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LA PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD

ELISA GARCÍA BARRAGÁN Instituto de Investigaciones Estéticas, UNAM

Casi inmediatamente después de la conquista y colonización, en la pluralidad que constituyó a la sociedad novohispana, la empatía entre criollos e indígenas fue el punto de inicio de una primera fusión espiritual, y a seguidas étnica, aprecio testimoniado por el primer cronista criollo Juan Suárez de Peralta (1589), quien afirmaba:
Oy los indios... están ya tan españolados y admitidos en los tratos y contratos con los cristianos, que en ellos se hallan munchos oficios mecánicos y otros de aprovechamiento, que le tienen muncho más que los españoles1.

Además, con agrado por el afecto que él presentía profesaban los indígenas a los criollos, comenta: «Los nacidos en México, a quienes los indios tienen por hijos, y sus mujeres han criado a los más a sus pechos»2. Difícil por cierto abundar acerca de tan optimista relación, ya que en ambos universos se daba la dificultad de homologar pensamientos y actitudes. Cabe aclarar que esa simpatía no era incluyente para los mestizos, pues con ellos había una problemática diferente, actitud que se irá
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Juan Suárez de Peralta, Noticias Históricas de

modificando, pues si bien el indígena continúa en ese desafecto, el mestizaje del intelecto en el que se asientan los muy ilustres Fernando de Alba Ixtlilxóchitl y Fernando Alvarado Tezozómoc, adquiere otro estatus, no sólo por su origen de nobleza, atado al México antiguo, sino por su cultura en la que demostraron gran habilidad en ambas lenguas, el español y el náhuatl; escritores que se inscribían sin duda en el mestizaje refinado, cultural; tal es también el caso del Inca Garcilaso de la Vega. Creo que no resulta ocioso recordar algo del Romance de Mateo Rosas de Oquendo «El mestizo»3:

la Nueva España, Madrid, España, Imprenta de Manuel G. Hernández, 1878, p. 110.
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Elisa García Barragán, La conciencia mexica-

na en Suárez de Peralta a través de su crónica: Noticias Históricas de la Nueva España, México (tesis de licenciatura inédita), UNAM, 1965, p. 56.
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Alfonso Méndez Plancarte, Poetas novohispa-

nos. Primer siglo (1521-1621), México, UNAM, 1991, p. 138.

y es precisamente en el universo de la fe en el que la aculturación se va afincando. y escuche las quejas de un mestizo pobre. p. para definir la doble esencia que irá conformando la sociedad novohispana encuentra la fórmula y se apoya en el verso del tabasqueño del siglo XX. que. exigía una rápida compenetración con el pueblo sojuzgado. al referirse a la vida cotidiana en la ciudad de 4 Carlos Pellicer. Será precisamente en la apropiación de tan diversos discursos y su desarrollo. Cito un ejemplo: Francisco Cervantes de Salazar en unos de sus diálogos con visos renacentistas. muestra la figura del indio que empieza a aparecer. en el que tal homologación resultaba acaso más difícil. de ahí que procurara espacios que pudieran establecer una cierta igualdad de condiciones más allá de los constantes agravios para la totalidad de los habitantes en estos territorios americanos. p. a manera de telón de fondo. aunque remendado. Carlos Pellicer: «y mi voz se llenaba con el eco de otra voz»4. justificación moral para la conquista. Ignacio Osorio.. la escultura. citado en Ignacio Osorio. Los cambios a través del período virreinal se advierten en todos los aspectos de la vida y el conocimiento. Conquistar el eco. Universidad Nacional Autónoma de México. y mis padres. . 7. talla en piedra. etcétera. Atzacoalco (México) tad de asimilación se daba en el ámbito autóctono. op. La paradoja de la conciencia criolla. México. símbolos y efigies de una nueva identidad. 5 Gabriel Méndez Plancarte citado en Ignacio Osorio. que el arte irá configurando a través de la pintura. 10. aunque se debe agregar que igual dificulAnónimo. cit. Coordinación de Humanidades.68 ELISA GARCÍA BARRAGÁN ¡Ay señora Juana! Vusarcé perdone. pero ya en la Nueva España. 1989. tanto en la plástica como en la literatura. Metáfora que para el estudioso explicita la paradoja de la conciencia criolla: ¿cómo hacer suya una voz simultáneamente ajena? Esto precisamente en aquellos momentos en los que el proceso de la historia declaraba a los hijos de los españoles nacidos en territorio novohispano como «diferentes de los europeos». Lentitud de un proceso que Gabriel Méndez Plancarte para definirlo toma en cuenta cómo a la larga se llevó a cabo la incipiente integración de una «mexicanidad humanista arraigada en nuestras antiguas culturas y tradiciones. soy hidalgo y noble. siglo XVI. Las realizaciones aglutinadoras del «nuevo pensamiento» se aprecian de igual manera. cruz atrial. los signos. hijos de conquistadores. El proceso evangelizador. y fortalecida con savias de universalidad»5. en «apenas visible iconografía».

en este caso apoyaba a los evangelizadores. cacomites. su amigo le responde: —Son frutos de la tierra: ají.. en cuya narración. Es importante aclarar que no todas las dramatizaciones provenían únicamente de lo medieval. sin duda una de las manifestaciones culturales más apreciadas.). UNAM. jícamas. Alfaro. todavía para el siglo XVI. por ejemplo.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 69 México donde pone a sus dialogantes a remarcar el enriquecimiento del lenguaje con vocablos indígenas.] a los cuales se les dio el nombre mexicano de Neixcuitilli. zapotes. entre los que no faltó la embestida de Santiago alanceando infieles para ayuda y triunfo de los cristianos7. magnífico tablero en la iglesia de Santiago Tlatelolco. talla en madera policromada. mameyes. A lo que Zuazo. porque: «El ideal de guerreros era. guayabas. José Rojas Garcidueñas comenta: A fines del siglo XVI [. formando parte vital del diario discurrir. p. XV. Cotidianidad en la que no sólo se incluyen los nombres que da la botánica a los frutos de la tierra. y otros que aún luchan. mezquites.. Iglesia de Santiago Tlatelolco. indios ya muertos. 1989. Festejos que teniendo como parte de sus antecedentes al teatro medieval. en las capillas abiertas. combates mezclados con oraciones y milagros. El mismo investigador recuerda: No otra cosa que el teatro de masas fueron las representaciones que los tlaxcaltecas hicieron en los años de 1538 y 1539 [. UNAM. etcétera. murallas. Relieve de Santiago Mataindios.] comenzaron a representarse cada viernes.] donde figuraron verdaderos ejércitos. los romanos coloquios del siglo XVI. tunas. 7 Santiago Mataindios. xocotes y otras producciones de esta clase6.. van referidos a la griega. p. siglo XVI. ello desde el siglo Anónimo. mitotes y coloquios. en tal coloquio uno de los dos paseantes. Este teatro se efectuaba en los atrios frente a las portadas de los templos. México XVI. caballeros tigres. aguacates. así. se suman lo europeo y lo indígena. toda suerte de celebraciones: autos. México en 1554.. son otros los temas que de cierto modo convocan a todos los habitantes de la capital del virreinato. En la Nueva España. José Rojas Garcidueñas (comp. Autos y México. gilotes. La dramaturgia. 64. en la capilla de San José de los Naturales unos «Pasos» en memoria de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo[. darán lugar a las representaciones religiosas en la ciudad de México... camotes. . 6 Aquí viene a cuento la tabla en la que Santiago Matamoros queda trastocado en Francisco Cervantes de Salazar. frijoles. modificando aquel pretérito teatro. pregunta en latín: —¿Pero qué es lo que venden esos indios e indias que están ahí sentados? Porque las más parecen a la vista cosas de poco precio y calidad.

el trabajo conjunto de frailes e indígenas. región que en la época prehispánica había sido señorío de pueblos de indios. muchos en Páginas de Arte e Historia. p. con sus atrios e iglesias.] «caballeros tigres». todo ello con diálogos sencillos. Conquista. otomíes y de algunos pames. haciendo de Ixmiquilpan un pequeño foro intelectual»9. p. México.. L’Aigle et la Sibylle.. En este sitio se establece. Es importante destacar un caso singularísimo en estas iniciales manifestaciones artísticas que involucran lo europeo y la imaginación del indio: el relato pictórico en la decoración de la iglesia de Ixmiquilpan. Sobre cerca de 2. bajo la dirección de los monjes. Instituto Nacional de Antropología e Historia. en el estado de Hidalgo. Fresques Indiennes du Mexique. ahí erigen un monasterio y en él una institución de enseñanza. Volviendo a los festejos. ámbito que se caracteriza por su aridez. los guerreros indios luchan con sus mazos. marcan. París. Ellos son los [. 122. «¡Santiago y a ellos!». abundancia de cactos y el paisaje llano y seco. pese a lo aislado del lugar y a su alejamiento de la capital del virreinato. el mestizaje de las tradiciones pasa por el mestizaje de las formas. 8 Francisco de la Maza. «donde los religiosos aprendían el latín. 9 Serge Gruzinski.. Serge Gruzinski describe tales pinturas. Imprimerie Nationale Éditions.. Algunos se cubren con una piel de Jaguar... sus espadas de obsidiana y su escudo.. 79. así las danzas. cit.70 ELISA GARCÍA BARRAGÁN [por eso] nuestros indios. que exigía igual entusiasmo. el entusiasmo popular con que fueron acogidos. 10 Op. desplegaron un sermón plástico didáctico. son los monumentos que. alejándose del baile para dar paso a la dramatización. 55. estos últimos. con buenos recursos. evangelización y sincretismo Los conventos.. 1994. tanto en la ornamentación de sus fachadas como en el decorado interior de los templos y claustros.] . como primera constancia tangible para la historia del arte novohispano. la presencia misionera de la orden de San Agustín. manifestación acorde con el entorno en el que se levanta el templo. se debió a que el pueblo autóctono antes de la conquista conocía y practicaba de manera muy primitiva fiestas de carácter teatral.. p. [. .. su iconografía que conjuga igualmente lo indígena y lo europeo: En Ixmiquilpan.200 metros cuadrados. alrededor de 1550... con macanas y pieles de tigre [se plasman] con las caras y los cuerpos de los atletas que nos dejó el mundo eterno de Atenas y Roma»8. o los mitotes se servían de la pantomima. la inspiración indígena y monástica se ingenió para fusionar la tradición prehispánica con las referencias antiguas caras al humanismo y al renacimiento y la guerra chichimeca asentada en la frontera10. auxilio espléndido para esas tareas..

Manuel Toussaint subraya: «Conservamos cierto número de piedras. un grupo de piezas de arte y de culto. como advierte Toussaint. cit. el copilli. Ahora bien. las flores que proliferan evocan irresistiblemente. como significativa presencia. . mostraba los símbolos de la Pasión de Cristo. sino de algún modo reminiscencias paganas. capturan los prisioneros con un gesto clásico que reproduce aquel que se observa en el Códice Mendoza. 45. logrando un arte nuevo en estos territorios americanos. las cruces atriales o pasionarias y las pilas bautismales fueron imprescindibles. recuerdo de antiguas prácticas prehispánicas. y esos maravillosos centauros griegos. y en más de un caso. Más allá de la ruptura espectacular. en Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas 50/1.. brutal. op. al decir de Rafael García Granados. «probablemente subsistan reminiscencias idolátricas.. 13 Manuel Toussaint citado en Manuel Gonzá- lez Galván. la vírgula de la palabra: los cantos y gritos que emiten los guerreros. involucrando no sólo el estilo. que se daban al aire libre. en Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas 50/1. la de Acatzingo. no sólo la mano de obra. «posee un recio sabor indígena y está fechada con el numeral cuatro conejo. el elemento aborigen predominó sobre lo extranjero»14. y en ellas no sólo es la talla burda. y pone como ejemplo las cruces de San Felipe de los Alzates y la de San José Tajimaroa.. 12 González Galván. Pero aún más. Respecto a tal subterfugio. en las que. traídos de España. por selección. es decir. 45.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 71 de los cuales van tocados con diademas de jefes. 80 y 81 (traducción libre de la Rafael García Granados citado en Manuel tumbres indígenas. Un centauro agita las tres flechas del emblema agustino. asociando la mitología antigua con la heráldica de la orden que hizo construir la iglesia11. que causó el paso de la idolatría al cristianismo. cit. de América en su arte colonial». las continuidades facilitaron la transición de un mundo al otro. A pesar de su apariencia renacentista. la forma ideal de la «guerra florida» xochiyaoyotl.. sino que asimismo traen a la mente los cuauhchicallis. p. al lado de estos bienes que poco a poco iban a ir puntualizando lecturas para una didáctica misional. pp. «Influencia. en ellas cabe citar la presencia en su talla de la mano de obra de los naturales. De esa manera se van conformando. gracias a los aborígenes y a la copia de estampas aportadas por los misioneros. 14 Ídem. en Michoacán»12. de América en su arte colonial». en las que sobre la índole del objeto. las vasijas para contener la sangre de los sacrificados. «Influencia. p. sino el propio espíritu indígena ha podido sobrevivir»13 y. fue sustituyendo paulatinamente a las cos11 Op. 1982. Espacios en donde una gran cruz. Prioritario e inicial el uso de los atrios. explica: «La cultura europea no se implantó de golpe.. correspondiente a 1574». Mencioné las pilas bautismales. y blandiendo las armas tradicionales. autora). o estilos. [sorprendentes] los centauros calzados de sandalias indias cactlis [huaraches]. Instituto de Investigaciones Estéticas-UNAM. A todo ello hay que unir los glifos del lugar. asimismo de carácter ritual. hoy Ciudad Hidalgo. poseyeron especial relevancia. Mucha tinta ha corrido acerca de la fábrica de las mismas. por selección..

SEP. fue resuelto por los frailes al colocar iconos de lectura compatible en los muros de los santuarios. p.. las capillas y los claustros. cit.. citada en Elisa que movilizaron un repertorio intencional de figuras pintadas y esculpidas. renacentistas. 1982. de América en su arte colonial»15. inclusive para la arquitectura. porque existen motivos que tanto pueden ser nativos como extranjeros. por selección. 18 Salvat. el gusto por lo plateresco y la men- lez Galván. impronta que se podría definir como inconfundiblemente mexicana. en la que. es decir. que hay una coincidencia formal. Esta expresión. José Moreno Villa citado en Manuel GonzáMartha Fernández García. resultó polémica y fue aplicada en el análisis de diferentes obras de arte. en abierta oposición a la fe cristiana18. con influencias gotizantes.] la tarea no fue sencilla.. y la interpretación nativa en esas piezas de arte. Yo propongo la antigua voz mexicana Tequitqui. 17 Vargas Lugo. sin duda alguna. p. citado en Manuel González Galván. cit. recoge varias opiniones acerca de tales apropiaciones.. efectuaron los indígenas. Afortunadamente todavía hoy se pueden admirar los trabajos que. 43-54. por qué no buscar la palabra equivalente en azteca y bautizar con ella a las obras que presentan rasgos de especialísima amalgama de estilos. efigies de la Virgen y de los santos. hasta donde me fue posible. en las que la manufactura indígena marcó su carácter. así como escenas de la Pasión. «Sobre el concepto tequitqui». El complicado proceso misionero. Constantino Reyes Valerio.. 44. INBA. Santoral que se desplegó por monasterios e iglesias del territorio novohispano. Se trató de una verdadera cruzada en la 15 16 Op. . en la que podríamos llamar relación cercanísima entre los naturales y los españoles. de las razones de los indios: Tal reflexión implicó la necesidad de conocer. Constantino Reyes Valerio empleará como término para esa producción el de «Arte Indocristiano». Respecto a la modalidad Tequitqui. la infinita variedad de formas expresivas del pensamiento indígena. 47. La inspiración se daba en la copia. p. pp. conservado en la escultura y la cerámica. fascículo 36. pero principalmente en los códices [.72 ELISA GARCÍA BARRAGÁN Manuel González Galván.. Martha Fernández acota su tiempo y lo reduce a tan sólo el siglo XVI 17 . Por su parte. México. hecho que pudo prestarse para que los indígenas pudieran expresar un concepto sin temor a que fuesen castigados. o sea tributaria»16. y lo justifica después de revisar las formas denotativas. bajo la dirección de los monjes.. con su acostumbrada sabiduría en «Influencia. op. ya que los frailes trataron de evitar toda manifestación de las creencias paganas. etcétera. para terminar con el obstáculo de las lenguas y llamar la atención. op. en Historia del Arte Mexicano. no cancelaban las reminiscencias del mudéjar en los alfarjes de cantidad de templos. También hay que recordar lo dicho por José Moreno Villa: «Vasallos y tributarios fueron aquí los indios. cit. 102.

Si a éstos [. A su vez. capas.. tal sacan otra de plumas y como ya los pintores se han hecho mucho perfeccionado. lo que parece sin duda exceder todo ingenio humano y cuanto a todas las otras naciones del mundo [. otras imágenes hechas de pasta de caña de maíz. que se remontó en sus orígenes a usos de necesidad diaria: escudos o chimallis. Manuel Toussaint. No sería la piedra el simple vehículo para ese arte. p. trajes. 37. de hacer de pluma natural. aparte de custodias de plata y una serie de obras para la liturgia. y realizadas principalmente en el territorio michoacano. ídem. o bien. la Adarga de Felipe II. ya que fueron los tarascos los inventores de tal técnica. Por su parte. Así se llama el maestro que asienta las plumas y de este nombre tomaron los españoles de llamar a todos los oficiales amantecas. una en El Escorial y otra en la catedral de Toledo. Apropiaciones de unos y otros estilos mezclados y amparados no sólo en lo aparencial. a las que todavía se les rinde culto en México y España. .] debe ser admirado y estimado.. es el oficio y arte que aquellas gentes mexicanas tan bien y perfectamente obrar saben. Una muestra apreciadísima por los frailes... se colocaron en las iglesias: Cristos. igualmente piezas excepcionales que hoy están en Europa: dos mitras de gran excelencia. Arte colonial en México. Dentro de las artes menores habría que recordar los objetos efectuados siguiendo la ancestral técnica prehispánica de la plumaria. hácense ya muy preciosas imágenes y mosaicos romanos de pluma y oro19. varios Ecce Homo o vírgenes en sus diversas advocaciones. en el Museo Arqueológico de Madrid.. etcétera. ya con motivos religiosos. fray Bernardino de Sahagún menciona que es en las láminas del llamado Códice Florentino donde se halla la información acerca de los «amantecas». sino igualmente en los estudios teológicos y filosóficos. 20 Fray Bartolomé de las Casas.. realizados por el amantécatl. se trata por cierto de un santoral en el que se consiguieron más cabalmente los rasgos europeos. citado en Pero no solamente vírgenes y santos se inscribieron en el arte plumario.. Instituto de Investigaciones Estéticas-UNAM.. 1990... México.] les dan buena muestra de pincel. todo aquello que ellos y otros cualesquiera excelentes y muy primos pintores pueden con pinceles pintar20. lo decorativo.. 19 Fray Toribio de Benavente.. eran buenos debujos. con sus mismas naturales colores asentada.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 73 cionada modalidad tequitqui en el ornato de portadas. también hay objetos de gran finura. fray Bartolomé de las Casas dice: . Ahora bien. fray Toribio de Benavente encuentra que: .

Tal vez una de las más antiguas esculturas Fray Bernardino de Sahagún citado en Miguel León Portilla. el entrelace de ambas deidades. En tal virtud integradora se basaba el afán de consustancialidad en torno a la Iglesia. rodeada de una aureola solar. su devoción se difundió por todo el ámbito novohispano. en náhuatl «Nuestra Madrecita». además. Era grande el concurso de gente en estos días y todos decían: «Vamos a la fiesta de Tonantzin». es orante. Lo explico: Tonatzin. la conocida mandorla de luz. Pensamiento náhuatl y mensaje cristiano en el «Nican Mopohua». Tonantzin Guadalupe. Fray Bernardino de Sahagún en la Historia general de las cosas de Nueva España.74 ELISA GARCÍA BARRAGÁN Nacionalismo guadalupano Haciendo un paréntesis. 22 sea una muy primitiva. de la Virgen de Guadalupe al indio Juan Diego. Fondo de Cultura Económica. El Colegio Nacional. lo refiere: En este lugar [que se nombra Tepeyácac] tenían un templo dedicado a la madre de los dioses. Rápidamente se comenzaron a divulgar sus manifiestos milagros. Venían hombres y mujeres. Cambridge y Editorial Atlante. Y agora que está allí edificada la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe. . La imagen de la Virgen queda plasmada en el ayate o tilma de Juan Diego. Y venían a ellos de más de veinte leguas de todas las comarcas de México y traían muchas ofrendas. mozos y mozas a estas fiestas. 2000. su sincretismo afirmaría la conciliación de convencimientos. A partir del momento de la aparición de la Guadalupana al hoy san Juan Diego. pero sí lleva las manos juntas. no tiene la mandorla de rayos. lleva las manos juntas en ese gesto y a sus pies la Luna y el angelito que la sostiene con los brazos en alto. principalmente en el universo de los indios o de las clases más desvalidas. Talla de volumen cerrado en piedra basáltica. su apariencia primitiva «bien pudiera señalarse como el primer paso de la talla del ídolo hacia la imagen cristiana»22. s/p. también la llaman Tonantzin21. Allí hacían muchos sacrificios en honra de esta diosa. Elizabeth Wilder Weismann. p. que la llamaban Tonantzin y que quiere decir Nuestra Madre. y que hoy conserva el Museo de la Basílica de Guadalupe. 15. donde se presenta como las vírgenes apocalípticas. es relevante mencionar como otro de los puentes adecuados para la unión de lo indígena y lo criollo un hecho mirífico: la aparición. Escultura Mexicana 1521-1821. en el siglo XVI. como constancia de ellos. México. Harvard University Press. enormes lienzos muestran los desfiles de la población integrada por todas las clases sociales que acudían a 21 darle las gracias por los favores recibidos. que no se ha podido datar con exactitud. 1950. como aquéllas. Para Elizabeth Wilder Weismann. en la que la Virgen aparece envuelta en su manto. se va a reflejar en la advocación de la Guadalupana.

se contemplan no sólo las presencias de la Virgen del Pilar y de la Guadalupana. pinturas. 85. Además de la inclusión de estos símbolos prehispánicos en su campo simbólico. como se advierte en el Codex Nuttal. Antonio Bonet Correa. Igualmente en el XVIII. sino igualmente águilas bicéfalas coronadas que devoran una serpiente. Agustín del Pino. pectoral. Biblioteca Mexicana de la Fundación Miguel Alemán. su vera efigie y el desarrollo y amplitud que esta devoción alcanzara. en el que Antonio Rubial observa: . Argomanis (1778). A partir de entonces tendrían gran auge las «tablas con incrustaciones de nácar». 24 los investigadores. Concepción García Saiz. en Querétaro. Los artistas. produc23 ción artística sobre la que ya se ha escrito y cuya procedencia era una incógnita para Antonio Rubial García. 2000. la presencia de la Virgen en esculturas. . el bárbaro aparece de frente con penacho. Nicolás Correa. «Tomás González de Villaverde. símbolo conocido entre los antiguos mexicanos. muchos de ellos anónimos. tanto el indio europeizado como el bárbaro. vestido y ofreciendo flores a la Virgen que se posa sobre el águila y el nopal. en México en el mundo de las colecciones de arte. Juan González de Mier. representan en el cuadro esta unión nacionalista: en ella. de igual manera. entre otros los de Manuel Toussaint. faldellín de plumas y con un carcaj [.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 75 Así desde el siglo XVI. Influencias orientales A las obras de arte señaladas. 120. claro reflejo de la voluntad de insistir en la cohesión México-España. Nueva España 1. en un sermón en argamasa que reitera el mestizaje en la fachada de la iglesia de la misión de Jalpan. «Nueva España: imágenes de una identidad unificada». etcétera. relieves en las fachadas de las iglesias.... en Espejo Mexicano (coord. Antonio de Santander. la Guadalupana era la figura novohispana que insertaba con mayor profusión la otredad indígena23. de Rivera I. quienes después de diversos estudios. Pedro López Calderón. Pero sin duda fue la pintura el medio más empleado para la divulgación guadalupana y su culto. como sucede con las tablas enconchadas y con los biombos de origen oriental. es efigie que define lo mexicano. y a partir de las postrimerías del siglo XVII.] en claro contraste con el cristiano. Marta Dujovne.C. p. rapado.. Enrique Flores Cano). México. pudieron precisar que tales obras fueron realizadas en la Nueva España y. como queda subrayado en el «Verdadero retrato de la Virgen de Guadalupe». A. se unen otras con el uso de nuevos materiales y técnicas. En Elisa Vargaslugo.. «La pintura de enconcha- dos». Miguel González. Creaciones venidas de lejanos países. que a la fecha se conocen los nombres de ocho de sus autores. y Rudolpho»24. se detienen ante sus milagros y apariciones. p.

María Teresa Martínez Peñaloza. que realizaba su tornaviaje de Acapulco a Filipinas. cochinilla.76 ELISA GARCÍA BARRAGÁN tabla de madera forrada de lino. atriles. «el trazo previo se hacía para marcar el lugar en donde debían. pues traía entre otras cosas los biombos. p. hilo de Campeche.. de ellas. medias. canela). mobiliario y muchos más objetos. enconchados. 135. con la llegada de los «chinos». temas del Antiguo y Nuevo Testamento. mercado idóneo para las operaciones de venta y embarque. se trataba de artesanos. . cit. ya que éstos no están puestos al azar. México. un amplio santoral y pluralidad de guadalupanas. corazón del comercio interoceánico. mantones). procedente de Filipinas. En 1564 llega a Acapulco. Cerca del 90% de las importaciones eran textiles de algodón. logro económico que. con gran finura en el dibujo y cromatismo. en la llamada «Feria de Acapulco». y descaminos de la plata mexicana». el cargamento incluía mercaderías importantes y sin duda de lujo. también se enviaba grana. sombreros de paño de Puebla. vírgenes en diversas advocaciones. sirvientes y esclavos. encuentra en ciertas piezas influencias del estilo japonés Namban-jin28.. 131. El galeón de Manila traía a México: . cortinas. en Los galeones de la plata. 1565-1815. oratorios de viaje» y un sinnúmero de muebles. 28 Ídem.. 85. ropa (chalecos. De las exportaciones de México a Filipinas destaca en primer lugar la plata. colchas. «dio lugar a que se considerara a Filipinas. especias (pimienta. término con el que se designaba a todos los orientales venidos a este territorio. manteles. México. p. o podían. colonia de otra colonia»26. vino de Castilla para ceremonias religiosas y artículos de herrería27. ciertas series con el relato de «La conquista de México». o galeón de Manila. las lacas. Acerca de lo rico y prolijo de la decoración de los biombos y de las tablas con concha nácar. Rodrigo Rivero Lake. porcelana. marfiles. estoraque. al igual que personajes mitológicos. p. «Un asunto de influen- cias mutuas». 1998. México. sino estratégicamente para dar [. en Los galeones de la plata. jabón. dándoles un sello mexicano.. escritorios. un grupo muy importante está resguardado en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires. Diseños que a su vez influyeron en la cerámica. acuñada o en lingotes. cera. 1565-1815. empleada para pagar a los comerciantes chinos y portugueses que llevaban productos a Manila. «Caminos El intenso trato comercial propiciaría de igual manera el «movimiento migratorio».] mayor lucimiento a la obra»25. El puerto guerrerense vivió su tiempo de gloria. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. bufetillos. colocarse los trozos de nácar. Significativa entonces y ahora es la temática que estas tablas acogieron: asuntos de historia. marquetería. la primera nao de Manila al mando de Miguel López de Legazpi. la línea de navegación mercante de la nao de China. corazón de comercio interoceánico. op. asevera María Teresa Martínez Peñaloza. 25 26 Ídem. así como de las «arquetas. Se iniciaba así uno de los procesos comerciales más exitosos. 27 Rodrigo Rivero Lake..

. como eco de ese diario vivir. José Rojas Garcidueñas lo retoma y abunda: Filigrana de plata.. mulatos y más. Su extenso formato les permitió desarrollar un relato pictórico prolijo. vibrando en las umbrosas nubes eclesiásticas. quienes fueron paradigma en el inicio del espíritu crítico y del intelectualismo hispánico. [.] . todos en una grata convivencia. y en todo este pormenor. Barroco. donde la metáfora se retuerce y la imagen se quiebra en el prisma gongorino de los siete colores. o bien en lienzo sobre tabla. llena con su creatividad e igual prestigio el «Virreinato de Filigrana». al «Encuentro de Cortés y Moctezuma». Otra vez la literatura tendría una relevante acción en la captura de los días y los afanes. como los Voladores de Papantla. Personajes cuya producción literaria. sino hasta las canoas que surcaban los canales. la población reunida.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 77 En cuanto a los biombos. pero también se incluyeron en sus anversos diversas vistas de la ciudad virreinal. mezclándose dignatarios con comerciantes. la evolución de ese universo de alguna manera aparece sintetizada en la obra de dos figuras incomparables. a los Mitotes.. desde los prehispánicos. en la Nueva España éstos fueron ejecutados en tablas de madera pintadas directamente. advirtiéndose en ellas no sólo las calzadas y las edificaciones. Según sus estudiosos. Filigrana de la palabra en los certámenes literarios. dibujada por los reflejos de oro. primordialmente la Plaza Mayor y sitios aledaños. como bautizara Alfonso Reyes a tan enjundiosa etapa del siglo XVII. Senderos que el arte continuará captando en el mundo barroco. en la que el predominio del criollo frente a los diversos mestizajes no soslayaba puntos de contacto con el resto de los habitantes del territorio novohispano. mestizos. indios. Religión y cotidianidad Renovados intereses moverían a tan multicolor sociedad. e inclusive las diversas clases sociales: criollos. que en los biombos aparecía como plácido y festivo. pero exacto. impregnada de la cultura del momento. de igual manera en ellos se dio cabida a juegos. tal vez manido término.. curvas y contracurvas barrocas [.] Filigrana de retablos. en el que se dio relevancia a la «Historia de la Conquista». la monja poeta sor Juana Inés de la Cruz y el erudito criollo don Carlos de Sigüenza y Góngora. etcétera.

IIE-UNAM. . 1964. argamasa. siglo XVIII. argamasa. al Tlalocan o paraíso terrenal mexicano de abundosos frutos y flores.78 ELISA GARCÍA BARRAGÁN Anónimo. en cuyo abigarramiento. género artístico que detalla los entrelaces biológicos que los habitantes de esta América hispana van México. 33. detalle de la cúpula de la iglesia de Santa María Tonantzitla. p. Niñito (Piltontli) en una de las pilastras de la iglesia de Santa María Tonantzitla. 51. como se aprecia en la poblana iglesia de Tonantzintla. floridas y cromáticas resonancias. 29 José Rojas Garcidueñas. «Sor Juana Inés de la Cruz y don Carlos de Sigüenza y Góngora. en un traslado del paraíso criollo y cristiano de la capilla del Rosario en Santo Domingo en Puebla. siglo XVIII. aparecen los mascarones (xayacatl) cubiertos de plumas (ihuitl) y de multitud de niñitos (piltontli) para integrarlos con vestiduras católicas. Imponderable la pintura de castas para este recorrido plástico que acoge y señala pasos y mestizajes en el territorio novohispano. estado de Puebla (México) Filigrana de hilos sutiles y brillantes de una cultura recargada de erudiciones clásicas: espuma que cubre los densos limos de una nacionalidad que se forma en su lenta e incontenible fermentación29. estado de Puebla (México) Anónimo. en Anales del Instituto de Investigaciones Estéticas. Argentado esplendor que en la libertad barroca acoge igualmente diversas tonalidades. en áureas.

Luis Berrueco. Complejidades raciales que en ciertos lienzos dejan a un lado la imagen lúdica y de gran placidez descrita en los biombos o en las multiplicadas vistas de la Plaza Mayor de México o de sus alrededores. modos de vida y riquezas naturales. igual- mente interesado en ellas. también denota una tensión social. Miguel Cabrera. Un género pictórico americano. 106. indios y negros. Pinturas complementadas con bodegones o con instrumentos que ilustran los talleres de los diferentes oficios. con la finalidad de «mostrar en Europa los diversos tipos humanos de su virreinato»30. La investigadora ha detectado ya muchas series. p. Luis de Mena. 49. quien mandó plasmar al pintor Juan Rodríguez Juárez una de las primeras series de estos lienzos. a Antonio Rubial. en Jahrbuch Für Geschichte Von Staat. sin definirlo cabalmente. Ignacio de Castro. Andrés de Salas e tas de la Nueva España». México. a sectores ayunos de privilegios. 1989. que se trataba de «exportar la imagen de un virreinato pleno de 30 Efraín Castro Morales. Böhlau Verlag Köln Wein. madre e hijo. Olivetti. Alemania. pues recogen costumbres. cit. Inexactitudes en las representaciones hacen decir. La investigadora menciona diversos antecedentes. y por otro lado del valor estético.. Aspectos de los que son espejo los cuadros de castas. por su parte. op. y recalca que es a principios del siglo XVIII cuando se iniciaron tan señaladas pinturas. 681. 1983. ya que «a estas mezclas iniciales se suman gran número de castas producto de diferentes cruces. también de disímiles calidades en las múltiples series que ponderan nombres y actividades de cada uno de estos grupos. en Espejo mexicano. subrayadores de tales diferencias. y el hijo resultado de esta unión son el punto de partida del mestizaje. Lateinamerikas. en Las castas mexicanas. poseedores por un lado de la virtud del documento. Estructura familiar que pese a mostrar un cierto contento en sus personajes. en su dejar pasar los días. «Nueva España: imágenes de una identidad unificada». Wirtschaft und Gesellschaf. . observa que fue Fernando de Alencastre Noroña y Silva. así como a algunos de los artistas que las llevaron a cabo: Juan Rodríguez Juárez. casi siempre en el hogar. «Los cuadros de cas- riqueza. Efraín Castro. desvela las desigualdades sociales que daban pie a marginaciones e injusticias. José Joaquín Magón. 31 Antonio Rubial. para contrarrestar los prejuicios europeos sobre América»31. duque de Linares y trigésimo quinto virrey de la Nueva España. Es bueno insistir que en dichos cuadros se sigue el patrón de mostrar a la familia: padre. «Introducción». la mayor parte anónimas. p. para un ojo avezado. José de Páez. Españoles. ha colaborado a ponerlas en valor y divulgarlas. Revelador conjunto demostrador de un repertorio de tipos que. p. con lo que es habitual la organización en series de dieciséis cuadros»32. pletóricos de paseantes y. vestimentas. quien gracias a su conocida acuciosidad y conocimientos.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 79 sumando. 32 Concepción García Saiz. ¿Por qué se llevó a cabo tal registro? ¿Qué artistas los pintaron? Son incógnitas que han sido reveladas por Concepción García Saiz.

México. sino prístina demostración de la realidad. sino además los frutos y sabores de la tierra en un delirante muestrario de formas y colores. En la muy completa edición Las castas mexicanas.. en Pintura y vida cotidiana en México.. siglo XVIII. óleo sobre lienzo. todo ello para futuras combinaciones gastronómicas en las que no debían faltar los pescados de la laguna. andando el tiempo.. cit. se alude a otras singularidades. «Los espe- jos de lo propio: ritos públicos y usos privados en la pintura virreinal».. apoyaron el mestizaje.. esta modalidad pictórica sí se va dando a lo largo del existir virreinal. Antonio Rubial. mamey. mangos. es la elocuente y bella pintura Puesto de mercado. guanábanas que muestran ciertas de ellas sus delicias pulposas y sensuales. Un género pictórico americano.. o las piezas de cerámica de Puebla. las alegorías y los accesorios decorativos que en ellos se acomodan. Pintura que por «estar enmarcada en rocallas (utilizadas por el rococó francés) se data en la segunda mitad del siglo XVIII»34.] al mostrarnos la vasija típicamente mexicana roja y de decoración gallonada. Conaculta. . tal es el caso de la sandía.. los mexicanísimos tompiates de palma. usos y costumbres. 34 denunciando épocas por medio de los trajes. Si bien los personajes en el cuadro anterior no parecen retratos.] nos ofrecen un repertorio valiosísimo para conocer la historia de la indumentaria mexicana. por sus tres colores se transformaría en el símbolo nacional. así las efigies de monjas coronadas.. Puesto del Mercado. más allá de las calidades estéticas. en Con- cepción García Saiz. Anónimo. que siendo una fruta originaria de Asia Menor. frutas variadísimas: papayas. tanto de día de fiesta como de la vida ordinaria [. Castillo de Chapultepec...] de gran valor para ilustrar la vida social mexicana del siglo XVIII. golosinas. cerámica roja y oro de influencia oriental. no son veraces efigies.33. p. en el Museo Nacional de Historia. Nos atraen más por lo que nos cuentan de la vida mexicana [. 15. Las castas mexicanas. el retrato. Todas ellas son [. 1650-1950.. compotas. «Prólogo»... en la introducción debida al inolvidable maestro don Diego Angulo. posee además el beneficio de enaltecer y ponernos en conocimiento de personajes que con sus escritos y acciones... Fomento Cultural Banamex.80 ELISA GARCÍA BARRAGÁN Ignacio María Barreda. tamarindos. . Gustavo Curiel. a cargo de la estudiosa. Castillo de Chapultepec (México) Emparentado sin duda con los cuadros de castas. Museo Nacional de Historia. op. 1999. 33 Diego Angulo Íñiguez. no producto de la fértil imaginación del artista.] nos informa a veces sobre artes decorativas [. género estudiado en el presente catálogo. melón. no sólo étnico sino igualmente de conciencias. En la tela no sólo están algunos de los diferentes personajes de la población mexicana.] que por sus valores estéticos [.. Un género pictórico americano.. dulces de leche.

con fines científicos como los del barón de Humboldt. y esto ya a finales del siglo XIX. Danzas y carnavales que no han perecido y que por toda la República se continúan. reiterada en sus costumbres y ceremonias: velorios y fiestas. el mulato costeño. el nuevo repertorio artístico nacional soslayaba el período del virreinato. fue difundida al lado de vegetaciones exuberantes. en Espejo mexicano.. op. minas y montañas. Incuestionablemente en la primera mitad del siglo XIX la sociedad del México independiente. la cada vez más plural sociedad es revisada en el arte con las imágenes plásticas de sus muchas mezclas. es decir entre la Ilustración y el Romanticismo. sino característicos de otras partes del país.. que en el plafón de la capilla del Palacio de Minería dejara el español Rafael Ximeno y Planes con aquellos tipos del pueblo mexicano vistos en un afán clásico. lo que le rodeaba en su ambiente. muerte y júbilo. «Retrato de un siglo.. la danza de moros y cristianos. con intereses más de carácter estético por algunos pintores y grabadores: Claudio Linati. p. o bien a aquellos ¿Cómo ser mexicano en el XIX?. las mismas que delatan estratos sociales. 56. etcétera. al lado de los muy apreciados vestigios del México antiguo. incluida la capital»36. Juan Mortiz Rugendas. por ejemplo. polifacética y política. como José Agustín Arrieta. La afirmación de lo propio A caballo entre los siglos XIX y XX. Por razón natural. Pintores nacionales... cuya inspiración se centró en el pueblo y los afanes nacionalistas. 36 Elisa García Barragán. sirvientas. Arrieta es uno de los primeros artistas decimonónicos en mostrar cos35 Rafael Barajas Durán. Fondo Editorial de la Plástica Mexicana.. Imposible detenerse en este reducido espacio ante tantos otros creadores. no propiamente regionales. tal es el caso de El carnaval de Morelia. con sus vistosos atuendos y el colorido embozo de las máscaras. como la china de Puebla. otros atractivos como recobrar para el arte de la cotidianidad. cabe recordar lo dicho por Alfonso Reyes acerca del desafecto por el «pasado inmediato».L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 81 Siglo XIX. los cuales van reproduciendo el paisaje y regiones. p. al igual que cierto dejo costumbrista que se afirma en las indumentarias. como lo define en varios de sus espléndidos cuadros José Jara Peregrina.. José Agustín Arrieta. sin ser totalmente aviesos. en lo que con gracia Rafael Barajas Durán ha llamado «indios neoclásicos»35. parafraseando a Barajas Durán. haciendo alusión a la pintura El milagro del pocito. Tomás Egerton y tantos otros. A todo ello hay que añadir. . México. plasmaron en sus lienzos el costumbrismo. Lumbres de lo cotidiano. tumbres y tipos populares. 121. 1998. las más veces por artistas e ilustrados extranjeros. Carlos Nebel. de ahí que se pusiera mayor interés en la recuperación de la cosmogonía prehispánica. e igualmente entre lo popular y lo académico. o en mencionar al «indígena mitológico». o descriptivos. «lo que era más cercano a sus sentimientos. cit.

los episodios memorables y los héroes. 444. naturalezas muertas o los fidedignos retratos del pueblo del que formaron parte. la que se inicia al concluir la Revolución mexicana. Antonio Ruiz «El Corcito». . atendiendo al tema del mestizaje. y aun el arte formal. el dejar varios cuadros reivin- en Obras (ed. remachar que este artista en su obra sigue la prédica de Ramón López Velarde. Religión. el de las criollas y las mestizas tehuanas. José Luis Martínez). Si bien Fausto Ramírez es el estudioso por antonomasia de la excelencia estética del pintor. Supervivencias. Ramón Cano Manilla. alegoría y colores en el arte actual Resulta imprescindible citar a Saturnino Herrán. así como su amigo: No somos hispanos ni aborígenes. es de exigencia considerar dando un espectacular salto hasta la pintura mural. José Clemente Orozco y David Alfaro Sequeiros. tanto dolida como triunfante. mestizo él —su madre era india—. Afortunadamente. los vagidos populares del arte. p. para impregnarla de ternura cuando pinta niñitos indígenas (¿mestizos?) de «delicadeza oriental». pese a los que se llaman tradicionalistas o progresistas. tal convicción se va extendiendo de día en día entre los que trabajan con mayor seriedad37. Muros en que los tres grandes. cuando se anima de una pretensión nacionalista. poeta coetáneo a él. Muchísimos son los creadores que en la plástica 37 Ramón López Velarde. nutren su inspiración con los tipos mexicanos: Frida Kahlo. hállase tan desacreditado como la ingenuidad metafórica de «los cachorros de España». Sus cuadros son ejemplo de la recuperación de aquel mundo previo al estallido revolucionario de 1910.82 ELISA GARCÍA BARRAGÁN que captaron. en sus pinturas aparece también la hondura de ese sincretismo aún vigente en algunas costumbres. «Melodía Criolla». México. Vibración colorista que Diego Rivera atenúa. aquí viene a bien. etcétera. En consecuencia. No obstante. mediante un colorido tan fuerte y nuestro como lo perciben todavía los seguidores de esa corriente. deben contener no lo cobrizo ni lo rubio. corresponde a Francisco Goitia. en el reflejo de su arte. Caminos para el arte que avizoran nuevas formas de hibridismo y que a vuelo de pájaro. mestizaje que es detallado por los muralistas —conforme a sus temperamentos— en la historia. sino este café con leche que nos tiñe. Diego Rivera. Fondo de Cultura Económica. además de atraído en su plástica por la armonía de la belleza masculina. dan sus versiones figurativas de esa población. devoto del ideal indígena entre los dos siglos. Alfredo Morales. Aquello de: «en indio ser mi vanidad se funda».

Monja capuchina cacica (Sor María Joaquina del Señor San Rafael). Los privilegios de la vista. «lo olmeca o lo totonaca». al cristianismo como ancla de salvación corporal y étnica. al lado del arte popular. En la actualidad. con el nombre del destinatario. dolido denunciador de oprobios atávicos que se aferra a la religión. de nuevos conceptos. primera mitad del siglo XIX. III. pero que a pesar de todo. los cuales en su creatividad se refieren a aquello que estando lejos no han perdido. a un tiempo monumentales y alados. en la juguetona apropiación de las calaveras.. p. y por el espíritu travieso y atávico del artesano se traducen asimismo con la magia del barro. México en la obra de Octavio Paz. El barroco iberoamerica- no. quien al igual que otros pintores. los «Árboles de la muerte». como eco de patria lejana. sobrios y delirantes»38. Tepotzotlán (México) ximaciones de diversos habitantes de Latinoamérica acumulan para México esencias y musicalidades. Fondo de Cultura Económica. el arte popular y la indumentaria.. 342. Arte de México. como lo demuestran las pinturas de Santa Barraza desde Texas. continúa y seguirá tiñendo su plástica de más y más colores. dejan viva la esencia tricolor de la nacionalidad mexicana. la Catrina de José Guadalupe Posada o las muy apetecidas de azúcar. . entre otros el de la muerte en sus huesos. Muchos objetos. 226. para resucitar. México. imbuida en su esencia de artes ancestrales. reflejo del «paraíso [que] igualmente fue la patria de la muerte»39. paisajes y religiones. árabes. hablan del ayer y el hoy. 1990. p. judíos y aproAnónimo. Museo Nacional del Virreinato. para hacer decir a Octavio Paz: «un artista. Tata Jesucristo. España. entre otros. 38 Octavio Paz. opulentos en figuración y cromatismo. mucho se queda en el aire: la gastronomía. no cancelan. Homenaje al existir en los «árboles de la vida». muchas ataduras que enlazan desde el mundo prehispánico hasta la actualidad: aprecios o apartamientos. 39 Santiago Sebastián. y que debido a su entidad ancestral lo atisban de otra manera. nuevos sincretismos y costumbres que la globalización aproxima. Mensaje Iconográfico. muchas historias. que siguen proporcionando ligaduras con su pasado a los mexicanos que viven fuera del país. En fin. en el elogio de la muerte. y qué decir de la siempre presente oración pintada: el exvoto. óleo sobre lienzo. Sociedad Estatal Quinto Centenario. ese impresionista hito de la plástica nacional. Un parteaguas es la pintura de Rufino Tamayo. libaneses. dueño de un mundo de formas y colores. Ediciones Encuentro.L A PLÁSTICA MEXICANA: TRANSCULTURACIÓN E IDENTIDAD 83 dicativos de lo indígena. a la minuciosa escatología de las piras funerarias. que pasa en sus actuales representaciones del ancestral zompantli. valga la licencia.

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