ASIGNATURA:
INTRODUCCION A LA INVESTIGACION
TÍTULO DEL TRABAJO:
ACOSO ESCOLAR (BULLYING)
PRESENTA:
EGNA PATRICIA ORTIZ LOZANO ID 611963
ARLETH CECILIA PEREZ VILLEGAS ID 610452
ANA MARIA VASQUEZ NUÑEZ ID 606632
ESTUDIANTE DE CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES
COLOMBIA FLORENCIA NOVIEMBRE DE 2017
1
PROYECTO DE INVESTIGACION
NOMBRE DEL TRABAJO
ACOSO ESCOLAR (BULLYIN)
INTEGRANTES
EGNA PATRICIA OTIZ LOZANO ID 611963
ARLETH CECILIA PEREZ VILLEGAS ID 610452
ANA MARIA VASQUEZ NUÑEZ ID 606632
TUTOR
DIANA ARIZA
CORPORACION UNIVERSITARIA MINUTO DE DIOS
ESTUDIANTE DE CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES
INTRODUCCION A LA INVESTIGACION
FLORENCIA – CAQUETA
2017
Resumen
El presente trabajo de investigación se enmarca sobre la estrategia de identificar el
perfil del joven acosado en el ámbito escolar. Para llevar a cabo dicho proyecto
escogimos la Institución Educativa Juan Bautista la Salle, tomando como muestra el
grupo Octavo -04 de la jornada de la tarde en Florencia Caquetá, con el fin de determinar
el porcentaje de jóvenes que presentan el perfil acorde a esta problemática.
Se practicó una encuesta anónima que consta de 11 preguntas con respuestas
dicotómicas y otras de selección múltiple con única respuesta. La recolección de la
información se realizó con una muestra de 24 estudiantes que se encuentran entre las
edades de 13 y 15 años; con el apoyo del coordinador de la jornada de la tarde y el
profesor a cargo del grupo seleccionado para darle validez al estudio posteriormente
realizado.
El enfoque metodológico es cuantitativo de tipo descriptivo que permite encontrar
resultados y hallazgos en el presente estudio, el cual nos muestra causales y motivos que
nos permite encontrar el resultado final, obteniendo así un 12% de jóvenes que presenta
un perfil de acoso escolar según el análisis de las respuestas ofrecidas en la encuesta.
Introducción
En el trabajo que se presenta a continuación abarcamos en un primer momento de
manera general la problemática del Acoso Escolar (Bullying) para así poder centrarnos en
la pregunta problema y entender sus inicios. El Bullying está asociado como un
comportamiento agresivo y de baja autoestima en los estudiantes; por su parte Trautmann
2008 afirma “que la agresión, intimidación o acoso escolar recibe la denominación
universal de (Bullying) hoy en día es una de las formas de violencia que más repercusión
está teniendo actualmente sobre las personas en edad escolar”. Citado en Oliveros et al.
(2008).
El acoso escolar es un fenómeno que se presume que ha existido siempre pero
actualmente ha adquirido gran importancia debido a que se han presentado casos de
estudiantes que al parecer se suicidan por estos motivos de maltrato en sus escuelas, hasta
casos en los que las victimas del matoneo toman represalias matando a los que se burlan
de ellos, y otro de los efectos aparentes no menos grave sería el grupo de jóvenes que
optan por alejarse de las escuelas temiéndole a los acosadores y quedándose sin ninguna
oportunidad en su vida profesional lo que genera en ellos un odio hacia la sociedad,
problemas emocionales entre otros.
El desarrollo educativo de los alumnos no depende solamente de la intervención de
los docentes sino además de las constantes integraciones que debe existir en el contorno
que los rodea, es por ello que Bustamante (2005), afirma que “la relación que debe existir
entre ellos debe ser mutua y ampliamente relacionada entre todos los sujetos participantes
en el proceso educativos de alumnos y alumnas de educación básica que está centrada
ampliamente en los niveles de educación entre los que se pueden presentar”. Es a raíz de
ello que son los docentes, los padres y demás miembros educativos los responsables de
aplicar estrategias que se orienten en adecuar una educación de calidad.
Con la presente investigación se encontró que existen casos de acoso escolar dentro
y fuera de las aulas de clase, según el resultado que se obtuvo en la encuesta realizada de
manera anónima, esto se hizo con el fin de no intimidar o exponer a los jóvenes.
Planteamiento del problema
Actualmente el bullying o acoso escolar es un problema que afecta a todos los
miembros de las instituciones educativas, como son los docentes, rectores, padres de
familia y en especial a los alumnos del ente educativo. A diario se conocen casos en los
cuales un niño, adolescente o joven es agredido por otro de manera física o verbal en los
colegios. Estas situaciones generan diferentes problemáticas en los jovenes que son
víctima de este fenómeno, entre las que se encuentran dificultades para relacionarse,
conflictos psicológicos a nivel emocional, cognitivo y conductual, aislamientos y, en
casos muy graves, intentos de suicidio que implican un impacto en la vida de las
víctimas. Ahora bien, es cierto que la cuestión de la “violencia escolar” es entendida
como problema social, pues ha sido tanto el impacto de los últimos años, que los
gobiernos se han visto en la necesidad de legislar, sobre este tema en beneficio de
salvaguardar los intereses colectivos de los menores.
Así mismo la “violencia escolar” desde hace varias décadas se ha convertido en un
motivo de inquietud creciente y de investigación rigurosa en el mundo, que ahora busca no
solo identificar éste fenómeno social sino especialmente prevenirlo y adelantar las acciones
pertinentes para mitigarlo cuando ya se está presentando. En América Latina y el Caribe
según el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) de las Naciones
Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) el 51,1% de 91.223
estudiantes que cursaban 6° grado de educación, habitantes de 16 países latinoamericanos
dijeron haber sufrido robos, ser insultados, amenazados o golpeados por sus compañeros en
la Escuela durante el mes anterior al que se recogieron los datos (LLECE, 2008).
El hostigamiento y el maltrato verbal o físico entre escolares es bullying. Es un
acoso sistemático, que se produce reiteradamente en el tiempo, por parte de uno o varios
acosadores a una o varias víctimas. La definición de Dan Olweus que dice que "un
estudiante se convierte en víctima de acoso escolar cuando está expuesto, de forma
reiterada y a lo largo del tiempo, a acciones negativas llevadas a cabo por otro u otros
estudiantes”, es la más aceptada. (Acoso escolar o Bullying, s.f).
La persona que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a
través de constantes amenazas, insultos, agresiones o vejaciones, y así tenerlo bajo su
completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre callada en la
mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hace sentir dolor, angustia y miedo,
hasta tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el
suicidio. (Sanchez, lombana & segura (2016).
Estas conductas de violencia escolar que incluyen agresiones esporádicas, bullying
y otras constitutivas de presuntos delitos y que se pueden dar en las relaciones
interpersonales que se tejen al interior de las instituciones educativas, traen graves
consecuencias tanto a nivel individual; como a nivel social dentro de ellas: la deserción
escolar, la afectación en la salud física, mental, emocional y conductual de los jovenes
implicados entre ellos, el bajo desempeño académico y la escalada de ataques hacia actos
delictivos (Avilés, 2003; Bender & Lösel, 2011; Collell & Escudé, 2006; Román & Murillo,
2011).
Según el estudio de Papalia, 2001 dice que: La adolescencia se debe entender como un
periodo del desarrollo humano que abarca por lo general el periodo comprendido de los 11
a 20 años, en el cual el sujeto alcanza la madurez biológica y sexual; y se busca alcanzar
la madurez emocional y social, en este lapso de tiempo es más probable de que sufran
acoso, pero los acosadores suelen escoger muy bien a sus víctimas, suelen ser personas
sumisas y retraídas o que tengan baja autoestima, con menos amigos, es decir, lo más
débiles que no cuenten con un apoyo social. Cada vez es más frecuente encontrarse con
casos de acoso escolar en las aulas de clase.
Cuando se habla de estilos de crianza se hace referencia a un conjunto de conductas
ejercidas por los padres hacia los hijos (niño, niña), teniendo en cuenta que los padres son
los principales responsables del cuidado y protección de los niños/niñas, desde la infancia
hasta la adolescencia (Céspedes, 2008; Papalia, 2005; Sordo, 2009). La familia puede
considerarse como la primera escuela en la que el ser humano aprende acerca de sus
valores o lo que es aceptado por las reglas de la sociedad en la cual vive. Según Goleman
(1997), “la vida en familia es la primera escuela de aprendizaje emocional; es el crisol
doméstico en el que se aprende a sentirse uno mismo y en donde se asimila la forma en
que los demás reaccionan ante nuestros sentimientos”. Por lo tanto, en la familia se
aprende a entender los sentimientos de los otros y a responder hacia éstos.
Según Rodrigo y Palacios (1998), los estilos o prácticas de crianza que pretenden los
padres en cada familia sirven para modular y canalizar las conductas de los hijos en la
dirección que ellos consideren adecuada. Estos estilos de crianza se basan en lo aprendido
en la propia familia paterna y materna, por tanto, se transmiten de generación en
generación a partir de la experiencia de vida familiar.
Los estilos de crianza ya sean aprendidos voluntaria e involuntariamente, dentro de
su entorno familiar, generan en los niños comportamientos frente a las diversas
situaciones que viven a diario, como la manera de comunicarse, expresar sus emociones
verbal o físicamente, cómo se relaciona con sus pares, los cuales en una inadecuada
crianza, pueden generar problemas en estas áreas, creando así niños retraídos, poco
comunicativos, con dificultades de aprendizaje, agresivos, con pocas herramientas para
adecuarse a un entorno con todo lo que este le pueda exigir.
De esta manera, tomamos las pautas de crianza como un referente de bienestar que le
permite al sujeto adecuarse al ambiente, sin dejar de lado su percepción crítica frente a lo
que el mismo le ofrece. Teniendo presente que las pautas de crianza son un factor
importante en el desarrollo de los niños, se decidió hacer una investigación que tuviera en
cuenta dicha pautas y las relacionara con el acoso escolar que presentan los niños y niñas
en la Institución Educativa la Salle. Las preguntas surgen teniendo en cuenta que el
comportamiento de los jovenes en el ámbito escolar se ve influenciado por este factor:
En otras palabras, lo que buscamos con la siguiente investigación es ¿comprender el
motivo, razón o impulsos que lo incentivan a causar hostigamientos de manera sistemática a
sus compañeros en la ciudad de Florencia Caquetá?.
Justificación
La elección de este tema se debe por un lado a que se considera que el acoso
escolar es uno de los grandes problemas a los que se debe enfrentar la comunidad
educativa actual. Es un problema que afecta a muchísimos jóvenes en todo el mundo, y
que requiere de un gran trabajo y esfuerzo por parte de la sociedad en general. Además
debemos concientizarnos realmente de que es un problema que afecta directamente al
desarrollo de una persona durante la adolescencia y que dicta su futuro y forma de ser,
siendo esta etapa determinante de cara al futuro y de cada uno.
En Colombia las cifras sobre este fenómeno son alarmantes, según la encuesta
hecha con las pruebas Saber del ICFES (2005) a los estudiantes de colegios públicos y
privados, cerca del 28% de los alumnos de quinto dijo haber sido víctima de acoso escolar
en los meses anteriores, el 21% confesó haberlo ejercido y el 51% haber sido testigo del
mismo. En los grados novenos, las víctimas fueron casi el 14%, los victimarios el 19% y
los testigos el 56%.Y sigue avanzando, según el estudio realizado por la Fundación Plan
en el 2014, en seis departamentos del país donde hay población afrodescendiente, el 77.5
% de los alumnos se han visto afectados por el acoso escolar (78% de los niños y 77% de
las niñas).
Los padres autoritarios y permisivos no propician un despliegue adecuado de
habilidades sociales (Valiente, Fabes, Eisenberg y Spinrad, 2004), mientras que un estilo
de crianza basado en el afecto y en el control inductivo, favorece el desarrollo de
conductas socialmente adecuadas (Confalonieri y Giuliani, 2005; Isaza, 2012).
El presente estudio busca identificar las posibles relaciones existentes entre los
estilos parentales que los padres utilizan con sus hijos y las conductas de acoso escolar que
presentan estos últimos en el escenario educativo, en el municipio de Florencia Caquetá.
Conocer esta relación es de gran importancia, ya que permitirá generar un conocimiento
contextual sobre dicho fenómeno.
En el municipio de Florencia Caquetá se han llevado a cabo pocas investigaciones
específicamente sobre el tema de acoso escolar, aunque se presente; es por ello que esta
investigación es de suma importancia, tiene relevancia social en la generación de
conocimiento sobre la región.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
Establecer relaciones entre las conductas de acoso escolar en un grupo de jóvenes de 12 a
16 años de edad, con la percepción que estos tienen de los estilos parentales de sus padres
o cuidadores, pertenecientes a la Institución Educativa la Salle de Florencia Caquetá.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Determinar las características y el nivel de acoso escolar en el grupo de niños y niñas
entre los 12 y 16 años, pertenecientes la Institución Educativa la Salle.
Identificar los principales estilos parentales, percibidos por los niños y niñas, que
utilizan sus padres o cuidadores con ellos.
Marco teórico
El inicio de la historia
A pesar de que el bullying es un fenómeno que se ha empezado a estudiar como
respuesta de la creciente violencia escolar, este comportamiento es tan rudimentario como
el hombre mismo. La agresión como respuesta y la necesidad de marcar el control sobre
un territorio ha sido algo que nos ha caracterizado como raza, y que de algún modo nos ha
permitido evolucionar, aun cuando la violencia no sea la forma más adecuada para
defenderse.
Por esta razón, es casi imposible determinar cuando surgió exactamente el acoso
escolar, aunque nos atreveríamos a decir que surgió casi inmediatamente que se instalaron
aulas de clase. El bullying, pues, es un fenómeno que sigue sucediendo a lo largo de
muchos países del mundo.
Una de las personas que más investigaciones y estudios ha realizado para cambiar
el bullying es el profesor Noruego Dan Olweus, quien abordó el caso de tres suicidios de
alumnos en el norte de Noruega, ocurridos en 1982. Ciertamente el acoso escolar puede
desembocar en una depresión que, a su vez, tenga como sendero contemplar el suicidio
como medio fácil de salida.
Casos tan extraordinarios como los sucedidos en Noruega están ocurriendo con
mayor frecuencia en todo el mundo. Un caso que nos viene a la mente es el de un
pequeñito colombiano que a causa del constante acoso de sus compañeros, decidió
suicidarse cuando apenas tenía ocho años de edad. Pero casos similares, cabe mencionar,
ocurren en nuestro país.
El asunto es tan extraordinario que nos hace reflexionar sobre nuestra propia
sociedad. Según el informe nacional sobre Violencia de Género en la Educación Básica en
México, 90 por ciento de los estudiantes de sexto grado de primaria y secundaria han
sufrido alguna vez humillaciones o insultos, principalmente de sus propios compañeros de
clase.
Pero esto no es todo, la segunda causa de muerte en México entre los jóvenes de 5
A 29 años, después de los accidente automovilísticos, es el suicidio. Esto ha venido
ocurriendo en los últimos cinco años, y se estima que las cifras sigan en aumento, por lo
que se cree que puede llegar a ser la causa primaria de decesos precoces si no se hace algo
para remediar los problemas que aquejan a la juventud, dentro de los cuales el acoso
escolar es uno de los más populares.
Si hilamos todos estos puntos, el panorama juvenil actual es preocupante,
independientemente de la historia familiar de cada persona; es decir, de su origen, porque
este problema social se aprecia en todos y cada uno de los sectores sin importar edad,
estatus social. Claro que el ambiente en el que se desenvuelve un joven influye en su
desarrollo, pero también es muy común que a pesar de que en el núcleo familiar exista
amor, compresión, cariño y afecto, sin olvidar respeto, el joven puede toparse con un
ambiente hostil al salir del hogar. Es así como todos los jóvenes están expuestos a ser
presa fácil del acoso escolar. (EL INICIO DE LA HISTORIA, s.f).
¿Cómo inicia el Bullying?
El bullying es un fenómeno que se produce mediante cierto tipo de actitudes o
posturas por parte de quien (es) lo induce, entre las cuales podemos puntualizar las
siguientes:
El maltrato se dirige contra alguien menos poderoso/a, bien sea porque existe
desigualdad física o psicológica entre víctimas y agresor, o bien porque estos últimos
actúan en grupo.
Por el deseo inicial obsesivo de infligir daño, dirigido contra alguien indefenso/a.
Dicho deseo se concreta en una acción.
El maltrato carece de justificación, puesto que el agresor no experimenta
culpabilidad, lo hace por el placer de infligir daño.
La intensidad y la gravedad del daño dependen de la vulnerabilidad de las
persona (victima).
Tiene lugar de modo continuo, este comportamiento de repetición interminable por
parte del agresor es lo que le da su naturaleza opresiva y temible. (Cómo inicia el
Bullying, s.f).
Conceptualización del acoso escolar
La violencia constituye un fenómeno complejo y multifactorial, tanto en sus
consecuencias, como en sus causas. El fenómeno que nos interesa en particular es una de
las múltiples manifestaciones de la violencia, concretamente la violencia escolar.
Bullying, intimidación y acoso escolar: Definición y características.
Una vez considerado el concepto de violencia genérico como todo acto u omisión
intencionada con el fin de causar alguna clase de daño a personas; habiendo concretado,
que la violencia escolar es la que se da en ese contexto, en el ámbito escolar e
interpretando que la violencia entre compañeros consiste en una situación de abuso, desde
una situación de superioridad, que supone un maltrato físico, verbal o exclusión social, nos
centraremos en el fenómeno concreto de nuestro interés, el bullying.
Cuando se habla de violencia escolar en el mundo suele asociarse a
manifestaciones físicas, tales como destrozos, peleas, robos, incluyendo situaciones de
indisciplina etc.
El bullying se diferencia de la conducta agresiva porque debe ser una acción
repetida que ocurre regularmente en el tiempo, y normalmente incluye una posición
desequilibrada de poder. Ese desequilibrio de poder entre las víctimas y los agresores
puede ser de distinto orden, ya sea físico, psicológico, de status social o de otro rango.
(Collel & Escudé, 2006; Olweus, 1988).
En este sentido, es necesario hacer hincapié en que el bullying no es algo aislado,
sino que supone una conducta continuada en los comportamientos, siendo el bullying una
más de las conductas que tiene el fenómeno del acoso, que se expresa entre iguales y en el
marco de los contextos escolares.
Para Díaz – Aguado (2005) el bullying constituye un proceso que:
1) Suele implicar distintos tipos de conductas: burlas, amenazas,
intimidaciones, agresiones físicas, aislamiento sistemático, insultos, etc.
2) No se limita a un acontecimiento aislado, sino que se repite y prolonga durante cierto
tiempo. Razón por la cual se produce en contextos, como la escuela, que posibilitan
encontrarse con frecuencia con cierta duración en el tiempo.
3) Está provocado por individuo, que generalmente se apoya en un grupo, contra
una víctima que se encuentra indefensa.
4) Se mantiene debido a la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a los
agresores y a las víctimas, pues no intervienen directamente.
Las victimas difícilmente pueden o son capaces de salir de esa situación por sus
propios medios y la continuidad de la misma provoca graves efectos negativos en ellas,
tales como descenso en su autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos,
lo que dificulta su integración en el medio escolar y en el normal desarrollo de los
aprendizajes.
Otros autores han diferenciado varios niveles en la victimización. Así, Rigby
(1996) distinguió entre maltrato maligno y maltrato no deliberado. El primero, que puede
considerarse el ejemplo más extremo del fenómeno, consiste en una agresión
intimidatoria, que busca conscientemente hacer daño a otro, es decir, una explotación
deliberada de una diferencia de poder. El maltrato no deliberado, por indiferencia o
negligencia, pudiera darse incluso con fines pedagógicos, pero la víctima se siente
igualmente sometida y sin defensa. Los elementos del maltrato maligno, prototipo de
maltrato, presentes en la definición dada por Olweus (1993), serían los siguientes:
Deseo inicial obsesivo y no inhibido de infligir daño, dirigido contra alguien
indefenso.
El deseo se materializa en una acción.
Alguien resulta dañado. La intensidad y la gravedad del daño dependen de la
vulnerabilidad de las personas.
El maltrato se dirige contra alguien menos poderoso, bien sea porque existe
desigualdad física o psicológica entre víctimas y acores, o bien porque estos últimos
actúan en grupo.
El maltrato carece de justificación.
Tiene lugar de modo reiterado. Esta expectativa de repetición interminable por parte de
la víctima es lo que le da su naturaleza opresiva y temible.
Se produce con placer manifiesto. El agresor disfruta con la sumisión del débil.
En definitiva, el complejo fenómeno del proceso de victimización de una persona
por parte de sus compañeros, de sus iguales, está asociado a relaciones de poder con un
esquema de dominio – sumisión (Ortega 1998). Esta relación asimétrica de poder se
refleja en acciones en las que, un individuo o un grupo de individuos, realiza una serie de
actos de hostigamiento y falta de respeto a la valía personal del otro, construyéndose así en
el círculo de victimización, que puede ir desde intimidaciones más o menos esporádicas a
situaciones frecuentes u recurrentes de acoso.
La investigación a nivel internacional.
La investigación a nivel internacional comenzó a interesarse por la prevalencia del
fenómeno, para pasar a prestar atención posteriormente a las consecuencias de la
victimización. En un primer paso, mediante estudios transversales y retrospectivos, dado
que sus resultados se obtienen en un plazo menor, y, en un segundo momento, mediante
estudios longitudinales, centrados fundamentalmente en las consecuencias para las
víctimas.
En un reciente meta – análisis de revisión de la investigación sobre bullying Zych,
Ortega – Ruiz y del Rey (2015) analizan la evolución de los estudios y especifican los
avances en varias etapas.
En los orígenes, que datan hasta 1995, detallan cómo la investigación sobre el
acoso escolar se centró en la naturaleza, prevalencia y dinámica de la intimidación, en
variables relacionadas, especialmente el funcionamiento y en la estructura familiar y en los
grupos minoritarios (grupos étnicos y culturales).
En una segunda etapa, que establecen entre 1996 – 2000, la investigación se centra
en las variables relacionadas y el carácter y dinámicas de la intimidación, situándose los
temas más comunes en el ajuste (depresión, ansiedad y salud mental) y los problemas de la
conducta de los involucrados. En esta etapa se produce un avance importante al girar el
foco de la investigación desde la relación diádica agresor – victima hacia una perspectiva
más ecológica, que considera factores contextuales, las redes sociales y el grupo, en su
conjunto, en la participación de la intimidación.
Durante la tercera etapa, según Zych y Cols. (2015) situada entre 2001 – 2006, se
produce un auge de la investigación en Estados Unidos, que hasta ese momento había
estado centrada en Europa, en donde también crece exponencialmente el número de
artículos publicados (Postigo, González, Montoya, & Ordoñez, 2013). En cuanto a los
factores relacionados, la investigación se focalizó sobre la intencionalidad de la agresión,
reportándose que la agresión proactiva era común en los agresores y victimas agresivas,
mientras la agresión reactiva era más propia de las victimas (Camodeca & Goosens, 2005;
Salmivalli & Nieminen, 2002; citados en Zych et al; 2015). En relación a las
consecuencias del fenómeno se destacaron problemas emocionales a los involucrados,
situando al grupo de víctimas agresivas como el más afectado (Juvonen, Graham, &
Schuster, 2003); mientras algunos estudios hicieron hincapié en la mayor importancia de
las variables contextuales que las individuales en la explicación del acoso escolar
(Espelage, Holt, & Henkel, 2003), tratándose, al mismo tiempo, de encontrar una
definición de la intimidación convergente a nivel internacional (Smith, et al, 2002).
Además, se sitúa en este periodo la aparición de la investigación sobre acoso cibernético
(Ybarra, 2004).
Entre 2006 y 2011 se confirma que el bullying es un fenómeno universal, aunque,
con prevalencias e implicación de participantes muy diferentes entre países. Comienzan a
proliferar los estudios sobre similitudes, diferentes entre bullying tradicional y ciber –
acoso y empiezan a aparecer datos de estudios longitudinales y meta – análisis, que
relacionan el bullying con mayor riesgo en las relaciones con los compañeros y los padres,
trastornos mentales, problemas psicosomáticos o rendimiento académico (Gini & Pozzoli,
2009; Pepler, Jiang, Craig, & Connolly, 2008; Nakamoto & Schwartz, 2010; citado en
Zych et al; 2015).
A partir del 2011 la investigación longitudinal sigue mostrando que el bullying
muestra secuelas nocivas a largo plazo sobre el rendimiento académico, bienestar físico y
psicológico, incluso se asocia con daños posteriores en el ADN, en una novedosa línea de
investigación, y con un mayor riesgo de ser infractor en un futuro (Kowalski & Limber,
2013; Shalev, et al; 2013; Ttofi, Farrington, Losel, & Loeber, 2011; Wolke, Copeland,
Angold, & Costello, 2013; citados en Zych et al; 2015).
En definitiva, se pueden establecer cuatro fases bien diferenciadas en la
investigación internacional sobre el acoso escolar, más allá de su dotación cronológica, en
función de los temas relevantes estudiados (Ortega, Ruiz & Núñez, 2012).
La primera intensifica la investigación sobre la prevalencia y cómo la intimidación
afectó a los protagonistas, básicamente las víctimas, agresores y espectadores.
Una segunda fase se centra en la detección de factores de riesgo y protectores de
este fenómeno, a nivel individual y contextual, el impacto cognitivo y afectivo, las
consecuencias para los involucrados, las estrategias de afrontamiento y la regulación
emocional en las victimas.
La tercera fase se caracteriza por estar focalizada sobre el acoso cibernético, como
consecuencia de la extensión del uso de las tecnologías y su uso en la intimidación. Si bien
en un primer momento fue considerada una forma de intimidación indirecta, más tarde se
trató de caracterizar como un fenómeno independiente del bullying tradicional y se
intensifica su estudio como entidad propia.
En una cuarta fase, se identifica una intensificación del centro de atención hacia
las intervenciones y la prevención del acoso escolar, haciéndose hincapié en la eficacia de
los programas de intervención y prevención del acoso escolar. (Díaz Herráiz, 2015).
Investigación a nivel nacional
En Colombia la Intimidación Escolar como tema de investigación, se aborda en 2005,
al incluir preguntas referentes a esta situación, en las pruebas Saber-Icfes de competencias
ciudadanas, aplicadas a estudiantes de grado quinto y noveno en todo el país; como parte de
la exploración iniciada por Chaux, Molano y Podlesky. Los resultados arrojaron información
que demuestra que en las aulas colombianas la problemática del Acoso Escolar es evidente y
merece mayor compromiso social, escolar como familiar para minimizarlo. Teniendo en
cuenta los resultados arrojados y a raíz del auge de esta problemática, la Secretaria de
Educación de Bogotá y el Departamento Administrativo Nacional de Estadística DANE
realizaron un Acuerdo de cooperación para diseñar e implementar una Encuesta de
Convivencia Escolar y Circunstancias que la Afectan, ECECA, para cien mil estudiantes de
la Ciudad de Bogotá de establecimientos públicos y privados en el año 2011. Entre los
resultados que se encontraron, el acoso escolar o Bullying se hace presente, concluyendo que
en el País 1 de cada 5 estudiantes es víctima del matoneo en todas sus formas. El problema
presenta cifras relevantes en las Regiones con mayor presencia del conflicto armado. El
fenómeno en el País mantiene un promedio cercano al de Latinoamérica, región con los
índices más elevados de abuso escolar en el mundo.
Las investigaciones realizadas en Colombia sobre violencia escolar fueron
incursionando en el ámbito del acoso escolar y lo constituye el trabajo realizado por Olga
Hoyos, José Aparicio, Karol Heilbron y Vanessa Schamun en 2004. Este estudio describe,
con base en el enfoque constructivista genético de Jean Piaget, las representaciones del
maltrato entre iguales en 80 niños y niñas escolarizados de 9, 11 y 13 años de nivel
socioeconómico alto y bajo La violencia en las escuelas VOLUMEN 4 / NÚMERO 8
EDICIÓN ESPECIAL / JULIO-DICIEMBRE DE 2011 / ISSN 2027-1174 / Bogotá-
Colombia / Página 415-428 magis PÁGINA 424 de la ciudad de Barranquilla (Hoyos,
Aparicio, Heilbron & Schamun, 2004, p. 150). En el mismo contexto de los estudios sobre
violencia escolar, se puede mencionar el estudio Convivencia y seguridad en ámbitos
escolares de Bogotá, realizado en 2006 que identifica tres tipos de incidentes violentos
(menores, violentos y serios) estableciendo una escala de violencia escolar que indica cómo,
al parecer, la exposición a la violencia en los contextos familiares, barriales, interpersonales
parece llevar a comportamientos agresivos y esto puede deberse al efecto de la exposición a
la violencia sobre las actitudes, el manejo de la rabia, la empatía y la asertividad.
Muchos han sido los estudios realizados y las investigaciones que se han llevado a
cabo, por parte de Instituciones del orden público y privado; dichos estudios sobre violencia
escolar realizados en Colombia hasta la fecha; evidencian la existencia de una realidad que ha
venido aumentando en su complejidad y comprensión; hecho que, entre otros aspectos, lleva
al auge y aparición de nuevos estudios que abordarán la violencia escolar desde otras
perspectivas. Tradicionalmente, los estudios sobre violencia han privilegiado la recogida de
datos por medio de cuestionarios, que permiten caracterizar la violencia y ofrecen algunos
datos estadísticos sobre los tipos de violencia y maltrato y los actores que en ella intervienen.
Estos estudios conocidos como epidemiológicos muestran cómo estas conductas están
asociadas a factores de riesgo (bajo rendimiento académico, abandono escolar), lo que
permite arrojar nuevos interrogantes sobre esta problemática sin incursionar en la pregunta
por el sentido de la misma. A la vez permite establecer, que en Colombia estos
comportamientos violentos en la Escuela son avivados por factores estructurales de la
violencia como el Conflicto Armado, la pobreza, la inequidad y la descomposición familiar,
elementos que son desestabilizantes de la sociedad. (Ahora el matoneo o 'bullying' será tema
de examen en Colombia, 2012).
“La violencia colombiana es un fenómeno muy complejo que involucra múltiples
factores. Por esta razón, su prevención requiere esfuerzos en múltiples áreas. La educación es
una de las áreas más prometedoras para la promoción de la convivencia y la prevención de la
violencia, como lo han sugerido varios trabajos recientes como los de Chaux en 2002 y 2003,
Hernando Gómez Buendía en el 2003 y los del Ministerio de Educación en el año 2004”
(Chaux, 2005, p. 11)
Para comprender cuál es la percepción sobre el acoso escolar o Bullying como
problemática social que y que es el objeto de estudio de la presente investigación, es
necesario precisar los núcleos temáticos de la misma y los subtemas que se trabajan sobre
este fenómeno. (La intimidación escolar no es un juego de niños… 2012).
Teniendo en cuenta que el acoso escolar o “Bullying”, evoluciona cada día y los
actores involucrados en esta forma de violencia tienden a aumentar; el Gobierno Colombiano
en aras de blindar y proteger a los niños, niñas y adolescentes, su dignidad y derechos
fundamentales legisló diversas normas jurídicas que hacen posible dar una atención adecuada
y una solución al acoso escolar o Bullying como problemática social; estos contextos
políticos o legales permiten afrontar este fenómeno, no solo desde el punto de vista legal o
jurídico para las personas que realizan esta clase violencia escolar; sino también desde el
marco normativo, creando y fomentando mecanismos de prevención, protección, detección
temprana y denuncia de aquellas conductas que atentan contra la convivencia escolar,
ciudadanía y derechos humanos:
Constitución Política de 1991 : El Estado Colombiano establece en su Constitución
Política, en los artículos 13, 44, 45, 50 y 67, que todos los niños y las niñas tienen derecho a
gozar de las mismas oportunidades para tener una vida sana y un desarrollo adecuado, sin
ninguna excepción, donde el Estado, la sociedad y la familia tiene una responsabilidad
compartida para asistir y proteger al niño garantizando su desarrollo armónico e integral y el
ejercicio de sus derechos fundamentales, sociales, económicos y culturales, que tienen un
carácter universal. Además plantea que los derechos de los niños y las niñas predominan
sobre los derechos de los demás. También expone, en el artículo 52, que el ejercicio del
deporte, sus manifestaciones recreativas, competitivas y autóctonas tienen como función la
formación integral de las personas, preservar y desarrollar una mejor salud en el ser humano,
que forman parte de la educación y constituyen gasto público social, además de reconocer el
derecho de todas las personas a la recreación, a la práctica del deporte y al aprovechamiento
del tiempo libre.
El Código de la Infancia y la Adolescencia, Ley 1098 de 2006: Tiene por finalidad
garantizar a los niños, niñas y adolescentes su pleno y armonioso desarrollo, donde
prevalecen la igualdad y la dignidad humana sin discriminación alguna. Plantea, en sus
artículos 28 y 30, que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a una educación de
calidad, al descanso, esparcimiento, al juego y demás actividades recreativas propias de su
ciclo vital y a participar en la vida cultural y las artes. Además, para la garantía de los
derechos de los niños, niñas y adolescentes, establece en los artículos 41 y 42 que las
instituciones Educativas tienen la obligación de respetar en toda circunstancia la dignidad de
los miembros de la comunidad Educativa, evitar cualquier conducta discriminatoria que
afecte el ejercicio de los derechos y garantizar pleno respeto a su dignidad, vida, integridad
física y moral dentro de la convivencia escolar.
Ley General de Educación, Ley 115 de 1994: Se establece en esta Ley que la
educación es un proceso de formación permanente, personal, cultural y social que se
fundamenta en una concepción integral de la persona humana, de su dignidad, de sus
derechos y de sus deberes.
Ley de la Salud Mental, Ley 1616 de 2013: Propone garantizar el ejercicio pleno del
Derecho a la Salud Mental a la población colombiana, priorizando a los niños, las niñas y
adolescentes; establece que la Salud Mental es de interés y prioridad nacional para la
República de Colombia, es un derecho fundamental, es tema prioritario de salud pública y es
componente esencial del bienestar general y el mejoramiento de la calidad de vida de
colombianos y colombianas.
Ley del Sistema Nacional de Convivencia Escolar y Formación para el Ejercicio de
los Derechos Humanos, Ley 1620 de 2013: Plantea la creación del Sistema nacional de
convivencia escolar y formación para los derechos humanos, la educación para la sexualidad
y la prevención y mitigación de la violencia escolar, que promueva y fortalezca la formación
ciudadana y el ejercicio de los derechos humanos, sexuales y reproductivos de los
estudiantes, de los diferentes niveles educativos.
Ley 1090 de 2006. Por la cual se reglamenta el ejercicio de la profesión de
Psicología, se dicta el Código Deontológico y Bioética y otras disposiciones. De los
requisitos para el ejercicio de la profesión de Psicólogo.
Investigación nivel departamental
En la ciudad de Florencia – Caquetá, se referencia dos proyectos de investigación
Acoso escolar en seis cursos de la institución educativa ciudadela siglo XXI de Florencia
Caquetá realizada por Sánchez, Horta y muñoz (2009). Quienes buscaban adquirir amplios
conocimientos teóricos acerca del mismo, contribuyendo a disminuir el impacto en la
comunidad educativa, mediante la sensibilización y compromiso de sus estamentos.
Al igual que identificar y afrontar adecuadamente estos casos, con el fin de analizar
sus manifestaciones, actores involucrados, características y las estrategias a implementar.
Esta investigación se llevó a cabo en seis cursos, a través de talleres pedagógicos,
observación participante y entrevistas; enfocada a buscar la transformación de las
relaciones sociales, la reflexión e interiorización de valores para la sana convivencia.
Por último, Ñustes y González (2011) en su investigación: Matoneo escolar “una
problemática que nos compromete a todos”, buscan en su objetivo minimizar los
problemas de convivencia existentes dentro y fuera de las aulas de clases en la Institución
Educativa Ciudadela Siglo XXI, empleando estrategias pedagógicas que generen un clima
armónico en toda la comunidad educativa de acuerdo con la misión y visión Institucional;
trabajo desarrollado con la participación de 77 estudiantes con edades entre los 11 y 16
años, a quienes les realizaron una serie de actividades pedagógicas que tenían que ver con
lo pertinente a la disminución y prevención del matoneo escolar, como: talleres, juegos
cooperativos, trabajados en diferentes secuencias, encuestas, dinámicas y juego de roles,
enfocados en buscar la transformación de las relaciones sociales, y los cambios de actitud.
(Proyecto de investigación para optar al título de Psicólogo, 2013).
Método cuantitativo
La metodología cuantitativa analiza el comportamiento de una serie de causas y
efectos, a partir de datos números y base a estudios probabilísticos.
Las cosas se producen por una causa y efecto, partiendo de preguntas cuantitativas.
De ahí su utilidad en las ciencias más exactas como las matemáticas, la física o la
estadística.
La investigación cuantitativa tiene como objetivo obtener respuestas de la
población a preguntas específicas. La finalidad empresarial sería la toma de decisiones
exactas y efectivas que ayuden a alcanzar aquello que estábamos persiguiendo. Podría ser
el lanzamiento de un nuevo producto. El fin es tener éxito con su posicionamiento en el
mercado. Y para ello, es necesario realizar un estudio previo a través del método
cuantitativo, por ejemplo. Para luego utilizar una herramienta de gestión que nos ayude a
tomar esas decisiones más efectivas. Hablamos de Sinnaps.
Características
Identificamos algunos de los elementos claves que mejor definen el concepto de
método cuantitativo. Sin ellos, estaríamos hablando de otro tipo de investigación.
Necesita que haya una relación numérica entre las variables del problema
de investigación.
Los datos analizados siempre deben ser cuantificables.
Es descriptivo.
Analiza y predice el comportamiento de la población.
Se centra en una causa y un efecto, o lo que es lo mismo: se basa en la aplicación de
un estímulo para obtener una respuesta.
Los resultados pueden aplicarse a situaciones generalistas.
Se orienta a resultados.
Los números y datos representan la realidad más abstracta.
Estudia las conductas humanas y los comportamientos de una muestra de
la población.
Aplicación
A diferencia de la investigación cualitativa, que se centra en palabras, el método
cuantitativo se basa en números y estadística, siendo los estudios probabilísticos su manera
de analizar cada situación.
El método cuantitativo se suele aplicar en la fase final del proyecto. En este
momento tenemos más datos para analizar y los resultados salen más exactos.
Además, las personas responsables de esta investigación suele ser ajenos al tema a
tratar, pues sólo se centran en números desde un enfoque objetivo.
Las herramientas que se usan en este tipo de investigación son cuestionarios,
encuestas, mediciones y otras técnicas para recoger datos numéricos o siempre medibles.
Normalmente, la representación de esta información está reflejada en tablas.
Tipo de método cuantitativo
Investigación descriptiva. Parte previa al análisis de datos con el fin de buscar factores,
características y otros rasgos importantes del tema a analizar.
Técnica del método cuantitativo
¿Cuáles son los métodos cuantitativos más usados? Con el fin de responder a una
serie de preguntas cuantitativas, tales como: cuántos, quiénes, con qué frecuencia, dónde o
cuándo; se emplean una serie de técnicas para obtener datos objetivos.
Para llevar a cabo nuestro proyecto de investigación se utilizó como técnica una
encuesta anónima método de investigación y recopilación de datos utilizados para obtener
información de personas sobre diversos temas. Las encuestas tienen una variedad de
propósitos y se pueden llevar a cabo de muchas maneras dependiendo de la metodología
elegida que en este caso aplica el método cuantitativo de manera descriptiva y los
objetivos que se deseen alcanzar.
Los datos suelen obtenerse mediante el uso de procedimientos estandarizados, esto
con la finalidad de que cada persona encuestada responda las preguntas en una igualdad de
condiciones para evitar opiniones sesgadas que pudieran influir en el resultado de la
investigación o estudio en el que buscaremos identificar y describir el perfil del joven
acosado en el ámbito escolar.
ENCUESTA A ESTUDIANTES
La siguiente encuesta es 'ANÓNIMA'. Tú opinión es respetable.
Te pedimos que seas 'MUY SINCER@' al responder al cuestionario.
“Los estudiantes serán encuestados sobre el Bullying en el colegio Juan Bautista la Salle en la
ciudad de Florencia – Caquetá, con el objetivo de identificar el perfil del joven acosado en el
ámbito escolar”.
Grado: Sexo: Edad:
1 - ¿Sabes qué es acoso escolar?
Si
No
2 - Si contestaste que sí, ¿sabes cuáles son los tipos de acoso escolar?
Si
No
3 - ¿Qué tan seguido te has sentido solo durante la escuela?
Nunca
Siempre
A veces
4 - Intimidación: Causar miedo, turbar. Acto de hacer que los otros hagan lo que uno
quiere a través del miedo. ¿Te has sentido intimidado?
Si
No
5 - Si tus compañeros te han intimidado en alguna ocasión, ¿desde cuándo ocurre esta situación?
Desde hace unas semanas
Desde hace un mes
Desde principios de
curso Siempre
Nunca
6 - ¿Por qué crees que lo hicieron?
Yo los provoqué
Porque soy diferente a
ellos Soy más débil que
ellos
Por molestarme
Por jugarme una broma
Nunca lo hicieron
7 - ¿Quiénes suelen ser los que intimidan a ti o a tus compañeros?
Un chico
Una chica
Un grupo de
chicos Un grupo
de chicas
Un grupo de chicos y chicas
8 - ¿En qué salón están los chicos o chicas que suelen intimidarte a ti o a tus compañeros?
En el mismo salón que yo
En el mismo grado pero en otro salón
En un grado superior
En un grado inferior
En otra escuela
9 - ¿Quién suele parar las situaciones de intimidación?
Nadie
Un profesor
Un compañero
Nunca ocurren situaciones de intimidación.
10- ¿Serías capaz de intimidar a tus compañeros en alguna ocasión?
Nunca
Solo si me provocan
Sí, si los demás lo
hacen Sí, si me
obligan
Tal vez
11- ¿Qué sueles hacer cuando un compañero intimida a otro?
Nada, paso del tema
Nada, aunque creo que debería hacer
algo Aviso a alguien que pueda parar la
situación
Nada, pues me da miedo que se la lleven contra mí
Me uno al grupo que intimida
Recuperada de: [Link]
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La entidad seleccionada fue la institución educativa Juan Bautista la Salle en la
cual hay aproximadamente 1800 estudiantes en total de las dos jornadas, en la que se
dispuso la jornada de la tarde y se tomó como muestra el salón Octavo 04 para llevar a
cabo la encuesta. El grupo escogido está conformado por 30 estudiantes por lo tanto es una
población finita, de los que asistieron 24, 12 del género femenino y 12 del género
masculino que oscilan entre las edades de 13 – 15 años, siendo la media 14 años
(desviación típica de 0,79).
Seguidamente se analizarán las respuestas de los 24 jóvenes (alumnos), 12 chicos y
12 chicas.
Figura #1
Figura #2
Figura #3
Figura #4
Figura #5
Figura #6
Figura #7
Figura #8
Figura #9
Figura #10
Figura #11
Anteriormente se realizó la tabulación en porcentajes según las respuestas que brindaron los
jóvenes a cada una de las preguntas inmersas en la encuesta anónima realizada, con base a
ello podemos afirmar que en la Institución Educativa Juan Bautista la Salle, (Grupo Octavo
04) Jornada tarde, hay aproximadamente un 12% de jóvenes que cumplen con las
características del perfil de un joven acosado en el ámbito escolar. (Observar figura #12).
Figura #12
Conclusiones
Tras el estudio, parece bastante claro que el “bullying” o acoso escolar es unos de
los problemas más graves que sufren actualmente los jóvenes en los planteles educativos,
ya que los casos de maltrato escolar aparecen cada día en los centros educativos. Por
consiguiente, tantos como los organismos e instituciones públicas como los directores de
centro, profesores, padres y alumnos y todas las personas en general que están alrededor
de la educación de los escolares, se deben crear primero qué todo un fuerte compromiso y
adoptar una actitud de gran voluntad para hacer frente a este problema.
También sería hacer campañas y proyectos educativos que marquen los pasos que
deben seguir los docentes para llevarlos a la práctica. Pero antes deben asistir una
absoluto concienciación, una gran sensibilización que expliquen a la sociedad en general
él porque es tan necesario dar soluciones al acoso escolar.
En cualquier caso, es importante destacar que siempre será mejor adelantarse al
problema antes que aparezca, ya que el maltrato escolar se debe tratar mejor desde la
prevención que desde la intervención. Además muchos autores aconsejan que cuanto más
se trabaje la prevención desde la base de la educación, menos probabilidad existirá que el
problema aparezca. Esto no quiere decir que la prevención deba suprimirse o reducirse en
niveles más altos si se trabajó durante los primeros niveles, ya que el desarrollo escolar es
continuo donde toda su etapa educativa, y las amenazas en caer en conductas negativas
pueden estar presente mediante todo este periodo. De todas forma, aunque la prevención
sea preferible, lo métodos de intervención también pueden funcionar para evitar “el
bullying”. Y es aquí donde se considera importante el compromiso de los centros
educativos, que deben tener herramientas y recursos suficientes para enfrentar a los casos
que se den entre los escolares. Tanto el análisis de cada caso como coordinación la forma
de cómo se actué son de vital importancia para que el efecto de la intervención tenga
resultados satisfactorios.
Recomendaciones
Actualmente se están implementando medidas desde las instituciones educativas, tanto para
prevenir el acoso escolar o Bullying, como para concienciar a los posibles implicados,
facilitar las denuncias, y evitar que siga manteniéndose la conducta de acoso.
Para ello lo primero que hay que hacer es comunicar el hecho al centro educativo para que
tenga constancia de la situación y buscar solución para cortar el círculo vicioso del acoso.
Recomendaciones para las entidades educativas frente al acoso escolar.
La intervención de los profesores es muy importante a la hora de detectar y corregir una
situación de acoso escolar, por ello debe:
Estar atentos a los cambios de sus alumnos, tanto en cuanto a atención en clase como
a sus resultados, ya que son uno de los índices más claros de que algo no funciona
como debiera.
No permitir dentro de su clase, ni en su presencia, que se rían de ninguno de sus
alumnos, pues eso ayuda a reforzar el sentimiento de grupo en contra de uno de ellos.
Evitar que se produzcan tensiones o competencias no sanas entre compañeros, ya que
pueden facilitar la aparición de situaciones de acoso fuera del aula.
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