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Campo de la Neuropsicología

La neuropsicología es una disciplina dentro de las Neurociencias que estudia la


relación entre los procesos superiores y el cerebro. Su objetivo fundamental es conocer
el funcionamiento de los circuitos neuroanatómicos que están en la base del
comportamiento del ser humano, lo que explica su especial vinculación con la
psicología.

En el ámbito de la investigación, la neuropsicología recaba datos de modelos


animales y de individuos neurológicamente intactos sometidos a tareas psicométricas,
experimentales o de neuroimagen funcional. Sin embargo, los resultados de mayor
relevancia en la investigación de la neuropsicología son de los estudios de pacientes
con daño cerebral.

La neuropsicología tiene un ámbito de actuación aplicado, la neuropsicología


clínica, disciplina reconocida como una especialidad de la Psicología por la Asociación
Americana de Psicología a comienzos de la década de 1980.

El neuropsicólogo clínico ejerce su actividad profesional en pacientes con daño


cerebral, en los que delimita, a través de la evaluación, el perfil de funciones alteradas
y preservadas tras la lesión y diseña programas de rehabilitación orientados a mejorar
su calidad de vida y su integración sociolaboral. Tiene campo de aplicación en daño
cerebral, toxicología, seguridad vial, deporte, geriatría, neuropsicología infantil,
médicolegal, laboral o profesional, neuropsicología transcultural, y neuropsicología
experimental.

El neuropsicólogo atiende a población con: neoplasias, alteraciones degenerativas,


accidentes cerebrovasculares, alteraciones de desmielinizacion, traumatismos
craneoencefálicos, demencias (Alzheimer, Parkinson), infecciones y procesos
inflamatorios del sistema nervioso central, alteraciones psiquiátricas, secuelas
cognoscitivas de lesiones focales características cognoscitivas asociadas con
disfunciones globales, autismo infantil, entre otras.

Y, así el objetivo de la neuropsicología se puede encontrar en la combinación de los


dos ámbitos de actuación, el clínico y el investigador. Así, los resultados de los estudios
clínicos contribuyen también al conocimiento de la interacción cerebro-comportamiento,
al aportar datos de las repercusiones cognitivas, emocionales y comportamentales que
tiene la lesión cerebral. Y, a su vez, los conocimientos de la investigación
neuropsicológica pueden tener una aplicación directa sobre la práctica clínica en la
lesión cerebral e, la potenciación y respaldo al abordaje que el neuropsicólogo realiza
en los pacientes.
El proceso de evaluación de la neuropsicología engloba la exploración, el
diagnóstico y el plan de acción terapéutica, permitiendo diseñar un perfil de
capacidades preservadas y afectadas, esto establecerá la línea base que ayudará a
comparar la evolución y éxito de la intervención. Así la evaluación neuropsicológica es
un importante elemento en el proceso no sólo de diagnóstico, sino en el proceso de
tratamiento proporcionando datos para predecir y determinar los resultados después de
una lesión cerebral.

Para el proceso de evaluación deben considerase diversos aspectos, los cuales


tendrán una gran relevancia en el proceso de rehabilitación:

 El empleo de métodos de evaluación y observación cualitativas y


cuantitativas.
 La necesidad de recabar información de personas significativas para el
paciente para obtener información relevante sobre su historia personal, curso
del problema, patrones de conducta.
 La observación del paciente en otros ambientes donde las demandas del
entorno sean diferentes y exijan procesos mentales flexibles y dinámicos.
 La utilización de un conjunto o baterías de test que hayan demostrado su
sensibilidad para discriminar entre grupos de individuos con daño cerebral y
grupos normales.
 El estudio de las pautas de ejecución durante la realización de las pruebas
neuropsicológicas (los tests elicítan conductas).
 Los resultados en las diferentes pruebas han de integrase en un modelo
comprensivo que pueda explicar satisfactoriamente los datos obtenidos.
 El estudio de los síntomas en el espacio y en el tiempo.

Siendo los puntos más esenciales de la exploración neuropsicológica son: la historia


clínica o anamnesis, la observación y la aplicación de pruebas. Esta disciplina exige un
estudio interdisciplinario, que no puede reducirse exclusivamente a la aplicación de
pruebas formales, ni a la cualificación de los síntomas sin seguir un estudio sistemático.
La flexibilidad, creatividad y la experiencia del examinador son características
importantes para lograr una evaluación neuropsicológica adecuada.

El método instrumental utiliza técnicas y procedimientos que le permiten el control


de variables que afectan indirectamente al funcionamiento cerebral. Son propias de
esta metodología las técnicas de división sensorial y las técnicas de interferencia. Los
métodos que registran los cambios de la actividad cerebral (electromagnética o
metabólica) producidos por la manipulación de variables conductuales se denominan
corriente mente métodos funcionales.
Las técnicas utilizadas por estos métodos pueden ser, por la naturaleza de registro
que realizan, de tipo electromagnético, como la Electroencefalografía (EEG) y la
Magnetoencefalografía (MEG),y de metabólico, como la Tomografía por Emisión de
Positrones (TEP), la Tomografía Computarizada por Emisión de Fotones Simples
(SPECT) y la Resonancia Magnética Funcional (RMF).

Las técnicas más modernas son clasificadas por Muñoz y Tirapu en dos grandes
grupos, en función del tipo de información que ofrecen:

 Estudio de la anatomía y estructura cerebral (Neuroimagen Estructural): TAV


(Tomografía Axial Computarizada) y RMN (Resonancia Magnética Nuclear).
 Estudio de la fisiología y función cerebral (Neuroimagen Funcional): SPECT
(Tomografía por Emisión de Fotón Único), PET (Tomografía por Emisión de
Positrones), RMNF (Resonancia Magnética Nuclear Funcional) y
Magnetoencefalografía.

Las técnicas de neuroimagen estructural son de gran utilidad para la detección y


localización de la lesión (por ejemplo, tumores cerebrales), al mismo tiempo que
promocionan una línea base que permite comparar y controlar diferentes trastornos
patológicos agudos y subagudos.

La evaluación neuropsicológica puede hacerse a través de una serie de baterías de


pruebas comunes, siempre y cuando el profesional evaluador sepa interpretar los
déficit del paciente a través de una lectura sustentada en un adecuado conocimiento de
las funciones cerebrales superiores y de las manifestaciones que producen sus
alteraciones. Es este conocimiento, el que, permitirá diseñar estrategias racionales
terapéuticas y con una base científica.