“La cucaracha” y otros corridos de la Revolución
En el siglo XX, no hay ícono musical por excelencia para México, que la cucaracha, cantada en el
extranjero como santo y seña a raíz de la revolución mexicana. Y es esta canción un apunte
extraordinario de colores tierra levantados por la caballería de Pancho villa, enjugados por el sudor y la
sangre de los combatientes de la División del Norte, que produce la acuarela al rubro citada para pintar la
siguiente historia.
La cucaracha no era una soldadera, como algunos autores suponen, (la Adelita, la Valentina, Marieta,
etc.), si no que se trataba del mismísimo VICTORIANO HUERTA, ya que en algunas fotos oficiales,
cuando no traía uniforme militar, y usaba frac, parecía una cucaracha a decir de los cantores, que le
recordaba también sus hábitos de borracho y marihuano: “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede
caminar, porque no tiene, porque le falta, marihuana pa’ quemar. Pobrecito de madero, casi todos le han
fallado. Huerta el ebrio bandolero, es un buey para el arado".
La canción la compuso un veracruzano de nombre Rafael Sánchez Escobar, que tocaba piano en
un burdel, y que se había popularizado en las tropas de Pablo González, meses antes de la toma de
Torreón por Pancho Villa en marzo 1914.
Posiblemente, eso tocaba la banda militar de la División del Norte, al recibimiento del General Felipe
Ángeles el 15 de marzo a las cuatro de la tarde, a su llegada en tren a Chihuahua, antes de la toma de
Torreón; además de ser una canción de marcha de “Los Dorados” de Villa.
Para más datos al respecto, ver capítulo 28 “TORREON: EL PROLOGO”, pp. 305, del libro Pancho Villa,
una biografía narrativa, de Paco Ignacio Taibo II, Editorial Planeta.
Que aquí queden estas manchas acuareleadas, en un centenario deslucido, donde es preferible el
bicentenario de la independencia, que hablar de REVOLUCIONES, que por tradición de centurias, más
vale que no se inciten.
“La cucaracha”
La Cucaracha, la cucaracha,
ya no puede caminar,
porque no tiene, porque le falta,
marihuana que fumar.
Ya se van los carrancistas,
ya se van por el alambre,
porque dicen los villistas,
que se estarán muriendo de hambre.
Pobre de la Cucaracha,
se queja con decepción,
de no usar ropa planchada,
por la escasez de carbón.
(Coro)
Pobrecito de Madero,
casi todos le han fallado,
Huerta el ebrio bandolero,
es un buey para el arado.
La ropa sin almidón,
se pone todos los días;
y sin esas boberías,
se me figura melón.
(Coro)
¡Todos se pelean la silla
que les deja mucha plata;
en el Norte Pancho Villa,
y en el Sur Viva Zapata!
Una cosa me da risa:
Pancho Villa sin camisa,
otra cosa me da horror,
al vil Huerta en camisón.
(Coro)
Necesito algún “fortingo”
para hacer la caminata,
al lugar donde mandó
a la convención, Zapata.
Una guacamaya pinta
le dijo a una colorada,
quien se meta con mi patria,
se lo carga la…
(Coro)
Hay unos que roban mucho,
y luego huyen muy lejos,
validos de fuero y mando
y de que nos creen pen…itnetes.
(Coro)
Qué bonitas soldaderas
cuando bailan el fandango.
Viva Pánfilo Natera,
el orgullo de Durango.
Ya murió la Cucaracha
ya la llevan a enterrar,
entre cuatro zopilotes
y un ratón de sacristán.
“La Adelita”
“El corrido del caballo blanco”
Este es el corrido del caballo blanco,
que en un díía domingo feliz arrancara,
iba con la mira de llegar al norte,
habiendo salido de Guadalajara,
Su noble jinete, le quito la rienda,
le quito la silla y se fue a puro pelo,
cruzo como rayo, tierras Nayaritas,
entre cerros verdes, y lo azul del cielo,
A paso mas lento, llego hasta Esquinapa,
y por Culiacaí n, ya se andaba quedando,
cuentan que en los Mochis, ya se iba cayendo,
que llevaba todo el hocico sangrando
Pero lo miraron pasar por Sonora,
y el valle del Yaqui le dio su ternura,
dicen que cojeaba, de la pata izquierda,
y a pesar de todo, siguioí su aventura,
“La Adelita”
Si Adelita se fuera con otro
La seguiríía por tierra y por mar
Si por mar en un buque de guerra
Si por tierra en un tren militar.
Toca el claríín de campanñ a la guerra
Sale el valiente guerrero a pelear
Correraí n los arroyos de sangre
Que gobierne un tirano jamaí s.
Y si acaso yo muero en campanñ a
Y mi cuerpo en la sierra va a quedar
Adelita por Dios te lo ruego
Con tus ojos me vayas a llorar
Ya no llores querida Adelita
Ya no llores querida mujer
No te muestres ingrata conmigo
Ya no me hagas tanto padecer.
Me despido querida Adelita
Ya me alejo de mi uí nico placer
Nunca esperes de míí una cautela
Ni te cambio por otra mujer
Soy soldado y mi patria me llama
A los campos que vaya a pelear
Adelita,… Full lyrics on Google Play Music