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EXPLICACION BREVE DE LOS 144 MIL

Cuatro ángeles. Estos seres celestiales representan en esta visión a


“los instrumentos divinos que detienen las fuerzas del mal en el
mundo”. Es interesante notar que el “ángel” que sube “del oriente”
(vers. 2 RVA) cuando habla dice: “No hagáis daño a la tierra,... hasta
que marquemos (o “sellemos” VRV) con un sello la frente de los siervos
de Dios” (RVA). Este ángel habla él solo y parece ser que él es el único
que tiene a su cargo el proceso de sellamiento, pero en realidad habla
en representación de los demás. En verdad, él representa a todos los
ángeles implicados en esta obra bajo la dirección del Espíritu Santo. De
igual manera puede verse a los 144,000 como el grupo representante
de todos los salvados del tiempo de fin.

Los ángeles leales son agentes activos en el proceso de


sellamiento del pueblo de Dios. Puesto que “el sello del Dios vivo”
implica el desarrollo del carácter de Cristo, los ángeles cooperan con “los
que han de heredar la salvación” (Heb. 1:14).

Los cuatro ángulos de la tierra. Esta expresión representa y señala a


“los cuatro puntos cardinales”, “los cuatro extremos de la tierra” (Isa.
11:12, cf. Eze. 7:2). El conflicto final es de proporciones enormes, es de
alcance mundial. Es por esto que son “todas las tribus de la tierra” las
que se “lamentan” al ver venir al Hijo de Dios venir en gloria y majestad
(Mat. 24:30, cf. Apoc. 1:7).

Los cuatro vientos. Claramente hay aquí una representación de “las


fuerzas destructoras” del mal (vers. 3, cf. Dan. 7:2). Esta frase también
representa en las Escrituras a los cuatro ángulos de la tierra (Dan.
11:4; Eze. 37:9; Mar. 13:27). Los conflictos sociales y la conmoción de
todas las cosas estarán presentes en “los cuatro ángulos de la tierra”,
pero serán retenidos milagrosamente por los agentes divinos
comisionados para esto.

El sello del Dios vivo en la frente. “El sello representa las cualidades
del carácter (Eze. 9:4; 2 Tim. 2:19)”.27 El sello que será puesto sobre
la frente de los fieles de Dios es “la marca de la verdad”, “la señal de su
aprobación”.28 Este sello evidencia su “semejanza a Cristo en carácter”.
Esta es la razón por la que se dice que tienen el Nombre del Padre y del
Cordero en sus frentes (Apoc. 14:1). Finalmente, el sello “es una marca
que pueden leer los ángeles, pero no los ojos humanos”.29

Es evidente entonces que el “sello del Dios vivo” no es una marca visible
estampada sobre la frente de los hombres y mujeres. Es obvio que
estamos tratando con una “visión simbólica.

Los 144,000 Como Número Simbólico.

Por razones bíblicas y obvias es favorable ver el número 144,000 como


simbólico y no como número literal. “Las mujeres, las vírgenes, el
Cordero, las primicias, son todos simbólicos. De manera que se es
consecuente al considerar que la cifra también es simbólica”. Este
mismo autor reconoce que Dios “no está regido por las matemáticas, y
Él no puede limitarse a Sí mismo”.

Por otro lado, Apocalipsis 7 no es la única parte del libro en que se


menciona un “número específico”. Por ejemplo en Apoc. 9:16 se habla
de “doscientos millones”, y Juan agrega categóricamente: “yo oí su
número”. Y aunque esto es así, nadie ha sugerido que éste número
signifique “una información en cuanto a la cantidad precisa de los
ejércitos del mal”.

Otra cita parecida se encuentra en Apoc. 11:13: “...en el terremoto


murieron siete mil personas”. También en este caso “nadie se ha
levantado para insistir en que este es un dato acerca del número de
personas que murieron en la Revolución Francesa”.

Al respecto se comenta: “Es posible que algunos de los números en el


Apocalipsis representen el número literal de una manera aproximada,
como lo que llamamos un ´número redondo´. Pero la cantidad
mencionada en sí no es lo más importante. Y en la mayoría de los casos
el número es un símbolo que contiene un mensaje importante para
nosotros [como los que aparecen en Apoc. 7: ‘cuatro ángeles’, ‘cuatro
vientos’, ‘cuatro ángulos’, ‘12,000 de cada tribu’, 144,000 sellados’]”.5

Es importante notar también, que se ha observado el uso de la palabra


“tribus” en Apocalipsis, permitiendo entender mejor algunas cosas. Por
ejemplo, “siete veces en el Apocalipsis se mencionan las tribus, y
siempre es para aclarar que el mensaje de salvación debe alcanzar no
solo a la pequeña nación de Israel, sino a todas las ´tribus´, es decir, a
todos los pueblos de la tierra”.

Lo que la Palabra está diciendo con 12,000 sellados de cada una de las
tribus de Israel es: “Mi iglesia, el Israel de hoy, se encuentra entre
todos los pueblos del mundo, entre todas las razas y castas sociales,
entre todas las naciones, y grupos étnicos”.7

Así se concluye que: “Los 144,000 son redimidos que son especialmente
fortalecidos por el sellamiento para soportar el tiempo de angustia y
para ser llevados al cielo sin ver la muerte”.

Por lo tanto el número 144,000 representa la comunidad total de


creyentes, y no un grupo selecto o separado del grupo mayor. (uno de
los rollos del mar muerto, el Rollo del Templo, también usa un número
para indicar la comunidad de los justos, aunque es menor: 12,000). Así,
144,000 indica la plenitud o la perfección en el sentido de un cuerpo
completo de testigos”.

“El número es simbólico. Representa la totalidad de los redimidos del


último tiempo. Todo el remanente del fin. Las doce tribus son
espirituales. Se trata del Israel espiritual de Dios, completo; salido de
todos los pueblos de la tierra”.10

C. Mervyn Maxwell reconoce que “el número 144,000... representa


plenitud, la promesa de que el pueblo de Dios de los últimos días
incluirá a toda la gente que lo invoca por fe. Y que reunida constituirá la
Iglesia completa de Cristo, simétrica, gloriosa y hermosa”.

El mismo Comentario Bíblico que presenta “dos puntos de vista” sobre el


tema en cuestión parece favorecer la comprensión simbólica cuando
dice: “Si hay que tomar literalmente ´hijos de Israel´, ¿qué razón se
opone para no tomar literalmente también los vers. 5-8 y cap. 14:1-
5”.12

Una prueba contundente sobre el simbolismo de esta profecía de los


144,000 se descubre al comparar Apoc. 7:1-3 con Mat. 24: 30-31. En el
primer pasaje el apóstol Juan dice que “los siervos de nuestro Dios” que
son sellados en la frente con “el sello del Dios vivo” están esparcidos en
los “cuatro ángulos de la tierra”, es decir en todo el planeta tierra. Allí
son sellados y asegurados, para encontrarse con su amante Salvador.
En el segundo pasaje, Cristo mismo revela que en ocasión de su
segunda venida a nuestro mundo “sobre las nubes del cielo, con poder y
gran gloria... enviará a sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntará
a sus escogidos [nótese], de los cuatro vientos, desde un extremo del
cielo hasta el otro”. Precisamente donde fueron sellados y protegidos
por el poder divino, fueron recogidos por Cristo (cf. Mar. 13:26,27; Luc.
21:25-28). El remanente de Dios le esperó “para salvación” en todos los
rincones del planeta y finalmente, en el momento oportuno se realizó el
gran encuentro (Heb. 9:28).
La Cifra 144,000 Como Nombre

Se ha observado acertadamente que el número 144,000 “es un nombre


antes que un número”.1 En realidad, 144,000 es otro nombre del
remanente final, el cual es descrito bajo diferentes designaciones.
Veamos:
1)- Enoc (Gén. 5:22-24; Heb. 11:5). “En medio de un mundo
condenado a la destrucción por su iniquidad, Enoc pasó su vida en tan
íntima comunión con Dios, que no se le permitió caer bajo la muerte (así
los 144,000). El piadoso carácter de este profeta representa el estado
de santidad que deben alcanzar todos los que serán ´comprados de
entre la tierra´ (Apoc. 14:3) en el tiempo de la segunda venida de
Cristo. Así como Enoc fue trasladado al cielo antes de la destrucción del
mundo por el diluvio, así también los justos vivos serán traspuestos de
la tierra antes de la destrucción por fuego”.2 Esta cita es una alusión
directa a los 144,000.
2)- Elías (2 Rey. 2:1,11; Mal. 4:5,6). “Elías fue un símbolo de los
santos que vivirán en la tierra en ocasión del segundo advenimiento de
Cristo, y que serán ´transformados, en un momento, en un abrir y
cerrar de ojo, a la final trompeta´ (1 Cor. 15:51,52), sin pasar por la
muerte”.3 No olvide que la misma Elena se refirió a los 144,000 como a
“santos vivientes”. Y esto nos permite hacer la comparación.
3)- Juan el Bautista (Mat. 3:1-4). “Al preparar el camino para la
primera venida de Cristo, (Juan el Bautista) representaba a aquellos que
han de preparar a un pueblo para la segunda venida de nuestro Señor”.
“Debemos esforzarnos por preparar el camino para el segundo
advenimiento de Cristo, con el mismo fervor que caracterizó a Elías el
profeta y a Juan el Bautista... Nuestro mensaje debe ser directo como
fue el de Juan... Tenemos un mensaje definido para dar: ´prepárate
para el encuentro de tu Dios´ ”.
Como se puede apreciar, los 144,000 tienen varios nombres: Enoc, Elías
y Juan el Bautista modernos. Y al igual que sus antecesores proclaman
su mensaje en una época de apostasía generalizada.