de la atención.

Los estudios que indican que la emoción puede facilitar la atención demuestran que la línea
divisoria entre la atención y la percepción puede ser difusa. El hecho de que la emoción facilite
la atención es, al parecer, el resultado de mecanismos por los que los estímulos emocionales
tienen prioridad en la percepción. Los modelos de los mecanismos neurales que subyacen a la
emoción, la atención y la percepción apoyan dicha interpretación.
Opinión personal

Las emociones son importantes. Como pude ver en este capítulo, estas son universales. Podemos,
mediante las expresiones faciales, en casi todos los casos, entender que está sintiendo una
persona. Esto se debe, a que nuestro rostro presenta similitudes con el de los demás cuando
estamos felices, tristes, enojados o sorprendidos, entre otras. La emoción puede desencadenar
una acción. Pero, algunas como culpabilidad y el amor, no son tan evidente con expresiones
faciales específicas.

Nuestra memoria, está muy ligada a las emociones. A través de la memoria declarativa, podemos
recordar acontecimientos personales que perduran en la memoria a largo plazo, por ser
importantes y haceros sentir emocionados otra vez, esto se ve cuando recordamos el nacimiento
de nuestros hijos.

Los acontecimientos públicos, están relacionados con las emociones. Saber esto es muy
importante, porque da respuesta al porqué recordamos cosas que quizás vimos en la televisión
cuando éramos pequeños, es tan así, que recordamos que hacíamos en ese momento. Esto hace
evidente, que aquellos que despiertan emociones es fácil de recordar.

En el estudio de este capítulo aprendí mucho. Dentro de estos aprendizajes se encuentra que
podemos aprender emociones mediante condicionamiento y por mera exposición. Tal es el caso,
que no tenemos que enfrentarnos a algo negativo para saber que lo es. La emoción interfiere con
la atención y percepción, lo que facilita la interpretación de las cosas.

Este capítulo, me abrió una nueva perspectiva sobre la importancia de las emociones en la
cognición. Es muy fácil pensar que las emociones están ahí, pero se ha llevado muchos años de
estudio para darles su debida importancia en el aprendizaje y la cognición.