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FUNDAMENTOS DE LA PEDAGOGÍA

Nombre: Viviana Nuñez

Fecha: 24 de noviembre de 2017

Carrera: Educación Inicial 1º “A”

NRC: 4272
Análisis comparativo de la idea de libertad en la educación entre: J.

J. Rousseau, J. M. Esteve, P. Freire

Educar no ha sido tarea fácil, nunca. Ni antes y menos ahora. A lo largo de la vida hemos

encontrado gente que, de distinta manera ha sido educada y lleva rezagos de esa educación a la

adultez y no siempre buenos. ¿Qué quiero decir? Que este proceso educativo, de formar a los

individuos, marca por completo la vida del ser humano y más aun si se empieza por la edad

temprana. Jean Jacques Rousseau y su propuesta pedagógica naturalista reflejan la importancia

de que el individuo se autoeduque; José Manuel Esteve plantea que la educación debe forjar

hombres y mujeres autónomos y responsables; Paulo Freire se refiere a la educación como un

diálogo que permite tener un pensamiento crítico. Cada autor tiene su particularidad, pero en los

3 vemos una similitud: la educación hace que el ser humano se libere y pueda valerse por sí solo

teniendo un pensamiento autónomo reflexivo. Pero ¿en qué sentido la educación nos libera? ¿Por

qué se cuestiona tanto el trabajo del educador? ¿De verdad sirve educar en libertad? ¿Cuándo se

logra esa educación?

En El Emilio o de la educación Rousseau dice que la educación del niño debe comenzar en el

nacimiento e impedirse que adquiera hábitos de los cuales pudiese llegar a ser un esclavo, es

decir a través de sus intereses y no por la disciplina impuesta. Este tipo de educación “natural” ha

sido criticada pues minimiza el valor de la educación con las personas, dándole al niño la

oportunidad de educarse por sí mismo, sin que la maldad sea parte de él. Rousseau cuestiona

métodos educativos de su época porque los pedagogos no reconocían al niño como tal.
Dícese que dejando a los niños libres pueden tomar posturas malas y hacer

movimientos que perjudiquen a la buena conformación de sus miembros. Este es uno de

tantos vanos raciocinios de nuestra equivocada sabiduría, que nunca se ha confirmado por

la experiencia. De los muchísimos niños que en pueblos más sensatos que nosotros se crían

con toda la libertad de sus miembros, no se ve que uno solo se hiera ni se estropee; no

pueden imprimir a sus movimientos la fuerza suficiente para que sean peligrosos, y cuando

toman una postura violenta, el dolor les advierte en breve que la cambien.

(Rousseau, 1762, p.20)

Y aunque Jean Jacques no estaba absolutamente todo en lo correcto, sí tenía una idea clave y

fundamental de la educación: es posible educar a fin de convertir la libertad natural en libertad

cívica dando más importancia a la educación en la infancia.

Pero, seamos más contemporáneos, hablemos de la libertad para Esteve: autonomía,

responsabilidad y reflexión. Él ser autónomo significa “formar hombres y mujeres capaces de

vivir su propia vida” (Esteve, 2010). Y esto se lleva a cabo con un sentido de responsabilidad

alto, que se forja en el seno familiar y escolar, aceptando valores y principios.

Es por ello que, según este autor, el papel del educador es crucial para que se adquiera esta

libertad pues si se educa con afecto, paciencia, orden, ayudando al educando a ser crítico sobre sí

mismo y el mundo, con autoridad como reconocimiento, reflexión respetuosa y axiológica a la

libertad de los demás, teniendo en cuenta que el estudiante será el mismo y no una copia nuestra

podemos lograr educar en libertad y para la libertad.

En la concepción bancaria, el educador conduce al educando en la memorización mecánica de

los contenidos. Los educandos son "recipientes" en los que se "deposita" el saber. Pero para
Paulo Freire esta educación está muy alejada del objeto final de la misma: desarrollar el

pensamiento crítico del educando pero a la vez el educador, mediante el diálogo, también se

eduque.

Y es sumamente correcto, porque si meditamos en ello, la educación bancaria puede llegar a ser

un instrumento de opresión, pues los estudiantes archivan información “donada” por el maestro y

la realidad del educando no cambia, no mejora y no realza el aprendizaje crítico que este debe

alcanzar.

“La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora tendrá, pues, dos

momentos distintos aunque interrelacionados (…) esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa

a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación” (Paulo Freire, 1970)

Conclusión:

A la luz de la teoría parece sencillo educar para la libertad, ser autónomos y responsables, y

críticos… pero es ardua la labor de quien de verdad quiera poner en práctica lo que estos tres

hombres postulan. Sin embargo el futuro educador tiene que ser íntegro y valorar al estudiante

cómo es y en dónde se desarrolla (Rousseau), educar en libertad creando individuos autónomos

responsables, conscientes de sus actos con valores y principios (Esteve), y teniendo como base el

dialogo donde estudiante y maestro se educa, logrando que el pensamiento crítico y reflexivo sea

parte de la educación (Freire).

Todos deberíamos preguntarnos ¿de verdad estoy, personalmente, siendo integralmente libre?
Bibliografía

 Contreras, P. (2009). Citas de «Emilio, o de la Educación», de  Rousseau. Recuperado


de: https://pfcontrerasv.wordpress.com/2009/09/05/citas-de-%C2%ABemilio-o-de-la-
educacion%C2%BB-de-rousseau/
 Vera, J. (junio 2011). José Manuel Esteve y sus aportaciones a la pedagogía. Innovación

Educativa. Recuperado de: http://www.redalyc.org/html/1794/179421429005/

 Caldeiro, G. (s.f). Educación bancaria. Recuperada de:

https://freire.idoneos.com/319077/