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Integrantes: Vargas Falcón Manuel Antonio

García Ripaz Giancarlo Robinson

Curso: Derecho Romano

Ciclo: 03

Facultad: Derecho y Ciencias Políticas

Profesora: Ruth Elia Patricia Lui Junes


CAPÍTULO I

1. INTRODUCCIÓN (EVOLUCIÓN Y FASES DEL DERECHO ROMANO)

2. DEFINICIÓN DE DERECHO ROMANO

CAPÍTULO II

1. INFLUENCIA DEL DERECHO ROMANO EN LAS DIFERENTES DISCIPLINAS

DEL DERECHO (RAMAS DEL DERECHO)

-DERECHO DE LA MUJER, LA FAMILIA Y SUCESIONES

- DERECHO PROCESAL CIVIL

-OBLIGACIONES Y DERECHOS REALES

-DERECHO PENAL PÚBLICO Y PRIVADO

-EL DERECHO CIVIL

CAPÍTULO III
TEMAS RELACIONADOS
-PERSONAJES IMPORTANTES PARA EL DERECHO ROMANO
-DECADENCIA DEL DERECHO ROMANO
Capítulo I

1.1Introducción (evolución y fases del derecho romano)


Roma se desenvolvió a través de XII siglos de historia, por lo cual es
importante para su mejor comprensión y sistematización, dividirla en
etapas o períodos, según criterios diversos.

Si la consideramos desde un punto de vista político, a través de las


distintas formas de gobierno que rigieron su destino, podemos
distinguir las siguientes etapas:

1.- La Monarquía: Desde la fundación de la ciudad de Roma el 21 de


abril del año 753 a. C. hasta la caída del último de sus siete reyes en
el año 509 a. C. (Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio,
Tarquino el Antiguo, Servio Tulio y Tarquino el Soberbio). Si bien el
rey tenía poderes amplísimos, lo acompañaban como autoridades
políticas, el Senado (con función consultiva) y los comicios o
Asamblea de ciudadanos, que votaban las leyes. En esta etapa, poco
separada la política de la religión tuvieron mucha importancia
también los colegios sacerdotales (el de los Pontífices, formado por
15 miembros presididos por el Pontífice máximo, con gran
importancia en materia jurídica, ya que eran custodios de las
fórmulas sacramentales con los que celebraban bajo pena de nulidad
los actos jurídicos; el de los augures, que consultaban la voluntad de
los dioses; y el de los feciales que tenían a su cargo la relación de
Roma con los pueblos extranjeros). El Derecho estaba regido por los
mores maiorum o costumbres de los antepasados y solo pocas leyes
comiciales (algunos autores sostienen que en este período no las
hubo).

2.- La República: En esta etapa (509 a. C. al 27 a. C.) se atenúa el


poder ilimitado de los gobernantes, a través de una mayor división de
poderes, ejercidos por magistraturas en su casi totalidad colegiadas
(salvo la dictadura por razones excepcionales), y temporales. Los
magistrados (cónsules, pretores, ediles y cuestores) ejercían sus
cargos ad honorem (gratuitamente) y debían responder al finalizar su
mandato por sus acciones durante el desempeño del cargo.
Continúan también como poderes políticos, el Senado y los
Comicios. En el año 450 a. C. se dictó la primera ley escrita: La Ley
de las XII Tablas. También surge la potestad del Senado de dictar
senadoconsultos, pero que no serán obligatorios. Otras fuentes de
derecho de esta época fueron los edictos de los magistrados, que
hicieron surgir el Derecho Honorario.

3.- El Imperio: Que suele dividirse en tres etapas: El Alto Imperio o


Diarquía, donde a la autoridad imperial con potestad legislativa a
través del dictado de constituciones imperiales, se le une el gran
poder del Senado, cuyos senadoconsultos adquieren carácter
obligatorio, y que comprende desde el año 27 a. C. cuando asume
como emperador Octavio con el título de Augusto hasta el año 235
en que muere el emperador Alejandro de la dinastía de los Severos,
en que comienza un segundo período, de anarquía, donde se
sucedieron muchos emperadores en un contexto violento. El tercer
momento es a partir del reinado de Diocleciano, en el año 284, donde
se conocerá esta parte de la historia de Roma como Dominado, en la
que el emperador será considerado un Dios. El imperio se dividió en
dos: el de Occidente que cayó en poder de los pueblos bárbaros en
el año 476, y el de Oriente, que subsistió hasta el año 1453 en que
Constantinopla cayó en poder de los turcos.

Una clasificación interesante de la evolución del Derecho Romano,


es la del alemán Gustavo Hugo, que compara la evolución del
Derecho en Roma, con la de la vida de un ser humano. Por eso
distingue las siguientes épocas:

1. La infancia: En la vida humana la persona nace y comienza a


crecer de la mano de sus progenitores. En el Derecho Romano,
comienza también con su fundación o nacimiento en el año 753 a. C.,
donde inicia un camino dependiente de ritos y fórmulas sagradas,
dominado por la religión. Finaliza esta primera evolución en el año
450 a. C, cuando ya cuentan con la ley escrita, la de las XII Tablas.

2. La juventud: Desde la ley de las XII Tablas hasta la muerte de


Cicerón (año 43 a. C) donde igual que una persona, crece,
evoluciona, integra valores, dados por el Derecho Honorario, y
comienza a apreciarse la labor de los jurisconsultos.

3. La madurez: En la vida humana ya se han alcanzado los logros,


y es hora de disfrutarlos, acrecentarlos, y conservarlos. En Roma
esto se alcanza desde el 43 a. C hasta el fin del período del
emperador Alejandro Severo (año 235). El Derecho Civil y Honorario,
y la labor de los jurisconsultos está en su apogeo, y procesalmente,
el sistema formulario, reemplaza al rígido de las legis actiones.

4. La vejez: En la vejez, último período para el hombre y para el


derecho, se acaba la producción. Solo se organiza lo ya logrado. Eso
le correspondió a Justiniano quien compiló el Derecho vigente,
cristalizándolo en el corpus iuris civilis. Su muerte determina el fin de
la creación jurídica romana (año 565).
https://derecho.laguia2000.com/derecho-romano/etapas-del-derecho-
romano

Fases en la evolución del Derecho romano

En la evolución del Derecho romano cabe distinguir tres fases: la del


ius civile, la del ius gentium y la del Derecho heleno-romano, romano
o bizantino.

Fase del ius civile

La fase del ius civile –ius Quiritium–, en la genuina terminología


romana– se inicia con la fundación de la civitas –754 a.C.–, para
terminar en momento coincidente con el final de la segunda guerra
púnica –201 a.C.–Es la época del Estado-ciudad, delimitado por
estrechos confines territoriales e integrado por una reducida
comunidad de hombres dedicados al pastoreo y la labranza. El
Estado se erige en grupo político supremo, comenzando la obra
demoledora de los grupos menores. Las gentes llegarán a
desaparecer en los tiempos de la República, y la fundamental acción
estatal vendrá a menoscabar la autonomía del consorcio familiar, que
pierde originarias funciones, aunque logre mantener viva, en ciertos
aspectos, su antigua estructura.

El ius civile se cifra en un conjunto de normas consuetudinarias de


carácter rígido, formalista y simple. Sobre estas normas y sobre la ley
de las XII Tablas –ley excepcional, que no perjudica a la nota de
coherencia que es propia del sistema consuetudinario–, labora la
jurisprudencia –pontifical, primero, y laica, después–. La actividad
jurisprudencial llega a tal punto, que los mismos romanos identifican
el ius civile con la interpretatio: ius civile... in sola prudentium
interpretatione consistit.

El Derecho de familia sigue inspirándose en los originarios principios


de carácter político. El paterfamilias ejerce un poder absoluto sobre
las personas y las cosas a él sometidas. La herencia, aun cuando
sirviendo a nuevas funciones de orden patrimonial, mantiene vivos
algunos rasgos que denuncian su primigenia finalidad. La propiedad
se halla dividida entre los jefes de las familias, de acuerdo con las
necesidades de la economía agrícola. Dos negocios jurídicos
cargados de solemnidad –la mancipatio y la in iure cessio– sirven
para la actuación de numerosas relaciones de tráfico:
emancipaciones, adopciones, manumisiones, traspaso de la tutela
legítima sobre las mujeres, traspaso de derechos hereditarios,
constitución de servidumbres, transmisión de la propiedad. El
régimen de los contratos se halla dominado por principios de
inflexibilidad y angostura, figurando entre los modos constitutivos de
obligación la mancipatio, el nexum, la fiducia y la sponsio.

Fase del ius gentium

La fase del ius gentium se extiende desde el final de la segunda


guerra púnica –201 a.C.– hasta la muerte de Alejandro Severo –235
a.C.–, cuando cesa el predominio de Roma y de Italia. Es la época
de la expansión y de la dominación mundial. De Roma a Italia. De
Italia al Mundo. Oriente y Occidente, romanos. Desaparece la ciudad-
Estado, transformándose la comunidad patricio-plebeya en el centro
de un colosal Imperio.
Uno el Imperio, uno y universal es el ius gentium, Derecho exento de
formas, regulador del comercio, aplicable entre romanos y frente a
extranjeros. La jurisprudencia, el Edicto pretorio y la legislación
imperial son los factores que contribuyen a la formación y
desenvolvimiento del Derecho cosmopolita.

Junto al ius civile o gentium aparece una formación jurídica


proveniente de la actividad creadora del Pretor: el ius honorarium.
Aunque Derecho nuevo y más libre, se produce el honorario en torno
al sistema tradicional del ius civile.

La jurisprudencia alcanza en este periodo su máximo apogeo y


florecimiento.

La familia se configura ahora bajo los nuevos principios de la


sociedad doméstica. Al viejo sistema del parentesco agnaticio
sucede el de la cognación o fundado en los vínculos de sangre. En
el orden de los negocios jurídicos traslativos, la mancipatio sirve tan
sólo para la transición de las res mancipi, admitiéndose la validez de
la simple traditio o entrega para la transmisión de las demás cosas.
Bajo las nuevas corrientes del tráfico jurídico, aparecen los contratos
libres o de buena fe, los bonae fidei negotia, tales como la
compraventa, el arrendamiento, la sociedad y el mandato.

Fase del Derecho heleno-romano, romeo o bizantino

La fase del Derecho helano-romano, romeo o bizantino se extiende


desde la muerte de Alejandro Severo –235 a.C.– hasta Justiniano –
siglo VI d.C.–. A la muerte de Alejandro Severo sobreviene la crisis
que determina la caída del mundo romano y de la vieja civilización
itálica. Se quiebran las fronteras del Estado ante la presión
avasalladora de los bárbaros, que invaden las provincias e incluso la
misma Italia. Sólo más tarde, con Claudio II, Diocleciano y
Constantino, se supera la crisis, restaurándose el Imperio. Pero el
centro de gravedad política pasa de Roma a Constantinopla.

Ya la constitutio Antoniniana –212 a.C.– había extendido el Derecho


romano a todos los habitantes del Imperio. Transportado el Derecho
romano a todos los habitantes del Imperio. Transportado el Derecho
romano a extrañas tierras, comenzó la lucha entre éste y los
derechos locales, asumiendo un especial significado en el Oriente,
en tanto el Occidente romanizado se sumía en la más grave
postración. Las costumbres y las prácticas orientales penetran en el
viejo Derecho, sobre todo a partir de Constantino. El espíritu
helénico, ágil y luminoso, pero menos equilibrado y práctico que el de
los romanos, imprime un nuevo sello al sucesivo desarrollo del
Derecho romano.

La familia romana acaba por perder su vieja estructura bajo la


influencia de las nuevas corrientes y, singularmente, de la cristiana.
En el orden hereditario, desaparecen las antiguas formas
testamentarias, a la vez que se establece la prevalencia de la
sucesión ab intestato, fundada en la cognatio. La propiedad se ve
privada de sus tradicionales características, irrumpiendo toda suerte
de limitaciones. La clásica distinción entre res mancipi y nec mancipi
es abandonada. La traditio constituye el modo fundamental de
transmitir el dominio. En el campo obligacional se desvirtúan las
viejas instituciones, apegadas a formalismos y solemnidades orales,
y ocupan un primer plano los contratos escritos.

https://www.derechoromano.es/2015/11/fases-desarrollo-derecho-
romano.html?m=1
Definición del Derecho Romano

El Derecho romano según los libros de historia y de derecho tiene


varios significados, pero el más común es para describir al grupo de
principios de derecho que han dirigido la sociedad romana en las
diferentes épocas o etapas de su existencia, desde sus comienzos
hasta la desaparición física del emperador Justiniano. Es decir, son
aquellas normas jurídicas que regían al pueblo de roma desde sus
fundación hasta la caída de su imperio, hablamos de entre el año 753
a.C. a mediados del siglo VI d.C. normas que fueron transmitidas y
difundidas de generación en generación a través de las tradiciones,
varias de las cuales fueron seleccionadas en leyes y obras históricas.
El Derecho romano evolucionó del derecho consuetudinario a través
de las costumbres y usos de la sociedad al correr de sus épocas.

Precisamente el Derecho legal se utiliza para simbolizar la


recolección de la ley denominada como Código Justiniano, o también
conocida como Corpus Iuris Civilis, realizado por el mismo entre 529
d. C. y 534 d. C, y fue la base del derecho civil de varias naciones
europeas continentales, este es posiblemente el más completo e
importante texto jurídico en el estudio del Derecho romano.

Otro texto de gran importancia ancestral en el estudio de esta materia


es la ley de las XII Tablas también conocida como la ley de igualdad
romana, la cual incluía un conjunto de normas que regulaban la
coexistencia y convivencia del pueblo romano y la resolución de
disputas y controversias ante el tribunal; estas normas o principios
fueron redactadas entre el año 451 antes de Cristo y el 450 a. C y
cabe destacar que estaban marcadas por muchos formalismos. Esta
ley de las XII Tablas bajos los estándares de la actualidad dista de
ser perfecta o de considerar a todos como iguales ante la ley. Antes
de la existencia de esta ley, en Roma, el derecho era de carácter
religioso y su interpretación la realizaban sacerdotes miembros de la
clase patricia.

https://conceptodefinicion.de/derecho-romano/

CAPITULO II

El Derecho Romano es el fundamento del cumplimiento de leyes en


sociedad para lograr así un desarrollo económico, social y político.
Con esa finalidad, teóricos del Derecho elaboraron un código escrito
para dar a conocer a cada quien sus derechos y deberes.

Este código tipificado, denominado “Código de las XII Tablas”, vino a


resolver una problemática que afrontaba la población romana. Con el
objetivo de otorgarle a los ciudadanos igualdad, justicia, propiedad y
un papel en la sociedad, a cambio de la resolución de los conflictos
en ese momento.

Unos siglos más adelante, mediante la creación del “Código de


Justiniano”, se logró la universalidad del Derecho Romano, su
perdurabilidad en la historia y su utilización por gran parte del mundo.
Por ende, el derecho actual no es otra cosa que el Derecho Romano
actualizado, adaptado a la realidad de la sociedad del presente.

En el Derecho Romano existen dos aportes jurídicos, que establecen


un antes y un después en el aparato legal mundial, que cualquier
abogado debe conocer por su inmensa importancia, se trata de:

 La Ley de las XII tablas.


 Corpus iuris Civilis o Código de Justiniano.

1. La Ley de las XII tablas

En la antigua roma, a mediados del 451 a.c, el estrato más humilde


de la sociedad se encontraba ejerciendo presión a sus gobernantes.
En esa época exigían igualdad política y jurídica.

Se designó a un grupo de 10 hombres, llamados Decenviros, quienes


tenían la tarea de tipificar y codificar el derecho vigente para hacerlo
de público conocimiento para la sociedad. Es así como se creó la
“Ley de las XII Tablas”.
La Ley de las XII Tablas fue la primera ley escrita en Roma. Además,
se distribuyó en Doce tablas de bronce, la cual otorga diversos
avances en derechos y deberes, que sentaron las bases del Derecho
actual. Entre estas se encuentran:

I. Derecho de la mujer, familia y sucesiones

Uno de los avances romanos, en cuanto al Derecho, fue la inclusión


a la mujer en la sociedad, le otorgaron derechos civiles que en
ninguna otra civilización pensaban siquiera en promoverlos.

Aunque no tuviese influencia política, a la mujer se le protegía, no se


le podía castigar sin justa razón y el hombre no podía lastimarla. Le
otorgaron facultades, derechos y obligaciones en la familia, donde se
convirtió en pilar fundamental y empezó a ser muy valorada por sus
labores.

Evidentemente, hubo un avance en este tema, ya que en otras


civilizaciones la mujer era cosificada y no se le veía como un sujeto
con derechos.
Entre las instituciones jurídicas más importantes adquiridas por la
mujer y familia romana existieron:

 La mujer puede dejar testamento y recibir herencias,


primeramente, se le designaba un tutor, posteriormente,
mediante diversas reformas, deja de ser una condición sine qua
non.
 Causales de divorcio para ambas partes.
 Se integra la mujer a la familia mediante el matrimonio, donde se
sujeta a la potestad del pater familias.
Las presentes instituciones jurídicas sentaron las bases para la
evolución del Derecho actual, donde el matrimonio, divorcio, la
familia, la herencia, el testamento, se encuentran aún tipificados en
el ordenamiento jurídico vigente y aún con más rigor, para cualquier
ciudadano.

II. Derecho Procesal Civil

Una de las mayores influencias del Derecho Romano es en el


derecho procesal civil, porque básicamente fueron los creadores del
sistema jurídico actual, otorgándoles a los ciudadanos romanos la
posibilidad de defender sus derechos.

Eso se evidenció en la designación de un pretor por parte del Estado.


Esta figura era quien presidía el proceso y también existió un juez
(quien dictaba la sentencia), que además era designado por las
partes de forma privada.

Ese fue un intento de ordenamiento jurídico que fundó las bases del
presente porque el Estado buscó realizar procesos legales
imparciales y trasparentes, mediante la designación de jueces
naturales para cada caso en concreto.
Además, se crearon distintas instituciones jurídicas

 Contestación de la demanda.
 Apelación de sentencia.
 Apertura de lapsos probatorios.
 Caducidad de instancias.
 La sentencia.
En México, el procedimiento civil ordinario se divide por etapas:
expositiva, probatoria, de alegatos, resolutiva y de ejecución. Lo
cual es, en términos generales, el esquema creado en la Ley de las
XII Tablas.

Posiblemente la corriente doctrinal más difundida, y que atrajo la


atención de buena parte de la civilística europea, haya sido aquella
que ve en el Derecho Romano el antecedente de nuestro Derecho
contemporáneo, y que por tanto fundamenta su utilidad en la
circunstancia de que es un
Derecho subyacente en el actual sistema jurídico23. Es evidente, sin
duda, que, en el Derecho Romano, y más concretamente en el
Corpus Iuris, se encuentra el origen inmediato de nuestras modernas
instituciones, siendo el cúmulo de ejemplos en tal sentido tan
abundante que casi resultaría ocioso traerlos a colación. No obstante,
pensamos que no está de más recordar que nuestro Código Civil, en
líneas generales, mantiene el orden de exposición contenido en las
Instituciones de Gayo y recogido posteriormente por las de
Justiniano, y que, en ese mismo sentido, hay instituciones que
igualmente han sido transferidas íntegras, o casi sin alteraciones,
desde el Corpus Iuris al Derecho moderno. De esta manera, de una
forma u otra, resulta incontestable el influjo contemporáneo del
Derecho Romano en el sistema hispano en vigor, y a través de él, en
las modernas legislaciones hispanoamericanas, y hasta en algunos
Estados de la Unión Americana, que en otros tiempos pertenecieron
al Imperio español o a México. Tampoco es conveniente dejar de
recordar la vigencia del Derecho vulgar, que se manifiesta
vigorosamente en los Derechos Forales de la Edad Media, y que aún
persisten en los distintos sistemas de Derechos especiales de
algunas regiones o nacionalidades españolas, ni la influencia de la
recepción de Bolonia en España, a cuyo impulso se deben cuerpos
jurídicos de gran influencia posterior: es el caso del Fuero de Cuenca,
primer ensayo de introducción de un Derecho culto, o del Fuero Real,
y sobre todo del Libro de las Siete Partidas, vigente también en
América hispana como Derecho supletorio hasta la promulgación de
los distintos Códigos nacionales. Más tarde, y a pesar de la reacción
antirromanista que se advierte incluso en la época del Ordenamiento
de Alcalá, el prestigio de la recepción, fomentado por la Universidad
de Salamanca, logra imponerse sobre las prácticas romanovulgares,
hasta plasmar en la promulgación del Código Civil De ahí que la
consecuencia lógica de esta tendencia sea reducir el Derecho
Romano a una noticia introductoria dentro de cada capítulo o cada
institución del Derecho Civil, con lo cual se perdería definitivamente
la tan necesaria visión sistemática y sincrónica, imprescindible para
comprender el Derecho Romano en su característica dimensión
formularia y jurisprudencial. El material de este estudio, para los que
ven la enseñanza del Derecho Romano según esta perspectiva, no
podrá ser otro que el Derecho decadente compilado por Justiniano,
ya que desde el punto de vista del precedente, siempre ha de
preferirse el más próximo en el tiempo, aunque es cierto que en algún
caso concreto nuestro Código Civil, por ejemplo, no recibe el Derecho
justinianeo sino el clásico, como sucede en la concepción del
usufructo. Esto ha venido a dar a las instituciones romanas el aspecto
erróneo de
un bloque sin historia, produciendo una imagen falseada por la
renuncia deliberada a operar con conceptos y categorías diferentes
de los actuales, y a presentar la materia con toda la rica complejidad
de su desarrollo histórico. Por eso insiste A. D’Ors diciendo que los
estudios de Derecho Romano son las humanidades del jurista, y de
la misma manera que el griego y el latín no deben considerarse como
precedente del español, así tampoco el Derecho Romano debe ser
reducido a simple precedente del Derecho Civil español, ya que, en
cierto modo está por encima de él26. Una modalidad de este punto
de vista doctrinal que examinamos, es la que vislumbra la utilidad del
Derecho Romano en razón de que es Derecho vigente y supletorio
en algunas de las nacionalidades españolas de sistema jurídico
especial mostrando su entronque con la misma en cuanto se puede
considerar una mera supervivencia del Derecho de Pandectas
existente en Alemania hasta la promulgación del BGB. En este caso
resulta obvio que la utilidad del Derecho Romano se verá reforzada
en aquellas nacionalidades que todavía lo aplican como Derecho
vigente,
como es el caso de Baleares, Cataluña y Navarra, aunque sea por
vía supletoria. Sin embargo, la importancia de nuestra disciplina no
radica exclusivamente, ni con mucho, en esto, ya que, si la posición
anterior llevaba a la consecuencia de encuadrar el estudio del
Derecho Romano en los capítulos de introducción a las instituciones
civilísticas, ésta dejará relegada su enseñanza al marco de los
denominados Derechos Forales o Especiales. Igualmente, conforme
con esta visión, el interés de la enseñanza se centraría en el Corpus
Iuris Civilis, cuerpo supletorio vigente, y dentro de él, en la parte que
pudiéramos considerar como la menos noble, las Novellae.

III. Obligaciones y derechos reales

Se creó el nexum, que era la forma de contraer obligaciones


mediante un formalismo verbal. Las tablas llegaron a regular las
obligaciones contraídas de esta manera, gracias a que existía la
figura del deudor y el acreedor y empezó a sancionar a quienes no
cumplían con lo establecido.
Lo antes expuesto supone las obligaciones contractuales que
tenemos hoy en día, donde existen derechos y deberes recíprocos a
la hora de contraer obligaciones mediante un contrato entre partes,
como, por ejemplo, los contratos de compra-venta.

IV. Derecho penal público y privado

El derecho penal público suponía entonces los hechos punibles que


atentaran en contra del pueblo romano, como por ejemplo traición
o perduleio, así como también el homicidio o parricidium. Existía,
además, para los delitos más graves, persecuciones de oficio por
parte del Estado.
El derecho penal privado son aquellos delitos de menor gravedad,
que eran solicitados por la parte agraviada o su familia, como delitos
de robo o lesiones. El castigo era pecuniario, es decir se multaba con
sumas de dinero.

En el presente, estas conductas están reguladas y sancionadas en el


Código Penal Federal, como el delito de “traición a la patria”, lesiones
(según la gravedad), robo (dependiendo de qué tipo).

2. Corpus iuris civilis


También conocido como “Código de Justiniano”. Es una recopilación
de constituciones y jurisprudencias romanas, compilado por órdenes
del Emperador Justiniano. Es considerada la obra jurídica más
importante de la historia.

Gracias a la existencia de la compilación o colección es que se han


podido conocer las bases, fundamentos y contenidos del derecho
romano antiguo. Por ende, gracias al Código de Justiniano es que en
la actualidad conocemos el Derecho Romano tal cual como fue.

El Corpus iuris civilis es una obra que contiene todos los aspectos
positivos del derecho romano, es una obra tan extensa como su
importancia para la humanidad, ya que las bases sentadas por el
código, fueron usadas como eje principal del derecho en una gran
cantidad de países alrededor del mundo, incluyendo a México.
El cambio jurídico que le dio al mundo el Código de Justiniano, es la
razón más relevante para su estudio, puesto que, desde su edición
completa en el año 1583, le dio un alcance universal al Derecho
Romano, que el mundo necesitaba. En este sentido una corriente,
muy difundida en su momento, fundamentó la importancia formativa
del Derecho Romano en una razón que se calificó de cultura histórica,
o de cultura histórico-jurídica16. Se entendía que el Derecho Romano
es el único sistema jurídico cuyo nacimiento, crecimiento, crisis y
deterioro es posible estudiar en su conjunto. Más de trece siglos,
desde los orígenes de Roma hasta la estratificación definitiva en el
Corpus Iuris de Justiniano -sin considerar la segunda vida de la
Recepción-, nos transmiten la imagen de un ciclo completo, cuyos
detalles, por lo demás, conocemos hoy con una perfección no
comparable ni remotamente con la de cualquier otro Derecho
histórico. Además, esa visión histórica de un Derecho viene a
suponer algo así como un fenómeno de bilingüismo jurídico, como lo
denominaba plásticamente Devoto, y que recoge en la romanística
española Rodriguez-Ennes17. Esta consideración, en definitiva,
insiste en la importancia del estudio del Derecho Romano en tanto
Derecho distinto del actual, y no en cuanto antecedente. Presupone,
pues, en primer lugar, que el bilingüismo jurídico es útil en razón de
que posibilita comparar y valorar críticamente formas diversas de
producción jurídica y de soluciones de conflictos; y, en segundo lugar,
que es formativo por cuanto libera al alumno de una posible
propensión a creer que el sistema actual y la dogmática jurídica que
él emplea habitualmente ,son las únicas pensables y realizables en
el mundo del Derecho. El estudio del Derecho Romano podrá liberar,
así, al joven jurista de un excesivo apego al Derecho positivo bajo
cuyos esquemas actúa y le dará una mayor soltura a la hora de tener
que enfrentarse con una labor creadora y reformadora. De ahí que A.
D’Ors afirme que la misión de este Derecho ha de ser precisamente
la de educar al jurista mediante una consideración histórica de la más
grandiosa experiencia jurídica de todos los tiempos, a través del uso
familiar de una cultura y de una libertad que le capaciten para
manejar y superar su propio Derecho positivo. El Derecho Romano
resulta, así, el más eficaz antídoto contra el studium servile del
legalismo positivista.

Fuente: https://www.soycest.mx/blog/index.php/cual-es-la-
importancia-del-derecho-romano-en-el-mundo-de-las-
leyes/?fbclid=IwAR2JHs9cWuwk4QwA1AfGzs-
cvqSgfZhY9k5amWMHopQQ6fiZeYbqEmmFIEs
El derecho romano desarrollo la división entre el derecho público en
el que el Estado está directamente involucrado tales como las
cuestiones de traición, los impuestos y el derecho privado que se
ocupan de los conflictos entre las personas como por ejemplo en
materia de contratos. Este sistema fue la base de lo que ahora se
conoce en occidente como la ley civil. El derecho Romano también
tuvo gran importancia en el derecho internacional privado, los
romanos utilizaban acusaciones y los juicios con jurado de forma
similar a las practicas actuales, muchas técnicas de defensa
aplicadas en la actualidad también se remontan a los procedimientos
romanos, la idea de “inocente hasta que se demuestre lo
contrario” es la base del sistema judicial en muchos países. Además,
el propósito de la ley escrita como una forma de proteger a las
personas unas de otras y del poder del estado es una idea
intrínsecamente romana.

En la práctica de litigio fue muy a menudo evitar por las contrapartes


hacer un juramento o iusiurandum pero al no llegar a un acuerdo de
este tipo los procedimientos legales seguirían por el demandante
para invocar la parte demandada a la corte (casos civiles: pública
iudica o para casos en penal Derecho: quaestiones). En la primera
etapa de la mayoría de los casos legales era cuando las partes se
presentaban ante un juez quien determina la cuestión jurídica a la
mano o bien rechazar el caso como un asunto de intervención legal
(denegatio actionis) o nominado a un funcionario (datus iudex) para
conocer y juzgar el caso. Cuando ambas partes están de acuerdo
con la evaluación de primera instancia, el caso era visto ante de la
iudex, que toma la decisión en nombre del estado. Tanto el
demandado como el demandante tenía que representarse así mismo
en la audiencia ya que no había ningún sistema de representación
legal. Si el acusado pierde un caso civil, había una condemnatio y
tenía que pagar una suma de dinero (Litis aestimatio), por lo general
decidido por el iudex, que podía cubrir el valor original de los bienes
o los daños ocasionados al demandante.

Uno de los mayores beneficios de la ley romana era que mientras el


imperio crecía y la población se volvió más diversa la ley y la
protección de los ciudadanos actuó como una fuerza vinculante para
las comunidades y fomento la expectativa de que los derechos de los
ciudadanos (y con el tiempo el derecho de los no ciudadanos) podían
ser sostenidas mediante un sistema que se encontraba en el lugar
donde los males se tenían que corregir, además los romanos han
dejado como legado no solo muchos términos legales que aún se
utilizan hoy en día el campo de la ley, sino también la pasión y la
experiencia para la terminología legal precisa y exacta con el fin de
evitar la ambigüedad o incluso una mala interpretación de la ley,
donde una vez más los documentos legales modernos intentan
emular.

Fuente: https://www.definicion.xyz/2018/05/importancia-del-
derecho-romano-en-la.html

El Derecho civil actual tiene sus raíces en el Derecho romano, en el


ius civile.

El Derecho civil, en cuanto derecho de los ciudadanos romanos


reflejaba el principio de personalidad de las leyes como que era un
atributo de la ciudadanía romana. Pero precisamente por esto no
podía atender todas las exigencias del tráfico por lo que convivía con
el ius gentium.
Por otra parte el ius civile era distinguido del ius honorarium el cual
habría sido introducido con el propósito de suplir, ayudar y corregir el
Ius Civile. Pero esta contraposición no es real, el Ius Pretorium
significa la renovación del Ius Civile provocada por las nuevas
necesidades y por los nuevos hechos.

El Ius Civile, en su sentido propio y originario sería el ordenamiento


tradicional que habrían adoptado los grupos primitivos romanos
reunidos en una comunidad política y estaría constituido por una
serie de principios fundamentales establecidos por la jurisprudencia
religiosa y luego laica de los prudentes.

Este núcleo de principios tradicionales se va ensanchando a lo largo


de la historia del Derecho romano naciendo un Ius Civile Novum, por
obra de las leyes, plebiscitos, senadoconsultos y decretos de los
príncipes. Al mismo tiempo, el viejo Ius Civile, el de los principios
tradicionales experimenta la influencia del Ius Gentium y del Ius
Pretorium o Honorarium, y todos estos Derechos van a ser Ius Civile
en la compilación de Justiniano, porque con aquel se entroncaron y
no se diferenciaron[1].

En el año 476 d. C, se produce la caída del Imperio romano de


Occidente, con la invasión de los pueblos bárbaros. Aunque el
Imperio romano de Oriente siguió existiendo, en occidente el Derecho
de Roma desapareció, lo que provocó que durante muchos años
existiese un acusadísimo particularismo jurídico.

A finales del siglo XI y principios del XII se produce la llamada


<<recepción del Derecho romano>>. El derecho romano es
redescubierto y una serie de estudiosos (los glosadores), se
dedicarían a profundizar en él. Se trataba de un derecho que no tenía
vigencia directa pero que debido a su propio origen comenzó a ser
aplicado por los abogados y tribunales. A partir de este momento se
nombrará Derecho civil al Derecho romano reencontrado y la
Compilación de Justiniano recibiría el nombre de Corpus Iuris Civilis.

La cristalización definitiva del Derecho civil como un Derecho


nacional y privado es el momento histórico conocido como la
<<codificación>>[1].

La idea de llevar a cabo la obra de un Código civil pertenece al


pensamiento de la Ilustración y del racionalismo que dominó Europa
a partir del siglo XVIII. La codificación, según SÁNCHEZ ROMÁN, es
la reunión de todas las leyes de un país o las que se refieren a una
determinada rama jurídica, en un solo cuerpo presididas en su
formación por una unidad de criterio y de tiempo.

Fuente : http://descuadrando.com/Derecho_civil

Efectivamente, el Derecho Romano es aquel ordenamiento jurídico


que rigió al pueblo romano desde el siglo VIII a.C. hasta el siglo VI
d.C (754 a.C. al 565 d.C), siendo el Corpus Iuris Civilis (C.I.C.) el gran
monumento jurídico, mandado compilar por Justiniano, donde se
recoge todo el saber jurídico y, en consecuencia, es un pilar decisivo
en la Historia jurídica mundial. Sin embargo, con Justiniano no
concluyó el Derecho Romano, ya que lo vemos surgir de manera
esplendorosa nuevamente a partir del siglo XII en lo que ha venido a
llamarse el Renacimiento jurídico medieval, influyendo de manera
decisiva sobre los Códigos Civiles vigentes. Pues no podemos olvidar
que en Europa hasta el año 1900, con la publicación del Código Civil
alemán, el Derecho Romano fue un Derecho positivo o vigente;
perdiendo desde entonces ese carácter y convirtiéndose en un
Derecho histórico. Siendo, esta visión histórica del Derecho Romano,
la que vamos a desarrollar a lo largo de este curso. Así las cosas, la
expresión “Derecho Romano”, según ALBERTARIO, puede
emplearse para designar al: ¾ Derecho prejustinianeo: El Derecho
elaborado en las distintas épocas de la vida de Roma hasta la
Compilación del mismo, en el siglo VI d.C. por el emperador
Justiniano. ¾ Derecho justinianeo: Para indicar la legislación
justinianea. ¾ Derecho posjustinianeo: Para señalar la adaptación y
el desenvolvimiento que tuvo el Derecho Romano y, concretamente,
la legislación justinianea durante la nueva civilización medieval y
moderna. Fue un Derecho que estuvo vigente casi en todos los
países europeos hasta finales del siglo XVII y en Alemania hasta el
año 1900 con la publicación del Código Civil (Bürgerliches
Gesetzbuch= B.G.B). 2 María-Eva Fernández Baquero Apuntes
Unidad 1 Profesora Titular de Derecho Romano De esta forma,
ALBERTARIO, explica no sólo el período de vigencia de este
Derecho en el pueblo que lo había elaborado, sino la supervivencia
del Derecho de Roma más allá de los límites de la temporalidad
romana. Sin embargo, ORESTANO, trata de individualizar el
concepto de Derecho Romano partiendo de las diferencias entre las
siguientes expresiones: ƒ Derecho Romano: Experiencia jurídica de
los romanos. ƒ Tradición romanística: Experiencia jurídico-histórica
de las distintas épocas. ƒ Ciencia del Derecho: Para comprender la
conceptualización de la experiencia histórica hace falta estudiar la
correlación entre Historia y Derecho, es decir, entre lo especulativo
del filósofo y el obrar del jurista. ƒ Historia del Derecho: Iluminación
del la presencia del pasado en el presente y, por consiguiente, la
comprensión exacta de la actualidad. Por ello, el estudio que vamos
a realizar del Derecho Romano va encaminado al conocimiento de la
experiencia jurídica del pueblo romano, experiencia que no se
traduce exclusivamente en normas, sino que puede contemplarse
desde otros muchos aspectos que no son puramente normativos. La
teoría normativa es insuficiente para explicar el Derecho Romano y,
por ello, deberemos contar con una serie de factores éticos, sociales,
políticos, religiosos, culturales, económicos,… que faciliten la
comprensión del fenómeno jurídico romano. En este sentido, lo
primero que se puede advertir es que la expresión “Derecho” en latín
se corresponde con el término ius, el cual sufre distintas acepciones
según la evolución histórico-jurídica del pueblo romano, o dicho de
otra forma, según las etapas o épocas históricas del mismo: •

ÉPOCA ARCÁICAÆ Coincidiendo con la época del sistema político


de la monarquía y primeros momentos de la república (desde siglo
VIII a.C hasta mediados del siglo V a.C), en concreto hasta la
publicación de la lex XII Tabularum, encontramos una total fusión
entre el ius (norma jurídica) y fas (norma religiosa), hasta el punto
que en inscripciones arqueológicas de esta etapa aparecen con la
expresión iusfasque mostrando la plena confusión entre el mundo de
la religión y el Derecho. Ello se mantendrá así hasta la publicación de
la mencionada lex XII Tabularum. •

ÉPOCA PRECLÁSICAÆ Desde mediados del siglo V a.C hasta el


siglo I d.C, es una etapa que coincide con el sistema republicano e
inicio del Principado. Durante la misma se separa el ius y el fas.
Desarrollándose el fas, como norma religiosa interpretada por los
sacerdotes y pontífices, mientras que el ius, como norma
estrictamente jurídica, será interpretado por los juristas, apareciendo
distintas ramas del ius: 3 María-Eva Fernández Baquero Apuntes
Unidad 1 Profesora Titular de Derecho Romano - Ius quiritium, ius
civile = Derecho aplicable sólo a los quirites o ciudadanos romanos.
- Ius honorarium = Derecho desarrollado por el pretor urbano y,
posteriormente (241-240 a.C), también por el pretor peregrino. La
diferencia entre el ius honorarium y el ius civile se puede apreciar
desde distintos aspectos o puntos de vista: a) Ámbito de aplicaciónÆ
El ius civile se aplicaba en todo el imperio romano, mientras que el
ius honorarium donde estuviera ejerciendo sus funciones el pretor. b)
VigenciaÆ El ius civile se aplicaba con carácter de permanencia en
el tiempo, mientras que el ius honorarium podía renovarse
anualmente, ya que el pretor (como cualquier otro magistrado) era
nombrado uno nuevo cada año y, al cesar en su cargo, el derecho
creado por el mismo se mantenía en la medida que el nuevo pretor
decidiese perpetuarlo o no. c) SupremacíaÆ El ius honorarium
completaba y desarrollaba el ius civile pero nunca podría
contradecirlo. - Ius gentium = Conjunto de reglas aplicables a la
relaciones entre pueblos diferentes, así como el conjunto de reglas
del derecho romano que regulan a todos los habitantes libres del
Estado romano y, en particular, a los peregrinos. El derecho de
gentes es incluso utilizado en las relaciones entre ciudadanos
romanos y peregrinos que no pertenecen a ninguna ciudad. - Ius
scriptum. Ius non scriptum = En las Instituciones de Justiniano, se
establece la distinción entre derecho escrito y derecho no escrito. Así,
se entiende por derecho escrito el contemplado en la ley, los
plebiscitos, los senadoconsultos y, a partir de las épocas posteriores,
las constituciones imperiales. Mientras que, por derecho no escrito,
será aquel que procede del uso o costumbres transmitidas de
generación en generación, de manera que su existencia dependerá
siempre del uso cotidiano y respeto que por él se tenga. En las
primeras etapas históricas a la costumbre se la conocía con el
término mos, significando mores maiorum las costumbres
mantenidas de generación en generación. A partir del periodo
postclásico, se empleará también el término consuetudo, para indicar
a la costumbre como derecho no escrito. - Ius publicum. Ius privatum
= Aunque la distinción se puede apreciar en fuentes de época
republicana, sin embargo será Ulpiano en D.1,1,1,2 el que establezca
la diferencia entre ambas esferas del Derecho, estableciendo que “es
derecho público el que corresponde al estado de la cosa pública,
privado el que respecta a la utilidad de los particulares, pues hay
asuntos de utilidad pública y otros de y utilidad privada…”. En efecto,
el término privatus expresa lo que pertenece al privus, esto es, al
particular. Así, el 4 María-Eva Fernández Baquero Apuntes Unidad 1
Profesora Titular de Derecho Romano derecho privado se entiende
como el derecho que atañe a los particulares, regulando las
relaciones con sus patrimonios, su familia, los demás hombres, a
través de negocios o relaciones jurídicas en que tales intereses se
concretan. Tiene, en definitiva, como cometido principal las
relaciones entre los particulares. Sin embargo, la expresión ius
publicum = Tiene dos significados: a) El derecho que se refiere a la
constitución y administración del Estado romano, su organización
política, magistraturas, poderes de los magistrados,… b) Las normas
jurídicas que, formando parte del derecho privado, se caracterizan
por su poder imperativo y que las partes no pueden voluntariamente
modificar (ius cogens). Se concreta en las relaciones de los
ciudadanos con los poderes públicos. - Ius naturale = El jurista Paulo
decía que es “lo que siempre es bueno y justo”. Es un derecho ideal
que, no teniendo por el mismo fuerza obligatoria, es el mismo en
todos los tiempos. Siendo la fuente en la que el legislador y el
jurisconsulto deben apoyar sus fundamentos para justificar cualquier
norma jurídica con la finalidad de conseguir el respeto y respaldo de
la sociedad. - Ius commune = Es un derecho de aplicación general,
identificado con el derecho objetivo, o bien con el propio ius publicum.
- Ius singulare = Derecho introducido por razones de utilidad
particular, en apreciación de las circunstancias concurrentes, contra
la razón general, con autoridad de quien los constituyen. A sus
preceptos las fuentes se les denomina beneficia legis. Sería una
regla particular que deniega a otra general, es decir, que se presenta
como una excepción a ésta, justificada por razones especiales:
Utilitas, aequitas, iustitia, benevolentia, benignitas…. - Privilegium =
Es una disposición excepcional no justificada por un fin
correspondiente y que, por tanto, no es conforme en absoluto con la
utilitas, aequitas, iustitia, benevolentia, benignitas….Puede tener un
contenido de ejemplaridad. • ÉPOCA CLÁSICAÆ Es el período
histórico-político que coincide con el Principado (finales del siglo I
a.C) hasta la época del emperador Diocleciano (s. III d.C.). Es el
periodo en el que se produce el gran desarrollo y desenvolvimiento
de las Escuelas Jurídicas (Sabinianos y Proculeyanos). En esta
etapa aparecen distintas definiciones del ius, que marcan de forma
decisiva la interpretatio de los juristas. Así, entre las definiciones más
destacadas podemos mencionar: 5 María-Eva Fernández Baquero
Apuntes Unidad 1 Profesora Titular de Derecho Romano - Celso: ars
boni et aequi (“arte de lo bueno y lo justo o equitativo”) - Ulpiano: Tria
iuris praecepta: Honeste vivere, alterum non laedere suum cuique
tribuere (“Los tres preceptos jurídicos son: Vivir honestamente, no
dañar a nadie y dar a cada uno lo que le pertenece”). • ÉPOCA
POSTCLÁSICA Y JUSTINIANEAÆ Abarca el periodo desde el
emperador Diocleciano (s. III d.C) hasta Justiniano (s. VI d.). En este
momento histórico, el término ius pierde su carácter clásico para
quedar entendido como el derecho que desarrolló la jurisprudencia
(iura), adquiriendo el término leges el significado del derecho que
nace directamente del poder del emperador por medio de las
constituciones imperiales. Es una etapa en la que se produce lo que
se conoce como la vulgarización del Derecho o etapa del Derecho
romano vulgar, esto es, un periodo poco innovador y donde se repiten
constantemente las soluciones jurídicas que crearon los juristas
clásicos. Denominándose, la etapa final de esta época, período
justinianeo por deberse al emperador Justiniano la elaboración del
Corpus Iuris Civilis (C.I.C) y posibilitando que, tras la caída del
Imperio Romano, su Derecho se perpetuase en el tiempo y
convirtiéndose en la base de los ordenamientos jurídicos actuales.

El Derecho Romano y los sistemas jurídicos codificados. Las


tendencias del Derecho Natural y del Derecho de Pandectas llevan
al Derecho europeo continental hacia la construcción de los Códigos
Civiles vigentes. Concretamente, mientras que en Francia el
movimiento codificador se culminó pronto 12 María-Eva Fernández
Baquero Apuntes Unidad 1 Profesora Titular de Derecho Romano
con el Código Civil de Napoleón de 1804, de importantísima tradición
romana, influyendo en las codificaciones de numerosos países
americanos y europeos, como es el caso del Proyecto de García
Goyena de 1851, en España; en Alemania el Código Civil
(Bürgerliches Gesetzbuch, B.G.B.) se retrasó hasta 1900 por la
resistencia que ya analizamos de la Escuela Histórica. Este Código,
en donde los Pandectístas alemanes mitificaron el “dogma”
elaborado sobre las fuentes romanas, a pesar de su tardía aparición
quedó anticuado ya para su época, aunque se le sigue considerando
como una obra maestra de juristas y como la más perfecta
formulación de la Dogmática jurídica. De ahí que, junto con el Código
Civil suizo de 1912, influyera en muchas otras legislaciones de países
europeos y americanos. En la actualidad, en líneas generales, los
juristas contemporáneos han seguido dos caminos distintos a la hora
de estudiar y aplicar el Derecho: • Por un lado, está la corriente
racionalista, heredera de la Pandectística y de la Jurisprudencia de
Conceptos y que encuentra hoy su manifestación más clara en el
“Positivismo jurídico”, esto es, en la total correspondencia entre una
situación determinada y las normas de Derecho positivo que les sean
aplicables en un momento histórico concreto (“justo normativo”, “justo
legal” frente a lo “justo transcendente” como idea pura de justicia, en
un sentido platónico o considerada como justicia divina, “ley eterna”).
• Por otro lado, existe otra postura de carácter práctico o empírico
que parte de la Jurisprudencia de Intereses y que se ha concentrado
en movimientos como la “Escuela Derecho Libre” o el “Realismo
Jurídico”, donde la solución justa no se puede alcanzar solo mediante
normas o leyes formales, es preciso acudir a la libre investigación
jurídica, es decir, a otros factores como la moral dominante,
costumbres, condiciones sociales, económicas y políticas y a la
propia voluntad autónoma de las partes en conflicto. Ante este
panorama, el Derecho romano seguirá siendo el elemento histórico y
jurídico imprescindible para el progreso de la cultura jurídica
occidental, en la medida que su iurisprudentia nos sigue dando
ejemplo de cómo las soluciones a los conflictos jurídicos deben
inspirarse en la aequitas, en la utilitas y en la prudentia. VIII.- El
Derecho Romano y el sistema jurídico anglosajón: la recepción del
Derecho Romano en Inglaterra. La Common Law y Equity. La
recepción del Derecho romano en Inglaterra reviste un especial
interés dado que, por un lado, el sistema jurídico anglosajón es más
próximo a lo que fue el sistema romano de la etapa clásica, sobre
todo desde el punto de vista del procedimiento civil y de algunos de
sus principios jurídicos; pero, por otro lado, se mantuvo más
resistente a la penetración del Derecho romano durante la Edad
Media, a diferencia del resto de 13 María-Eva Fernández Baquero
Apuntes Unidad 1 Profesora Titular de Derecho Romano Europa y,
ello, a pesar de que fuera el primer país que experimentara la
influencia fuera de Italia de la escuela de los glosadores.
Concretamente, VACARIO que emigró en 1143 de Italia a Inglaterra
fue profesor en la Universidad de Oxford y autor del Liber pauperum,
que era un resumen de la obra justinianea. Sin embargo, en 1151 el
rey Esteban le prohíbe la enseñanza del Derecho romano y, en 1234,
Enrique IV prohíbe en general la enseñanza del Derecho Romano en
Londres. Sin embargo, el Derecho romano encontró vías de difusión
gracias a los discípulos de VACARIO y a las obras de RANULPH DE
GLANVILL y HENRY DE BRACTON que permitieron la
sistematización científica del Derecho inglés (Common Law) pero a
partir del Derecho romano, teniendo especial influencia la obra de los
glosadores. Así las cosas, el hecho indiscutible es que Inglaterra no
reaccionó como los otros reinos europeos en la Baja Edad Media ya
que su sistema jurídico en vez de avanzar por la vía de la
racionalización que llevase a la codificación, se mantuvo más
próximo a lo que fue el sistema procesal romano clásico, esto es,
desarrollándose a través de la vía jurisdiccional. Concretamente, el
derecho inglés tradicional fue obra exclusiva de los Tribunales Reales
de Westminster, ejerciendo su competencia aplicando el Derecho
configurado por los usos jurídicos locales y una gran variedad de
fórmulas procesales en las que existían elementos romano-
canónicos, ante cualquier laguna jurídica. La Jurisprudencia de estos
Tribunales superiores formó el Common Law, con un carácter
eminentemente rígido y formal. De ahí que dicha rigidez tuviese que
ser suavizada por la existencia de una vía jurisdiccional paralela a la
de los Tribunales: la Equity. En concreto, cuando una acción no era
admitida por el correspondiente Tribunal Real de Westminster, por no
ajustarse a las estrictas reglas del Common Law, los litigantes tenían
abierta la posibilidad de recurrir al Tribunal del Canciller Real (Court
of Chancery), que tenía la facultad de crear derecho por delegación
real, mediante el “privilegio de gracia” y en el que sus decisiones
estaban basadas en la simple “equidad”. Así, dicho cauce procesal
terminó recibiendo el nombre de Equity y el Court of Chancery
desempeñando una tarea esencial de perfeccionamiento del derecho
inglés en la medida que flexibilizada la aplicación del Common Law.
Actualmente, aunque existe en Inglaterra una cierta tendencia a la
legalización de ciertas áreas Statute Law, puede decirse que sigue la
tradición de ser un derecho esencialmente judicial y que, en su
desenvolvimiento, existen aspectos que nos recuerdan al Derecho
romano.

Fuente : https://www.redalyc.org/html/3600/360033218005/
CAPITULO III

Justiniano

El período de Justiniano como emperador se ha perpetuado en la


memoria histórica merced a su legado como codificador y legislador.
El gran estímulo recibido por los estudios jurídicos hizo que en el 528
formara una comisión encargada de producir un nuevo código de las
leyes imperiales promulgadas desde el período de Adriano. El trabajo
de esta comisión, conocida como Digesto, apareció en el 533, al
tiempo que se preparaba un manual para el uso de los estudiantes
de leyes, que recibió el nombre de Instituía. Un año más tarde
apareció una edición más completa del Código de Justiniano, que
contenía las propias leyes elaboradas y promulgadas por el
emperador. Su siguiente trabajo jurídico se conoce como las
Novelas, que, como las obras anteriores referidas a la jurisprudencia,
estuvieron supervisadas e inspiradas por Triboniano. Este sutil
jurisconsulto era cuestor del palacio sagrado, el ministro judicial más
importante del imperio.

Constantino

Las Reformas de Constantino es la denominación que ha dado la


historiografía1 a la continuación del proceso reformista comenzado
por el emperador Diocleciano (reformas de Diocleciano) por
el emperador Constantino. Estas se extendieron durante todo su
reinado, empezado en el año 306, hasta su muerte en el año 337.

Dos hechos fundamentales de las reformas de Constantino son los


siguientes:
La declaración de la libertad de cultos en el año 313, lo que terminaría
con las persecuciones al cristianismo, el cual alcanzó a ser religión
oficial del imperio más tarde.

La inauguración de la nueva capital del Imperio


romano, Constantinopla, lo que rebajaría a Roma a una ciudad
secundaria luego de mil años de dominio

Ulpiano

Llegó a ser prefecto del pretorio, algo similar a un ministro de justicia


del Imperio romano. Pero los soldados pretorianos no vieron con
buenos ojos que un jurista les liderara y limitara sus beneficios
económicos, por lo que se rebelaron contra él. Fue degollado ante el
propio emperador.

La definición de Justicia y los preceptos jurídicos de Ulpiano siguen


hoy en día vigentes en todos los ámbitos del derecho.
Sin embargo, pese a la sencillez de su planteamiento, “dar a cada
uno lo suyo” no es tan fácil.

El gran problema estriba, como es obvio, en averiguar qué es lo que


corresponde a cada uno, cuestión sobre la que ha existido una gran
discrepancia a lo largo de la historia.

Aun así, todos los jueces españoles se empeñan cada día en intentar
hacer posible esta máxima del derecho.

Servio Tulio

Basándose en el censo, Servio Tulio introdujo un nuevo


ordenamiento a la vez político y militar, los Comicios Centuriados.
Repartó a la población romana en cinco clases, según el censo,
valorado en ases. En los Comicios Centuriados, que reunían a toda
la población organizada en centurias, se votaba no a título personal,
sino por centurias, siendo cada una de ellas una unidad de voto. Por
tanto, las de la primera clase más las 18 de caballeros (la élite del
nuevo ejército) tenían siempre la mayoría.
La explicación más aceptada es la que presupone la existencia de un
ejército hoplítico constituido por las centurias de jóvenes de las tres
primeras clases. Las centurias de las clases inferiores estarían
excluídas del ejército permanente, y serían las tropas de reserva,
escasa y ligeramente armadas.
Los soldados eran propietarios de tierras. La reforma serviana,
asentada sobre la propiedad, contemplaba un ejército hoplítico
constituido por los propietarios de tierras, los cuales gozaban de
mayor influencia política. En los Comicios Centuriados prevaleció el
principio de que la mayor riqueza implicaba mayores gastos en la
milicia, pero confería a su vez una mayor influencia política.

ESTRUCTURA POLITICA DE ROMA


Los primeros tiempos de la historia romana, probablemente poco
después de la formación de la ciudad-estado, estuvieron marcados
por un gobierno monárquico. Su origen se sitúa cerca del año 625
a.C., fecha más probable que la que indica el mito de la fundación
de Roma (754 a.C.). Alrededor del 509 a.C., los aristócratas
romanos, con el apoyo del pueblo, se sublevaron en contra del
último monarca y lo expulsaron. Ese fue el comienzo de
la República Romana.

Cónsules
El cónsul era una figura de autoridad en la República Romana pues
ejercían tanto las funciones del gobierno y las militares, además de
administrar justicia o consultar a los dioses. De esta forma, se
podría decir que cumplían todas las funciones del rey durante la
monarquía pero durante un plazo limitado.
Los cónsules se elegían de dos en dos, pues así uno controlaba al
otro, y su elección se hacía de forma anual por la asamblea popular.
Una vez que terminaba su período de gobierno tenían que
presentar ante el Senado, o Asamblea, cuáles eran los resultados
de sus funciones.

En pro de velar por la seguridad de la República, tenían el deber de


dotar a una persona de poderes absolutos en el caso de que Roma
estuviese en peligro. Eso sí, es importante reseñar que esta
persona no podría estar en el cargo un tiempo superior a los seis
meses o que podría terminar sus funciones como Dictador en el
caso de que el peligro hubiese pasado.

Senado
El Senado siempre ha sido una constante en el gobierno de Roma,
puesto que ya comenzó a funcionar durante la monarquía y
continuó durante la República. Eso sí, el papel que ejerció fue
variando en los diferentes períodos.

Su función principal era la de ofrecer sabiduría y experiencia al


gobierno de la República. Por ello, las personas que componían el
Senado no eran elegidos, sino que eran personas respetadas por
sus logros y saberes en diferentes aspectos, por lo que su crítica o
consejo era escuchada con atención.

Asambleas
Las Asambleas romanas también eran conocidas como comicios,
teniendo que diferenciarlas en tres tipos de clases:

Asamblea Curial
Era la más antigua. Reunión de los patricios que estaba formada
por 30 curias y se contaba cada voto por persona, lo que permitía
conocer cuál era realmente la opinión de la mayoría, lo que viene a
ser, cuál sería el voto del pueblo.

Asamblea Centurial

Era una asamblea militar formada por diferentes grupos de 100


hombres, por lo que el voto obtenido era la representación de cada
uno de esos grupos y era representado por el jefe de cada uno de
estos grupos, llamado Centurión. Sus votos formaban parte de la
elección de los cónsules y de la aprobación o derogación de las
leyes.

Asamblea Tribal

Era el nombre que recibía la asamblea de la plebe, quienes se


encargaban de representar y defender los derechos de los
plebeyos. Los acuerdos a los que llegaban se denominaron
plebiscitos y tenían carácter de ley

Fuente : https://sobrehistoria.com/la-republica-romana/