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Matilde Elena López (San Salvador, 20 de febrero de

1919 - 11 de marzo de 2010[1] ) fue una poeta, ensayista y


dramaturga salvadoreña. Durante la década de 1940
formó parte de la Liga de Escritores Antifascistas, un
grupo de jóvenes escritores con ideas de izquierda. En
abril de 1944, participó en el movimiento popular que trató
de derrocar al gobierno del dictador Maximiliano
Hernández Martínez. Realizó sus estudios superiores en
la Universidad de San Carlos de Guatemala y en la
Universidad Central del Ecuador; en este último centro de
estudios, obtuvo el título de Doctora en Filosofía y Letras.

En 1958 se incorporó a la Universidad de El Salvador donde laboró como catedrática,


directora del departamentos de Letras y vicedecana de la Facultad de Humanidades.
También impartió clases en la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" En
1961 ganó el primer lugar en los Juegos Florales de San Miguel y los Juegos Florales de
Nueva San Salvador. Desde 1997, era miembro de número de la Academia Salvadoreña
de la Lengua.

Entre sus obras publicadas se encuentran:

 Masferrer, alto pensador de Centroamérica (ensayo, 1954),


 Interpretación social del arte (ensayo, 1965),
 Dante, poeta y ciudadano del futuro (ensayo, 1965),
 Estudio-prólogo a las Obras escogidas de Alberto Masferrer (1971),
 Estudio-prólogo a las Obras escogidas de Claudia Lars (1973),
 Estudios sobre poesía (ensayo, 1973),
 La balada de Anastasio Aquino (teatro, 1978),
 Los sollozos oscuros (poesía, 1982),
 El verbo amar (poesía, 1997) y
 Ensayos literarios (recopilación, 1998).

Claudia Lars (1899/12/20 - 1974/07/22) Margarita del Carmen


Brannon Vega. Poetisa salvadoreña
Nació el 20 de diciembre de 1899 en Armenia, Sonsonate, El
Salvador. Hija de Carmen Vega Zelayandía y de Peter Patrick
Brannon, ingeniero estadounidense.
Los principios de su educación los recibió en su propio hogar, a cargo
de una educadora, después cursó estudios en el Colegio La Asunción
de la ciudad de Santa Ana.
Fue novia en 1919 de Salomón de la Selva, poeta nicaragüense, al
que conoció en un tren cuando ella se dirigía a Honduras y él a Nicaragua. Por
sugerencias leyó a los clásicos del Siglo de Oro, a poetas ingleses, norteamericanos y a
Rubén Darío. Sus padres procurando evitar la relación la enviaron Estados Unidos. En
Pensylvania conoció a Le Roy Beers, con el que contrajo matrimonio. Dio clases de
español en la Escuela Berlitz de Brooklyn. Regresó en 1927 a El Salvador tras haber sido
nombrado su marido cónsul de Estados Unidos, y en ese mismo año tuvo a a su único
hijo, Leroy Beers Brannon.
Obtuvo reconocimiento sobre todo por sus creaciones dedicadas a los niños, aunque
también escribió sobre la maternidad o el amor. Comenzó a usar el seudónimo Claudia
Lars en 1933 y un año después se editó su obra Estrellas en el Pozo. Autora de una
vasta producción literaria, posteriormente publicaría títulos como La casa de vidrio
(Santiago de Chile, 1942), Romances de Norte y Sur (1946), Sonetos y Ciudad bajo mi
voz (1947).
Participó en movimientos democráticos contra la dictadura del General Hernández
Martínez. En 1948 fue agregada cultural de la embajada de El Salvador en Guatemala,
donde conoció al que sería su segundo esposo, Carlos Samayoa Chinchilla, de quien se
divorciaría en 1967.
Cuando volvió a su país trabajó en el Departamento Editorial del Ministerio de Cultura,
dirigiendo la revista Cultura. Por entonces se publicaron sus obras Donde llegan los
pasos (1953), Escuela de pájaros (1955), Fábula de una verdad (1959) y Tierra de
infancia. Mantuvo una destacada vida social participando en eventos nacionales y
conoció a los escritores más destacados de la época.
En 1967, la Asamblea Legislativa le otorgó un reconocimiento de 15.000 colones en
metálico, por su aporte a la cultura nacional. Recibió un doctorado Honoris Causa de la
Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, y fue distinguida con la Orden José
Matías Delgado.
Claudia Lars falleció el22 de julio de 1974en San Salvador, El Salvador.

ALFREDO ESPINO
Edgardo Alfredo Espino Najarro, mejor conocido como
Alfredo Espino, fue un poeta salvadoreño. Nació en el
Departamento de Ahuachapán, zona occidental de El Salvador,
en el año de 1900. hijo de Enriqueta Najarro, maestra por
vocación, y Alfonso Espino, poeta, creció en un hogar que
respiraba poesía y amor al arte, su hermano Miguel Ángel
Espino también creció para volverse artista de la pluma pero en
la rama de la prosa.
Ingresó a la Universidad de El Salvador en el año de 1920, inscribiéndose en la
Jurisprudencia durante su instancia en la Ciudad Universitaria, fue parte de tantas
actividades dentro de la misma inclusive de manifestaciones hechas por estudiantes para
evitar el alza de los precios de pasaje en tranvía.
Los últimos años de su vida se volvieron muy adversos, la negativa de sus padres para
consentir su casamiento con ciertas jóvenes lo condujo a constantes desequilibrios
emocionales y amorosos. Para mitigarlos, se entregó a largos ratos de bohemia, en bares
y burdeles de la Capital Salvadoreña. Fue durante una de estas crisis alcohólicas que él
mismo puso fin a su vida, en la madrugada del 24 de mayo de 1928 en la ciudad de San
Salvador.
Sepultados primero en el Cementerio General capitalino -donde los discursos de estilo
corrieron a cargo del doctor y escritor Julio Enrique Ávila y los entonces bachilleres
Manuel F. Chavarría y Rafael Vásquez-, desde hace unos años los restos de Espino
fueron trasladados a la Cripta de los Poetas, en el camposanto privado Jardines del
Recuerdo, al sur de la ciudad de San Salvador.
Su único libro es Jícaras Tristes, recopilación de 96 poemas, publicada postumámente
gracias a varios amigos y bajo el visto bueno de Alberto Masferrer, es uno de los libros
más editados en su país; su autor es de los más leídos y comentados pero no estudiado o
analizado en su expresión.
Tiene una poética delicada, buscó plasmar su terruño con una visión lírica; la que
presentó con un estilo sencillo, fácil de captar, por lo tanto, sin complicaciones formales;
escribió sonetos, romances y versos libres.

Miguel Angel Espino. Escritor, narrador, ensayista, periodista y


jurista salvadoreño. Considerado como uno de los más destacados
narradores de la literatura centroamericana del Siglo XX.
Nació el 17 de diciembre de 1902 en el seno de una prestigiosa
familia de escritores, profesores y literatos. Hijo del poeta Alfonso
Espino, hermano del joven poeta lírico Alfredo Espino. Fué su
esposa doña María Luisa Nieto.
Publicó en 1919, cuando solo contaba con 17 años su primer libro:
Mitología de Cuzcatlán. Durante los años 20, trabajó como
periodista en los diarios de la época: Diario Latino y La Prensa.
Ingresó en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El
Salvador en 1921 donde cursó estudios de leyes hasta llegar a licenciarse como jurista.
En 1927 viajó a México, trabajó en la Delegación Diplomática de su país, culminó su
doctorado en Jurisprudencia en la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM en
1928.
Ejerció durante algunos años, la docencia, actividad que empezó a compaginar con su
tenaz dedicación al cultivo de la literatura.
Comenzó a publicar sus primeros artículos y relatos en los principales medios de
comunicación salvadoreños, destacándose en las revistas Cuscatlana 1919, Atlacatl
1921, Lumen 1926 y Cactus 1933 y el rotativo diario Queremos 1927.
Trabajo literario
En la narrativa de Miguel Angel Espino se distinguieron claramente dos vertientes:
 La primera tuvó que ver con la búsqueda de la identidad americana a partir del
reencuentro con las raíces indígenas, la tradición de rebelión, la flora y la fauna
con la Mitología de Cuscatlán como precedente de está corriente que concluyó
con Hombres contra la muerte, que se emparentó con el pensamiento de José
Vasconcelos y con la prosa de Rómulo Gallegos.
 La segunda, partió de una experimentación con el lenguaje y la búsqueda de
nuevas estructuras narrativas; Trenes es la mejor expresión de esta vertiente que
no es ajena a las vanguardias artísticas que florecieron en la Europa de las
entreguerras.
La prosa de Espino se describió como "valiente y audaz" se atrevió a romper mitos acerca
del pasado indígena.
Libros publicados
 Mitología de Cuzcatlán (libro). San Salvador, 1919
 Como cantan allá (colección de cuentos). San Salvador, 1926
 Trenes (novela).Santiago de Chile, 1940
 Hombres Contra la Muerte (novela) . México, 1947
Labor política
Incursionó en la política como Ministro de la Presidencia del Gobierno del General
Salvador Castañeda Castro, luego del golpe de Estado de 1948.
Muerte
En 1951, debido al daño que le causó un derrame cerebral, pusó fin a su carrera literaria,
evitándole acabar su novela inspirada sobre el caudillo centroaméricano Francisco
Morazán. Su familia lo trasladó a México, donde permaneció retirado los últimos años de
su vida hasta su muerte el 1ro de Octubre de 1967.
Premios
El Gobierno de El Salvador le otorgó en 1948, un Premio Literario, por su obra "Hombres
contra la Muerte".

GABRIELA MISTRAL (Vicuña 1889 - Nueva York 1957)


Lucila Godoy, llamada Gabriela Mistral (conocida mejor como
Gabriela Mistral), escritora chilena. Hija de un maestro rural, que
abandonó el hogar a los tres años del nacimiento de Gabriela, la
muchacha tuvo una niñez difícil en uno de los parajes más
desolados de Chile. A los 15 años publicó sus primeros versos en
la prensa local, y empezó a estudiar para maestra. En 1906 se
enamoró de un modesto empleado de ferrocarriles, Romelio
Ureta, que, por causas desconocidas, se suicidó al poco tiempo;
de la enorme impresión que le causó aquella pérdida surgieron
sus primeros versos importantes. En 1910 obtuvo el título de
maestra en Santiago, y cuatro años después se produjo su consagración poética en los
juegos florales de la capital de Chile; los versos ganadores- Los sonetos de la muerte-
pertenecen a su libro Desolación (1922), que publicaría el instituto de las Españas de
Nueva York. En 1925 dejó la enseñanza, y, tras actuar como representante de Chile en el
Instituto de cooperación intelectual de la S.D.N., fue cónsul en Nápoles y en Lisboa.
Vuelta a su patria colaboró decisivamente en la campaña electoral del Frente popular
(1938), que llevó a la presidencia de la república a su amigo de juventud P. Aguirre Cerda.
En 1945 recibió el premio Nobel de literatura; viajó por todo el mundo, y en 1951 recogió
en su país el premio nacional.
En 1953 se le nombra Cónsul de Chile en Nueva York. Participa en la Asamblea de Las
Naciones Unidas representando a Chile. En 1954 viene a Chile y se le tributa un
homenaje oficial. Regresa a los Estados Unidos.
El Gobierno de Chile le acuerda en 1956 una pensión especial por la Ley que se promulga
en el mes de noviembre.
En1957, después de una larga enfermedad, muere el 10 de enero, en el Hospital General
de Hempstead, en Nueva York. Sus restos reciben el homenaje del pueblo chileno,
declarándose tres días de duelo oficial. Los funerales constituyen una apoteosis. Se le
rinden homenajes en todo el Continente y en la mayoría de los países del mundo.
La obra poética de Gabriela Mistral surge del modernismo, más concretamente de Amado
Nervo, aunque también se aprecia la influencia de Frédéric Mistral (de quién tomó el
seudónimo) y el recuerdo del estilo de la Biblia. De algunos momentos de Rubén Darío
tomó, sin duda, la principal de sus características: la ausencia de retórica y el gusto por el
lenguaje coloquial. A pesar de sus imágenes violentas y su gusto por los símbolos, fue,
sin embargo, absolutamente refractaria a la "poesía pura", y, ya en 1945, rechazó un
prólogo de P. Valéry a la versión francesa de sus versos. Sus temas predilectos fueron: la
maternidad, el amor, la comunión con la naturaleza americana, la muerte como destino, y,
por encima de todos, un extraño panteísmo religioso, que, no obstante, persiste en la
utilización de las referencias concretas al cristianismo. Al citado Desolación siguieron los
libros Lecturas para mujeres destinadas a la enseñanza del lenguaje (1924); Ternura
(1924), canciones para niños; Tala (1938); Poemas de las madres (1950), y Lagar (1954).
Póstumamente se recogieron su Epistolario (1957) y sus Recados contando a Chile
(1957), originales prosas periodísticas, dispersas en publicaciones desde 1925.