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"Año del Diálogo y Reconciliación Nacional"

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGIA

TEMA: IMPUTABILIDAD E INIMPUTABILIDAD

INTEGRANTES: HUAMAN COCHACHIN, Rosalía

NAVARRO SANDOVAL, Marilin

PEREZ GRACIANO, Flor Mónica

ASIGNATURA: PSICOLOGIA JURIDICA

CICLO: VIII GRUPO: A

DOCENTE: Ps. VIZCARRA CANGALAYA, MARISOL

AYACUCHO –PERÚ

2018
DEDICATORIA.

Dedicamos este trabajo monográfico a Dios que nos

ha dado la vida y fortaleza. A nuestros padres

Alejandro Pérez Flores y Amanda Graciano Lapa,

Norma Cochachin Vega y Virgilio Huamán Quispe,

Melitón Navarro López y Elizabeth Sandoval Pérez

por ser el pilar fundamental en todo lo que somos, en

toda nuestra educación, tanto académica, como de la

vida, por su incondicional apoyo perfectamente

mantenido a través del tiempo.


AGRADECIMIENTO

Este presente trabajo agradecemos a nuestros padres y familiares

porque nos brindaron su apoyo moral y económicamente para seguir

estudiando y lograr el objetivo trazado para un futuro mejor y ser

orgullo para ellos y de toda la familia.

A la Universidad Católica los Ángeles de Chimbote-filial

Ayacucho, que nos está formando para un futuro en psicólogos

profesionales.

De igual manera a los docentes de la asignatura de Psicología

Jurídica quién es nuestro guía para realizar esta monografía.


RESUMEN

El objetivo principal del presente trabajo es indagar más sobre la imputabilidad e

inimputabilidad de un hecho ilícito de un sujeto y Así, considerar a la imputabilidad dentro o

fuera de la culpabilidad, indicadores clínicos en donde no se puede imputar, Como siempre es de

nosotras que esta investigación sea un eficaz elemento para nuestros compañeros.

La posibilidad de imputar o atribuir a determinado sujeto la comisión de un hecho ilícito para

que posteriormente sea declarado culpable y responsabilizado penalmente, ha sido y es una

cuestión que genera las más diversas controversias.

Las discusiones teóricas que sobre esta temática fueron protagonistas por décadas, no pasaron

desapercibidas en la construcción de la definición de delito. Así, considerar a la imputabilidad

dentro o fuera de la culpabilidad; especificar cuáles circunstancias o caracteres personales la

excluyen o qué criterios son los correctos para determinar la "capacidad de culpabilidad" del

sujeto, son entre otras, cuestiones que hasta nuestros días se analizan y se siguen discutiendo,

esgrimiendo las más variadas opiniones dogmáticas.

Cabe considerar a la problemática de la imputabilidad como la más vigente e influyente en la

opinión pública de un Estado.

Palabras claves: Imputabilidad, Inimputabilidad, sujeto, hecho ilícito, culpabilidad.


ABSTRACT

The main objective of the present work is to investigate more about the imputability and

unimputability of an illicit act of a subject and, thus, to consider the imputability inside or

outside the guilt, clinical indicators where it can not be imputed, as always it is of us that This

research is an effective element for our colleagues.

The possibility of imputation or attribution to a certain subject of the commission of an

unlawful act to be later found guilty and criminally liable has been and is an issue that generates

the most diverse controversies.

The theoretical discussions that on this subject were protagonists for decades, did not go

unnoticed in the construction of the definition of crime. Thus, consider the imputability inside or

outside the guilt; to specify which circumstances or personal characters exclude it or which

criteria are the correct ones to determine the "capacity of culpability" of the subject, are among

others, questions that until our days are analyzed and are still discussed, wielding the most varied

dogmatic opinions.

The problem of imputability should be considered as the most current and influential in the

public opinion of a State.

KEYWORDS: Imputability, Inimputability, subject, wrongful act, culpability.


INDICE

Introducción

CAPITULO I: IMPUTABILIDAD………………………………………………………09

1.1. Ámbito conceptual de la imputabilidad…………………………………………….….10

1.1.1. Ámbito teórico de la imputabilidad……………………………………….….….11

1.2. La imputabilidad en nuestra legislación……………………………………………..…12

1.2.1. Causales de inimputabilidad en nuestra ley……………………………………...14

1.2.2. El momento de la inimputabilidad………………………………………….……15

1.3. Capacidad de simulación de trastornos mentales inimputables……………………......16

1.4. Indicadores clínicos de psicosis simulada………………………………………….…..16

1.5. Protocolo de medida de la imputabilidad y control de la simulación de Arce y Fariña...17

1.6. La Imputabilidad, la Culpabilidad y la Responsabilidad Penal………………………...18

1.7. Imputabilidad y edad penal……………………………………………………………..18

CAPITULO II: INIMPUTABILIDAD…………………………………………………...20

2.1. Aspecto histórico………………………………………………………………….……21

2.2. Definición inimputabilidad……………………………………………………………..21

2.3.Causas de inimputabilidad………………………………………………………………22

2.4. Elementos de la inimputabilidad……………………………………………………….22

2.5. Criterios reguladores de la inimputabilidad………………………………………..…..23

2.6.Inimputabilidad por trastorno mental……………………………………………..…….24

2.7. Interdicción………………………………………………………………………..……25

2.8. Inimputabilidad y responsabilidad……………………………………………….……26

2.9. Efectos jurídicos de la inimputabilidad………………………………………………..27


2.10. Los inimputables y el tratamiento penal………………………………..……………27

CAPITULO III: BREVE REFERENCIA A LAS CAUSAS DE INIMPUTABILIDAD

DEL ARTÍCULO 34 INC.1º-30……………………………………………………………..29

3.1. Minorida………………………………………………………………………..……….30

3.1.1. Insuficiencia de las facultades………………………………..…………………..30

3.1.2. Alteración morbosa………………………………………..…………..……........31

3.1.3. Estados de inconsciencia……………………………….………………..…….…31

3.2. Imputabilidad disminuida...…………………………………………………………..…34

V. CONCLUSIONES………………………………………………………………………36

VI. RECOMENDACIONES……………………………………………………………...38

VII. BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………….40

VIII. ANEXOS………………………………………………………………………….…42
8

INTRODUCCION

En este presente trabajo daremos a conocer el concepto de imputabilidad e inimputabilidad

que son conceptos diferenciados en materia judicial ya que la imputabilidad está relacionada a la

definición de capacidad psíquica de una persona de comprender la antijurídica de su conducta y

de no adecuar a esa misma a la comprensión

La inimputabilidad nace en contraposición de la imputabilidad. La imputabilidad es el juicio

jurídico penal consecutivo a la realización voluntaria de un acto violatorio por la ley debemos

comprender que la inimputabilidad es la incapacidad de con voluntad y conocimiento los actos a

realizar. El tema abarcado en este trabajo de imputabilidad e inimputabilidad debemos tener en

claro que son temas delicados ya que estos temas son abarcados por el ámbito médico legal y los

peritos, como el psicólogo, el biólogo ya que son personas competentes a evaluar al paciente con

cuidado porque podría darse de una simulación del paciente para no dar a la cárcel y declararse

inimputable.

El objetivo de este presente trabajo se ahonda para una mejor determinación de cada uno de

ellos desde los orígenes, la relación con el ámbito criminalística que tiene y la manera en que se

procede de acuerdo a cada una de estas condiciones.

El presente trabajo se estructuró en tres capítulos, los cuales poseen toda la información

concisa y relevante para conocer la imputabilidad e inimputabilidad. En el capítulo I, se realizó

un conjunto de definiciones y conceptos relacionados acerca de la imputabilidad, en el capítulo II

está basado en las definiciones de la inimputabilidad, causas y efectos jurídicos, luego en el

capítulo III se realizó referencia a las causas de inimputabilidad del artículo 34 inc.1º-30.

Al finalizar los tres capítulos, mediante haber realizado el marco teórico se procedió a la

elaboración de las conclusiones, también se considera podría ayudar a la sociedad.


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2. CAPITULO I

IMPUTABILIDAD
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1.1. Ámbito conceptual de la imputabilidad.

Soler señala la realización de un hecho con apariencias externas de una figura delictiva, no es

delito sino cuando ese hecho sea típicamente culpable.

El hecho ilícito consumado por un sujeto es digno de pena en abstracto, pero advierte que el

problema a considerar es siempre el de saber cuándo es digno de pena, en concreto, el autor de

ese hecho, que es quien realmente debe, si es el caso, sufrirla. A lo largo de los años, de manera

muy variada, a la imputabilidad penal. Como consecuencia de esa multiplicidad conceptual se le

ha asignado al término ubicaciones dispares dentro de la Teoría del Delito y aun fuera de ella.

La imputabilidad era la total capacidad psíquica de delito y la ubicaban antes de la conducta.

Por su parte, los positivistas e idealistas creían que el inimputable cometía realmente un delito y

que la imputabilidad servía sólo para decidir si se aplicaba una pena o una medida de seguridad,

ubicándola en la Teoría de la Pena. También fue considerada sólo como capacidad psíquica de

culpabilidad, donde se la ubicaba como presupuesto de ésta, o como parte de la misma, e incluso

llegó a agregarse a la tradicional división tripartita del Derecho Penal (teoría de la ley, del delito,

y de la pena) una cuarta, "Teoría del Autor", donde analizaban la imputabilidad.

El tema de la imputabilidad es sin duda no sólo uno de los más importantes del derecho

punitivo sino el que suscita cuestiones interdisciplinarias más apasionantes. Con ella queda atrás

el capítulo del acto y se abre el del protagonista ya como el del autor en sentido de ser real y

concreto que delinque. Aquí confluyen, con el Derecho Penal, muchas de las ciencias que

estudian al hombre y, especialmente la psiquiatría, psicología normal y patológica, filosofía,

antropología filosófica, etcétera.

La imputabilidad (capacidad de culpabilidad) tiene entonces dos niveles:

a) Considerado como la capacidad de comprender la antijuridicidad.


11

b) Capacidad de adecuar la conducta a la comprensión de aquella.

Zaffaroni, de un estrechamiento del ámbito de autodeterminación del sujeto por una

circunstancia que proviene de su propia incapacidad psíquica.

Frías Caballero afirma que la imputabilidad es una calidad personal o estado del agente

exigido por el derecho para hacerle responsable de su acción típicamente antijurídica. El derecho

delimita estrictamente ciertas calidades subjetivas que constituyen presupuestos de la

culpabilidad penal y que conforman una capacidad personalísima exigible al autor para que

pueda ser responsable de la acción u omisión típicamente antijurídica cometida.

La imputabilidad a partir de la fórmula legal prescripta en el Código Penal argentino -artículo

34 inciso 1º-

1.1.1. Ámbito teórico de la imputabilidad.

Soler menciona que las teorías filosóficas y las construcciones científicas predominantes

durante el siglo XIX, han ejercido sobre el Derecho Penal un influjo mucho más intenso que

sobre otras disciplinas jurídicas.

Ciencias como la biología, la psicología y la sociología, adquieren gran desarrollo y aun

nuevas bases. La reducción de las relaciones sociales a una especie de física social, y la

explicación biológica de los procesos psíquicos, representan la más radical oposición a una

concepción del delito como producto de una voluntad incondicionada y libre.

La base de toda la construcción teórica se disputó entre dos posturas bien diferenciadas: la

Escuela Clásica y la Escuela Positivista (esta última bajo la influencia de las ideas de Lombroso

y de Ferri). Para la doctrina de la llamada Escuela Clásica, la pena tiene carácter de retribución

moral; ello presupone que el sujeto que debe sufrir la pena debe ser "moralmente imputable", es

decir, inteligente y libre. Considera que las condiciones que debe reunir un sujeto para que se le
12

imponga justamente la obligación de responder por su hecho, son la capacidad de comprender y

la de determinarse libremente: inteligencia y libertad.

Al analizar, en relación al sujeto, los factores que determinan la criminalidad, concluyen que

las condiciones que llevan a un individuo a la delincuencia son principalmente factores

psíquicos-orgánicos, verdaderas anomalías. El positivismo lombrosiano considera el ámbito de la

criminalidad como total o casi totalmente patológico.

La Escuela del Positivismo Criminológico se opone a partir de una antropología filosófica

polarmente opuesta. Como se dijo anteriormente, niega el libre albedrío. El hombre no es libre.

Su ser es una individualidad psico-física y su conducta se halla sometida al determinismo

universal. Por ello, aseguran, que el delito está inexorablemente regido por causas biológicas,

psíquicas y sociales. Las modernas investigaciones fenomenológicas y la actual antropología

filosófica han construido, hacia finales del siglo XX, una imagen del ser humano muy diferente a

la del siglo XIX. El hombre, en la nueva imagen, no se reduce a bases naturalísticas sobre las que

se asienta su personalidad empírica. Por el contrario, la realidad humana se estructura en una

triple dimensión: la de la vida biológica, la vida psíquica y la vida espiritual.

1.2. La imputabilidad en nuestra legislación.

El Código Penal dispone en la primera parte del artículo 34:

No son punibles:

A partir de la lectura de la fórmula legal vigente, se extrae que la imputabilidad es la aptitud o

capacidad personal para comprender la criminalidad del acto o dirigir las acciones, no suprimidas

por insuficiencia de las facultades (mentales), perturbaciones morbosas de las mismas o estados

de inconsciencia.
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La imputabilidad comprende, en la primera parte, las situaciones, estados o causas que la

condicionan; mientras que en la segunda parte señala los efectos que indispensablemente deben

concurrir para que el sujeto no sea imputable. Es suficiente la concurrencia o de la imposibilidad

de comprender la criminalidad del acto o no poder dirigir las acciones para que la imputabilidad

quede excluida.

La alusión a la insuficiencia de las facultades, alteraciones morbosas de las mismas o estados

de inconsciencia, remite a cuestiones de contenido psiquiátrico, mientras que la exigencia como

consecuencia que no haya podido comprender la criminalidad del acto ni dirigir las acciones, se

refiere a situaciones que obedecen al orden psicológico.

La capacidad de ser imputable se estructura en los Códigos Penales (incluido el nuestro)

según la fórmula legal que se adopte propiciada por la elaboración teórica de la cuestión. Esas

fórmulas son:

a) La denominada biológica o psiquiátrica pura: aquí se señalan únicamente las causas o

situaciones de inimputabilidad de las cuales resultará, sin más, la inimputabilidad.

Esta fórmula no toma en cuenta los posibles efectos psicológicos que se pueden producir en el

momento del hecho.

b) La psicóloga pura: por el contrario esta fórmula, recoge únicamente estos efectos,

prescindiendo totalmente de las causas.

c) Fórmula mixta: ésta es la preferida por la mayor parte de los países europeos y americanos.

Aquí se exigen causas de índole bio-psicológica que constituyen la base de inimputabilidad y los

efectos que deben producir para que ésta exista. Nuestro Código Penal, en el artículo 34 inciso 1º

es de esta especie; consigna causas y efectos.


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Frías Caballero comenta que la cuestión gira alrededor de saber si la imputabilidad se agota en

el contenido puramente psiquiátrico y psicológico de la fórmula, o por el contrario, se trata de un

peculiar concepto cultural de carácter jurídico-valorativo. Si fuera lo primero, sólo sería uno de

aquellos conceptos naturalísticos que mientan a objetos reales indiferentes al valor y de los

cuales se sirve la ley a menudo.

1.2.1. Causales de inimputabilidad.

Tres son los factores que condicionan la imputabilidad: la salud; la madurez mental y la

socialización.

El primero de dichos factores derivaría de la primera parte de la fórmula vigente, en la cual se

señalan como posibles causas de inimputabilidad a la insuficiencia y a la alteración morbosa de

las facultades junto con el llamado estado de inconsciencia.

El concepto de salud debe manejarse con la amplitud suficiente para que el mismo abarque

toda especie de perturbaciones psíquicas o mentales, patológicas o no patológicas.

En cuanto a la madurez mental, se refiere en este tema, al grado suficiente de desarrollo

psíquico alcanzado por los menores, a partir de un tope cronológico fijado que el menor ha

alcanzado el grado de desarrollo del psiquismo que la ley considera suficiente para hacerlo

imputable. En este factor, es suficiente con que el sujeto haya alcanzado la edad de 16 años

(según ley 22803).

El factor "socialización" es el grado en que la persona participa de las valoraciones

socioculturales que se plasman en las leyes penales.


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1.2.2. El momento de inimputabilidad.

a) El trastorno mental transitorio: La capacidad de comprender la antijuridicidad debe darse,

por ley, en el momento del hecho, por lo que poco importa que ésta sea anterior o

posterior al hecho. La valoración de la capacidad psíquica del agente debe apreciarse en el

momento de realizar la conducta, siendo irrelevante que dicha capacidad se observe al

tiempo del resultado o en el momento previo a la acción.

Un aspecto particularmente discutido ha sido el llamado "trastorno mental transitorio",

que por razones patológicas o no, tiene lugar en el momento de la acción y luego

desaparece.

b) La teoría de la actio liberae in causa (acto libre por su propia causa): La acción de

cualquier inimputable voluntario es una actio liberae in causa, es decir, no es libre en el

momento del hecho, pero lo es en su causa, por lo que la culpabilidad se traslada a ese

momento previo, esto es, a la conducta realizada para colocarse en el estado o situación de

inculpabilidad para cometer el delito y a la voluntad que existe en ese momento.

Zaffaroni, cuatro situaciones diferentes:

 Si el sujeto se incapacitó accidentalmente, no hay culpabilidad.

 Si lo hizo por el sólo gusto de hacerlo, pero sin poder prever el resultado,

tampoco.

 Si se incapacitó, pudiendo prever el resultado, la responsabilidad será culposa.

 Si se incapacitó para causar el resultado, la responsabilidad será dolosa.


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1.3. Capacidad de simulación de trastornos mentales inimputables.

La jurisprudencia ha identificado los estados clínicos generales que pueden anular la

imputabilidad del autor de los hechos objeto de investigación judicial, al tiempo que los factores

subyacentes a estos. A su vez, corresponde a los expertos en salud mental la estimación del grado

de afectación de las capacidades cognitivas y volitivas.

No obstante, la tarea del psicólogo o psiquiatra no se limita a la evaluación del estado clínico

del acusado y de la interpretación de los resultados cara a la imputabilidad, sino que ha demás ha

de estudiarse la simulación, dado que la exención o atenuación de la responsabilidad implica

determinados beneficios penales que puedan llevar a los acusados y penados falsifiquen su

estado psíquico.

1.4. Indicadores clínicos de psicosis simulada.

Debido a la necesidad que entraña el estudio de la simulación de trastornos mentales con

relación a la imputabilidad penal, y atendiendo a lo referido previamente de que el padecimiento

de una psicosis exime al individual de sus responsabilidades, es conveniente conocer algunos

indicadores clínicos de la psicosis simulada, que pueden ser de gran utilidad a la hora de evaluar

a un posible simulador.

Ossipov (1944) Afirmo de los simuladores son actores que representan su psicosis como la

entienden. Con frecuencia sobreactúan, bajo la creencia errónea de que cuantos más extraños se

muestren más psicóticos parecerán.


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1.5. Protocolo de medida de la imputabilidad y control de la simulación de Arce y

Fariña.

Arce y Fariña (2007) propone y valida un formato de entrevista adecuado a los objetivos de

obtención de la huella psíquica sin facilitar la simulación, al tiempo que cuenta con unos

controles de la validez del protocolo a través del estudio de las estrategias de simulación: la

Entrevista Clínico-Forense. Todo ello lleva a formular el siguiente protocolo de actuación:

a) Someter al sujeto a sistemas de medida complementarios y concordantes, no fácilmente

simulables y que permitan una evaluación de la simulación se han de combinar, al menos,

dos medidas que impliquen tareas distintas tal como reconocimiento y de conocimiento

(Entrevista clínico-forense).

b) Posteriormente, se realiza un análisis de la consistencia interna de las medidas de las

escalas de control, consistencia temporal en la entrevista y consistencia interna de la

entrevista en relación con el análisis de las seis estrategias de simulación.

c) Durante el proceso de análisis de contenido es aconsejable que dos evaluadores por

separado lleven a cabo la evaluación.

d) Para el estudio de la fiabilidad, los instrumentos psicométricos han de contar con medidas

de control que validen el protocolo. Para ello, por una parte, se somete a prueba la validez

del mismo y la consistencia.

e) Seguidamente, se hace un estudio psicológico del grado de responsabilidad.

f) Finalmente, también se puede poner a prueba la validez discriminante, gracias a la cual se

observan los resultados en otras medidas no relacionadas con el daño esperado de modo

que éstas no deberían verse afectadas.


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1.6. La imputabilidad, la culpabilidad y la responsabilidad penal.

Núñez y López (2009) Esencialmente, todo individuo que realiza determinadas acciones u

omisiones, en definitiva, que sigue una conducta concreta, es imputable de la misma. Siguiendo

este principio, como regla general, la sociedad considera a la gente como responsable y por ende,

culpable de su comportamiento.

Maurach (1976) indica que en este caso el autor es imputable pero para alcanzar el grado de

conocimiento y dirección de un sujeto anímicamente normal, debe esforzar más su voluntad.

El concepto de responsabilidad pertenece a todo modelo ético que coloque al hombre en

prioridad de la escala de valores, Nadie puede ser castigado si no es culpable y capaz de

responder de sus actos y para ello habrá de decidirse previamente su responsabilidad.

Rosal y Vives-Antón (1999), la culpabilidad es el reproche personal que se dirige al autor

imputable por la realización de un hecho típicamente antijurídico, es decir, se trata de un juicio

de reproche “sobre el autor de ese comportamiento; por haberlo realizado pese a conocer, o

haberlo podido conocer pese a desconocerlo, que estaba prohibido.

1.7. Imputabilidad y edad penal.

El concepto jurídico de Delito viene integrado por una serie de categorías que lo integran

(acción, tipicidad, antijurídica, culpabilidad y punibilidad), entre las cuales se establece una

relación escalonada-ascendente desde la primera hasta la última, de manera que, en el supuesto

de que falte o no se cumpla alguna de las categorías precedentes, ello impide continuar con la

siguiente categoría, dando lugar a que la cadena haya quedado rota y, consecuentemente, que el

suceso no sea relevante para el Derecho Penal.


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La problemática de la edad penal está indisolublemente ligada con la del menor y por tanto

también con el juicio de imputabilidad. Ahora bien, tradicionalmente la edad penal ha sido

confundida con la edad penal criminal y el centro de la discusión sólo ha estado referido a este

límite. Pero ciertamente la cuestión a debatir es más amplia, pues se trata también de determinar

la edad penal en general, ya que como hemos explicado anteriormente también al menor se le

hace responsable penalmente (aunque no sea con carácter criminal). Luego habrá que poner en

discusión cuál es la edad del menor que se ha de poner como límite a su responsabilidad penal no

criminal. En suma dos son las cuestiones a debatir en relación al menor respecto a la edad, una

referente a cuál es el límite en que termina la responsabilidad penal no criminal y otra en relación

a cuál es el límite en que empieza la responsabilidad penal no criminal.


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CAPITULO II

INIMPUTABILIDAD
21

2.1. Aspectos Históricos.

En el siglo XVI se muestra un gran conocimiento de las condiciones subjetivas de la

imputación y de la naturaleza de las enfermedades mentales. El infante no debe ser castigado

como: “infantiae proximus et non doli capax”

En el caso de existir duda respecto a si un crimen se había cometido en el curso de una

perturbación mental o de un intervalo lucido, los estados pasionales se consideraban igualmente

desde esta época como circunstancias atenuantes.

Con la caída del feudalismo y el surgimiento de la ilustración y la psiquiatría clásica se logra

poner fin a la crueldad en los procedimientos y a las penas de carácter humano así en España es

abolido por el rey Fernando en 1817.La cárcel nace en 1840.

Las ideas liberales del siglo XVIII y parte del siglo XIX en relación con el delito y la pena se

desarrollan gracias a la formación de corrientes doctrinales que terminamos formando escuelas

jurídico penales.

2.2. Definición de inimputabilidad.

Es un tema muy amplio en el tema penal ya que se entiende por el tema de inimputabilidad a

quien en el momento de ejecutar el hecho legalmente descrito, no tuviera capacidad de

comprender su ilicitud o determinarse de acuerdo con esa comprensión por inmadurez

psicológica o trastorno mental. La inimputabilidad lleva a nociones de dolo, culpa y

paterintencional. Se entienden quienes obran dolosa o culposamente se les aplicara penas. La

inimputabilidad consiste en que los inimputables serán sujetos a medidas que se establezca la ley

(seguridad-curativas) y no de penas a no ser expresamente se les excluya de toda consecuencia

así podemos decir que la inimputabilidad es la incapacidad del sujeto para ser culpable, en estos
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casos se toman medidas de seguridad, que puedan consistir en internamiento o en seguimiento y

control ambulatorio, dependiendo de la decisión del tribunal que juzga.

2.3. Causas de inimputabilidad.

El doctor Roberto serpa menciona que la inimputabilidad es la inmadurez de la mente,

inmadurez del juicio, no de haber desarrollado completamente las características psíquicas, la

inteligencia el juicio y personalidad.

Las causas de la inimputabilidad serán todas aquellas capaces de anular o neutralizar en cuyo

caso el sujeto carece de aptitud psicológica para la delictuosidad para lo cual serán considerados

inimputables aquellas personas menores de edad, los sordomudos, los indígenas y enfermos

mentales.

Las causas consideradas para que un sujeto sea inimputable son que cuyo sujeto no está en las

capacidades mentales ni en desarrollo de sus aptitudes con el ambiente social.

a) Causa por anomalía psíquica: son aquellas alteraciones psíquicas que impiden la

adaptación lógica ya activa al medio ambiente.

b) Grave alteración de la conciencia: perturbación profunda de la conciencia de sí mismo o

del mundo exterior que afecta la inteligencia o la voluntad.

c) La alteración de la percepción: alteración con la realidad y por esa causa no es capaz de

regular su comportamiento.

d) Minoría de edad: Hasta que cumplan la mayoría de edad nadie puede ser sancionado con

una pena ya que el desarrollo mental del sujeto es irrelevante.

2.4 Elementos de la inimputabilidad.

Consta de dos elementos uno intelectivo y otro volitivo.


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Elemento intelectivo consiste en la incapacidad de comprensión, que sustenta la incapacidad

de juzgar y valorar la conciencia del acto no implica necesariamente inimputabilidad, puede

ocurrir que una persona que se mata comprenda su significado, tal es el caso del paranoico que

mata a cada persona que pasa por su lado identificándolo como su perseguidor.

Por eso es fundamental comprender el término de “darse cuenta” y la diferencia entre conocer

por eso la inimputabilidad es la capacidad de comprender la ilicitud del acto

Y de obrar de acuerdo a su comprensión.

Lo volitivo es probable que se presente una deficiencia en la voluntad que hace el sujeto para

conocer y comprender la ilicitud del acto y no logre regular su conducta.

2.5. Criterios reguladores de la inimputabilidad.

El sistema penal suele utilizar criterios para regular el problema de inimputabilidad

atendiendo a la causa y efecto y estos criterios son:

a) Criterio psicológico: Este criterio está relacionado con respecto a la comprensión y a la

voluntad, es decir que el hecho de inimputabilidad el imputable no comprende el

significado de su comportamiento y por eso no es capaz de autorregularse.

Lo que interesa en este criterio es la incapacidad mental del sujeto de querer entender.

b) Criterio biológico: Refiere al tomar el carácter orgánico físico del individuo Ya que este

sistema es utilizado por los códigos que consideran inimputable a quienes padecen

intoxicaciones crónicas siendo este un fenómeno fisiológico.

c) Criterio psiquiátrico: Está basada la inimputabilidad en supuestos anormales biosiquica

identificándolo clínicamente, es necesario que el sujeto sufra de una enfermedad mental

comprobada mediante exámenes médicos legal.


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d) Criterio sociológico: Se toma en cuenta la personalidad del individuo en relación con el

contexto social y cultural en que desarrolla su vida se logra considerar inimputable a quien

no logra adecuar su comportamiento al patrón socio-cultural.

e) Criterio mixto: Las legislaciones modernas utilizan el criterio mixto que consiste en

combinar los criterios anteriores y las fórmulas mixtas más comunes son psicológico-

psiquiatría-social. Lo más común es que asocien fórmulas de carácter biológico respecto a

menores de edad, de naturaleza socio psiquiatra en relación con los enfermos mentales.

2.6. Inimputabilidad por trastornos mentales.

Sampedro Arrubia cree que el termino trastorno mental tiene diferente significado según el

sentido en que utilice.

Dr. Roberto Serpa el trastorno mental significa la acción de hacer darle vuelta, de inquietar,

causar disturbios, a la mente.

Ernest Gruenberg utiliza el término para designar toda gama de condiciones psíquicas que de

acuerdo con la psiquiatría o con las autoridades sociales competentes, resultan anormales o

requieren curación.

2.6.1 Clasificación de las enfermedades mentales.

Trastorno mental tiene un concepto amplio no se identifica con el de la enfermedad mental,

pero este si se hace parte de aquel por ello es de interés.

Clasificación según kraepelin:

a) Alteraciones en los traumatismos craneales

b) Alteraciones psíquicas en otras encefalopatías organicas

c) Alteraciones en las intoxicaciones (endógenas y exógenas)


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d) Alteraciones mentales en las sífilis

e) Procesos arteriosclerosis y de regresión

f) Epilepsia genuina

g) Esquizofrenia

h) Psicosis

i) Las psicopatías

j) Reacciones Psicógenas

k) Paranoia

l) Oligofrenias

m) Casos oscuros

2.7 Interdicción.

Tiene por objeto la de inhabilitar por falta de capacidad jurídica al demandado para ejercer

actos jurídicos determinados tales como contratar, realizar testamentos, disponer de sus bienes,

constreñirse en obligación onerosa dado a que esta persona no podrá ejercer sus derechos por si

misma deberá de tener un representante en caso de un menor de edad será el tutor.

Según el código civil existen dos tipos de incapacidad:

a) Incapaces absolutos que son aquellos sujetos que no podrán ejercer ninguno de sus

derechos por sí mismo sino a través de un curador.

Son absolutos incapaces los menores de edad, aquellos que se encuentren privados de

descernimiento (sordomudos, ciego sordomudos, y los ciego mudos que no puedan expresar su

voluntad de manera indubitable)


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b) Incapaces relativos estos sujetos si podrán ejercer algunos de sus derechos pero otros

no como por ejemplo, realizar contratos de compraventa de una casa.

Son relativamente incapaces los mayores de dieciséis y menores de dieciocho años de edad,

los retardados mentales, los que adolecen de deterioro mental que les impide expresar su libre

voluntad, los pródigos, los que incurren en mala gestión, los toxicómanos, los que sufren pena

que lleva anexa la interdicción civil.

2.8. Inimputabilidad y responsabilidad.

Son obligaciones de soportar las sanciones establecidas para el delito, por causa de ejecución.

Para que surja se requieren delos presupuestos de imputabilidad, culpabilidad, antijurídica. Para

que alguien deba responder penalmente es necesario que haya realizado una acción, típica,

antijurídica y culpable de allí el que sea impropio hablar de una responsabilidad penal por hecho

de vivir el hombre en la sociedad.

Toda responsabilidad desde lo jurídico es legal porque nadie puede penalmente al menos

sufrir consecuencia alguna por acto suyo, que no haya sido establecida por la ley.

a) Responsabilidad objetiva: Es la responsabilidad por hecho de someter a una persona a

una acción no basta con una comprobación de un nexo de causalidad física del autor del

hecho que se considera deletéreo, independientemente de que exista un elemento

subjetivo.

b) Responsabilidad subjetiva: Es necesario un elemento subjetivo para a que una persona

pueda imputársela una acción se requiere no solo un nexo físico también un nexo

psíquico.
27

2.9. Efectos jurídicos de la inimputabilidad.

Para establecer un efecto jurídico de la inimputabilidad es necesario saber que el agente

inimputable es aquel sujeto ha cometido un hecho calificado por la ley como delito los efectos

jurídicos de la inimputabilidad del autor del delito deben considerarse desde el punto de vista

penal y civil.

a) La inimputabilidad no es la incapacidad de acción o incapacidad sino incapacidad de

culpabilidad o punibilidad.

b) Efectos del orden penal esto es resultado de que el concepto de inimputabilidad, por

obedecer a una razón subjetiva varía de acuerdo a las exigencias propias de cada rama del

derecho.

c) Efectos civiles del delito de derecho criminal

d) Se admite la legitima defensa contra el ataque de un inimputable

e) Medidas de seguridad y corrección en los inimputables por trastorno mental

f) Internación

2.10. Los inimputables y el tratamiento penal.

Se dispone que la duración del tratamiento (en internamiento o en libertad) para el

inimputable, en ningún caso excederá del máximo de la pena privativa de libertad que se

impondría por el delito correspondiente a sujetos imputables, de ahí que la autoridad judicial

tiene la obligación de individualizarla, lo que de ninguna manera significa que el juzgador debe

señalar para la imposición de la medida de seguridad, el máximo de la duración de la pena

señalada para el delito de que se trate, porque aunque dicha medida tiene fines terapéuticos, su
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imposición no puede quedar excluida de las reglas de individualización que se contienen en el

artículo 72 de la normatividad referida, por ello, dicha medida debe ser individualizada y

determinada con la mayor precisión posible, a partir de los elementos proporcionados en los

dictámenes que se alleguen a la causa; ello sin perjuicio de que la autoridad ejecutora, en

términos del artículo 63 del código punitivo invocado, con anticipación dé por concluido el

tratamiento si advierte que se logró la rehabilitación del inimputable.

Lo verdaderamente importante para establecer la inimputabilidad de un sujeto no es acreditar

si la persona padece o padeció de un trastorno mental, si es un inmaduro psicológico o si tiene

una cosmovisión diferente, sino que dicha condición haya influido en la comisión de la conducta

punible, bien sea porque incidió en que el individuo no comprendiera la ilicitud de su

comportamiento o en que no pudiera determinarse de acuerdo con dicha comprensión. En

palabras de la Corte Suprema de Justicia, lo relevante para la declaratoria de inimputabilidad “no

es el origen mismo de la alteración biopsíquica sino la coetaneidad con el hecho realizado, la

magnitud del desequilibrio que ocasionó en la conciencia del actor y el nexo causal que permita

vincular inequívocamente el trastorno sufrido a la conducta ejecutada”. Por ello, no se puede

establecer de antemano que ciertas condiciones psíquicas o antropológicas implican

automáticamente la inimputabilidad del sujeto que las ostenta, debido a que cada caso debe ser

analizado en particular para establecer si dicha condición influyó en la comisión de la conducta

punible.
29

CAPITULO III

BREVE REFERENCIA A LAS CAUSAS DE INIMPUTABILIDAD DEL

ARTÍCULO 34 INC. 1º
30

3.1. Minoridad.

La inimputabilidad del menor es un límite cronológico fijado autoritariamente por la norma legal

por debajo y por encima del cual el derecho positivo determina el régimen, las consecuencias y

el sistema que debe observarse cuando un menor realiza una acción típicamente antijurídica.

Este sistema y sus peculiares consecuencias han dado lugar a un llamado Derecho Penal de los

menores. En nuestro país, la edad de imputabilidad de los menores es una problemática que

reúne a la opinión de todos sectores sociales merced al aumento considerable, durante los

últimos tiempos, de los índices delictivos, cuyos sujetos activos son los jóvenes.

El actual régimen diferencia cuatro períodos:

 Menor de 16 años: período de plena inimputabilidad.

 De 16 años cumplidos a 18 años cumplidos: período de inimputabilidad condicionada. El menor

es inimputable cuando haya cometido delitos de acción privada o reprimidos con pena privativa

de la libertad que no exceda de dos años, con multa o inhabilitación.

 Mayor de 18 años y menor de 21 años: tratamiento especial.

 Mayor de 21 años: plenamente imputable.

3.1.1. Insuficiencia de las facultades.

Como afirma la doctrina, podría comprenderse dentro de la expresión insuficiencia toda especie

de perturbación, alteración o anormalidad psíquica. Convencionalmente, tanto penalistas

argentinos como médicos legistas y psiquiatras, han asignado al término una significación

unánime referida a una insuficiencia de carácter intelectual. Esta insuficiencia intelectual, que se

caracteriza por un defecto, retardo o detención anormal en el desarrollo de la capacidad

intelectiva, corresponde a los cuadros de aquello que la psiquiatría alemana

denomina "oligofrenias". Este retardo o defecto de desarrollo debe distinguirse del desmedro
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progresivo de la capacidad intelectual propio de los dementes (que integran el grupo de las

"alteraciones morbosas"). En el demente el déficit intelectual es producto del derrumbe global

del psiquismo que ha llegado a una altura normal de desarrollo y que la enfermedad lesiona y

desmorona.

Señala Soler, que se hace referencia a la insuficiencia, porque a la falta de comprensión del valor

de las propias acciones se llega por dos motivos: unas veces por existencia de una alteración

morbosa y otras por "falta de desarrollo" que es lo que, en definitiva, se quiere expresar al hablar

de insuficiencia.

3.1.2. Alteración morbosa.

El grupo de las denominadas alteraciones morbosas de las facultades, constituye el núcleo central

de las causas de inimputabilidad.

Primitivamente, dice Frías Caballero, esta expresión se entendió como sinónimo de "enfermedad

mental". Actualmente el concepto se ha extendido para abarcar perturbaciones que van más allá

de lo intelectivo, incluso perturbaciones o alteraciones en la esfera afectiva, de los instintos y del

querer. De ese modo se comprenden en él anomalías psíquicas hasta entonces excluidas (como

las personalidades psicóticas y las neurosis).

Una interpretación de la fórmula legal de manera progresiva admite comprender dentro de la

alteración morbosa no solamente las enfermedades mentales (psicosis en sentido tradicional y

estricto), sino otras perturbaciones o anomalías anímicas como las personalidades psicóticas, las

neurosis, etcétera.

3.1.3. Estados de inconsciencia.

Por último, haremos una somera referencia al grupo de las causas de inimputabilidad previsto

en la ley vigente denominado "estado de inconsciencia".


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En una primera etapa de vigencia del Código Penal, se afirmaba que el estado de

inconsciencia suponía la pérdida total; la aniquilación de la conciencia. Pero esa anulación para

que cause la no imputabilidad del sujeto debía tener origen patológico. Esto es luego abandonado

tanto por la doctrina como por la jurisprudencia. Rápidamente se hizo notar el error de aquellas

expresiones interpretándose como perturbación profunda de la conciencia y no inconsciencia o

su aniquilamiento pues sería una hipótesis de falta de acto y no como de inimputabilidad.

Comenta Frías caballero, "que la conciencia que ha de sufrir una perturbación profunda, está

integrada por un estado psíquico en el que percibimos lo que tenemos en torno (conciencia

objetiva), pero además existe una autoconciencia (o conciencia subjetiva) en la que nos

percibimos a nosotros mismos".

Las perturbaciones de la conciencia como causas de inimputabilidad difieren de todas las

demás por su carácter estrictamente transitorio y pasajero o circunstancial.

Entre las perturbaciones de la conciencia normal, fisiológica o no patológica, se halla el

sueño, los estados afectivos en sus grados agudos, la hipnosis, el sonambulismo, estados de

intensa fatiga, lipotimias, estados febriles, mareos intensos, la ebriedad aguda, etcétera. Entre las

patológicas pueden nombrarse las hemiplejias, las parexias, etcétera.

La doctrina médico-legal distingue los actos ejecutados en los estados emocionales que se

diferencian de los pasionales. Tanto en las emociones como en las pasiones pueden cometerse

delitos violentos con signos psíquicos distintos. La diferencia entre un estado y el otro radica en

que en las llamadas emociones existe una exaltación aguda y súbita de los sentimientos, capaz de

perturbar la plenitud de la conciencia. Por su parte, los denominados estados pasionales, son

básicamente crónicos. Aquí la acción es compatible con la conciencia y aun con la fría reflexión
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y la premeditación. Sólo en el caso de la emoción violenta puede admitirse un trastorno de la

conciencia capaz de afectar a la imputabilidad.

Por último, aludiré brevemente a la perturbación de la conciencia concerniente a los estados

de ebriedad.

La doctrina, a los efectos de dar una solución a la responsabilidad penal del ebrio, distingue

numerosas categorías de intoxicación alcohólica.

Las categorías son:

 Embriaguez o alcoholismo crónico (o intoxicación crónica por el alcohol): es un estado

francamente patológico. Es una genuina alteración morbosa del psiquismo y no de una

perturbación de la conciencia.

 Embriaguez aguda o transitoria de carácter patológico. Acá la ingestión de muy pequeñas

cantidades produce una perturbación tan profunda que puede conducir a la inimputabilidad.

 Embriaguez aguda o transitoria de carácter normal pero involuntario o fortuito.

 Embriaguez aguda normal y accidental propiamente dicha. El agente, sabiendo que ingiere

alcohol, lo hace en circunstancias en que no puede imaginar que se embriagará.

En las demás hipótesis de ebriedad voluntaria, en cuyo transcurso el agente comete una acción

típicamente antijurídica, debe afirmarse la imputabilidad a partir del principio de la actio liberae

in causa. En este supuesto es preciso considerar tres casos:

EBRIEDAD VOLUNTARIA

1: El agente bebe voluntariamente alcohol y además se propone cometer un delito

en el transcurso del trastorno. Es la "ebriedad preordenada". Si el delito se comete, se

declara la imputabilidad del sujeto y es culpable a título de dolo directo.


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2: El sujeto bebe alcohol con el propósito de emborracharse, aunque no se propone

cometer un delito durante la perturbación de la conciencia.

3: En la ebriedad imprudente se bebe alcohol excesivamente en circunstancias en

que el trastorno de la conciencia es perfectamente previsible.

En los dos últimos supuestos, el autor responderá a título de dolo o de culpa, según que en el

momento de provocarse la inimputabilidad hubiese obrado efectivamente con dolo (eventual) o

por culpa respecto del delito perpetrado; salvo prueba en contrario.

3.2. Imputabilidad disminuida.

No podemos concluir nuestro trabajo sin antes efectuar algún comentario acerca de la

llamada imputabilidad disminuida.

Expresa zaffaroni que entre la capacidad y la incapacidad psíquica no hay una diferencia

tajante, planteándose una cuestión de grados. Muchos Códigos modernos prevén ciertos casos en

que el reproche no se excluye, pero es sensiblemente menor. Estos supuestos son conocidos

como de imputabilidad disminuida. Para este autor se trata de casos de menor culpabilidad por

menor reprochabilidad de la conducta.

Nuestro Código Penal no recepta la fórmula general de la imputabilidad o culpabilidad

disminuida. A pesar de ello, podemos hallar claros casos de culpabilidad disminuida en el

artículo 81 inc.1º (emoción violenta) y las circunstancias extraordinarias de atenuación en el caso

del parricidio del artículo 80.

Según Frías Caballero, imputabilidad disminuida quiere decir que el sujeto no alcanza a una

plena inimputabilidad, ya que la misma lleva ínsito el concepto de grado o de medida: la medida

suficiente para no comprender la criminalidad o no poder dirigir la conducta.


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Nuestra jurisprudencia se ha referido en numerosas ocasiones a esta cuestión. Así ha dicho,

por ejemplo, "nuestro sistema penal no recepta el instituto conocido como imputabilidad

disminuida, debiendo por ello seleccionar la sanción dentro de la escala aplicable al sujeto

plenamente capaz si tuvo comprensión de la criminalidad del acto".

En otro fallo de fecha anterior sostuvo: "el imputable disminuido o semi-imputable es

penalmente responsable, en tanto nuestra ley no contempla la imputabilidad disminuida".

El Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires, en sentencias más recientes ha

sostenido que: "como forma asistemática de imputabilidad disminuida, la emoción violenta

constituye un supuesto sólo colindante a aquellos que excluyen la conducta o la culpabilidad y en

modo alguno requiere de la imposibilidad de comprender la criminalidad del acto ni de la de

dirigir las acciones y mucho menos supresión de la conciencia".

En un fallo de 2008, aquel máximo Tribunal reafirmó la falta de regulación del instituto acá

comentado al decir que "nuestro sistema penal vigente no recepta el instituto conocido como

imputabilidad disminuida, debiendo precisarse la respuesta punitiva dentro de la escala aplicable

al sujeto plenamente capaz de culpabilidad".

El concepto de imputabilidad disminuida había sido receptado en el Proyecto Soler,

estableciéndose que "es una realidad psíquica de la cual no puede prescindir la ley penal". Para

su tratamiento se combinaba el sistema de medida de seguridad y pena atenuada.


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V. CONCLUSIONES
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 En una imputabilidad es necesario conocer el estado mental del sujeto, su pensamiento

(cognitivo y volitivo) en el momento preciso de la comisión del delito.

 Para la inimputabilidad, se requiere que en el momento del hecho no se tenga

entendimiento de la ilicitud del mismo no se pueda dirigir la conducta según dicha

comprensión.

 Al vivir en una sociedad las normas de convivencia se hacen cada vez mayores debido

a la inviolabilidad de algunos derechos, siendo producto de ello la creación de las

penas como medios de prevención de delitos para que los hombres de una sociedad no

violen ningún derecho fundamental como a su vez cumple una función resocializadora

con las personas que delinquieron en algún momento de su vida.

 La inimputabilidad por trastorno mental es nuestra valiosa pieza sin olvidarnos de las

otras causales de inimputabilidad como minoría de edad ,sordomudez y barbarie- en la

cual concentraremos la base de nuestro análisis puesto que como ya veremos , a esta

clase de inimputables se les debe dar un trato especial a causa de sus condiciones

deficientes y excepcionales ,apoyada en un cimiento normativo efectivo para

asegurarle su desarrollo digno como humano que permitirá en la medida del alcance la

meta de curación .

 Inicio con un estudio sobre las nociones generales de inimputabilidad; como su

concepto, elementos, criterios reguladores y sus causales veremos el concepto de

trastorno mental y la amplia gama de enfermedades mentales clasificadas por

Kraepelin entre otras, para adentrarnos y profundizar en la inimputabilidad y

responsabilidad penal, notando aquí los tipos de responsabilidad tanto objetiva como

subjetiva.
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VI. RECOMENDACIONES
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 En un delito es muy necesario conocer el estado mental actual del sujeto y no solo en

el momento del delito, ya que es importante que el sujeto tenga la capacidad

intelectual suficiente como para entender los cargos y los procedimientos, de manera

que se pueda llevar a cabo un juicio justo.

 Para reconocer la imputabilidad disminuida o eximente de responsabilidad penal.

Junto con la verificación de la existencia de un trastorno mental, se requiere establecer

si existe una relación de causalidad entre el trastorno mental que presenta el imputado

y el ilícito que presuntamente cometió el mismo.

 En el aspecto de inimputabilidad se recomienda primero determinar los términos y el

origen de la palabra así como las causas establecidas para que una persona sea

inimputable o no frente a la margen del derecho y abordando también la salud mental

que le conlleva a la persona por daño mental a que sea inimputable.


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VII. ANEXOS

Realizando el trabajo monográfico en equipo.


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VIII. 0REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

 BAYARDO BENGOA, Fernando .Derecho penal Uruguayo. Montevideo: J.V.S,

1963. 316pp.; 25 cm

 BRAMONT ARIAS, Luis. Código Penal Anotado. Lima: San Marcos, 1998. 700 pp.

 CASTELLANOS, Fernando. Lineamientos elementales del Derecho Penal: Parte

General. México: Jurídica Mexicana ,1959.450 pp.

 Acuña, E., y Olivera, J.F. (2012) Los derechos de las personas con discapacidad

mental. Lima: Idehpucp.

 Adam, A. (2015). Breve reflexión sobre la valoración forense de las enfermedades

mentales y dsm-

 Gaceta internacional de ciencia Forense, 15 (3),13-19. ISSN 2174-9019. Ailhaud, J. T.

(2002). El estado mental del acusado: Psicopatología forense. En M. A. Soria Verde

(Coord.), Manual de Psicología Penal Forense (pp.379-423). Barcelona: Atelier.

 AA.VV., Curso de Derecho Penal. Parte General (coord. RODRÍGUEZ YAGÜE, C.),

Barcelona, 2004.

 AA.VV., Derecho Penal. Parte General (dir. ZUGALDIA ESPINAR, J.), 2ª ed.,

Valencia, 2004.

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1992; pág. 3 y ss.

 FRIAS CABALLERO, Jorge; NATURALEZA DEL CONCEPTO DE

IMPUTABILIDAD PENAL; Rev. La Ley; Tomo 1995-E, sección doctrina.

 FRIAS CABALLERO, Jorge; TEORÍA DEL DELITO; Hammurabi; Bs. As.