Está en la página 1de 2

03 de junio de 2019

Banco Central reduce a 12% encaje mínimo legal


para depósitos y obligaciones en moneda nacional

La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) acordó, el viernes 31 de mayo de 2019,
reducir la tasa de encaje mínimo legal (EML) del 15% al 12% (3 puntos porcentuales) para los
depósitos y obligaciones en moneda nacional que los intermediarios financieros deben mantener
en el Banco Central. La nueva tasa comenzará a regir el 16 de junio del año en curso.

Adicionalmente, el órgano directivo decidió mantener en 15% la tasa de encaje mínimo legal sobre
los depósitos y obligaciones en moneda extranjera.

El EML es una reserva de dinero que los bancos públicos y privados, las empresas financieras no
bancarias y las mutuales deben mantener en el Banco Central de Costa Rica, en la forma de
depósitos en cuenta corriente. El monto de EML que debe mantener cada entidad se calcula
multiplicando la tasa del EML por el monto total de las obligaciones (depósitos y captaciones) por
intermediación financiera que tiene cada entidad.

La reducción en la tasa del EML comporta también la simultánea reducción, del 15% al 12%, en
la tasa de la reserva de liquidez que deben mantener las cooperativas de ahorro y crédito y las
asociaciones solidaristas. Esto en virtud de que la Ley Orgánica del Banco Central establece, en
su artículo 117, que la tasa de la reserva de liquidez deberá ser la misma que la del EML.

Se trata de una medida histórica: la tasa del EML no se ha ajustado desde el año 2005, y no se
ha reducido desde el año 2002.

La reducción de la tasa de EML y de la reserva de liquidez en colones generaría una mayor


disponibilidad de recursos prestables en colones, así como una reducción, para las entidades
financieras, en el costo de captación en moneda nacional.

De esta forma, la medida adoptada podría estimular las condiciones crediticias, en una coyuntura
en que el ritmo de actividad económica se ha desacelerado en Costa Rica, el nivel de producción
está por debajo de su potencial, la tasa de desempleo es alta, y el crédito al sector privado se ha
desacelerado marcadamente, todo lo cual redunda en presiones deflacionarias. La evidencia
internacional sugiere que, en economías pequeñas y abiertas con regímenes de metas de
inflación, como la costarricense, el EML puede complementar a la tasa de política monetaria como
un instrumento para conducir política monetaria contracíclica (por ejemplo, para estimular la
actividad económica en períodos en que el nivel de producción está por debajo de su potencial).

Otro objetivo que busca la Junta Directiva del Banco Central con la medida adoptada es promover
la desdolarización financiera, en tanto se reducirían los costos de intermediación financiera en
colones, pero no en moneda extranjera. La evidencia internacional sugiere que el uso del encaje
de manera diferenciada por moneda ha permitido reducir la dolarización financiera y ha
contribuido a mejorar la transmisión de la política monetaria. Por ello, el Fondo Monetario
Internacional le ha recomendado a nuestro país la adopción de encajes diferenciados por moneda.
De esta forma, la reducción en la tasa de EML en colones es una medida complementaria y
coherente con la estrategia de desdolarización financiera gradual que persigue el Banco Central,
que comprende además la adopción de una mayor flexibilidad cambiaria y, en conjunto con el
Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), la conducción de una
regulación prudencial orientada a desincentivar las operaciones financieras en moneda extranjera
que pudieren introducir riesgos a la estabilidad financiera.

El Banco Central de Costa Rica reitera su compromiso firme con el mantenimiento de una inflación
baja y estable y, en particular, su compromiso de que, en el mediano plazo, la inflación se
mantenga dentro de un rango de 3% ± 1%. El Banco Central dará seguimiento continuo a las
variables macroeconómicas y sus proyecciones, y, de identificarse presiones inflacionarias,
utilizará sus herramientas de política monetaria para contrarrestar esas presiones de manera
oportuna. En caso de que producto de ese seguimiento continuo de la situación macroeconómica
se concluyera que, para el mantenimiento de la meta de inflación, fuera necesario reabsorber (o
esterilizar) parcial o totalmente los recursos liberados por medio de la reducción del EML, se
estima que el costo para el Banco Central de esa esterilización no excedería el 0,06% del PIB, y en
el escenario más probable sería mucho menor a eso.