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I.

INTRODUCCION
La Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia, se libró desde el 9 de septiembre de
1932 hasta el 12 de junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. Fue la guerra más
importante en Sudamérica durante el siglo XX.

En el presente trabajo de investigación se recopilará información acerca de la


rendición de Campo Vía, hecho el cual sucedió a comienzos de diciembre de 1933,
fue la culminación de la Segunda batalla de Alihuatá en la que el ejército paraguayo
rodeó a dos divisiones bolivianas obligándolas a rendirse. En la cual nuestro ejército
boliviano perdió fuerzas en el Chaco por lo que tuvo que retirarse de la zona Muñoz-
Saavedra hacia la línea defensiva Magariños-La China, Paraguay creyó que había
ganado la guerra y que Bolivia, sin ejército, no tenía otra opción que capitular y
solicitar la paz y, para dar tiempo a la diplomacia, propuso un armisticio que nuestro
gobierno boliviano aceptó de inmediato. El armisticio de veinte días, del 19 de
diciembre de 1933 al 6 de enero de 1934, favoreció enteramente a Bolivia. Nuestro
país aceptó el armisticio para ganar tiempo y formar un nuevo ejército. La guerra
continuó hasta junio de 1935.

II. DESARROLLO
Como se redactó en la introducción, el cerco de Campo Vía, a comienzos de
diciembre de 1933, fue la culminación de la Segunda batalla de Alihuatá en la que el
ejército paraguayo rodeó a dos divisiones bolivianas obligándolas a rendirse. El
ejército boliviano perdió más de dos tercios de sus fuerzas operacionales en el Chaco
por lo que tuvo que abandonar la zona Muñoz-Saavedra y retirarse hacia la línea
defensiva Magariños-La China.

Las unidades bolivianas en combate fueron aproximadamente 10000 soldados de la


4. ª Y 9. ª División, mientras que las unidades paraguayas fueron aproximadamente
17000 soldados de las Divisiones 7. ª, 6. ª, 8. ª, 1. ª Y de Reserva General.

La 9. ª Y 4. ª División boliviana se encontraron en Campo Vía donde quedaron


inmovilizadas por los dos brazos de la tenaza paraguaya.

A. Preludio
A continuación, se mostrarán algunos fragmentos de los días antes de la
capitulación:
1. Día 5

A medida que la acción paraguaya se intensificaba sobre las divisiones


bolivianas 9. ª Y 4. ª, El general Hans Kundt comenzó a retacear la
información al presidente Daniel Salamanca. El día 5 de diciembre le
comunicó el ataque paraguayo, pero no mencionó su peligrosidad. Las
medidas que adoptó Kundt para frenar el primer brazo de la tenaza
enemiga mostraron su alienación respecto de la realidad por la absoluta
desproporción de los recursos empleados. El día 5 ordenó al alemán
Wilhelm Brandt que ataque, con 400 reclutas sin experiencia, a dos
regimientos paraguayos con el objetivo de frenar ese envolvimiento.
Brandt fue rechazado y perdió rápidamente 80 hombres.
2. Día 6
A las 14:00 horas el coronel Carlos Banzer, comandante de la 9. ª
División, informó que fuerzas paraguayas habían cortado el camino
Alihuatá-Saavedra a la altura del km 31. Kundt estalló en ira cuando a las
15:00 horas le informaron que el corte que paralizaba esa división lo había
hecho un contingente de 200 paraguayos.

El coronel Banzer, sin conocer la ruptura paraguaya realizada por el


teniente coronel Rafael Franco, comandante de la 1.ª División paraguaya,
en la zona de Gondra, y que Kundt inexplicablemente no le transmitió,
abandonó e incendió el fortín Alihuatá y se retiró penosamente por el
único camino libre que le quedaba. Ese camino lo conducía a la
retaguardia de la 4. ª División. El general José Félix Estigarribia,
comandante del ejército paraguayo, informó a su gobierno que había
ocupado el fortín Alihuatá y que continuaba con la persecución del
enemigo en retirada.
3. Día 7

Anticipando lo que iba a suceder, Salamanca (Cifrado 160) le aconsejó a


Kundt que se retirara para no ser "nuevamente" despedazado y cercado
por fracciones (refiriéndose a la batalla de Campo Grande). Como
respuesta Kundt admitió que:
“la situación esta mañana, en Gondra y Alihuatá, es muy seria”
Cifrado 90, Kundt a Salamanca.
A las 13:30 horas, el mayor Jorge Rodríguez le propuso a Kundt retirar la
4. ª División hacia las antiguas posiciones de Campo Vía. Kundt le
contestó que no era necesario porque había reservas suficientes y que esa
división debía proteger a la 9. ª División. A las 15:00 horas Kundt habló
con el teniente coronel Pareja quien le informó que, en la ruptura de su
frente, el enemigo había utilizado unos mil hombres y que ya no podía
sostener su posición ni crear un bolsón por falta de reservas por lo que el
enemigo fluía libremente hacia Campo Vía. Después de hablar con Pareja,
Kundt envió al teniente coronel Frías con 170 hombres, reforzado con
unos pocos veteranos de su propia escolta, a detener la enorme masa de
maniobra paraguaya que ingresaba por el sur hacía Campo Vía.1 Recién
entonces Kundt tomó conciencia de la magnitud del avance enemigo e
incluso del peligro que él mismo corría en su puesto de mando ubicado
en el "kilómetro 22" pues patrullas de avanzada enemigas ya estaban
operando en su retaguardia y lo podían capturar fácilmente. Decidió
moverse a Muñoz y cuando pasó por Saavedra le ordenó secamente al
coronel Enrique Peñaranda: "Su puesto está en el kilómetro 22".2
Peñaranda se trasladó al lugar, pero su accionar no tuvo ninguna
relevancia pese al refuerzo de 700 hombres que recibió de la 7. ª División
que defendía el frente de Nanawa.

Casi tres horas después, a las 17:45 horas (Cifrado 645), Kundt transmitió
a Salamanca dos noticias alarmantes: que la 9. ª División estaba
abandonando Charata, al oeste de Alihuata, y que el enemigo había
penetrado en el sector de Gondra.

4. Día 8

Los sectores de Pozo Encanto y Pozo Esperanza fueron abandonados y al


medio día la cabecera de la 9.ª División boliviana llegó a Puesto Urey
donde se encontraba ubicado el comando de la 4.ª División.

Hora 12:00, llegaron a este comando división regimientos ‘’Chacaltaya


‘’, RI-20, batallón del RI-24. Curso esta tarde llegarán ‘’Colorados ‘’,
‘’Murguía ‘’, ‘’Campos ‘’, ‘’Lanza ‘’, escuadrón Abaroa. No se perdió
nada. ¿Dónde se colocará la división? (Banzer a Kundt).

Kundt le indicó que lo hiciera en Campo 31, desde Puesto Urey hasta 3
km al oeste de la picada Saavedra-Alihuatá. En su comunicación a
Salamanca, Kundt admitió que tres regimientos de la 9. ª División habían
escapado y que estaban ocupando nuevas posiciones, pero negó que el
ejército paraguayo se hubiera "animado" a ocupar Alihuata y justificó el
incendio de camiones diciendo que se habían atascado en el barro:

” Hemos pasado el peor día de la campaña, pero la situación está


completamente salvada y no hay motivo de claudicar. Respetuosamente.
KUNDT. 8 diciembre 1933. Cif. 875. (MUÑOZ). Kilómetro 22
Saavedra-Alihuata. Captado radio MINGUERRA". Kundt a Salamanca.

Omitió decir que tanto la 9. ª Como la 4. ª División estaban siendo


cercadas en Campo Vía y que Peñaranda tampoco avanzaba para ayudar
a estas dos divisiones. Los servicios de escucha paraguayos estuvieron
toda la mañana a la expectativa debido a la falta de mensajes entre Banzer
y Kundt que desde el fortín Muñoz se triangulaban con el fortín Saavedra
donde se realizaba el encripta miento de los mismos.3Recién a las 14:45
horas González Quint rompió el silencio informando que el regimiento
"Campos" había chocado con patrullas en la picada Capriles y que el
enemigo estaba reforzando esa ocupación.

Por otra parte, hacia el sur, en Nanawa, la presión paraguaya sobre la 7. ª


División la obligó a retirarse preventivamente hacia una segunda línea
hacia el oeste. Esta operación se encuadraba en la orden global que había
dado Estigarribia a los comandantes de los otros sectores de que
"cualquier cosa que hicieran estaba bien" para ayudar a la operación de
cerco que se desarrollaba en Campo Vía.

B. El cerco se cierra

5. Día 9

Pronto llegaron noticias de que los paraguayos habían atacado el hospital


de Pozo Negro, a menos de 6 km al noroeste. A las 09:00 horas, el teniente
coronel Delfín Arias informó a Banzer que no podía sostenerse en Pozo
Negro y solicitaba retirarse. Al poco tiempo su teléfono fue cortado.

Se estudió en el mapa la llamada ‘’Picada de Salvación‘’, abierta en el


mes de julio por donde la 4. ª División había escapado del cerco
retirándose hacia Alihuatá, y de la que se ramificaba, hacia el oeste, la
"Picada Capriles", única ruta de escape que quedaba para volver al
camino Alihuatá-Saavedra (a la altura del "km 21"). Se enviaron 40
zapadores para continuar abriendo esa picada bajo la protección del
regimiento ‘’Lanza ‘’. Banzer informó a Kundt:

"Enemigo ha salido entre "km 31" y Pozo Negro y entre Pozo Negro y
Urey. Marcharé con resto división a "km 22", donde protegeré este punto.
Carecemos de agua, envíennos a "km. 22". 4. ª División manifiestamente
tiene grandes sectores sin tropa que comprometen nuestra retirada. Pido
autorización ayudarle". Banzer a Kundt.

En realidad, la precaria situación de la 4. ª División era consecuencia del


progresivo desmantelamiento realizado por Kundt durante todo el mes de
noviembre para ayudar a que Banzer se sostuviera en Alihuatá. El
comando de la 4. ª División estaba a cargo del coronel Emilio González
Quint cuyo jefe de Estado Mayor era el mayor Jorge Rodríguez. Estos
oficiales eran nuevos y no habían tenido tiempo de familiarizarse con su
sector.
Banzer envió algunos regimientos a tomar posiciones para sostener estas
nuevas amenazas que provenían del noroeste a fin de proteger el repliegue
de las dos Divisiones por la "Picada de Salvación" y luego por la "Picada
Capriles".

El regimiento ‘’Lanza ‘’, en su tarea de proteger a los zapadores, chocó


con patrullas paraguayas por lo que el trabajo se suspendió al anochecer.
Las dos divisiones, agotadas por la retirada, la sed y el hambre, se
tendieron al pie de los arbustos y se sumieron en un pesado sopor. La
noche transcurrió sin novedad.

Kundt informó a Salamanca que la 9. ª División seguía retirándose


lentamente por culpa del mal estado del único camino disponible y
reconoció que se notaba "una gran superioridad numérica del enemigo
[con] una moral muy elevada que ayuda evidentemente en sus
operaciones y ataques".4A la hora 10:00, Banzer recibió otro mensaje de
Kundt donde decía que a la altura del "km 22" había tropas de refuerzo y
abastecimientos. Se trataba de las fuerzas de Peñaranda que intentaban
sostenerse en ese punto.
A fines de noviembre, cuando Kundt regresó de La Paz, se encontró con
la desagradable sorpresa de que el coronel Peñaranda, sin su autorización,
había movido su división hacia Saavedra, abandonando la zona del "km
20-21" del camino Alihuatá-Saavedra en el sector sur de la 9.ª División.
Inmediatamente le ordenó que volviera a ese lugar con sus 2000 hombres,
pero Peñaranda olvidó llevar la radio por lo que se perdió toda posibilidad
de coordinación entre Kundt, Banzer y Peñaranda.

"A hora 08:00 comunica el teniente coronel Bilbao el siguiente resumen


de la observación aérea (...) a hora 05:00 se vio una columna de camiones
y tropas [bolivianas] en marcha de empalme en la picada ‘’Capriles ‘’,
hacia el "km 22". Una hora después se observó la misma columna, pero
estacionada en la mitad del camino cruce picada ‘’Capriles ‘’ y norte
Campo Vía".

Los soldados de la artillería reemplazaron a los exhaustos zapadores para


continuar la apertura de la picada hacia el punto indicado por el general
Kundt. Bajo los efectos de la tensión creciente debido a la lentitud en el
avance de la picada, las líneas de mando comenzaron a fisurarse. Los
oficiales de artillería se reunieron en consulta y propusieron al comando
escapar por unos claros que suponían no controlados por el enemigo,
previa destrucción de la artillería. El teniente coronel Arminio Abaroma
contestó:
"¿Cómo se les ocurre proponer la destrucción de tan preciado material?
Cañones de 105 nuevecitos, destrozarlos a proposición de un joven oficial
de artillería. ¡Imposible! ¡Cumplan la orden que tienen recibida y nada
más! ¿Y usted se imagina que somos monos para salir trepando por los
árboles? romperemos el cerco y saldremos pechando. Abaroma al capitán
Torres Ortiz.

La jornada transcurrió lenta y enervante a la espera de que la picada


"Capriles" llegara a su meta. La fuerza física y moral de los combatientes
se fue debilitando a pesar de que no se produjeron combates significativos
en todo el día. Algunos soldados, al no poder soportar la sed, se internaron
en el monte con la esperanza de encontrar algún charco o aguada, siendo
blanco de las emboscadas enemigas.

“Millares de hombres de color tierra circulaban sobre el pequeño campo


esperando la orden de partida. Trípodes, morteros, cajas de municiones,
cañones de repuesto, granadas, ametralladoras y fusiles, amen del equipo,
se transportaban en los hombros no en la espalda [En un camino] de cinco
metros de ancho a través del bosque descansaba nuestra columna de
camiones cargados con piezas de artillería y municiones para las diversas
armas, ora con tanques destinados al aprovisionamiento de agua y
gasolina, ora, en fin, cargados de víveres, carpas y equipos. Una mayor
parte de las tropas de la 4. ª Y 9. ª. División que se encontraban detenidas
en su marcha, cubrían cuanto espacio libre quedaba sobre la ruta y sobre
todo, a lo largo de la columna de automóviles. Así, embotelladas en la
picada, reducidas a un estrecho radio de acción, toda maniobra más que
difícil se hacía imposible. Tal era nuestra situación el día nueve en la
tarde, grave en extremo y más aún si se toma en cuenta el agotamiento
físico y la consiguiente depresión moral”. Capitán de artillería boliviano
Torres Ortiz de la 4. ª División.

La disgregación aumentó cuando el mayor Celso Camacho, con 220


hombres del regimiento ‘’Pérez ‘’, se internó por una senda que le era
conocida, no encontró enemigo a la vista y pudo salir del cerco. Durante
la noche, el capitán René Santa cruz, comandante de un Batallón del RI-
34, que debía cubrir la posición dejada por el ‘’Pérez ‘’, decidió seguir a
este. Lo propio intentó hacer otros batallones.

Al darse cuenta de este movimiento de tropas, el comando paraguayo


ordenó a los regimientos ‘’Rubio Ñu ‘’, ‘’Lomas Valentinas ‘’ y ‘’Cerro
Corá ‘’, que aceleraran su progresión. Al amanecer del día 10, las
vanguardias de estas unidades hicieron contacto con las tropas de Franco
que avanzaban desde el sur. El doble envolvimiento finalmente se había
unido alrededor de la 4. ª Y la 9. ª División.

C. El regimiento ‘’Lanza ‘’ rompe el cerco


El 10 de diciembre de 1933, a las 17:00 horas, los bolivianos intentaron romper
el cerco, pero por error la aviación boliviana bombardeó a fuerzas del
regimiento RI-50 Murgia al mando del capitán Antezana Villagrán. Solo el
regimiento Lanza, en una lucha feroz y con grandes pérdidas, logró abrirse paso,
pero muy pocos soldados lograron escapar.

En el curso de la mañana del día 10 los dos jefes de división se enteran por radio
de que los refuerzos de rescate que se harían desde afuera habían quedado
frustrados. Un parte de la aviación indicaba fuertes combates en el "km 26" y
en los "km 16" y "km 18"

Esto indicaba que los paraguayos estaban cortando firmemente la ruta Alihuatá-
Saavedra en distintos sectores. Ya era inútil seguir abriendo la picada "Capriles"
porque Peñaranda también se estaba retirando hacia Saavedra (después de haber
destruido materiales) acompañado por lo que había quedado del destacamento
Frías, fracciones de los regimientos "Campero", "Florida" (que estaban fuera
del cerco en el "kilómetro 31") y batallones que habían salido del cerco antes
de que este se cerrara. Los comandantes divisionarios sin saber qué hacer
facilitaron la crisis en la cadena de mando. Un llamado telefónico del
comandante del regimiento ‘’Lanza ‘’, conminado por sus oficiales, les hizo
saber que estos iban a lanzarse al asalto con o sin autorización de sus superiores.
Los coroneles Banzer y Gonzáles Quint dictaron apresuradamente una orden de
ataque hacia el sur. Se impartieron las instrucciones de destruir las piezas de
precisión de los cañones y de estar listos para prender fuego, a último momento,
a la larga fila de 100 camiones atascados en la picada "Capriles".

Se radiografió a Kundt acerca del ataque y el punto donde se haría pero los
paraguayos, que interceptaban y decodificaban todos los mensajes por radio, se
apresuraron a fortificar sus posiciones para resistir el previsible embate
boliviano.7 Una escuadrilla de aviones salió desde Saavedra y dejó caer sus
bombas de 90 kilos supuestamente sobre una concentración de tropas
paraguayas pero estas cayeron sobre los bolivianos en el punto elegido para la
ruptura destruyendo al desprevenido 2.º Batallón del RI-50 "Murgia" al mando
del capitán Antezana Villagrán, lo que a posteriori muchos historiadores
bolivianos intentaron ocultar.8

El regimiento ‘’Lanza ‘’, con 500 hombres, atacó frontal y decididamente en un


amplio espacio de 300 metros sufriendo graves bajas. No obstante, logró
quebrar la línea enemiga en el punto de enlace entre los batallones paraguayos.
Lo que quedó del ‘’Lanza ‘’ se dividió en dos: Los tenientes Román Urdininea,
Armando Ichazo y el subteniente Jaime Urriolagoitia decidieron priorizar su
fuga hacia Saavedra y a poco de internarse en el monte, chocaron con fuerzas
paraguayas que venían a taponar el hueco y cómo estos no les prestaron mayor
atención debido a su escaso número, lograron escabullirse por un costado y
escapar. Estas fuerzas (123 soldados), salvo Urriolagoitia que falleció, se
unieron a las de Peñaranda que se retiraban hacia el sur. Fue todo lo que se salvó
del "Lanza". Los demás resolvieron quedarse y sostener el corredor abierto con
tanto sacrificio a la espera del resto de las divisiones que suponían en marcha
hacia la salvación. Estos sacrificados soldados y oficiales fueron arrollados por
el contraataque de las fuerzas paraguayas y hechos prisioneros.

En realidad, cuando Banzer se enteró de que fuerzas paraguayas habían salido


en el "km 16", detrás de Peñaranda, preguntó a Kundt si debían seguir
intentando salir al "km 22" y si existían tropas amigas hacia el suroeste. A esa
altura Kundt ya había perdido el control de las operaciones por lo que esas
preguntas quedaron sin respuesta. El capellán de la 4.ª División boliviana, Luis
A. Tapia, se presentó en el comando divisionario trayendo una petición firmada
por el cuerpo sanitario de las dos divisiones en la que, invocando la Cruz Roja
Internacional, se pedía que por humanidad se suspendiese la lucha por ser ya
estéril todo sacrificio debido al estado de agotamiento y la insolación de una
gran parte de los efectivos.

Los comandantes de algunos regimientos bolivianos aconsejaron el mismo


temperamento. Por su parte Estigarribia dio orden a los comandos de sus
unidades a intimar la rendición dando garantías si estos entregaban armas y
fundamentalmente alimentos y equipos de logística para dar de comer y beber
a tantos prisioneros.

Las pérdidas bolivianas fueron importantes: murieron 2600 soldados y


aproximadamente 7500 cayeron prisioneros (18 jefes, 170 oficiales, 7271
soldados).73De un solo golpe, más de dos tercios del ejército boliviano fue
destruido. Solo escaparon 1500 hombres, que en su mayoría pertenecían a las
fuerzas de Peñaranda que no estuvieron dentro del cerco. Cuando se comunicó
a La Paz que se había salvado Peñaranda, este nunca aclaró la situación y la
cosechó en su favor como si fuera el héroe de la jornada, razón por la cual
Salamanca lo promovió en lugar de Kundt.74

Cuando el 11 de diciembre de 1933 los ministros y Toro llegaron a Muñoz para


destituir al general Kundt, este los recibió en su puesto de mando:
Ya no estaba en el rol del dios Thor, que molería sus míseras existencias de
funcionarios en un yunque con su martillo de trueno. Más bien deslizó con
amargura que se sentía enfermo y agobiado no solo por las preocupaciones de
la campaña y sus últimos resultados sino por la situación de su familia y sus
negocios.
El resto del ejército boliviano se retiró hacia Magariños.

En Muñoz, centro del comando boliviano en el sur, el 14 de diciembre de 1933,


a las 10:00 horas, en medio del trajín para desalojar el fortín y destruir sus
instalaciones, el destituido general Kundt subió a un trimotor Junkers 52 del
Lloyd Aéreo Boliviano y partió del Chaco para siempre. A la tarde, el Servicio
de Escucha paraguayo descifró el siguiente parte:

De Muñoz, n. º 319, diciembre 14, 1933, 18 horas. Para Director Etapas.


Villamontes. Cifrado 724/171. Si no hay carga urgente para trimotor, puede
traer mañana cigarrillos, coca, alcohol, unas botellas de pisco y pastillas
agridulces para tropa que llega en malas condiciones físicas.

Ese mismo día, a 50 km al este, con la presencia del general Estigarribia, la


bandera paraguaya reemplazó a la boliviana en el mástil del fortín Saavedra
donde había ondeado desde su fundación, en el año 1924.75El fortín Muñoz
comenzó a arder al atardecer del 19 de diciembre de 1933. Al día siguiente,
luego de un ligero bombardeo de la artillería paraguaya, ingresaron lentamente
los soldados del RC-7 San Martín.76

El 24 de diciembre de 1933, en el fortín Ballivián, nueva sede del comando


boliviano, a 200 km al noroeste de Campo Vía, se reunieron para festejar la
Navidad los oficiales bolivianos: Enrique Peñaranda, Ángel Rodríguez, Óscar
Moscoso, David Toro y su protegido Germán Busch.

Los nuevos jefes se reunieron alrededor de una larga mesa para celebrar su
encumbramiento. El desastre de Campo Vía quedó olvidado. El principal
culpable [Kundt] estaba confinado sus espíritus retozaban de libertad y alegría.
Ellos eran ahora los dueños de la situación y sabrían demostrar al país y al
mundo que podían bastarse a sí mismos, conduciendo la campaña como no lo
pudieron hacer ni Quintanilla, ni Guillén, ni Lanza, ni Kundt. El licor corrió sin
tasa. Era la primera de las parrandas con que los integrantes de esos comandos,
con contadas excepciones, iban a sumar, a su fracaso como estrategas, la fama
de intemperantes.

Campo Vía fue el peor desastre militar boliviano en toda la guerra, el material
capturado fue enorme y sirvió para armar a nuevas unidades paraguayas: 8000
fusiles, 24 piezas de artillería, 60 morteros, 1.000 ametralladoras, 2 tanques
Vickers, muchos camiones y una gran cantidad de municiones. Las bajas
paraguayas también fueron importantes: 1.000 muertos, 4.200 heridos, y unos
8.000 enfermos.

En la batalla habían intervenido unos 26.000 paraguayos y 17.000 bolivianos,


fue la batalla más grande y sangrienta de la guerra.

III. CONCLUSION
Campo Vía, como se mencionó anteriormente fue el peor desastre militar en toda la
guerra, debido a que en el cerco aproximadamente 7500 prisioneros (6500 de la 9.ª
División y 1100 de la 4.ª División), equivalente a las dos terceras partes de nuestras
fuerzas bolivianas con capacidad de combate en el Chaco. Nuestro ejército
boliviano perdió una cantidad muy grande de armas, municiones y camiones. El
comando y el gobierno paraguayo pensaron que la guerra había terminado y que era
el momento para una ventajosa acción diplomática estableciendo un armisticio que
favoreció a nuestro país(Bolivia) y que permitió que la guerra continuara un año y
medio más.
IV. ANEXOS

Fig.1. Traslado de las fuerzas para sostener Fig.2. Soldado caído en el combate.
los ataques.

Fig.3. Mortero tipo Stokes Brandt. Fig.4.Soldados preparados para atacar.


Fig.5. Fortín Saavedra – 14/12/1933 Fig.6.Fortín Muñoz – 20/12/1933

Mapa: Las acciones en Campo Vía


Fig.7.Prisioneros Bolivianos. Fig.8.General Hans Kundt

Fig.9. Camiones bolivianos capturados por las fuerzas paraguayas en Campo Vía.
Guerra del Chaco 1932-1935.
Fig.10. Ametralladoras pesadas Vickers británicas capturadas por las fuerzas
paraguayas en Campo Vía. Guerra del Chaco 1932-1935.

V. BIBLIOGRAFIA
- Antezana Villagrán, Jorge (1982). La Guerra del Chaco: análisis y crítica sobre la
conducción militar. volumen 2. La Paz (Bolivia): Talleres Gráficos Mundy Color.
-Arze Quiroga, Eduardo (1960). Documentos para una historia de la guerra del
Chaco: seleccionados del archivo de Daniel Salamanca Vol. 3. La Paz (Bolivia):
Don Bosco.
- https://www.erepublik.com/es/article/la-guerra-olvidada-la-guerra-del-chaco-
parte-2-
- https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_del_Chaco
- amshistoria.blogspot.com/2012/12/la-guerra-del-chaco-iii-1932-1935.htm
- https://aquellasarmasdeguerra.wordpress.com/2013/09/20/algunas-armas-
utilizadas-en-la-guerra-del-chaco-1932-1935/
Ensayo
Rendición de Campo Vía

-Materia: Historia y Geografía Militar Aplicada


-Tema: Rendición de Campo Vía
-Fecha:13/06/18
-Integrantes:
-Génesis Andrea Arce López –S5772-X
-Jhonny Abel Torrico Saucedo-S5826-2