1943 - 06 Ago RMC 25
1943 - 06 Ago RMC 25
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AGOSTO
AÑO XX - 1943
Págs.
1.— Algunas importantes efemérides masónicas 162
2.—Unidad.— Editorial . , . , . . . _ , . .„ . . . 1 6 3
3.— Conciencia y Deber.— ¡G. H. del C. ^j**i^.flt^%^fal>fcv$.GfV*.'a& 164
4.— Pavimento de cuadros Manejos y negros.— A. A. A.— Lo 58 165
5.— Homenaje de recuerdo a la memoria del H. Roberto Orihuela Salas 167
6.— La caridad.— A. V. G.— Lo 11 Mffy. T*«J*>.f?******... ... 168
7.— Dos interpretaciones sobre la simtbología del compás.— U. P. L,—
Lo U--%wfttW&t. útyte. .-,... 169
8.— El Trabajo.— K. N. F.— Lo 57 fa4*¿?.fcSP**. .'*T***.^_ . . . 171
9.— La alquimia.— O. V. M.— Lo 8 (£&& **&."*?r!«í .•^f***¿J . . . . . . 172
10.— Algunas consideraciones sobre la Francmasóníería.— S. S. C.— Lo 18 177
11.— Conciencia y Personalidad.— M. S. M.— Lo 64 179
12.— Lealtad a la masonería.— De Scottish Rite, Sun . . . ; ... 184
13.— Las gradas del Templo.— M. Ll. M.— Lo $\<-fid¿*¿^.JVlp*<k . . . 185
14.— Estudio y Trabajo.— H. T. L.—Lo 53 -rf^f^^:''^*^. .•&***;• ... 187
15.— Miseria. — De la Revista Eureka 188
16.— La eternidad de la vida en «1 Universo. — Augusto Prister ,. 189
17.— El Secreto Masónico. — F. I. X. ... 190
18.— El Trabajo defcer sociaj. — A. M. O. . . . 191
i i i—
EDITORIAL
UNIDAD
Unión en la idea y en la acción, es la armonía que determina la labor
del masón. La unidad del sentimiento, la estrecha y la íntima relación de
los hombres alrededor de un ideal común hacen grande y perdurable el
trabajo y la faena.
Si somos instantes fugaces, en la unidad de la vida de todo el univer-
so, realicemos en nuestra efímera existencia, siempre, una noble acción, en
el segundo transcurrido. Vayamos jalonando, en el espacio de nuestra vi-
da, nobles tareas realizadas, para marcar en la unidad del tiempo una
constante y persistente acción de bien, de bondad y de amor.
Ahí están los hombres sumidos en la ignorancia y en la milseria, escfla-
vos de sus vicios y de sus pasiones; ahí están las instituciones humanas de
beneficencia y d§ filantropía; y como ninguna otra, aquí está, como en to-
das partes, la Francmasonería, realizando hermosa y altruista labor de
bien, trabajando en el presente hacia el futuro en busca de todas las po-
sibilidades en potencia del alma buena y generosa, y poder forjar en el
corazón de todos la palabra de amor y de comprensión.
Grande es la fuefrza que expresa nuestra cadena de unión, 'ets reflejo
de nuestros anhelos de purificación y de solidaridad humana. Ser eslabón
de un todo* sentirnos ligados en el sentimiento, en la idea y en la acción,
a otros eslabones, cuya fuerza espiritual jamáp se romperá, es sentir la
verdad del convencimiento en el bien de los hombres buscando la verdad.
Si en nuestro corazón bulle la idea que crea esta unidad espiritual,
nuestros pensamientos y nuestra» manos deben buscar en la unidad de
nuestras aspiraciones, la armonía, la felicidad y ¡la paz de los hombres, mi-
tigando sus dolores, dando un consuelo y (siempre dando una esperanza.
Grande es la fuerza que la unidad en sí posee, por ser idea que cobija
a los hombres de un confín a otro, sin más preocupación que buscar la
verdad sin exclusivismos y la felicidad de los hombres y de todos los
pueblos. - .
Unamos nuestras manos; unamos nuestros espíritus; unamos nuestro
saber; únanos nuestros infinitos trabajos; que en la unidad encontramos
la belleza de la vida, la fuerza de nuestro ser, y la sabiduría que enseña y
que guía con amor hacia una vida superior a todos los hombres, a todos
los pueblos, y a toda la Humanidad,
Que en nuestra unidad Be estrellen la incomprensión, la desidia y el
egoísmo de todos aquellos que indiferentes o impulsados T>o:r odios, sólo
buscan el derrumbe del Templo simbólico de Hiram. Que en nuestra uni-
dad ¡sientan calor de vida y de amor fraternal, y en todo nuestros actos
y en todo nuestro ser sólo encuentren la pureza de nuestros sentimientos
de amor, de virtud y de bondad.
lalp
REVISTA MASÓNICA DE CHILE
CONCIENCIA Y DEBER
Ascendiendo las agrestes montañas de mi tierra en busca
de soledad y silencio, para mejor mirar mi vida ante el espejo
de la Conciencia, y meditar sobre los hombres y las cosas, en-
contré en mi camino un quisco, una planta que como un gran
dedo índice saliera de entre las rocas a buscar el sol y a decirnos:
— "Aquí dentro de estas montañas, aunque la nieve nos cu-
bra, hay calor y bulle y canta la vida."
Era un quisco tosco, borroso y de color imprecisó, lleno de
agudas espinas, que noblemente erguido, parecía decirnos :
— "¡Cuidado, no me toquéis!"
Y había nacido de él, como brote esplendente y maravillo-
so de uno de sus costados, una flor blanca de pétalos sedosos,
que formaban un cáliz de transparencia y de pureza, flor de su-
prema belleza, intocable- ante las punzantes espinas qu<e la de
fendían.
Parecía un cotitrasentido de l a , Natura, que una ilor tai?
magnífica estuviera, ligada a una vida envuelta en una coraza de
espinas, único medio de defensa para no perecer o dejarse arran-
car lo más preciado de su ser .
Y pensé yo, mirando hacia abajo, hacia la llanura, en. que
a lo leios se extendía la gran ciudad: ¡Cuántos hombres no hay
allá de tonos borrosos, de pelo hirsuto como las espinas del quis-
co, cenicientos e indescriptibles, con aspecto de seres bíblicos,
nacidos por creación divina de la tosca tierra, de la toíca arcilla,
ariscos y punzantes, rebeldes y hasta amenazantes, que llevan,
sin embargo, dentro de sí la chispa divina, un alma dé amor es-
condida, que quizá un día u otro día despierte a la vida supe-
rior y nos regale y nos encante, como una flor blanca y pura!
Y mi conciencia me preguntó si no había en nosotros un
Deber que cumplir, o si queréis, una experiencia que intentar:
dar a cada hombre la oportunidad de hacer nacer de su alma,
una flor blanca y pura, para convertir la tierra en un jardín y
encaminar la Vida por una senda de afecto y de gratitud para
ella ; y si no habría ya lugar para que los hombres pudieran com-
prenderse, mirarse sin odio ni recelo, y juntarse para mostrar lo
más preciado .v puro de sus almas!
G. H. DEL C. A-
dades sociales. Más, aún, está representada tes de su personalidad; no. Significa, sólo,
por la línea recta en cuanto a sucesión de desprenderse de esos aspectos que producen
puntos que ella es, por vértices de los cuadra- rozamientos o choques entre los hombres, y
dos y por los ángulos rectos, los cuales nos que no ocasionan un perjuicio efectivo o no
recuerdan la joya del V:. M:. y lo que ella privan de un beneficio social de importancia;
simboliza: la rectitud e imparcialidad. Todo porque, de otro modo, se entorpecería el pro-
esto forma un conjunto armonioso cuya ima- greso y la evolución de la humanidad.
gen preside la prudencia y rectitud que de- La tolerancia, representada en este pavi-
ben inspirar nuestros actos. mento, es un factor, de progreso, permitiendo
La tolerancia, en nuestro concepto, no está un mayor acercamiento y estableciendo una
representada en forma directa, sino que en for- comunicación más estrecha entre los hombres
ma indirecta; está representada por el con- de las más diversas razas, de las más diversas •
traste de los colores blanco y negro (claridad religiones y costumbres, de las más diversas
y obscuridad, luz y tinieblas), como presentan- doctrinas y tendencias. Ha permitido, junto
do un abismo entre una idea y otra, entre una con la igualdad, la universalización de las cos-
concepción ideológica y otra, entre un método tumbres hasta donde es dable concebir y la
y otro antagónico que conducen al mismo fin universalización de las ideas hasta donde es
por caminos distintos. Se alternan los colores resistida por los sentimientos regionales o na-
así como los hombres se alternan y cruzan en cionales. En consecuencia, el campo del egoís-
las actividades cotidianas; se comunican entre mo se va estrechando más y más, cediendo el
sí, formando un todo que —para poder subsis- paso al altruismo, a la generosidad y a la jus-
tir en esta sucesión de espacios, líneas y co- ticia .
lores— necesita su unidad, su adherencia, su Debemos, pues, recordar las bellas enseñan-
cohesión y el sacrificio o renunciamiento a par- zas que este pavimento nos ofrece; debemos
tes que les sirven para su caracterización o recordar que donde haya diferencias o donde
individualización. Es decir, los hombres de- haya semejanzas su imagen ha de presidir y
ben muchas veces sus preferencias, el sello de condicionar nuestros actos por medio dej vigor
algunos aspectos notorios de su propia vida que les imprimirán los hábitos que logremos
para poder entrar en contacto y comunicación formar a base de estas preciosas virtudes: to-
con otros, estableciendo un cuerpo de ideas lerancia e igualdad.
comunes que —al través dei tiempo va for-
mando el acervo cultural de la humanidad: la A. A. A.
herencia espiritual. Esto no quiere decir que
el hombre sacrifique todos los aspectos salien- Resp. Lo. 58
MASONES A LA VISTA
Los Grandes Maestros en los Estados Unidos pueden hacer
''masones a la vista", es decir, iniciar a un individuo y, sin más
trámites declararlo masón. Lo que sería'una prerrogativa grande
.y gloriosa es que ellos también pudieran "deshacer masones a la
vista" — quiere decir impedir, si ello fuera posible, que siguieran
siendo masones algunos hombres que a sí mismos se llaman ta-
les porque una logia tuvo la debilidad de admitirlos.
Ksos masones son los peores enemigos de la -Masonería,
lalp
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 167
LA CARIDAD
La caridad es la materiali- sus penas y sus goces como El masón debe practicar-
zación de la solidaridad hu- estimamos los nuestros. la caridad muy discreta y
mana en el sentimiento, en Y cuando queramos para reservadamente; de tal ma-
la pena o en la congoja. ellos lo mismo que queremos nera que la acción piadosa
Ella es la expresión del par,a nosotros; y cuando te- cíe nuestra derecha lo ignore
sentimiento de la piedad, de mamos para ellos lo mismo por completo nuestra izquier-
la misericordia, cíe la conmi- que para nosotros tememos, da.
seración, de la compasión y entonces, seguiremos las le- La caridad es la más ex-
lástima ante la desgracia yes d« la verdadera Caridad. celsa de las virtudes, la ofren-
ajena, nacida de lo más ín- Dice Fr'ank GrVuies): Hay da a la divinidad co<mo ac-r
timo de nuestro ser. Es la ricos que llevan en su men- ción de gracia por los do-
práctica del bien 'para con te la esencia de la pobreza, nes, la oración santificada y
nuestros semejantes atacados porque temen gastar algunos la plegaria reverente por la.
por la miseria; es la satis- centavos, desconfían de todo redención de nuestra alma,
facción' tí/e lo que les falta, el mundo y sólo les preocupa debe practicarse dand» rien-
causada en su dolor, con mag-'> lo que poseen y aún les pare- da suelta a todos los arran-
nanimidad, con largueza, con ce poco. ques generosos del corazón;
liberalidad,' con generosidad, La pobreza no es estar fal- pero, con humildad, con cau-
ccn desprendimiento, con jus- to de cosas; es un estado de tela y con sigilo.
ticia y en una palabra, con ánimo en el individuo. ¿Cómo puede llamarse ca-
desinterés, sin preocuparse de No son ricos los que viven rid'ad la que se realiza con
que nuestra acción será re- en la opulencia, sino los que pomposa ostentación?
compensada. sienten esta opulencia. ¿Cómo puede llamarse ca-
Esta bellísima virtud sin Sólo se es rico cuando el ridad la que se desarrolla con
mácula, nace, crece, florece y dinero y todos sus bienes no la más vanidosa publicidad?
da sus bellos frutos junto a le preocupan a un individuo., ¿Cómo puede calificarse la
la miseria. Es aquí donde el Y si tiene peco y no se la- caridad que se hace por sa-
masón, como en todos ios ac- menta, es más feliz que aquel tisfacer la vanidad?
tos de su vida, los derrama que tiene millones y no pue- No es caridad aquella dádi-
con mano cálida y generosa. de dormir porque no tiene va que se hace con el solo
Ahora bien: ¿qué es la mi- más. propósito de que ella sea pre-
seria? La pobreza no es carencia, gonada para destacar la per-
La miseria es: pobreza, des- falta o privación de alguna sonalidad del generoso.
nudez, indi-gencia, escasez, cosa; es la acción de la ca- Aceptemos .la caridad en *
avaricia, tacañería, mezquin- rencia. toda su inmensa magnitud, -
dad, desgracia, infortunio, La pobreza está en la- men- olvidándonos en esta ocasión,
desdicha, ruindad y desven- te y no en lo que se posee, que por encima de ella están
tura. y menos aun en lo- que se tie- la filantropía y la asistencia
Entonces, la caridad no es ne en el bolsillo.. científica, que la justicia so-
la obra compasiva solamente Todos los seres tienen con- cial reclama;, aceptémosla
que se realiza en beneficio del sigo, el sentimiento de la ca- pura y sin mancha y procú-
caído en desgracia material, ridad, enterrado cerno semi- rennos por todos los.medios a
sino que también lo es en to- Ma sagrada entre los plie- nuestro alcance educar al
dos aquellos que padecen d® gues de su corazón; pero, mundo profano a que la
una necesidad o un dolor del ¡ay! de aquel que en los vai- practique en teda su intensi-
alma. venes de la vida no la haya dad.
El gran filósofo Oonfucio, regado abundantemente con Amemos lo bello y seremos
en uno de sus famosos pro- las lágrimas del dolor, hasta generosos ponqué la caridad
verbios, nos da la pauta d« hacerla brotar y florecer, a encierra lo más bello de t°d°
lo que es "LA CARIDAD" al fin de que con su perfume lo bello que existe bajo la bó-
decir: Amemos a los demás embriague, apaciblemente, to- veda azul.
como a nosotros mismos; mi- dos ios padeceres y colme con
damos a los demás como nos sus frutos todas las necesida- A. V. G.
medimos nosotros; estimemos des. Resp. L.: N.o 11.
lalp
REVISTA MASÓNICA I>E CHILE ICf
dad y la precisión que np pro- rra. Al partir desde este sóli- cisa de un centro estable y
ducen daños, que no concul- do punto, el otro brazo del firme para trazar circunfe-
can derechos y que nos per- compás obtuvo las carabelas rencias, la acción masónica.
miten mantener una orgullo- y dio a España un mundo necesita, también, una base
sa independencia en nuestra nuevo. El concepto social de real que la genere. Si este
vida. ,, que todos los hombres son centro o base es ei elemento
Que sea, entonces, la Fra- iguales ante Dios, y que se di- humano, será necesario to-
ternidad el radio de nuestros ferencian sólo por sus accio- marlo tal como es, o sea.ccn-
círculos de acción, pero, asi nes, fue el centro que marcó siderando a los masones con,
como el radio determina la el nacimiento 'del Cristianis- todas . nuestras debilidades, ,
superficie del circulo, y recí- mo, es su época, la más revo- defectos y diferencias políti-
procamente, la circunferen- lucionaria de las religiones. cas y religiosas. Solamente
cia limita la longitud del ra- Ni Cristo ni Colón llegaron temando al hambre tal como-
dio, sea también nuestra fra- a gozar del triunfo .de sus es se puede llegar a una ver-
ternidad limitada por el espí- ideas, ,pero la verdad inamo- dadera acción. La Orden an-
ritu de crítica, per el bien ge- vible proyectó el círculo a tra- tes de fijarse un plan de tra-
neral de la orden y de cada vés de las generaciones. bajo, consu'bla las posibilida-
uno de sus miembros en par- En cambio, aquellas con- des de sus fuerzas, fija un
ticular, pues todo exceso está cepciones falsas, porque par- ( centro real que le permita.
contra la regularidad que des- tieron de bases también fal- ampliar o reducir el radio de
de el infinito nos señala el sas, están condenadas al fra- su acción, sin temor a que ei
G. A. D. U. caso, cerno el círculo de cen- círculo xesu'tte imperfecto.
' Segunda interpretación. — tro inestable. La Orden Masónica tiene,
Para' emplear con propiedad Los ilusos exploradores que entonces, según esta simbolo-
un compás, es necesario fijar buscaban la "Fuente de la gía, cerno centro generador
con firmeza uno de sus bra- eterna juventud", o los regí- de la acción, como base o bra-
zos, mientras el otro hiende menes políticos que se basa- zo fijo del compás, al elemen-
el espacio para trazar la cir- ban ¡en el concepto del origen to humana. De un centro tan.
cunferencia. Si el centro djpl divino de los reyes, tenían que heterogéneo en posibilidades
círculo no se fija con preci- desaparecer tarde o1 tempra- intelectuales, condiciones mo-
sión y firmeza, la figura re- no. BlucuibraJcloines pseudo- rales y credos políticos y re-
sultará incorrecta, pues no científicas y sistemas políti- ligiosos, tendrá que generarse
existe un círculo con más de co basados en la injusticia, no un radio capaz de dar catoi-
un ¿entro. pueden, extender su círculo da a todas las diferentes opi-
De esta verdad geométrica de 'acción a través del progre- niones y tendencias que ema-
se pueden sacar deducciones, so. Su centro será barrido nan de la heterogeneidad deí
o sea, ampliar el concepto pa- por las nuevas concepciones centro, y la naturaleza de
ra llegar a una simbcllogía en y terminará por ser borrado este radio deberá ser tan
la cual el brazo móvil repre- para dar paso a otras explo- flexible que impida la ruptu-
senta la actividad humana, y raciones o sistemas más rea- ra ante los choques o roza-
tí brazo fijo, el convencimien- les y humanos. mientos que pueden originar
to, interés, verdad o base en Si se aplica esta interpre- condiciones tan diversas.
tomo al cual giran las acti- tación del brazo fijo y del Este radio que permite la
vidades. Todo el trabajo hu- brazo móvil en el campo de acción masónica, pese a la di-
mano, todas las aspiraciones, la Masonería, e>l brazo fijo, en versidad de 'elementos que
concepciones morales, políti- su carácter de eje y sostén de forman el centro, es otro de
cas y sociales, todos los afa- la aicción, puede simboliz,ar al los postulados toases de nues-
nes evolutivos o revoluciona- hombre, al masón, al elemen- tra Orden: la Tolerancia.
rios giran, igual que en fácil to humano, pues si bien es La Tolerancia es, en este
trazado de una •circunferencia cierto que existen los ideales caso, el radio de la acción ma-
con el compás, en torno a un masónicos, es el hombre quien sónica, y como ambos se con- >
centro. De la estabilidad de los fija, y en torno a este ele- funden, su aumento está tam-
este centro depende el triun- mento humano gira la acti- bién en mutua relación: a
fo o el fracaso de la empre- vidad masónica. Si no hubie- mayor Tolerancia, mayor ra-
sa. ra hombres que pretendieran dio de acción, luego mayor
Colón fijó su actividad in- realizar los ideales de la Or- amplitud del círculo, que en
mortal en la certeza científi- den, éstos serían simples esta simbología representa a,
lalp
El compás tiene un límite ca que la Tolerancia debe te- Tolerancia que determina la
de abertura ¡para poder tra- ner su límite. magnitud de la acción masó-
zar circunferencias. Si el ra- Aceptada esta simlbología, nicas Límite del radio que
dio es igual á la suma de los conducirá a las siguientes permite manejar el compás.
brazos, el compás no se pue- igualdades: Brazo fijo del Límite de la Tolerancia que
de manejar. Como interpreta- compás, centro o base de la permite la defensa de la Or-
ción final, se puede decir acción elemento humano ~de
también que la acción masó- la Masonería. Brazo móvil,
nica no puede trazar sus que traza circunferencias. Ac- U. P. L.
circuios si el radio o Toleran- ción masónica: Radio que fi-
cia es exagerada, lo que indi- ja la magnitud del círculo. Resp. Lo. N.o 14
EL TRABAJO
Todo en nuestro derredor se mueve y se agita. Todo lo vivo tiende a
una perfección, se transforma cOn sus propias leyes para ser útil a sí mismo
• a otros seres.
Esa eterna agitación, de los seres es actividad incesante, que renueva
• que transforma. La actividad es la fuerza y la vida .de los seres. Ella es
la fuerza de todo cuanto vemos creado. Es el esfuerzo supremo de la vida
t"'i su afán de perfectibilidad.
Advertimos una actividad silenciosa y creadora en la flor o en la hor-
miga; en la semilla que esconde su germen o en el infinito y misterioso
Universo.
Esa labor incesante de toda la creación no se detiene ni aun con la
cesación de la vida, prosigue su marcha en la vida de nuevos seres.
La actividad es un afán de crear, es el espíritu que estimula a realizar
y anima a los seres a convertir sus fuerzas positivas en cosas reales. Por
medio del trabajo la actividad ee manifiesta creadora. La actividad es fuer-
za positiva; el trabajo es la creación del ser y es su obra.
La actividad se convierte en obra cuando sus valores intrínsecos lo-
gran una perfecta armonía de creación. L»a actividad debe ser encauzada
e» un fin determinado. El hombre antes de realizar concibe, piensa, analiza,
experimenta, en seguida realiza.
Todo ser despliega una actividad y con ella realiza una obra, grande
o pequeña, cualquiera que sea su valor es obra: desde el humilde sembra-
dor que lanza al viento la simiente hasta el sabio que penetra en los mis-
terios de los cielos inmensos en busca de una verdad.
La actividad es la vida; la inercia es la muerte. La actividad enaltece
y enciende en las almas la antorcha sublime de los buenos sentimientos y
de los ideales puros, purifica y libera el espíritu. La inactiyidad, sumerge
a los hombres en lodo de las pasiones. JP<de&tsíe V&tw* fi*«
. R. N. F.
lalp
LA ALQUIMIA
A cada instante de nuestra vida, desde estos Templos que nos cobijan, que la fuer-
que llegamos a estos Templos, escudriña- za espiritual que irradian estas luces, que
mos en nuestro íntimo ; pensamiento la rea- del magnetismo inmanente de cada una
lidad de cada acción, de cada palabra, de de nuestras herramientas de trabajo, cris-
cada idea; es el Arte Real en camino de talice, en el corazón de todos, la' idea, el
realizarse; busca el pensamiento la causa verbo divino de amor, y que él confunda
de la intención y del deseo. Nuestra posi- para siempre nuestros corazones, en ansias
ción al orden, analiza, desata y quita el de bondad.
oropel de las palabras, buscando el verda- Sólo así, comprendiendo nuestra misión,
dero contenido de la razón y del sentimien- sabremos comprender las ideas que fueron,
to. Es la Alquimia trascendente, en busca que fueron fatalmente, y son quizá las mis-
de la trasmutación de las pasiones. mas ideas que impulsan ahora nuestras al-
Las Ciencias y las Artes han recorrido mas.
. un áspero camino de dudas y de incertidum- Estudiemos las ideas del pasado, los pen-
bres. Cralileo, abjura a su nuevo conoci- samientos y las palabras que de eHoo nos
miento del Universo, y, sin embargo, al quedan. Avancemos, después, hasta el ins-
nacerlo, exclama desde lo más hondo de su tante en que detuvimos el momento que se
corazón: E pur si mueve!. Nuestras ideas, esfumaba de nuestra propia existencia.
van en tanteo, buscando la realidad para Comparemos las ideas del pasado y del
plasmarse en nuestros propios espíritus, en presente, vivamos las historias de los hom-
ansias de verdad. bres y de los pueblos que ya pasaron, y
En todas las edades en todos los pue- comprenderemos, quizá, la historia del fu-
blos, e], hombre, desde que ha vivido, turo, la que ha de realizarse tarde o tem-
ha llenado el mundo de su concien- prano ; sólo así comprenderemos el concep-
cia, de ideas, de hechos, de fenómenos to speugleriano del porvenir, de lo que
causales y de grandes ilusiones, de esta vendrá después de nosotros.
vida, y quizás de la otra, del más allá, Que nuestras manos, y que nuestros pen-
siempre llenando la mente con nuevos co- samientos, puedan hurgar, no diremos el
nocimientos, precisos y difusos. pasado, pero que sean capaces de hurgar
Los estados de la conciencia van gi- en nosotros mismos nuestras potencias del
rando como gira el hombre ante nuevas alma.
situaciones. Combate ideas con ideas, y he La historia de todas las ciencias, de to-
aquí el espíritu perplejo ante las; ideas con- das las creencias y de todas las religiones,
tradictorias que conmueven la conciencia han cambiado en estrecha relación con el
del intelecto o de la intuición. En el espí- cambio propio espiritual de los tiempos.
ritu la tempestad estalla, quizá más gran- Nuestras transformaciones organológicas
de que la tempestad del mar y de los vien- nos van marcan'do las unidades del tiem-
tos; la lucha del espíritu por las ideas no po. Si fuéramos imperturbables, el tiem-
tiene, tal vez, otro armisticio que el de la no existiría, como no existe para el G. A.
muerte. D. U., que es infinito, que no está limita-
Cuando una idea se materializa parece do . No existe para él, lo que existe para
que pierde la fuerza que evoca la palabra nosotros: pasado, presente y porvenir. Co-
que resume la acción. El sentimiento reli- mo no existe la parte sin el todo, ni els to-
gioso es más grande y más sublime, en el do sin la parte, porque "Todo está en todo".
éxtasis divino, cuando se reconcentra el Que nuestro Arte Real nos dé donde
espíritu y se ora en silencio. buscar el pensamiento que anima la mate-
Nuestros ojos deben trascender la ma- ria. Que el pensar ihaga revivir, en todos
teria en el espacio y en el tiempo, deben los conceptos la materia, inerte. Que las
buscar lo infinito, lo inmortal, como es la pesadas sombras de Occidente, sean luz y
palabra de unión, que anda perdida entre fuego para nuestros corazones, y que se
los mismos hombres, que son ciegos mu- templen en la idea que es el Verbo inmor-
chas veces a la verdad y a la virtud. Que tal de todos los tiempos. lalp
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 173
Nuestra enseñanza masónica, velada por terminantes de que en las edades ya pa-
loa símbolos, es de una fuerza potencial sadas, fuera el pensamiento más potente y
enorme. Cuando ella se desarrolla, con- más sutil en su alto grado de _penetración.
mueve y agita las pasiones y el espíritu. La abstracción del pensamiento, reconcen-
Nadie que tenga la conciencia de la sub- tra toda su fuerza evocadora, toda la ple-
jetividad del símbolo, puede restarle y ne- nitud de la mente, en el propio silencio
garle importancia a esta velada enseñanza. del pensar.
En el antiguo Egipto, los conocimientos La muerte con su silencio, conmueve
de la Alquimia eran sagrados; los inicia- nuestro espíritu; la esfinge de los farao-
dos sólo podían poseer las verdades del nes, nos lleva al misterio; la misteriosa
Arte Sagrado, y los iniciados juraban sonrisa de Mona Lisa, agita nuestro ser; la
guardar el mayor secreto. antorcha de luz, del emblema renovador,
—"Juro por el cielo, por la tierra; por también prolonga nuestros sentimientos
la luz y las tinieblas; juro por el fuego, más allá del instante; la simbología nos
por el aire, por el agua, y por la tierra; habla, quedamente, del pasado, del presen-
juro por el abismo de Tártaro; juro por te y del futuro. Así, dice Shuré, "La pie-
Hérmes, por Anubis-; juro por las Tres dra hablarla muralla grita".
Parcas y las Tres Furias, no revelar las
palabras del Misterio más que al verdade- Cada símbolo, es una idea en acción. Es
ro Iniciado''. movimiento que arrastra nuestro ser a re-
Los que ven el símbolo como decoración vivir una historia ya pasada y siempre
y como formas del Ritual, sin trascenden- nueva, en ansias de perfección. Todo tie-
cia, ven los símbolos con los ojos de la ne, por lo tanto, un sentido oculto, las pa-
carne, porque no ven con los ojos del alma. labras, y los hechos encierran hermética-
Nuestra primera enseñanza, cuando sumi- mente un nuevo concepto, concepto clai-o
dos en tinieblas nos llegamos a encontrar y luminoso sólo para el verdadero Inicia-
en el Cuarto de Reflexiones; cuando por do, que siabe hacer hablar al símbolo que
primera vez se nos fiabló a nuestra con- es mudo y que nada dice, fuera de sus for^
ciencia, pero sin palabras, fue para nos- mas estáticas e inconmovibles. En el si-
otros, para nuestra Conciencia un libro lencio del símbolo se agita un mundo de
abierto a nuevas enseñanzas, cuyas hojas ideas!
en blanco nos hicieron abrir nuestros ojos Es nuestra intención, hacer hablar el
para leer en ellas: todo nos inducía a pasado que supieron hacer cristalizar en
nuestras propia introspección. formas y conceptos la idea espiritual, de los
El ocultismo de las cosas y de las ideas, alquimistas de otrora, que supieron forjar,
es el simbolismo en. su más alta acepción. en sus mixtos y preparados, al calor vehe-
Aprendamos a conocer la energía cinética mente de sil propia espiritualidad, la Oran
que duerme en potencia, esperando la voz, Obra, que en silencio .se ha de realizar en
el llamado que la despierte para su labor el propio Iniciado, de una nueva vida, en
fecunda y pictórica de fe: Buscad y en- que se agita todo el sentir de Hérmes Tri-
contraréis I megisto, en los arcanos de la vida oculta y
Nuestros pensamientos, desde el punto trascendente. En la propia intención y en
de vista del ocultismo, es la enseñanza de el íntimo concepto de la pureza de la al-
nuestra constante purificación, para ser quimia filosófica y hondamente espiritual.
capaces de levantar nuestros ojos al cielo, La alquimia, es un conjunto de discipli-
por la pureza de nuestras intenciones. Pa- nas confusas. Estudia y analiza los proce-
ra encender en nosotros el ardor para ser- dimientos para transmutar los metales vi-
vir, purificándonos al reconcentrarnos en les en oro, y estudia a la vez las cualida-
la quinta esencia. Y así, todos y cada des del alma, en busca siempre de un mun-
uno de los hermanos son la luz y el ejem- do mejor, sin dolores y sin pasiones.
plo en perpetua acción, de bien, de vir- "La alquimia en rigor no es una cien-
tudes y de verdad. Así nos habla el ocul- cia, ni un arte: es un conjunto de teorías
tismo de nuestras purificaciones y nues- incoherentes y sin base científica, muchas
tros riajes misteriosos. muy filosóficas, otras impregnadas de mis-
La, carencia de conocimientos precisos, ticismo ocultista, casi siempre apoyadas en
la falta de instrumentos y de medios de experimentos y fenómenos naturales que
lalp
obserratión, fueron quizás las caiusas de' constituyen la base experimental, tradu-
174 REVISTA MASÓNICA DÉ CHELE
cidas por un 'Conjunto de reglas envueltas pués, en nuestros anos, se vuelve a 'consi-
en símbolos cabalísticos". derar con los trabajos de Rutherford y
El origen de la alquimia debe buscarse Bohr, la posibilidad material de transfor-
en las teorías especulativas de los filóso- mar los elementos, unos en otros. Habla-
fos griegos y en Jos sueños místicos de los mos, por lo tanto, de una nueva alquimia
alejandrinos y gnósticos, teniendo su raíz moderna; no ya calentando los mixtos en
práctica en los procedimientos metalúrgi- reverberos de carbón, sino que bombar-
cos e industriales del antiguo Egipto. deando los átomos con intensa energía ci-
Aún más, el origen místico de la alqui- nética, o destruyendo la substancia^ como
"inia, parece deducirse de algunos pasajes se destruye, en emanaciones ponderables y
obscuros de la Biblia, en donde los hijos tangibles 'las partículas de substancias ra-
de Dios, los ángeles, tomaron por mujer a dioactivas.
los hijos del hombre. Esta impiedad trajo tejemos a un lado este sentir experi-
consigo el castigo de Dios, el Diluvio. Ca- mental. Hurguemos, por ahora, solamente,
taclismo que lo encontramos en todas las insistiendo siempre en la obra trascenden-
religiones, mitos y leyendas. te, de la obra que se realiza «n nosotros,
Ijas teorías de los alquimistas trajeron de la obra que emana de nuestro propio
la concepción del Universo, o sear el Ma- corazón, que cual un simple reverbero que-
crocosmos con la idea de similitud, con el ma y destruye toda maldad, y sublima la
hombre, el Microcosmos. bondad y el amor, y cristaliza los más
Sea como sea, el desarrollo de la alqui- puros sentimientos del alma.
mia se remonta hasta la primera edad de Los Elementos, ¡aire, agua, tierra y fue-
los pueblos, desde Hermes Trimegisto y go, y la quinta esencia, el éter, son los ele-
Tubulcaín, iasta Sthal en el siglo XVIH. mentos materiales, que se transforman en
En estos largos siglos de la historia de los los elementos filosóficos, para construir
pueblos, se hizo nada más que alquimia, los cimientos de la alquimia trascendente,
tanto en el concepto material como tam- de las transformaciones, espirituales, que
'bién espiritual, que es la obra trascenden- hollarán la conciencia y el propio razona-
te desde el punto 'de vista de la conciencia. miento .
Hermes, ¡Tubaleaín, D-emócnito, Ortanés Corresponden al aire, las ideas. Las ideas
el Mago, Plinio, Zózimo, Al Yaber (Geber), que bullen en nuestra mente, que son las
siglo VIII; Rhazés, siglo X; Avicenas, si- sugerencias concretas del mundo exterior
glo XI; Alberto el Magno, siglo XIII; y con. el mundo interior de nuestro espíritu;
del ímissmo siglo Raimundo ¡Lfulio, Roy¡eír es la palabra transformada en acción, la
Bacon y Armando Villanova; en el siglo palabra hecha carne en la vehemencia del
XIV Basilio Valentín, y Agrippa; Paracel- deseo del verbo sagrado, que se desparra-
so e-n el siglo XV; van Helmont, en elsi- ma por todos los senderos, de esta tierra
'glo XVII; y. finalmente, Boyle y Sthal, y del más allá, en la honda inquietud de
en el siglo XVIII hasta Lavoisier en el si- la mortificante duda, de la esperanza y de
glo XIX, todos hicieron alquimia, buscan- la fe.
do en los mixtos, al calor de los reverbe- Correspondiente al agua, es el discerni-
ros, la piedra filosofal y el elixir de la miento, es la crítica de la razón, que es-
larga vida. cudriña, que lava todo pensamiento, lavan-
El desarrollo de la alquimia, desde los do el propio espíritu, purificando las ideas
tiempos del legendario Egipto, va abarcan- de nuestra conciencia; borra «1 pecado, la-
do nuevos conceptos del conocimiento hu- va la mancha, de toda pasión y de todo
mano. La Yatroquimia, con Paracelso, ad- mal'.
quiere un gran valor científico, especial- A la tierra, corresponde la putrefacción
mente en lo que dice relación del organis- y la muerte de todas las ideas. En el ne-
mo con los datos astrológicos, en íntima re- gror y en el silencio de la tumba — de
lación con los astros que centellean en el la' conc:encía que introspecciona — renace
azul del firmamento. un nuevo sentir, más claro, más puro y
Lavoisier destruye para siempre los an- transparente, en ansias de plasmarse. Es
tiguos moldes de confusos conocimientos, para nosotros la acacia perfumada de la.
estatuye los nuevos cimientos de una cien- vida infinita. La muerte es la resurrección
cia con carácter gravknétrico y ponderal. y la vida sin límites del espíritu. Podrá la
Sin embargo, después, muchos años des- muerte destruirlo todo, la materia «e des-
lalp
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 175
• •
REVISTA MASÓNICA DE CHILE Í77
para encontrar en su trabajo el pan y bien- sónicos, 'debemos acrecentar nuestros" estudios,
estar para él y_ su familia. para obtener un mayor mejoramiento intelectual
Ante la justicia reclama igualdad de dere~ que nos permita aprovechar al máximum
ehoe, en ausencia absoluta de todo privilegio, nuestra capacidad., en beneficio de la Orden y «tó
distinciones de castas o de clases. las tareas que nos 'encomiende.
Por último, define la FRATERNIDAD co- Perfeccionarnos en el aspecto físico, moral e
mo un bello principio que aspira a la crista- intelectuail, educandb nuestra voluntad para
lización de la paz, al desarrollo verdadero de resistir el vicio, estudiando tesoneramente pa-
la caridad y del fraterno amor universal. ra crearnos una personalidad fuerte y sedienta
Bien podríamos decir que nuestro le,ma, es en bellos ideales, y ser en todas estas activi-
la sagrada aspiración masónica, Ja de que todos dades, hombres correctos, libres y justos.
los hombres lleguen a sentirse libres, iguales y Practicar ei bien, sin hacer alarde de osten-
hermanos. tación, colocando todos nuestros esfuerzos en
Todos debemos tener siempre presente es- toda obra que signifique progreso procurando
tos humanitarios principios, y en todos los ac- inculcar en el medio que actuamos, la prác-
tos de nuestra existencia, practicarlos sin tica de nuestros principios . „
egoísmo y generosamente. No exhibirlos co- El cumplimiento de estos preceptos, nos per-
mo un simple estandarte, sino hacerlos car- mitirá cooperar al sostenimiento y engrande-
ne en nosotros mismos y que todos nuestros cimiento de nuestra Orden.
actos reflejen fielmente nuestros principios Así llegará el día en que nuestros hermanos
moralizadores. podrán decir de nosotros: Habéis cumplido con
Para conseguir estos deseos, en especial en vuestro deber, como buenos y leales masones.
esta hora de desconcierto y de violencia, de-
bemos, una vez más, proponernos firmemente s. s. c.
intensificar nuestro trabajo iniciado. Bajo la
luz weiR.pre eterna de nuestros principios ma- Res. Lo. N^ 13
PENSAMIENTOS
Al hombre que merece de veras llamarse hombre, se le co-
noce en las señas siguientes: Suceda lo que quiera, se mantiene
inquebrantable; ni huye del peligro ni lo busca sin necesidad; ni
•íende a nadie ni Se deja ofender; es humilde en la grandeza, fuer-
te en la adversidad, antepone la justicia al bienestar y la gloria:
cuida mucho de su reputación, patrimonio de sus hijos, pero sin
fxceso de amor propio; y si no, es sabio, ama el saber y respeta
la sabiduría. '
El mejor de los hombres es el que hace bien a los hombres.
Los hombres somos cómplices de nuestras desgracias y en-
cubridores de nuestros vicios.
Los hombres son más bien- dominados por las costumbres
que por los afectos.
Las instituciones serán tanto mejores cuanto más perfectos
sean, los hombres.
Por las diversas partes de su ser, el hombre pertenece a dis-
tintos órdenes de existencia: al natural, al moral, al espiritual.— lalp
KfiVISTA MASÓNICA DE CHILE 119
CONCIENCIA Y PERSONALIDAD
Es un hecho casi indiscutible que la psico- No está demás (hacer constar de paso las
logía ¿re íhaUa (hoy donde se hallaba la ¡fí- dos maneras que suelen poner en práctica
sica cuando el ilustre Bacán, escribió su los filósofos ipara estudiar al hombre: co-
Avance de Conocimiento, haioe más de tres- mienza una afuera con el ambiente y con-
cientos años. Con una audacia que conmo- sidera al hombire com<^ un mecanismo de
vió aun al intrépido Renacimiento este adaptación: reduce el pensamiento a las co-
iiustre pensador* diseñó un programa para sas y la "mente" a "materia", dando por
las ciencias indicó los problemas vitales resultado el materialismo disfrazado de
que necesitaban ¡sjolución y predijo, unas Spencer y el "behavlorismo" de Watson. Es-
tras otras, las conquistas que resultarían de ta tesis cuenta con nombres ilustres como
los nuevos métodos. Actualmente estos Demócritó, Epicuro, Lucrecio, Hobbes y el
triunfos físicos son reales, universales y ¡pro- mismo iSpinosa. 'En biología nos dio un Dar-
fundos, muy superiores, aun , a los que él ima- win y la teoría de la selección natural —
ginara; y, por 'todas partes la física y la por el ambiente — como determinante de
química, las matemáticas y la mecánica han la evolución; en sociología nos dio un Buckle,
renovado la faz de la tierra en conformidad un Spencer y un Marx y la explicación de la
a la voluntad del hombre. Bolo «1 (hombre 'historia por las influencias ecopómicas, las
mismo, su voluntad y su carácter parecen masas impersonales y los acontecimientos
haber quedado un tanto inamovibles. ajenos a la voluntad humana.
Uno de los privilegios de que disfruta una La otra manera comienza por dentro: mi-
mente observadora en esta época vigorosa ra al hombre como un sistema de jiecesi-
y compleja, es el de asistir al nacimiento dadeD, impulsos y deseos que lo impelen- a
de una ciencia. La agitación de los labora- estudiar, a emplear y a dominar su ambien-
torios muestra claramente que la filosofía, te; gustaría reducir las cosas a pensamien-
alma mater de las ciencias desagradecidas, to y la materia a espíritu; parte de la en-
está dando a luz, como dice Wüll IDuarant, un telequia d© Aristóteles — que sostuvo que una
nuevo hijo, y que él estudio de la mente está finalidad interna determina cada forana — y
pasando lenta y penosamnete del seno obs- llega al vitalismo de Bfengson, y al prag-
curo de la metafísicas, a la luz de la ob- matismo de Wllliam James. Cuenta este
servación controlada y del experimento. Sin sistema con propiciadores de la talla de Pla-
embarg)o, el parto no 'ha (terminado aún; tón, Destíartes, Ueibnit|z, Kanfc y Sdhopen-
en él mismo Freud la ciencia naciente está hauer. En biología estef principio nos dio
unida todavía a su madre y se ve casi aho- un Lamarck y la teoría de la evolución por
gada por diferentes mitos y tetítías. los esíuerzos reiterados ¡hijos del deseo in-
La psicología antigua, cuando se dignaba saciable; en £ociologíav nos dejó la heren-
ocuparse de cosa tan terrena como la con- cia de un Goethe, de un Carlyle y de un
ducta humano dividía los caracteres en san- Nkitzsche1, y la explicación die la historia .
guíneo, melacólico, colérico ly flemático; y por las influencias psicológicas, el genio in-
aunque estas cosas, parecen antinaturales, ventivo y las voluntades dominadoras.
sólo significan que dos ihombres son 'alegres, Planteado así el problema de la persona-
sombríos y apasionados. Puede ser así; pe- lidad y el carácter, a través de la filosofía,
ro no olvidemos que estas palabras son so- cuyo tema es el origen de este pequeño tra-
lamente adjetivos y no explicaciones. Anti- bajo que sometemos a la consideración de
cipamos sí la creencia de qu© su inventor los queridos hermanos, veamos las reflexio-
tenía una concepción fisiológica del carác- nes que nos ha sugerido el mismo tema acer-
ter muy interesante, suponiéndolo determina- ca de la CONCIENCIA Y PERSONALIDAD
do por la sangre; o la bilis; pero ante la DEL HOMBIRE, que 'es, a nuestro entender,
cólera y la flema no hay otro remedio qué la base ¿obre la cual debemos levantar el
quedarse perplejo. edificio, cuya arquitectura moral sea digna
Bain sugirió una clasificación del carác- de los postulados, de nuestra filosofía masó-
ter en intelectual, emotivo y volitivo, según nica.
que dominaran Ha inteligencia, el sentimien-. Sabemos, pues así lo han establecido los •
to o la voluntad; (pero ya qu© él tipo voli- psicólogos, que la herencia es la base que
tivo puede ser también emotivo, como en sustenta la 'formación de la (personalidad
Aleó andró o lisa^el, o tamjbién intelectual, en un individuo de cualquier! especie, in-
como en César y ¡Napoleón; y aun intelec- clusive en el hombre. Cada uno recibe al
tual y emotivo, como en Platón, Abelardo, nacer determinadas tendencias biopsíqui-
Vojltaire y iNlieti^sdhe, preferimos no segfliir cas; el patrimonio hereditario representa la
por este camino, dejando para otrp la tarea mentalidad común a la especie, más las va-
del análisis planteado. riaciones especíale» adquiridas por sus as-
lalp
1M REVISTA MASÓNICA DE CHILE
oendientes directos, raza, sociedad, familia. be notar, de paso, las variadas significacio-
La (herencia psicológica es ya un hecho in- nes que en filosofía, o mejor dicho, en ter-
discutido por la psicología contemporánea. minología filosófica, suele darse al vocablo
Sabemos también que el temper amento es conciencia!, aunque, etimológicamente cons-
el conjunto de esas tendencias congénitas, cíencia, de conscir*, equivale a conocimiento
anterioras a la experiencia individual. Un, conjunto, o conocer conjuntamente, designa
temperamento es una. predisposición inicial el conocimiento concordante de varios ex-
para sentir y reaccionar de cierta manera, tendido por analogía a la concordancia o
toajo la influencia de innumerables, causas Unificación establecida por un mismo in-
físicas y sociales que actúan sobre el indi- dividuo entre los datos de su experiencia pa-
viduo. sada y los de su experiencia actual.
Sabernos, igualmente, que las tendencias La amplitud con que '€se ha interpretado
congénitas, 'determinadas exclusivamente la conciencia, en su significación psicológi-
por la herencia, constituyen el instinto, pues ca, ha variado enormemente en la historia
son (hábitos, adquiridos por 3os ascendien- de la filosofía; con frecuencia se le toa plan-
tes y transmitidos ¡hereditariamente a la des- teado, paralelamente al "alma" de la que
cendencia como orientación potencial de las se consideró como una cualidad específica
funciones biopsíquicas. !' o como un atributo. De ailí que la extensión
La educación, en su. sentido más general, del alma suele corresponder a la extensión
es eü proceso continuo de adaptación del de la conciencia.
temperamento congénito al medio social. Fue por esto "que los iloaoistas, que atri-
La educación del hombre está condiciona- buyeron a toda la materia una Vida y cier-
da por la mentalidad colectiva de la socie- ta espontaneidad y voluntad, consideraron
dad en que evoluciona cada individuo. que la conciencia debía ser un atributo de
La exjperiencia individual es el conjunto toda la materia. En igual forma la consi-
de reacciones adaptativas de cada individuo deraron los antiguos filósofos de la escuela
a las condiciones particulares del medio en jónica. Posteriormente, otros concibieron la
que vire. '. materia como una agregación de átomos vi-
Los hábitos son adquisiciones determinadas vos o animados-, independiente de todo prin-
por te evolución individual; se ha estableci- cipio superior; y es así que en este caso el
do que su resultado es la constitución de ilozoismo no se distingue del pampsáquismo,
modificaciones estructurales que representan que atribuye una alma á todo lo que existe
vías de menor resistencia para .el ejercicio y asigna a cada elemento una facultad de
ulterior de las funciones similares. La me- sentir, por rudimental que ella sea. Uno de
moria es la propiedad biológica que conser- los¡ propiciadores de este teoría fue Estra-
va en la materia viva las modificaciones de tón.
equilibrio necesarias para la adquisición de También para otros, toda la materia del
los Shábitos. Universo es un solo y mismo ser, cuya for-
Tenemos, pues, que la- personalidad indi- ma, movimiento y vida derivan también de
vidual es el resultado de las variaciones del una fuerza única, un alma universal o al-
temperamento congénito, mediante la edu- ma del mundo; en esta forma el ilozoismo se
cación adquirida, pues siendo distintos los presenta como una variante del panteísmo
temperamentos, las, personalidades! difieren que identifica el pensamiento creador con
entre sí. La desigualdad individual es el el universo, y esparce la divinidad o fuerza
primer postulado1 de la psicología. universal en todos los elementos de la rea-
El carácter ee el resultado de la varia- piedad de los átomos — esto es, pampsjquis-
ción del temperamento mediante la experien- según Plotino, fue continuado por la escue-
cia. la de Alejandría, reapareciendo! más tarde
Ljf conducta es el conjunto de actos con en Cardano, Paracelso y Spinosa, orientan-
que el individuo se adapta a las condiciones do este principio hacia el parwitaiismo y el
de existencia propia del medio en que vi- pampsiquismo, entre otros Haeckel, cuya ac-
ve. Todo acto biopsíquico es, determinado. titud en este problema se prestó a comen-
Tenemos, en consecuencia, que la forma- tarios equívocos, ya que admitió que las fun-
ción natural de la personalidad está con- ciones psíquicas, — él alma — son una pro-
dicionada por el medio; la experiencia in- piedad de les átomos — esto es, pampsiquis-
dividual se forma en función de la expe- mo, aunque en realidad, Haeckel no aceptó
riencia social. La personalidad normal, aun- nunca que los átomos tuvieran conciencia,
que variable, es una desde el nacimiento has- derivándose de esto*lógicamente, que las fun-
ta la muerte. ciones psíquicas, no sre|mpre son consc-en-
Veamos ahora, según las teorías más co- tes.
nocidas, cómo es posible establecer, con cier- Vulgarmente, se usan las expresiones "te-
ta exactitud, la concepción de las relaciones ner conciencia de sus propios actos, del pro-
entre la experiencia y la formación natu- pio valor", "tener conciencia de sabio'', "'te-
ral de la personalidad consciente, o en otro ner conciencia nacional, conciencia popular,
lalp
para designar con ello el conocimiento pleno Es interesante obserivar las numerosas hi-
que un individuo tiene, o un grupo de indi- pótesis enunciadas por los filósofos dualistas
viduos puede tener de alguna cosa. y espiritualistas para explicar la conciencia,
En el sentido moral también suele expre- que muchos han considerado más bten un
sarse modismos como "el espejo de la pro- •medio de eludir su explicación.
pia conciencia", "el testimonio de la con- Ahora ncts toca preguntar a nosotros: la
ciencia", "la voz de la conciencia", "falta de condénela, ¿es el mismo espíritu, que es tal
conciencia", etc., y que tan común y fre- en, cuanto tiene conciencia de sí? Esta hi-
cuente es en el trato familiar de las per- pótesis espiritualista se confunde, o puede
sonas. Pues, -bien; esa conciencia moral a confundirse con el animismo racionalista. El
la cual aludimos,, se revela principalmente "alma", opuesta a la materia, es el instru-
en el individuo por la satisfacción de las mento da la conciencia y del conocimiento;
buenas acciones realizadas, por el remordi- inteligencia, pensamiento y conciencia. se
miento de las malas y el juicio interior sobre confunden en ella.
un conflicto de motivos. Es indudable que esta especulación filosó-
La conciencia acompaña, pues, a las ac- fica nos lleva a la forma explícita y neta
ciones morales, y no solamente nos da üq del dualismo filosófico, o sea, que el origen
criterio para juagar nuestros actos, sino que de la conciencia es forzosamente tra-ascen-
también sirve de base a nuestro juicio so- dental y divino, ya que su función es diri-
bre las acciones ajenas, en cuanto ellas son gir la materia.
buenas o malas; este juicio, refiriéndose Los filósofos neoidealistas contemporáneos
siempre a,l autor del' acto, .constituye la im- hablan de la conciencia o del espíritu como
putación. La conciencia moral es concebida, equivalentes del alma, término que procuran
pues, como el tribunal ante quien se juzgan eludir.
los sentimientos, pensamientos y acciones; Segunda pregunta: ¿la conciencia es una
no debe, empero, creerse que ella es una co- facultad primitiva del espíritu, existente por
sa permanente, que existe d© por si, inde- sí y ante sí?.La teoría escocesa atribuye a
pendientemente de los mismos hechos que la conciencia la función propia de percifiir
califica, pues en ellos se manifiesta y con las operaciones de las demás facultades del
ellos varía s,in cesar. espíritu: "pensar es una función o una ope-
-La conciencia psicológica (Bewasstsein de ración de la inteligencia; la conciencia ofo-
los alemanes) suele considerarse el rasgo ferva la inteligencia, comprueba lo que ella
característico de los .fenómenos internos o hacp, y es entonces cuando el sujeto percibe
psíquicos, que los distingue de los externos que piensa y lo q#e piensa".
o físicos. En un girado, inferior, consiste en el Es curioso ver cómo muchos filósofos, en
hecho de advertir una determinada modifica- cuya concepción de la conciencia han echa-
ción en si imisimo; en un grado superior, impli- do a bailar metáforas en compañía de psicó-
ca la r distinción 'del objeto que determina la logos de cierto renombre, pero que han si-
modificación; en su mayor - desarrollo, con- do incapaces para resolver satisfactoriamen-
tiene la oposición clara entre el objeto sen- te el píroblema de la conciencia. Royer
tido y el sujeto qu« lo siente. Muchos.1 fi- Collard, por ejemplo, ha expresado la hipó-
lósofos ihan alfirmado ¡j*a que éste último tesis siguiente; "la conciencia es como un
girado de conciencia no existe en el animal, y expectador detenido en la orilla de un río
es propio únicamente del hombre adulto y y que mira pasar la corriente". Otros, al
normal. También Hámas,ele "autcconcien- igual que Hollard, han dicho: "la concien-
cia", "conciencia 'personal",. o. sencillamente cia es un sentido interior", "un ojo que mira
"conciencia del yo". hacia adentro", "una luz que alumbra la ac-
Descartes, dando forma definitiva a viejas tividad del espíritu".
presunciones, de la filosofía teológica, esta- No han faltado quiénes han afirmado que
bleció que la conciencia y la raaón son atri- la conciencia es Un "epifenómeno, es decir,
butos exclusivos dal hombre, siendo pura- algo sobrepuesto al mecanismo de la vida
mente automática o instintiva la actividad psíquica y constituido por fenómenos fisioló,
de todas las otras especies animales. Esta gicos. Por mi parte, declaro sinceramente
opináén fue aceptada ampliamente! por la que no he podido comprender esta hipótesis
filosofía espiritualista, y concuerda con las a través de mis lecturas al respecto; hipó-
preocupaciones morales y religiosas más di- tesi£ acariciada por psicofisiológicos iparale-
fundidas, ya que sirve da postulado al pre- Hstas. En este caso el problema sería el si-
cepto de la responsabilidad penal, de la ca- guiente; si la conciencia fuera sobrecarga-
pacidad civil, del premio o castigo despules da (la tesis del epifenómeno) a los fenóme-
de la muerte, de la creación divina del alma nos fisiológicos, indudablemente que su exis-
humana, etc. tencia sería real e independiente, o en otras
Muchos psicólogos contemporáneos, que ss palabras, sería simplemente un nuevo fenó-
dicen positivistas o experimentalistas, al tra- meno. Resulta, pues, contradictorio llamar
tar de la conciencia sólo se refieren a la de! o denominar epifenómeno a la conciencia,
hombre, manteniéndose dentro de esa tra- en circunstancias, en que los espiritualistas
dición cartesiana. que atacan esta hipótesis, tampoco compren-
lalp
1*2 REVISTA MASÓNICA DE CHILE
concepto, según lo han dictio varios filóso- con expresión de la energía del alma huma-
fos, es «I me^iq ^ntre el Universo y el espritu na, o sea de la conciencia..
humano; y éste7 por el concepto, ha creado La filosofía masónica reafirma sus con-
los mosumeníos y la historia, el arte y la ceptee en la conciencia formada a través de
ciencia. su ideología y su finalidad; la plena concien-
En cnanto procedemos al análisis de todos cia basada en el conocimiento y en la expe-
nue&teos actos en la vida, nuestra concien- riencia consciente de todos sus adeptos. Por
cia nos presenta el yo, que, como toda ener- eso busca JEnoarasablemei^te ufa verdad, y
gía, podrá transformarse, pero siempr,» sera- dentro de la verdad-, la /belleza; y dentro
igual a sí misma; la conciencia prueba has- de la belleza, lo sublime en la amistad y la
ta la evidencia la unidad 'de nuestro yo. confraternidad. De este modo el pensamien-
En la inmensidad del ser el hombre en- to volando hacia arriba, en ascensión ver-
cuentra el principio de todas las cosas y la tiginosa, busca la cima de la superación de
causa suprema de todos los fenómenos. muestra personalidad -consciente, que es el
Principio profundo iluminado e infinito, del templo que todos estamos empeñados en
cual no puede prescindir, pues tiene lejana construir, esto es, en la plena formación d«
semejanza con la indefinida producción de la la conciencia humana inspirada en el amor,
'forma del Universo, en las leyes que lo rigen la amistad y la confraternidad.
y en el infinito progreso del pensamiento
y d« ia ciencia. El concapto es el ropaje del ' M. S. M.
pensamiento; ropaje natural, interpretado Resp. Lo. N.Q 64
LEALTAD A LA MASONERÍA
J5aj la esfera de los negocios peridad no hará más que re- Todo el que es leal a las
humanos no existe factor más forzarla y la adversidad no doctrinas y enseñanza* de la
importante que la lealtad. Es puede quebrantarla. Masonería, defiende la fama y
•el baluarte de la sociedad, la Todo el que es amigo cuan- reputación de sus hermanos, y
protección de todos los países, do brilla el Sol de la prospe- nunca fomentará su despres-
el contrafuerte de todos los ridad, pero que deja de serlo tigio .
gobiernos. cuando sobreviene la contra- La lealtad respeta los dere-
En la lealtad están com- riedad, no abriga en su pecho chos ajenos, es justa en todos
. prendidas, la honradez, la fi- ni una chispa de lealtad. sus actos y valiente en la de-
delidad, la justicia, el amor y La lealtad es la misma en fensa de la razón.
todos los principios de la bon- todas las situaciones. No la La lealtad es caritativa con
dad. La lealtad es una de las conmueven los nubarrones ni los defectos ajenos, y por
más grandes virtudes. La las tempestades, y es tari firme medio de la palabra y de la
lealtad no está limitada a la en la tormenta como en la acción se afana en corregir-
defensa patriótica del país y calma. los .
del gobierno propios, sino que La lealtad es un gran ele- La lealtad trae éxito, la ar-
se extiende a los principios, a mento de fuerza en la Liga monía y la unión; debemos ser
los amigos, y a la moral. Masónica. El hombre que ajusta leales a los principios de la
Ningún hombre que sea fal- su conducta a las doctirnas en_ Masonería, leales a nuestra
so para con sus semejantes, o señadas en la Logia, será leal a Gran Logia, y leales los unos
desleal a los principios de la su país y a sus amigos. para con los otros.
justicia y del derecho, puede Debemos ser leales a la Lo- ' Lealtad significa obediencia,
ser leal a su gobierno. gia; apoyar al Venerable y, por tanto, debemos ser obe-
El patriotismo es como el Maestro y a los dignatarios y dientes a las leyes de la Gran
afecto a la familia, sencillo y oficiales y en todas las cir- Logia y a las .disposiciones del
confiado. La lealtad de los cunstancias y en todas las oca- Gran Maestro, si queremos
hombres a sus amigos consti- siones defender con hechos y honrar a la Masonería.
tuye1 un lazo de afecto que no palabras el buen nombre de la
reconoce soberano. La pros- Logia. (De Scottish Rite Sun).
•
• • lalp
REVISTA MASÓNICA DE CHILE 185
mente, la lectura de un libro, sentarse 't#l como es. En la tando el espíritu de abnega-
un espectáculo teatral, un lucha contra los poderosps ción y sacrificio para salva--
ejemplo pernicioso, una di- que oprimen al de abajo, al ción del mundo.
sertación científica o social» que quisiera encontrar el ca- Entonces, como siempre,
poco o nada influyen en el mino dfi su propia liberación. del egoísmo vino todo el
carácter del individuo; pero Es la lucha contra la mal- mal y del altruismo todo el
el diario vivir en un ambie'n- dad y la barbarie, que pare- bien. Por eso la masonería
•te. viciado, el continuo oír cen aún fuertemente enrai- es todo altruismo, toda fra-
disertar sobre una cuestión zadas, en la vida diaria y no ternidad .
determinada, e| alimentar en dejan al hombre g-.úarse por Altruismo y fraternidad
la mente, día a día, los. mis - ios sanos impulsos de su con- para que un día no muy le^
mos pensamientos, el conti- ciencia ilustrada. Barbarie j ano los hombres lleguen a
nuo soñar con las mismas de todos los tiempos que hoy ser todos, hermanos. Enton-j
ambiciones, lentamente, in- usa de otros métodos para ces será otro mundo. La ma
sensiblemente van¡ haciendo Seguir despedazando al mun- sonería (habrá dejado de ser
nacer ante la vista del hom- do. una escuela de filosofía para
bre nuevos horizontes, van, Contra todo esto, surge el ocupar el lugar de las; cosas
brotando de su corazón nue- heroísmo de las grandes cau- pasadas. Brillando en la his-
vas pasiones o se va desmo- sas, que viene a ser el bálsa- toria. Será grande en sus
ronando su entidad moral; mo que mitiga dolores y que conceptos,, mas, habrá cum-
la influencia del pensamien- hará una .humanidad más plido su obra y el mundo en-
to va creando en el hombre buena y más en armonía tero será una logia con el
un alma nueva. con los principios que deben firmamento por techo, y la
Sólo loa que poseen , ex- as imperar en el mundo. tierra como friso.
cepcional independencia de La prudencia no puede des- ¡Qué pequeño y qué gran-
carácter pueden librarse del deñarse. Ella forma parte de se siente el hombre fren-
vaho corruptor que emana de del acervo que habrá! de ser te a la naturaleza! ¡Qué pe-
un medio corrompido: sólo ios ei equipaje obligado del her- queño ante los espacios in-1
Iqrufj tienen, en te'l esplíritu her- mano, construirá las gradas mensos que van a perderse
méticamente cerrado al sen- de su templo inmaterial/ en el lejano horizonte; qué
timiento de la 'belleza, pue- Contra la impetuosidad, de- pequeño en medio de sus
den substraerse a la in- berá triunfar la prudencia y mezquinas .ambiciones; de
fluencia elevadora de un contra la cobardía moral ha- . sus bajas pasiones; de sus
ambiente artístico; - tora de atrincherarse para: prejuicios, de sus odios, de
Be nuestra mente brota alcanzar toda fuerza y vi- sus rencores! ¡Qué grande
la chispa que enciende nues- gor. al sentir que su alma puede
tras pasiones; en nuestra reflejar toda la .magnificen-j
mente adquiere su temple LA FILANTROPÍA Egoísmo! cia del universo, que su co
nuestra voluntad; enciende y aMruísmc«, fraternidad i razón puede sentir la infini-
en ella su ensueño la lámpa- 5 ta emoción de su hermosura,
ra maravillosa; es ella, por La Filantropía. £s la cari j que su mente pueda com- '
lo tanto, la brújula que dad masónica; es la muerte prender la perfecta armonía j
marca los rumbos ds nuestro del egoísmo destructor. que lo • rige, que su inteli
destino; es el hombre lo que Si el egoísmo individual va sencia puede domar. suS
son sus pensamientos, iodo urdiendo todas las tragedias1 fuerzas!
este conjunto pasaría a ser1 •grandes y pequeñas de la Cuando dejamos por unas
una trilogía que podríamos vida diaria, e¿ egoísmo co- cuantas horas; la vida agiita->
liamar cumbre en los estu- lectivo va tramando los: con- da,, esa vida absorta en mil
dios masónicos. flictos internacionales y pro- ;preo'eu,ü!rciones /pequeñas,' -
El valor, es; la lucha con- vocando las revueltas y las que llenan casi por completo
tra el error, de la desigual- guerras. nuestra existencia, hasta no1
dad, ía injusticia, la maldad Muchas veces el egoísmo darnos tiempo para volver la
y ]>a barbarie. nacional se disfraza con la mirada al fondo de nuestro'
Eü valor hay que demos- máscara de un mal entendi- s-er; y llegamos a nuestra
trarlo en la lucha contra el do patriotismo. Es soto en- logia, para reunimos con to-
mal y el error. Contra el tonces, cuando el altruismo-, dór, los hermanos, podemos
error d,e la desigualdad. Eí •en su grado más excelso,1 sentir, €l sentim'ento de la
hombre encadenado vive es- hace acallar hasta e[\ últi- verdad y de la-belleza!
clavo df. sus prejuicios y. le mo acento de la voz del
falta fuerza y valor para egoísmo, apareciendo el ver- M. Ll. M..
romper esas cadenas y pre- dadero patriotismo, desper- R-esp. Lo. N.:o 5!
ESTUDIO Y TRABAJO
Cuánto más positivo y de provecho es- nuestros símbolos, que son guía y li^z del
piritual sería para, nosotros, si dedicaremos ideal masónico, no tendremos la suficiente
un mayor tiempo a descubrir las enseñan- preparación para cumplir eficientemente
zas de K>s símbolos que decoran' nuestro con el noble ideal que nos une.
talle!'; tenemos los que nos inspiran a Pues, aun cuando la francmasonería no
amar las bellezas que el creador a puesto tienen, a su alcance los medios para reme-
a nuestro alcance, para admirar y'dulcifi- diar los males que pesan sobre la sociedad,
car nuestra existenc ; a; otros que nos guían en cambio, tiene un vasto caudal de hom-
por el camino de la rectitud y virtud;-y bres preparados que anhelan mejores días
también los que no acompañan a trabajar .para la humanidad; pero es preciso tener
y construir. el espíritu en actividad, y que cada esla-
Pues bien; estamos viviendo una época bón responda con firmeza, para así evitar
en que debemos dedicarnos a tomar las el derrumbe material, moral y espiritual a
herramientas necesarias para trabajar y que está amenazada la colectividad.
construir, tenemos a nuestro alcance el ni- El masón no debe mirar con indiferencia,
vel, la escuadra, el compás, etc., símbolos los problemas que están carcomiendo las
de vastas enseñanzas y justificadamente bases de la civilización, su misión es traba-
indispensables en una obra completa. jar por alcanzar su propio perfecciona-
Esta obra, es la sociedad de nuestra ciu- miento; objetivo ,básico de nuestra organi-
dad, de nuestro país, del continente, del zación fraternal, para salir adelante.y ai-
Universo que se encuentra desnivelada, rosos; lebemos posesionarnos de todos los
desplomada y carcomida, y la más llama- principios, deberes y obligaciones que nos
da a evitar su derrumbe, es la francma- señala la masonería, para practicarlos en
sonería. Ella tiene hombres inteligentes, nuestra vida. Despojémonos de la apatía,
honestos y capaces, que ella selecciona y especialmente ahora, en esta hora de prue-
educa para seguir por la senda de justi- ba porque atraviesa la humanidad.
cia, y ile equidad; estos hombres que for- Cada cual debe demostrar con sus he-
man la cadena universal son los llamados a chos, sus acciones y su pensamiento, que los
evitar la catástrofe social. masones somos capaces de los mayores es-
XM basta ser hombro caritativo y de fuerzos: que nuestras obras son dignas de
buenas costumbres, ¡a doctrina masónica, nuestra orden; que estamos siempre dis-
-con su ciara visión está inspirada en tra- puestos a desempeñarnos, en toda' forma,
bajar por el nivel social, por la justicia y por el mejoras-liento de la h u m a n i d a d ; sea-
f r a t e r n i d a d . Pero cuan lejos estamos de mos la luz, que ha de conducir a. los hom-
estas viejas y nobles aspiraciones masóni- bres por senderos de comprensión y de
cas. Xo sabemos a qué a t r i b u i r el lento amor y de iluminar permanentemente la
progreso, pero la realidad es muy expre- trayectoria doliente de colectividad, que
siva y es fácil darse c u e n t a del desnivel lucha, desesperadamente por eliminar todos
sociai ; pues vemos h a m b r e , desnudez, en-' los obstáculos que se interponen a su paso.
form.-dados y vicios; la l'ratern'dad aboli- Tratemos de descubrir constantemente
da P'jr la guerra. mayores luces dentro de nosotros mismos,
Es necesario tener présenle que el obre- para i l u m i n a r el sendero de nuestro 'pro-
;•'! masón, tiene impuesto el deber de tra- pio p e r f e c c i o n a m i e n t o ; tratemos de acu-
bajar L-OII entusiasmo, d e n t r o y fuera del m u l a r mayor c a n t i d a d de tolerancia, de
t a l l e r : nadie" puede tenor motivo, para e q u i d a d y justicia, d e n t r o de nosotros mis-
sentirle1 con el derecho de ser p a s i v o ; ' mos, para derramarla en seguida entre
¡inestro deber es aportar todo esfuer/o ' !>nestr"s semejantes; debemos esforzarnos
7 > < i r p e q u e ñ o q u e sea, a que las aspiracio- en uerfeoe ona' 1 nuestros espíritus y al es-
nes masónicas se aproximen a la realidad. t u d i o consciente y p r o f u n d o de nuestros
Perr.. si 4 c a d a uno de nosotros no se es- principios.
!
¡ ' - ! / . , por -profundizar las enseñanzas de El masón debe desarrollar su inteligcn- lalp
188 REVISTA MASÓNICA DE CHILE
cía, cultivar su personalidad espiritual, pa- debemos de empezar por hacernos buenos,
ra que, perfeccionado, - actúe noblemente, nosotros mismos.
(sabiamente, en forma descollante en el Y por sobre todas las cosas, debemos
mundo profano al cual la Orden quiere lle- trabajar por los demás, por la sociedad en
var los beneficios de sus doctrinas: pero, que vivimos_
podrá hacerlo cuando sus. miembros -hayan Los obreros que están decorados con el
alcanzado una sabiduría superior, un cono- mandil de masón, los que trabajen afano-
cimiento de la verdad bajo todas sus for- samente en la biisqueda de la verdad, los
mas, que lo autorice a emprender una obra que laboran puliendo las asperezas de su
cuyos resultados conozca previamente. v'da son los que deben acudir al llamado
S'i sentimos la ambición del bien, que eis de la pobreza material y espiritual, de los
la suprema aspiración de toda persona de hombres. /¿tt*~¿e+& 7**¿<rc¿: ¿e**
nobleza espiritual y que es la que nos ha H. T. L.
hecho estar sentados en estas columnas, Res]). Lo. N.o 53
MISERIA
Débil y deficiente como eres, ¡oh!, hombre, en el bien; frágil e .incon-
sistente como eres en el placer; hay, sin embargo, una cosa en 'que eres
fuerte e inconmovible: la miseria.
KÍ la 'miseria la característica de tu cuerpo, la condición de tu carne.
Reside en tus pensamientos, sin los cuales no existiría. ¿Cuál es su fuente sino
tus pasiones? Quien te dio las ¡pasiones, te dio también alma para dominar-
las. Ejercita tu alma y las abatirás bajo tu planta.
¿iNo es triste tu entrada en el inundo? ¿No es 'gloriosa tu salida? Mira
cómo los hombres adornan con oro y piedras preciosas el instrumento de la
muer be y lo llevan sobre sus vestidos.
La miseria que hace mendigo al hombre, esconde siu faz; pero la que mata
millares de ¡hombres recibe homenaje.
Reconoce este error, pues las costumbres no alteran la naturaleza de la
verdad, ni la opinión de un hombre invalida la justicia. Están' dislocadas la;
gloria y la vergüenza.
Par un solo medio fue creado el hombre. Mil medios hay para matar su
CUCrljü. -
No hay alabanza ni honra para quien da e/1 ser a otro; pero triunfos e im-
perios son la recompensa del asesino.
Sin embargo, quien tiene muchos hijos, recibe muchas bendiciones, y el
que a otro quitó la !váda no gozará de la suya propia.
¿No es un monstruo el salvaje que maldice el nacimiento de su hijo y
bendice la muerte de su padre?
Bastantes males afligen al hombre; pero aún los agrava al lamentarse
de ellos.
El mayor mal del homb're es la tristeza. Con mucha naciste. No la
aumentes con tu perversidad. ' .
La pena es natural en la vida terrena. El placer es un huésped que sólo
te visita por invitación. Haz buen uso de tu mente y tras tí se pondrá la
.tristeza. _Sé prudente y largas serán las visitas del gozo.
Todas las partes de tu cueiipo son capaoss de afligirte; pero pocos y an-
gostos son los caminos que conducen a las delicias del alma.
Los placeres son pocos y las penas muchas. Gomo la llama de la, paj a
que se desvanece apenas encendida, así se disipa la (brillantez del júbilo sin
que se sepa adonde fue.
El dolor viene por sí mismo; el deleite se ha de comprar; la pena no tiene
mezcla; pero el júbilo está en aleación con la amargura.
(De la Revista Eureka)lalp
REVISTA MASÓNICA DE (JHILE 189
tados para observar este na- concepciones de la evolución es más que una parte de la
cimiento, aun con la ayuda de vitai del universo. vida del universo. Si la vida
nuestros importantes micros- Hoy, varios sabios se incli- ha tenido un principio sobre
copios: él llama a esta teoría, nan más y más hacia la gran la tierra y si ella debe tener
"Aidiogénesis físico-química" idea de la eternidad de la vi- un fin, la vida en el universo
(eterna, perpetua generación p da en el universo infinito y es eterna, como que lo es el
creación). eterno. Uno de los primeros universo mismo".
Según esta teoría, la vida sabios que se atrevió a afir- Actualmente esta teoría de
orgánica no sería otra tosa mar esta noción tan importan- la eternidad de la vida orgá-
que el resultado de una com- te fue el doctor alemán Rich- nica está defendida por el acá.
binación particular de la ener. ter, fundador de la teoría de démico ruso Vernadsky y lo
gía con la materia, combina- la panspermia, es decir, de la fue por Arrchenius o otros.
ción a la que llamamos vida difusión de la vida orgánica La vida —escribía el último
orgánica. Esta nueva hipóte- en el mundo sideral, por me- citado'— /es eterna y por eso
sis se presenta como muy pro^ dio del transporte de los gér- es inútil ir a buscar su ori-
bable y nos satisface consta- menes visibles a través de los gen".
tar que confirma de una ma- abismos prodigiosos del espa- Ojalá, la grande y sublime
nera impresionante, la idea de cio sin límites. La teoría de doctrina de la eternidad de la
la eternidad de la vida en el la "panspermia ínter-astral" "vida orgánica en e\ universo,
Cosmos. Hay algo más, esta fue aceptada y defendida por infinito en el espacio y en el
hipótesis amplifica nuestras el gran físico inglés Lord Kel- tiempo, represente un éxito
nociones de la vida, porque la vin, por el fisiólogo Freyer, brillante a las tan elevadas
hace nacer continuamente y por los físicos Helmholz, Van tendencias científicas y filo-
no sólo en un preciso momento. Thiegen y P. Bonnier. Sobre sóficas del siglo XX.
La hipótesis en cuestión llena este asunto Van • Thiegen es- Augusto Prister.
la laguna que existía entre las cribió: "La vida terrestre no México
EL S E C R E T O M A S Ó N I C O
EL concepto actual del Se- puede descubrirlo, en las mu- tado; y hasta cad? familia-
creto Masónico tiene su ori-1 chas obras escritas sobre el tiene, si no secretos, intimi-
gen en las costumbres de los asunto. Nuestro verdadero dades que guardan para sí; y
Masones antiguos, de ense-1 secreto está en la fuerza así, la masonería también
ñar secretamente las ciencias misteriosa que a través de tiene sus secretos que no
y las reglas de artes y ofi- los siglos . ha mantenido en considera necesario comuni-
cios, especialmente de la Ar- yida nuestra Orden y que car a todo el mundo.
quitectura. Se fundamenta- nunca ha servido para pro- ¿Qué obtendríamos, comu->
ba principalmente en que vocar 'o fortalecer pasiones nicando nuestros rituales y
consideraban Aie la Natu- bajas o inobles. Este es el signos de reconocimiento a
raleza y suis misterios no po- verdadero valor del . Secreto profanos' que no tienen nin-
dían,' aparecer al desnudo, Masónico. guna obligación de respetar-
tal cual es, y que esta exigía En el mundo profano nues- los? Además sería imposible
un culto emiblamiáticG y mis-' tro secreto ha sido el blan- comunicárselos a un profa-
terioso, aún hasta para los do principal de los ataques a no para que IOK entendiera
recién iniciados, para quie^ nuestra Orden. Se cree ge- sin que hubiera recibido y
nes la. verdad sólo podía ob- neralmente que los masones vivido el vínculo espiritual
tenerse a través de alegorías. mantienen estos secretos por correspondiente; sería algo
Hoy día esta explicación que tienen algo grave que inútil y sin sentido. El ri-
no satisface ya que el estudio1 ocultar en relación a su or- tual masónico sin una cola-
de las ciencias y de las artes ganización . boración espiritual creadora,
no ha podido mantenerse en Toda asociación o entidad aparece a los profanos como
secreto y principalmente por humana tiene sus secreto;?, una cosa sin interés, e inconv
que el estudio y conocimien- que son vedados para los ex- iprensible, algo así como la)
to de ellas no es patrimonio traños; en muchas socieda- música clásica, para los que
exclusivo de casta alguna. des se celebraní reuniones* no entienden sus bellos acor-
Nuestro verdadero secre!to secretas y tos que forman des y armonías. No puede
no está en el ritual ni en parte de aquellas, reuniones) ser comunicado. Sólo puede'
los signos de reconocimien- se obligan bajó palabra de ser vivido y sentido.
to, pues cualquier profano honor de no divulgar lo tra- F. L
lalp
REVISTA MASÓNICA DE^CHILE 191